miércoles, 18 de diciembre de 2013

Atapuerca, Denisova, Neandertales y ADN de 400.000 años... casi nada!

ResearchBlogging.org
A modo de introducción...

Es muy probable que al visitante asiduo del blog no le coja -para nada- de sorpresa este post.

En efecto, ya hace unos días del evento. Me refiero a un artículo publicado en la prestigiosa revista Nature, que ha dado un "buen meneo" a muchas asunciones e ideas que tenemos sobre la evolución de los humanos en el Pleistoceno. Y de paso a lo que sabemos, o creemos saber, sobre las dinámicas poblacionales de los Neandertales y otras humanidades del pasado remoto.

El trabajo al que me refiero, para los despistados, se titula  "A mitochondrial genome sequence of a hominin from Sima de los Huesos", y ha sido ampliamente recogido por la prensa y los medios, y comentado en redes sociales, y blogs de expertos científicos y divulgadores.

Básicamente, se trata de un logro técnico excepcional, aunque con precedentes, y es la obtención de ADN mitocondrial humano de 400.000 años de antigüedad. Y cuyos resultados han sido, además, inesperados para muchos investigadores.

Un logro por cierto conseguido con el fémur de un homínido fósil de la Sierra de Atapuerca, España, y con la implicación de los investigadores españoles que trabajan allí desde hace años.  

El fémur en cuestión. Figura 2 en Meyer et al. (2013).

En mi caso, para esta revisión en el blog, he preferido (como suelo hacer) dar un poco de tiempo a la noticia para "reposar". He podido aprovechar el intervalo para leer con atención las valoraciones y opiniones de distintos expertos. Y espero poder ofrecer una visión más o menos completa del tema.

Pues hay que decirlo: meritorio, y muy meritorio.

Lo primero que me gustaría es resaltar los méritos del trabajo, en términos puramente técnicos y como innovación en lo que se refiere a abrir nuevos caminos científicos, que nos abren puertas a investigar y comprender mejor nuestro pasado más remoto.

Creo que la fuerza de este trabajo, sin quitar mérito por supuesto a los otros co-autores,  reside en el logro técnico de la gente del Departmento de Genética Evolutiva,  del Insituto Max Planck de Antropología Evolutiva.

Hablamos de la obtención de ADN mitocondrial humano fósil de 400.000 años, en restos que no se han conservado en permafrost. Y de la habilidad para limpiarlo y separarlo del ADN de microorganismos (que en este tipo de muestras suele ser más del 90% de lo recuperado como ADN al iniciar el proceso); y separarlo también del ADN humano moderno (¡que vamos contaminándolo todo por ahí sin darnos cuenta!).

Hace un rato, mientras pensaba en como organizar este post, medio bromeaba en twitter con el tema del Premio NobelDecía: ¿Qué más tiene que hacer esta gente para recibir uno? Bueno, lo cierto es que es más o menos lo que pienso, realmente.

Antes de este trabajo, ya era el laboratorio que había liderado por muchos años la recuperación de ADN antiguo, desde casos del Neolítico hasta muchas secuencias neandertales. También perfeccionaron los métodos de obtención y limpieza del ADN antiguo. Además, han sido centrales en el proyecto para obtener la secuencia completa del ADN Neandertal.

Y en 2010-11 descubrieron la existencia de una población humana genéticamente distinta a todo lo conocido hasta ahora (la de Denisova). Y, bueno, podemos añadir el trabajo precedente de éste, que fue obtener ADN de oso de las cavernas de hace 300.000 años. También en la Sierra de Atapuerca, por cierto.

Otro kudos debe ir para los científicos españoles que participan como co-autores.

No sólo es que su trabajo durante décadas ha permitido poner a los yacimientos de la Sierra de Atapuerca en un lugar central de la paleoantropología mundial, y recuperar los restos que han permitido realizar este estudio de ADN. Además, hay que tener en cuenta el cuidado puesto en la recogida y conservación de los fósiles, sin los cuales seguramente el ADN conservado milenios y milenios se podría haber degradado o contaminado rápidamente.

El paper en sí    

Entrando ya en materia,  podemos empezar por explicar el artículo de Nature en sí.

En primer lugar decir que ha sido publicado en la sección "Letters", que se define así: "Letters are short reports of original research focused on an outstanding finding whose importance means that it will be of interest to scientists in other fields."

O en castellano: "informes breves de investigaciones originales centradas en un hallazgo cuya importancia excepcional lo hace de interés para científicos de otros campos." 

Que es, más o menos, lo que caracteriza a este trabajo.

El estudio se centra claramente en la metodología de obtención y procesado de ADN, en particular el ADN mitocondrial (y más aún si se incluye la información suplementaria -Extended Data). El ADN mitocondrial, por cierto, hay que recordar que sólo representa la herencia por vía materna. Los varones lo tienen pero no lo transmiten.

Volviendo al trabajo, esa detallada metodología técnica compone el grueso de la información, y siguen los resultados propiamente dichos, es decir la información del ADN mitocondrial de ese homínido de la Sima de los Huesos (obtenido, como hemos dicho, de uno de sus fémures, excepcionalmente bien conservado).

Por supuesto, esos datos no pueden ser interpretados sin un marco de referencia, y por ello los autores han recurrido a las secuencias de ADN mitocondrial de todos sus parientes,cercanos o lejanos, conocidos. Desde los chimpancés a los humanos actuales, pasando por los Neandertales y la población, aún muy desconocida, representada en Denisova.

Con esas secuencias, y aplicando estadísticas bayesianas (cuyo detalle ocupa también buena parte del paper) han generado un árbol de relaciones que indica las distancias genéticas y temporales que existen entre las distintas secuencias consideradas.  

Este es el árbol, obviando la parte de los chimpancés y centrando la cuestión en las especies y poblaciones humanas (o, si se prefiere un concepto más general, homininas):

Figura 4 en Meyer et al. (2013).

Y este árbol, para muchos científicos, ha sido inesperado y sorprendente. Según muestra el gráfico, el ADN mitocondrial de Sima de los Huesos está muy emparentado con la población representada en la humana de Denisova. Una persona que vivió 300.000 años más tarde, y a 8.000 Km de distancia.

Además, como linaje mitocondrial, el de Sima de los Huesos no parece estar especialmente emparentado con los Neandertales, al menos con los Neandertales de los que tenemos información genética (que son mucho más recientes, de entre 40.000 y 50.000 años de antigüedad).

Y también parece claro otro dato, desde esa perspectiva de linajes maternos (ADN mitocondrial): la separación de los humanos neandertales, y los humanos "anatómicamente modernos" u "Homo sapiens" (de los que descendemos en mayor medida) fue muy posterior a la separación de los Denisovianos respecto a esos grupos.

Dicho de otra forma, la población ancestral de los Neandertales no podría ser la población de Sima de los Huesos, a no ser que el ADN mitocondrial refleje de alguna forma compleja de introgresión u otra forma de intercambio genético. Es decir, mestizajes, hibridaciones, etc.

Dado que la visión mayoritaria, hasta ahora, en la paleoantropología de todo el mundo ha sido considerar que los Neandertales son una especie fósil típicamente europea, que evoluciona por aislamiento y especialización, desde un momento antiguo (400.000-300.000 años), y de forma progresiva, descendiendo de los Homo heildelbergensis, y en concreto de los representados en Sima de los Huesos... pues desde ese punto de vista es comprensible que haya sorprendido a muchos investigadores.

Las hipótesis (agarrarse que llegan curvas...)

Los autores del trabajo son obviamente conscientes de todo esto, y finalizan su artículo ofreciendo una serie de distintas posibilidades o hipótesis, muy tentativas, para explicar los resultados:

  1.  Una primera es considerar que la población de Sima de los Huesos representa un grupo directamente emparentado con los humanos arcaicos de los que descienden los de Denisova. Esta hipótesis tiene el problema, señalado indirectamente por los autores, de que hay que encontrarles un ancestro a los Neandertales, y no hay otros buenos candidatos conocidos.
  2. La segunda posibilidad  es: que la población de Sima de los Huesos sea distinta tanto de los humanos de Denisova como de los Neandertales. En este caso, el ADN mitocondrial de Sima de los Huesos es el de una población antigua pero no ancestral a ninguna de las otras. Y ese ADN ha llegado por una introgresión posterior (mestizaje) hasta las mitocondrias de Denosiva. Sigue teniendo el mismo problema de dejar a los Neandertales sin ancestros
  3. La tercera hipótesis mantendría a la población de Sima de los Huesos como ancestral de los Neandertales (y por descontado de Denisova), y no cambiaría el paradigma explicativo actual. Pero ya señalan que en este caso será necesario entender y explicar cómo se han mantenido dos linajes tan profundamente divergentes en los ADN mitocondriales. Es decir: hay un "artefacto" que viene del ADN mitocondrial y que no refleja completamente las relaciones ancestrales "reales".
  4. Y un último escenario que se propone es que la secuencia mitocondrial de Sima de los Huesos en realidad representa la introgresión de ADN mitocondrial más antiguo, de otra población euroasiática, en los humanos de la Sierra de Atapuerca, hace 400.000 años. Y esa población hipotética, euroasiática, también en algún momento contribuyó su ADN mitocondrial a la población de Denisova.
Si lo anterior os parece complicado de entender, no veáis como es leerlo en el paper...

En fin, para terminar los autores aportan un breve balance en el que recuerdan que el ADN nuclear puede contar una historia algo distinta, y matizar estos resultados del ADN mitocondrial. Pero, por el momento, es innegable esa relación (aparentemente inesperada) entre los humanos arcaicos de Sima de los Huesos y esa otra población de Denisova. Así como la antigüedad relativa de dicho linaje mitocondrial, en comparación con los linajes mitocondriales de los Neandertales y de los humanos modernos.

También se deja entrever que los resultados permitirán, en el futuro, obtener ADN nuclear de restos similares, y conseguir ADN mitocondrial de otros individuos distintos -probablemente de los mismos fósiles de Sima de los Huesos.

La valoración del sabio primate

Una de las valoraciones más interesantes que he recogido sobre este trabajo, es la entrada del blog "Reflexiones de un Primate", de Jose María Bermúdez de Castro (codirector del Proyecto Atapuerca).

El titular del autor ya habla de "sorpresa científica" y es una de las cosas que destaca, refiriéndose a las afinidades del susodicho ADN mitocondrial. En concreto, destaca la falta de afinidad del individuo de Atapuerca y los Neandertales, a pesar de que, desde la morfología, parece que estos descenderían de aquella población.

Para esta aparente contradicción, Bermúdez de Castro propone que podría tratarse de un linaje heredado en ambos casos (Denisova y Sima de los Huesos), de una especie "arcaica" como la representada por el Homo antecessor, también presente en Atapuerca, con una cronología de más de 600.000 años. Ese linaje habría llegado en cada caso por distintos eventos de hibridación de poblaciones locales de esa especie "más antigua", con diferentes especies "inmigrantes", llegadas a Europa en distintos momentos.

El post también nos ofrece otros detalles interesantes.

El primero: habla de muchos intentos fallidos, y se intuye un gran trabajo previo antes de llegar a conseguir el resultado logrado.

