Entrando en materia
Hace algo menos de un mes, se publicó en Science un artículo muy interesante sobre Neandertales en el Ártico ruso, que ha sido recogido en varios blogs de paleoantropología y arqueología, como los de John Hawks, Neanderfollia, Maju, y por supuesto Mundo Neandertal, el decano de los blogs de esta temática en castellano.
Por mi parte, como viene siendo habitual, he preferido dejar pasar un tiempo, para leer con calma el artículo y su material adicional, y consultar la bibliografía existente sobre esa región y sus yacimientos arqueológicos. Hecho esto, creo que ya puedo ofreceros una revisión crítica del trabajo, así que no perdamos más tiempo, ¡y a ello!
Estamos hablando de un lugar que está muy al Norte
Lo primero es que el artículo de Slimak y otros, “Late Mousterian Persistence near the Artic Circle”, no tiene nada de exagerado en su nombre: Trata sobre los resultados de varias excavaciones arqueológicas (y estudio de materiales) en un yacimiento llamado Byzovaya, situado cerca de los Urales polares, junto al río Pechora. Aquí dejo unos enlaces a Google maps para hacerse una idea del lugar:
Este yacimiento se conoce desde los años 60 (Guslitser y otros, 1965) y ha sido explorado y excavado en varias ocasiones, aunque los materiales de una de las excavaciones se perdieron en un accidente fluvial en los 60 (se hundió la barca que los transportaba por el Pechora). Por ello las campañas de excavación de los años noventa y principios de este siglo han sido como un “nuevo comienzo”. Por otra parte, Byzovaya no es un yacimiento aislado, forma parte de un grupo de localizaciones con restos arqueológicos paleolíticos bastante antiguos, situados en esa zona de los Urales Polares. Otro sitio importante sería Mamontovaya Kurya (más al norte aún), que ha dado por ahora restos poco “diagnósticos” de cronología paleolítica (Pavlov y otros, 2001).
Estratigrafía de Mamontovaya Kurya (Pavlov y otros, 2001: Figura 2).
El sitio de Byzovaya
Volviendo al yacimiento que nos interesa ahora, Byzovaya, su estratigrafía es muy similar a la de otros yacimientos de la zona: Se trata de niveles arqueológicos fértiles que se formaron junto a antiguos cauces de torrentes, o en la orilla del río. Esos niveles fueron cubiertos rápidamente (en términos geológicos) por varios metros de arenas eólicas y Loess. Mucho tiempo después, dichos estratos han sido “cortados” por la erosión del agua del propio río, al cambiar el trazado de su cauce. De este modo quedan al descubierto, y pueden ser localizados, documentados y excavados.
En el caso de Byzovaya, el nivel fértil en términos arqueológicos, ha dado algo más de 300 restos de piedra tallada y unos 1800 restos de fauna, en su mayor parte de mamut (pero también hay otros animales como reno, rinoceronte lanudo, lobo y oso pardo). Los restos de animales, además, mostraban en varios casos huellas de la acción humana (marcas hechas con herramientas de piedra).
La industria lítica y sus autores
El utillaje en piedra hallado en Byzovaya es típicamente Musteriense. Es decir, se inscribe -en sus formas y su naturaleza técnica- en el tipo de industrias que llamamos de Paleolítico medio. En ese sentido, los útiles se obtienen mediante sistemas de talla discoide y Levallois, y se retocan en forma de raederas, raspadores y muescas. Además, hay algunas herramientas concretas, como los “cuchillos” Keilmesser (con retoque bifacial y dorso abrupto), o las puntas bifaciales robustas "Blattspitzen", que son típicas del P. medio de Europa central y oriental.
Para más información sobre esas tipologías, Aggsbach Paleolithic Blog es la fuente a recomendar: Ver sus posts sobre Blattspitzen e industrias Keilmesser (micoquiense).
Ese claro carácter musteriense, sumado al hecho de que no se conoce para Europa ningún Humano Anatómicamente Moderno (HAM) asociado a dichas industrias, es lo que lleva a los autores a considerar que Byzovaya es, con toda probabilidad, un yacimiento neandertal. Además, argumentan que no se ha encontrado ningún elemento considerado típico del Paleolítico superior (que se suele asociar a los HAM).
