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miércoles, 16 de enero de 2019

Materiales de divulgación sobre Neandertales

Hago resurgir el blog de las profundidades, cual Ry'leh, para compartir el material didáctico que usé en una reciente charla sobre Neandertales. En los últimos años he dirigido mis trabajos de investigación a otras problemáticas, sobre todo del Neolítico, pero eso no significa que no siga interesado en los grupos neandertales y me mantenga al día de los avances en los estudios.


Sin más dilación, os dejo los archivos en PDF y PowerPoint de la charla.

Nota bene

Material educativo. Imágenes de múltiples autores incluidas como Uso Legítimo. La PI y/o copyright son propiedad de cada autor/a individual y/o quienes ostentan el copyright. Esta presentación educativa no supone ninguna declaración sobre esa cuestión.

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jueves, 6 de julio de 2017

Más "Out of África-s" y más mestizaje en las poblaciones neandertales

Aprovecho que estoy poniéndome al día con el tema de la genética neandertal, para dedicar algo de tiempo al blog y tratar de explicar el complicado pero apasionante estado de la cuestión.

Imagen: Johnny Sampson, NYT

Estamos en un bardal, pero en un bardal fascinante.

En efecto, en la última década hemos pasado de modelos filogenéticos simplistas que explicaban todo con unos pocos razonamientos evolutivos y recurriendo a expansiones globales de las especies, a una situación en la que, gracias a un gigantesco salto en la tecnología del ADN antiguo, por así decirlo nos hemos "caído del guindo". El desarrollo en las técnicas para recuperar ADN de fósiles del Pleistoceno medio, y para estudiarlo, ha empezado a dar unos frutos increíbles (esto es, increíbles hace diez años) y nos va abriendo diminutas pero fascinantes ventanas a un pasado remoto en términos de la evolución de la humanidad.

El caso denisovano, eso tipos huidizos de las montañas Altai

Esta especie o población humana del Pleistoceno medio es uno de los casos más interesantes que tenemos en la actualidad. Es algo inaudito porque es una especie de la que se conoce bastante en términos de su ADN sin apenas tener información de cómo eran físicamente. Esto se debe a que los huesos estudiados para extraer el ADN son fragmentos o huesos diminutos (como el hueso de un meñique) de individuos de los que apenas se sabe nada desde la antropología física tradicional. Sin embargo, a través del estudio de su ADN (Krause et al., 2010; Sawyer et al., 2015) se ha podido saber que estos humanos descienden en último término de la misma rama común que los neandertales de Eurasia, y están por tanto más emparentados con ellos que con los llamados humanos modernos o humanos anatómicamente modernos, que descienden de poblaciones salidas de África hace mucho menos tiempo. Es decir que provienen de una población ancestral común que empieza a separarse hace más de 700.000 años.

El conundrum de Atapuerca: los ADNs que no casaban

Otro caso interesantísimo es el de los estudios del ADN de los fósiles de la sima de los Huesos en Atapuerca, donde los estudios de dos clases de material genético de los mismos fósiles nos han ofrecido historias evolutivas distintas. Una, la del ADN nuclear, que acerca el parentesco de los Homo heidelbergensis a los neandertales "clásicos" de época posterior (Meyer et al., 2016); y otra, la del ADN mitocondrial (Meyer et al., 2014), que por el contrario los emparenta con las poblaciones denisovanas. Paralelamente a esta cuestión, también se constató que el ADN mitocondrial de los neandertales "clásicos" se agrupaba mejor con el de los humanos modernos y se separaba del grupo denisovano.
 
Todo esto, aunque parezca extraño, es perfectamente posible porque el ADN mitocondrial se transmite por vía exclusivamente materna, mientras que el nuclear se recombina en la reproducción, de forma que pueden reflejar linajes relativamente distintos en los mismos individuos.
 
Otra salida de África más (por lo menos)

Aun así, es necesario explicar esa discrepancia, y para ello se han formulado varias posibilidades e hipótesis. De ellas, la que cada vez parece más solida y aceptada es la que propone un contacto genético entre poblaciones africanas y los antepasados de los neandertales clásicos, en algun momento entre hace 500.000 y 250.000 años. La cosa no es sencilla de entender, ni de explicar, pero allá vamos: sobre un sustrato genético mitocondrial que sería muy similar al denisovano, ese contacto habría aportado a los neandertales antiguos una nueva línea, que después se convertiría en la base mitocondrial de los neandertales "clásicos". Así, cuando los especialistas miran a las secuencias mitocondriales neandertales "clásicas" y las usan como referencia, están contemplando, en parte, una herencia transmitida por intercambios genéticos con poblaciones africanas. Los heidelbergensis de Atapuerca, sin embargo, serían anteriores a ese contacto y mantienen la línea mitocondrial ancestral, de tipo denisovano. Todo esto permite explicar porqué su ADN nuclear sí se agrupa con el de los neandertales posteriores, pero el mitocondrial no lo hace.

Más madera... err.. estudios.

Fig. 1 en Posth et. al 2017

Un trabajo muy reciente (Posth et al., 2017) confirma parcialmente estas ideas, a través de modelos estadísticos y aportando una nueva secuencia mitocondrial de un neandertal cuya antiguedad se estima en unos 130.000 años. En ese estudio se propone que la introgresión de genes africanos en la línea neandertal tuvo lugar en algún momento entre, aproximadamente, 400.000 BP y 250.000 BP. Por tanto estamos hablando de otra salida de África más, que se suma a las que ya se conocían o se consideraban hipotéticamente (unas cuantas: Homo habilis, Homo ergaster/erectus, humanos anatómicamente modernos...).

También los neandertales recientes se mezclaron, una vez más, con los humanos modernos... ¡la locura!

A este panorama de mezclas, mestizajes e intercambios genéticos del Pleistoceno medio, tenemos que añadir algo que hemos empezado a saber desde hace un par de años (Fu et al. , 2015): que los primeros humanos anatómicamente modernos en llegar a Europa hace unos 40.000 años también se cruzaron con los neandertales europeos. En concreto, al menos un individuo encontrado en la cueva de Pestera cu Oase, en Rumanía, tenía ascendencia neandertal: uno de sus antepasados, de entre 4 y 8 generaciones atrás, perteneció a esa población humana.
 
En conclusión

A nivel de paradigma general, está claro que debemos abandonar aquellas ideas del siglo pasado, y comienzos de este, que afirmaban que era imposible la interfertilidad y el intercambio genético entre poblaciones de distintos humanos del pasado (neandertales, modernos, denisovanos, etc.). El mestizaje no sólo sucedió, sino que era la norma antes que la excepción. Eso si, teniendo en cuenta que eran poblaciones muy pequeñas en términos globales, que ocupaban enormes extensiones de territorio con densidades demográficas ínfimas, y que estaban relativamente aisladas, por la geografía, unas de otras.

Referencias


Meyer et al. (2014): A mitochondrial genome sequence of a hominin from Sima de los Huesos. Nature letter. Nature, 505.
 
Fu et al. (2015): An early modern human from Romania with a recent Neanderthal ancestor. Nature letter. Nature, 542.
 





miércoles, 16 de marzo de 2016

Retouching the Palaeolithic: Una gran experiencia (II)

En parte por no abandonar el blog, y en parte por no dejar incompleta esta serie de posts, me he animado a escribir unas líneas y seguir con la crónica de la reunión científica Retouching The Palaeolithic en la que participé en Octubre del pasado año 2015.

En la anterior entrada de la serie, di una visión general del congreso y describí mis aportaciones al mismo, así que ahora quiero repasar las principales comunicaciones de otros investigadores e investigadoras que me resultaron más interesantes o me llamaron más la atención.