Pero también destaca que no es posible descartar que se obtenga ADN nuclear -lo que nos sugiere una vez más hacia donde apuntan los objetivos actuales de los investigadores. E incluso habla de "rebasar el listón de los 400.000 años". Aunque también explica que las condiciones de conservación en Sima de los Huesos son óptimas y que es difícil que se den en muchos otros lugares con restos de esas antigüedades.

Por último, me parece destacable su reflexión final al completo:

"...a los seres humanos actuales nos ha llegado el ADN por varias vías diferentes. El grueso nos llego por supuesto a través de nuestros ancestros africanos; pero también heredamos algo de los Neandertales y de los Denisovanos. Si estos heredaron su ADN de la Sima de los Huesos y, a su vez, éstos lo tomaron de Homo antecessor, nuestro genoma es una mezcla increíble de pequeñas dosis de ADN de muchos humanos del pasado". 

Conclusión con la que estoy muy de acuerdo, y creo que es, cuando menos, una hipótesis cada vez más viable.

Y aquí, una pequeña digresión mía: Pero que no hay que olvidar que, apenas hace seis o siete años, cuando no disponíamos más que de datos parciales del ADN mitocondrial Neandertal, muchos científicos defensores acérrimos del Out of  Africa II, (también RSOH y RAO) hubieran considerado esta idea  aberrante. Seguramente deberíamos ahora recordar esas afirmaciones categóricas, del tipo "es obvio que el Neandertal no contribuyó a la génetica del hombre moderno". Y darnos cuenta de lo cautos que deberíamos ser, en realidad, al hablar de estos temas. Teniendo en cuenta, sobre todo, los pocos datos que existen, y lo mucho que puede cambiar la imagen global, con sólo obtener unos pocos datos más.      

Lo que dice Hawks

Para finalizar, me gustaría recoger los comentarios sobre este trabajo que ha hecho el paleoantropólogo estadounidense John Hawks en su blog. Obviamente, resalta en primer lugar el gran logro técnico y la puerta que se abre a la posibilidad de obtener ADN de otros restos humanos del Pleistoceno medio.

Pero a continuación aporta unas reflexiones muy interesantes, y muy certeras en mi opinión, sobre la disciplina de la paleoantropología en general y las relaciones entre especies humanas en particular. Lo primero que explica es como a lo largo de los últimos cien años se han trazado "líneas rectas" conectando fósiles, tratando de comprender el árbol familiar humano.

Esas líneas divergían a lo largo del tiempo, llevando a una especialización y extinción de grupos representados por los fósiles.  Y Los últimos veinticinco años, los genetistas han aplicado la misma lógica de fondo al ADN mitocondrial.

Pero según Hawks, en los últimos cinco años se ha ido demostrando que ambos grupos estaban equivocados, en la idea de modelos unidos por "líneas rectas" entre poblaciones divergentes. Este investigador pone una serie de ejemplos para ilustrar las dinámicas del ADN mitocondrial, que no funcionan con ese modelo, y que os invito a leer en su post, porque sería muy largo de explicar aquí. Pero sobre todo se centra en los estudios de ADN mitocondrial de Neandertales, y en como muestran una creciente diversidad y una variabilidad.

El patrón resultante es, por tanto, de una complejidad que implica dinámicas poblacionales nada simples. No una "línea recta" como la que vendría de una evolución local, europea y directa, desde los Homo heidelbergensis (los de Sima de los Huesos).

Con todo esto, lo que sugiere Hawks es lo siguiente (la traducción es mía):

"...que los Denisovanos que conocemos sean en parte descendientes de un estrato más antiguo de una población euroasiática anterior. Aunque están en el mismo clado de ADN mitocondrial, la diferencia que hay entre las secuencias de la Sima de los Huesos y Denisova es tan grande como la diferencia entre las secuencias de Neandertales y humanos actuales. No sería correcto decir que Denisova y Sima representan una misma población -si no lo son los humanos actuales y los Neandertales. Pero podrían compartir una herencia del Pleistoceno medio de Eurasia occidental, derivando su ADN mitocondrial se esta población anterior"

La conclusión de este investigador es que los resultados no son tan sorprendentes, los encuentra refrescantes. Cree que prueban que las dinámicas poblacionales de los humanos del Pleistoceno eran complicadas, y no se pueden describir trazando "líneas rectas" entre los fósiles. Hay:

 "...lineas múltiples de influencia entre ellos, pequeños grados de mezcla, y migraciones a gran escala. Europa era algo muy distinto de una población que evoluciona lentamente, "juntando" rasgos neandertales a lo largo del tiempo. Los Neandertales que conocemos no sestearon hasta su desaparición; se expandieron rápidamente, múltiples veces, desde sus origenes no europeos. Eran tan dinámicos como los africanos de la MSA, que después se mezclaron con ellos y se expandieron por todo el mundo."

Un panorama que, sin duda es matizable, pero que sí tiene algo más que ver con la evidencia arqueológica que yo conozco y he estudiado, para estas poblaciones del Pleistoceno medio y superior.

Referencia de Research Blogging

Matthias Meyer, Qiaomei Fu, Ayinuer Aximu-Petri, Isabelle Glocke, Birgit Nickel, Juan-Luis Arsuaga, Ignacio Martínez, Ana Gracia, José María Bermúdez de Castro, Eudald Carbonell, & Svante Pääbo (2013). A mitochondrial genome sequence of a hominin from Sima de los Huesos Nature DOI: 10.1038/nature12788

Otras fuentes en línea 

Las entradas de blogs citadas en el texto::

John Hawks weblog 

Reflexiones de un primate

En otros blogs:

Prehistoria al día

For what they were... we are

Diekene's Anthropology Blog 


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Indicios y evidencias de complejidad neandertal en Abri du Maras (OIS 4)

ResearchBlogging.org
Introducción

En esta ocasión voy a revisar un reciente artículo (2013) de Bruce L. Hardy y colegas, cuya traducción aproximada sería "¿Neandertales imposibles? Haciendo cordeles, arrojando proyectiles y capturando caza menor durante el OIS 4 (Abri du Maras, Francia). En líneas generales se trata de un trabajo muy interesante y válido, con varios puntos fuertes y algunos problemas que también comentaré, al final de la revisión.

El sitio: Abri du Maras

El Abri du Maras es un yacimiento con una importante secuencia de Paleolítico medio, junto al río Ardeche (afluente del Ródano), en las estribaciones meridionales del Macizo Central (Massif Central) de Francia. Fue excavado en los años 50 y 60 del S. XX (Combier 1967), y de nuevo desde 2006 (por los autores de este artículo).

Localización del Abri du Maras. Figura 1 en Hardy et al. 2013

El estudio se centra en el nivel 4, que tiene una cronología aproximada de algo menos de 90.000 años, y un registro de sedimentos y de fauna que apuntan a un periodo frío y seco (con abundante presencia por ejemplo, de renos). Esto lleva a los autores a identificar el periodo geo-cronológico con el estadio isotópico marino 4 (OIS 4).

El material lítico de ese nivel se compone de unos 3600 artefactos, para una densidad de unos 40 objetos por metro cúbico de sedimento (lo cual en realidad es bastante poco). Los investigadores señalan que las piezas se concentran en dos bandas horizontales que podrían ser dos sub-niveles, correspondientes a dos fases más densas de ocupación. Hay poco material retocado. La mayor parte de los soportes se tallan in situ, y son lascas, láminas, laminitas y puntas de tamaño pequeño y mediano; y los soportes importados, en el sentido de que se traen ya tallados, son algo más grandes. En ambos casos, el sistema de talla predominante es el Levallois. En cuanto al origen de las materias primas, la información aportada es muy general: Se habla de dos fuentes distintas de aprovisionamiento: la primera al norte, hacia el Ródano y a una distancia de entre 10 y 30 Km; y la otra al sur cruzando el Ardeche.

Nota: Sobre el tema del aprovisionamiento de materias primas líticas en esa región, hace algún tiempo publiqué un post que trata la cuestión de la perspectiva del Paleolítico medio y los neandertales, basándome sobre todo en un trabajo de Fernandes, Raynal y Moncel (2008).          

Qué se ha estudiado, y cómo

Este trabajo se basa principalmente en el estudio de residuos adheridos a los útiles líticos (129 piezas estudiadas), y se complementa con otros aspectos, entre los que destacan el análisis de huellas de uso, el estudio arqueozoológico y la distribución espacial de los restos.

La lógica de fondo de la metodología parece responder a un constreñimiento o handicap inicial, que obliga a buscar alternativas o a dar mayor relevancia a ciertas técnicas que normalmente se explotan poco.  En particular, se potencia el análisis de residuos.

Normalmente, y esto es el criterio del autor del post, la técnica más eficaz y práctica para inferir la función del utillaje lítico es el estudio de las huellas de uso. En este caso, se menciona que los pulidos microscópicos de uso (uno de los rasgos más diagnósticos de las huellas de utilización) han sido completamente alterados por una fina pátina post-deposicional (una capa que se crea por procesos naturales, físico-químicos). Esa pátina cubre cada uno de los restos líticos, y hace imposible el análisis de los pulidos, y por tanto minimiza las posibilidades de inferir la función. Pero, según los autores tiene otra propiedad mucho más positiva: 

"This film partly or totally covers residues and aids in their preservation. The presence of residues included under this cover attests to the contemporaneity of residues with tool use."

Es decir, que la pátina cubre y "captura" residuos que han de ser de uso, según los autores. También es importante señalar que se estudiaron junto a los útiles otros objetos líticos poco susceptibles de ser herramientas (núcleos y cantos sin tallar), y no se hallaron residuos en ellos. Y, en general, se utilizan los criterios de concentración y distribución diferencial de los residuos en la pieza (por ejemplo, que se concentren sólo a lo largo del filo activo del útil).    

En cuanto al análisis funcional, se menciona que se interpretaron el resto de los estigmas que no son pulidos (estrías, desconchados, fracturas de uso, erosiones y embotamientos) para complementar el estudio de residuos.

