lunes, 6 de septiembre de 2010

Cómo funciona una excavación arqueológica de investigación (con fotos de Axlor)

Gracias a los comentarios de este blog, y a las discusiones en las que participo en otros foros y bitácoras, he podido darme cuenta de que -en general- el público desconoce cómo funciona una excavación arqueológica de investigación.

Me refiero a conocer cómo es el detalle, el día a día... cómo se organiza el trabajo, se llevan a cabo las tareas, y se controla el proceso de excavación, para producir finalmente resultados científicos.

Por esa razón voy a intentar explicar, de forma coloquial y no muy "cientifista", cómo son las "tripas" de una excavación arqueológica de investigación.

También abordo el tema porque (pienso que) es importante: Permite satisfacer la curiosidad de los aficionados a la arqueología, y, sobre todo, nos ayuda, como ciudadanos, a mantener una postura crítica,  informada, sobre el producto final: el conocimiento científico sobre las sociedades del pasado. Por eso creo que vale la pena tratar de explicar cómo funciona la investigación científica, vista desde dentro.

En el caso de las sociedades prehistóricas, como los Neandertales, el conocimiento arqueológico es casi el único (junto con los datos paleoantropológicos) que tenemos sobre sus modos de vida y sus realizaciones culturales. Por eso es tan importante comprender cómo se construyen los modelos y las explicaciones científicas. Y, para ello, el primer paso es entender cómo funciona una excavación arqueológica.

 
Vista general de los trabajos de excavación, 
yacimiento de Axlor (Dima, Bizkaia)

Me voy a referir por cierto a las excavaciones arqueológicas de investigación en paises occidentales, que tienen en general un modelo similar. Otros tipos de excavación, como las de urgencia o salvamento, o las misiones arqueológicas en paises del llamado Tercer Mundo o en naciones "en vías de desarrollo", tienen modelos de organización muy distintos que, por razones de economía de espacio, no puedo abordar aquí.  
 
Pensamiento y cerebro: proyecto científico y director

Si imaginamos la excavación arqueológica a partir de la metáfora clásica del cuerpo humano, podemos decir que el director o directores representan el cerebro de la misma. Y el proyecto científico de investigación se puede entender como el objetivo intelectual o pensamiento de ese "cerebro".

De hecho, toda excavación arqueológica de investigación empieza como un proyecto científico particular, que aborda un tema de investigación sobre un aspecto específico del pasado.

Lo que trato de decir es que no se decide excavar un yacimiento arqueológico simplemente "porque está ahí", o porque tiene "buenas perspectivas"... así en abstracto. Al contrario, los yacimientos se excavan con unos objetivos concretos, para conocer determinados aspectos de las sociedades humanas del pasado.

En terminos académicos, se suele decir que se aborda una problemática: una cuestión de investigación que se puede resolver, o ayudar a resolver, gracias al conocimiento que se obtendrá de la excavación del yacimiento.   

Esos objetivos de investigación y esa problemática, se derivan de los intereses académicos y científicos del director o directores de la excavación, y se concretan en un proyecto científico. Para llevar a cabo ese proyecto, dichas personas deben buscar una financiación. Volveré más adelante a la cuestión económica.

Los directores de excavaciones arqueológicas, en España, deben ser licenciados en una carrera universitaria adecuada al tipo concreto de excavación. Por ejemplo, un historiador se considera apropiado para un yacimiento medieval, y un paleontólogo, para una excavación del Pleistoceno inferior o medio. En general, además de tener uno o varios títulos universitarios, los directores suelen ser especialistas que se dedican a investigar sobre el pasado en un campo concreto. Es habitual que sean catedráticos o profesores de Universidad, o bien científicos de organismos públicos de investigación (como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en el caso español).

De ese modo, una excavación que tenga lugar, por ejemplo, en una cueva con niveles del Paleolítico medio será dirigida, casi siempre, por un catedrático o profesor de Prehistoria. Y los trabajos en un yacimiento de época romana es probable que sean dirigidos por un investigador especializado en la época clásica.

