Mostrando entradas con la etiqueta litica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta litica. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de enero de 2012

¿Se descarta el Musteriense del Ártico? Lo siento, pero no.

ResearchBlogging.org


De qué vamos a hablar hoy: Byzovaya, Musteriense y discusiones científicas

A mediados de 2011 revisé un novedoso artículo que daba cuenta del estudio de materiales y fechación del yacimiento de Byzovaya, en el Ártico ruso Un lugar que está muy al Norte.


Esquema de la sección estratigráfica de Byzovaya. Fig. 2 en Slimak et al.(2011)

Aunque recomiendo la lectura o re-lectura de esa entrada y del artículo original, en resumen lo que el trabajo de Slimak et al. (2011)  explicaba era esto:
  • Byzovaya es un yacimiento al aire libre, que estaba enterrado en los potentes sedimentos loésicos de esas latitudes, que la reciente erosión fluvial (por el cambio de trazado y caudal de la red hídrica) ha dejado parcialmente al descubierto. 
  • Los materiales arqueológicos de Byzovaya, en concreto su industria lítica, responde en todas sus características técnicas (utiles configurados, tipo de retoque, tipo de percusión) y su estructura tecnológica (talla Levallois y discoide) a lo que se conoce cómo Musteriense, que en el Pleistoceno superior de Europa se asocia de modo sistemático con los Neandertales. Y, además, determinadas herramientas configuradas (retocadas) halladas en Byzovaya (cómo los “cuchillos Keilmesser" o las puntas "Blattspitzen") son típicas del Musteriense de Europa centro-oriental.
  • El yacimiento se ha fechado, usando una potente batería de dataciones de Carbono 14 (combinando diferentes laboratorios y con los métodos más modernos) y Termoluminiscencia, entre 31.000 y 34.000 años BP calibrados.
Utillaje musteriense de Byzovaya y núcleo discoide.
Fig. S5 en Slimak et al. (2011, material suplementario en linea).

Hoy retomo este tema, porque en este mes de enero de 2012 ha dado lugar, en las páginas digitales de la  revista donde se publicó el artículo original (Science), a un interesante debate (aunque, en mi opinión, con una clara conclusión, o dicho de otro modo un claro vencedor).

Punta "Blattspitzen"de Byzovaya. Fig. 4 en Slimak et al. (2012)

El debate al que me refiero es el que se establece entre los autores del trabajo original y otro grupo de investigadores (N. Zwyns, W. Roebroeks, S. P. McPherron, A. Jagich, y J-J. Hublin), cuando estos últimos niegan el carácter Musteriense del yacimiento de Byzovaya.

Las referencias relevantes son estas:
Comment on "Late Mousterian Persistence near the the Artic Circle"
Response to "Comment on Late Mousterian Persistence near the the Artic Circle"

Lo que han criticado

Comenzaré primero revisando la crítica de Zwyns et al (2012). Estos autores niegan el caracter Musteriense de Byzovaya y afirman que su industria lítica encaja mejor en el Paleolítico superior inicial de la región. Para ello, sus principales argumentos son los siguientes:

  1. En lo que se refiere a los útiles Musterienses
    1. Hay presencia de talla discoide y raederas con retoque escalonado (que sería similar al de las raederas Quina musterienses) en la cultura Streletskayiense del P. superior inicial.  
    2. Las puntas de retoque plano bifacial ("Blattspitzen") aparecen también en el yacimiento de P. superior inicial de Kostienki
    3. Los "cuchillos Keilmesser" son muy parecidos a útiles que aparecen en el P. superior inicial de Zaozer.
    4. Para cerrar este apartado, aportan una lámina (Fig. 2) en la que dibujan útiles de Konstienki (P. superior inicial) que son parecidos a los de Byzovaya. 
  2. La técnica Levallois no estaría demostrada de Byzovaya porque el núcleo ilustrado por Slimak no presenta una superficie de percusión facetada (que produciría lascas con talones facetados), algo que según Zwyns et al. es típico del Levallois.
  3. La ausencia de los elementos más típicos del Paleolítico superior (útiles de hueso o asta, colgantes, laminillas retocadas o no) en Byzovaya se explicaría por el pequeño tamaño de estos objetos y por la "posición secundaria" del yacimiento, de forma que los útiles de menor tamaño se han perdido o separado de los más grandes y pesados.   
  4. Por último, hacen referencia a la ausencia de cualquier otro yacimiento de Paleolítico medio o Musteriense en la región, lo que hace de la adscripción de Byzovaya una anomalía.
Figura 2 de Zwyns et al. (2012)


La crítica a la crítica

En cuanto a la respuesta de Slimak et al., desestiman la crítica por entero, y defienden y reafirman la adscripción Musteriense del yacimiento. Estas son sus principales razones:
  1. En cuanto al utillaje Musteriense:
    1. Los autores ya habían revisado exhaustivamente todas las colecciones de P. superior que se citan por Zwyns et al., y habían desestimado las supuestas similitudes o equivalencias.
    2. Los útiles de Zaozer son raspadores bifaciales con un frente regular semicircular, muy característicos, y no "cuchillos Keilmesser".
    3. En su estudio del P. Superior inicial de Konstienki y Biryucha Balka (más de 50.000 objetos) no encontraron tecnología Levallois o discoide. En su opinión, la suposición de que hay objetos de "aspecto arcaico" y talla discoide viene de la reutilización de ciertas lascas de retoque/configuración obtenidas del procesado de otros objetos. 
    4. Las "Blattspitzen" de Byzovaya responden a los criterios para identificar ese tipo de útiles, pero el objeto de Konstienki sólo tiene un parecido tipológico con ellos.
    5. La estrategia de mostrar una lámina de objetos "parecidos" tipológicamente, aislados de su contexto tecnológico, para demostrar la filiación de las industrias, es equívoca y no demostrativa. Sobre todo si los objetos de cada grupo provienen de diferentes conjuntos (en el caso de Zwyns et al., de diferentes niveles de Konstienki). Para probar esto, Slimak et al. añaden una columna con objetos también muy parecidos, pero de un yacimiento Neolítico de Francia. 
  2. El argumento de la ausencia de la técnica Levallois también se desestima, porque su presencia está acreditada por el conjunto de los rasgos técnicos de toda la muestra lítica, y el núcleo representado es típicamente Levallois (se cita ampliamente a F. Bordes para explicarlo, uno de los principales definidores de la técnica Levallois).
  3. La ausencia de utillaje de pequeño tamaño por la "posición secundaria" del yacimiento, según Slimak et al., es incorrecta desde su base, porque no es cierto que falten esos objetos: En Byzovaya los objetos mejores de 2 cm. de lado mayor suponen el 20,8% de los hallazgos. Esto se compara con Zaozer (P. superior), donde había menos objetos pequeños (16,3%) y sin embargo había numerosas laminillas y pequeños colgantes de asta y marfil.
  4. La región donde se ha encontrado Byzovaya fue estudiada por sólo tres arqueólogos a lo largo de los siglos XIX y XX, para una extensión superior a la de Francia. Por ello, no es nada extraño que no se conozcan más sitios de Paleolítico medio o Musteriense (y está el caso de  Mamontovaya Kurya, un yacimiento todavía más al norte y de industria poco diagnóstica, que podría ser similar a la de Byzovaya. 
Figura 3 en Slimak et al. (2012)

Pero... ¿están de acuerdo en algo?

Pues aunque pudiera parecer lo contrario, hay un punto en el que coinciden ambos grupos de investigadores, y es el de recomendar prudencia a la hora de asociar conjuntos arqueológicos y especies o poblaciones humanas. Eso sí, Zwyns et al. hacen más énfasis en las situaciones en que conjuntos Levallois (y, en general, de P. medio), se han asociado a los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM), cómo en el Levante mediterráneo; y Slimak et al. en que, en Europa, todos los conjuntos Musterienses con restos humanos, hasta el momento, han sido Neandertales.