Iain Davidson dio una charla que me resultó muy interesante, sobre trabajos multi-disciplinares que abordan la evolución de la cognición humana y el desarrollo del lenguaje. Y sobre el posible papel que el trabajo del hueso, y el utillaje óseo, pudieron tener en ese ámbito. Davidson es un gran investigador aunque siempre me despierta opiniones encontradas. Por una parte, creo que carece del conocimiento profundo y detallado del registro arqueológico del Paleolítico europeo que tenemos la mayoría de investigadores continentales más "pegados al terreno", y eso se nota en algunos de sus trabajos e ideas. Pero por otra parte, me admira su capacidad para proponer modelos generales para explicar los grandes fenómenos del pasado de la humanidad, en términos de evolución tanto biológica como social. Ese tipo de propuestas y la capacidad de pasar del estudio de los materiales y los yacimientos, a los modelos explicativos de las sociedades humanas, es algo que nos falta en muchas ocasiones en arqueólogía; y en eso, deberíamos aprender de personas como el profesor Davidson.

La charla de Davidson.

A continuación voy a mencionar dos charlas que fueron sucesivas, aunque independientes, pero que desde mi punto de vista tenían mucho en común. Se trata de las de Felipe Cuartero y Olaf Jöris. Ambos presentaron sus estudios y propuestas en relación a muestras muy distintas de materiales (unos de Centro-Europa y otros de la Península Ibérica). Sin embargo, los dos coincidieron en resaltar las relaciones (sustitución, usos alternativos, etc...) que se pueden establecer entre el utillaje de piedra y el de hueso, dentro de los útiles usados para retocar la industria lítica tallada. Me parece un campo aún poco explorado, en relación a los retocadores y percutores en general, y me parece una gran idea que se avance en ese terreno.

También me resultaron muy interesantes otras dos charlas muy relacionadas, por ser del mismo equipo y el mismo yacimiento: Qesem Cave en Israel. Dicho equipo estaba representado en el congreso por Ruth Blasco, Jordi Rosell y Avi Gopher. De sus exposiciones, me llamó la atención la antigüedad de los comportamientos documentados, en relación a la gestión del utillaje. Actividades que consideramos en Europa como propias de periodos más recientes, como el Paleolítico Medio pleno, en Qesem se han detectado prácticamente en el Paleolítico inferior.

Y para ir concluyendo querría destacar el trabajo del equipo que ha trabajado en los retocadores de hueso del sitio musteriense de Les Pradelles (Marillac-le-Franc, France), representado por Sandrine Costamagno. Este trabajo me gustó mucho porque tiene todos los pasos que creo necesarios en un estudio de retocadores: análisis de los materiales con apoyo experimental; integración de dichos análisis con el resto de estudios de fauna, lítica y otras evidencias; y, tan importante o más que lo anterior, una propuesta interpretativa general de la función/naturaleza del sitio estudiado, en el marco de su territorio.

Para terminar, quiero decir que estos trabajos que he resaltado no son ni por asomo los únicos que me sorprendieron y me interesaron, sólo una pequeña selección que he tenido que hacer para no hacer este post demasiado extenso. Pero muchas otras contribuciones valieron la pena. Y estoy esperando poder leer sus artículos en las actas finales -cuando éstas se publiquen. Mencionaré brevemente, en ese sentido, los trabajos de N. Uomini,  S. Vitezovic, C. Jéquier, A. Villaluenga, G. Abrams y  J. Hutson (y colegas que contribuyeron a las ponencias de todas y todos ellos). 

domingo, 25 de octubre de 2015

Retouching the Palaeolithic: Una gran experiencia (I)

Unas palabras de introducción

Acabo de regresar de una reunión científica en Hannover, que con el nombre Retouching the Palaeolithic, ha tratado el que ha sido, precisamente, mi principal tema de investigación: los retocadores y percutores óseos del Paleolítico, y su papel en las sociedades humanas prehistóricas.

Si no sabéis qué son los retocadores óseos, os cuento que son esquirlas o fragmentos de hueso, normalmente provenientes de las patas de animales grandes (como ciervos, caballos, etc.). Esas esquirlas son seleccionadas y utilizadas para retocar los filos de los útiles líticos tallados (en materiales como el sílex). Los retocadores son muy típicos de los yacimientos neandertales del Paleolítico medio, aunque también los hay en épocas posteriores como el Auriñaciense o el Magdaleniense.

Volviendo a la reunión de la que hablaba, el workshop fue organizado desde la institución alemana de Monrepos y el IPHES, y financiado en buena parte por la Fundación Volkswagen. Para mí, ha sido un encuentro fantástico, y muy estimulante desde el punto de vista de investigación. Además he encontrado y re-encontrado a grandes investigadores e investigadoras, y amistades a las que llevaba tiempo sin ver.    

El marco (Schloss Herrenhausen) era desde luego incomparable.

Así que al regresar con las "pilas investigadoras" más cargadas, he decidido escribir algunas entradas sobre mis experiencias allí. En particular, me gustaría escribir sobre las comunicaciones y discusiones que son más relevantes al tema de este blog, es decir, a las sociedades y comportamientos de los neandertales.

Dos comunicaciones

Dentro de esa idea general, he decidido comenzar con una breve explicación de las dos comunicaciones que yo expuse en el workshop. En cada caso, además, enlazaré las presentaciones completas de powerpoint que utilicé, por si son de interés a algún visitante del blog.

De cuestiones experimentales

La primera de mis sesiones era algo similar a una ponencia invitada. Los organizadores tuvieron la amabilidad de ofrecerme una hora (cuando las charlas normales eran de 15 minutos) para que abordase el tema de la experimentación en arqueología -en relación a este tipo de herramientas de hueso, lógicamente. Consensuando el tema con ellos, se dividió la sesión en tres partes:

  • 20 minutos de exposición oral por mi parte. 
  • 20 de actividad práctica de retoque con huesos y piedras realizada por los propios asistentes.
  • 20 minutos de observación de las marcas en el hueso y la piedra al microscopio.  

En la primera parte simplemente traté de aportar una serie de ideas y principios básicos elementales lo más útiles posibles. Que sirva de ayuda a todo investigador que se proponga realizar experimentaciones que le ayuden en su trabajo arqueológico y en sus investigaciones sobre el Paleolítico. Y lo uní a una serie de ejemplos de mi propio trabajo.

Elegí hacerlo así, fundamentalmente, porque a base de leer los trabajos que sobre este tema y otros similares, tengo muy claro que es necesario que haya más experimentación, y que la que se hace se haga mejor, con más base científica y más resultados cuantificables, comprobables y comunicables.

Por eso quise, con mi breve ponencia, animar y dar algunos consejos elementales y bien definidos sobre "qué hacer con eso de la experimentación". Para quien le pueda interesar, aquí está el enlace de descarga a la presentación: Experimental Archaeology & Middle Paleolithic bone tools: some basic notes, advice & examples

A continuación pasamos a la parte práctica de la experiencia con retocadores, y debo decir que estoy muy satisfecho con el grado de participación e implicación de los presentes. Yo actué un poco de coordinador y director del asunto, pero quise que fuera una actividad personal de cada participante: un vehículo de exploración, o para los más expertos, de discusión entre colegas, sobre cuestiones técnicas y tecnológicas.

En plena faena. Foto de Alex García-Moreno.

Creo que fue una experiencia interesante para la mayoría, y debo decir que me resultó curioso (aunque no del todo inesperado) que para un gran número de los participantes, fuera la primera vez que utilizaban huesos frescos reales y materia lítica experimental.

Digo que resulta curioso porque la mayoría de los participantes eran investigadores e investigadoras que están trabajando, precisamente, sobre este tipo de material arqueológico, y la mayoría han publicado artículos sobre retocadores. En fin, creo que sirvió para confirmar mis expectativas iniciales y el acierto al plantear la sesión.

