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jueves, 18 de marzo de 2021

Nuevo episodio del podcast sobre lo que más os gusta... ¡Tecnología Neandertal!


He publicado un nuevo episodio de mi podcast Las Historias de Khulmani

Este capítulo trata sobre tecnología neandertal. En él hablo de cómo estos parientes nuestros recogían materias primas, fabricaban con ellas todo tipo de herramientas, y las utilizaban para las más diversas tareas. 


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Música CreativeCommons: Driving to the Delta (Lobo Loco), Running Waters (Jason Shaw), Podcast Theme (Kevin Hartnell), Pure Adrenaline (Eddy).

miércoles, 16 de enero de 2019

Materiales de divulgación sobre Neandertales

Hago resurgir el blog de las profundidades, cual Ry'leh, para compartir el material didáctico que usé en una reciente charla sobre Neandertales. En los últimos años he dirigido mis trabajos de investigación a otras problemáticas, sobre todo del Neolítico, pero eso no significa que no siga interesado en los grupos neandertales y me mantenga al día de los avances en los estudios.


Sin más dilación, os dejo los archivos en PDF y PowerPoint de la charla.

Nota bene

Material educativo. Imágenes de múltiples autores incluidas como Uso Legítimo. La PI y/o copyright son propiedad de cada autor/a individual y/o quienes ostentan el copyright. Esta presentación educativa no supone ninguna declaración sobre esa cuestión.

Teaching material. Multiple author's images included under Fair Use. IP and/or copyright is property of each individual author and/or copyright holder. This educational presentation makes no statement on this aspect.

Check https://es.m.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Sobre_el_uso_legítimo
 about Fair Use.

lunes, 21 de julio de 2014

El complejo de superioridad del hombre moderno

ResearchBlogging.org

Introducción

No cabe duda que la visión científica sobre los Neandertales ha cambiado mucho en los últimos años, de la mano de nuevos estudios y descubrimientos, pero también gracias a la crítica y revisión de los viejos modelos basados en sus -supuestas- incapacidades.

La imagen de los Neandertales que ofrecen los estudios arqueológicos ha cambiado mucho 
(imagen: M. Cutrona. Quando Neandertal aveva le penne, National Geographic), y no parecen 
especialmente "incapaces", pero no siempre fue así. 

Cada día resulta más obvio que aquellas desventajas presentadas como "explicación auto-evidente" de la extinción neandertal, cuando se comparaba al Homo neandertalensis con los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM), eran en realidad notorias exageraciones.     

Un buen ejemplo de esa voluntad de revisar aquellos modelos (que, sinceramente, eran cuando menos bastante simplistas)  lo tenemos en un excelente trabajo de revisión crítica de Paola Villa y Will Roebroecks, con el título:

Neandertal Demise: An Archaeological Analisys of the Modern Human Superiority Complex

Que traducido vendría a ser: Desaparición Neandertal: Un análisis arqueológico del complejo de superioridad del hombre moderno. 

Este trabajo viene a terminar de poner las cosas en su sitio, con una síntesis amplia y concienzuda.

Síntesis

El trabajo está organizado a partir de la enumeración de una serie de hipótesis que se han planteado, históricamente, para explicar la desaparición de las poblaciones neandertales. En concreto, las hipótesis que se basan en una superioridad de los HAM ("modern humans" en el artículo).

Cada hipótesis hace referencia a una supuesta ventaja manifiesta del los HAM: Lenguaje y simbolismo, métodos de caza y dieta, uso organizado del espacio, capacidad de innovación, capacidad de organización social, capacidades cognitivas reflejadas en la tecnología, etc. Los autores del trabajo revisan cada una de las hipótesis a la vista del estado actual de conocimiento sobre aquellas sociedades, con gran detalle y con importantes reflexiones que no repetiré aquí (aunque recomiendo la lectura del artículo original).

El resultado general de la revisión es este: O bien el registro arqueológico no muestra diferencias significativas entre las poblaciones neandertales y las de HAM del mismo periodo, o bien las evidencias que se han utilizado en realidad no sirven para inferir si existe o no la supuesta cualidad investigada (creatividad, capacidad cognitiva, lenguaje complejo, etc.).

Por lo referido a la desaparición de las poblaciones neandertales, los autores plantean procesos históricos, basados en diferencias entre sociedades y formas de organización, y tamaños poblacionales, y no en cualidades innatas o incapacidades cognitivas. También señalan la posibilidad de procesos de asimilación (reflejados parcialmente en la genética) de una parte de esas poblaciones, por los HAM.  

Algunos detalles significativos

Hay algunas cosas interesantes, y detalles que es interesante extraer y comentar específicamente, y que serán de interés para los lectores un poco más especializados en este tema en concreto:
  • El trabajo incluye una extensa información suplementaria de la que se pueden extraer referencias con las que estar leyendo sobre este tema las próximas dos décadas ...o comenzar una Tesis Doctoral.
  • Los autores no han incluido en su análisis las llamadas "industrias transicionales" por ser de compleja interpretación. Y porque puede ponerse en duda, en algunos casos, la población creadora de ese registro. No obstante ofrecen interesantes notas que recomiendo leer. Por ejemplo, revisan (y consideran sólida) la asociación de Chatelperroniense y Neandertales.
  • También insisten en la idea de que no hay ninguna forma de trazar una línea directa entre las evidencias de Sudáfrica de 90-70 Ka BP (Blombo's Cave, etc.) y las poblaciones HAM que saldrían (probablemente en más de una pulsación, si no en un flujo constante) de África para expandirse por Eurasia. Y esto podría asociarse a otro hecho: que el registro africano posterior carece de buena parte de los elementos aparecidos en Blombo's y otras cuevas del extremo sur de África, durante los siguientes 30 -40 mil años.
  • Otro tema interesante es que, se mire como se mire, algunas realizaciones neandertales son técnicamente muy complejas. En concreto, al revisar una hipótesis que proponía que los Neandertales solo podían realizar enmangues "simples" (porque hacerlos más elaborados requiere de "razonamiento abstracto"), muestran como precisamente gentes neandertales fabricaban brea de abedul mediante una combustión controlada y (semi)anaerobia de su corteza. Para luego usarla como pegamento en sus enmangues. ¡No está mal para no tener "razonamiento abstracto"!
  • Por último, un punto de crítica para Villa y Roebroeks, y es que creo que se equivocan en la valoración de la evidencia de Cueva Morín y el Castillo. Los autores citan estos sitios como lugares en los que hay una producción estandarizada de laminillas en contexto Musteriense, y esto no es así. Es cierto que algunas publicaciones (i. e. Maillo 2007) defienden ese hecho, pero la talla es en realidad muy limitada, poco estandarizada y con una concepción técnica muy específica. De hecho, no se parece a la típica talla de laminillas del Paleolítico superior inicial.
Balance

En conjunto, un excelente trabajo, muy completo, que no es especialmente novedoso (muchos veníamos diciendo esas cosas desde hace años) pero han tenido la virtud y el acierto de ponerlo todo junto, ordenado, bien argumentado... y en el momento adecuado.

Referencia de Research Blogging

Villa, P., & Roebroeks, W. (2014). Neandertal Demise: An Archaeological Analysis of the Modern Human Superiority Complex PLoS ONE, 9 (4) DOI: 10.1371/journal.pone.0096424

martes, 23 de julio de 2013

Un nuevo objeto de adorno personal en el Musteriense italiano

ResearchBlogging.org
Unas breve introducción...

La presencia de comportamiento simbólico entre los neandertales ya no es una gran novedad. Tampoco es algo que sea particularmente discutido hoy en día, excepto por los investigadores más refractarios a la evidencia.

A la ya tradicional evidencia de sepulturas y lugares de enterramiento, y de la cultura material del Chatelperroniense y el Uluzziense (Neandertales del Paleolítico superior inicial) se han ido sumando, en los últimos años, evidencias Musterienses del uso de conchas marinas, lápices de pigmentos minerales y disoluciones de los mismos, y plumas y garras de ave.

La última novedad nos llega de la cueva de Fumane, en el norte de Italia, un excepcional yacimiento de Paleolítico medio y superior, que está ofreciendo importantes descubrimientos y resultados de investigación, sobre la cultura y los modos de vida de las sociedades neandertales.

Lo que presentan los investigadores, en esta ocasión, es una concha marina de origen fósil, recogida a cierta distancia (seguramente más de 100 Km), teñida con ocre rojo, probablemente suspendida de un cordón durante bastante tiempo (y por tanto usada a modo de adorno corporal) y finalmente abandonada en la cueva, quizás cuando se rompió.

El trabajo, firmado por Marco Peresani, Marian Vanhaeren, Ermanno Quaggiotto, Alain Queffelec y Francesco d’Errico, ha sido publicado recientemente en PLOS one, y puede consultarse libremente aquí.


.... y vamos con el contenido.

Al decir que la concha marina es de origen fósil, lo que se quiere decir es que viene de un depósito geológico, y por tanto no es la concha de un molusco contemporáneo de los Neandertales, que fuera recogido en el mar. Al contrario, esta concha fue recogida en un afloramiento rocoso fosilífero, y tiene un origen muy anterior a la época del Musteriense.

Esto es interesante porque en las cercanías de Fumane no hay ningún afloramiento fosilífero de la antigüedad adecuada como para que puedan encontrarse fósiles de esa especie  (Aspa marginata). Eso implica que la concha no sólo fue aportada al yacimiento, sino que provenía de cierta distancia. Basándose en los datos geológicos y los afloramientos de fósiles conocidos en la región, los autores calculan que este ejemplar debió ser recogido al menos a unos 100 Km. de distancia.