Balance final

Aunque es por supuesto mi criterio, y puede haber otras opiniones, creo que la respuesta de Slimak et al. a las críticas de los otros autores es, simplemente, demoledora. Sus argumentos y reflexiones analíticas sobre la gestión del utillaje en piedra tienen bastante más profundidad y son mucho más convincentes que las de Zwyns et al.. Y la lámina comparando Kostienki, Byzovaya y el yacimiento Neolítico es un argumento visual muy bien elegido.

En cuanto a lo que se refiere a la identidad, o no, de industrias líticas y poblaciones humanas, lo cierto es que es un tema sin resolver, y uno de enorme interés. Pero creo que necesitaremos más datos, sobre todo de las zonas más alejadas respecto a Europa occidental (la región más estudiada por el momento), para resolver este asunto, en un sentido o en otro.

No obstante, si que podemos adelantar lo que implicaría cada escenario. Por una parte, si se trata de poblaciones neandertales, tenemos una perduración tardía, y una prueba más de que esos grupos estaban muy ligados a sus tradiciones culturales, al menos en lo que se refiere a su instrumental en piedra. Y también la prueba de su capacidad para subsistir en climas árticos extremos.

Y, por otra parte, si se trata de "HAM musterienses", nos enfrentamos con una auténtica "caja de Pandora", que podría suponer una revolución conceptual de la prehistoria paleolítica. Para empezar, habría que desestimar definitivamente todas las ideas que asocian una "superioridad adaptativa" a las industrias, tecnologías y culturas materiales que aparecen en el Paleolítico superior (incluyendo el llamado "simbolismo"). Y en segundo lugar, gran parte de los hechos dados por ciertos (remplazamientos poblacionales, ritmo y rutas de expansión de los HAM) quedarían en terreno muy movedizo.

En todo caso, y para cerrar el tema, lo que está claro a la luz de los hallazgos de Byzovaya es que la tecnología y cultura material Musteriense, típicamente asociada a los neandertales, permite la supervivencia en áreas árticas, en condiciones extremas.

Bibliografía (y referencias de Research Blogging)

Slimak, L., Svendsen, J., Mangerud, J., Plisson, H., Heggen, H., Brugere, A., & Pavlov, P. (2012). Response to "Comment on Late Mousterian Persistence near the Arctic Circle" Science, 335 (6065), 167-167 DOI: 10.1126/science.1210211

Zwyns, N., Roebroeks, W., McPherron, S., Jagich, A., & Hublin, J. (2012). Comment on "Late Mousterian Persistence near the Arctic Circle" Science, 335 (6065), 167-167 DOI: 10.1126/science.1209908

Slimak, L., Svendsen, J., Mangerud, J., Plisson, H., Heggen, H., Brugere, A., & Pavlov, P. (2011). Late Mousterian Persistence near the Arctic Circle Science, 332 (6031), 841-845 DOI: 10.1126/science.1203866

jueves, 30 de junio de 2011

Uso de colorantes y pavimentos de rocas en el Musteriense italiano

ResearchBlogging.org
Poniéndonos en situación

La cueva de Fosellone, en la costa de Italia central, es un yacimiento clásico con una importante secuencia de Paleolítico medio y superior. Fue excavada a finales de los años 40 y en los años 50, y desde 1989 varios investigadores (Alhaique et al. 1995) han emprendido una tarea de revisión y publicación de aquellos materiales, actualizándolos con nuevos análisis y estudios.

Zona central de la Cueva de Fosellone (fotografía publicada en Vitagliano y Bruno, 2011)

En ese marco de revisión de las evidencias se encuadra el trabajo que critico (en el buen sentido) aquí: un artículo de Silvana Vitagliano y María Bruno titulado "Late and final Mousterian setting in the Fosellone Cave (Latium, Italy): Patterns of Settlement, micro-environmental factors and evidence of coloured material in a transitional context".

Este trabajo, según mi criterio, tiene unos estándares de calidad científica más que aceptables, si bien  se le pueden hacer algunas críticas, cuestión que retomaré al final del post.

El final del Musteriense en la Grotta del Fosellone

El artículo de Vitagliano y Bruno se centra en la parte final de la secuencia estratigráfica del Paleolítico medio de Fosellone. Es decir, en los niveles del final del Musteriense (horizonte crono-cultural asociado al Hombre de Neandertal). Y por cierto que dichos niveles están cubiertos, a su vez, por un impresionante depósito Auriñaciense, poco conocido y escasamente publicado (Blanc y Segre 1953, Laplace 1966, Mussi et al. 2006).

Pero volviendo a los niveles musterienses, el trabajo aborda la publicación de los materiales líticos de los estratos F27 a F23, así como de estudios sedimentológicos y estratigráficos, que buscan comprender la formación del depósito y la influencia de los distintos agentes (humanos neandertales, procesos kársticos, transgresiones marinas, etc).

En lo que se refiere al utillaje en piedra las autoras hablan de una combinación de técnicas e instrumentos típicos del Paleolítico medio (talla Levallois, abundancia de raederas, muescas y denticulados, y presencia de retoque Quina) junto con elementos de innovación y transición, que -según se sugiere en el texto- prefiguran el Auriñaciense (tendencia laminar en la talla, presencia de raspadores, útiles de dorso y perforadores, y cierta tendencia a la reducción del tamaño -microlitización- de los productos).

En los aspectos relacionados con las ocupaciones y la formación de los niveles, hay dos lineas de evidencia muy interesantes: Por un lado, la presencia de un pavimento de cantos planos, preparado intencionalmente como suelo de ocupación; y por otra parte, la aportación desde el exterior (y presumible uso) de colorantes de origen mineral (arcillas en tonos ocres). Estas dos cuestiones que son importantes, ya que apuntan a elementos de complejidad en el comportamiento, y -en el segundo caso- un posible uso simbólico.

Neandertales haciendo suelos artificiales...

El pavimento (massicciata), identificado con los niveles F24-F23, estaba presente en todas las zonas de excavación, y presentaba las rocas más planas y grandes en el área central de la cueva. Según las autoras, otros agentes (como la erosión de la cavidad, los cauces fluviales internos, o los flujos del agua marina) no pueden explicar la disposición de este pavimento, ni se ha encontrado ninguna evidencia de tipo sedimentario (p.e. algún tipo de imbricación o superposición de las rocas) que apoye esa idea. Los cantos se disponen de forma regular, en una única capa y tienen un espesor muy similar.

La explicación que se propone para el pavimento es que se trata de un acondicionamiento de la superficie de hábitat, para combatir el importante problema de la humedad y de las pequeñas corrientes de agua presentes en la cueva.

... y recogiendo arcillas colorantes

En cuanto a las arcillas colorantes, se explica en el texto que están concentradas en un área concreta de la ocupación. Sin embargo, las autoras no aseguran que se trate de su distribución original, ya que la pendiente de los estratos sugiere que la circulación del agua pudo arrastrar el colorante hacia algunas zonas. Lo que si parece claro es que dichas arcillas provienen de fuera de la cueva, y fueron aportadas de manera deliberada. De hecho, su composición química es casi idéntica a las arcillas recogidas en un afloramiento situado a poca distancia, en un escarpe del Monte Circeo.

Composición química de los colorantes de Fosellone y Monte Circeo (Vitagliano y Bruno, 2011)

Algunas críticas, también

Como decía al principio, este es un gran trabajo pero obviamente tiene aspectos mejorables. Una de las cuestiones que más se hecha en falta es la ausencia de dataciones absolutas. Bien es cierto que se trata de una revisión de materiales de las excavaciones de los años 40 y 50, pero también sabemos que, para ese tipo de revisiones, es más que habitual abordar un programa de dataciones sistemáticas de los niveles (por Carbono 14 o, si no es posible, por series de Uranio, Termoluminiscencia, Resonancia Electromagnética del Spin o Racemización de Aminoácidos). Debido a la presencia de un importante nivel Auriñaciense por encima del Paleolítico medio de Fosellone, un buen encuadre cronológico se hace casi indispensable.