Los resultados

El estudio de residuos aportó resultados en 98 de las 129 piezas estudiadas, y apoyado en otras técnicas (como se ha explicado), permitió a los autores conseguir evidencias o indicios del procesado de distintos materiales, que paso a resumir a continuación:
  • Residuos "genéricos" de plantas y madera: Hay residuos e indicios de uso relacionados con el procesado de plantas leñosas y no leñosas, sin que se pueda especificar mucho más en cuanto a las especies de flora en concreto. 
  • Fibras retorcidas (que pueden provenir de plantas y algas): Sobre este tema, lo más interesante es que en la mitad de los casos en los que se hallaron fibras, estaban retorcidas sobre si mismas, algo que los autores consideran que no puede suceder de forma natural, ni al procesar plantas por raspado, corte, perforación o alisado (y mencionan que dos programas experimentales lo corroboran). Esto significaría que los residuos provienen de elementos que fueron fabricados retorciendo y/o trenzando fibras. Es decir, de cordeles o cordajes de algún tipo.
  • Esporas de hongos (probablemente del género Agaricus -de tipo champiñón): Esta evidencia sólo se da en dos piezas líticas, de las cuales sólo en un caso las esporas cumplen la condición de estar concentradas en el filo. 
  • Residuos animales genéricos, de procesos de carnicería: Hay bastantes casos de restos de carne y hueso como residuos en los filos líticos. 
  • Residuos de pelo de lepórido: En dos piezas, hay residuos de pelo de un lepórido (conejo o liebre), y los autores asocian este indicio con la presencia de al menos dos individuos de conejo o liebre que fueron procesados (tienen marcas de carnicería) por los neandertales y se encontraron en el nivel 4. 
  • Plumas de ave: Hay tres casos en los que aparecen restos de bárbulas de plumas de pájaros, pero los autores no lo destacan mucho, quizás porque en cada caso sólo se cita una bárbula por cada útil estudiado, lo cual sería una evidencia bastante débil. Además hay un único resto determinado de hueso de ave entre la fauna del nivel.  
  • Escamas de pescado: Hay indicios también de la presencia posible de escamas de pescado en algunas lascas (los items observados no pudieron ser confirmados al 100% como escamas, aunque es probable que lo fueran). Esto se complementa, segun explican los autores, con la presencia de restos óseos de varios tipos de peces en la cueva. 
  • Enmangues de armas de proyectil: En este apartado, los autores combinan el análisis de huellas de uso (en particular erosiones y fracturas de impacto), con el estudio de los residuos y su distribución, para proponer una muestra de media docena de puntas Levallois (o lasca apuntadas en algún caso) como armas de caza, que irían enmangadas. Después, hacen un análisis de la morfología y propiedades balísticas de esas puntas (siguiendo a Sisk y Shea 2011). Y llegan a la conclusión de que pueden ser armas de proyectil, es decir jabalinas o dardos arrojados con la mano, antes que lanzas de cuerpo a cuerpo.
Restos de lepórido de Abri du Maras con huellas de corte antrópicas. Figura 9 en Hardy et al. 2013


De todos esos resultados, los autores sólo destacan algunos de ellos en la parte final del artículo (los que les parecen más relevantes y novedosos). Además de la evidencia genérica del procesado de plantas y animales, destacan la presencia de las fibras como evidencia de cordeles o cordajes, de esporas como evidencia del procesado de setas, y de varios residuos y huellas de uso como indicativo de la probable presencia de armas de proyectil.

Con esta base, los autores dibujan un panorama complejo y diverso de las actividades cotidianas de los neandertales que habitaron en el Abri du Maras. Esto implica un espectro muy amplio de recursos explotados, aunque la caza de grandes ungulados (y sobre todo renos) seguiría siendo una actividad muy importante. También se destacan las actividades no estrictamente subsistenciales, como las de aprovisionamiento de materias primas líticas y también vegetales -para la confección de fibras y herramientas de madera, por ejemplo.

Y, en general, hacen hincapié en dos aspectos:

  1. Que el estudio de residuos ha permitido vislumbrar actividades que normalmente pasarían desapercibidas en una investigación sobre un yacimiento de esta cronología. 
  2. Que el modo de vida que dibujan no tiene que ser el "modo de vida neandertal" por excelencia, porque ese modo de vida "ideal", de hecho, no existe: las poblaciones neandertales vivieron en ámbitos geográficos y climáticos muy diferentes y cambiantes, a lo largo de cientos de miles de años. Y por tanto tuvieron necesariamente que establecer estrategias económicas y de subsistencia, muy variadas y distintas en cada lugar y momento.         

Balance y algo de crítica

Se trata de un trabajo completo, bien estructurado y con resultados importantes, que no por ello carece de puntos "puntos flacos". Me voy a centrar ahora en esos elementos más discutibles, siempre según mi criterio, sin que ello signifique que estamos antes un trabajo poco sólido o meritorio (es más bien al contrario).

Un problema general, al que la mayoría de los investigadores no somos inmunes (y me incluyo el primero), es el de los "saltos cualitativos". Me refiero a los saltos volitivos que damos al pasar de "lo que nos dicen los datos", a lo que "se concluye de ellos", y finalmente a lo que presentamos como "resultados finales".

En efecto, si nos fijamos en cada evidencia que se da en el apartado de "resultados" como segura, probable, o simplemente posible, y luego lo comparamos con esas mismas categorías en las conclusiones finales, no se nos escapará que hay algunos "saltos". Estoy seguro que a los autores no les faltan razones para hacerlo, y que manejan mucha información cualitativa que no es fácil poner por escrito, o dar en forma de datos brutos. Pero eso no hace menos llamativa la presencia de ese tipo de "saltos". Tenemos que ser especialmente cuidadosos en controlar lo que va a las conclusiones finales, que debe ser lo se deduce de los hechos observados, y no lo que creemos que probablemente signifique.

En términos técnicos, tengo algunos problemas con la metodología de análisis de residuos. Hay algunas cuestiones básicas que no sé si se realizaron o no, y creo que deberían especificarse al menos de forma muy somera.

Una primera cuestión es que (en mi opinión) cualquier análisis de residuos debe acompañarse de un estudio estadístico de cuantificación de residuos (y sus tipos) en muestras aleatorias de sedimentos, recogidas cerca de las piezas estudiadas. De este modo se tiene una referencia de "aquello que puede aparecer sobre la pieza lítica simplemente por contacto y adherencia casual" (ya sea deposicional o post-deposicional).

Y otra cuestión tiene que ver con la pátina y la observación de los residuos. Las imágenes del artículo sugieren que los útiles se estudian sin lavar, con tierra. Además, en varias de las fotos de los residuos microscópicos, parece que la pátina los ha "capturado", efectivamente. Pero en otras imágenes la impresión es que el residuo está mezclado con el sedimento adherido a la pieza. Con lo cual, no queda muy clara esa "contemporaneidad antigua" que defienden los autores, al menos para algunos casos.

Una forma de abordar esto hubiera sido hacer una observación en varias fases con lavados sucesivos, cada vez más "invasivos", por así decirlo. De este modo se podría discriminar con claridad qué residuos son con seguridad más antiguos y anteriores a la formación de la pátina, y cuales no. Por ejemplo, se podría observar primero la pieza sin lavar, luego lavada sólo con agua, luego con agua y algún producto disolvente a baja concentración, y finalmente tras una inmersión breve en una cubeta de ultrasonidos.

Quizás esto ya se ha hecho, pero en ese caso habría que comentarlo en el artículo, en mi opinión.

Retomando lo que dije al principio, no creo que estos problemas supongan un demérito grave para el trabajo, y creo que en general sus conclusiones son:

  • Muy sólidas para la explotación de animales en general y lepóridos en particular (conejos y/o liebres).
  • Bastante sólidas para el tema de los enmangues
  • Razonablemente aceptables al proponer que se trate de armas de proyectil; y para la explotación de materiales vegetales en general, y de cordeles/cordajes en particular.
  • Y por el momento hipotéticas para el tema de las setas tipo champiñón (Agaricus sp.), el pescado y el procesado de aves.           

Referencias bibliográficas

Combier, J. (1967): Le Paléolithique de l'Ardèche dans son cadre bioclimatique, Public. Inst. Préhist., Univ. Bordeaux, mémoire, 462 pp.

Fernandes, P., Raynal, J., Moncel, M. (2008): "Middle Palaeolithic raw material gathering territories and human mobility in the southern Massif Central, France: first results from a petro-archaeological study on flint", Journal of Archaeological Science, 35, 8, pp. 2357-2370.

Hardy, B. L., Moncel, M.-H., Daujeard, C. Fernandes, P., Béarez, P., Desclaux, E., Chacon-Navarro, M. G., Puaud, S., Gallotti, R. (2013): "Impossible Neanderthals? Making string, throwing projectiles and catching small game during Marine Isotope Stage 4 (Abri du Maras, France)", Quaternary Science Reviews, 82, pp. 23-40.  

Sisk, M. L., Shea, J. J. (2011): “The African Origin of Complex Projectile Technology: An Analysis Using Tip Cross-Sectional Area and Perimeter,” International Journal of Evolutionary Biology, 2011, 8 pp.


Referencia de Research Blogging

Bruce L. Hardy, Marie-Hélène Moncel, Camille Daujeard, Paul Fernandes, Philippe Béarez, Emmanuel Desclauxe, Maria Gema Chacon Navarro, Simon Puaud, & Rosalia Gallotti (2013). Impossible Neanderthals? Making string, throwing projectiles and catching small game during Marine Isotope Stage 4 (Abri du Maras, France) Quaternary Science Reviews, 82, 23-40 DOI: 10.1016/j.quascirev.2013.09.028


viernes, 11 de octubre de 2013

¿Qué nos hace humanos? ¿Y a los Neandertales? (X)

Introducción y recordatorio

Tras un parón veraniego, prolongado al otoño por diversos motivos, retomo el blog para seguir, en la medida que el trabajo y la vida personal lo permitan, escribiendo sobre los Neandertales y, en general, el pasado remoto y la historia evolutiva del género Homo.  

Una de las series de posts que llevo realizando desde hace bastante tiempo es la dedicada a la colección de mini-ensayos What makes us human? Answers from Evolutionary Anthropology

Por el tiempo transcurrido desde la última nota sobre el tema, no estará de más recordar de qué se trata: diez artículos breves, coordinados por J. M. Calcagno y A. Fuentes, en la que una serie de notables antropólogos y antropólogas buscan una respuesta a la complicada cuestión de ¿Qué nos hace humanos?

En mi serie de posts, además de revisar los textos en sí, añado una serie de reflexiones y explicaciones sobre lo que es de aplicación a los Neandertales, en cada propuesta. Es decir, trato de aplicar las argumentaciones y evidencias barajadas por los autores a lo que sabemos de las poblaciones neandertales, para comprobar si lo que es válido para los humanos "modernos" lo es también para "esa otra humanidad" (en palabras de Svante Pääbo)

Hoy voy a revisar el noveno ensayo, firmado por Mary C. Stiner y Steven L. Kuhn, que tiene el título "To Whom Does Culture Belong?". Lo que viene a querer decir: ¿A quién pertenece la cultura? 

Un "títular" interrogativo, que se adecua bastante a un texto en el que se plantean muchas preguntas, muy interesantes, pero que -como explico más abajo- es bastante más parco en respuestas.

Los autores

Antes de entrar de lleno en la revisión del mini-ensayo, unas breves notas sobre los autores. Tanto Mary C. Stiner como Steven L Kuhn se dedican a la arqueología y la antropologia, en el marco de la "escuela americana" (es decir, anglosajona estadounidense), y ambos tienen perfiles de "espectro amplio": Han investigado épocas y regiones muy variadas, en el marco general del estudio de la evolución humana y la Prehistoria. Además, los dos han mostrado interés en las cuestiones teóricas y la propuesta de modelos explicativos generales, de largo alcance.

El meollo de la cuestión

Los autores comienzan enumerando los dos aspectos que se han considerado, y aún se consideran, como los más exclusivos y definitorios de los seres humanos: La cultura compleja y una comunicación lingüística. Inciden un poco más sobre estos temas, explicando su concepción de cultura: algo que implica la construcción de un conjunto de conocimientos y prácticas, y que puede ser compartido por individuos y entre las distintas generaciones. De este modo, la comunicación lingüística, dependiente del lenguaje humano (que es particularmente adaptable y complejo) permite comunicar una cultura especialmente rica y compleja, y ambos aspectos definirían lo que nos "hace humanos".

