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sábado, 21 de abril de 2012

El Chatelperroniense (III): Industria ósea y adornos personales

ResearchBlogging.org A modo de introducción...

En este tercer (y último por el momento) post de la serie sobre el Chatelperroniense, voy a revisar las evidencias que existen sobre utillaje en hueso y los objetos de adorno personal, como los colgantes, de aquellos grupos neandertales.

Estos dos tipos de evidencia son importantes para la investigación, porque se trata de aspectos que sitúan claramente al Chatelperroniense (y por tanto, a algunos de los últimos Neandertales) dentro de lo que conocemos como culturas del Paleolítico superior.

Y eso a su vez implica que, en lineas generales, es erróneo imaginar a los Neandertales como humanos "arcaicos", incapaces de ser cazadores-recolectores "modernos". Es decir, de tener unos modos de vida similares a los de los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) del Paleolítico superior, e incluso de los pueblos mal llamados "primitivos" de época actual y de nuestro pasado reciente.

La estratigrafía de Grotte du Renne en Arcy-Sur-Cure

Arcy-sur-Cure

El yacimiento de la Grotte du Renne posee ricos niveles arqueológicos del Chatelperroniense, en los que se han recogido numerosos utensilios de hueso, adornos personales, otros elementos con implicaciones simbólicas (como ocres trabajados y utilizados) y restos humanos neandertales. En concreto, en ese último apartado, se han recogido 25 dientes, pertenecientes a varios individuos, y un fragmento craneal infantil (publicado en un trabajo de Hublin y colegas de 1996)  .

Materiales de Grotte du Renne. Caron et al. (2011), Figura 1, pag. 2.

Hay que decir que, desde un sector concreto de las disciplinas relacionadas con el Paleolítico, se ha cuestionado en varias ocasiones la integridad estratigráfica de esta secuencia, como hizo Taborin en 1998, o mucho más recientemente Higham y colegas (2010), alegaciones a las que han respondido muy solventemente Caron y colegas (2011). Sobre estos dos últimos estudios, hemos reflexionado ampliamente en este blog, aquí y aquí.

Este cíclico intento de poner en duda la integridad de la estratigrafía no tiene, a mi modo de ver, mucho sentido. En realidad, aunque puede haber zonas de contacto, y trasvases limitados de objetos entre niveles adyacentes, que estén uno sobre otro, la secuencia en general carece de perturbaciones estratigráficas importantes.Y es tan clara, ordenada y fiable como puede ser cualquier secuencia de Paleolítico que haya sido excavada y documentada de forma correcta.

Por ello creo que ese ciclo de "crítica estratigráfica" tiene más que ver con su significado. En efecto, los niveles de Grotte-du-Renne vinieron a desmontar por completo la idea, que apuntábamos antes, de que los Neandertales no eran capaces de tener una cultura de tipo "Paleolítico superior", porque carecían de las habilidades intelectuales necesarias para ello.

En todo caso, hay que explicar que la cuestión de la perturbación estratigráfica generalizada no es posible por varias razones bien establecidas:
  • Hay un nivel casi completamente estéril entre la última ocupación Chatelperroniense y el Auriñaciense posterior, asociado a los HAM.
  • No hay evidencia de que el abundante utillaje lítico esté mezclado entre niveles.
  • Los objetos de adorno y los de industria ósea son mucho más abundantes en el Chatelperroniense que en el Auriñaciense, y no al revés como cabría esperar si vinieran del nivel de ocupación de los HAM.
  • Dentro de los propios estratos chatelperronienses, el nivel X es el que tiene más utillaje óseo y más colgantes, y coincide que es también el más antiguo de esa parte la secuencia, y por tanto el más alejado del Auriñaciense. 
Todos estos aspectos vienen explicados en los trabajos de d'Errico y colegas (2003), Zilhao (2007) y Caron y colegas (2011). Y a la cuestión de las supuestas perturbaciones y falacias estratigráficas le dediqué una nota en este blog, hace algún tiempo.


André Leroi-Gourhan
En todo caso, y si persiste la duda respecto a la integridad de la secuencia, sólo hay que recordar que los excavadores originales, dirigidos por A. Leroi-Gourhan (de intachable reputación como arqueólogo de campo y como prehistoriador en general), no detectaron perturbaciones importantes de la secuencia. Y por otra parte, todas sus conclusiones y observaciones fueron confirmadas por un sondeo posterior, realizado en 1998, por un equipo diferente (David y colegas 2001). El trabajo de este segundo grupo de investigadores pudo reconocer tanto la secuencia general descrita por los excavadores originales como  el detalle de las subdivisiones de los principales niveles.