Por otra parte, y esto según mi propio criterio, es posible que se haga demasiado énfasis en interpretar los cambios en la industria lítica en términos de transición al Paleolítico superior. Eso tiene dos problemas:

  • Primero, que no se reflexiona lo suficiente en términos de cambio histórico de las sociedades neandertales del Paleolítico medio. 
  • Y, segundo, que se trata de juzgar la industria lítica y sus cambios... en función de lo que vendrá después. Pero lo que viene después es el Auriñaciense, cuya tradición técnica e instrumental no tiene porqué tener un origen local en Italia Central (y de hecho, sabemos que probablemente no es así). 

En conjunto, se trata un artículo que vale la pena leer, y un yacimiento a tener en cuenta para cuando se publiquen nuevos datos, tanto de los materiales antiguos, como de las nuevas excavaciones que -según se dice en el trabajo- hay planeadas para Fosellone.

Referencia de Research Blogging

Silvana Vitagliano, & Maria Bruno (2011). Late and final mousterian setting in the Fossellone Cave (Latium, Italy): Patterns of settlement, micro-environmental factors and evidence of coloured material in a transitional context Quaternary International : 10.1016/j.quaint.2011.03.03

Bibliografía adicional

Alhaique, F., Bietti,A., Biondi, S., Cassoli, P. F., Tagiacozzo, A., y Vitagliano, S. (1995): "Grotta del Fossellone (San Felice Circeo, Latina) Lazio e Abruzzo, UISPP, A.B.A.C.O. Edizioni, Forlì. En Guide Archeologiche, Preistoria e Protostoria in Italia 10 (Ed. Bietti A. y Grifoni Cremonesi, R.), pp. 114–121.

Blanc, A. C. y Segre, A. G. (1953): Excursion au Mont Circé, Livret-guide du IV Congrès International INQUA, Roma-Pisa.

Laplace, G. (1966): "Recherches sur l'origine et l'évolution des complexes leptolithiques". Ecole Française de Rome, Mélanges d'Archéologie et Préhistoire, supl. 4.

Mussi, M., Gioia, P. y Negrino, F. (2006): "Ten small sites: the diversity of the Italian Aurignacian". En Towards a definition of the aurignacian (Eds. Bar-Yosef, O. y Zilhao, J.). Oxbow Books, Oxford. 

martes, 7 de junio de 2011

El Musteriense del Ártico: Neandertales en el Noroeste de Siberia

ResearchBlogging.org

Entrando en materia

Hace algo menos de un mes, se publicó en Science un artículo muy interesante sobre Neandertales en el Ártico ruso, que ha sido recogido en varios blogs de paleoantropología y arqueología, como los de John Hawks, Neanderfollia, Maju, y por supuesto Mundo Neandertal, el decano de los blogs de esta temática en castellano.

Por mi parte, como viene siendo habitual, he preferido dejar pasar un tiempo, para leer con calma el artículo y su material adicional, y consultar la bibliografía existente sobre esa región y sus yacimientos arqueológicos. Hecho esto, creo que ya puedo ofreceros una revisión crítica del trabajo, así que no perdamos más tiempo, ¡y a ello!

Estamos hablando de un lugar que está muy al Norte

Lo primero es que el artículo de Slimak y otros, “Late Mousterian Persistence near the Artic Circle”, no tiene nada de exagerado en su nombre: Trata sobre los resultados de varias excavaciones arqueológicas (y estudio de materiales) en un yacimiento llamado Byzovaya, situado cerca de los Urales polares, junto al río Pechora. Aquí dejo unos enlaces a Google maps para hacerse una idea del lugar:



Este yacimiento se conoce desde los años 60 (Guslitser y otros, 1965) y ha sido explorado y excavado en varias ocasiones, aunque los materiales de una de las excavaciones se perdieron en un accidente fluvial en los 60 (se hundió la barca que los transportaba por el Pechora). Por ello las campañas de excavación de los años noventa y principios de este siglo han sido como un “nuevo comienzo”. Por otra parte, Byzovaya no es un yacimiento aislado, forma parte de un grupo de localizaciones con restos arqueológicos paleolíticos bastante antiguos, situados en esa zona de los Urales Polares. Otro sitio importante sería Mamontovaya Kurya (más al norte aún), que ha dado por ahora restos poco “diagnósticos” de cronología paleolítica (Pavlov y otros, 2001). 

Estratigrafía de Mamontovaya Kurya (Pavlov y otros, 2001: Figura 2).

El sitio de Byzovaya

Volviendo al yacimiento que nos interesa ahora, Byzovaya, su estratigrafía es muy similar a la de otros yacimientos de la zona: Se trata de niveles arqueológicos fértiles que se formaron junto a antiguos cauces de torrentes, o en la orilla del río. Esos niveles fueron cubiertos rápidamente (en términos geológicos) por varios metros de arenas eólicas y Loess. Mucho tiempo después, dichos estratos han sido “cortados” por la erosión del agua del propio río, al cambiar el trazado de su cauce. De este modo quedan al descubierto, y pueden ser localizados, documentados y excavados.

 Estratigrafía de Byzovaya (Slimak y otros, 2011: Figura 2).

En el caso de Byzovaya, el nivel fértil en términos arqueológicos, ha dado algo más de 300 restos de piedra tallada y unos 1800 restos de fauna, en su mayor parte de mamut (pero también hay otros animales como reno, rinoceronte lanudo, lobo y oso pardo). Los restos de animales, además, mostraban en varios casos huellas de la acción humana (marcas hechas con herramientas de piedra).

La industria lítica y sus autores

El utillaje en piedra hallado en Byzovaya es típicamente Musteriense. Es decir, se inscribe -en sus formas y su naturaleza técnica- en el tipo de industrias que llamamos de Paleolítico medio. En ese sentido, los útiles se obtienen mediante sistemas de talla discoide y Levallois, y se retocan en forma de raederas, raspadores y muescas. Además, hay algunas herramientas concretas, como los “cuchillos” Keilmesser (con retoque bifacial y dorso abrupto), o las puntas bifaciales robustas "Blattspitzen", que son típicas del P. medio de Europa central y oriental.

Para más información sobre esas tipologías, Aggsbach Paleolithic Blog es la fuente a recomendar: Ver sus posts sobre Blattspitzen e industrias Keilmesser (micoquiense).

Ese claro carácter musteriense, sumado al hecho de que no se conoce para Europa ningún Humano Anatómicamente Moderno (HAM) asociado a dichas industrias, es lo que lleva a los autores a considerar que Byzovaya es, con toda probabilidad, un yacimiento neandertal. Además, argumentan que no se ha encontrado ningún elemento considerado típico del Paleolítico superior (que se suele asociar a los HAM).   
 
Como nota curiosa sobre el utillaje en piedra, comentar que en el material adicional aparece la raedera de cuarcita más grande que he visto nunca (ver foto, el jalón mide 1 m. en total, 10 cm. cada intervalo).

 Imagen de la excavación de Byzovaya (Slimak y otros, 2011: Figura S9).

Los animales consumidos

En cuanto a la fauna, lo más interesante (en mi opinión) son las marcas hechas con instrumentos líticos, que permiten apuntar al aprovechamiento cárnico del mamut, del reno y del oso pardo. La mayor parte de las marcas se concentran en los huesos de mamut, algo que es bastante raro, incluso en los yacimientos de Paleolítico superior (por ejemplo en Milovice, Chequia, hay 42000 restos de mamut, pero sólo uno con marcas antrópicas).