No es raro que haya un único director de la excavación, pero también es habitual que la dirección sea compartida. A menudo varios especialistas en un periodo (por ejemplo, el final del Musteriense) o en una cuestión histórica (p.e. las últimas sociedades neandertales) se alían para dirigir una excavación arqueológica.

Otro modelo es el de co-dirección especializada: Puede haber un director arqueólogo, otro paleontólogo de vertebrados y otro paleoantropólogo, y cada uno de ellos se dedica a coordinar un tipo de estudios: el arqueólogo los de cultura material, el paleontólogo de vertebrados, los de fauna fósil; y el paleoantropólogo, los restos humanos. Esto es típico de los grandes proyectos de investigación y excavación, de alcance internacional y con financiación importante (el caso español más conocido sería el conjunto de yacimientos de Atapuerca).

Por último, es frecuente que en un yacimiento haya estratos o depósitos de varias épocas, y por eso a veces hay varios directores especializados en periodos distintos (Paleolítico, Neolítico, Edades de los Metales, etc...).

Una última cosa que conviene saber sobre los directores de excavaciones de investigación es que, habitualmente, no cobran ningún dinero por ese trabajo. Sus beneficios son de tipo académico y de prestigio personal, además de la realización que supone dedicarse a la investigación. Pero rara vez (casi nunca) hay beneficios económicos asociados al esfuerzo invertido. 

Además, dado que casi todas las excavaciones arqueológicas se realizan en verano (para aprovechar el buen tiempo y la disponibilidad de voluntarios), es típico que los directores dediquen una parte o todas sus vacaciones y/o tiempo libre y de permiso, a dirigir la propia excavación.

El sistema nervioso: Los especialistas técnicos y los estudiantes de investigación

Por debajo del director (en responsabilidad y conocimientos), suele haber un conjunto variado de personas que podríamos comparar con el sistema nervioso del cuerpo humano: son los que hacen funcionar todo lo demás, y -por así decirlo- actúan como "interfaz" entre el "cerebro" y el "resto del cuerpo". Este sistema nervioso se puede dividir, grosso modo, en dos grupos diferentes.

Por un lado, están los especialistas técnicos. Son profesionales, vinculados o no con la arqueología, que controlan distintos aspectos específicos, o bien de la investigación, o bien del desarrollo de los trabajos en la excavación. Son indispensables para que todo funcione correctamente, y su labor permite que la información y el material recogidos puedan ser de utilidad científica.

En este grupo, entrarían topógrafos, geólogos, fotógrafos, y también técnicos de laboratorio de campo, especialistas en informática, etc. Muchos de estos especialistas técnicos se integran en el trabajo diario de la excavación, pero otros pueden acudir sólo algunas jornadas, bien al comienzo o al final de cada campaña, para realizar sus labores de modo intensivo.

Por otro lado, están los estudiantes de investigación. Son personas que están realizando sus estudios avanzados (Master, Tesis Doctoral...) sobre un tema relacionado con el proyecto de excavación, y generalmente ofrecen su trabajo voluntario, a cambio de participar en los réditos científicos del mismo. Eso les permite aprender la profesión y enriquecer su curriculum investigador.

De forma ocasional, además, esos estudiantes de investigación  pueden recibir alguna compensación económica, en general no muy abundante, por el trabajo realizado. Su nivel de formación les permite tener un papel  intermedio, entre los directores y los excavadores voluntarios, que son la verdadera base del trabajo diario de excavación.

Cuerpo y alma: Los excavadores voluntarios

Cerrando la socorrida metáfora del cuerpo humano, tenemos al grueso de los excavadores voluntarios, que son el cuerpo y el alma de una excavación arqueológica de investigación.

Son el cuerpo, porque sólo gracias a su dedicación y trabajo diario (que puede llegar a ser bastante duro), se llevan a cabo los proyectos de investigación y las excavaciones arqueológicas. Y es gracias a eso que se puede, en último término, avanzar en el conocimiento del pasado.

Y digo que son el alma porque, como en casi todas las actividades, los trabajadores en la base son los que imprimen un determinado estilo, una idiosincrasia y unos rasgos distintivos a cada excavación arqueológica.