A esa concepción general, que los autores parecen aceptar "grosso modo", se suma un elemento de matización y crítica que conforma el centro de su argumentación y retoma el título de su artículo ¿A quién pertenece la cultura? El argumento que introducen es el siguiente: lo que llamamos cultura y consideramos tan propio de los seres humanos en realidad es algo que comparten toda una serie de animales distintos. Entre esos animales hay desde parientes próximos, como los homínidos (en el sentido de Hominidae), a otros mamíferos como los lobos o los delfines, e incluso otros animales mucho más alejados de nuestra linea evolutiva, como ciertas aves.

Delfín usando una esponja como útil para "forrajear"; un comportamiento cultural aprendido y compartido (Krützen et al. 2005, PNAS; Foto M. R. H.) 

En esencia, lo que los autores defienden es que no se marque de manera categórica, que no se insista tanto en la diferencia entre la cultura animal y la humana, y entre los lenguajes animales y el humano. Esa categorización, según ellos, sólo puede hacer más difícil estudiar el origen de nuestra cultura y nuestro lenguaje. Sería por tanto a través de la comparación de procesos evolutivos paralelos, y situaciones paralelas entre distintas especies, como podríamos aprehender y estudiar como surgió nuestra particular forma de lenguaje y de cultura. 

En palabras de Kuhn y Stiner: 

"...the question of what species may possess something akin to culture must be inclusive. Otherwise we run the risk of shutting the door to understanding how humans "got" culture in the first place..."

Algo de crítica y valoración

Entre los aspectos más positivos del trabajo, querría destacar el esfuerzo por escribir un auténtico texto de ensayo, con un lenguaje a la vez correcto y formal, pero sin excesivos tecnicismos, paráfrasis cientifistas u otras "trampas" típicas. Consiguen ser relativamente llanos y sencillos, sin caer en la falta de rigor científico. 

Por otro lado, y como elemento más criticable, podría decirse que es un texto con más críticas, preguntas y propuestas que respuestas o soluciones. Deja las cosas muy abiertas y en el aire, sobre todo si lo comparamos con otros de los mini-ensayos de esta serie (como la mayoría de los ocho que hemos ido revisando con anterioridad). Se hecha en falta, por así decirlo, que Stiner y Kuhn se "mojen" un poco más y ofrezcan una respuesta propia a la pregunta planteada. 

¿Y para los Neandertales?

Pues lo cierto es que, en este ensayo en particular hay poco que aplicar o sobre lo que reflexionar en relación a las poblaciones neandertales. Esa otra humanidad extinta, tan cercana a nosotros en términos evolutivos y genéticos, y con modos de vida tan similares durante cientos de miles de años a los de nuestros antepasados más directos. No parece tener buen encaje con las categorías tan generales que manejan los autores en su ensayo (animales vs. humanidad; o bien "lo humano como animal"). 

Por otro lado, cabe señalar que los seres humanos "modernos" compartimos con los neandertales unos ancestros comunes, quizás no demasiado lejanos, y también historias evolutivas divergentes, con un distanciamiento lento y progresivo, y con momentos de entrecruzamiento posterior. En ese contexto, las reflexiones de Kuhn y Stiner pueden servir para poner el foco de atención en dos aspectos: 
  1. Los ancestros comunes y como en ellos se desarrolló el germen del lenguaje y la cultura.
  2. El posterior desarrollo en paralelo (¿o en común? ¿o en paralelo pero con "transmisiones"?) de esas capacidades, en ambas formas de humanidad.
Referencia

Calcagno, J. M., y Fuentes, A. (2012): "What makes us human? Answers from evolutionary anthropology". Evolutionary anthropology, 21, 5, 182-94

martes, 23 de julio de 2013

Un nuevo objeto de adorno personal en el Musteriense italiano

ResearchBlogging.org
Unas breve introducción...

La presencia de comportamiento simbólico entre los neandertales ya no es una gran novedad. Tampoco es algo que sea particularmente discutido hoy en día, excepto por los investigadores más refractarios a la evidencia.

A la ya tradicional evidencia de sepulturas y lugares de enterramiento, y de la cultura material del Chatelperroniense y el Uluzziense (Neandertales del Paleolítico superior inicial) se han ido sumando, en los últimos años, evidencias Musterienses del uso de conchas marinas, lápices de pigmentos minerales y disoluciones de los mismos, y plumas y garras de ave.

La última novedad nos llega de la cueva de Fumane, en el norte de Italia, un excepcional yacimiento de Paleolítico medio y superior, que está ofreciendo importantes descubrimientos y resultados de investigación, sobre la cultura y los modos de vida de las sociedades neandertales.

Lo que presentan los investigadores, en esta ocasión, es una concha marina de origen fósil, recogida a cierta distancia (seguramente más de 100 Km), teñida con ocre rojo, probablemente suspendida de un cordón durante bastante tiempo (y por tanto usada a modo de adorno corporal) y finalmente abandonada en la cueva, quizás cuando se rompió.

El trabajo, firmado por Marco Peresani, Marian Vanhaeren, Ermanno Quaggiotto, Alain Queffelec y Francesco d’Errico, ha sido publicado recientemente en PLOS one, y puede consultarse libremente aquí.


.... y vamos con el contenido.

Al decir que la concha marina es de origen fósil, lo que se quiere decir es que viene de un depósito geológico, y por tanto no es la concha de un molusco contemporáneo de los Neandertales, que fuera recogido en el mar. Al contrario, esta concha fue recogida en un afloramiento rocoso fosilífero, y tiene un origen muy anterior a la época del Musteriense.

Esto es interesante porque en las cercanías de Fumane no hay ningún afloramiento fosilífero de la antigüedad adecuada como para que puedan encontrarse fósiles de esa especie  (Aspa marginata). Eso implica que la concha no sólo fue aportada al yacimiento, sino que provenía de cierta distancia. Basándose en los datos geológicos y los afloramientos de fósiles conocidos en la región, los autores calculan que este ejemplar debió ser recogido al menos a unos 100 Km. de distancia.

El ejemplar de Aspa marginata fósil está fragmentado, conservándose sólo una  parte. No obstante, ese fragmento ha permitido, gracias a distintos estudios y análisis, reconstruir buena parte del recorrido de la concha como "objeto cultural" de una persona o personas.

El objeto presenta un leve lustre o pulido junto con una serie importante de estrías, paralelas entre sí, y agrupadas en zonas concretas, que se corresponden con la zona por donde un cordón de suspensión rozaría con la concha, en caso de que fuera portada como objeto de adorno personal. Además, tiene restos de pigmento rojo en la cara exterior (y sólo en la exterior) que cuando fueron analizados, resultaron ser, hematita pura, del tipo terroso que se usa como pigmento y que los arqueólogos solemos denominar "ocre". Es decir, pruebas bastante concluyentes de que se trata de un objeto de adorno relativamente elaborado. 


Algo sobre el contexto

La concha proviene de la parte central de la secuencia musteriense, de Paleolítico medio, de la cueva de Fumane. En concreto de la unidad estratigráfica A9, que tiene tanto por encima como por debajo niveles arqueológicos musterienses, junto con otras unidades estratigráficas estériles, que separan y sellan niveles. En la zona donde se encontró la concha no hay evidencias de ningún tipo de remoción, perturbación o modificación estratigráfica (crioturbación, madrigueras de animales, redeposición, etc).

La tecnología lítica asociada a la unidad A9 es lo que se conoce como un Musteriense con talla discoide, con producción de lascas espesas de perfil triangular, con o sin dorso, puntas pseudo-Levallois, y algunas otras lascas de morfología cuadrangular. El utillaje retocado no es muy abundante y si bastante típico: raederas, puntas y denticulados.

En el conjunto de los niveles musterienses, la fauna cazada por los Neandertales es bastante variada, aunque con predominio de cérvidos (Cervus sp., Megaloceros giganteus -creo que este está incorrectamente denominado en el artículo) y animales de roquedo, algo más pequeños (cabra, rebeco y corzo).

En los niveles musterienses más recientes (A6-A5) se documentan actividades relativamente poco comunes, o poco conocidas aún para los yacimientos neandertales: aprovechamiento de aves para la obtención de plumas, y carnicería de osos y zorros, quizás en relación a la obtención de sus pieles.


Hipótesis alternativas = descartadas

Al leer el texto del artículo, resulta claro que los autores son plenamente conscientes de la importancia de la evidencia que aportan, y la necesidad de hacer una (auto)crítica a su propuesta, y de construir su aportación a partir de la contrastación de hipótesis, y la consideración de hipótesis alternativas.

En lo que se refiere a la naturaleza antrópica y simbólica del objeto, creo que no hay mucho que decir (aunque los autores dedican bastante esfuerzo a valorar otras  hipótesis alternativas). Pero para mí está claro, por las evidencias y datos aportados, que se trata de un objeto decorado y simbólico; y es muy probable que se usara, precisamente, tal y como sugieren los autores.

Otra cosa pudiera parecer, en principio, la atribución del colgante a las gentes neandertales. En general, esta atribución está bastante clara, y en cualquier otro contexto no se pondría en duda.

Pero (¿por prejuicios?) en los yacimientos neandertales siempre "se le da muchas más vueltas" a estas cosas. Por tanto, se podría llegar a pensar que, de alguna forma, la concha es una "intrusión", y proviene en realidad de otro contexto o cultura. En concreto, de alguno relacionado con los primeros Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) en llegar a Europa, o con los del Paleolítico superior inicial (PSI). 

La cronología, viéndola con "grano muy grueso" (a la escala continental, euroasiática en general, y en términos de decenas de miles de años) podría sugerir que existe alguna pequeña posibilidad de que se trate de un objeto de unos primerísimos HAM. Y, por otra parte, en la cueva de Fumane hay ocupaciones del Paleolitico superior inicial (Uluzziense y Proto-Auriñaciense), lo que podría sugerir algún tipo de percolación o transposición de materiales más modernos. Ahora bien, ninguna de estas posibilidades tiene mucho sentido para este caso.