Otro tema de gran interés es que se ha encontrado un asta de reno trabajada. Tiene huellas claras de haber sido cortada por dos zonas distintas, lo que apunta a la obtención de algún tipo de instrumento/s. Este tipo de evidencia también resulta bastante excepcional: es raro encontrar, para el Paleolítico medio, pruebas de asta trabajada. Y de hecho algunos autores (Noble y Davison, 1997) han defendido que los Neandertales carecían de las capacidades cognitivas para crear cadenas operativas complejas que permitieran el trabajo de este tipo de materias animales.

Las dataciones: Metodología, robustez y significación de la evidencia

Para datar este yacimiento se ha recurrido a una doble estrategia. Por una parte, se ha recogido una gran batería de muestras (33 en total) obtenidas de la fauna, para datar por Carbono 14. Y por otra parte se ha buscado un método independiente para comparar con las fechaciones de radiocarbono. En este caso, el segundo método elegido ha sido la Termoluminiscencia (TL), realizada sobre otras cuatro muestras (sedimentos).

En el caso de las dataciones por Carbono 14, dado que existe un extenso debate sobre la validez, precisión y representatividad de las fechas (ver por ejemplo el reciente trabajo de Pinhasi y otros, 2011), los autores utilizaron hasta tres laboratorios distintos para realizar los análisis, lo que supone una diversificación de las metodologías de limpieza de muestras y de conteo de resultados. Según los investigadores, el hecho de que todas las dataciones den fechas muy coherentes entre sí, y que sean prácticamente contemporáneas unas de otras, es una prueba de que las muestras no estaban contaminadas. O, en todo caso, de que la contaminación no “superó” a los protocolos de limpieza. De haber habido contaminación de las muestras, esta no podría haber sido perfectamente homogénea en todos los casos, y los resultados (por diferentes métodos en diferentes laboratorios) habrían producido una batería de fechas dispares, aberrantes.

A esa constatación hay que sumar que las dataciones por Termoluminiscencia también son coherentes con el radiocarbono. Las cuatro fechas de TL se solapan con las de Carbono 14, y parece que indican, en concreto, el último momento de la ocupación, cuando empezó a quedar cubierta de sedimentos.

Todo ese conjunto de fechas apunta a un momento que estaría, a un 96% de probabilidad, en el intervalo de 34.000 a 31.000 años, en cronología BP calibrada. Es decir, mucho más reciente que el inicio del Paleolítico superior en casi toda Europa. 

Se trata, por lo tanto, de una perduración muy tardía de lo que, en principio, pueden considerarse elementos culturales (tecnología, herramientas) característicos del Paleolítico medio. Si aceptamos además que esos elementos, en Europa, sólo han podido ser vinculados a los Neandertales, estaríamos hablando de una perduración muy tardía de esta población humana fósil, en unas condiciones climáticas realmente duras (más frías que las actuales, menos que durante un máximo glaciar).

Conclusiones y perspectivas de futuro

Sobre las conclusiones de los autores, sólo me queda añadir que ellos apuestan por la asociación Musteriense-Neandertal, creen que es la correcta para este caso: Byzovaya está documentando una población Neandertal que subsiste en esta zona ártica, probablemente vinculada a la caza de los mamuts.

Dejan la puerta abierta, eso sí, a otra interpretación alternativa: que esta tradición tecnológica y cultural (industria lítica Musteriense) no tenga que asociarse de manera necesaria a un determinado tipo humano, y que (por alguna razón a explicar), fueran los HAM los autores de este Musteriense ártico. Pero en ese caso, señalan, se impondría una auténtica vuelta de tuerca de todos los "lugares comunes" de la disciplina, y habría que revisar en profundidad los modelos para la llamada Transición del Paleolítico medio al superior.    

Por otra parte, según los autores, lo que prueba Byzovaya sin lugar a dudas es que la tecnología Musteriense posee las características y los mecanismos necesarios para que las comunidades humanas de cazadores-recolectores se adapten y sobrevivan en condiciones árticas extremas.

En cuanto a lo que nos deparará el futuro, en relación a los Neandertales árticos, el panorama resulta bastante interesante. Por una parte, habrá que mantener la vista puesta en otro yacimiento que hemos citado, Mamontovaya Kurya. Allí se han localizado unos pocos útiles de piedra, y huesos de animales (con marcas hechas, de nuevo, con herramientas de piedra). 

La industria lítica no es nada diagnóstica, pero sus excavadores le vieron una semblanza Musteriense (Pavlov y otros, 2001), entre otras posibles afinidades. De confirmarse su carácter de Paleolítico medio, tendríamos un segundo yacimiento, de probable autoría neandertal, situado todavía más al norte. Y según las dataciones de Carbono 14 realizadas allí, ese yacimiento sería más antiguo (hacia 41.000 cal. BP), lo cual abriría nuevas e interesantes cuestiones sobre la antigüedad, duración y extensión de la colonización de ártico por parte de los Neandertales (o los Neandertales y los HAM).    

Y por último, me gustaría señalar un tema lateral, pero digno de consideración: Un fenómeno preocupante, el calentamiento global, está provocando que los grandes ríos del ártico ruso (y de Siberia en general) tengan más caudal y se congelen mucho menos. Por eso ha aumentado enormemente su capacidad de erosión, lo que hace que muchos estratos antiguos estén quedando al descubierto (pero también se estén destruyendo). Y el cambio climático, además, facilita la llegada del ser humano a esas zonas remotas. 

Desde el punto de vista de la arqueología, todo esto significa que estamos en un momento en el que se abren muchas perspectivas de investigación, que deben ser aprovechadas. Pero también hay un lado oscuro: La aparición de una floreciente industria de joyería y otros objetos de consumo, a partir del marfil de mamut, que aprovecha de vacíos legales en Rusia y en otros países, para expoliar este valioso patrimonio (y de paso destrozar los yacimientos arqueológicos que encuentra en su camino).

Aquí podéis ver un trailer de un documental, en el que se trata el tema. Creo que se hace evidente que esa no es la mejor manera de gestionar la propia riqueza (para que se enriquezcan unos pocos “freelancers”, a costa del patrimonio de todos los rusos).

Referencia de Research Blogging

Slimak L, Svendsen JI, Mangerud J, Plisson H, Heggen HP, Brugère A, & Pavlov PY (2011). Late Mousterian persistence near the Arctic Circle. Science (New York, N.Y.), 332 (6031), 841-5 PMID: 21566192

Bibliografía adicional

Guslitser, B. I., Kanivets, V. I., Timofeyev, Ye. M. (1965): "Byzovaya campsite -a Palaeolithic site near the Arctic Circle". Sovestkaya arkheologiya 2, 112 (en ruso).

Noble, W., Davidson, I. (1997): Human evolution, language and mind: a psychological and archaeological inquiry. Cambridge University Press, 272 p.

Pavlov, P., Svendsen, J. I., Indrelid, S. (2001): "Human presence in the European Arctic nearly 40,000 years ago". Letters to Nature. Nature, Vol. 413, pp. 64-67.

Pinhasi, R., Higham, T. F., Golovanova L. V., Doronichev, V. B. (2011): "Revised age of late Neanderthal occupation and the end of the Middle Paleolithic in the northern Caucasus". Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. Pub. electrónica 9 de Mayo de 2011. PMID: 21555570

sábado, 23 de abril de 2011

Talla lítica y complejidad neandertal en Tourville-La-Rivière

ResearchBlogging.orgIntroducción

En esta entrega voy a presentar un importante yacimiento francés, situado en un arenal de la ribera del rio Sena, que fue frecuentado por Neandertales antiguos, o Pre-Neandertales, hace unos 200.000 años. Y también revisaré las evidencias arqueológicas y paleontológicas recogidas a lo largo de varias décadas de intervenciones en ese lugar. Se trata del sitio de Tourville-La-Rivière (Seine-Maritime, Francia).