Para terminar, regresamos a la sala de las comunicaciones, y utilizamos un microscopio digital de mano, conectado a un ordenador y al cañón proyector, para observar las marcas producidas por el retoque, en la lítica y en el retocador de hueso. Cada participante mostró el material que había usado, explicó de forma somera la tarea realizada, y localizó y mostró al resto (con el microscopio y la proyección) las huellas experimentales.

En la mesa, un gran experto en experimentación y Paleolítico, como es
Felipe Cuartero, mostrando el retoque que realizó con un brazo roto.

Explicando mi investigación

Mi otra contribución fue una de las comunicaciones de 15 minutos, en la que expuse algunas cuestiones fundamentales de mi propio trabajo sobre los retocadores óseos en contextos neandertales.

Debo decir que comencé con una introducción que no recoge el powerpoint, y que fue muy crítica y auto-crítica, en el sentido que expuse sin tapujos lo que sucede con muchos trabajos: Se estudian increíblemente bien los materiales arqueológicos, con gran minuciosidad y acierto, y a menudo con despliegues tecnológicos impresionantes (microscopio electrónico, modelos 3D, análisis de residuos, etc.). Pero después se falla por completo a la hora de ir más allá. No hay ni siquiera una voluntad de utilizar esa información para hablar de los seres humanos y las sociedades del Paleolítico. Les dije a mis colegas abiertamente que no podemos ser "clasificadores de objetos triviales del pasado". 

Después de eso, mostré mi investigación, y terminé con un ejemplo de como creo yo que se puede pasar del estudio más técnico y de "artefactos, muestras y sedimentos", a integrar toda esa valiosísima información en propuestas y modelos de comportamiento más generales. Así que sin más, para quien le pueda interesar, pongo el enlace de descarga a la presentación, y termino con ello esta entrada: Bone retouchers as a key tool in the economic management systems of late Neanderthals - from a northern iberia perspective

jueves, 3 de septiembre de 2015

Los primeros Humanos Anatómicamente Modernos de Europa tenían parientes Neandertales

ResearchBlogging.org
Breve introducción

Retomo el blog para hacerme eco y explicar el contenido de un importante artículo científico publicado este verano en Nature. Dicho paper se titula An early modern human from Romania with a recent Neanderthal ancestor y se puede leer online aquí.

Detecté este asunto un poco antes de que se publicara el artículo en cuestión, gracias al siempre atento investigador Joseba Rios Garaizar, quien lo comentó en su blog arqueobasque. Resulta que los autores del artículo habían presentado sus resultados en un congreso en EE.UU. y un asistente al mismo, @ATJCagan lo tuiteó desde su cuenta de twitter, "levantando la liebre" para aquellos atentos al tema.

Abstract gráfico hecho por Alex Cagan de la presentación de FU en BOG15.


Dato previo a tener en cuenta

Para entender el resumen y comentario del artículo de Fu et al., es importante recordar que ya desde hace años, los científicos han determinado con bastante seguridad que los europeos y asiáticos actuales tenemos en nuestro ADN una cantidad considerable de herencia neandertal (un 1-4% de ancestry). Esto es un hecho científico suficientemente probado hoy en día. Si quieres saber más del tema, recomiendo este post.

Al meollo

Las cosas importantes de este reciente trabajo, a mi modo de ver, son:

  • Los huesos y restos de ADN humano antiguo que los genetistas (la investigadora Fuet al.) han estudiado. 
  • Y los resultados que han obtenido en relación a dicho individuo y sus ancestros.

Mandíbula de Oase1

Los restos son los de un Humano Anatómicamente Moderno (HAM) que vivió en Europa hace entre 37.000 y 42.000 años. Sus huesos se encontraron en la gruta de Pestera Cu Oase en Rumanía. La denominación HAM por cierto, es una que prefiero para referirnos a estas poblaciones "anatómicamente modernas" (es decir, anatómicamente más como nosotros, los humanos actuales). Me parece mucho mejor que usar el término de "sapiens" o el equívoco "humano" (¡sobre todo, si se usa para distinguirlos de los Neandertales!).

Considero que también los Neandertales eran sapiens y desde luego, humanos, desde el punto de vista de la biología de la reproducción y de las leyes de la herencia.  De hecho, todos los descubrimientos recientes, y el mismo artículo que nos ocupa, refuerzan dicha idea.

Pero volviendo al tema, el paper estudia el ADN antiguo extraído de esos huesos, que pertenecen a un HAM de inicios del Paleolítico superior. De hecho, los restos de Pestera Cu Oase son los huesos de HAM más antiguos de Europa. Por así decirlo, se consideran un vestigio de quienes pudieron ser los primeros "colonizadores" de Europa, y se creía (o al menos, algunos defendían que...) habrían hecho retroceder y eventualmente extinguido a las poblaciones que ya estaban en el continente. Es decir, a los Neandertales.

Pero, y es un pero interesante, resulta que Erik Trinkaus, un  investigador y paleoantropólogo importante, experto en morfología y rasgos neandertales, había señalado que según su criterio esos restos de Pestera Cu Oase mostraban rasgos mixtos de Neandertales y HAM. No sólo lo había dicho públicamente, sino que con otros investigadores expertos en la materia, y tras estudiar dos individuos de Pestera Cu Oase, lo publicaron en este artículo de PNAS.

Resultados del estudio

Precisamente sobre el primero de esos individuos (Oase 1), es sobre el que los genetistas del equipo de Fu et al. (que por cierto también incluye a la autoridad en ADN neandertal Svante Pääbo) han hecho su estudio. Y vamos sin más dilación a comentar los resultados.

El análisis del ADN, y la comparación con diferentes poblaciones, ha permitido a los genetistas determinar que ese individuo, además de tener rasgos anatómicos neandertales, es el HAM con mayor % de herencia neandertal conocida. En efecto, su "tanto por ciento neandertal" es de un orden superior al que se encuentra en los europeos y asiáticos actuales, o en cualquier otro resto no neandertal del Paleolítico. Su herencia neandertal implica entre el 6% y el 9% de su ADN. Según los investigadores, esto supone con toda probabilidad que uno de sus ancestros directos, entre 4 y 6 generaciones atrás, era un/una humano/a neandertal (como, por ejemplo, una tatarabuela).

Para terminar: Otros datos de interés y reflexiones

Otro dato interesante, que aporto para ir cerrando este post, es que los genetistas también han determinado, al menos de modo preliminar, que la población a la que pertenecía este individuo no realizó una aportación significativa de genes a las poblaciones europeas actuales.

Figura 1 en Fu et al. (Nature, 20015)

Consideremos esto en toda su importancia: Lo que nos está diciendo el dato es que el mestizaje de neandertales y HAM que detectamos en Pestera Cu Oase seguramente no fue el evento de entrecruzamiento que hizo que los europeos actuales tengamos entre un 1% y un 4% de herencia neandertal.Es decir, que tuvo que haber otros cruces y otros mestizajes. 

Todo ello señala a que la desaparición de las poblaciones y rasgos neandertales, y la extensión de las poblaciones y rasgos HAM por Europa y Asia, seguramente fueron fenómenos mucho más ricos y complejos de lo que las visiones más lineales nos han dado a entender hasta ahora.

Referencia de Research Blogging para el artículo comentado 

Fu Q, Hajdinjak M, Moldovan OT, Constantin S, Mallick S, Skoglund P, Patterson N, Rohland N, Lazaridis I, Nickel B, Viola B, Prüfer K, Meyer M, Kelso J, Reich D, & Pääbo S (2015). An early modern human from Romania with a recent Neanderthal ancestor. Nature, 524 (7564), 216-9 PMID: 26098372

Otras referencias

Green, R. E., et al. (2010):2010: "A Draft Sequence of the Neandertal Genome". Science, 328 (5979), pp. 710. DOI: 10.1126/science.1188021

Rougier, H. et al. (2007): "Peştera cu Oase 2 and the cranial morphology of early modern Europeans". PNAS, 104, 4, pp. 1165-1170. DOI: 10.1073/pnas.0610538104



miércoles, 3 de septiembre de 2014

Grabado no figurativo hecho por Neandertales en Gorham's Cave

ResearchBlogging.org
La cueva de la roca

Gorham's Cave es un importante yacimiento de Paleolítico medio situado en la costa del sur de la Península Ibérica, en concreto en Gibraltar. En esa cavidad habitaron algunos los últimos neandertales de Europa.

