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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Grabado no figurativo hecho por Neandertales en Gorham's Cave

ResearchBlogging.org
La cueva de la roca

Gorham's Cave es un importante yacimiento de Paleolítico medio situado en la costa del sur de la Península Ibérica, en concreto en Gibraltar. En esa cavidad habitaron algunos los últimos neandertales de Europa.

Pero bastante antes de su definitiva desaparición, en un momento anterior a 39.000 años cal. BP, esos habitantes de Gorham's Cave grabaron, al fondo de su cueva, un diseño geométrico: un dibujo cuidadosamente elaborado de líneas paralelas, que se cruzan con otras perpendiculares. Eso es lo que encontraron, en las excavaciones de 2012, los investigadores que trabajan allí. Y es lo que se acaba de publicar en un importante artículo de la revista PNAS.

El grabado neandertal de Gorham's Cave. Figura 2 en Rodriguez-Vidal et al. 2014.

Vamos a hablar del trabajo en si...

El reciente estudio se titula "A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar", y es obra de Joaquín Rodríguez-Vidal y colegas, entre los que destacaré a Francesco d'Errico (investigador muy vinculado a la transición PM-PS, el Chatelperroniense y  la industria ósea neandertal) y Clive Finlayson, por ser uno de los "clásicos", estudioso de los Neandertales del sur de Europa. Por supuesto, sin demérito de todos los demás firmantes del artículo. Al contrario, el trabajo se caracteriza por su interdisciplinariedad y se configura en un importante esfuerzo colectivo, desde muy diversas escuelas y técnicas.

El paper presenta el estudio de un grabado realizado por los Neandertales de Gorham's Cave, como decíamos al principio. Se trata de líneas paralelas cruzadas por otras casi perpendiculares, de apariencia profunda, precisas y bien organizadas en su distribución geométrica.

A partir de este punto, voy a organizar el comentario del artículo en base a tres preguntas: ¿Cómo se aseguran de que es realmente un grabado intencional y abstracto, y no otra cosa? ¿Cómo se aseguran de que fue realizado por los Neandertales? y ¿Qué importancia global tiene para los autores?

¿Cómo se aseguran de que es realmente un grabado intencional y abstracto, y no otra cosa? 

Para entender el detalle de cómo fue realizado el diseño, y descartar que pueda tratarse de otro tipo de marcas, se hizo un análisis exhaustivo de los surcos y de los estigmas dejados por las herramientas con las que se hizo el grabado. Y se comparó con diversos referentes experimentales y tafonómicos.

Los primeros párrafos y gráficos dejan claro que las marcas o surcos del grabado no son de origen natural, ya que ni se aproximan en forma, dimensiones o aspecto general a las grietas, ni a otras formas y alteraciones naturales de la roca.

A continuación hay toda una serie de estudios químico-geológicos, de observación microscópica, de análisis estadístico de profundidades, de morfología de las marcas, etc. Esos análisis permiten a los autores concluir sin muchas dudas que los surcos se grabaron con un instrumento lítico, de piedra tallada, con una punta robusta preparada para ello.

También se pudo determinar que las líneas se formaron tras repasar una y otra vez (probablemente más de 50 veces en los casos de los surcos mayores) cada parte del grabado. Y que se realizaron con movimientos repetitivos pero unidireccionales: Es decir, no con gestos de ida y vuelta, sino que cada trazo terminaba, se levantaba el útil grabador, se volvía al inicio de la línea y se repasaba de nuevo.

Esta forma de realizarse descarta que se pueda tratar de surcos formados durante alguna tarea de producción o gestión de recursos o herramientas. Por ejemplo, que fueran marcas dejadas al cortar sobre la roca pieles u otros materiales. La cuidadosa y metódica forma de elaboración, junto con la ausencia de marcas de cualquier proceso productivo, probaría que estamos ante una forma decorativa, o simbólica en los términos más generales (sobre su función o capacidad representativa solo podemos especular).

¿Cómo se aseguran de que fue realizado por los Neandertales?

Los investigadores que han trabajado con el grabado pueden asegurar, sin dudas razonables, que es algo creado por los habitantes neandertales de Gorham's Cave. Esto se sabe gracias a reunir la evidencia de la estratigrafía, la sedimentología, el estudio de los materiales antrópicos (en particular la industria lítica), y el contexto arqueológico general.