Vista general del yacimiento en 2010

(Breve) recorrido por las investigaciones

El yacimiento de Tourville-La-Rivière es en realidad un inmenso arenal situado en un meandro del rio Sena, con una amplia secuencia de depósitos del Pleistoceno, que ha sido objeto de diversos trabajos, intervenciones y excavaciones desde los años 60. Los diferentes autores que han trabajado sobre el terreno y con el material fosil coinciden en señalar que  yacimiento se ha conservado e investigado gracias a la perseverancia y vigilancia de G. Carpentier, quien ha recogido y catalogado materiales del arenal desde 1967, y ha participado en algunos de los principales estudios sobre el yacimiento.

En 1983 se publicó un trabajo de J. C. Descombes, que estudia en detalle la fauna recogida en los diferentes niveles estratigráficos del lugar, y hace una interpretación cronológica y climática de dichos restos.

En este punto hay que aclarar que, aunque es conocido sobre todo como sitio paleontológico (un yacimiento de fauna) Tourville-La-Rivière nos interesa en este blog porque también ha dado una serie de evidencias de gran interés para entender las capacidades y las formas de vida de los Neandertales antiguos o Pre-Neandertales.

En ese sentido, se recogieron en algunas de las campañas de excavación en el arenal  restos de piedra tallada, que nos hablan de las capacidades de los humanos que frecuentaron el lugar en el Pleistoceno. En concreto, de Toruville-La-Rivière proviene un excepcional remontaje en sílex (piezas liticas talladas en secuencia, a partir del mismo núcleo, que remontan entre sí). Estas evidencias fueron estudiadas y publicadas en 1995 por M . Guilbaud y G. Carpentier (y más abajo vuelvo sobre ellas).

Siendo un vasto arenal con una estratigrafía que se extiende decenas de metros en vertical, y dada su antiguedad, precisar la cronología de los restos de fauna y las frecuentaciones humanas es una tarea compleja para este sitio. Pero hay un trabajo, relativamente reciente, de J-M. Cordy, G. Carpentier y J-P. Lautridou (2003) que combina las distintas informaciones cronológicas (dataciones absolutas, geo-cronología, datación por la presencia de especies extintas, etc) para ofrecer una imagen bastante completa de la cuestión. En ese sentido, seguramente el dato más importante a retener, en lo que se refiere a las actividades neandertales en Tourville-La-Riviere, es que el nivel D1 tiene una antiguedad de en torno a los 200.000 años, y se sitúa en el Estadio Isotópico 7.

La fauna del nivel D1: Clima templado y variedad ecológica

Los animales documentados en el nivel que nos interesa está formada, para los herbívoros, por abundantes restos de ciervo, caballo, grandes bóvidos, y jabalí. Y, para los carnívoros, destaca la presencia de lobo. Otras especies aparecen en mucha menor medida: hiena, oso, megacero y rinoceronte. En lineas generales, los investigadores del sitio reconstruyen un medio ambiente formado por grandes bosques templados, intercalados con praderas de herbáceas.

Complejidad del comportamiento y talla lítica en el Estadio Isotópico 7 (h. 200.000 años)

En el trabajo al que me refería antes, de M . Guilbaud y G. Carpentier (1995) se estudia desde la tecnología lítica un remontaje excepcional, de 40 piezas talladas que remontan entre sí a partir de un núcleo encontrado en el lugar. Estas piezas documentan la mayor parte de una secuencia de trabajo, realizada a partir de un nódulo de sílex alargado, que permite analizar toda una serie de rasgos de complejidad mental y capacidad de abstracción y planificación por parte de los Neandertales/Pre-Neandertales de hace 200 milenios.

El estudio de la secuencia de talla muestra que el nodulo de sílex, escogido por su formato alargado, se gestiona primero como un núcleo volumétrico explotado a partir de dos planos opuestos (ver la figura 1, que reproduzco del artículo original) para la obtención de una serie amplia de productos típicamente laminares. 

 Figura 1 del trabajo de M. Guilbaud y G. Carpentier (1995), pag. 290.

En un momento avanzado de la producción (a partir de la extracción nº 55), debido a una combinación de factores accidentales (sobrepasado de una lámina) y de reducción del núcleo en extensión y espesor, se cambia el modo de talla a otro de tipo centrípeto, con rasgos propios de la talla discoide y también algunos elementos Levallois. De este modo, se sigue explotanto el núcleo, obteniendo productos de menor tamaño, pero todavía de tendencia laminar. Los autores deducen que se realizaron en total unos 80 productos, a partir de los 40 objetos conservados y de los negativos que quedan de otras extracciones.

Por último, el propio núcleo, una vez terminada la talla, se configura en forma de un "macro-útil" con un filo masivo (a modo de "chopping-tool" sobre núcleo, por así decirlo).

Todos estas actividades hablan de una planificación de los trabajos, y una capacidad de abstracción y de formulación de conceptos complejos muy avanzadas, casi diría modernas. La concepción volumétrica inicial, con explotación sobre plataformas opuestas, y la combinación de estrategias de explotación del núcleo que siguen, no pueden entenderse en el marco de las concepciones teóricas que defienden la existencia de incapacidades intelectuales y cognitivas importantes entre los Neandertales.

Cerrando el tema

Desde el punto de vista de la interpretación de la industria lítica, no me resisto a señalar que todavía algunos investigadores parecen no entender el absurdo asociar la presencia de talla laminar de forma necesaria con la presencia de los llamados Humanos Anatómicamente Modernos (y no con otras poblaciones como las neandertales).  Como demuestra la evidencia de Tourville-La-Rivière,  sabemos desde hace más de una década que la talla laminar no es ningún marcador de una supuesta "modernidad" del comportamiento, sino una estrategia de gestión de la producción lítica, que existe desde momentos muy antiguos del Paleolítico.

Industria lítica de las nuevas excavaciones en Tourville-La-Rivière

Como nota final, hay que decir que Tourville-La-Riviere seguramente nos deparará más noticias y descubrimientos en fechas próximas, ya que se sigue trabajando en el yacimiento, en zonas en las que aparecen tanto restos de fauna como utensilios líticos tallados, dentro de esa cronología de Paleolítico antiguo. En la web del Inrap se puede encontrar una nota de prensa sobre el tema, una panorámica de 360º de la excavación, y un video (en francés) donde el actual responsable de las intervenciones explica su trabajo.


Referencia de Research Blogging:

Guilbaud, M., & Carpentier, G. (1995). Un remontage exceptionnel à Tourville-la-Rivière (Seine-Maritime) Bulletin de la Société préhistorique française, 92 (3), 289-295 DOI: 10.3406/bspf.1995.10029


Bibliografía adicional: 

Descombes J. C. (1983): Etude paléontologique du gisement pléistocène moyen de Tourville-la-Rivière (Seine-Maritime, France). In: Bulletin de l'Association française pour l'étude du quaternaire - Volume 20 - Numéro 4, pp. 161-169. doi : 10.3406/quate.1983.1462.

Cordy J-M., Carpentier G., Lautridou J-P. (2003): Les paléo-estuaires du stade isotopique 7 à Tourville-La-rivière et à Tancarville (Seine) : faune de rongeurs et cadre stratigraphique. In: Quaternaire - Volume 14 - Numéro 1. Le Quaternaire de Normandie: nouvelles données biochronologiques et géochronologiques. pp. 15-23. doi : 10.3406/quate.2003.1725.

domingo, 6 de marzo de 2011

Vacaciones Neandertales: Costa y Marisma

ResearchBlogging.org 
Introducción: un poquito de geología y climatología

Un hecho que no es muy conocido, excepto para los expertos en el clima o la geología del Pleistoceno, es que el nivel del mar ha variado sustancialmente desde el tiempo de las glaciaciones. De hecho, el nivel del mar sigue un ciclo paralelo a las etapas glaciares. La lógica subyacente es, más o menos, ésta:

En las etapas de glaciación, el agua de la evaporación de los oceános cae en forma de precipitaciones de nieve, que se acumula en los casquetes polares y los glaciares y por lo tanto no vuelve a los océanos. Esto, provoca, además de cambios en la salinidad y en las corrientes oceánicas, un descenso del nivel del mar.