El ejemplar de Aspa marginata fósil está fragmentado, conservándose sólo una  parte. No obstante, ese fragmento ha permitido, gracias a distintos estudios y análisis, reconstruir buena parte del recorrido de la concha como "objeto cultural" de una persona o personas.

El objeto presenta un leve lustre o pulido junto con una serie importante de estrías, paralelas entre sí, y agrupadas en zonas concretas, que se corresponden con la zona por donde un cordón de suspensión rozaría con la concha, en caso de que fuera portada como objeto de adorno personal. Además, tiene restos de pigmento rojo en la cara exterior (y sólo en la exterior) que cuando fueron analizados, resultaron ser, hematita pura, del tipo terroso que se usa como pigmento y que los arqueólogos solemos denominar "ocre". Es decir, pruebas bastante concluyentes de que se trata de un objeto de adorno relativamente elaborado. 


Algo sobre el contexto

La concha proviene de la parte central de la secuencia musteriense, de Paleolítico medio, de la cueva de Fumane. En concreto de la unidad estratigráfica A9, que tiene tanto por encima como por debajo niveles arqueológicos musterienses, junto con otras unidades estratigráficas estériles, que separan y sellan niveles. En la zona donde se encontró la concha no hay evidencias de ningún tipo de remoción, perturbación o modificación estratigráfica (crioturbación, madrigueras de animales, redeposición, etc).

La tecnología lítica asociada a la unidad A9 es lo que se conoce como un Musteriense con talla discoide, con producción de lascas espesas de perfil triangular, con o sin dorso, puntas pseudo-Levallois, y algunas otras lascas de morfología cuadrangular. El utillaje retocado no es muy abundante y si bastante típico: raederas, puntas y denticulados.

En el conjunto de los niveles musterienses, la fauna cazada por los Neandertales es bastante variada, aunque con predominio de cérvidos (Cervus sp., Megaloceros giganteus -creo que este está incorrectamente denominado en el artículo) y animales de roquedo, algo más pequeños (cabra, rebeco y corzo).

En los niveles musterienses más recientes (A6-A5) se documentan actividades relativamente poco comunes, o poco conocidas aún para los yacimientos neandertales: aprovechamiento de aves para la obtención de plumas, y carnicería de osos y zorros, quizás en relación a la obtención de sus pieles.


Hipótesis alternativas = descartadas

Al leer el texto del artículo, resulta claro que los autores son plenamente conscientes de la importancia de la evidencia que aportan, y la necesidad de hacer una (auto)crítica a su propuesta, y de construir su aportación a partir de la contrastación de hipótesis, y la consideración de hipótesis alternativas.

En lo que se refiere a la naturaleza antrópica y simbólica del objeto, creo que no hay mucho que decir (aunque los autores dedican bastante esfuerzo a valorar otras  hipótesis alternativas). Pero para mí está claro, por las evidencias y datos aportados, que se trata de un objeto decorado y simbólico; y es muy probable que se usara, precisamente, tal y como sugieren los autores.

Otra cosa pudiera parecer, en principio, la atribución del colgante a las gentes neandertales. En general, esta atribución está bastante clara, y en cualquier otro contexto no se pondría en duda.

Pero (¿por prejuicios?) en los yacimientos neandertales siempre "se le da muchas más vueltas" a estas cosas. Por tanto, se podría llegar a pensar que, de alguna forma, la concha es una "intrusión", y proviene en realidad de otro contexto o cultura. En concreto, de alguno relacionado con los primeros Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) en llegar a Europa, o con los del Paleolítico superior inicial (PSI). 

La cronología, viéndola con "grano muy grueso" (a la escala continental, euroasiática en general, y en términos de decenas de miles de años) podría sugerir que existe alguna pequeña posibilidad de que se trate de un objeto de unos primerísimos HAM. Y, por otra parte, en la cueva de Fumane hay ocupaciones del Paleolitico superior inicial (Uluzziense y Proto-Auriñaciense), lo que podría sugerir algún tipo de percolación o transposición de materiales más modernos. Ahora bien, ninguna de estas posibilidades tiene mucho sentido para este caso.

En la cuestión de unos hipotéticos primeros HAM "seminales":
  • La unidad A9 es una unidad típicamente musteriense. La industria lítica es coherente y estructurada, sin un sólo objeto fuera de contexto, o que recuerde de alguna forma a algún hipotético conjunto material de HAM tempranos. Esa industria se relaciona, además, con las que tiene por encima y por debajo, lo que apunta a que son las mismas sociedades, y grupos, en evolución, los que las crearon. 
  • La cronología absoluta de Fumane y de toda la región del Norte de Italia, unida a la ausencia de restos humanos y los propios conjuntos arqueológicos, no sugieren una presencia HAM hasta muchos miles de años más tarde. Esto es cierto también para la mayor parte de Europa.  
  • El colgante, de hecho, es coherente con los últimos descubrimientos e investigaciones sobre la presencia de elementos de adorno personal, y otros objetos simbólicos, en las sociedades neandertales. Y en particular, entre las del final del Paleolítico medio. 
  • Y, paralelamente, salvo en un único caso de unos 20.000 años después, la concha de Aspa marginata fósil no se usa como adorno (o cualquier otro tipo de utilización) ni en el conjunto del Paleolítico superior, ni en los posibles antecedentes orientales de las primeras culturas HAM de Europa.
Y sobre la posibilidad de una percolación o trasposición de materiales del PSI:
  • La excavación fue cuidadosa y controlada, con cada metro cuadrado dividido en subsectores de 33 cm de lado, coordenando en tres dimensiones (X-Y-Z) la mayor parte de los hallazgos, y recogiendo toda la tierra para el cribado posterior, conservando lógicamente su atribución estratigráfica. 
  • Hay que valorar también el hecho de que la unidad A9 no está ni cerca de ningún nivel de Paleolítico superior. De hecho hay varios niveles musterienses, y otros estériles, entre la unidad A9 y el Paleolítico superior de Fumane. En términos de distancia en vertical, hoy en día los estratos de PSI están a entre 46 y 68 cm. de la unidad A9, en la que se halló la concha. 
  • En el Uluzziense de Fumane (cultura del PSI asociada a Neandertales, y muy relacionada con el Musteriense final de la región) no hay colgantes en conchas de moluscos. Y en el Proto-Auriñaciense los colgantes no tienen nada que ver con el encontrado en el Musteriense: son recogidos en la costa, es decir no son fósiles, y además de los 80 casos ninguno es una Aspa marginata. Si se añaden los niveles Auriñacienses posteriores, de las más de 800 conchas, ninguna es tampoco una Aspa marginata. 
  • No hay ningún otro objeto que pueda ser adscrito al PSI de Fumane, en la unidad A9. Un caso relevante son las laminitas Dufour, objetos líticos minúsculos que podrían percolarse con facilidad si se dieran procesos de turbación de la estratigrafía. Esas laminitas son enormemente numerosas en el Proto-Auriñaciense de la cueva, pero ninguna se localizó en la unidad A9.

Recapitulación, reflexiones y ¿crítica?

Recapitulación

En conclusión, este trabajo nos informa de un nuevo objeto de adorno personal en un contexto de neandertales, en el Paleolítico medio. De este modo, la evidencia se suma a las otras que se vienen acumulando de un tiempo a esta parte para las poblaciones neandertales. Tanto para las últimas, del Paleolítico superior, como para el Paleolítico medio. 

Estas evidencias prueban, dejando poco lugar a dudas, la capacidad simbólica y la complejidad de la mente neandertal. 

Reflexiones

Yendo un poco más allá del artículo en sí, podemos hacer algunas reflexiones de carácter general. Si comparamos la presencia de esos objetos del Musteriense (o del Paleolítico medio en general) con lo que sucede en el Paleolítico superior, está claro que, a pesar de que los objetos simbólicos existen en ambos ámbitos, el registro sugiere algunas diferencias

En el Paleolítico superior el conjunto de las evidencias, su estructuración, estandarización y abundancia, sugieren que los adornos personales y, en general, las expresiones materiales de simbolismo cumplían una función que:
  • O bien es diferente a la que cumplen en el Paleolítico medio.
  • O bien es similar, pero mucho más reglada e "intensificada"
Partimos de la base de que estos grupos de cazadores-recolectores, Neandertales o HAM, no se dedicaban al "arte por el arte", sino que sus expresiones simbólicas cumplieron unas determinadas funciones sociales (y por tanto con ramificaciones económicas, ideológicas, de cohesión social, etc.).

Eso supone que la organización social ha cambiado en algún aspecto sustancial. El alcance y la naturaleza de esos cambios -o novedades- queda fuera de las pretensiones de este comentario, pero quizás se puedan apuntar algunas hipótesis puramente especulativas:
  • Complejidad + desigualdades sociales, por acumulación de excedentes/prestigio. 
  • Surgimiento o cambio en la importancia de determinadas unidades sociales (¿clan? ¿tribu? ¿etnia?), que "exigen" de elementos de representación material para afianzar su nueva relevancia social.
  • Presión demográfica con competición por recursos en un ambiente de inestabilidad ambiental al largo plazo, que hace necesarios elementos materiales de auto-identificación y también de control simbólico del territorio y/o los recursos.
  • Alguna combinación de las anteriores.
También es interesante señalar que esos cambios no tienen porqué ser lineales-progresivos, señalar un "avance" o paso adelante en una historia única e irreversible de la humanidad. De hecho, es posible que esos cambios no fueran irreversibles en términos de la historia de las sociedades humanas, ya que las expresiones simbólicas materiales que conocemos del Paleolítico superior prácticamente desaparecen en muchas regiones, en el final del Pleistoceno y los inicios del Holoceno. Y, por otra parte, en tiempos mucho más recientes (hasta en el siglo pasado) se han conocido -etnográficamente- sociedades de cazadores-recolectores que prácticamente no tenían elementos materiales simbólicos. 