  Trabajadores voluntarios delimitando un nivel arqueológico,
yacimiento de Axlor (Dima, Bizkaia)

En España (y en Europa en general), los excavadores voluntarios son, en su mayor parte, estudiantes de carreras universitarias, relacionadas de algún modo con el tema que se está estudiando en ese yacimiento. Así, pueden ser estudiantes de historia, restauración, geología, biología, antropología, etc.

Además de ese grupo mayoritario, que suele ser bastante joven, hay otros colectivos de personas que se acercan a las excavaciones arqueológicas y trabajan como voluntarios.

Esas otras personas se definen por una gran afición a la arqueología y al estudio del pasado. Los casos concretos pueden ser de lo más variado: yo he encontrado a profesores de instituto, de educación infantil, artistas (por ejemplo, pintores o escritores), monitores de aire libre, constructores, canteros, y hasta un trabajador de bodegas vinícolas... aunque debo reconocer que éste era licenciado en historia y su afición le venía de lejos.

En el tajo: El día a día de la excavación

Las excavaciones arqueológicas, como he mencionado antes, tienen lugar casi siempre durante los meses de verano. Es el momento en que todos los implicados disponen de tiempo para dedicarse a la campaña, y además es importante que no llueva, sobre todo en los yacimientos al aire libre. El tiempo de campaña es variable, y depende de muchos factores: el dinero disponible, la planificación a largo plazo (en varios años), lo ambicioso de cada proyecto, etc.

Cada campaña veraniega dura de un mínimo de dos semanas hasta un máximo de tres meses, aunque hay excepciones puntuales, tanto por arriba como por debajo de esos plazos.

El trabajo durante la excavación suele dividirse en dos partes: El trabajo en el yacimiento y el procesado de los materiales y la tierra extraída en el laboratorio de campo.

En el yacimiento no sólo se excava, en el sentido de extraer tierra y objetos. Una porción fundamental del trabajo, que ocupa buena parte del tiempo, es la de documentar con el mayor detalle posible todo lo que se hace, y así dejar constancia del contexto de todos los materiales encontrados.

La jornada diaria transcurre entre (1) excavar el sedimento, y (2) anotar cosas: medir y registrar la posición de los objetos encontrados, describir el tipo de sedimento (tierra), describir rocas y cantos, y otros contenidos (raices, minerales...) que se van extrayendo, y llevar un control muy cuidadoso de cada zona del yacimiento, y de lo que sucede en todas ellas.

Excavación de Axlor (Musteriense) en 2008. Las chinchetas 
de colores  señalan la posición de objetos para coordenar 
(midiendo su posición en el espacio con una estación de topografía)
 
Dependiendo de las necesidades de trabajo, y de lo duro de las condiciones (exposición al sol y a los elementos, postura, trabajo físico extenuante o no...), la jornada de trabajo dura entre 6 y 9 horas, con paradas para descansar, beber agua, tomar almuerzos y "tentempiés", ir al W.C. o fumar un cigarrillo.

 Tomando un "tentempie" fuera del perímetro 
de protección del yacimiento (la verja).

Todas esas actividades (fumar, beber, comer, etc) se deben hacer siempre fuera del yacimiento, ya que, además de que pueden ensuciar (restos de comida, colillas...) y dar mala imagen, los restos orgánicos podrían afectar a las muestras tomadas para dataciones u otros fines.   

Las herramientas de excavación, y el ritmo de extracción, dependen del tipo de estrato o depósito, y de su riqueza en materiales. Por ejemplo, en grandes superficies al aire libre, que tengan paquetes estériles (sin material arqueológico) de varios metros de espesor, separando capas fértiles, se pueden usar máquinas de obra en "lo esteril": palas excavadoras o mini-excavadoras, contratadas para ahorrar tiempo y esfuerzo. Sin embargo, dentro de una cueva, tareas similares deberán realizarse, por lo general, con picos y palas.

En los niveles fértiles, se cambia -como es lógico- la estrategia, pero no el criterio general: La herramienta sigue dependiendo de lo rico que sea el estrato en materiales arqueológicos: Un nivel con poca densidad de hallazgos podrá ser excavado usando un paletín de mano o cuchillos romos grandes, pero otro con miles de objetos en cada capa de un centímetro, requirirá de cuchillos muy finos, espátulas de madera, y pequeños cepillos y brochas.