 Circulación Atmosférica (Wikimedia Commons)

Por el contrario, en las etapas más calidas (interglaciares), hay un deshielo tanto de los polos cómo de los glaciares, que encauza toda esa agua retenida de nuevo a los océanos. Y como consecuencia, vuelve a subir el nivel del mar.

En este punto, hay que introducir otro concepto: Ahora mismo nos encontramos en eso que llamamos Holoceno. Este recién inaugurado periodo geológico es, en realidad, un periodo interglaciar con temperaturas altas. Y por tanto, con un nivel del mar también bastante alto.

 Ascenso del nivel del mar tras el último Máximo Glaciar
(Wikimedia Commons)

Se Busca: El hábitat costero de los Neandertales

Desde el punto de vista de la investigación sobre los Neandertales (lo que nos interesa en este Blog) esto significa que, por desgracia, la mayor parte de las evidencias de su hábitat costero están hoy en día sumergidas (seguramente a pocos kilómetros de la costa actual). Esa es la razón, por ejemplo, de que se hayan encontrado herramientas del Paleolítico medio e incluso restos neandertales arrastrados por las redes de pescadores, en el Mar del Norte.

Por suerte para los arqueólogos, algunos fenómenos geológicos pueden elevar determinadas zonas costeras, evitando así que queden bajo el mar, cuando éste sube su nivel. Esos fenómenos son de tipo tectónico y dependen de la dinámica de las placas continentales en cada región concreta. 

Esto nos lleva a la Estremadura Portuguesa, una región en la que, gracias a esos movimientos tectónicos, algunas zonas de la costa de época glaciar se han ido elevando, y han quedado por encima del actual nivel del mar. Gracias a ese fenómeno natural, y también a una prospección intensiva de la zona en cuestión, un equipo de científicos (arqueólogos, geólogos, botánicos y físicos) ha localizado y estudiado varios yacimientos con ocupaciones neandertales, situados en la antigua costa de época pleistocena.

En un reciente trabajo publicado en la revista Geoarchaeology, los investigadores ofrecen un avance bastante extenso de los resultados de su investigación, que  se centra en dos yacimientos: Mira Nascente y Praia Rei Cortiço. 

En ambos casos se trata de yacimientos de Paleolítico medio, es decir del principal período en que los Neandertales habitaron el continente europeo. Ambos sitios están bien datados tanto por Carbono-14 como por OSL (luminiscencia de estimulación óptica). Mira Nascente pertenece al final del Musteriense, pero Praia Rei Cortiço es probablemente mucho más antiguo.   

El primero de los yacimientos, Mira Nascente (Distrito de Leiria, 10 km. al Norte de Nazaré) ha aportado más información que el otro, y por ello los estudios son -por el momento- mucho más completos.

Mira Nascente: En la playa, junto al río. 

En Mira Nascente la ocupación neandertal fue efímera, pero de gran interés para los arqueólogos. Su situacion es muy reveladora desde el punto de vista de la organización y la explotación del territorio: el yacimiento se encuentra situado en una antigua playa, a la que llegaban (cuando estuvieron allí los neandertales) los movimientos de las mareas. También se ha podido determinar que el campamento o lugar de actividad estaba situado junto al cauce de un arroyo, que desembocaba en el mar.  

El yacimiento ha sido datado extensamente, mediante Carbono-14 y OSL, y la ocupación se ha situado entre 40.000 y 42.000  BP. Los botánicos del equipo han recogido muestras del yacimiento y de varios sondeos en las inmediaciones, para estudiar los restos de pólenes contenidos en el sedimento. Tras comparar distintas muestras (de entre 40 y 42 ka BP) se concluye que el paisaje debía ser de brezales costeros, con árboles mediterráneos dispersos y hierba turmera (Tuberaria guttata). Es decir, de clima costero entre frío y templado.

En cuanto a los restos arqueológicos en sí, en Mira Nascente se encontraron 432 evidencias de piedra, la mayor parte en sílex. Del estudio que se ha hecho de ese conjunto, éstas son las deducciones más importantes: 
  1. Se trata de materiales importados, es decir, traídos desde al menos una distancia de 10 km. Esto se ha podido saber gracias a un análisis del origen geológico de las materias primas. 
  2. Los utensilios fueron tallados y utilizados en el yacimiento. Este punto puede conocerse, porque se han encontrado tanto los núcleos o matrices, como los productos de la talla (lascas, puntas, hojas, etc) y los residuos de la producción (esquirlas, fragmentos, etc). 
  3. Fueron utilizados principalmente para trabajar una materia blanda  (probablemente, para el procesado de peces) y, más puntualmente, para el corte de hueso.
    Huellas de uso sobre los instrumentos de sílex de Mira Nascente
    (Haws et al., 2010, figura en pag. 728)

    Praia Rei Cortiço: Un yacimiento en la marisma

    En el caso de Praia Rei Cortiço (Distrito de Leiria, al Sur de Óbidos) los datos que ofrece el artículo son mucho más limitados. La antiguedad de la ocupación es complicada de establecer, pero los investigadores se inclinan por proponer una fecha del último interglaciar o más antigua (lo que la situaría en más de 100.000 años de antiguedad). En cuanto al medio natural que rodeaba al yacimiento arqueológico, se menciona:

    " preliminary observations point to a Middle Paleolithic site located near a coastal swamp or marsh, most likely a former arm of the Óbidos estuary."  

    Es decir, que se trataría de una ocupación en una zona de marisma, en la desembocadura de un curso fluvial importante.

    Wrapping up

    A modo de balance, creo que se puede afirmar que el trabajo sobre estos dos yacimientos neandertales de la Estremadura Portuguesa está dando unos importantes frutos. Y, seguramente, permitirá hacer aportaciones significativas al conocimiento de los modos de vida y de la organización territorial y económica de los Neandertales.

    Por el momento, los datos disponibles ya muestran un recurso habitual a las fuentes de alimento costeras, con preferencia por los sitios donde confluyen las aguas dulces y saladas (que son zonas de gran variedad y riqueza ecológica).

    Y también, gracias a los datos de Mira Nascente, se detecta un carácter organizado y logístico del aprovisionamiento de las materias primas: éstas son transportadas a los lugares de actividad, con previsión de las necesidades que se tendrán que cubrir, una vez en el lugar de destino.

    Referencia de Research Blogging: 

    Haws, J., Benedetti, M., Funk, C., Bicho, N., Daniels, J., Hesp, P., Minckley, T., Forman, S., Jeraj, M., Gibaja, J., & Hockett, B. (2010). Coastal wetlands and the Neanderthal settlement of Portuguese Estremadura Geoarchaeology, 25 (6), 709-744 DOI: 10.1002/gea.20330

    miércoles, 3 de noviembre de 2010

    Teoría de Construcción de Nichos y la transición del Paleolítico medio al superior: el caso italiano

    ResearchBlogging.org
    El que avisa no es traidor ;)

    Este será un post bastante denso, espesito, sobre teoría y práctica en la arqueología del Pleistoceno.

    Retomo el blog con la revisión crítica de un artículo que he encontrado muy interesante. Se trata de un trabajo de Julien Riel-Salvatore, un paper teórico y de síntesis, de bastante calado, sobre la llamada "transición" entre el Paleolítico medio y el superior.