Pero bastante antes de su definitiva desaparición, en un momento anterior a 39.000 años cal. BP, esos habitantes de Gorham's Cave grabaron, al fondo de su cueva, un diseño geométrico: un dibujo cuidadosamente elaborado de líneas paralelas, que se cruzan con otras perpendiculares. Eso es lo que encontraron, en las excavaciones de 2012, los investigadores que trabajan allí. Y es lo que se acaba de publicar en un importante artículo de la revista PNAS.

El grabado neandertal de Gorham's Cave. Figura 2 en Rodriguez-Vidal et al. 2014.

Vamos a hablar del trabajo en si...

El reciente estudio se titula "A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar", y es obra de Joaquín Rodríguez-Vidal y colegas, entre los que destacaré a Francesco d'Errico (investigador muy vinculado a la transición PM-PS, el Chatelperroniense y  la industria ósea neandertal) y Clive Finlayson, por ser uno de los "clásicos", estudioso de los Neandertales del sur de Europa. Por supuesto, sin demérito de todos los demás firmantes del artículo. Al contrario, el trabajo se caracteriza por su interdisciplinariedad y se configura en un importante esfuerzo colectivo, desde muy diversas escuelas y técnicas.

El paper presenta el estudio de un grabado realizado por los Neandertales de Gorham's Cave, como decíamos al principio. Se trata de líneas paralelas cruzadas por otras casi perpendiculares, de apariencia profunda, precisas y bien organizadas en su distribución geométrica.

A partir de este punto, voy a organizar el comentario del artículo en base a tres preguntas: ¿Cómo se aseguran de que es realmente un grabado intencional y abstracto, y no otra cosa? ¿Cómo se aseguran de que fue realizado por los Neandertales? y ¿Qué importancia global tiene para los autores?

¿Cómo se aseguran de que es realmente un grabado intencional y abstracto, y no otra cosa? 

Para entender el detalle de cómo fue realizado el diseño, y descartar que pueda tratarse de otro tipo de marcas, se hizo un análisis exhaustivo de los surcos y de los estigmas dejados por las herramientas con las que se hizo el grabado. Y se comparó con diversos referentes experimentales y tafonómicos.

Los primeros párrafos y gráficos dejan claro que las marcas o surcos del grabado no son de origen natural, ya que ni se aproximan en forma, dimensiones o aspecto general a las grietas, ni a otras formas y alteraciones naturales de la roca.

A continuación hay toda una serie de estudios químico-geológicos, de observación microscópica, de análisis estadístico de profundidades, de morfología de las marcas, etc. Esos análisis permiten a los autores concluir sin muchas dudas que los surcos se grabaron con un instrumento lítico, de piedra tallada, con una punta robusta preparada para ello.

También se pudo determinar que las líneas se formaron tras repasar una y otra vez (probablemente más de 50 veces en los casos de los surcos mayores) cada parte del grabado. Y que se realizaron con movimientos repetitivos pero unidireccionales: Es decir, no con gestos de ida y vuelta, sino que cada trazo terminaba, se levantaba el útil grabador, se volvía al inicio de la línea y se repasaba de nuevo.

Esta forma de realizarse descarta que se pueda tratar de surcos formados durante alguna tarea de producción o gestión de recursos o herramientas. Por ejemplo, que fueran marcas dejadas al cortar sobre la roca pieles u otros materiales. La cuidadosa y metódica forma de elaboración, junto con la ausencia de marcas de cualquier proceso productivo, probaría que estamos ante una forma decorativa, o simbólica en los términos más generales (sobre su función o capacidad representativa solo podemos especular).

¿Cómo se aseguran de que fue realizado por los Neandertales?

Los investigadores que han trabajado con el grabado pueden asegurar, sin dudas razonables, que es algo creado por los habitantes neandertales de Gorham's Cave. Esto se sabe gracias a reunir la evidencia de la estratigrafía, la sedimentología, el estudio de los materiales antrópicos (en particular la industria lítica), y el contexto arqueológico general.

Por explicarlo de forma resumida: el grabado estaba sellado completamente por unos 40 cm de sedimentos intactos, que no habían sido removidos o re-depositados. Esos sedimentos corresponden  a un nivel (IV) que contiene única y exclusivamente una industria típica muy característica de los Neandertales europeos en general, y del Sur de la Península en particular: Un musteriense con talla Levallois y discoide, facetado de talones, y retocados como raederas, muescas y denticulados. Con una total ausencia de cualquier material de tipo Paleolítico superior. Ese nivel IV se depositó a lo largo de un prolongado espacio de tiempo, y tiene una horquilla temporal amplia, siendo sus dataciones más antiguas de 39.000 años cal. BP. Eso implica necesariamente que, como mínimo, el grabado es más antiguo que dicha datación, ya que los sedimentos empezaron a depositarse después de que estuviera hecho.

¿Qué importancia global tiene para los autores? 

En este punto, dejaré que ellos mismos lo digan, aportando sólo la traducción de sus palabras:

"La producción de dibujos grabados o pintados de forma intencional en los muros de cuevas se reconoce como un paso cognitivo decisivo en la evolución humana, considerado exclusivo de los humanos modernos. Aquí presentamos el primer ejemplo conocido de un patrón abstracto grabado por Neandertales, de Gorhams Cave en Gibraltar. Consiste en una trama cruzada profundamente impresionada en el lecho de roca de la cueva, con más de 39 ka cal. El grabado se hizo antes de la acumulación del nivel IV musteriense. La mayor parte de las líneas que componen el dibujo se hicieron repasando los surcos cuidadosa y repetidamente, con una punta lítica, lo que excluye la posibilidad de un origen no intencional o utilitario. Este descubrimiento demuestra la capacidad de los Neandertales para el pensamiento y la expresión abstracta."

Y de la conclusión del artículo:

"Se concluye que la habilidad para el pensamiento abstracto no era exclusiva de los Humanos Modernos."

Consideraciones y reflexiones finales: La coherencia del registro arqueológico

Para finalizar, me gustaría compartir una impresión personal: que la noticia me ha resultado poco sorprendente. 

Obviamente, celebro el hallazgo y el magnífico estudio, porque entre otras cosas, viene a corroborar buena parte de lo que se ha explicado en este blog durante los últimos años.

Pero no he tenido la sensación de "¡vaya sorpresa!"...

...lo que me ha venido a la cabeza es "por fin se da con ello" ...con una evidencia firme y bien documentada.

¿Por qué habrá sido esa mi reacción? ...yo lo atribuyo a mi concepción de registro arqueológico. Creo que cuando el registro se conoce en profundidad y se observa de forma crítica y global, tiende a resultar "agradecido": esto es, interpretable de una forma coherente y veraz. Y permite hacerse una idea general de "qué esperar" del grupo humano que produjo dicho registro.

En el caso de las gentes neandertales, el registro arqueológico (como hemos visto en infinidad de revisiones de artículos) transmite muchas cosas:

Nos habla de una variabilidad en los comportamientos económicos y sociales, de diferencias y cambios en sus formas de organización territorial (asentamientos, caza, etc.), de tradiciones diferenciadas en su forma de fabricar las herramientas... de procesos técnicos complejos, como usar resinas reducidas a brea por cocción reductora para unir útiles de piedra (tallada y retocada) con enmangues de madera (desbastados y elaborados)... ¡ahí es nada!