  Este depósito de Axlor, tan rico en materiales, 
está pidiendo a gritos el máximo cuidado 
y un material de excavación muy-muy fino. 

El laboratorio de campo es una instalación donde se procesan los objetos encontrados y el sedimento recogido en la excavación. Este laboratorio puede ser algo tan sencillo como un lavadero y secadero, con cribas metálicas para procesar el sedimento, o puede incluir otros elementos segun sea necesario: mesas con lupas y bandejas con separadores para seleccionar y clasificar los hallazgos de menor tamaño, ordenadores para completar la documentación y control de los materiales, impresoras para hacer etiquetas y hojas de registro, cajas de distintos tamaños para guardar los hallazgos procesados, etc.

El laboratorio puede estar en una institución de investigación, como la universidad, si se da la circunstancia afortunada de que esté situada cerca del yacimiento.También es habitual colocar el laboratorio de campo en la residencia contratada para alojar a los excavadores, o en un local específico alquilado para tal fin.

¡A gastar la pasta del contribuyente!... Logística y subvenciones.

Con todo lo que hemos visto, no debería de extrañar que una excavación arqueológica cueste bastante dinero. En ese sentido, y según mi experiencia, las excavaciones son "entidades" en las que se optimiza al máximo la inversión realizada: los administradores de las mismas (que por lo general son los mismos directores) se las arreglan para estirar al máximo los fondos disponibles, y logran hacer auténticas maravillas con lo -poco- que tienen.

En cuanto al origen del dinero, en su mayor parte es inversión pública: son subvenciones a proyectos, concedidas por las distintas administraciones (desde la Unión Europea hasta los ayuntamientos locales) en convocatorias oficiales. Esas convocatorias son, en general, públicas y competitivas: Es decir, se trata de concursos en los que hay una cantidad de dinero máxima para repartir, que se divide entre los mejores proyectos, a criterio del poder público en cuestión (gobierno autonómico, estatal, etc).

Las excavaciones se hacen, por tanto, con dinero público. Este dato es importante y conviene que sea conocido, porque significa que los directores son responsables de que sus proyectos reviertan en interés de la sociedad (en forma de conocimiento general, divulgación de resultados y desarrollo local) y no se queden en el ámbito de la erudición académica, o sirvan tan sólo para apuntalar su currículum científico personal.  

En mucha menor medida, algunos proyectos reciben también financiación privada. Esta puede ser de fundaciones o de empresas, con las que se pueden firmar convenios. Por ejemplo, es un dato conocido que las intervenciones en Atapuerca reciben financiación de una marca de calzado y ropa de aventura, así como de una importante marca de cerveza.

Pasemos ahora a ver en que se gasta todo este dinero: hay dos grandes capítulos que se llevan casi todo el presupuesto, Personal y Equipamiento Científico. El capítulo de personal, a pesar de que casi todo el mundo trabaja de manera voluntaria y no cobra salario, sigue siendo muy importante. Incluye la manutención y alojamiento de todos los participantes durante la campaña de excavación, seguros de los excavadores, y los sueldos o minutas de los especialistas técnicos.

El equipamiento científico es un apartado mucho más variado, y de importancia creciente. La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación ha mejorado de forma notable nuestro trabajo como arqueólogos, pero también ha encarecido una barbaridad todo el proceso: Hoy en día, la compra o alquiler de aparatos de GPS, estaciones digitales de topografía, ordenadores de sobremesa y portátiles, PDAs, cámaras de fotografía digital, medidores de distancia láser, impresoras y escáneres, etc, suponen un gasto cada vez mayor en las excavaciones arqueológicas. Y a eso hay que sumar el equipamiento técnico específico del laboratorio de campo: macroscopios, utensilios de restauracion, cubetas de ultrasonidos, reactivos, consumibles...

 Imagen general del yacimiento de Axlor en 2008. 
En el centro de la imagen, una estación de topografía.

Por último, un apartado que suele tener cierta importancia es el de los análisis externos: Me refiero a las muestras que se envían a laboratorios para obtener, por ejemplo, dataciones absolutas, análisis de composición mineral, o estudios de isótopos estables.