    Riel-Salvatore se centra en la Península Itálica y propone un modelo de corte evolucionista y adaptativo, con algunos aspectos que me parecen de particular interés. En concreto:

    En primer lugar el planteamiento que propone aúna de manera dinámica aspectos ecológicos, de comportamiento ("culturales", en cierto sentido), y bioevolutivos.

    En segundo lugar, mantiene una visión imparcial, basada en la evidencia (o la ausencia de ella), y de sentido común, en lo referido a la tan manida y problemática identificación de culturas y especies humanas (p.e. "modernos"-Protoauriñaciense vs. Neandertales-Uluzziense).

    Y, por último, propone un modelo que, si bien no comparto, debo reconocer que permite analizar a las poblaciones Pleistocenas de la Península itálica como cazadores-recolectores, con una única serie de criterios aplicables a todas ellas. Y eso es, además de una refrescante novedad, una manera inteligente de evitar el típico doble rasero con el que se suelen estudiar las poblaciones de neandertales y "modernos".

    Crítica de las explicaciones monolíticas

    El artículo critica, en sus primeros epígrafes, la ilusión de que la "transición" entre el Paleolítico medio y superior pueda explicarse con un único y gran fetiche explicativo (lo que el autor denomina prime movers) a escala continental. Los prime movers propuestos por muchos investigadores suelen ser o bien causas biológicas, o bien mecanismos culturales. O, en algunos casos, causas climáticas y medioambientales. La crítica de Riel-Salvatore señala que, en cada paradigma monolítico, se elige una sola de esas explicaciones, dejando las otras como irrelevantes o, como él las llama, epifenoménicas.

    Dentro de los modelos que rechaza, hay uno que vale la pena especificar: La idea de que la "transición" entre el Paleolítico medio y superior se pueda entender como una Revolución (idea presente en Mellars et al., 2007). Hay que comprender que Riel-Salvatore entiende una revolución en términos evolucionistas estrictos, ya que es su paradigma, el esquema dentro del que se mueve. Por lo tanto, su crítica a la idea de una Revolución en la "transición" va en ese sentido: Para el autor, si no hay un crecimiento demográfico importante que demuestre que la Revolución ha supuesto una clara ventaja adaptativa para la población, no hay tal revolución.

    "In sum, the available demographic data for the transition interval indicate that, at present, it can only be considered revolutionary by analogy to the Neolithic and Urban Revolutions". 

    Por mi parte, aunque comparto la afirmación de que en la "transición" no hay más "revolución" que en otros periodos (p. e. los milenios posteriores), tampoco creo que el concepto de revolución sea evaluable en esos términos elementales de inputs demográficos.

    Si las explicaciones no sirven por separado, júntalas.

    La idea del autor es elegante y relativamente sencilla: Los prime movers o explicaciones monolíticas fracasan porque no integran en la explicación los distintos factores que concurren para producir los cambios que se perciben en el registro arqueológico.

    Para Riel-Salvatore, desde una visión evolutiva-adaptativa, los cambios relevantes en las culturas arqueológicas sólo son aquellos que sirven a fines evolutivos. Es decir, que permiten mejorar la forma de adaptarse al medio-ambiente y, en último término, provocan el "progreso" de la especie en términos de supervivencia y demografía.

    En ese sentido, el autor integra los tres fetiches explicativos favoritos para la "transición": El clima, los cambios en el comportamiento, y los cambios bioevolutivos.

    Estos tres factores interactúan de manera dinámica (de forma que sus relaciones e influencias mutuas cambian a lo largo del tiempo). En conjunto, componen una serie de sistemas de "herencia interrelacionada", que determinan también lo que sucederá en los periodos posteriores.

    Por lo tanto, la solución pasa por encontrar un modelo que permita aunar de manera dinámica esos tres aspectos, y la propuesta de Riel-Salvatore es la NTC: Niche Construction Theory (Odling-Smee et al., 2003), lo que podríamos traducir como Teoría de la Construcción de Nichos. Es una teoría originada en la biología evolutiva, que propone que la evolución de los organismos se explica en función de la interacción de esos tres factores a lo largo del tiempo: Comportamiento, biología y medioambiente.

    "Thus, NTC highlights the dynamic, often unstable interplay between these three domains of inheritance as the principal evolutionary pathway that directs the evolutionary history of a species and its wider ecosystemic context".


    Niche Construction Theory y Neandertales
     
    En este punto, el autor enumera una serie de rasgos que denomina comportamientos de construcción de nichos por parte de los Neandertales: Caza selectiva de ungulados, obtención sistemática de pequeños animales como suplemento de la dieta, ocupación de nuevos biotopos (montañas), explotación estacional de distintos gradientes de altitud, aportación de material lítico a lugares de referencia, patrones de movilidad flexibles, uso controlado del fuego, armamento de caza a corta distancia, transporte ocasional de material lítico a larga distancia, y recogida de vegetales para varios usos.

    Estos rasgos hay que entenderlos también en los términos evolutivos con los que funcionan este tipo de explicaciones: Es decir, se entiende la construcción de nichos como el conjunto de las facetas del comportamiento humano que son seleccionadas -en términos evolutivos- gracias a que ayudan a las poblaciones a sobrevivir y a crecer. O dicho de otro modo, las facetas que son más eficientes.

    Los rasgos enumerados, por otro lado, reflejan un cambio en la conceptualización de los neandertales, que se ha producido en los últimos años. Ahora, se entiende a estas poblaciones como plenamente humanas en el sentido de sus capacidades y (al menos) su organización económica y subsistencial.  Y esa nueva comprensión permite, sin mayores problemas, aplicar una metodología única para estudiar a "modernos" y Neandertales como cazadores-recolectores del Pleistoceno, evitando así el doble rasero o a  priori que significaría presuponer lo contrario.

    Sin embargo, debo criticar dos de los aspectos que menciona Riel-Salvatore por ser, en mi experiencia, fruto de lugares comunes sobre las poblaciones neandertales. En primer lugar, la cuestión del armamento a "corta distancia". Existen pruebas razonablemente sólidas de la existencia de caza a "larga distancia" (uso de proyectiles) desde los inicios del Paleolítico medio europeo (Thieme, 1997), y es un tema que he tratado en varios posts de este blog (como éste). En ese sentido, recomiendo un artículo de Ríos Garaizar (2008) sobre el tema. Es un tema que está poco y mal estudiado, con abundantes lugares comunes y numerosas afirmaciones gratuitas.

    El otro aspecto que no comparto es que el transporte de materias primas a larga distancia sea "puntual". En concreto, nuestro trabajo en el yacimiento de Axlor (Dima, Bizkaia), ha revelado que, en los niveles de Musterienses, hay estrategias sistemáticas de aprovisionamiento y transporte de materias primas líticas. Prácticamente todo el sílex hallado proviene de fuentes situadas a más de 50 kilómetros de distancia.

    Esas materias primas componen la mayor parte del utillaje, no se trata presencias puntuales de objetos "exóticos". Esta información está disponible en una serie de trabajos, como el que citaba antes de J. Ríos Garaizar, pero también en otros (González Urquijo et al, 2005). En este sentido, entiendo que también hay demasiadas preconcepciones y lugares comunes, y faltan estudios sistemáticos de procedencia de las materias primas.

    Aplicando el modelo a la práctica: El caso italiano.

    Tras las reflexiones y explicaciones sobre la Teoría de Construcción de Nichos, el autor aplica esos principios al estudio de la "transición" en la Península Itálica. Ese periodo estaría dividido en tres etapas: una primera, que ve la aparición de las industrias del Uluzziense en el sur de Italia, y el Protoauriñaciense en el  Norte, con pervivencia del Musteriense final o tardío en Italia Central (circa 42-41.000 BP).  A esa etapa le seguiría otra (41-37,5 ka BP) que supone la extensión de las industrias "transicionales" a expensas del Musteriense final. Y, por último, después de 37.500 BP, la extensión del Auriñaciense (sensu lato) por toda la península itálica.