Por explicarlo de forma resumida: el grabado estaba sellado completamente por unos 40 cm de sedimentos intactos, que no habían sido removidos o re-depositados. Esos sedimentos corresponden  a un nivel (IV) que contiene única y exclusivamente una industria típica muy característica de los Neandertales europeos en general, y del Sur de la Península en particular: Un musteriense con talla Levallois y discoide, facetado de talones, y retocados como raederas, muescas y denticulados. Con una total ausencia de cualquier material de tipo Paleolítico superior. Ese nivel IV se depositó a lo largo de un prolongado espacio de tiempo, y tiene una horquilla temporal amplia, siendo sus dataciones más antiguas de 39.000 años cal. BP. Eso implica necesariamente que, como mínimo, el grabado es más antiguo que dicha datación, ya que los sedimentos empezaron a depositarse después de que estuviera hecho.

¿Qué importancia global tiene para los autores? 

En este punto, dejaré que ellos mismos lo digan, aportando sólo la traducción de sus palabras:

"La producción de dibujos grabados o pintados de forma intencional en los muros de cuevas se reconoce como un paso cognitivo decisivo en la evolución humana, considerado exclusivo de los humanos modernos. Aquí presentamos el primer ejemplo conocido de un patrón abstracto grabado por Neandertales, de Gorhams Cave en Gibraltar. Consiste en una trama cruzada profundamente impresionada en el lecho de roca de la cueva, con más de 39 ka cal. El grabado se hizo antes de la acumulación del nivel IV musteriense. La mayor parte de las líneas que componen el dibujo se hicieron repasando los surcos cuidadosa y repetidamente, con una punta lítica, lo que excluye la posibilidad de un origen no intencional o utilitario. Este descubrimiento demuestra la capacidad de los Neandertales para el pensamiento y la expresión abstracta."

Y de la conclusión del artículo:

"Se concluye que la habilidad para el pensamiento abstracto no era exclusiva de los Humanos Modernos."

Consideraciones y reflexiones finales: La coherencia del registro arqueológico

Para finalizar, me gustaría compartir una impresión personal: que la noticia me ha resultado poco sorprendente. 

Obviamente, celebro el hallazgo y el magnífico estudio, porque entre otras cosas, viene a corroborar buena parte de lo que se ha explicado en este blog durante los últimos años.

Pero no he tenido la sensación de "¡vaya sorpresa!"...

...lo que me ha venido a la cabeza es "por fin se da con ello" ...con una evidencia firme y bien documentada.

¿Por qué habrá sido esa mi reacción? ...yo lo atribuyo a mi concepción de registro arqueológico. Creo que cuando el registro se conoce en profundidad y se observa de forma crítica y global, tiende a resultar "agradecido": esto es, interpretable de una forma coherente y veraz. Y permite hacerse una idea general de "qué esperar" del grupo humano que produjo dicho registro.

En el caso de las gentes neandertales, el registro arqueológico (como hemos visto en infinidad de revisiones de artículos) transmite muchas cosas:

Nos habla de una variabilidad en los comportamientos económicos y sociales, de diferencias y cambios en sus formas de organización territorial (asentamientos, caza, etc.), de tradiciones diferenciadas en su forma de fabricar las herramientas... de procesos técnicos complejos, como usar resinas reducidas a brea por cocción reductora para unir útiles de piedra (tallada y retocada) con enmangues de madera (desbastados y elaborados)... ¡ahí es nada!

El registro también nos habla de enterrar a los muertos, de la obtención intencional de plumas y garras de águila o cuervo como probables adornos, y de otros usos de objetos decorativos.

Por todo ello, y ahora que los investigadores nos habíamos puesto las "gafas de ver", para mí era sólo cuestión de tiempo que se localizaran expresiones inequívocas de la capacidad neandertal para crear manifestaciones artísticas o decorativas.

Esto se une a otra cuestión que tenía y tengo más o menos clara. Considero que las manifestaciones artísticas y decorativas que cabe esperar del Paleolítico medio, serán siempre relativamente escasas y relativamente sencillas. Por dos motivos:

Uno, referido a la cuestión de la escasez, tiene que ver con la conservación de los materiales en una escala temporal que casi es más geológica que histórica. En general, todo el registro neandertal tiene más de 40.000 años, y los procesos diagenéticos o tafonómicos que afectan a esos materiales son, por puro paso del tiempo, mucho más acusados que los que afectan a materiales de menor antigüedad. Esto ya establece un sesgo, más o menos importante según el sitio. Como es lógico, prácticamente todo el material en madera, pieles, etc. no se conserva. Pero incluso los materiales típicamente imperecederos, como las rocas o el hueso del Paleolítico medio, han sufrido por norma general más alteraciones que los que son de épocas más recientes.