Los punzones de la Grotte du Renne

El utillaje óseo Chatelperroniense de este yacimiento, aunque conocido desde los años 50, no ha sido estudiado de forma completa y exhaustiva hasta el trabajo de d'Errico y colegas de 2003. Estos autores analizaron las huellas de fabricación y uso de 48 punzones Chatelperronienses y 9 Auriñacienses provenientes de la cueva en cuestión.

Punzones Chatelperronienses. d'Errico et al. (2003), Fig. 5, pag. 257.

La mayor parte de los objetos chatelperronienses (33 punzones) provenía del Nivel X. El estudio de su distribución en planta fue posible gracias a la exhaustiva documentación que hiciera Leroi-Gourhan de las posiciones de los hallazgos, y reveló que los punzones chatelperronienses se concentran al N-O de la zona excavada, donde están las evidencias más densas de ocupación y también las estructuras hechas por los Neandertales (hogares y hoyos de poste). Y, por el contrario, los punzones del Auriñaciense están situados en el lado oriental de la zona excavada, y ninguno de ellos coincide en planta con las concentraciones de objetos de los niveles chatelperronienses.

Todos los punzones del Chatelperroniense de Grotte du Renne están cuidadosamente fabricados en distintos soportes de hueso (a menudo huesos largos de las patas de caballos) usando instrumental lítico para ello. Ocho de los punzones tienen grabadas lineas sencillas, paralelas entre sí, y regularmente espaciadas. Y otro punzón tiene marcas en forma de "V". Para todas esas marcas se puede descartar que tengan un explicación puramente utilitaria o que sean otro tipo de huellas de fabricación o uso, y ese carácter paralelo y repetitivo sugiere que se trata de decoraciones, es decir manifestaciones simbólicas. De los punzones auriñacienses, sólo uno tenía decoraciones, y estas (cruces grabadas alineadas) eran bastante diferentes de las encontradas en los útiles chatelperronienses.
 
Y, por ultimo, según el estudio traceológico o de huellas de uso (d'Errico y colegas 2003), los punzones se usaron para perforar piel, probablemente una flexible y no muy gruesa.

Los ornamentos de Grotte du Renne

Como objetos con significado simbólico (cuál en concreto, está abierto a especulación) en los niveles chatelperronienses también se hallaron 39 colgantes en diente (a menudo de carnívoro), hueso y un caso de un fósil. Todos ellos estaban perforados o ranurados, para su suspensión con algún tipo de cordones.

Algunos autores, que defienden una incapacidad neandertal para concebir, fabricar o usar estos objetos de adorno personal, han propuesto que se trataría de intrusiones del nivel auriñaciense que hay por encima del chatelperroniense (como Taborin en 2002, o White ese mismo año). Sin embargo, una revisión cuidadosa de la evidencia pone en evidencia que eso sólo es posible para cuatro objetos de marfil, que provienen de la parte más alta de la secuencia chatelperroniense. Sobre esas piezas, casi todos los autores están de acuerdo que son de afinidad Auriñaciense.

Por otra parte, como explica Zilhao (2007) y, más recientemente Caron y colegas (2011), no tiene sentido pensar en una intrusión para los colgantes, ya que la mayor parte (29) proviene del Nivel X, el más antiguo de los chatelperronienses. Y además son mucho más numerosos en las ocupaciones neandertales, que en el propio Auriñaciense de Grotte du Renne -donde sólo hay 8 colgantes en total.

Caron et al. (2011), Tabla 1, pag.3.

Además, también se reproduce el patrón de la industria ósea que veíamos antes: En los niveles chatelperronienses los colgantes se concentran en la parte N-O de la excavación, donde están las estructuras y la ocupación es más densa. Y, sin embargo, en el Auriñaciense los colgantes aparecen dispersos y hacia el lado oriental de la cuadrícula.

Por último, es interesante recordar que hay otro tipo de materiales que podrían tener una significado simbólico (aunque no debe darse por supuesto). Me refiero a los pigmentos minerales, rojos y negros, que aparecen con facetas de trabajo y, en algunos casos, configurados a modo de "lápiz de ocre". Este tipo de material es abundante en Grotte du Renne, y de hecho, el Nivel X del que venimos hablando (Chatelperroniense) estaba saturado de ocre deshecho, material que también cubre algunas herramientas líticas y óseas.

Otros yacimientos

Además de Grotte du Renne en Arcy-sur-Cure, se tiene noticia de la aparición de ornamentos Chatelperronienses en otros sitios excavados con metodología moderna y buena conservación de la estratigrafía. En Caune de Belvis hay colgantes en conchas marinas, pero de origen fósil (es decir, que fueron recogidas en tierra). Y también hay una concha de Dentalium (molusco marino) en el caso de Saint-Césaire, asociada a la sepultura neandertal.