Y... ¿crítica?

Para terminar, y volviendo al artículo de PLOS one, me gustaría aportar algunos elementos de crítica como suelo hacer en estos casos... pero la verdad es que no encuentro nada con lo que estar en claro desacuerdo, o que me parezca manifiestamente mejorable. Me gusta prácticamente todo: la presentación del sitio, la metodología de excavación, la descripción del objeto en cuestión, las analíticas realizadas y como están explicadas, y las reflexiones y evaluación de posibles hipótesis alternativas. 

Sólo descendiendo a aspectos muy técnicos y de detalle, quizás podría señalar alguna cosa: En concreto, hubiera preferido una presentación más clara y "expresiva" de la posición de los estigmas tafonómicos y de uso presentes la concha (figuras 5 y 6). Usando quizás algunas imágenes de aumentos intermedios, añadiendo algunas posiciones menos convencionales para la Aspa marginata, y usando flechas y recuadros para situar con mayor precisión las imágenes a grandes aumentos. 


Referencia de Research Blogging

Peresani M, Vanhaeren M, Quaggiotto E, Queffelec A, & d'Errico F (2013). An ochered fossil marine shell from the mousterian of fumane cave, Italy. PloS one, 8 (7) PMID: 23874677

Referencias adicionales

Peresani M, Fiore I, Gala M, Romandini M, & Tagliacozzo A (2011). Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. PNAS 108 (10).

Soressi M. & d'Errico F (2007). Pigments, gravures, parures: Les comportements symboliques controversés des Néandertaliens. En Les Néandertaliens. Biologie et cultures.

Vitagliano S, Bruno M (2012). Late and final mousterian setting in the Fossellone Cave (Latium, Italy): Patterns of settlement, micro-environmental factors and evidence of coloured material in a transitional context. Quaternary International 259 (9). 

jueves, 30 de mayo de 2013

Las herramientas de piedra de los Neandertales IX: La captación de materias primas en el Paleolítico medio

ResearchBlogging.org
Introducción (¡Alerta de post ultra-largo! Se aconseja café y sillón cómodo)

Hace unos días, un blogero experto en Prehistoria y apasionado de las industrias líticas (Katzman de Aggsbach's Paleolithic Blog) publicó una entrada sobre las materias primas con las que se fabrican las herramientas de piedra prehistóricas. En concreto, sobre las modalidades de captación en los yacimientos europeos de Paleolítico medio.

Ese post contiene muchos datos interesantes, y hay cosas en las que coincido plenamente. Por ejemplo, su reflexión final sobre la evidencia de contactos a larga distancia entre distintos grupos de poblaciones del Paleolítico medio europeo:

"...the very small but consistent number of finished  paleolithics derived from more than 50 km, even up to 300  km is most likely the signature of episodic interactions between Neanderthal groups , e.g. during multi-band aggregations or alliance visits. Researchers, who prefer the “cognitively impaired Neanderthal” model should consider that Neanderthal groups were not as isolated as predicted by their approach."

Es decir, que los movimientos de materias primas "exóticas", a larga distancia, evidencian -probablemente- relaciones sociales entre distintos grupos lejanos, lo que es incompatible con un modelo de "incapacidad cognitiva neandertal".

Sin embargo, lo que me dejó "rumiando" la entrada no fue esa parte: Fue la síntesis global que ofrece, unos párrafos antes, sobre el panorama de las materias primas en el Paleolítico medio:

"...fits exactly into the almost universal pattern that exists for the Middle Palaeolithic lithic raw material procurement in Europe. According to Féblot-Augustin (1993, 1997) 60–98 % of all lithic materials including cores and blanks came from within 5 km of all the sites; usually 10%–20% of materials came from 5- 30 km distance from the sites and consisted mainly of tools and blanks; A few entirely finished tools consistently were made on materials from 20 or 30 to 100 or even 300 km away."

Es decir, un patrón universal en el que la inmensa mayoría de las materias primas líticas se captan en el entorno cercano del yacimiento, muy pocos provienen de media distancia, y un número mínimo de larga distancia (de los que hablábamos antes).

Como digo, esta parte no me dejó muy convencido, porque lo cierto es que no encajaba en absoluto con la síntesis global que, en mi cabeza, yo hubiera dado de lo que sabemos de la captación de materias primas por parte de las sociedades neandertales. Mis problemas con esa síntesis de Katzman son, básicamente dos:
  1. En primer lugar, creo que el patrón general puede ser relativamente correcto; pero a la vez estoy seguro que hay variaciones -tanto en el tiempo (pre-) histórico, como por regiones y zonas- que son suficientemente importantes como para ser mencionadas, ya que cambian sustancialmente la imagen global. Y es que, tanto el exceso de generalización, como el exceso de detalle pueden hacer irrelevante una síntesis: El primero porque no dice nada más que "perogrulladas", y el segundo porque se pierde en el detalle.   
  2. Y, en segundo lugar, me parece que si la distancia de captación, fuera "lo más importante" que a los investigadores se les hubiera ocurrido para estudiar las sociedades humanas del Paleolítico medio... entonces habría un problema: ¡un problema de los investigadores! Pero creo que no es así, y que en las últimas décadas, varios investigadores han trascendido esa visión de la distancia de captación como el objetivo a "descubrir". Y ese dato se ha convertido en una herramienta más, para poner de relieve cuestiones más importantes: Las bases de los sistemas de movilidad, y de la gestión del utillaje y de los recursos. Es decir, las bases de los sistemas económicos y sociales de las sociedades neandertales. 
Sin embargo, esas eran -al fin y al cabo- impresiones generales mías, y quise comprobar si tenían una base en los trabajos más recientes. Por eso busqué de tiempo, en los últimos días, para leer y re-leer varios de los trabajos que me parecen más significativos al respecto, de la última década.

Ahora sin más dilación, paso a comentar lo que me ha parecido más significativo en cuatro de esos trabajos. Los lectores podréis juzgar, al final, si es normal o no que me "chirríen" esas visiones, como la que ofreció en su post Katzman.. que, ojo, también se pueden leer en trabajos de lo más actual, y en publicaciones de impacto. En todo caso, recomiendo leer el post original de Katzman y, por supuesto, todos los trabajos sobre los que voy escribir a continuación.


El ámbito de Francia

Los dos primeros trabajos que comentaré tratan de estudios que han abordado, con perspectivas muy distintas, la cuestión de la captación de materias primas en el Paleolítico medio en el territorio de la actual Francia. 

En primer lugar, tenemos un trabajo de Fernandes, Raynal y Moncel (2008), sobre la captación de sílex en yacimientos del Macizo Central (Massif Central), que es una zona bastante montañosa. Y también en otro sitio del Valle del Ródano (una cuenca con paisaje mucho más abierto).

Este trabajo medra bastante en el modelo más clásico: el de las distancias de cada yacimiento a los puntos de aprovisionamiento del sílex. Pero a la vez, hay un esfuerzo por comparar lo que sucede en distintos ámbitos (valle abierto vs. región de montaña) y, sobre, todo a lo largo del tiempo: desde el Paleolítico Medio más antiguo hasta los últimos momentos del Musteriense, en el OIS 3.

El Macizo Central (Massif Central) de Francia, imagen de Wikimedia Commons, con Licencia GNU Free Documentation.

El yacimiento de Sainte-Anne 1 (nivel J1) data del OIS 6 (unos 190.000 años). El sílex es aquí poco abundante, y supone el 20% del total de las materias primas (el resto son cuarzos, basaltos y otras rocas eruptivas, de origen muy cercano al yacimiento).

En cuanto al sílex el 90% proviene del entorno cercano, de hasta unos 20 Km de distancia. Un 9% es regional, de fuentes de aprovisionamiento que están hasta 65 Km. Y un 1% es de origen "remoto", más allá del ámbito regional.

Área de captación del sílex de Sainte- Anne 1 (nivel J1), figura 6 en Fernandes, Raynal y Moncel (2008)

Con estos datos y la procedencia concreta de los materiales, los autores explican que la información regional da movimientos dentro de esos 65 Km de radio, alrededor del sitio. Aunque los autores no lo destacan mucho, ese radio es enorme, y abarca de hecho la mayor parte del Macizo Central. Por otra parte los datos del material "remoto" (que son por cierto objetos terminados: herramientas talladas y reavivadas de pequeño tamaño) hablan de movimientos puntuales N-S en el corredor de Allier. Es decir, cruzando el Macizo Central y entre las cuencas del Loira y el Ródano.

Otro lugar estudiado por Fernandes, Raynal y Moncel (2008) es Payre (nivel Gb), en una zona abierta del Valle del Ródano. Data del OIS 7, por lo que es, de nuevo, muy antiguo (unos 240.000 años). En este yacimiento el sílex es muy abundante, componiendo algo menos del 90% de las materias primas (el resto son otras rocas locales). La captación del sílex es un 88% local, en general obtenido a menos de 10 Km, con un componente regional del 12%, que proviene de lugares de captación situados entre 30 y 60 Km de distancia. Estos materiales regionales sugieren movimientos por la rivera del Ródano, y en concreto hacia el Sur.