El registro también nos habla de enterrar a los muertos, de la obtención intencional de plumas y garras de águila o cuervo como probables adornos, y de otros usos de objetos decorativos.

Por todo ello, y ahora que los investigadores nos habíamos puesto las "gafas de ver", para mí era sólo cuestión de tiempo que se localizaran expresiones inequívocas de la capacidad neandertal para crear manifestaciones artísticas o decorativas.

Esto se une a otra cuestión que tenía y tengo más o menos clara. Considero que las manifestaciones artísticas y decorativas que cabe esperar del Paleolítico medio, serán siempre relativamente escasas y relativamente sencillas. Por dos motivos:

Uno, referido a la cuestión de la escasez, tiene que ver con la conservación de los materiales en una escala temporal que casi es más geológica que histórica. En general, todo el registro neandertal tiene más de 40.000 años, y los procesos diagenéticos o tafonómicos que afectan a esos materiales son, por puro paso del tiempo, mucho más acusados que los que afectan a materiales de menor antigüedad. Esto ya establece un sesgo, más o menos importante según el sitio. Como es lógico, prácticamente todo el material en madera, pieles, etc. no se conserva. Pero incluso los materiales típicamente imperecederos, como las rocas o el hueso del Paleolítico medio, han sufrido por norma general más alteraciones que los que son de épocas más recientes.

El otro motivo es el más importante, y sirve para explicar tanto con la escasez de evidencias, como con la relativa sencillez de las mismas. A mi juicio, las sociedades neandertales fueron, en su mayor parte y salvo algunas excepciones puntuales, sociedades humanas sencillas en cuanto a sus formas económicas y sus modelos de organización social (aunque no por ello poco eficientes, ni "poco inteligentes"). Esto es una cuestión estrictamente histórica, no evolutiva-cognitiva. Hay que recordar que el registro nos habla de que, en términos de capacidades y potencialidades, no hay nada significativamente distinto entre aquellos Neandertales y los cazadores-recolectores más cercanos a nosotros.

Volviendo a la cuestión de las manifestaciones decorativas, yo creo que esas sociedades con estructuras sociales y económicas sencillas, no necesitan de una simbología permanente (en objetos muy duros o en paredes rocosas), recurrente y muy elaborada. Esos elementos son necesarios en sociedades distintas, con requerimientos socio-económicos distintos. Por ejemplo, las del Paleolítico superior, o algunas de la MSA africana.

Por tanto, según mi valoración, lo que expresan las diferencias en el comportamiento "artístico", en último término, no son capacidades cognitivas distintas, sino una forma diferente, históricamente determinada, de organización social y económica.

Referencia de Research Blogging

Rodriguez-Vidal, J., d'Errico, F., Giles Pacheco, F., Blasco, R., Rosell, J., Jennings, R., Queffelec, A., Finlayson, G., Fa, D., Gutierrez Lopez, J., Carrion, J., Negro, J., Finlayson, S., Caceres, L., Bernal, M., Fernandez Jimenez, S., & Finlayson, C. (2014). A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar Proceedings of the National Academy of Sciences DOI: 10.1073/pnas.1411529111

martes, 19 de agosto de 2014

¿Qué nos hace humanos? ¿Y a los Neandertales? (XII)

ResearchBlogging.org
Introducción

Hace más de un año comencé con una serie de posts que hoy terminaré con la presente nota.

Se trata de la serie dedicada a la colección de mini-ensayos "What makes us human? Answers from evolutionary anthropology". Con esas notas he querido llevar la pregunta de los autores ¿Qué nos hace humanos? un poco más allá, y responder también a lo siguiente: ¿Y a los Neandertales? 

De ese modo, a través de las entradas, hemos analizado y reflexionado sobre las cuestiones que, según los investigadores, nos hacen humanos. Y hemos visto cuáles son de aplicación a las gentes neandertales, y de qué manera.

A lo largo de once notas, hemos recorrido la presentación que hacen los coordinadores de la iniciativa (J. M. Calcagno y A. Fuentes), seguida de una decena de artículos breves, de los investigadores que participaron en la iniciativa.

El último mini-ensayo, escrito por los propios M. Calcagno y A. Fuentes, es en realidad un resumen o recapitulación de las respuestas del resto de investigadores.

Dado que no parece necesario repetir lo que ya es un excelente resumen -cuya lectura recomiendo-, lo que haré será un pequeño balance de la parte más neandertal de la cuestión. Es decir, trataré de resumir de qué forma "lo que nos hace humanos" es de aplicación a las poblaciones neandertales.

Entonces... ¿Qué nos hace humanos? ¿Y a los neandertales?

La respuesta de M. Cartmill y K. Brown se centra en dos aspectos que son propios de la humanidad y que nos diferencian de otros primates, por estar muy desarrollados: La imitación pre-verbal y la capacidad para ver las cosas desde la perspectiva de otros.

Roy lo sabía: Ponerse en el lugar del otro nos hace humanos.

Estos rasgos se exacerbaron, en nuestros antepasados, en un momento temprano de su historia evolutiva: debían de estar presentes en los poblaciones arcaicas de los Homo africanos, hace más de 1 millón de años. Por ello, se deben considerar rasgos comunes a Homo sapiens, Homo (sapiens) neanderthalensis, y cualquier otra especie humana que haya vivido en el planeta.

Katherine S. Pollard aborda la cuestión genética, y en primer lugar destaca la similitud de las secuencias del chimpacé y el ser humano, afirmando que desde el ADN, no hay "demasiado" que nos haga especiales a los humanos. Ahora bien, luego explica que ha habido unos pocos cambios clave, con efectos importantes sobre lo que hace ese genoma: determinar nuestra morfología, nuestro repertorio de dieta, nuestro metabolismo, etc.

Parecidos y diferencias (la humana es Jane Goodall).

De su explicación, llevada a los Neandertales, deducimos lo siguiente:

Si "lo que nos hace humanos" está en los cambios genéticos respecto a otros primates -como el chimpancé- entonces la mayor parte (o la inmensa mayoría) de los cambios que nos hacen humanos son compartidos con los Neandertales. Eso lo sabemos gracias a los estudios sobre el ADN neandertal y en especial el borrador del genoma publicado por Green et al.

Por supuesto, en las escasas, pero significativas diferencias que ese genoma neandertal tiene con el ADN moderno, también podremos, en el futuro, encontrar algunas de las claves que diferencian a las poblaciones actuales de la desaparecida humanidad neandertal.

De manera inicialmente similar,  Robert Sussman nos pregunta en su mini-ensayo lo siguiente: ¿Por qué no somos chimpancés? Este autor propone que lo que nos diferencia de esos primates son tres rasgos: el comportamiento simbólico, el lenguaje y la cultura (en su dimensión social y compartida).

Para nuestros propósitos cabe añadir ¿Por qué los Neandertales no son chimpancés? Además de las evidencias de lenguaje, simbolismo y cultura de las poblaciones Neandertales, que hemos tratado extensamente en este blog, se puede contestar poniendo en perspectiva la distancia genética entre nuestros parientes chimpancés y las poblaciones neandertales.

Dr. Cornelius: Chimpancé, Historiador, Arqueólogo.

Los Neandertales no son chimpancés, porque sus antepasados ancestrales (los mismos que los nuestros) se separaron de los antepasados chimpancés hace muchos millones de años. Según los últimos estudios paleogenéticos, como mínimo 7 millones de años, pero probablemente fueron más de 10 (Langergraber et al. 2012).

Como contraste, está razonablemente probado que las poblaciones neandertales y los"humanos anatómicamente modernos" intercambiaron genes hace menos de 100.000 años, y probablemente más tarde, hace 70 u 80 mil años.