Y para terminar, cabe mencionar el caso de Quinçay, un yacimiento interesante por dos motivos. El primero, la presencia de 6 colgantes en dientes perforados (4 carnívoros y 2 herbívoros) provenientes de ocupaciones chatelperronienses. Y, el segundo, que no hay ocupaciones posteriores (Auriñacienses o de otro tipo) y la estratigrafía chatelperroniense se sella con sedimentos estériles. Es decir, que los colgantes no pueden provenir de ninguna otra cultura arqueológica.

Unas notas finales

En mi opinión no tiene mucho sentido, hoy por hoy, plantear dudas sobre los materiales chatelperronienses de los yacimientos que hemos revisado someramente aquí. Y, del mismo, modo, su asociación a las últimas poblaciones neandertales es notablemente sólida, en comparación con las que se hacen, por ejemplo, entre HAM y otras culturas arqueológicas (como el Protoauriñaciense).

En cuanto a la imagen que transmiten esos materiales, es la de una cultura que ha integrado de forma eficaz en sus modos de vida todo el conjunto de  novedades relativas (industria ósea muy elaborada, talla lítica laminar volumétrica, uso de colgantes, decoración de ciertos objetos de uso cotidiano...) del Paleolítico superior. Y digo relativas porque la mayor parte de esas novedades se pueden detectar en momentos y lugares concretos del Paleolítico medio asociado a los Neandertales europeos. Pero como conjunto que las integra a todas, no se dan hasta el Chatelperroniense.

Es difícil dar una respuesta a la pregunta del millón: ¿qué significa eso?¿que significa que ciertas sociedades neandertales desarrollen ese tipo de novedades unos pocos milenios antes de su desaparición y, probablemente, del contacto más directo con las poblaciones HAM?

El marco más amplio, pensando en miles de años, o aún en decenas de miles de años, y en escala continental, los datos podrían sugerir que hubo dinámicas de contactos o transmisión de ideas en la larga distancia, de forma que determinados grupos neandertales habrían incluído novedades técnicas y conceptuales en sus procesos de evolución social, novedades que quizás venían "de fuera" (de Anatolia, el Levante mediterráneo...) y que sin embargo se desarrollan de manera propia y original al integrarse en su cambio histórico.  

Y, por otro lado, no creo que tenga mucho sentido pensar en fenómenos de simple aculturación, y mucho menos con un modelo "cuasi-colonial" (como el que ha propuesto Paul Mellars en diversas iteraciones, a lo largo de las tres últimas décadas). Por el contrario, lo que demuestra el estudio de la evidencia material es que si bien los conceptos pueden ser similares (hay colgantes, punzones, y talla laminar tanto en neandertales como en HAM), todo el proceso productivo y de gestión de los materiales chatelperronienses es original, y tiene diferencias muy marcadas con sus "equivalentes" del Auriñaciense o de cualquier industria más o menos contemporánea que estuviera asociada a los HAM.


Referencia de Research Blogging

d'Errico, F., Julien, M., Liolios, D., Vanhaeren, M., & Baffier, D. (2003). Many awls in our argument. Bone tool manufacture and use in the Châtelperronian and Aurignacian levels of the Grotte du Renne at Arcy-sur-Cure J. Zilhão, F. d'Errico (eds): The Chronology of the Aurignacian and of the Transitional Technocomplexes. Dating, Stratigraphies, Cultural Implications, 247-270 Other: halshs-00444117

Bibliografía

David, F., Roblin-Jouve, A., Miskovsky, J.-C., Lhomme, V., Girad, M. y Connet, N. (2001): "Le Châtelperronien de la grotte du Renne à Arcy-sur-Cure (Yonne). Données sédimentologiques et chronostratigraphiques". Bulletin de la Société préhistorique française,  v. 98, nº 2, pp. 207-230.

d'Errico, F., Julien, M., Liolios, D., Vanhaeren, M., Baffier, D. (2003): "Many awls in our argument. Bone tool manufacture and use in the Châtelperronian and Aurignacian levels of the Grotte du Renne at Arcy-sur-Cure". En J. Zilhão, F. d'Errico (eds): The Chronology of the Aurignacian and of the Transitional Technocomplexes. Dating, Stratigraphies, Cultural Implications, pp. 247–270.

Hublin, J.-J., Spoor, F., Braun, M., Zonneveld, F.W. y Condemi, S. (1996): "A late Neanderthal associated with Upper Palaeolithic artefacts". Nature nº 381,
pp. 224–226.