Avanzando en el tiempo del Paleolítico medio, los autores aportan también los datos de Baume Vallée (unidad 1), situado en el Macizo Central, y que data del OIS 5a (unos 85.000 años). Aquí el sílex supone el 90% de las materias primas (el otro 10% son otras rocas locales, de nuevo).

La captación es sobre todo local (a menos del 10 Km), con una parte menor -pero importante- de tipo regional (con fuentes de materia prima a 45 y 50 Km). Y con presencia puntual de sílex "remoto", de más de 100 Km de distancia.

El material regional sugiere de nuevo un área de captación realmente amplia, y apunta a movimientos E-O (o más en concreto NE-SO) dentro del Macizo Central. Y, por su parte, el material "remoto" apuntaría a movimientos N-S a través del Macizo Central.          

Para finalizar, Fernandes, Raynal y Moncel (2008) aportan los datos de Saint-Arcons-d'Allier (unidad 7), situado una vez más en el Macizo Central, y datado en el final del OIS 3 (en torno a 40.000 BP, aunque es difícil precisar). En este sitio predominan las rocas volcánicas y los cuarzos, de origen local. El sílex es minoritario y proviene sobre todo del entorno cercano del yacimiento (hasta 15 Km de distancia), con una parte menor de origen regional (varios sitios a 40-50 Km de distancia).

Como síntesis, los autores ofrecen una visión que se acomoda al paradigma clásico (i.e. el descrito por Katzman y que yo comentaba en la introducción de este post). Por otra parte, al comparar los distintos ámbitos y momentos, sus conclusiones son estas:
  1. El ámbito geológico es muy importante (¿como podría no serlo, de todas formas?).
  2. Las sociedades de Paleolítico medio más reciente son más complejas y tienen una capacidad superior de conocer, controlar y explotar el medio (mineral en este caso). Una capacidad que no queda claro si sería cognitiva o simplemente de complejidad organizativa.
Yo lo cierto es que no comparto plenamente estas conclusiones, basándome en sus propios datos. O, mejor dicho, creo que con toda la información que tienen se podrían haber dicho cosas mucho más interesantes. Pero eso daría para otro post completo, así que... para otra vez.

Otro trabajo sobre captación de materias primas en el Paleolítico medio, y en la actual Francia, es el de Slimak y Giraud (2007). Estos autores van de lleno a una cosa muy concreta, que ya hemos tocado al comienzo de la entrada: Las relaciones a larga distancia entre grupos, evidenciadas por el transporte de materias primas de lugares muy lejanos. Para ello estudian el sitio de Gran Champ, en el Valle del Loira, y casi en el Macizo Central. Es un yacimiento Musteriense clasificado como tipo Quina, y lo que se estudian son 568 piezas de procedencia "remota" o "exótica" (un 1% del total de las materias primas de Grand Champ).

Esos materiales provienen de sitios que están hacia el Norte y Noroeste (a más de 200 Km a vuelo de pájaro), hacia el Nordeste (a 80 Km a vuelo de pájaro), y hacia el Mediterráneo (a más de 160 Km a vuelo de pájaro). Hay que tener en cuenta que esto son distancias medidas rectas sobre el mapa, pero que implican desplazamientos a pie mucho mayores. Por ejemplo, el movimiento de 200 Km a vuelo de pájaro hacia el Nordeste podría suponer más de 400 Km a pie. 

Origen de los principales materiales "exóticos" de Grand Champ, figura 2 en Slimak y Giraud (2007). 

En este trabajo hay al menos una descripción algo más detallada, que se agradece, sobre el tipo de formato y la función que cumplieron esos materiales en el yacimiento. Se describen como útiles y útiles-soporte (de talla), que funcionan tanto en su papel de herramientas como sirviendo de núcleos para un nuevo utillaje de pequeño tamaño. Llegarían en forma de lo que se denomina, desde la tipología clásica, "limaces". Es una pena, de todas formas, que no se profundice más en el papel económico que pueden tener estos materiales.

Si que hay una cierta preocupación por una explicación más social: Para Slimak y Giraud (2007), estas evidencias dan cuenta de desplazamientos de las materias primas entre las grandes cuencas fluviales (Ródano y Loira), y más en general, entre la vertiente atlántica y la mediterránea. Y deben implicar intercambios entre poblaciones, por lo que se trata de relaciones estructuradas entre diferentes grupos sociales.

Y, para concluir, añaden que esa evidencia "still more clearly underlines our ignorance of Middle Palaeolithic societies". Algo que suscribo plenamente.


El ámbito de la Península Ibérica

Veamos ahora un par de trabajos que abordan la captación de materias primas líticas en el ámbito peninsular. Y en concreto, en la zona norte de la actual España. 

El primero de esos trabajos es el de Carrión, Baena, Conde, Cuartero y Roca (2008) sobre el Musteriense en Cantabria, pero que se centra sobre todo en los trabajos en la cueva de El Esquilleu. En su trabajo se recogen los datos que ya habían ido publicando esos investigadores sobre las materias primas líticas. Y se integra esa información con lo tecnológico, lo paleo-ambiental, etc, para proponer modelos bastante holísticos (completos, que buscan explicar la mayor parte posible de la evidencia y de las sociedades humanas estudiadas).

El Esquilleu es una cueva situada en una zona de montaña, en el interior de un desfiladero de los Picos de Europa. Es una zona que puede considerarse realmente de media-alta montaña, aunque el sitio en particular no está a gran altura. La cueva contiene una amplia secuencia de niveles musterienses.

La parte más antigua de la secuencia (niveles XXX a XVIII), tiene más de 50.000 años BP (antes del Presente), sin calibrar. La captación de materias primas en este tramo es compleja, selectiva, y a media distancia:
  • Compleja: Hay muchos materiales captados, de distintas cualidades, incluyendo sílex, un tipo especial de calizas, cuarzo, cuarcita y radiolarita. 
  • Selectiva: hay una selección de calidades y materias, y formatos de los nódulos iniciales (los que se tallan) en función de la técnica de talla que se va a aplicar.
  • A media distancia: Con captación de los nódulos para la talla de afloramientos que están a una distancia de unos 30 kilómetros, sobre todo en dirección norte, hacia la actual costa del Mar Cantábrico (y también hacia la zona pre-litoral).
Los autores del trabajo sugieren que en este momento, la ocupación del El Esquilleu reflejaría su papel como centro estratégico en una gestión de los recursos de tipo "residencial" (un lugar central durante buena parte del año, desde el que se explotan los recursos circundantes).

Desplazamientos y áreas de captación de materias primas en El Esquilleu, figura 7 en Carrión et al. 2008)

Los niveles centrales de la secuencia de El Esquilleu (XVII-XI) están datados entre más de 40.000 años BP, y unos 36-35.000 años BP (sin calibración). En este tramo la captación de materias primas sería "enfocada" (el término es mío, interpretando lo que dicen los autores), selectiva, y a media distancia.
  • "Enfocada": Centrada en captar cuarcitas de buena calidad para la talla, con recogida de otras materias primas de forma complementaria.
  • Selectiva: Como en el primer tramo, hay una selección de calidad, materia y formato, en función de la talla aplicada. 
  • A media distancia, de fuentes de aprovisionamiento situadas a unos 30 Km en desplazamientos hacia el Sur, hacia el Valle de Liébana.
En esta parte de la secuencia, Carrión et al. (2008) sugieren que el Esquilleu tiene una naturaleza "logística": cumple un papel destacado pero en paralelo a otras ocupaciones hipotéticas.

Por último, el tramo final de la secuencia (niveles X a VIII) está datado en un máximo 35.000 BP y un mínimo por determinar (pero probablemente cercano a los 25.000 años BP). Estas ocupaciones son mucho menos intensas y estructuradas que las anteriores, y se caracterizan por una captación de materias primas poco selectiva (en cuanto a calidad de las materias primas), y muy local (en las riveras inmediatas del río Deva). Hay una especialización en la captación de ciertos nódulos, a la que se da una explicación tecno-funcional, ya que la producción se centra en la obtención de puntas de piedra.

La interpretación de los autores apuntan a una crisis y desestructuración del poblamiento en esta zona y/o pérdida del papel destacado de El Esquilleu en la gestión del territorio.

Otro trabajo importante en este tema de las materias primas es el de Ríos-Garaizar (2008), sobre las industrias líticas de Amalda y Axlor. Este autor, como en el caso de Carrión et al. (2008), concibe el estudio del utillaje lítico de una forma integral, e incluye de manera destacada la captación de las materias primas en las explicaciones.

El estudio de Ríos-Garaizar (2008) se centra en el ámbito del actual País Vasco, en torno al Golfo de Vizcaya y tanto en zonas prelitorales como de media montaña (Montes Vascos).

La cueva de Amalda, uno de los sitios estudiados por el autor, se sitúa en una zona abrupta y de roquedo, en la zona pre-litoral cerca del Golfo de Vizcaya. Tiene una ocupación Musteriense cuya cronología no se ha determinado, pero puede estar entre el OIS5 y el OIS 3.

Las materias primas se dividen entre el sílex (75%) y otras (vulcanita, lidita, cuarcita y cuarzo, sobre todo). Esas otras materias primas provienen en su mayor parte de la cuenca del río cercano.