Para R. M. Seyfarth y D. L. Cheney "lo que nos hace humanos" también se debe buscar en la comparación con otros primates, y así lo explican en su aportación. En su caso, destacan dos elementos concretos muy ligados al lenguaje y las capacidades cognitivas: Una “teoría de la mente” plenamente desarrollada, y una flexibilidad acústica (aprendida, y altamente modificable) de nuestra capacidad de emisión de mensajes.

Una "Teoría de la Mente" implica capacidad para proyectar y reflexionar sobre lo que otros piensan.

Seyfarth y Cheney defienden que se trata de dos enormes pasos previos a nuestro lenguaje, y están en la base de nuestra gran capacidad de gestionar y comunicar información.

Llevado a las poblaciones neandertales, hay varias líneas de evidencia que señalan que aquella humanidad disponía de ambos rasgos plenamente desarrollados: Lo sabemos por los elementos, como los enterramientos o los adornos corporales, que denotan conductas claramente simbólicas o representativas de conceptos abstractos. Y también por el registro arqueológico de formas de conducta complejas, elaboradas, con planificación al largo plazo, ramificada, o de gran variabilidad (como por ejemplo, la captación y gestión de los recursos líticos).

Benjamin Campbell en su mini-ensayo plantea que "lo que nos hace humanos" es nuestro cerebro. El autor propone que nuestro cerebro es único, y se encuentra en el centro lo humano. Es un órgano varias veces mayor que lo esperable para un mamífero de nuestro tamaño, y es el triple del cerebro de un chimpancé. Y es muy complejo. Todo eso implica necesidades (tiempo para crecer, sistemas de maduración adecuados, y aportes metabólicos suficientes) y proporciona ventajas adaptativas. Y en especial, nuestro cerebro nos hace especialmente sociales, tanto desde la perspectiva pragmática, como desde la emocional. 


El cerebro nos hace humanos, incluyendo a los cyborgs ¡No discriminéis!

En cuanto a los Neandertales, su evolución cerebral fue la misma que la nuestra durante varios millones de años. Eso, sumado a que el tamaño de sus cerebros es similar al nuestro, y sus realizaciones simbólicas no indican una inferioridad manifiesta, permite deducir que no tenían grandes diferencias cerebrales con los humanos modernos. Dicho de otra forma, es razonable plantear que eran plenamente humanos desde el punto de vista del cerebro.

No obstante, es posible que se dieran diferencias sutiles en algunos procesos cognitivos o en la eficiencia metabólica de sus cerebros, ya que algunos estudios apuntan a que no son exactamente iguales.

El trabajo de Sarah Hrdy se centra en el papel de la crianza en la evolución humana, y propone que "lo que nos hace humanos" sería la crianza aloparental de la descendencia (por otros individuos, distintos de los progenitores biológicos), así como una mayor participación de los padres (masculinos aquí).

Ciri y Geralt como ejemplo de crianza aloparental. Imagen: Alenaswan

Todo ello debió suceder como adaptación a un entorno poco predecible y al alto coste de la crianza exclusivamente maternal. Esa cooperación en el cuidado de la descendencia tiene resultados en si misma: mayor capacidad reproductiva. Y supone la selección de determinados rasgos en crías y progenitores, como la sociabilidad y la habilidad para solicitar/proporcionar cuidados y alimentos.

Todo ello sería la base evolutiva de la predisposición humana para la colaboración, que después se desarrollará en dimensiones sociales mucho más complejas.

Y como vimos en su momento, los rasgos que señala Hrdy son ancestrales. Fueron heredados y compartidos por todas las lineas evolutivas dentro del género Homo. Y por lo tanto fueron también rasgos característicos de los Neandertales.

Una versión algo diferente de la propuesta de Hrdy la encontramos en el mini-ensayo de Kristen Hawkes. Esta autora señala que la existencia de abuelas es algo clave para entender lo que nos hace humanos, y señala dos circunstancias necesarias para que existan dichas abuelas: La longevidad de las hembras más allá de la edad reproductora, y la sociabilidad de los niños para obtener el cuidado de los parientes, y sobre todo, de susodichas abuelas.

Nanny Ogg sabe más por abuela que por bruja.

Esas tendencias se formarían y reforzarían por selección natural, y repercutirían en la mejora de las capacidades de supervivencia y de reproducción de los individuos y los grupos.

Hawkes se retrotrae, una vez, más hasta el Plio-Pleistoceno africano para situar el inicio de la aparición de las abuelas. En ese sentido, una vez más comprobamos que la humanidad neandertal está mucho más cerca de nosotros, los humanos actuales, que de esos cambios más antiguos.

Por lo tanto, cabe decir, sin temor a equivocarse demasiado, que los Neandertales también tuvieron sus abuelas y compartieron esos rasgos adaptativos de sociabilidad y longevidad.

El estudio aportado por Karen R. Rosenberg sobre "lo que nos hace humanos" también se basa en las propuestas de Hrdy, pero se centra en cómo han evolucionado el embarazo, el parto y la lactancia.

En términos adaptativos, la autora propone que se dio una intensificación de los cuidados de las embarazadas, parturientas y madres con neonatos y lactantes. Y esa intensificación tendría consecuencias directas en el éxito reproductivo de individuos y grupos. E, indirectamente, abriría las puertas a que pudieran nacer y sobrevivir neonatos "indefensos", que siguen creciendo a tasas fetales (muy altas) tras el parto. Y eso, a su vez, permitiría un mayor desarrollo de la capacidad cerebral de dichos neonatos.

Como en varias de las propuestas anteriores, el momento en que estos mecanismos adaptativos comenzaron tuvo que ser muy temprano: el Plio-Pleistoceno africano. Por ello, desde la perspectiva de los Neandertales, la propuesta de Rosenberg sería también de aplicación. En el caso de las madres neandertales, los cuidados recibidos por ellas y por su descendencia  no tendrían que ser, a priori, significativamente distintos de los de la humanidad más moderna.

Además, la evidencia disponible apunta a que el parto entre los Neandertales era igualmente complicado, y que los niños neandertales nacían con cerebros muy grandes, como los nuestros (aunque quizás sutilmente diferentes en la forma).

Los dos últimos mini-ensayos (Mary C. Stiner y Steven L. Kuhn por un lado, y Ken Weiss por otro), no responden realmente a la pregunta planteada, sino que simplemente reflexionan sobre su validez desde diferentes perspectivas (la primera más pragmática, y la segunda más ontológica). Aunque sus reflexiones son desde luego interesantes, no nos sirven de mucho para extender la cuestión de "lo humano" a los Neandertales. Por ello que debemos conformarnos -pero no es poco- con lo que hemos podido tomar de los anteriores contribuyentes a la colección.

Conclusiones

Como yo lo veo, la conclusión final que se puede extraer de la colección original, y de las reflexiones aportadas en estas notas, es bastante obvia: A pesar de las diferencias, la proximidad genética, cultural, anatómica, ontogénica y metabólica de las poblaciones neandertales y los humanos modernos, hacen que todos los criterios que se proponen para tratar de aprehender "lo que nos hace humanos" sean de aplicación a aquella otra humanidad.

Referencia de Research Blogging

Calcagno JM, & Fuentes A (2012). What makes us human? Answers from evolutionary anthropology. Evolutionary anthropology, 21 (5), 182-94 PMID: 23074064

lunes, 4 de agosto de 2014

El Viejo de La Chapelle-aux-Saints fue enterrado por sus semejantes

ResearchBlogging.org

Introducción

En esta ocasión traigo la revisión crítica de un artículo de comienzos de este año 2014, con el título "Evidence supporting an intentional Neandertal burial at La Chapelle-aux-Saints", que fue publicado en PNAS por William Rendu y un amplio equipo de investigadores.

Este artículo es una revisión reciente de las evidencias que existen sobre la siguiente cuestión:

¿Cómo un famoso fósil Neandertal, el "Viejo" de La Chapelle-aux-Saints, llegó a quedar enterrado, una vez fallecido, en una pequeña cavidad conocida como "bouffia Bonneval"?