Higham, T., Jacobi, R., Julien, M., David, F., Basell, L., Wood, R., Davies, W. y Remsey, C. (2010): "Chronology of the Grotte du Renne (France) and implications for the context of ornaments and human remains within the Châtelperronian". Proc Natl Acad Sci, nº 107, pp. 20234–20239.

Taborin, Y. (1998): "Comment to d’Errico, F., Zilhao, J., Julien, M., Baffier, D. y Pelegrin, J. (1998) - Neandertal acculturation in Western Europe ? A critical review of the evidence and its interpretation". Current Anthropology nº
39, pp. 28-29.

Zilhão, J. (2007): "The emergence of ornaments and art: An archaeological perspective on the origins of behavioural “modernity”". Journal of Archaeological Research, nº 15, pp. 1-54.

martes, 8 de noviembre de 2011

El artículo de datación por radiocarbono, sin una fecha de radiocarbono. Traducción de una nota de John Hawks



Introducción a la nota traducida:

La semana pasada, los medios de divulgación, blogs  y redes que se interesan por la arqueología y la paleoantropología, se inundaron con noticias de titulares llamativos, que hablaban de nuevas pruebas científicas de unos determinados hechos, a saber: 
  • Que la presencia de los humanos modernos en Europa era anterior a lo que se había pensado, en varios miles de años,
  • Y que quedaba probado por huesos humanos de una cueva británica (la Caverna de Kent) y otros de una cueva italiana (Grotta del Cavallo).
Todas esas informaciones tenían en realidad, una única fuente original: Dos artículos publicados en esos días en el mismo número de Nature. Y, sobre todo, un gran esfuerzo publicitario de esa revista, por hacer destacar su contenido entre los medios de divulgación científica.

Lo cierto es había pensado escribir una revisión crítica de uno de los dos artículos (el de Higham et al.), reflexionando sobre el papel de las revistas científicas y de divulgación; y sobre el compromiso (o falta del mismo) con los resultados reales de la investigación. Y entones leí la crítica que había escrito John Hawks, en su bien conocido blog de paleoantropología, sobre el artículo en cuestión. 

Me parece sus líneas explican a la perfección los reparos y frustraciones que provocan trabajos cómo el que nos ocupa (Higham et al.), por lo que le he pedido a Hawks permiso para traducir y publicar su post integro:  
  

El artículo de datación por radiocarbono, 
sin una fecha de radiocarbono

Por John Hawks (7/11/2011) 

Nature ha publicado esta semana dos artículos sobre yacimientos arqueológicos europeos, cercanos al final de los neandertales, y al comienzo de la transición arqueológica a las industrias del Paleolítico superior.

Aquí, voy a dedicar un poco de atención al primero de ellos, de Tom Higham y colaboradores [1], que analiza la morfología y la datación de unos fragmentos de maxilar de la Caverna de Kent, Inglaterra. El artículo afirma que es el espécimen más antiguo de humano moderno de Europa occidental.
  • Se cree que los primeros humanos anatómicamente modernos de Europa aparecieron alrededor de 43,000-42,000 años calendario antes del presente (43 a 42 ka cal BP), por asociación con los sitios y conjuntos líticos del Auriñaciense que se asume que fue hecho por humanos modernos, en lugar los neandertales. Sin embargo, la evidencia física real de los humanos modernos es muy poco frecuente, y las dataciones directas no llegan más atrás de unos 41-39 BP ka cal BP, dejando un vacío. Aquí se muestra, a partir de los datos estratigráficos, cronológicos y arqueológicos, que un fragmento de maxilar humano del sitio de la Caverna de Kent, R. U., data del período más temprano. El maxilar (KC4), que fue excavado en 1927, fue identidicado en inicio como humano moderno del Paleolítico superior. En 1989, fue datado directamente por radiocarbono con acelerador de espectrometría de masas, en 36.4-34.7 BP ka cal BP.  Usando un análisis bayesiano de nuevas fechas sobre colágeno óseo ultrafiltrado, en una secuencia estratigráfica ordenada del sitio, mostramos que esa fecha es una sub-estimación considerable. Por contra, KC4 se data en 44.2-41.5 BP ka cal BP. Esto lo hace más antiguo que cualquier otro espécimen humano moderno datado de forma equivalente, y directamente contemporáneo de los últimos neandertales europeos ...
Una cosa que no veréis en ninguna parte de la información del artículo: No hay una fecha de radiocarbono nueva para el maxilar.

¡
Debo admitir que el papel me confundió completamente y tuve que leer todo el asunto varias veces! La primera vez, estaba tan ocupado concentrándome en cómo obtuvieron su nueva "estimación de fecha", que me salté por completo la única frase que indica que no hay ningún resultado de radiocarbono.