En cuanto al sílex, algo más del 85% proviene del litoral actual, situado entre 5 y 10 Km de distancia del yacimiento. Y el 15% restante llega desde el Sur, de afloramientos situados a más de 75 Km. de distancia (Urbasa y Treviño).

Captación de materias primas en Amalda nivel VII, Figura 17 en la Tesis Doctoral de Ríos-Garaizar (2006).

Como hemos dicho, hay otros aspectos importantes del utillaje lítico: el formato con el que se introducen los núcleos y soportes en el yacimiento, cómo y para qué se tallan, qué tipo de útiles se fabrican, cómo se usan, etc. Precisamente con esos aspectos se puede integrar, e interpretar en conjunto, la captación de las materias primas, para conseguir entender mejor todo el proceso productivo. Y, por tanto, hacer inferencias relevantes sobre "cómo funcionan" en ese ámbito, aquellos grupos humanos neandertales. 

En el caso de Amalda, el sílex es gestionado de manera diferente al resto de las materias primas, con la excepción de la cuarcita (de buena calidad para la talla). Esas materias primas llegan a Amalda como útiles terminados, y como núcleos pequeños, de los que se obtienen herramientas de pequeño tamaño, de filos que son -por lo general- agudos.

El resto de las materias primas se introducen como núcleos grandes, y se tallan en el sitio. Estos dos tipos de gestión, de diferentes grupos de materias primas, son complementarias entre sí, y proveen de un utillaje variado en cuanto a tamaño, y también en cuanto a las propiedades de sus filos, etc.

El otro yacimiento estudiado por Ríos-Garaizar (2008) al que me referiré aquí, es Axlor (que yo también estudié, por cierto, en mi Tesina y en mi Tesis). Tiene una importante secuencia de niveles musterienses, de los cuales se selecciona uno más antiguo (nivel N) y dos más recientes (D y B), para destacar las diferencias y los cambios en el tiempo.

El nivel N es musteriense, como toda la secuencia, y tiene más de 50.000 años BP, si bien es difícil precisar cuantos más (yo consiero que no debe ser más antiguo de 70.000 BP). En cuanto a las materias primas, el sílex supone un 42%, el cuarzo un 32%, y la lutita un 21% (y un 5% de otras materias minoritarias). Cuarzos y lutitas son captadas a menos de 10 Km del yacimiento, pero el sílex proviene de fuentes más alejadas. Si apartamos el 10% cuyo origen no se ha determinado, el resto queda así: en torno al 85% proviene de la actual costa, al Norte, a un mínimo del 30 Km; y el resto (aproximadamente un 15%) del Sur, entre 30 y 50 Km según la fuente concreta (Urbasa, Loza o Treviño).

El sílex, en este caso, llega en forma de útiles terminados (como las puntas), de soportes (lascas) no muy grandes, y de núcleos de tamaño reducido, con los que se talla un utillaje de pequeño tamaño. Las otras materias primas llegan en forma de soportes de mayor tamaño, y como núcleos ya desbastados, preparados para la talla y de mayor tamaño que los de sílex. Aunque se producen útiles de mayor tamaño, las formas y el tipo de zonas activas son similares a los del utillaje en sílex.

Los niveles B y D de Axlor también son musterienses, datados en el OIS 3 (y en concreto, entre 44-42.000 BP, sin calibrar). En las materias primas, más del 80% es sílex, y el resto lo componen otras materias como la lutita, el cuarzo, la vulcanita, la ofita y la cuarcita. Estas materias primas "minoritarias" provienen del entorno inmediato, en el caso de la lutita y el cuarzo; y de unos 25 Km de distancia en el caso de la vulcanita y la ofita.

El cuanto a la procedencia del sílex, en el nivel D (h. 44.000 BP) proviene a partes iguales (50%-50%) de la costa Norte, y de las fuentes de aprovisionamiento al Sur (Treviño, Urbasa y Loza). Las distancias están, por tanto, entre 30 y 50 Km. Por su parte, en el Nivel B (h. 42.000 BP) dos tercios del sílex proviene del Norte, y el tercio restante del Sur. Y, es importante señalar que, en ambos niveles, se constata la presencia de algunos objetos de sílex "remoto", proveniente del Norte de los Pirineos, con las posibles fuentes de aprovisionamiento a más de 100 Km.

Una vez más, en estos niveles se puede observar que cada materia prima se introduce de forma algo distinta al yacimiento, se talla de maneras distintas, y sirve para obtener un utillaje diferenciado. El sílex llega como útiles-núcleos (raederas Quina de gran tamaño, inicialmente). Estas matrices se usan para producir otros útiles (que también se obtienen, puntualmente, de núcleos que llegan ya desbastados y preparados para la talla).

En cuanto a la lutita y el cuarzo, su introducción es distinta en ambos niveles: En el nivel B llegan como núcleos algo preparados, que se tallan en el sitio; y en el nivel D llegan, sobre todo, como útiles ya conformados. Por lo que respecta a la vulcanita y ofita, sirven para obtener macro-utillaje (algunos útiles de gran formato).

A mi modo de ver, lo importante del trabajo de Ríos-Garaizar (2008) es que pone de manifiesto el gran potencial explicativo del estudio de las materias primas, siempre que se cumplan un par de condiciones:
  1. Que no se considere que dar unas distancias a las fuentes de aprovisionamiento, un territorio de captación, y unos porcentajes de materias primas, es suficiente. Hay que dar el paso siguiente:
  2. Que se integre de manera efectiva toda la información sobre la industria lítica (obtención, transporte, talla, configuración, reavivado y uso, abandono).
Así, en este trabajo hemos podido ver cómo esos grupos humanos (Neandertales) establecieron sistemas complejos, y muy estructurados de obtención y gestión de sus herramientas, con una planificación previa, minuciosa, y a largo plazo. También queda claro que esos sistemas cambian en el tiempo, y esos cambios pueden tener muchos matices: ser a pequeña escala (como en los niveles B y D de Axlor) o "dar la vuelta" por completo al modo de gestionar las materias primas (como entre la parte antigua y la más reciente de la secuencia de ese yacimiento).

Cierre

Llegados al final del post, cabe hacer un pequeño balance y poner en consideración si la síntesis de Katzman es del todo correcta, o bien mis propias reservas tienen sentido, a la luz de lo expuesto en estos trabajos.

La primera cuestión sería si la imagen general de Katzman es correcta. Yo diría que sí: en el cómputo global, parece que en los yacimientos musterienses (de estas regiones) la captación de materias primas es de tipo local-regional, circunscrita a ámbitos menores de 30 Km. Con la salvedad que los estudios peninsulares sugieren que los materiales provenientes de medias distancias (digamos en torno a unos 30 Km) pueden haber sido algo subestimados.

A continuación, la siguiente pregunta en importancia sería esta: ¿Existen excepciones, a esa tónica general, suficientemente significativas como para que no puedan ser obviadas? La respuesta, creo que es claramente afirmativa. Tenemos el caso de los niveles antiguos de El Esquilleu, con captación a distancias relativamente largas. Pero, sobre todo, están los niveles de Axlor, donde prácticamente todo el sílex viene de sitios a más de 30 Km, y de dos o más fuentes geográficamente dispersas.

Y, por último, nos quedaría la cuestión más general y teórica: preguntarnos si con establecer porcentajes de materias primas, y la distancia a su fuentes, es ya suficiente. O si, por el contrario, lo importante es integrar esa información con "todo lo demás", en modelos generales que permitan interpretar de forma más completa las evidencias, y aportar explicaciones más holísticas.

Creo que mi postura al respecto habrá quedado bien patente a estas alturas. Y que los yacimientos aquí revisados, y los resultados obtenidos en los distintos trabajos hablan por si solos.


Referencia de Research Blogging

Fernandes, P., Raynal, J., & Moncel, M. (2008). Middle Palaeolithic raw material gathering territories and human mobility in the southern Massif Central, France: first results from a petro-archaeological study on flint Journal of Archaeological Science, 35 (8), 2357-2370 DOI: 10.1016/j.jas.2008.02.012


Referencias adicionales

Carrión, E. Baena, J. Conde, C., Cuartero, F. y Roca, M. (2008): Variabilidad tecnológica en el musteriense de Cantabria. Treballs d'Arqueologia, 14, pp. 280-318.

Ríos-Garaizar, J. (2006). Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. Tesis Doctoral. Universidad de Cantabria.

de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales. Treballs d'Arqueologia, 14, pp. 171-194.

lunes, 27 de agosto de 2012

Posible evidencia de división sexual del trabajo entre los Neandertales

                             
En una reciente reunión científica, de la Sociedad de Paleoantropología (en Memphis, Tennessee), se presentó una comunicación en formato poster, que he podido encontrar a través de Google Académico y es francamente interesante. 

Se trata de un trabajo mayoritariamente español, en el que dan cuenta del estudio de ciertas modificaciones de los dientes de los Neandertales de El Sidrón (Asturias). A partir de sus resultados, los autores proponen la existencia de formas de división sexual del trabajo, en las poblaciones neandertales.

Sí, puede sonar un poco raro, a priori. Pero, si se siguen sus razonamientos, tiene bastante sentido.

Los investigadores no toman en consideración todos los rasgos o modificaciones que pueden haber en los dientes, sino que se centran en lo que llaman rasgos "paramasticatorios" o "no-masticatorios". Se refieren a marcas, desgastes y estrías que tienen que ver con actividades culturales en un sentido material. Por ejemplo, de gestión de los recursos animales, vegetales, etc.