En la cuestión de unos hipotéticos primeros HAM "seminales":
  • La unidad A9 es una unidad típicamente musteriense. La industria lítica es coherente y estructurada, sin un sólo objeto fuera de contexto, o que recuerde de alguna forma a algún hipotético conjunto material de HAM tempranos. Esa industria se relaciona, además, con las que tiene por encima y por debajo, lo que apunta a que son las mismas sociedades, y grupos, en evolución, los que las crearon. 
  • La cronología absoluta de Fumane y de toda la región del Norte de Italia, unida a la ausencia de restos humanos y los propios conjuntos arqueológicos, no sugieren una presencia HAM hasta muchos miles de años más tarde. Esto es cierto también para la mayor parte de Europa.  
  • El colgante, de hecho, es coherente con los últimos descubrimientos e investigaciones sobre la presencia de elementos de adorno personal, y otros objetos simbólicos, en las sociedades neandertales. Y en particular, entre las del final del Paleolítico medio. 
  • Y, paralelamente, salvo en un único caso de unos 20.000 años después, la concha de Aspa marginata fósil no se usa como adorno (o cualquier otro tipo de utilización) ni en el conjunto del Paleolítico superior, ni en los posibles antecedentes orientales de las primeras culturas HAM de Europa.
Y sobre la posibilidad de una percolación o trasposición de materiales del PSI:
  • La excavación fue cuidadosa y controlada, con cada metro cuadrado dividido en subsectores de 33 cm de lado, coordenando en tres dimensiones (X-Y-Z) la mayor parte de los hallazgos, y recogiendo toda la tierra para el cribado posterior, conservando lógicamente su atribución estratigráfica. 
  • Hay que valorar también el hecho de que la unidad A9 no está ni cerca de ningún nivel de Paleolítico superior. De hecho hay varios niveles musterienses, y otros estériles, entre la unidad A9 y el Paleolítico superior de Fumane. En términos de distancia en vertical, hoy en día los estratos de PSI están a entre 46 y 68 cm. de la unidad A9, en la que se halló la concha. 
  • En el Uluzziense de Fumane (cultura del PSI asociada a Neandertales, y muy relacionada con el Musteriense final de la región) no hay colgantes en conchas de moluscos. Y en el Proto-Auriñaciense los colgantes no tienen nada que ver con el encontrado en el Musteriense: son recogidos en la costa, es decir no son fósiles, y además de los 80 casos ninguno es una Aspa marginata. Si se añaden los niveles Auriñacienses posteriores, de las más de 800 conchas, ninguna es tampoco una Aspa marginata. 
  • No hay ningún otro objeto que pueda ser adscrito al PSI de Fumane, en la unidad A9. Un caso relevante son las laminitas Dufour, objetos líticos minúsculos que podrían percolarse con facilidad si se dieran procesos de turbación de la estratigrafía. Esas laminitas son enormemente numerosas en el Proto-Auriñaciense de la cueva, pero ninguna se localizó en la unidad A9.

Recapitulación, reflexiones y ¿crítica?

Recapitulación

En conclusión, este trabajo nos informa de un nuevo objeto de adorno personal en un contexto de neandertales, en el Paleolítico medio. De este modo, la evidencia se suma a las otras que se vienen acumulando de un tiempo a esta parte para las poblaciones neandertales. Tanto para las últimas, del Paleolítico superior, como para el Paleolítico medio. 

Estas evidencias prueban, dejando poco lugar a dudas, la capacidad simbólica y la complejidad de la mente neandertal. 

Reflexiones

Yendo un poco más allá del artículo en sí, podemos hacer algunas reflexiones de carácter general. Si comparamos la presencia de esos objetos del Musteriense (o del Paleolítico medio en general) con lo que sucede en el Paleolítico superior, está claro que, a pesar de que los objetos simbólicos existen en ambos ámbitos, el registro sugiere algunas diferencias

En el Paleolítico superior el conjunto de las evidencias, su estructuración, estandarización y abundancia, sugieren que los adornos personales y, en general, las expresiones materiales de simbolismo cumplían una función que:
  • O bien es diferente a la que cumplen en el Paleolítico medio.
  • O bien es similar, pero mucho más reglada e "intensificada"
Partimos de la base de que estos grupos de cazadores-recolectores, Neandertales o HAM, no se dedicaban al "arte por el arte", sino que sus expresiones simbólicas cumplieron unas determinadas funciones sociales (y por tanto con ramificaciones económicas, ideológicas, de cohesión social, etc.).

Eso supone que la organización social ha cambiado en algún aspecto sustancial. El alcance y la naturaleza de esos cambios -o novedades- queda fuera de las pretensiones de este comentario, pero quizás se puedan apuntar algunas hipótesis puramente especulativas:
  • Complejidad + desigualdades sociales, por acumulación de excedentes/prestigio. 
  • Surgimiento o cambio en la importancia de determinadas unidades sociales (¿clan? ¿tribu? ¿etnia?), que "exigen" de elementos de representación material para afianzar su nueva relevancia social.
  • Presión demográfica con competición por recursos en un ambiente de inestabilidad ambiental al largo plazo, que hace necesarios elementos materiales de auto-identificación y también de control simbólico del territorio y/o los recursos.
  • Alguna combinación de las anteriores.
También es interesante señalar que esos cambios no tienen porqué ser lineales-progresivos, señalar un "avance" o paso adelante en una historia única e irreversible de la humanidad. De hecho, es posible que esos cambios no fueran irreversibles en términos de la historia de las sociedades humanas, ya que las expresiones simbólicas materiales que conocemos del Paleolítico superior prácticamente desaparecen en muchas regiones, en el final del Pleistoceno y los inicios del Holoceno. Y, por otra parte, en tiempos mucho más recientes (hasta en el siglo pasado) se han conocido -etnográficamente- sociedades de cazadores-recolectores que prácticamente no tenían elementos materiales simbólicos. 


Y... ¿crítica?

Para terminar, y volviendo al artículo de PLOS one, me gustaría aportar algunos elementos de crítica como suelo hacer en estos casos... pero la verdad es que no encuentro nada con lo que estar en claro desacuerdo, o que me parezca manifiestamente mejorable. Me gusta prácticamente todo: la presentación del sitio, la metodología de excavación, la descripción del objeto en cuestión, las analíticas realizadas y como están explicadas, y las reflexiones y evaluación de posibles hipótesis alternativas. 

Sólo descendiendo a aspectos muy técnicos y de detalle, quizás podría señalar alguna cosa: En concreto, hubiera preferido una presentación más clara y "expresiva" de la posición de los estigmas tafonómicos y de uso presentes la concha (figuras 5 y 6). Usando quizás algunas imágenes de aumentos intermedios, añadiendo algunas posiciones menos convencionales para la Aspa marginata, y usando flechas y recuadros para situar con mayor precisión las imágenes a grandes aumentos. 


Referencia de Research Blogging

Peresani M, Vanhaeren M, Quaggiotto E, Queffelec A, & d'Errico F (2013). An ochered fossil marine shell from the mousterian of fumane cave, Italy. PloS one, 8 (7) PMID: 23874677

Referencias adicionales

Peresani M, Fiore I, Gala M, Romandini M, & Tagliacozzo A (2011). Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. PNAS 108 (10).

Soressi M. & d'Errico F (2007). Pigments, gravures, parures: Les comportements symboliques controversés des Néandertaliens. En Les Néandertaliens. Biologie et cultures.

Vitagliano S, Bruno M (2012). Late and final mousterian setting in the Fossellone Cave (Latium, Italy): Patterns of settlement, micro-environmental factors and evidence of coloured material in a transitional context. Quaternary International 259 (9). 

domingo, 30 de junio de 2013

Comprendiendo el Lenguaje Neandertal

ResearchBlogging.org

Introducción al post

En esta entrada os traigo la revisión de un artículo científico en proceso de publicación, que ya ha pasado la revisión por pares -es decir, ha sido aceptado definitivamente. Se trata del estudio titulado: On the antiquity of language: the reinterpretation of Neandertal linguistic capacities and its consequences, por Dan Dediu y Stephen C. Levinson.

El paper en cuestión trata sobre el lenguaje neandertal. Y, más en general, sobre el origen y trayectoria evolutiva e histórica del lenguaje, entre los distintos seres humanos (todo el género Homo).

En mi opinión, es un trabajo con grandes aciertos, que se venía haciendo muy necesario. Un soplo de aire fresco en comparación con algún otro estudio que hemos revisado aquí. Tiene la suficiente extensión y detalle para abordar la revisión de la mayor parte de las problemáticas relacionadas con el origen del lenguaje: Lo anatómico, lo genético, lo arqueológico, etc. Y lo hace con bastante acierto.

En el conjunto del trabajo, y en sus reflexiones finales, tiendo a coincidir con lo que sus autores defienden y concluyen. Creo que, en términos globales, hacen una correcta valoración de la mayor parte de las evidencias que manejan.

Algunos aspectos, sin embargo, me resultan menos convincentes, o creo que están equivocados, en especial en la evidencia arqueológica y con los modelos que manejan para el remplazamiento poblacional de inicios del Paleolítico superior en Eurasia. Estos aspectos que, desde mi punto de vista, son algo más criticables, los desglosaré al final del post.

Ahora, sin más dilación, paso a resumir el contenido del trabajo en sus elementos esenciales.

El meollo de la cuestión

El artículo de Dan Dediu y Stephen C Levinson viene a refutar, de manera contundente, una idea: que se puede situar el origen del lenguaje humano hace entre 50.000 y 100.000 años (Chomski 2010), coincidiendo con una putativa "revolución del comportamiento moderno" (Mellars 2005), en un escenario saltacionista, motivado por una mutación genética fortuita (y revolucionaria en si misma).

Por el contrario, los autores revisan y ponen en orden las evidencias de los distintos campos (arqueología, paleoantropología física y ADN antiguo, etc.). Con ello, muestran que la hipótesis más plausible y acorde a las evidencias es un origen mucho más antiguo del lenguaje humano, tal y como lo conocemos. Ese origen del lenguaje, según los autores:
  • Es anterior a la separación genética de Neandertales y Humanos Anatómicamente Modernos (HAM). 
  • Sucedió en África. 
  • Coincidiría con el último ancestro común a la rama neandertal y los HAM.
  • Y se data hace -al menos- medio millón de años. 
En cuanto a las evidencias genéticas, el peso de los argumentos lo llevan las similitudes (tanto en términos de genes heredados, cómo de variabilidad en los mismos), entre las poblaciones humanas extintas (Neandertales y "Denisovanos") y las actuales. En particular en lo que se refiere a los genes -probablemente-  relacionados con la formación, y comprensión, del habla y del discurso. También se recogen los datos que prueban la existencia de interfertilidad entre estas poblaciones, y de una notable herencia neandertal en todos los no-africanos, y de los "Denisovanos" en Asia y Oceanía.

En cuanto a la evidencia morfológica, se hace énfasis en dos aspectos: El desarrollo ontológico (a lo largo del crecimiento y maduración de los individuos), y los órganos relacionados con la formación del habla y su recepción. 

En el primer apartado, las evidencias sirven a los autores para comprobar que, a pesar de las sutiles y quizás relevantes diferencias, los Neandertales y sus antepasados H. heidelbergensis tenían una configuración del crecimiento y maduración (desarrollo craneal, crecimiento post-fetal, erupción dental, duración de la infancia) decididamente moderna. Esa configuración es acorde con los tiempos y ritmos necesarios para el aprendizaje del lenguaje humano y la transmisión del acervo cultural.

Para las cuestiones del aparato fonador y del oído, la revisión extensiva de las evidencias también pone de relieve que tanto Neandertales como H. heildenbgensis poseían una configuración moderna, asimilable o cuando menos paralela a la de los humanos actuales, y distinta por completo a la de los homininos más arcaicos (H. habilis, australopitecinos), y también a la de los homínidos actuales (chimpancé, gorila, etc.)
  
La evidencia arqueológica: Los aciertos

En el apartado arqueológico, se agradece por una vez el esfuerzo realizado por los autores en poner toda la evidencia en una perspectiva histórica y evolutiva amplia, recogiendo los datos de forma suficiente y con espíritu crítico; y contextualizando los hallazgos en lugar de elegirlos de manera arbitraria para defender una u otra postura.