El marco general de la investigación es, lógicamente, el de los enterramientos Neandertales. Se trata de un fenómeno ampliamente documentado desde Oriente Próximo hasta Francia y Bélgica en Europa occidental - y por cierto, hace tiempo escribí un extenso post sobre el tema, por si alguien está interesado.

A pesar de la existencia de un buen número de enterramientos,y de que las tumbas neandertales forman uno de los fenómenos mejor documentados del mundo funerario pleistoceno, varios investigadores y equipos siempre han arrojado críticas sobre el tema.

Dichas críticas, aunque en ocasiones parecen responder a situaciones de "atrincheramiento" en un modelo o escuela arqueológica concreta, también tienen un lado positivo: Fomentan la revisión crítica de las evidencias, y permiten trabajos como el que nos ocupa: un artículo que combina varios enfoques y técnicas para dar una visión más clara y sólida de lo que venía siendo un hecho aceptado (el enterramiento del "Viejo") pero quizás no suficientemente explicado.

He decidido ilustrar el post con esta magnífica reconstrucción
 del fósil LCS1 por el gran Gerasimov. Para más imágenes
y reconstrucciones, recomiendovisitar la exposición virtual en 
Kunstkamera

Metodología y evidencia

Los autores abordan el estudio a través de la investigación directa de las evidencias arqueológicas, lo que le da bastante solidez a sus resultados. El enfoque resulta en mi opinión directo, práctico y eficaz:
  • Por un lado, se hace un análisis tafonómico del estado de los huesos del "Viejo" (fosil LCS 1) y también de otros restos, sobre todo de fauna, hallados en en mismo lugar. La cuestión que subyace a este estudio comparativo es saber qué fenómenos deposicionales y postdeposicionales afectan a cada muestra, y determinar si el "Viejo" fue enterrado y se cubrió su tumba (o no), si hubo remociones o perturbaciones que afectaron a los huesos después del enterramiento, etc.
  • Por otro lado, se estudia, a través de una excavación en 2011 y 2012, y del análisis de la geomorfología y la sedimentología del sitio, todo el contexto geológico de la cavidad en si. Esto permite deducir cómo hubiera quedado el cuerpo en el caso de que no hubiera sido enterrado intencionalmente. También se pudieron documentar muchos detalles de la fosa original, aún conservados in situ, y comprender mejor su relación con los estratos adyacentes. 
Resultados

Después de revisar y valorar toda las evidencias, que no repetiré aquí (aunque recomiendo leerlas con atención en el artículo original y la Información Suplementaria) los autores aportan sus conclusiones:

  • En cuanto al origen de la cavidad en la que se depositó al "Viejo": no se puede afirmar categóricamente que fuera excavada para depositar al difunto, y podría haberse aprovechado un hueco natural (pero no una osera, ya que ni la cavidad ni la fosa tienen las dimensiones o condiciones adecuadas para la hibernación). Los autores documentan que, al menos, se modificó o amplió parcialmente una fosa que quizás existía previamente. Aunque ellos concluyen que lo más probable es que fuera excavada por otros Neandertales, no le dan una gran importancia interpretativa a este hecho. Como señalan, el aprovechamiento de cubetas o fosas naturales de cuevas es un comportamiento funerario muy común en el Paleolítico (y en la Prehistoria en general). 
  • En lo referido al hecho del enterramiento, no hay dudas razonables: El análisis tafonómico de los restos humanos neandertales demuestra que debió ser enterrado tras su muerte, y el cuerpo no estuvo un tiempo significativo en espacio vacío (por la conservación del cráneo, conexiones anatómicas, falta de marcas de animales, etc.). Y, por otro, lado, el análisis de la fosa, comparada con el resto de los estratos, sugiere que fue rellenada rápidamente, por agentes antrópicos.
Balance

En general, estamos ante un trabajo solido y bien construido, del que destacaría sobre todo un hecho: que la revisión de las evidencias sea arqueológica, y no una revisión, digamos, puramente bibliográfica o archivística.

Como puntos de crítica o cuestiones mejorables, se pueden señalar algunos detalles técnicos: he echado a faltar algunas imágenes microscópicas de las alteraciones tafonómicas de fauna y restos humanos, que podrían haber acompañado al texto principal o a la información suplementaria. Y, en la misma vena, quizás algún diagrama estratigráfico más de la "bouffia Boneval" hubiera venido bien. En todo caso son cuestiones muy específicas que no desmerecen la calidad general del trabajo.

Referencia de Research Blogging

Rendu, W., Beauval, C., Crevecoeur, I., Bayle, P., Balzeau, A., Bismuth, T., Bourguignon, L., Delfour, G., Faivre, J., Lacrampe-Cuyaubere, F., Tavormina, C., Todisco, D., Turq, A., & Maureille, B. (2013). Evidence supporting an intentional Neandertal burial at La Chapelle-aux-Saints Proceedings of the National Academy of Sciences, 111 (1), 81-86 DOI: 10.1073/pnas.1316780110

Bibliografía adicional

Boule, M. (1911-1913): L’homme fossile de la Chapelle-aux-Saints. Annales de paléontologie, t. VI-VII-VIII.

Dibble, H. L., Aldeias, V., Goldberg, P., McPherron, S. P., Sandgathe, D., Steele, T. E. (2014): A critical look at evidence from La Chapelle-aux-Saints supporting an intentional Neandertal burial. Journal of Archaeological Science, available online 14 May 2014.

Pettitt, P. B. (2002): The Neanderthal dead:exploring mortuary variability in Middle Palaeolithic EurasiaBefore Farming, 4, 1, pp. 1-19.

Trinkaus, E. (1985): Pathology and posture of the La Chapelle-aux-Saints Neandertal. American Journal of Physical Anthropology, 67, pp. 19–41.

lunes, 21 de julio de 2014

El complejo de superioridad del hombre moderno

ResearchBlogging.org

Introducción

No cabe duda que la visión científica sobre los Neandertales ha cambiado mucho en los últimos años, de la mano de nuevos estudios y descubrimientos, pero también gracias a la crítica y revisión de los viejos modelos basados en sus -supuestas- incapacidades.

La imagen de los Neandertales que ofrecen los estudios arqueológicos ha cambiado mucho 
(imagen: M. Cutrona. Quando Neandertal aveva le penne, National Geographic), y no parecen 
especialmente "incapaces", pero no siempre fue así. 

Cada día resulta más obvio que aquellas desventajas presentadas como "explicación auto-evidente" de la extinción neandertal, cuando se comparaba al Homo neandertalensis con los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM), eran en realidad notorias exageraciones.     

Un buen ejemplo de esa voluntad de revisar aquellos modelos (que, sinceramente, eran cuando menos bastante simplistas)  lo tenemos en un excelente trabajo de revisión crítica de Paola Villa y Will Roebroecks, con el título:

Neandertal Demise: An Archaeological Analisys of the Modern Human Superiority Complex

Que traducido vendría a ser: Desaparición Neandertal: Un análisis arqueológico del complejo de superioridad del hombre moderno. 

Este trabajo viene a terminar de poner las cosas en su sitio, con una síntesis amplia y concienzuda.

Síntesis

El trabajo está organizado a partir de la enumeración de una serie de hipótesis que se han planteado, históricamente, para explicar la desaparición de las poblaciones neandertales. En concreto, las hipótesis que se basan en una superioridad de los HAM ("modern humans" en el artículo).

Cada hipótesis hace referencia a una supuesta ventaja manifiesta del los HAM: Lenguaje y simbolismo, métodos de caza y dieta, uso organizado del espacio, capacidad de innovación, capacidad de organización social, capacidades cognitivas reflejadas en la tecnología, etc. Los autores del trabajo revisan cada una de las hipótesis a la vista del estado actual de conocimiento sobre aquellas sociedades, con gran detalle y con importantes reflexiones que no repetiré aquí (aunque recomiendo la lectura del artículo original).