Y preguntar que para eso estamos

Termino por fín este post, que ha alcanzado una considerable longitud. Sé que se quedan muchísimas cosas en el tintero, y que se podrían escribir libros enteros sobre cómo funciona una única excavación arqueológica... y no digamos ya todas ellas en su conjunto.

Por eso me pongo a vuestra disposición, para que inquiráis sobre cualquier duda, aclaración, tema que os interese o curiosidad que tengáis sobre las excavaciones arqueológicas de investigación. En la medida de lo posible, y desde mi experiencia en el tema, trataré de responder a dichas cuestiones.


Créditos de las imágenes: Las fotografías que ilustran este post forman parte de las diversas Memorias de Excavación del yacimiento de Axlor, confeccionadas entre 2000 y 2008. Han sido publicadas, como tales, en el anuario de Arqueología del Gobierno Vasco Arkeoikuska

15 comentarios:

Maria Lluïsa dijo...

Me siento un poco aludida jeje, es que resulta que soy una arqueóloga en vias de formacion.

Bueno es que yo no tengo ni una preparacion para trabajar en las excavaciones, aunque viendo la lista de "voluntarios" que forman el cuerpo y la alma de la excavacion, tampoco no me de mucho miedo, todo será questión de practica y voluntad.

Si estas personas vienen de lejos supongo que se deberan allojar en algun sitio cerca del campamiento, asi como ir a comer a algun lugar, durante las semanas que pasen allá, y el medio de transporte.

También necesitan seguros todos aquellos que trabajan en la excavacion?

Y como se ponen en contacto los voluntarios con los cerebros de la excavacion? Les envian un correo o bien deben conocerse previamente?

Buah, entre 6 y 9 horas, tampoco no es tanto, durante 2-3 semanas, al fin y al cabo en las excavaciones no hace tanto calor (creo) y entre los arqueologos suele haber buen rollo (creo también).

Y otra cosa: cualquier de los voluntarios no especializados se puede poner a excavar directamente siendo la primera vez o bien le encargan trabajos más practicos, como por ejemplo sacar las piedras para que los verdaderos arqueólogos puedan excavar bien?

Millán Mozota dijo...

Cuantas cuestiones y preguntas! :)

>personas vienen de lejos supongo que se deberan allojar en algun sitio (...) asi como ir a comer a algun lugar, (...), y el medio de transporte.

Si, así es. Se suelen alquilar casas rurales, masias, pequeños chalets... o bien se cogen habitaciones en fondas y posadas. La parada en el restaurante suele ser para la cena, aunque en algunos sitios es la comida del mediodía (por ejemplo, si hacen horario partido).
En otras excavaciones -por ejemplo en lugares de alta montaña- se "autogestionan", con turnos para preparar las cenas y/o comidas, etc.

El medio de transporte suele ser una o varias furgonetas y/o todoterrenos (de alquiler), que además llevar personas, permiten mover el sedimento, los materiales y el equipo arqueológico. Piensa que cada día, todos los objetos valiosos (ordenadores, estaciones de topografía, materiales arqueológicos extraídos) deben recogerse y ponerse a buen recaudo durante la noche (para evitar robos).
Además, según se decida en cada caso, los directores y estudiantes de investigación pueden aportar sus propios coches como medio de transporte (y en ese caso, se les paga el combustible y a veces, un tanto por kilómetro).
Además, algunas instituciones tienen, puntualmente, vehículos propios (universidades, etc..)

>>También necesitan seguros todos aquellos que trabajan en la excavacion?

A ver, las excavaciones necesitan una serie de seguros personales y/o colectivos (la legislación relevante, en España, es autonómica, así que varía bastante de un sitio a otro). En general ese tema lo gestiona directamente el director o la institución donde éste trabaja.

>>Y como se ponen en contacto los voluntarios con los cerebros de la excavacion?