Se hace referencia, entre otros aspectos, a:
  • La complejidad en la fabricación de herramientas: que incluye desde la captación de materias primas (sílex), que a veces se hizo en verdaderas actividades mineras (si bien es cierto que a muy pequeña escala), hasta el uso de pegamentos -fabricados a su vez con tecnologías complejas.
  • Relacionado con lo anterior también, la enorme complejidad en los diferentes y sucesivos pasos de la talla lítica.
  • La evidencia de que los Neandertales enterraron de forma deliberada a sus muertos
  • La prueba de que los usaron la decoración corporal (tanto en forma de ocres como de adornos en varios materiales).

Por otra parte, dado que la desaparición de los neandertales ha sido usada como "prueba" de la ausencia del lenguaje en aquellos humanos, los autores clarifican su posición al respecto: La sustitución de las poblaciones neandertales por los HAM fue lenta y progresiva, a lo largo de miles, y quizás decenas de miles de años, implicó algún grado de entrecruzamiento, y se explica mucho mejor en términos demográficos y de diferencias tecnológicas. Y esas diferencias no son fruto de capacidades intrínsecamente distintas, sino que se deben a desarrollos histórico-demográficos diferentes, que les hace llegar a determinados momentos (por ejemplo, el Paleolítico superior Europeo) en un fuerte desequilibrio competitivo.

La evidencia arqueológica: Lo criticable

Algunos aspectos de la evidencia arqueológica, y la forma en que son presentados por los autores, "chirrian" un poco a la luz de las últimas novedades, y para los conocedores del campo de estudio. Los matices y correcciones a introducir no cambian sustancialmente la interpretación (de hecho, reforzarían las ideas básicas de los autores). Pero creo que vale la pena enumerarlos; sobre todo, porque se basan en lugares comunes que no son ciertos, pero se asumen como tales por muchos investigadores:

Los autores consideran que los HAM que llegan a comienzos del Paleolítico superior tienen una tecnología muy superior (i.e. el llamado "Modo 4" -sic- y la talla laminar) frente al mucho más "primitivo" Musteriense de las poblaciones Neandertales. Esto es, probablemente, muy poco cierto, y apenas está basado en la evidencia:
  1. Por una parte, hace décadas que está firmemente demostrado que la talla laminar estrictamente volumétrica y al modo del Paleolítico superior existe entre los Neandertales de hace entre 90.000 y 70.000 de Europa occidental (en Bélgica y el Norte de Francia, sobre todo). Es decir, decenas de miles de años antes de cualquier posible contacto con poblaciones migrantes africanas; y a decenas de miles de kilómetros de las posibles áreas de contacto entre Neandertales y HAM. 
  2. Por otra parte, determinados aspectos aducidos como únicos del Paleolítico superior o bien no lo son, o son invenciones muy posteriores. Las "no-novedades" son todas aquellas cosas que ya aparecen en el Paleolítico medio a menor escala: industria ósea, microlitismo, especialización "tipológica", puntas líticas para proyectiles. Y el resto, son las cosas que aparecen en un momento muy posterior del Paleolítico superior y no provienen de África, sino que son invenciones o re-invenciones locales (herramientas de pesca, marisqueo, etc.).
Yendo a un tema más concreto: También me parece problemático que, para el Chatelperroniense, se pongan en un nivel similar de rigor científico dos cosas que no tienen el mismo valor:

1. Las evidencias hoy por hoy muy sólidas, de la integridad del Chatelperroniense, su asociación con neandertales, y su posición cronoestratigráfica. Pruebas que están cimentadas en su amplia distribución geográfica, su presencia en diversas cuevas y yacimientos al aire libre, la coherencia en términos de bases tecnológicas (captación, fabricación y gestión del utillaje lítico) y económicas (tipo de presas y estrategias de captura, tipo de explotación del territorio y movilidad, existencia de cabañas y campamentos), etc. Y en particular, la solidez de la evidencia de la cueva de Grote-du-Renne en Arcy-sur-Cure, de la que ya hemos hablado en este blog (en varias ocasiones).

2. Y las críticas aducidas por Mellars (2010) y el equipo afín de Higham y colegas (2010), que son más ruido que hechos, artículos más "tácticos" que científicos, y tienen su razón de ser en la necesidad de aferrarse a un paradigma (la "Modern Human Revolution" y la extinción fulminante de los Neandertales por los HAM "invasores") que ya no se sostiene por ningún lado.

Y por último, otro problema viene de la falta de suficiente documentación, y quizás reflexión, a la hora de analizar la complejidad cultural de las poblaciones Neandertales. Sobre todo, se hecha en falta la referencia a su variedad y diversidad tanto geográfica como histórica. Hoy sabemos que la cultura de los Neandertales fue mucho menos estática de lo que se suponía. Que en ningún caso vivieron en un éxtasis de sus formas de vida, y sus realizaciones materiales fueron cambiando en el tiempo, y no fueron las mismas en diferentes regiones. Algunos ejemplos:
  1. En unas regiones parece que, por ejemplo, se favoreció la caza de grandes ungulados sobre cualquier otra, mientras que -de modo paralelo- en otras áreas se explotaban los pequeños animales (mamíferos, las aves, los anfibios y los peces y moluscos) de forma regular. 
  2. También, en determinadas regiones y momentos, los Neandertales usaron de forma sistemática breas vegetales (de corteza de abedul) para unir elementos compuestos de su armamento y utillaje, y como "fundas" para proteger las manos al sostener herramientas de otro modo cortantes. Y, en otras regiones, esa función la cumplen las más accesibles breas minerales (betún). 
  3. Para la cuestión de los refugios y hábitats, en ciertos momentos y lugares  parece que hay una preferencia por habitar las cuevas y abrigos rocosos, mientras que en otros se detecta la existencia de refugios al aire libre, chozas, cabañas o y/o paravientos. Como en La Folie o Molodova I.      
  4. Y un último ejemplo, entre los muchos posibles, sería el de los enterramientos. Como ya expliqué en otro post, además de ser claras y recurrentes, las tumbas de los neandertales no son ubicuas ni se distribuyen al azar. Las prácticas de enterramientos se concentran en determinadas regiones y momentos, e incluso forman auténticos lugares recurrentes, "cementerios", como en La Ferrasie (10 individuos) o en Shanidar (7 individuos).
En conclusión

Más allá de estas criticas arqueológicas, achacables a la imposibilidad de aprehender toda la evidencia y su contexto investigador, por parte de los autores, debo remarcar que el trabajo me ha parecido sólido y bien fundado. Creo que puede marcar un antes y un después en la investigación sobre el lenguaje entre las poblaciones neandertales, ya que sirve para poner en común, y en contexto, las evidencias de campos muy dispares y a menudo poco relacionados. Y propone un -relativamente- nuevo paradigma: la antigüedad del lenguaje en el genero Homo hasta, al menos, medio millón de años.

En todo caso, un artículo que hay que leer sí o sí, y que contiene, por supuesto, muchos más temas y cuestiones interesantes que las que he tratado en esta revisión.


Referencias adicionales

Caron F, d'Errico F, Del Moral P, Santos F, & Zilhão J (2011). The reality of Neandertal symbolic behavior at the Grotte du Renne, Arcy-sur-Cure, France. PloS one, 6 (6).

Chomsky N (2010). Some simple evo-devo theses: How true might they be for language? R. Larson, V. Déprez, H. Yamakido (eds) The evolution of human language.

d'Errico F, Julien M, Liolios D, Vanhaeren M, Baffier D (2003). Many awls in our argument. Bone tool manufacture and use in the Châtelperronian and Aurignacian levels of the Grotte du Renne at Arcy-sur-Cure. J. Zilhão, F. d'Errico (eds): The Chronology of the Aurignacian and of the Transitional Technocomplexes. Dating, Stratigraphies, Cultural Implications. 

Higham T, Jacobi R, Julien M, David F, Basell L, Wood R, Davies W, & Ramsey CB (2010). Chronology of the Grotte du Renne (France) and implications for the context of ornaments and human remains within the Châtelperronian. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107 (47).

Mellars P (2005).The impossible coincidence. A single-species model for the origins of modern human behavior in Europe. Evol. Anthr. 14.

Mellars P (2010). Neanderthal symbolism and ornament manufacture: The bursting of a bubble? Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107 (47).


Referencia de Research Blogging

Dan Dediu, & Stephen C. Levinson (2013). On the antiquity of language: the reinterpretation of Neandertal linguistic capacities and its consequences Frontiers in Psychology, 4 (397) : 10.3389/fpsyg.2013.00397

jueves, 30 de mayo de 2013

Las herramientas de piedra de los Neandertales IX: La captación de materias primas en el Paleolítico medio

ResearchBlogging.org
Introducción (¡Alerta de post ultra-largo! Se aconseja café y sillón cómodo)

Hace unos días, un blogero experto en Prehistoria y apasionado de las industrias líticas (Katzman de Aggsbach's Paleolithic Blog) publicó una entrada sobre las materias primas con las que se fabrican las herramientas de piedra prehistóricas. En concreto, sobre las modalidades de captación en los yacimientos europeos de Paleolítico medio.

Ese post contiene muchos datos interesantes, y hay cosas en las que coincido plenamente. Por ejemplo, su reflexión final sobre la evidencia de contactos a larga distancia entre distintos grupos de poblaciones del Paleolítico medio europeo:

"...the very small but consistent number of finished  paleolithics derived from more than 50 km, even up to 300  km is most likely the signature of episodic interactions between Neanderthal groups , e.g. during multi-band aggregations or alliance visits. Researchers, who prefer the “cognitively impaired Neanderthal” model should consider that Neanderthal groups were not as isolated as predicted by their approach."

Es decir, que los movimientos de materias primas "exóticas", a larga distancia, evidencian -probablemente- relaciones sociales entre distintos grupos lejanos, lo que es incompatible con un modelo de "incapacidad cognitiva neandertal".

Sin embargo, lo que me dejó "rumiando" la entrada no fue esa parte: Fue la síntesis global que ofrece, unos párrafos antes, sobre el panorama de las materias primas en el Paleolítico medio:

"...fits exactly into the almost universal pattern that exists for the Middle Palaeolithic lithic raw material procurement in Europe. According to Féblot-Augustin (1993, 1997) 60–98 % of all lithic materials including cores and blanks came from within 5 km of all the sites; usually 10%–20% of materials came from 5- 30 km distance from the sites and consisted mainly of tools and blanks; A few entirely finished tools consistently were made on materials from 20 or 30 to 100 or even 300 km away."

Es decir, un patrón universal en el que la inmensa mayoría de las materias primas líticas se captan en el entorno cercano del yacimiento, muy pocos provienen de media distancia, y un número mínimo de larga distancia (de los que hablábamos antes).