El resultado general de la revisión es este: O bien el registro arqueológico no muestra diferencias significativas entre las poblaciones neandertales y las de HAM del mismo periodo, o bien las evidencias que se han utilizado en realidad no sirven para inferir si existe o no la supuesta cualidad investigada (creatividad, capacidad cognitiva, lenguaje complejo, etc.).

Por lo referido a la desaparición de las poblaciones neandertales, los autores plantean procesos históricos, basados en diferencias entre sociedades y formas de organización, y tamaños poblacionales, y no en cualidades innatas o incapacidades cognitivas. También señalan la posibilidad de procesos de asimilación (reflejados parcialmente en la genética) de una parte de esas poblaciones, por los HAM.  

Algunos detalles significativos

Hay algunas cosas interesantes, y detalles que es interesante extraer y comentar específicamente, y que serán de interés para los lectores un poco más especializados en este tema en concreto:
  • El trabajo incluye una extensa información suplementaria de la que se pueden extraer referencias con las que estar leyendo sobre este tema las próximas dos décadas ...o comenzar una Tesis Doctoral.
  • Los autores no han incluido en su análisis las llamadas "industrias transicionales" por ser de compleja interpretación. Y porque puede ponerse en duda, en algunos casos, la población creadora de ese registro. No obstante ofrecen interesantes notas que recomiendo leer. Por ejemplo, revisan (y consideran sólida) la asociación de Chatelperroniense y Neandertales.
  • También insisten en la idea de que no hay ninguna forma de trazar una línea directa entre las evidencias de Sudáfrica de 90-70 Ka BP (Blombo's Cave, etc.) y las poblaciones HAM que saldrían (probablemente en más de una pulsación, si no en un flujo constante) de África para expandirse por Eurasia. Y esto podría asociarse a otro hecho: que el registro africano posterior carece de buena parte de los elementos aparecidos en Blombo's y otras cuevas del extremo sur de África, durante los siguientes 30 -40 mil años.
  • Otro tema interesante es que, se mire como se mire, algunas realizaciones neandertales son técnicamente muy complejas. En concreto, al revisar una hipótesis que proponía que los Neandertales solo podían realizar enmangues "simples" (porque hacerlos más elaborados requiere de "razonamiento abstracto"), muestran como precisamente gentes neandertales fabricaban brea de abedul mediante una combustión controlada y (semi)anaerobia de su corteza. Para luego usarla como pegamento en sus enmangues. ¡No está mal para no tener "razonamiento abstracto"!
  • Por último, un punto de crítica para Villa y Roebroeks, y es que creo que se equivocan en la valoración de la evidencia de Cueva Morín y el Castillo. Los autores citan estos sitios como lugares en los que hay una producción estandarizada de laminillas en contexto Musteriense, y esto no es así. Es cierto que algunas publicaciones (i. e. Maillo 2007) defienden ese hecho, pero la talla es en realidad muy limitada, poco estandarizada y con una concepción técnica muy específica. De hecho, no se parece a la típica talla de laminillas del Paleolítico superior inicial.
Balance

En conjunto, un excelente trabajo, muy completo, que no es especialmente novedoso (muchos veníamos diciendo esas cosas desde hace años) pero han tenido la virtud y el acierto de ponerlo todo junto, ordenado, bien argumentado... y en el momento adecuado.

Referencia de Research Blogging

Villa, P., & Roebroeks, W. (2014). Neandertal Demise: An Archaeological Analysis of the Modern Human Superiority Complex PLoS ONE, 9 (4) DOI: 10.1371/journal.pone.0096424

viernes, 20 de junio de 2014

¿Qué nos hace humanos? ¿Y a los Neandertales? (XI)

            
De vuelta

Después de bastante tiempo ausente del blog, por fin han cambiado algo las circunstancias y puedo dedicarme, si todo va bien, a volver a compartir con vosotros mis reflexiones, ideas y críticas sobre distintos trabajos relacionados con los Neandertales y el Paleolítico medio (y en general sobre la evolución del género Homo). Ahora tengo un poco más de tiempo, dentro de lo poco que me dejan mis otras obligaciones. Y, sobre todo, la voluntad de retomar a varios niveles mi trabajo sobre Paleolítico, y sobre esa otra humanidad: las gentes neandertales.

Por otra parte quería comentar que, si he estado muy ocupado, ha sido por fortuna en cuestiones relacionadas siempre con la Prehistoria: Estoy trabajando en varios proyectos de estudio y divulgación, como los que vamos contando en el blog Sepulturas Neolíticas.

Se acerca el final... ¡de la serie de posts

Hace ya más de un año que comencé con extensa serie de notas sobre una recopilación de ensayos titulada What makes us human? Answers from Evolutionary Anthropology.

Se trata de una decena artículos breves, coordinados por los investigadores J. M. Calcagno y A. Fuentes. En estos textos un grupo de antropólogas y antropólogos, la mayoría de origen anglosajón, indagan y discuten la nada sencilla (pero universal) cuestión de ¿Qué nos hace humanos?

En mis revisiones, además de comentar los propios ensayos, intento darle una vuelta de tuerca más y ver si en cada caso puede haber algo que se pueda aplicar al estudio de la humanidad neandertal. O dicho de otro modo, trato de aplicar las argumentaciones de los investigadores a lo que se ha descubierto sobre los neandertales.  

Ken Weiss rompe la baraja

El mini-ensayo que os traigo hoy es obra de Kenneth Weiss, un veterano investigador experto en genética, de la Penn State University. Como siempre, recomiendo leer antes el texto, y después volver aquí para seguir leyendo mi post. 

Su postura es bien clara desde las primeras líneas: O bien la pregunta no es relevante en absoluto, o es una cuestión "humanística" y por tanto "no científica". A partir de ese planteamiento inicial, Weiss se extiende en explicar cómo la genética no puede poner barreras claras, universales y unívocas entre las especies, los grupos poblacionales, etc. Y como también, genéticamente, cada individuo es diferente de otro (¿salvo quizás los gemelos idénticos?).

Por tanto su reflexión es que la ciencia no puede responder objetivamente a esta pregunta. Añade algún comentario también sobre otro tipo de elementos que podrían definir a la humanidad (como el lenguaje y otros), y los descarta del mismo modo.

Crítica y comentario

En general, creo que la argumentación desde el punto de vista genético de Weiss es interesante, y tiene cosas salvables, y cuestiones que son muy acertadas. Pero también cabe recordar que otros autores de la serie también son genetistas o tienen formación en genética, y tienen visiones muy distintas. Por ejemplo Katherine S. Pollard en su ensayo "The Genetics of Humanness", al menos intenta proponer unos criterios para explicar qué nos hace humanos (ver el post). 
  
Las cuestiones en las que Weiss se sale de la genética, sin embargo, me parecen un tanto fuera de lugar. Son más bien divagaciones o ejemplos cogidos muy al azar, como las referentes a la guerra o la religión. 

¿Y para los Neandertales?

En este caso, lo cierto es que hay bien poco que coger del ensayo, para aplicar al estudio sobre la humanidad neandertal. El "no es una cuestión" de Weiss no deja mucho con lo que trabajar... salvo quizás el hecho de que usa la expresión "growling Neandertals", es decir "Neandertales que gruñen". Lo cual, si no es un ejemplo de humor (y no queda nada claro en el texto) le situaría en una postura un tanto prejuiciosa, y alejada del estado de conocimiento actual sobre esas gentes.

Termina de leer aquí esta serie de posts.

Referencia

Calcagno, J. M. y Fuentes, A. (2012): "What makes us human? Answers from evolutionary anthropology", Evolutionary anthropology, v. 21, nº 5, pp. 182-194.