    El modelo propuesto para explicar esos cambios en el registro arqueológico sigue los procedimientos descritos al explicar la Teoría de Construcción de Nichos.

    Dicho modelo conceptualiza una situación inicial en la que irrumpe una gran inestabilidad climática, que tiene distintos efectos en diferentes áreas de la Península Itálica. Por una parte, en la zona central hay cambios en la organización de la subsistencia, que se cifran en cambios en la movilidad territorial: pasa de residencial a logística (sensu Binford, 1982).

    Mientras tanto, el norte y el sur los cambios tienen otro calado: Un mayor cambio ambiental, y, sobre todo, la creciente dificultad para predecir la disponibilidad de los recursos, son el motor de cambios tecnológicos que llevan a la aparición tanto del Uluzziense como del Protoauriñaciense.

    La segunda etapa se caracteriza por la expansión de las industrias "transicionales", como hemos visto arriba (lo que se explica en términos de herencia digamos, cultural). Y la mayor estabilidad climática de esta segunda fase se pone en relación con un cierto retorno a estratégicas de movilidad más bien residenciales.

    En cuanto a la tercera fase, dada la escasez de las evidencias arqueológicas, no se profundiza demasiado, más allá de proponer algunas hipótesis sobre las que trabajar en el futuro (como una posible influencia del último Uluzziense en las industrias posteriores, en el sur de Italia).

    Aspectos negativos y positivos

    El trabajo de Julien Riel-Salvatore, en líneas generales, es en mi opinión altamente positivo, aunque se mueva dentro de un paradigma que no comparto: la aplicación estricta de una visión evolutiva y adaptativa de la cultura y el comportamiento humanos, para explicar el registro arqueológico.

    En particular, encuentro muy valioso el esfuerzo por la integración de lo que llama "comportamiento" (cultura, en cierto sentido), la biología y el medioambiente. Pero, sobre todo, me parece fantástico que esos factores se vean como interdependientes y dinámicos, como flujos de relaciones que cambian en el tiempo y determinan, en un sentido histórico, los cambios en las sociedades humanas, que observamos en el registro material.

    Además, me parece que aplica un memorable (¡y poco frecuente!) sentido común a la hora de abordar la peliaguda cuestión de la identificación de especies (o poblaciones) humanas con determinadas culturas arqueológicas.  

    En cuanto a los aspectos negativos, me centraré en dos temas concretos: Por una parte, no puedo dejar de señalar lo que, a mi entender, es una cierta obsesión por explicar los cambios históricos de las sociedades humanas en términos estrictos de eficiencia, de inputs tecnológicos y organizativos, y outputs de aumento demográfico, desarrollo y progreso. Creo que pueder existir un  fuerte sesgo  ideológico y de tradición historiográfica, en ese sentido.

    No se trata de negar, por mi parte, que existan elementos de selección positiva o negativa de determinados aspectos de la organización social. Pero si creo que se exagera mucho al pretender que dichos elementos, considerados globalmente puedan: (1) explicar tanto la variabilidad sincrónica como los cambios diacrónicos en el registro arqueológico, y (2) ser la causa última de la evolución de las sociedades humanas.

    Creo que ejemplos tan contundentes como la completa desaparición de toda la complejidad  Magdaleniense (tanto en el arte, como en las tecnologías líticas y óseas) en el Mesolítico de la Península Ibérica, prueban que entender la evolución de las sociedades humanas en términos lineales de innovación tecnológica =  mejor adaptación al medio es una simplificación excesiva. Y, sobre todo, no permite realmente explicar el pasado.

    El otro tema que quería criticar es la incomprensión generalizada que existe aún (y el artículo de Riel-Salvatore no es una excepción) sobre la lógica interna de la producción y la gestión del utillaje lítico, a veces unida a una falta de reflexión sobre los artefactos producidos por los métodos de excavación.

    En particular, en el artículo se presentan una serie de reflexiones sobre la movilidad de los grupos humanos, basados en la presencia relativa de productos retocados y la densidad del volumen de material lítico hallado (patrones WABI).


    No tengo aquí espacio para explicar cada uno de los aspectos que -creo- están sesgando significativamente dichos índices WABI, pero si puedo enumerarlos y poner algunos ejemplos:

    1. Incomprensión de la lógica subyacente al utillaje lítico. Esto supone: ausencia de una distinción cualitativa y cuantitativa de las diferentes materias primas (adecuadas a distintas funcionalidades), falta de estudios sobre huellas de uso (el material no retocado también puede ser utillaje, por ejemplo), valoración de la intensidad del retoque, en relación a fenómenos de reavivado y reciclado (un conjunto de útiles retocados una sola vez, para su conformación, no puede ser igualado a herramientas que han sufrido decenas de reavivados durante su uso), útiles polifuncionales vs. monofuncionales, distinción de lugares según las actividades de gestión del utillaje en piedra (de captación primaria, secundaria, de producción, de mantenimiento del utillaje, de desechado del mismo, etc...).
    2. Ausencia de reflexión explícita sobre los constructos producidos en los trabajos de campo: Por ejemplo, el tipo de cribado (en seco, con agua a presión, o con agua lenta, como la de un bidón de flotación) y el grosor de las cribas utilizadas (luz de 1, 2 o 4mm, etc) sesgan, en mi experiencia, de manera radical la cantidad recuperada de laminillas, otros elementos microlíticos conformados, y los materiales comúnmente llamados "restos de talla" (una denominación a menudo errónea).
    3. Falta de reflexión sobre la diagénesis de los yacimientos, y el propio concepto de nivel arqueológico, en relación a las técnicas que son aplicables a su estudio (el autor reconoce que se trata de palimpsestos, pero los índices WABI, en mi opinión, no resultan efectivos a la hora de soslayar ese hecho concreto).
     
    De todas formas, estas últimas cuestiones creo que se entienden mejor como críticas al conjunto de las investigaciones paleolíticas, más que al trabajo que nos ocupa. Y en todo caso, recomiendo la lectura del artículo de Julien Riel-Salvatore. Es un trabajo muy valioso en numerosos aspectos, que he tratado de desgranar (espero que con cierto éxito) en este post. El autor, por cierto, tiene un interesante blog sobre prehistoria y arqueología del que soy asiduo seguidor.

    Referencia: 

    Riel-Salvatore, J. (2010). A Niche Construction Perspective on the Middle–Upper Paleolithic Transition in Italy Journal of Archaeological Method and Theory, 17 (4), 323-355 DOI: 10.1007/s10816-010-9093-9

    Bibliografía citada:

    Binford, L. R. (1982): "The archaeology of place". Journal of Anthropological Archaeology, Volume 1, Issue 1. Pags. 5-31.

    González Urquijo, J., Ibáñez Estévez, J.J., Ríos Garaizar, J., Bourguignon, L., Castaños, P. y Tarriño, A. (2005): “Excavaciones recientes en Axlor. Movilidad y planificación de actividades en grupos de neandertales”. En R. Montes y J.A. Lasheras (eds.): Neandertales Cantábricos. Estado de la cuestión. Museo de Altamira, Monografías 20. Madrid. Pags. 527-539.

    Mellars, P., Boyle, K., Bar-Yosef, O., y Stringer, C. [editores] (2007): Rethinking the human revolution: new behavioural and biological perspectives on the origin and dispersal of modern humans. Cambridge.

    Odling-Smee, F. J., Laland, K. N., y Feldman, M. W. (2003): Niche construction: the neglected process in evolution. Princeton.

    Rios Garaizar, J. (2008): "Variabilidad tecnológica en el Paleolítico Medio de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales". Treballs d'Arqueologia, Nº. 14. Pags. 171-194.

    Thieme, H. (1997): "Lower Palaeolithic hunting spears from Germany". Nature 385, 807 - 810.