En concreto, las marcas que estudian son "estrías culturales" y "esmaltes desconchados", y lo hacen en un total de seis individuos (tres masculinos y tres femeninos) de El Sidrón.

De esos dos tipos de huellas, finalmente la presencia de "esmaltes desconchados" no se consideró significativa (con validez estadística), pero el análisis de las "estrías culturales" dió mejores resultados.

Esas estrías culturales se forman por el roce de instrumentos líticos (p.e. de sílex) con los dientes, y según S. Molnar (1972) están relacionados con distintos mecanismos de "sujetar y cortar". En concreto estaríamos hablando de sujetar con los dientes, y cortar con un instrumento afilado en la mano.

Volviendo al estudio en sí, los autores han medido las micro-estrías en los dientes de los seis individuos, con el resultado de que:

  1. En general las estrías microscópicas tienen la misma anchura entre los distintos casos, sin diferencias estadísticamente significativas entre ellos ni entre varones y hembras.
  2. Pero por el contrario, la longitud de las estrías si que presenta diferencias, que son estadísticamente significativas, entre las mujeres y los hombres neandertales. En concreto, las estrías en los dientes de las mujeres son sistemáticamente más largas. 

De estos datos, los autores deducen que la diferencia se debe a las tareas realizadas por unas y otros, que fueron distintas. Y es por eso que, a partir del patrón de los resultados, propongan que las estrías están documentando algún tipo de división sexual del trabajo.

Pero, con acertada prudencia (en mi opinión, y dado lo limitado de la información), no apuntan ni sugieren -por el momento- qué tipo de división sexual del trabajo podría ser.

En el marco más general de las investigaciones, este trabajo se suma a las propuestas de varios autores, sobre la posibilidad e hipotéticas evidencias de división (o no) sexual del trabajo en las poblaciones neandertales.

En este blog he tocado esa cuestión en la revisión de algunos artículos, en los siguientes posts: 


En fin, se trata de un tema fascinante, e importante para entender a esos grupos humanos, pero de enorme dificultad para ser investigado. Sobre todo, por lo alejado en el tiempo de estas sociedades humanas, y también por las limitaciones del registro arqueológico.

Por ello, trabajos como el que hemos visto son de gran interés, ya que abren nuevas ideas y perspectivas sobre cómo abordar la cuestión. Por último, a modo de crítica constructiva, señalar que con toda seguridad, una muestra de seis individuos de ambos sexos es, aunque valiosa, enormemente limitada y aún poco significativa. Pero, del mismo modo, creo que al ampliar este tipo de estudios a otros Neandertales (y en general a otros miembros antiguos del género Homo), se podrán conseguir resultados todavía más interesantes.

Referencia

Estalrrich, A., A. Rosas, R. Huguet, A. Garica-Tabernero, M. Bastir, S. Garcia-Vargas and M. de la Rasilla: "Evidence for non-foraging sexual division of labor in Neandertals from the El Sidron site (Asturias, Spain)", comunicación tipo poster,  Paleoanthropology Society 2012 Annual Meeting (Memphis, Tennessee).

Bibliografía adicional

Molnar S. (1972): "Tooth wear and culture: A survey of tooth functions among some prehistoric populations", Current Anthropology, nº 13, pp. 511–525.

d’Incau, E., Couture, C., Maureille, B. (2012): "Human tooth wear in the past and the present: Tribological mechanisms, scoring systems, dental and skeletal compensations", Archives of Oral Biology, v. 57, nº 3, pp. 214-229.


jueves, 12 de julio de 2012

Tesis, teaser


Sigo trabajando en un par de entradas sobre varios aspectos de la dieta de los Neandertales, como explicaba ayer.

Pero, mientras tanto, coincide que hoy por fin mi Tesis ha sido depositada. Ha comenzado el trayecto académico-burocrático que, si todo va bien, terminará conmigo defendiendo las conclusiones ante un tribunal, allá por el mes de Octubre.

Sin más, presento aquí algunos detalles de la susodicha Tesis. Primero, una foto del volumen recién salido de imprenta:




En segundo lugar, me gustaría compartir algunos párrafos de la introducción general, que reflejan mis visiones sobre el objeto de la arqueología, y sobre la naturaleza de las sociedades de cazadores-recolectores, como los Neandertales:

Desde mi punto de vista, en todas las sociedades humanas existen desequilibrios internos entre los individuos que las forman, que son fruto de la propia naturaleza del ser humano. Y en este punto quiero señalar que, dentro de esa naturaleza, es posible situar la naturaleza "homínido", y la naturaleza "primate", etc... es decir distintos ámbitos que permiten incorporarlas reflexiones biológicas, etológicas y evolutivas a los modelos histórico-sociales.

Esos desequilibrios a los que me refería (y que en las sociedades más antiguas se pueden describir"a la mínima", en términos de sexo, edad, parentesco y capacidad individual) se reflejan en las relaciones sociales entre los seres humanos, y generan tensiones que pueden ser resueltas (o al menos controladas) por toda una variedad de mecanismos de control social, o normas sociales.

Así como esos mecanismos de control social explican la estabilidad de las sociedades, el cambio histórico tiene lugar cuando determinadas tensiones de una sociedad sobrepasan lo que determinado conjunto de normas sociales puede regular, y se impone un cambio. Dicho cambio puede ser, desde mi punto de vista, tanto general como limitado, de manera que afecte sólo a una parte de la organización social. Y además considero que un cambio de modelo no significa necesariamente una revolución, en los términos de la dialéctica tradicional del materialismo histórico, ya que desde mi percepción de las evidencias históricas y antropológicas, se puede afirmar que las sociedades humanas no encajan bien en una explicación lineal, puntuada por revoluciones, y con una serie de estrictos sistemas de producción.

Además, por otra parte, no excluyo la posibilidad de que los mencionados desequilibrios tengan un origen primero, o bien se agraven, por motivos derivados de cambios externos (como modificaciones bruscas del medio ambiente, o la interacción con otras sociedades distintas). Pero independientemente de esa cuestión, lo relevante, desde mi perspectiva, es que el proceso de cambio histórico se explica en cuanto a los términos y fórmulas instrumentalizadas por las sociedades para resolver sus tensiones y que determinan la modificación de sus normas sociales.

Junto con esos presupuestos básicos, considero que la tecnología y lo que el materialismo histórico llama medios sociales de producción o instrumentos de trabajo sensu lato (y que para las sociedades de cazadores-recolectores incluiría, entre otros elementos, el utillaje, las herramientas o la industria) tienen una importancia también central en los procesos históricos.

Sin embargo, no considero que la tecnología pueda utilizarse por sí misma como motor causal unívoco, como mecanismo de explicación del cambio histórico (una tendencia bastante frecuente en la historiografía actual sobre los cazadores-recolectores del pasado). Mi postura se basa en el hecho de que la innovación tecnológica es radicalmente distinta del concepto, mucho más limitado e históricamente determinado de "invención" (cuyas connotaciones, de hecho, pueden ser anacrónicas en muchos contextos).

La innovación supone la adopción de una novedad tecnológica en un contexto social que, de algún modo, requiere o ha cambiado lo suficiente para admitir esa novedad. Y además, supone un cambio en sus normas sociales, que se adaptan a dicha innovación.

Y por ello, no se innova tecnológicamente si no es en relación directa y simbiótica con los aspectos referidos (las tensiones entre los miembros de la sociedad, y la dialéctica de esas tensiones con las normas sociales). (...)


Y, por último, querría presentar una imagen que ilustra un objeto en hueso. Pertenece de una serie de materiales muy particulares, que espero den un poco de qué hablar cuando los publiquemos (las imágenes en ByN son de microscopio metalográfico a unos 200x):





Se recuerda que todo el contenido de este blog está protegido por una licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported License.

miércoles, 11 de julio de 2012

No todo va a ser Paleolítico medio...


Como reza el título de la entrada, no siempre en la vida del arqueólogo es posible trabajar en tu tema favorito, que en mi caso se enunciaría "el Paleolítico medio y los Neandertales".

Por el contrario, por diversas razones profesionales, de interés investigador, etc, a menudo me veo inmerso en otros periodos y temáticas. Uno de estos casos ha sido la campaña de experimentaciones arqueológicas que hemos realizado la pasada semana, en el incomparable marco del Pirineo aragonés.

En efecto, en esos últimos días de julio y primeros de agosto, un grupo de investigadores vinculados a la IMF-CSIC y a la Universidad de Cantabria, realizó una serie importante de experimentaciones en arqueología, que se imbrican dentro de varios proyectos de investigación. Y yo tuve la suerte de participar en la realización de todos ellos.

Me considero muy afortunado por ello, ya que pude aprender un sinfín de conceptos, matices y detalles, sobre las labores tradicionales, el tratamiento de las materias naturales (piedra, madera, hueso, etc...) y la propia organización de los protocolos de experimentación en arqueología.

Además, considero que casi todos los trabajos y sus resultados materiales en forma de material gráfico, documentación, datos cuantificados, y huellas de uso y desgaste en los instrumentos de trabajo (a analizar en el futuro mediante técnicas traceológicas), son de utilidad muy clara para el estudio del Paleolítico. Incluso a pesar de que en principio se han diseñado para resolver cuestiones relacionadas con yacimientos Mesolíticos y Neolíticos.