Los estudiantes de carrera simplemente contactan en persona, por teléfono o por mail con el director (que suele ser un profesor) o con algún estudiante de investigación (becario)que se ocupa del "reclutamiento". Y viceversa, a veces los mismos profesores y becarios invitan a los alumnos a participar en las excavaciones.
A menudo, se publicitan esas excavaciones, en los tablones de anuncios de los departamentos universitarios (y en sus páginas web), o en otros sitios como institutos de investigación, museos arqueológicos, consejerías autonómicas de patrimonio/cultura... Cuando esa publicidad aparece en forma de triticos y carteles, viene con los medios de contacto (teléfonos, mails...).

Por último, algunos voluntarios llegan directamente como amigos y conocidos de los directores y otros miembros del "sistema nervioso" de la excavación.

>>cualquier de los voluntarios no especializados se puede poner a excavar directamente siendo la primera vez o bien le encargan trabajos más practicos

Eso varía muchisimo de un sitio a otro. Yo he visto todas las situaciones. Personalmente, soy partidario de que todo el mundo aprenda a hacer de todo y participe de todas las tareas durante la campaña. Es lo que espero de una buena excavación.

Otra cosa es que, a veces, convenga aprender a "gatear" antes de "echarse a correr": Es razonable que el novato comience por algo fácil, pero NO es bueno dejar a la gente estancada.

Ah, además en algunas excavaciones (¡las buenas!) existe un manual de trabajo de campo, donde te explican las técnicas más elementales y cuestiones básicas como el sistema de coordenadas, la disposición de la cuadrícula o el proceso de lavado, selección, registro y siglado del material... Se suele mandar a todos los excavadores antes de la campaña, o al menos a los que van ese año por primera vez al yacimiento.
--

Muchas gracias por las aportaciones, Maria Lluïsa

David dijo...

Hola
Sigo tu blog, la verdad es que a veces me supera el nivel, pero siempre se aprende.
A lo mejor la pregunta es un off-topic total, pero.. Soy biologo y paso mucho tiempo en el monte, donde a veces te encuentras lo que parecen herramientas liticas en superficie, descontextualizadas. La verdad es que lo mismo son silex de trillos, yo que sé. ¿existe algun foro o alguna manera de identificarlos? esta práctica de "teleidentificación" ya es muy comun para flora., insectos, etc.. En esos foros hay expertos que identifican las imagenes y a cambio obtienen interesantes datos de localización de especies.

Millán Mozota dijo...

Hola David
Interesante tu comentario.
No conozco ningún foro que funcione en el sentido que dices, pero hay uno que puede hacer las veces, de manera informal: el de Prehistoria Cuaternaria.
Tiene un sistema sencillo para subir fotos y se que lo siguen varios expertos en arqueología cuaternaria y experimental.

David dijo...

Muchisimas gracias, ánimo con el blog, lo seguimos muchos!!

Maria Lluïsa dijo...

Gracias por todas las respuestas Millán.

Se puede decir que quien no excava es porque no quiere!

Una última pregunta que me hago: has participado en muchas excavaciones en yacimientos del paleolítico?

Millán Mozota dijo...

Bueno, depende de lo que entiendas por muchas. A ver, de paleolítico... En 2 yacimientos de la Zona Arqueológica de la Garma (5 años), Axlor (6 años), Esquilleu (2 años), Polvorín (1 año), Morín (1 año)y Turó de la Batería (1 año), aunque esta última era una excavación de urgencia/salvamento.
En otros varios sitios he pasado 1 o 2 días de visita y excavando, pero no los cuento como campañas.

Maria Lluïsa dijo...

Me intriga saber qué es una excavación de urgencia/salvamento? Se diferencia bastante de las excavaciones habituales?

Millán Mozota dijo...

La verdad es que si.
Las de urgencia/salvamento son excavaciones que se hacen "de oficio", cuando un yacimiento va a ser destruido por motivos "ineludibles" (según los políticos, casi siempre).

Por ejemplo: va a pasar el trazado del AVE por un sitio arqueológico, y no se quiere desviar para evitar que cruce el yacimiento --> se hace una excavación de urgencia de toda la zona que vaya a ser destruida por el trazado de las vias.

Otro ejemplo sería precisamente el de Turo de la Bstería (Girona) donde lo que se iba a construir eran viviendas sociales, y en el solar había un yacimiento de paleolítico inferior --> Se excavó antes de empezar a construir las casas.