El suplemento proporciona más detalles. La datación por radiocarbono de muestras de fauna en la estratigrafía llevó a los autores a sospechar que la fecha de 1989 para el maxilar (30.900 +/- 900 BP) era demasiado reciente. Un rinoceronte lanudo y otros dos huesos por encima del maxilar, a una profundidad de en torno a un metro, dieron fechas de radiocarbono alrededor de 6.000 años más antiguas. Por eso, redataron el maxilar, pero no consiguieron suficiente colágeno para obtener un resultado:
  • Para seguir explorando esto, se obtuvo un permiso del Museo de Torquay, con el fin de obtener una pequeña muestra de la dentina del P3 derecho del especimen KC4, para otra datación directa. El diente se extrajo del maxilar y fue cuidadosamente muestreado en la ORAU, de modo que el orificio externo no puede verse desde el exterior una vez que el diente ha sido re-emplazado. Sólo se pudo obtener 89 mg. de muestra debido al pequeño tamaño del diente. Produjo un 0,4% de colágeno después de la ultrafiltración de pre-tratamiento, pero la cantidad total extraída fue demasiado escasa para una medición fiable de AMS, por lo que la muestra no fue datada (tabla S2).
Por lo tanto, si no se obtiene un resultado de radiocarbono del maxilar, ¿por qué se informa que este es el primer ser humano moderno en Europa occidental?

Lo que hicieron: Usaron las fechas de radiocarbono de fauna, y la profundidad de los especímenes de fauna en la estratigrafía, para interpolar una fecha para el maxilar ante la ausencia de información radiocarbónica. El artículo de Nature es, simplemente, una información sobre ese modelo de interpolación.

Podemos observar la Figura 3 del artículo para tener una imagen resumida de las fechas de AMS para los especímenes humanos del Auriñaciense temprano en diferentes partes de Europa. La nueva fecha del maxilar de la Caverna de Kent queda muy separada de esa distribución.


  • Figura 3 de Higham et al. Pie original: "Comparación de las determinaciones de directas de radiocarbono de los huesos de la AMH de yacimientos paleolíticos europeos con el modelo de edad de KC4.  Calibrado con la cuerva INTCAL09curve12. Los corchetes bajo la distribución representan intervalos del 68,2 y el 95,4%  de probabilidad, respectivamente. El PDF derivado del modelo bayesiano de KC4 (la edad modelada del maxilar en rojo) es anterior a la fecha original directa de Caverna de Kent (Oxa-1621) y a todas las demás, y se superpone al comienzo del intervalo de edad del primer Auriñaciense europeo, que se acepta ampliamete que está vinculado con los primeros HAM. Las fechas de radiocarbono de colágeno ultrafiltrado se indican con texto de color rojo; las fechas no ultrafiltradas están en negro. Los asteriscos indican las fechas duplicadas sobre el mismo hueso humano. La fecha de Oase es una media de dos determinaciones, una ultrafiltrado y la otra no.
La distribución roja es la nueva fecha modelizada para el maxilar, mucho más temprana que cualquier otro espécimen. La distribución gris que se indica para la Caverna de Kent es la fecha de 1989, con un modelo de calibración aplicado a la misma.

La asociación arqueológica del maxilar es muy débil, como resumen Higham y sus colaboradores:
  • El maxilar fue hallado en 1927 a una profundidad de 10 pies y 6 pulgadas (3,23 m.) debajo de una "estalagmita granular" clave, usada como datum durante las excavaciones realizadas entre 1926 y 1941 por la Sociedad de Historia Natural de Torquay. Debajo de ella se encontraron dos láminas similares a las descubiertas en las industrias auriñacienses, y aún más abajo se hallaron dos hojas que se asemejan a las de las industrias de Paleolítico Superior inicial del complejo Lincombian-Ranisian-Jerzmanowician, que de manera provisional están asociados a los neandertales.
Tal y como son, esas asociaciones permiten una fecha muy posterior y tampoco se oponen a una anterior. Ciertamente no hay suficiente para hablar de una fecha de "Auriñaciense temprano" con esta base, la industria no es diagnóstica.

Podéis ver por qué me pareció tan irritante. Aquí tenemos un artículo tratando de hacer mucho ruido, estableciendo, en la literatura, la propuesta de que tenemos humanos modernos asociados al Auriñaciense, en la Caverna de Kent antes que en cualquier otro lugar de Europa. La estimación de la fecha que se ofrece es un claro outlier en comparación con los restos humanos en cualquier otro sitio. Y aunque hay una estimación por radiocarbono, es ignorada (posiblemente por una buena razón) en favor de un modelo que no la incluye, porque el radiocarbono dio una fecha más joven que lo que busca el articulo, por siete mil años o más.