Como nota curiosa sobre el utillaje en piedra, comentar que en el material adicional aparece la raedera de cuarcita más grande que he visto nunca (ver foto, el jalón mide 1 m . en total, 10 cm . cada intervalo).
Los animales consumidos
En cuanto a la fauna, lo más interesante (en mi opinión) son las marcas hechas con instrumentos líticos, que permiten apuntar al aprovechamiento cárnico del mamut, del reno y del oso pardo. La mayor parte de las marcas se concentran en los huesos de mamut, algo que es bastante raro, incluso en los yacimientos de Paleolítico superior (por ejemplo en Milovice, Chequia, hay 42000 restos de mamut, pero sólo uno con marcas antrópicas).
Otro tema de gran interés es que se ha encontrado un asta de reno trabajada. Tiene huellas claras de haber sido cortada por dos zonas distintas, lo que apunta a la obtención de algún tipo de instrumento/s. Este tipo de evidencia también resulta bastante excepcional: es raro encontrar, para el Paleolítico medio, pruebas de asta trabajada. Y de hecho algunos autores (Noble y Davison, 1997) han defendido que los Neandertales carecían de las capacidades cognitivas para crear cadenas operativas complejas que permitieran el trabajo de este tipo de materias animales.
Las dataciones: Metodología, robustez y significación de la evidencia
Para datar este yacimiento se ha recurrido a una doble estrategia. Por una parte, se ha recogido una gran batería de muestras (33 en total) obtenidas de la fauna, para datar por Carbono 14. Y por otra parte se ha buscado un método independiente para comparar con las fechaciones de radiocarbono. En este caso, el segundo método elegido ha sido la Termoluminiscencia (TL) , realizada sobre otras cuatro muestras (sedimentos).
En el caso de las dataciones por Carbono 14, dado que existe un extenso debate sobre la validez, precisión y representatividad de las fechas (ver por ejemplo el reciente trabajo de Pinhasi y otros, 2011), los autores utilizaron hasta tres laboratorios distintos para realizar los análisis, lo que supone una diversificación de las metodologías de limpieza de muestras y de conteo de resultados. Según los investigadores, el hecho de que todas las dataciones den fechas muy coherentes entre sí, y que sean prácticamente contemporáneas unas de otras, es una prueba de que las muestras no estaban contaminadas. O, en todo caso, de que la contaminación no “superó” a los protocolos de limpieza. De haber habido contaminación de las muestras, esta no podría haber sido perfectamente homogénea en todos los casos, y los resultados (por diferentes métodos en diferentes laboratorios) habrían producido una batería de fechas dispares, aberrantes.
A esa constatación hay que sumar que las dataciones por Termoluminiscencia también son coherentes con el radiocarbono. Las cuatro fechas de TL se solapan con las de Carbono 14, y parece que indican, en concreto, el último momento de la ocupación, cuando empezó a quedar cubierta de sedimentos.
Todo ese conjunto de fechas apunta a un momento que estaría, a un 96% de probabilidad, en el intervalo de 34.000 a 31.000 años, en cronología BP calibrada. Es decir, mucho más reciente que el inicio del Paleolítico superior en casi toda Europa.
Se trata, por lo tanto, de una perduración muy tardía de lo que, en principio, pueden considerarse elementos culturales (tecnología, herramientas) característicos del Paleolítico medio. Si aceptamos además que esos elementos, en Europa, sólo han podido ser vinculados a los Neandertales, estaríamos hablando de una perduración muy tardía de esta población humana fósil, en unas condiciones climáticas realmente duras (más frías que las actuales, menos que durante un máximo glaciar).
Conclusiones y perspectivas de futuro
Sobre las conclusiones de los autores, sólo me queda añadir que ellos apuestan por la asociación Musteriense-Neandertal, creen que es la correcta para este caso: Byzovaya está documentando una población Neandertal que subsiste en esta zona ártica, probablemente vinculada a la caza de los mamuts.