Sin alargarme más, ni entrar en detalles técnicos (que pertenecen a cada investigador y cada proyecto, y están lógicamente inéditos) si que quiero ofrecer aquí algunas imágenes ilustrativas de la gran variedad de trabajos llevados a cabo.

Por ejemplo, de corte de hierba con hoces de madera y sílex,



siega de cereal con el mismo tipo de hoces,



y corte de juncos con cuchillos de asta y sílex:



También trabajamos materias duras animales, casi siempre para preparar otros útiles o enmangues. Trabajamos con lascas y hojas de sílex en hueso,



también en asta de reno,



y en marfil:



Y, por último se hicieron varios trabajos en materias vegetales, como el trabajo sobre corteza y madera de pino con un cincel de hueso,



el descortezado de ramas de avellano con cantos tallados,



o el trabajo de madera de dureza media con colmillo de jabalí:



En líneas generales, y a modo de conclusión, decir que ha sido una gran experiencia personal y profesional, que espero repetir en el futuro.

¡Y no sufráis! En el próximo post, que ya he empezado a preparar, volveré a la crítica y revisión de los trabajos recientes sobre los modos de vida de los Neandertales.

martes, 19 de junio de 2012

Paleolítico medio y 3D (y II)

Como decía en el anterior post sobre este tema, sigo explorando las posibilidades de la tecnología de modelos 3D, sobre todo de cara a la presentación de resultados y comunicación científica.

Estos días estoy explorando las posibilidades del PDF en 3D o 3D-PDF. Se trata, básicamente, de documentos .PDF que contienen modelos en 3D interactivos, los cuales se pueden combinar con texto, imágenes estáticas, etc.

Creo que ese formato, tiene grandes posibilidades de cara a presentar determinado tipo de artefactos y materiales arqueológicos, como pueden ser los utensilios tallados, o también determinados huesos de animales (trabajados o no) y de humanos.

Como ejemplo, pongo a continuación los enlaces a dos PDFs que contienen modelos 3D del mismo objeto presentado en el anterior post sobre este tema (un núcleo lítico experimental, tallado con estrategias centrípetas típicas del Paleolítico medio).

Nota importante: Para verlos en 3D no basta con seguir el enlace a Google Docs; hay que descargarse los PDFs y abrirlos con una versión reciente de Adobe Acrobat o Acrobat Reader (la versión gratuíta que casi todos tenemos). 

Modelo 1

Modelo 2


El Modelo 1 está generado a partir de una malla capturada con un escáner 3D, simplificada con Meshlab (programa gratuito de código abierto), convertida en un archivo .U3D (algo así como el estándar 3D) e importada como objeto 3D a un archivo .PDF, usando Adobe Acrobat Pro.

El resultado es bueno en términos de fiabilidad, sin que aparezcan errores o se modifique la malla. Pero Meshlab tiene ciertos problemas de estabilidad cuando se trabaja con mallas "pesadas" (con cientos de miles de puntos y facetas) lo que hizo necesario simplificar el modelo antes de exportarlo. Por otro lado, y debido a ello, el PDF final es muy ligero, poco más de 1 Mega.

El Modelo 2 está generado a partir de la misma malla, convertida en un archivo .DAE (Collada) y exportada a la versión gratuita de Google Sketchup, y después convertida en PDF 3D con un plug-in en versión de evaluación llamado SimLab PDF Exporter.  

El resultado es muy aparente, con un modelo de aspecto bastante detallado, aunque con algunos fallos (agujeros en la malla); aparentemente son pequeños errores o discrepancias al importar el modelo a Google Sketchup. Este es un modelo más "pesado" que el anterior y el .PDF final es también más grande (unos 15 Megas).

Aunque estoy seguro de que se pueden exportar las texturas reales de los objetos capturados todavía no sé como hacerlo (por ejemplo, este modelo en su malla original tenía una textura generada a partir de las cámaras a color del escáner 3D, que se ha perdido en ambos procedimientos).

Espero seguir explorando el tema y descubrir esa cuestión, y otros mecanismos y utilidades, que me sirvan a mi, y a otros técnicos e investigadores en arqueología, para sacar más provecho a estas herramientas.

viernes, 15 de junio de 2012

Complejidad y capacidades cognitivas de los Neandertales: La fabricación de adhesivos y herramientas compuestas


ResearchBlogging.org
Introducción: De herramientas y pegamentos

En el estudio del Paleolítico y de la evolución de los homínidos, la fabricación de herramientas compuestas (como las construidas a partir de un astil de madera, una parte activa de sílex, elementos de atadura, y pegamentos o masillas) se considera una capacidad propiamente humana, y relativamente compleja. La aptitud para crear esos objetos pone de manifiesto la capacidad de planificar un trabajo, y también de concebir un objeto complejo cuya fabricación consta de muchas fases intermedias, y de procesos productivos muy diferentes entre sí.

Raspador con enmangue de madera y atadura. Walakpa, Alaska. Cultura Thule (unos 600 años de antigüedad). Colección de la Smithsonian Institution. Imagen de lithiccastinglab.com

Veamos, por ejemplo, qué hace falta para fabricar una "simple" lanza para cazar: es necesario obtener una materia prima lítica (como el sílex) de calidad, tallar mediante técnicas muy especializadas una punta, fabricar en madera un astil recto, delgado, largo, resistente y bien equilibrado, y utilizar unos sistemas de enmangue, adherencia y atado de la punta al astil, que sean fiables y sólidos, y permitan su reparación y mantenimiento.

Por otra parte, el uso de pegamentos naturales (vegetales y minerales) es una parte integral de la fabricación de este tipo de herramientas, tal y como nos informa la etnografía de cazadores-recolectores de época actual y sub-actual.


Dardos de Ceremonial Cave, Texas. Las puntas de piedra se insertan en una ranura acanalada en la punta del astil, se fijan con una masilla a modo de pegamento, y se envuelven en tendón animal o cuerdas vegetales. Colección TARL. Foto: Milton Bell.

Dos de los ejemplos más conocidos de ese tipo de adhesivos son el betún o bitumen, de origen mineral (petroleo), y la brea de corteza de abedul. Además, esos adhesivos no se utilizan por lo general tal y como se recolectan de la naturaleza (en el caso del abedul no sería posible, ya que la brea es producto de una destilación en seco). Al contrario, son sometidos a procesos de mezcla con otros materiales, y a cocciones o combustiones de tipo reductor (sin oxígeno) para crear compuestos que son líquidos o maleables al ser calentados, y resistentes y elásticos al enfriarse.

La complejidad de estos procesos hizo pensar, hasta el último cuarto del S. XX, que la capacidad de obtener las formas refinadas de esos adhesivos naturales era algo relativamente moderno, sólo descubierto a partir del Neolítico, y en relación a la tecnología cerámica. Sin embargo, en los últimos años del siglo XX, y en los que llevamos del XXI se ha documentado, de forma amplia, y geográficamente diversa, el uso de esos compuestos adhesivos en el Paleolítico.

Y, más concretamente, la mayor parte de las evidencias disponibles provienen de contextos de Paleolítico medio, que en casi todos los casos se asocian a poblaciones neandertales (con algunas pequeñas dudas en ciertos niveles de Oriente Medio). A continuación voy a revisar brevemente esas evidencias, relacionadas con el Paleolítico medio y los Neandertales.

El uso de bitumen en Umm el Tlel

A partir de aquí, voy a usar el término bitumen para hablar de ese tipo de adhesivo mineral relacionado con sedimentos bituminosos, para diferenciarlo del uso (más común) que se suele hacer del término "betún" en castellano. 

En Siria, hay un yacimiento paleolítico llamado Umm el Tlel, que tiene una impresionante secuencia estratigráfica del Pleistoceno superior y decenas de niveles estratigráficos dentro de lo que llamanos Paleolítico medio, o, desde un punto de vista tecno-tipológico y "continental" (a.k.a. francés), Musteriense.

En ese lugar, en 1992 se hallaron varias herramientas con residuos (Boëda et al. 1996) en la parte donde estaría su enmangue. Esos útiles estaban en un contexto típicamente Musteriense, de algo más de 40.000 años de antigüedad. Los análisis de laboratorio confirmaron que se trataba de bitumen, de origen mineral, y probablemente modificado mediante técnicas de combustión (sometido a altas temperaturas) antes de su uso. La posición de los residuos permitió a los investigadores proponer que se trata de los restos del adhesivo usado para enmangar las piezas líticas a soportes de madera, asta, hueso, etc.

No obstante, los defensores del arcaismo neandertal, que tienden a negar por defecto cualquier capacidad propiamente humana de los Neandertales, señalaron que en Oriente Medio y en esas fechas también podría haber Humanos Anatómicamente Modernos (HAM). Sin embargo, lo cierto es que los elementos tecno-tipológicos que esos mismos académicos utilizan para caracterizar los sitios "modernos" están ausentes de los niveles estudiados de Umm el Tlel; además, no hay evidencias antropológicas de presencia de HAM en Siria central en fechas cercanas a aquellas; y los restos humanos más cercanos a esas cronologías que se conocen en dicha región son, sistemáticamente, Neandertales. No obstante, hablando hipotéticamente, había una pequeña posibilidad de que el Musteriense de Umm el Tlel de algo más de 40.000 años no fuera obra de poblaciones Neandertales.