No digo que los autores podían haberlo hecho mejor con el material que tenían. A veces no obtenemos resultados concluyentes, y es algo que se espera de la paleoantropología. Sólo pienso que es bizarro que Nature haya puesto toda ese esfuerzo de prensa en un artículo de datación sin una datación.

ACTUALIZACIÓN (07/11/2011): Un par de personas me han contactado, confundidas por las fechas de la figura, de otros sitios del Paleolítico Superior inicial, que en apariencia son muy antiguas. La gráfica muestra las fechas calibradas, no fechas radiocarbónicas. He notado una tendencia en los últimos años de aportar y representar sólo fechas calibradas, en lugar de las determinaciones de radiocarbono real. Creo que es un hecho muy negativo, ya que crea confusión entre el modelo de calibración y los datos originales. Vemos lo confuso que puede ser esa presentación, en este trabajo, donde un resultado que no proviene de los datos de radiocarbono se representa junto con fechas calibradas, sin distinción alguna entre los dos.

Referencias

[1] Higham T, T Compton, Stringer C, Jacobi R, Shapiro B, E Trinkaus, Chandler B, cañoning F, C Collins, Hillson S, et al. 2011. La evidencia más temprana de los humanos anatómicamente modernos en el noroeste de Europa. Nature. 

Sinopsis:

Una nueva datación de un maxilar de la Caverna de Kent, Reino Unido, tiene una omisión sorprendente.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Humanos y Paleofreaks ;)

Un brevísima entrada para recomendaros un post de Paleofreak en su blog, en el que dá, con un par de pinceladas maestras, una explicación cuasi-perfecta sobre las terminologías (Neandertal, Cromañón, Homo sapiens, Humanos Anatómicamente Modernos...) para usar en periodismo y divulgación. Chapó.

lunes, 16 de agosto de 2010

Cromañones no, gracias.

ResearchBlogging.org
Declaración de intenciones (No, este no será un post breve)

El término cromañón, o Cro-Magnon, se usa a menudo en divulgación y todavía aparece en algunos artículos científicos. Se suele recurrir a él para referirse a las poblaciones humanas que llegaron a Europa en algún momento de los inicios del Paleolítico superior, y que sustituyeron a las poblaciones neandertales.

En este post voy a recorrer la historia del término cromañón  y trataré de explicar porqué es preferible abandonarlo, en favor de otros como Humanos Anatómicamente Modernos (HAM). Es cierto que dichos términos, que pueden sustituir a "cromañon", suelen ser menos conocidos y más complejos. Pero también creo que son más apropiados y veraces, dado el estado actual de nuestro conocimiento científico del pasado.

Cráneo masculino de Cro-Magnon (dibujo científico de 1884)

El origen del término

Cro-Magnon es un topónimo, un nombre de lugar. Es una palabra de origen occitano, sobre cuyo significado exacto los linguistas no se ponen muy de acuerdo. Como topónimo, se refiere a un abrigo rocoso en Les-Eyzies-de-Tayac (Dordoña), una zona muy rica en yacimientos prehistóricos.

En ese abrigo de Cro-Magnon se encontraron en 1868, de forma más o menos fortuita (obreros limpiando un derrumbe) varios esqueletos humanos que parecían tener gran antiguedad. Los restos antropológicos fueron estudiados por las autoridades intelectuales de la época, junto con los materiales arqueológicos y paleontológicos recogidos a su alrededor (huesos de animales y herramientas de piedra). Louis Lartet se encargó de estudiar dichos materiales, y los adjudicó "grosso modo" a "L'epoque de Aurignac", es decir al Auriñaciense.

Zona de Les-Eyzes-de-Tayac donde se encuentra el abrigo de Cro-Magnon

De este modo, los fósiles de Cro-Magnon quedaron ligados, a partir de su unión con la industria Auriñaciense, a lo que se estaba definiendo como el inicio del Paleolítico superior. Es reseñable que ese inicio, más tarde, se identificaría con la llegada de los hombres "modernos" a Europa (en contraposición a humanos "arcaicos", como el Neandertal).


De manera paralela al estudio de L. Lartet, otro notable investigador, Paul Broca analizaba los restos humanos de Cro-Magnon. Broca describió los restos humanos en base a sus cráneos: con algunos rasgos arcaicos, como su robustez general, pero muy modernos en conjunto (forma de la calota, ausencia de prognatismo...). Dada la antiguedad y la cultura material con la que se asociaba, el tipo humano de Cro-Magnon pasó a ser considerado el ancestro de las poblaciones humanas modernas. Y también se instaló como el "tipo primigenio" según el cual debían medirse y clasificarse los fósiles humanos más recientes.