Como digo, esta parte no me dejó muy convencido, porque lo cierto es que no encajaba en absoluto con la síntesis global que, en mi cabeza, yo hubiera dado de lo que sabemos de la captación de materias primas por parte de las sociedades neandertales. Mis problemas con esa síntesis de Katzman son, básicamente dos:
  1. En primer lugar, creo que el patrón general puede ser relativamente correcto; pero a la vez estoy seguro que hay variaciones -tanto en el tiempo (pre-) histórico, como por regiones y zonas- que son suficientemente importantes como para ser mencionadas, ya que cambian sustancialmente la imagen global. Y es que, tanto el exceso de generalización, como el exceso de detalle pueden hacer irrelevante una síntesis: El primero porque no dice nada más que "perogrulladas", y el segundo porque se pierde en el detalle.   
  2. Y, en segundo lugar, me parece que si la distancia de captación, fuera "lo más importante" que a los investigadores se les hubiera ocurrido para estudiar las sociedades humanas del Paleolítico medio... entonces habría un problema: ¡un problema de los investigadores! Pero creo que no es así, y que en las últimas décadas, varios investigadores han trascendido esa visión de la distancia de captación como el objetivo a "descubrir". Y ese dato se ha convertido en una herramienta más, para poner de relieve cuestiones más importantes: Las bases de los sistemas de movilidad, y de la gestión del utillaje y de los recursos. Es decir, las bases de los sistemas económicos y sociales de las sociedades neandertales. 
Sin embargo, esas eran -al fin y al cabo- impresiones generales mías, y quise comprobar si tenían una base en los trabajos más recientes. Por eso busqué de tiempo, en los últimos días, para leer y re-leer varios de los trabajos que me parecen más significativos al respecto, de la última década.

Ahora sin más dilación, paso a comentar lo que me ha parecido más significativo en cuatro de esos trabajos. Los lectores podréis juzgar, al final, si es normal o no que me "chirríen" esas visiones, como la que ofreció en su post Katzman.. que, ojo, también se pueden leer en trabajos de lo más actual, y en publicaciones de impacto. En todo caso, recomiendo leer el post original de Katzman y, por supuesto, todos los trabajos sobre los que voy escribir a continuación.


El ámbito de Francia

Los dos primeros trabajos que comentaré tratan de estudios que han abordado, con perspectivas muy distintas, la cuestión de la captación de materias primas en el Paleolítico medio en el territorio de la actual Francia. 

En primer lugar, tenemos un trabajo de Fernandes, Raynal y Moncel (2008), sobre la captación de sílex en yacimientos del Macizo Central (Massif Central), que es una zona bastante montañosa. Y también en otro sitio del Valle del Ródano (una cuenca con paisaje mucho más abierto).

Este trabajo medra bastante en el modelo más clásico: el de las distancias de cada yacimiento a los puntos de aprovisionamiento del sílex. Pero a la vez, hay un esfuerzo por comparar lo que sucede en distintos ámbitos (valle abierto vs. región de montaña) y, sobre, todo a lo largo del tiempo: desde el Paleolítico Medio más antiguo hasta los últimos momentos del Musteriense, en el OIS 3.

El Macizo Central (Massif Central) de Francia, imagen de Wikimedia Commons, con Licencia GNU Free Documentation.

El yacimiento de Sainte-Anne 1 (nivel J1) data del OIS 6 (unos 190.000 años). El sílex es aquí poco abundante, y supone el 20% del total de las materias primas (el resto son cuarzos, basaltos y otras rocas eruptivas, de origen muy cercano al yacimiento).

En cuanto al sílex el 90% proviene del entorno cercano, de hasta unos 20 Km de distancia. Un 9% es regional, de fuentes de aprovisionamiento que están hasta 65 Km. Y un 1% es de origen "remoto", más allá del ámbito regional.

Área de captación del sílex de Sainte- Anne 1 (nivel J1), figura 6 en Fernandes, Raynal y Moncel (2008)

Con estos datos y la procedencia concreta de los materiales, los autores explican que la información regional da movimientos dentro de esos 65 Km de radio, alrededor del sitio. Aunque los autores no lo destacan mucho, ese radio es enorme, y abarca de hecho la mayor parte del Macizo Central. Por otra parte los datos del material "remoto" (que son por cierto objetos terminados: herramientas talladas y reavivadas de pequeño tamaño) hablan de movimientos puntuales N-S en el corredor de Allier. Es decir, cruzando el Macizo Central y entre las cuencas del Loira y el Ródano.

Otro lugar estudiado por Fernandes, Raynal y Moncel (2008) es Payre (nivel Gb), en una zona abierta del Valle del Ródano. Data del OIS 7, por lo que es, de nuevo, muy antiguo (unos 240.000 años). En este yacimiento el sílex es muy abundante, componiendo algo menos del 90% de las materias primas (el resto son otras rocas locales). La captación del sílex es un 88% local, en general obtenido a menos de 10 Km, con un componente regional del 12%, que proviene de lugares de captación situados entre 30 y 60 Km de distancia. Estos materiales regionales sugieren movimientos por la rivera del Ródano, y en concreto hacia el Sur.

Avanzando en el tiempo del Paleolítico medio, los autores aportan también los datos de Baume Vallée (unidad 1), situado en el Macizo Central, y que data del OIS 5a (unos 85.000 años). Aquí el sílex supone el 90% de las materias primas (el otro 10% son otras rocas locales, de nuevo).

La captación es sobre todo local (a menos del 10 Km), con una parte menor -pero importante- de tipo regional (con fuentes de materia prima a 45 y 50 Km). Y con presencia puntual de sílex "remoto", de más de 100 Km de distancia.

El material regional sugiere de nuevo un área de captación realmente amplia, y apunta a movimientos E-O (o más en concreto NE-SO) dentro del Macizo Central. Y, por su parte, el material "remoto" apuntaría a movimientos N-S a través del Macizo Central.          

Para finalizar, Fernandes, Raynal y Moncel (2008) aportan los datos de Saint-Arcons-d'Allier (unidad 7), situado una vez más en el Macizo Central, y datado en el final del OIS 3 (en torno a 40.000 BP, aunque es difícil precisar). En este sitio predominan las rocas volcánicas y los cuarzos, de origen local. El sílex es minoritario y proviene sobre todo del entorno cercano del yacimiento (hasta 15 Km de distancia), con una parte menor de origen regional (varios sitios a 40-50 Km de distancia).

Como síntesis, los autores ofrecen una visión que se acomoda al paradigma clásico (i.e. el descrito por Katzman y que yo comentaba en la introducción de este post). Por otra parte, al comparar los distintos ámbitos y momentos, sus conclusiones son estas:
  1. El ámbito geológico es muy importante (¿como podría no serlo, de todas formas?).
  2. Las sociedades de Paleolítico medio más reciente son más complejas y tienen una capacidad superior de conocer, controlar y explotar el medio (mineral en este caso). Una capacidad que no queda claro si sería cognitiva o simplemente de complejidad organizativa.
Yo lo cierto es que no comparto plenamente estas conclusiones, basándome en sus propios datos. O, mejor dicho, creo que con toda la información que tienen se podrían haber dicho cosas mucho más interesantes. Pero eso daría para otro post completo, así que... para otra vez.

Otro trabajo sobre captación de materias primas en el Paleolítico medio, y en la actual Francia, es el de Slimak y Giraud (2007). Estos autores van de lleno a una cosa muy concreta, que ya hemos tocado al comienzo de la entrada: Las relaciones a larga distancia entre grupos, evidenciadas por el transporte de materias primas de lugares muy lejanos. Para ello estudian el sitio de Gran Champ, en el Valle del Loira, y casi en el Macizo Central. Es un yacimiento Musteriense clasificado como tipo Quina, y lo que se estudian son 568 piezas de procedencia "remota" o "exótica" (un 1% del total de las materias primas de Grand Champ).

Esos materiales provienen de sitios que están hacia el Norte y Noroeste (a más de 200 Km a vuelo de pájaro), hacia el Nordeste (a 80 Km a vuelo de pájaro), y hacia el Mediterráneo (a más de 160 Km a vuelo de pájaro). Hay que tener en cuenta que esto son distancias medidas rectas sobre el mapa, pero que implican desplazamientos a pie mucho mayores. Por ejemplo, el movimiento de 200 Km a vuelo de pájaro hacia el Nordeste podría suponer más de 400 Km a pie. 

Origen de los principales materiales "exóticos" de Grand Champ, figura 2 en Slimak y Giraud (2007). 

En este trabajo hay al menos una descripción algo más detallada, que se agradece, sobre el tipo de formato y la función que cumplieron esos materiales en el yacimiento. Se describen como útiles y útiles-soporte (de talla), que funcionan tanto en su papel de herramientas como sirviendo de núcleos para un nuevo utillaje de pequeño tamaño. Llegarían en forma de lo que se denomina, desde la tipología clásica, "limaces". Es una pena, de todas formas, que no se profundice más en el papel económico que pueden tener estos materiales.

Si que hay una cierta preocupación por una explicación más social: Para Slimak y Giraud (2007), estas evidencias dan cuenta de desplazamientos de las materias primas entre las grandes cuencas fluviales (Ródano y Loira), y más en general, entre la vertiente atlántica y la mediterránea. Y deben implicar intercambios entre poblaciones, por lo que se trata de relaciones estructuradas entre diferentes grupos sociales.

Y, para concluir, añaden que esa evidencia "still more clearly underlines our ignorance of Middle Palaeolithic societies". Algo que suscribo plenamente.


El ámbito de la Península Ibérica

Veamos ahora un par de trabajos que abordan la captación de materias primas líticas en el ámbito peninsular. Y en concreto, en la zona norte de la actual España. 

El primero de esos trabajos es el de Carrión, Baena, Conde, Cuartero y Roca (2008) sobre el Musteriense en Cantabria, pero que se centra sobre todo en los trabajos en la cueva de El Esquilleu. En su trabajo se recogen los datos que ya habían ido publicando esos investigadores sobre las materias primas líticas. Y se integra esa información con lo tecnológico, lo paleo-ambiental, etc, para proponer modelos bastante holísticos (completos, que buscan explicar la mayor parte posible de la evidencia y de las sociedades humanas estudiadas).

El Esquilleu es una cueva situada en una zona de montaña, en el interior de un desfiladero de los Picos de Europa. Es una zona que puede considerarse realmente de media-alta montaña, aunque el sitio en particular no está a gran altura. La cueva contiene una amplia secuencia de niveles musterienses.

La parte más antigua de la secuencia (niveles XXX a XVIII), tiene más de 50.000 años BP (antes del Presente), sin calibrar. La captación de materias primas en este tramo es compleja, selectiva, y a media distancia:
  • Compleja: Hay muchos materiales captados, de distintas cualidades, incluyendo sílex, un tipo especial de calizas, cuarzo, cuarcita y radiolarita. 
  • Selectiva: hay una selección de calidades y materias, y formatos de los nódulos iniciales (los que se tallan) en función de la técnica de talla que se va a aplicar.
  • A media distancia: Con captación de los nódulos para la talla de afloramientos que están a una distancia de unos 30 kilómetros, sobre todo en dirección norte, hacia la actual costa del Mar Cantábrico (y también hacia la zona pre-litoral).
Los autores del trabajo sugieren que en este momento, la ocupación del El Esquilleu reflejaría su papel como centro estratégico en una gestión de los recursos de tipo "residencial" (un lugar central durante buena parte del año, desde el que se explotan los recursos circundantes).