Ese tipo de excavaciones, al no estar integradas dentro de programas de investigación académico, las realizan trabajadores autónomos (arqueólogos) y empresas de arqueología. Normalmente se hacen por encargo del gobierno autonómico (puede sacarlas a concurso o darlas a dedo), y el coste de la excavación lo cubre la empresa promotora de la obra que va a destruir el yacimiento.

También se suele hablar de "arqueología de gestión", o arqueología de empresa, cuando te refieres a este tipo de actuaciones.

Maria Lluïsa dijo...

Sí, hace tiempo oí una noticia que se tuvo que hacer una excavacion de estas en un yacimiento neandertal situado en Tarragona por las obras del Ave. Supongo que en trabajar mas deprisa no hay tanto tiempo de estudiar bien el yacimiento y recuperar la mayor parte posible de restos que hay en ella. Una pena...
http://www.iec.cat/recull/ficheros/2007/08_ago/v1511.pdf

Millán Mozota dijo...

Y en ese caso que mencionas no está ni tan mal. Tres meses dan para MUCHO, y es una empresa vinculada con un equipo de investigación (Universidad) lo que casi asegura la publicación de los resultados.

Anónimo dijo...

Soy auxiliar de arqueologia. Vivo en Viena, Austria. Tengo experiencia en excavaciones. Trabajo en Carnuntum y quiero cambiar de sitio. Como puedo encontrar una excavacion en espana?
Agradesco sus respuestas-
Magdalena
aurelianrules@hotmail.com

Millán Mozota dijo...

Magdalena,

Hago copy&paste de otro comentario sobre el mismo tema:

>>>
Bueno tienes varias posibilidades:

- Tablones de anuncios de facultades y departamentos universitarios, tanto físicos como en internet. Por ejemplo, aqui pongo la dirección del tablon web del Departamento de arqueología y prehistoria de la U. de Granada:

http://www.prehistoriayarqueologia.org/anuncios/

- Listas de distribución de correo y/o foros de prehistoria. Hay dos que concentran buna parte de los anuncios:

Lista de prehistoria

http://listadeprehistoria.blogspot.com/

Arqueología para todos

http://www.arqueologiaparatodos.site90.com/

Y en cuanto a fechas, [...] las excavaciones se suelen anunciar a partir de la primavera anterior.
>>>>>>

Ahora en otoño/invierno hay muy poca cosa

Anónimo dijo...

BUenos dias Millán, me llamo Laura y curso 3º de la ESO en el colegio sek ciudalcampo de Madrid. En este colegio durante la ESO seguimos un programa el PAI (programa años intermedios) por si no lo conoce es un programa educativo bla bla bla, en el que tenemos que realizar los llamados trabajos PAI que se diferencian de los trabajos de toda la vida en que se siguen unos crierios liosos y extensos a la hora de corregirlos. Bien pues en el ultimo año de la ESO 4º y finales de 3º(ahora para mi) tenemos que llevar a cabo un "proyecto personal", unas 4000 palabras de dosier explicando como has ido creando un producto, y ahi es donde me encantaria recibir su ayuda, a la hora de elaborar el producto, ya que lo que me he propuesto es: (todo va a ser imaginario) presento al alcalde de un pueblo de leon, Nava de los caballeros, el pueblo de mi abuela, un proyecto para realizar una expedicion arqueologica en un terreno, en este proyecto pues le explico al alcalde mas o menos todo lo que usted comenta en esta entrada al blog, los trabajadores, herramientas... quiero conseguir que me deje trabajar en esta superficie, vamos como un proyecto para hacer un restaurante, pero realizando una expedicion arqueologica.
Le agradeceria mucho su ayuda, se puede poner en contacto conmigo en este correo:
laura.parra@alumno.sek.es
Mil gracias

Millán Mozota dijo...

Hola Laura

Si necesitas respuestas o consejos concretos te animo a que plantees tus cuestiones aquí mismo.
Para empezar, debes aclararte con el concepto básico: No se trata de una "expedición" arqueológica (eso es como de las películas de Indiana Jones) sino de una excavación arqueológica :)