Antropología y racismo

La antropología y etnología de la época, que hoy reconocemos como racista e imbuida del espíritu de superioridad del Imperialismo europeo, no tardó en incluir el tipo Cro-Magnon en sus clasificaciones.

La taxonomía que dominaba en la época dividía a los humanos en varios tipos raciales como caucasoide, mongoloide, negroide... y estas razas se caracterizaban por rasgos físicos y psicológicos distintivos. De hecho unas eran consideradas intelectualmente superiores a las otras.

En 1874, a partir de los trabajos iniciales de Broca, otros dos investigadores (Hamy y Armand de Quatrefages) definieron una variedad racial humana prehistórica basada en Cro-Magnon. La situaron en la línea de los caucasoides, y por tanto antepasados de los europeos actuales. Otros fósiles humanos, descubiertos en la misma época, se asociaron a otras razas humanas distintas: Así, los restos de Grimaldi se consideraron negroides, y los de Chancelade mongoloides, etc.

De este modo, la raza Cro-Magnon se posicionó como la antepasada de la raza caucasoide, es decir, los europeos blancos. Se planteó que era, además, la población "moderna" primigenia del continente.

Enter the Neandertal

En la segunda mitad del S. XIX e inicios del S. XX también se fraguan los primeros modelos explicativos para los Neandertales. A lo largo de las décadas entre 1870 y 1910 se van a contraponer el Hombre de Cro-Magnon y el Hombre de Neandertal. Al principio se los vé como dos razas humanas, que discurren el paralelo.

Pero, a partir del descubrimiento y el (desafortunado) estudio del viejo de la Chapelle-aux-Saints, el Neandertal se caracterizó como una criatura subhumana y simiesca. Al privar al Neandertal de la condición humana, se dejó el camino expedito para el Cro-Magnon, como ancestro ideal de los europeos.

Mucho después, a partir de ese concepto de cromañón = hombre "moderno", y una vez superadas las clasificaciones racistas del S. XIX, se terminará por proponer al Cro-Magnon como ancestro de los humanos modernos de todo el mundo. Esa propuesta estuvo relacionada con el modelo de "Fuera de África" y con los modelos de sustitución biológica/cultural para el inicio del Paleolítico superior en Europa.
  

Explicándolo de manera muy simple, la cosa iría más o menos así: Los primeros humanos modernos en llegar a Europa fueron los de Cro-Magnon, o cromañones. Representan a una población llegada de África, acompañada de una nueva tecnología y cultura material, que es el Auriñaciense. Esa cultura material incluye todas las novedades técnicas y estéticas que antes no se daban en Europa... que no se daban, porque quedaban fuera de las capacidades de humanos "arcaicos" como los Neandertales.

De esta forma, se identifica al tipo de Cro-Magnon con una especie humana, dotada de amplias capacidades mentales, una cultura material superior, y una gran fuerza expansiva. Según ese modelo, los "cromañones", de manera natural y por su intrínseca superioridad biológica, extinguieron al Hombre de Neandertal, al colonizar Europa.
 
Por desgracia, ese poderoso constructo de la investigación está básicamente hueco. Hoy sabemos que no tiene una buena base en la evidencia y que, como gran marco conceptual, no se sostiene.

Poniendo en su sitio a los cromañones

Ya desde 1872, Cartailhac cuestionaba que los esqueletos de Cro-Magnon fueran realmente Auriñacienses. Ese investigador razonaba, con bastante lógica, lo siguiente: dado que las fosas mortuorias estaban excavadas en los estratos Auriñacienses, lo lógico es suponer que los enterramientos fueron, como poco, algo más recientes que dicho Auriñaciense.  Es decir, que primero debió depositarse el nivel Auriñaciense, para que tenga sentido que excavasen en él, para enterrar a los muertos en algún momento posterior.

El tema, no obstante, quedó bastante olvidado hasta los años sesenta del S. XX, cuando se empieza a cuestionar de manera sistemática la antiguedad de los restos de Cro-Magnon. Finalmente, en 2002, Henry-Gambier demostró que los esqueletos de Cro-Magnon tenían una antiguedad máxima de 28.000 años, datando materiales que estaban directamente asociados a uno de los cráneos. Esa fecha sitúa a los fósiles humanos en momentos muy posteriores al inicio del Paleolítico superior (que tuvo lugar hacia 40-38.000 antes del presente), y los asocia al periodo Gravetiense antiguo.