Desplazamientos y áreas de captación de materias primas en El Esquilleu, figura 7 en Carrión et al. 2008)

Los niveles centrales de la secuencia de El Esquilleu (XVII-XI) están datados entre más de 40.000 años BP, y unos 36-35.000 años BP (sin calibración). En este tramo la captación de materias primas sería "enfocada" (el término es mío, interpretando lo que dicen los autores), selectiva, y a media distancia.
  • "Enfocada": Centrada en captar cuarcitas de buena calidad para la talla, con recogida de otras materias primas de forma complementaria.
  • Selectiva: Como en el primer tramo, hay una selección de calidad, materia y formato, en función de la talla aplicada. 
  • A media distancia, de fuentes de aprovisionamiento situadas a unos 30 Km en desplazamientos hacia el Sur, hacia el Valle de Liébana.
En esta parte de la secuencia, Carrión et al. (2008) sugieren que el Esquilleu tiene una naturaleza "logística": cumple un papel destacado pero en paralelo a otras ocupaciones hipotéticas.

Por último, el tramo final de la secuencia (niveles X a VIII) está datado en un máximo 35.000 BP y un mínimo por determinar (pero probablemente cercano a los 25.000 años BP). Estas ocupaciones son mucho menos intensas y estructuradas que las anteriores, y se caracterizan por una captación de materias primas poco selectiva (en cuanto a calidad de las materias primas), y muy local (en las riveras inmediatas del río Deva). Hay una especialización en la captación de ciertos nódulos, a la que se da una explicación tecno-funcional, ya que la producción se centra en la obtención de puntas de piedra.

La interpretación de los autores apuntan a una crisis y desestructuración del poblamiento en esta zona y/o pérdida del papel destacado de El Esquilleu en la gestión del territorio.

Otro trabajo importante en este tema de las materias primas es el de Ríos-Garaizar (2008), sobre las industrias líticas de Amalda y Axlor. Este autor, como en el caso de Carrión et al. (2008), concibe el estudio del utillaje lítico de una forma integral, e incluye de manera destacada la captación de las materias primas en las explicaciones.

El estudio de Ríos-Garaizar (2008) se centra en el ámbito del actual País Vasco, en torno al Golfo de Vizcaya y tanto en zonas prelitorales como de media montaña (Montes Vascos).

La cueva de Amalda, uno de los sitios estudiados por el autor, se sitúa en una zona abrupta y de roquedo, en la zona pre-litoral cerca del Golfo de Vizcaya. Tiene una ocupación Musteriense cuya cronología no se ha determinado, pero puede estar entre el OIS5 y el OIS 3.

Las materias primas se dividen entre el sílex (75%) y otras (vulcanita, lidita, cuarcita y cuarzo, sobre todo). Esas otras materias primas provienen en su mayor parte de la cuenca del río cercano.

En cuanto al sílex, algo más del 85% proviene del litoral actual, situado entre 5 y 10 Km de distancia del yacimiento. Y el 15% restante llega desde el Sur, de afloramientos situados a más de 75 Km. de distancia (Urbasa y Treviño).

Captación de materias primas en Amalda nivel VII, Figura 17 en la Tesis Doctoral de Ríos-Garaizar (2006).

Como hemos dicho, hay otros aspectos importantes del utillaje lítico: el formato con el que se introducen los núcleos y soportes en el yacimiento, cómo y para qué se tallan, qué tipo de útiles se fabrican, cómo se usan, etc. Precisamente con esos aspectos se puede integrar, e interpretar en conjunto, la captación de las materias primas, para conseguir entender mejor todo el proceso productivo. Y, por tanto, hacer inferencias relevantes sobre "cómo funcionan" en ese ámbito, aquellos grupos humanos neandertales. 

En el caso de Amalda, el sílex es gestionado de manera diferente al resto de las materias primas, con la excepción de la cuarcita (de buena calidad para la talla). Esas materias primas llegan a Amalda como útiles terminados, y como núcleos pequeños, de los que se obtienen herramientas de pequeño tamaño, de filos que son -por lo general- agudos.

El resto de las materias primas se introducen como núcleos grandes, y se tallan en el sitio. Estos dos tipos de gestión, de diferentes grupos de materias primas, son complementarias entre sí, y proveen de un utillaje variado en cuanto a tamaño, y también en cuanto a las propiedades de sus filos, etc.

El otro yacimiento estudiado por Ríos-Garaizar (2008) al que me referiré aquí, es Axlor (que yo también estudié, por cierto, en mi Tesina y en mi Tesis). Tiene una importante secuencia de niveles musterienses, de los cuales se selecciona uno más antiguo (nivel N) y dos más recientes (D y B), para destacar las diferencias y los cambios en el tiempo.

El nivel N es musteriense, como toda la secuencia, y tiene más de 50.000 años BP, si bien es difícil precisar cuantos más (yo consiero que no debe ser más antiguo de 70.000 BP). En cuanto a las materias primas, el sílex supone un 42%, el cuarzo un 32%, y la lutita un 21% (y un 5% de otras materias minoritarias). Cuarzos y lutitas son captadas a menos de 10 Km del yacimiento, pero el sílex proviene de fuentes más alejadas. Si apartamos el 10% cuyo origen no se ha determinado, el resto queda así: en torno al 85% proviene de la actual costa, al Norte, a un mínimo del 30 Km; y el resto (aproximadamente un 15%) del Sur, entre 30 y 50 Km según la fuente concreta (Urbasa, Loza o Treviño).

El sílex, en este caso, llega en forma de útiles terminados (como las puntas), de soportes (lascas) no muy grandes, y de núcleos de tamaño reducido, con los que se talla un utillaje de pequeño tamaño. Las otras materias primas llegan en forma de soportes de mayor tamaño, y como núcleos ya desbastados, preparados para la talla y de mayor tamaño que los de sílex. Aunque se producen útiles de mayor tamaño, las formas y el tipo de zonas activas son similares a los del utillaje en sílex.

Los niveles B y D de Axlor también son musterienses, datados en el OIS 3 (y en concreto, entre 44-42.000 BP, sin calibrar). En las materias primas, más del 80% es sílex, y el resto lo componen otras materias como la lutita, el cuarzo, la vulcanita, la ofita y la cuarcita. Estas materias primas "minoritarias" provienen del entorno inmediato, en el caso de la lutita y el cuarzo; y de unos 25 Km de distancia en el caso de la vulcanita y la ofita.

El cuanto a la procedencia del sílex, en el nivel D (h. 44.000 BP) proviene a partes iguales (50%-50%) de la costa Norte, y de las fuentes de aprovisionamiento al Sur (Treviño, Urbasa y Loza). Las distancias están, por tanto, entre 30 y 50 Km. Por su parte, en el Nivel B (h. 42.000 BP) dos tercios del sílex proviene del Norte, y el tercio restante del Sur. Y, es importante señalar que, en ambos niveles, se constata la presencia de algunos objetos de sílex "remoto", proveniente del Norte de los Pirineos, con las posibles fuentes de aprovisionamiento a más de 100 Km.

Una vez más, en estos niveles se puede observar que cada materia prima se introduce de forma algo distinta al yacimiento, se talla de maneras distintas, y sirve para obtener un utillaje diferenciado. El sílex llega como útiles-núcleos (raederas Quina de gran tamaño, inicialmente). Estas matrices se usan para producir otros útiles (que también se obtienen, puntualmente, de núcleos que llegan ya desbastados y preparados para la talla).

En cuanto a la lutita y el cuarzo, su introducción es distinta en ambos niveles: En el nivel B llegan como núcleos algo preparados, que se tallan en el sitio; y en el nivel D llegan, sobre todo, como útiles ya conformados. Por lo que respecta a la vulcanita y ofita, sirven para obtener macro-utillaje (algunos útiles de gran formato).

A mi modo de ver, lo importante del trabajo de Ríos-Garaizar (2008) es que pone de manifiesto el gran potencial explicativo del estudio de las materias primas, siempre que se cumplan un par de condiciones:
  1. Que no se considere que dar unas distancias a las fuentes de aprovisionamiento, un territorio de captación, y unos porcentajes de materias primas, es suficiente. Hay que dar el paso siguiente:
  2. Que se integre de manera efectiva toda la información sobre la industria lítica (obtención, transporte, talla, configuración, reavivado y uso, abandono).
Así, en este trabajo hemos podido ver cómo esos grupos humanos (Neandertales) establecieron sistemas complejos, y muy estructurados de obtención y gestión de sus herramientas, con una planificación previa, minuciosa, y a largo plazo. También queda claro que esos sistemas cambian en el tiempo, y esos cambios pueden tener muchos matices: ser a pequeña escala (como en los niveles B y D de Axlor) o "dar la vuelta" por completo al modo de gestionar las materias primas (como entre la parte antigua y la más reciente de la secuencia de ese yacimiento).

Cierre

Llegados al final del post, cabe hacer un pequeño balance y poner en consideración si la síntesis de Katzman es del todo correcta, o bien mis propias reservas tienen sentido, a la luz de lo expuesto en estos trabajos.

La primera cuestión sería si la imagen general de Katzman es correcta. Yo diría que sí: en el cómputo global, parece que en los yacimientos musterienses (de estas regiones) la captación de materias primas es de tipo local-regional, circunscrita a ámbitos menores de 30 Km. Con la salvedad que los estudios peninsulares sugieren que los materiales provenientes de medias distancias (digamos en torno a unos 30 Km) pueden haber sido algo subestimados.

A continuación, la siguiente pregunta en importancia sería esta: ¿Existen excepciones, a esa tónica general, suficientemente significativas como para que no puedan ser obviadas? La respuesta, creo que es claramente afirmativa. Tenemos el caso de los niveles antiguos de El Esquilleu, con captación a distancias relativamente largas. Pero, sobre todo, están los niveles de Axlor, donde prácticamente todo el sílex viene de sitios a más de 30 Km, y de dos o más fuentes geográficamente dispersas.

Y, por último, nos quedaría la cuestión más general y teórica: preguntarnos si con establecer porcentajes de materias primas, y la distancia a su fuentes, es ya suficiente. O si, por el contrario, lo importante es integrar esa información con "todo lo demás", en modelos generales que permitan interpretar de forma más completa las evidencias, y aportar explicaciones más holísticas.

Creo que mi postura al respecto habrá quedado bien patente a estas alturas. Y que los yacimientos aquí revisados, y los resultados obtenidos en los distintos trabajos hablan por si solos.


Referencia de Research Blogging

Fernandes, P., Raynal, J., & Moncel, M. (2008). Middle Palaeolithic raw material gathering territories and human mobility in the southern Massif Central, France: first results from a petro-archaeological study on flint Journal of Archaeological Science, 35 (8), 2357-2370 DOI: 10.1016/j.jas.2008.02.012


Referencias adicionales

Carrión, E. Baena, J. Conde, C., Cuartero, F. y Roca, M. (2008): Variabilidad tecnológica en el musteriense de Cantabria. Treballs d'Arqueologia, 14, pp. 280-318.

Ríos-Garaizar, J. (2006). Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. Tesis Doctoral. Universidad de Cantabria.

de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales. Treballs d'Arqueologia, 14, pp. 171-194.