Dejan la puerta abierta, eso sí, a otra interpretación alternativa: que esta tradición tecnológica y cultural (industria lítica Musteriense) no tenga que asociarse de manera necesaria a un determinado tipo humano, y que (por alguna razón a explicar), fueran los HAM los autores de este Musteriense ártico. Pero en ese caso, señalan, se impondría una auténtica vuelta de tuerca de todos los "lugares comunes" de la disciplina, y habría que revisar en profundidad los modelos para la llamada Transición del Paleolítico medio al superior.
Por otra parte, según los autores, lo que prueba Byzovaya sin lugar a dudas es que la tecnología Musteriense posee las características y los mecanismos necesarios para que las comunidades humanas de cazadores-recolectores se adapten y sobrevivan en condiciones árticas extremas.
En cuanto a lo que nos deparará el futuro, en relación a los Neandertales árticos, el panorama resulta bastante interesante. Por una parte, habrá que mantener la vista puesta en otro yacimiento que hemos citado, Mamontovaya Kurya. Allí se han localizado unos pocos útiles de piedra, y huesos de animales (con marcas hechas, de nuevo, con herramientas de piedra).
La industria lítica no es nada diagnóstica, pero sus excavadores le vieron una semblanza Musteriense (Pavlov y otros, 2001), entre otras posibles afinidades. De confirmarse su carácter de Paleolítico medio, tendríamos un segundo yacimiento, de probable autoría neandertal, situado todavía más al norte. Y según las dataciones de Carbono 14 realizadas allí, ese yacimiento sería más antiguo (hacia 41.000 cal. BP), lo cual abriría nuevas e interesantes cuestiones sobre la antigüedad, duración y extensión de la colonización de ártico por parte de los Neandertales (o los Neandertales y los HAM).
Y por último, me gustaría señalar un tema lateral, pero digno de consideración: Un fenómeno preocupante, el calentamiento global, está provocando que los grandes ríos del ártico ruso (y de Siberia en general) tengan más caudal y se congelen mucho menos. Por eso ha aumentado enormemente su capacidad de erosión, lo que hace que muchos estratos antiguos estén quedando al descubierto (pero también se estén destruyendo). Y el cambio climático, además, facilita la llegada del ser humano a esas zonas remotas.
Desde el punto de vista de la arqueología, todo esto significa que estamos en un momento en el que se abren muchas perspectivas de investigación, que deben ser aprovechadas. Pero también hay un lado oscuro: La aparición de una floreciente industria de joyería y otros objetos de consumo, a partir del marfil de mamut, que aprovecha de vacíos legales en Rusia y en otros países, para expoliar este valioso patrimonio (y de paso destrozar los yacimientos arqueológicos que encuentra en su camino).
Aquí podéis ver un trailer de un documental, en el que se trata el tema. Creo que se hace evidente que esa no es la mejor manera de gestionar la propia riqueza (para que se enriquezcan unos pocos “freelancers”, a costa del patrimonio de todos los rusos).
Referencia de Research Blogging
Slimak L, Svendsen JI, Mangerud J, Plisson H, Heggen HP, Brugère A, & Pavlov PY (2011). Late Mousterian persistence near the Arctic Circle. Science (New York, N.Y.), 332 (6031), 841-5 PMID: 21566192Bibliografía adicional
Guslitser, B. I., Kanivets, V. I., Timofeyev, Ye. M. (1965): "Byzovaya campsite -a Palaeolithic site near the Arctic Circle". Sovestkaya arkheologiya 2, 112 (en ruso).
Noble, W., Davidson, I. (1997): Human evolution, language and mind: a psychological and archaeological inquiry. Cambridge University Press, 272 p.
Pavlov, P., Svendsen, J. I., Indrelid, S. (2001): "Human presence in the European Arctic nearly 40,000 years ago". Letters to Nature. Nature, Vol. 413, pp. 64-67.
Pavlov, P., Svendsen, J. I., Indrelid, S. (2001): "Human presence in the European Arctic nearly 40,000 years ago". Letters to Nature. Nature, Vol. 413, pp. 64-67.
Pinhasi, R., Higham, T. F., Golovanova L. V., Doronichev, V. B. (2011): "Revised age of late Neanderthal occupation and the end of the Middle Paleolithic in the northern Caucasus". Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. Pub. electrónica 9 de Mayo de 2011. PMID: 21555570