Esa posibilidad, que las herramientas enmangadas y el uso de bitumen fueran obras de los HAM, se hace todavía más remota con un nuevo descubrimiento (desde el año 2000): la presencia de otras herramientas con el mismo tipo de residuos, en niveles de 70.000 años de Umm el Tlel. Se trata en este caso de más de 200 herramientas (Boëda et al. 2008) con restos de bitumen, localizados en las zonas de prensión o sujeción de las herramientas. Algunas de las piezas habían tenido una cantidad importante de pegamento mineral adherido, de manera que éste  impregnó el sedimento debajo de las mismas, y se puede ver en la huella que queda al extraerlas durante la excavación.

Herramientas de 70.000 años de Um el Tlel, con restos de bitumen en la zona del enmangue y en el negativo que dejan en el sedimento al ser extraídas. A partir de Boeda et al. 2008, Figuras 2 y 3. 

El análisis geoquímico de las muestras de adhesivo mineral ha permitido también a los investigadores rastrear su origen, en una zona de arenas de alquitrán o bituminosas, en Djebel Bichri (a 40 km. del yacimiento).

Pegamentos vegetales y minerales en el final del Paleolítico medio Europeo: Alemania y Rumanía

A comienzos del s. XXI se publicaron varios estudios (Koller et al. 2001, Grümberg 2002) que daban cuenta del análisis de dos conglomerados de brea solidificada, que habían sido encontrados mucho antes, en 1963. Esa brea se encontró en Königsaue (Alemania) en un contexto atribuído, a partir de la geología, al Paleolítico medio. 

Uno de los fragmentos es realmente espectacular, pues tiene las impresiones en negativo de parte de un pulgar humano, de una pieza lítica y de una superficie de madera. Es decir, prueba de forma incontestable que esa brea fue utilizada, en estado líquido o al menos muy maleable, para fabricar una herramienta compuesta en el Paleolítico. Los dos objetos han sido datados entre 44 y 48.000 años BP sin calibrar, por Carbono 14.

Los análisis de laboratorio de ambos pedazos de masilla solidificada demostraron que se trata de brea de corteza de abedul, obtenida mediante procesos de combustión reductora de notable complejidad (que, hasta este descubrimiento, se creía que habían sido inventados en el Neolítico).

Más recientemente (Cârciumaru et al. 2012), se ha publicado el re-estudio de los materiales de Gura Cheii-Rasnov (Rumanía), que permitió a los investigadores descubrir dos piezas líticas con restos de una sustancia negra y resinosa. Cada uno de los dos artefactos pertenece a un horizonte cultural: Una lámina de sílex se adscribe al Paleolítico superior inicial (indeterminado, pero con afinidades tipológicas y cronológicas con el Gravetiense), y una lasca alargada de cuarcita es del Musteriense final o tardío de la región (34-29.000 BP en cronología de radiocarbono sin calibrar).  En ambos casos, las manchas de residuo se concentran en una zona concreta y marcan la posición del probable enmangue que sujetaba las piezas líticas.


Los dos útiles líticos con residuos de bitumen de Gura Cheii-Rasnov, a partir de Cârciumaru et al. 2012, Figuras 2 y 3. 

Los análisis de laboratorio confirman que, en este caso, el residuo es bitumen de origen mineral, cuya fuente geológica es por el momento desconocida, aunque hay dos posibles: Depósitos de areniscas bituminosas a 20 km. de la cueva, o bien las zonas petrolíferas al Sur de los Cárpatos, a más de 100 km.

Adhesivos en momentos antiguos del Paleolítico medio europeo: Italia y, de nuevo, Alemania

En 2001, en un contexto bien datado (megafauna, microfauna, geología, geo-magnetismo) del Pleistoceno medio italiano en la cantera de Campitello, se encontraron dos lascas con restos de una sustancia resinosa adheridos a ellas (Mazza et al. 2006). Pertenecían a un pequeño conjunto de tres lascas halladas en asociación con los restos de un elefante (Elephas antiquus), una hembra joven.

Una de las dos lascas con residuos estaba debajo de una costilla del elefante, lo que quizás la protegió especialmente de la erosión y el paso del tiempo, ya que conserva una impresionante "funda" de sustancia resinosa, que cubre la mitad de la misma. La otra lasca tenía restos en la parte que correspondería a un posible enmangue. En ambos casos, los residuos fueron identificados como brea de corteza de abedul.



Lasca de sílex del Pleistoceno medio de Campitello con una parte cubierta de brea de corteza de abedul. A partir de Mazza et al. 2006, Figura 3.

En periodos tan antiguos (desde un punto de vista arqueológico, que no geológico) es difícil obtener una gran precisión en las dataciones, pero la combinación de informaciones cronológicas sitúa los hallazgos de Campitello en un momento estadial (frío) anterior al OIS 6, es decir de más de 200.000 años de antiguedad.


Por último, en 2011 se publicaron los análisis de residuos y huellas de uso de los materiales líticos de Inden-Altdorf, en Alemania, cerca de Bonn (Pawlik y Thissen 2011). Es un yacimiento Micoquiense (Paleolítico medio), de algo más de 100.000 años. En este trabajo se presentan una vez más materiales bastante espectaculares: Abundantes (86) piezas líticas con indicios de enmangue y restos de residuos resinosos. Dichos residuos, al ser analizados, resultaron ser brea de corteza de abedul. 

Útiles de Inen-Atdorf (Alemania) con indicios de enmangue y adhesivo de brea de abedul. A partir de Pawlik y Thissen 2011, Figura 2.

El análisis de laboratorio en este trabajo es probablemente el más amplio y completo, de todos los que he ido citando (Pawlik es una autoridad en breas prehistóricas, habiendo estudiado numerosos casos del Neolítico). Esa profundidad de los estudios permitió a los autores sugerir un método de obtención de la brea, mediante combustión reductora: a partir de la manufactura de rollos de corteza de abedul, que se prenden por un extremo, y se introducen en agujeros en el suelo, quizás reforzados con cantos y con una piedra plana al fondo, para recoger los resultados (la brea líquida).

Además, las huellas de uso microscópicas permitieron detectar lo que los especialistas denominan "bright spots": zonas puntales de desgaste en la base de las piezas líticas. Esas marcas suelen interpretarse como producto del rozamiento con la materia dura (madera, asta...) del enmangue. Esos "bright spots" estaban, además, asociados a las concentraciones de brea.


Detalle de los residuos de brea (arriba) y de los "bright spots" microscópicos (abajo). A partir de Pawlik y Thissen 2011, Figura 4. 

El yacimiento de Inden-Altdorf se interpreta como un asentamiento al aire libre, en el que se llevaron a cabo tareas variadas, con predominio de las de preparación y reparación de útiles compuestos.  Un último aspecto importante es que, del conjunto lítico de 86 piezas con brea de corteza de abedul, 15 eran puntas de armas compuestas, que los autores interpretan como proyectiles (azagayas).

Breve balance final

La evidencia arqueológica permite decir, sin muchas reservas, que los humanos europeos del Pleistoceno medio y final dominaron la fabricación de útiles compuestos, junto con el uso de varios tipos de adhesivos de origen mineral y vegetal, que fabricaban a partir de técnicas complejas, que implican el uso especializado del fuego para una combustión reductora de las materias primas. Esta evidencia, además, parece particularmente asociada a los Neandertales, tanto en periodos antiguos (OIS 6 y 5) como en otros más recientes (OIS 4 y 3) del Paleolítico medio.

Bibliografía

Boëda. E., Connan, E., Dessort, D., Muhesen, S., Mercier, N., Valladas, H. y Tisnérat, N. (1996): "Bitumen as a hafting material on Middle Palaeolithic artefacts", Nature nº 380, pp. 336 - 338 (Letters to Nature).

Boëda, E., Bonilauri, S., Connan, J., Jarvie, D., Mercier, N., Tobey, M., Valladas, H., al Sakhel, H. y Muhesen, S. (2008): "Middle Palaeolithic bitumen use at Umm el Tlel around 70 000 BP", Antiquity, nº 82, pp. 853-86.

Cârciumaru, M., Ion, R.-M., Niţu, E.-C. y Ştefănescu, R. (2012): "New evidence of adhesive as hafting material on Middle and Upper Palaeolithic artefacts from Gura Cheii-Râşnov Cave (Romania)", Journal of Archaeological Science, v. 39, nº 7, pp. 1942–1950.

Grümberg, J.M. (2002): "Middle Palaeolithic birch-bark pitch", Antiquity, nº 76, pp. 15-16

Koller, J., Baumer, U., y Mania, D. (2001): "High-Tech in the Middle Palaeolithic: Neandertal-Manufactured Pitch Identified", European Journal of Archaeology, v. 4, nº 3, pp. 385-397.

Mazza, P. P. A., Martini, F., Sala, B., Magi, M., Colombini, M., P., Giachi, G., Landucci, F., Lemorini, C., Modugno, F. y Ribechini, E. (2006): "A new Palaeolithic discovery: tar-hafted stone tools in a European Mid-Pleistocene bone-bearing bed", Journal of Archaeological Science, v. 33, nº 9, pp. 1310-1318.

Pawlik, A. y Thissen, J. (2011): "Hafted armatures and multi-component tool design at the Micoquian site of Inden-Altdorf, Germany",  Journal of Archaeological Science, v. 38, nº 7, pp. 1699-1708.

Referencia de Research Blogging

Pawlik, A., & Thissen, J. (2011). Hafted armatures and multi-component tool design at the Micoquian site of Inden-Altdorf, Germany Journal of Archaeological Science, 38 (7), 1699-1708 DOI: 10.1016/j.jas.2011.03.001