De forma paralela, el desarrollo de la investigación paleoantropológica en Europa ha encontrado un hecho significativo: todos los restos humanos que muestran una estructura general "moderna" en el esqueleto craneal son más recientes de unos 35.000 años antes del presente. Es decir, son posteriores en 4 o 5 mil años a los inicios del Paleolítico superior europeo; y son también posteriores, en unos 3 o 4 mil años, al primer Auriñaciense.

Frente a estos hechos bien contrastados, nos encontramos que algunos autores siguen hablando de los "cromañones"  como los colonizadores de Europa, llegados con el Auriñaciense. Y, en algunos casos, el Auriñaciense se sigue identificando, erróneamente, con el inicio del Paleolítico superior. Esas afirmaciones no se corresponden con el registro, por que en toda Eurasia abundan culturas de Paleolítico superior anteriores al Auriñaciense (como hemos visto en este blog, aquí y aquí) .

En el estado actual de las investigaciones existen pocas certezas, pero trataré de ceñirme a las hipótesis mejor asentadas en las evidencias arqueológicas y paleoantropológicas: Existe un cierto consenso sobre el origen africano de las poblaciones que antes se llamaban "cromañones".

Esas poblaciones salieron de África en un momento relativamente reciente y colonizaron el viejo mundo en unas pocas decenas de miles de años. Pero su llegada a Europa, cuando aparecen en el registro fósil, ha resultado ser bastante reciente. Esa llegada es muy posterior a las evidencias que se están encontrando en el sureste de Asia y en Australia, donde parece que los humanos modernos están presentes desde hace más de 50.000 años.

Por último, parece claro que la idea de una revolución cognitiva, basada en las novedades técnicas y estéticas del Paleolítico superior, no puede asociarse a un re-emplazamiento de Neandertales por esas poblaciones modernas, ya que el inicio del Paleolítico superior, es sistemáticamente anterior a la presencia de fósiles humanos "cromañones".

Entonces ¿por qué decimos no a los cromañones?

Comenzaba este post afirmando que debemos prescindir del uso del término "Cro-Magnon", en el debate científico, y pienso que la lectura del mismo deja claras mis razones para hacer esa propuesta. No obstante, a continuación pongo un breve esquema de dichos argumentos:
  1. Es un termino arraigado en la antropología racista del siglo XIX que conlleva una serie de prejuicios sobre las capacidades relativas de las poblaciones humanas.
  2. El avance de las investigaciones ha demostrado que los fósiles tipo, utilizados para describir a la población "cromañón" no se corresponden ni con la antiguedad ni con la cultura material con la que se asociaron en un principio.
  3. El armazon conceptual (y modelo de explicación de cambio histórico) en el que se situaba a los cromañones es un muerto en vida, sólo sostenido por las insoslayables inercias académicas, que a menudo retrasan la renovación del conocimiento basado en evidencias.
Alternativas al Cro-Magnon

Sé que no existen alternativas simplistas al término cromañón, que satisfagan a todos, pero yo abogo por utilizar el binomio "hombre modernos" vs. "neandertales", entrecomillados según sea necesario en el contexto, para hablar en general -en textos divulgativos- de los procesos demográficos a gran escala que tuvieron lugar en el Pleistoceno superior.

Y, si se quiere ser más preciso, desde una perspectiva paleoantropológica, creo que es apropiado hablar de "humanos anatómicamente modernos", abreviado "HAM".

Además, para los que acepten que somos una especie diferente del Neandertal, no debe existir ningún problema en usar el término taxomónico de Homo sapiens para referirse a los susodichos "cromañones".

Referencias

Broca, P. (1868): "Sur les crânes et les ossements des Eyzies", Bulletins de la Société d’Anthropologie de Paris 3 : 350-392.

Broca, P. (1868): "Description sommaire des restes humains découverts dans les grottes de Cro-Magnon près de Les Eyzies", Annales de Sciences naturelles, Zoologie et Paléontologie 10 : 145-155.

Cartailhac, E. (1872): "Note sur la grotte sépulcrale d’Aurignac", Matériaux pour l’Histoire primitive et naturelle de l’homme 3 : 207-214.

Lartet , E. (1868): "Remarques sur la faune de Cro-Magnon, d’après les débris osseux découverts soit dans la sépulture humaine, soit dans les restes de foyers placés à proximité", Annales des Sciences naturelles, Zoologie et Paléontologie 10 : 156-160.

Henry-Gambier, D. (2002). "Les fossiles de Cro-Magnon (Les Eyzies-de-Tayac, Dordogne). Nouvelles données sur leur position chronologique et leur attribution culturelle" Bulletins et mémoires de la Société d’Anthropologie de Paris, 14 (1-2), 89-112