El otro motivo es el más importante, y sirve para explicar tanto con la escasez de evidencias, como con la relativa sencillez de las mismas. A mi juicio, las sociedades neandertales fueron, en su mayor parte y salvo algunas excepciones puntuales, sociedades humanas sencillas en cuanto a sus formas económicas y sus modelos de organización social (aunque no por ello poco eficientes, ni "poco inteligentes"). Esto es una cuestión estrictamente histórica, no evolutiva-cognitiva. Hay que recordar que el registro nos habla de que, en términos de capacidades y potencialidades, no hay nada significativamente distinto entre aquellos Neandertales y los cazadores-recolectores más cercanos a nosotros.

Volviendo a la cuestión de las manifestaciones decorativas, yo creo que esas sociedades con estructuras sociales y económicas sencillas, no necesitan de una simbología permanente (en objetos muy duros o en paredes rocosas), recurrente y muy elaborada. Esos elementos son necesarios en sociedades distintas, con requerimientos socio-económicos distintos. Por ejemplo, las del Paleolítico superior, o algunas de la MSA africana.

Por tanto, según mi valoración, lo que expresan las diferencias en el comportamiento "artístico", en último término, no son capacidades cognitivas distintas, sino una forma diferente, históricamente determinada, de organización social y económica.

Referencia de Research Blogging

Rodriguez-Vidal, J., d'Errico, F., Giles Pacheco, F., Blasco, R., Rosell, J., Jennings, R., Queffelec, A., Finlayson, G., Fa, D., Gutierrez Lopez, J., Carrion, J., Negro, J., Finlayson, S., Caceres, L., Bernal, M., Fernandez Jimenez, S., & Finlayson, C. (2014). A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar Proceedings of the National Academy of Sciences DOI: 10.1073/pnas.1411529111

lunes, 4 de agosto de 2014

El Viejo de La Chapelle-aux-Saints fue enterrado por sus semejantes

ResearchBlogging.org

Introducción

En esta ocasión traigo la revisión crítica de un artículo de comienzos de este año 2014, con el título "Evidence supporting an intentional Neandertal burial at La Chapelle-aux-Saints", que fue publicado en PNAS por William Rendu y un amplio equipo de investigadores.

Este artículo es una revisión reciente de las evidencias que existen sobre la siguiente cuestión:

¿Cómo un famoso fósil Neandertal, el "Viejo" de La Chapelle-aux-Saints, llegó a quedar enterrado, una vez fallecido, en una pequeña cavidad conocida como "bouffia Bonneval"?

El marco general de la investigación es, lógicamente, el de los enterramientos Neandertales. Se trata de un fenómeno ampliamente documentado desde Oriente Próximo hasta Francia y Bélgica en Europa occidental - y por cierto, hace tiempo escribí un extenso post sobre el tema, por si alguien está interesado.

A pesar de la existencia de un buen número de enterramientos,y de que las tumbas neandertales forman uno de los fenómenos mejor documentados del mundo funerario pleistoceno, varios investigadores y equipos siempre han arrojado críticas sobre el tema.

Dichas críticas, aunque en ocasiones parecen responder a situaciones de "atrincheramiento" en un modelo o escuela arqueológica concreta, también tienen un lado positivo: Fomentan la revisión crítica de las evidencias, y permiten trabajos como el que nos ocupa: un artículo que combina varios enfoques y técnicas para dar una visión más clara y sólida de lo que venía siendo un hecho aceptado (el enterramiento del "Viejo") pero quizás no suficientemente explicado.

He decidido ilustrar el post con esta magnífica reconstrucción
 del fósil LCS1 por el gran Gerasimov. Para más imágenes
y reconstrucciones, recomiendovisitar la exposición virtual en 
Kunstkamera

Metodología y evidencia

Los autores abordan el estudio a través de la investigación directa de las evidencias arqueológicas, lo que le da bastante solidez a sus resultados. El enfoque resulta en mi opinión directo, práctico y eficaz:
  • Por un lado, se hace un análisis tafonómico del estado de los huesos del "Viejo" (fosil LCS 1) y también de otros restos, sobre todo de fauna, hallados en en mismo lugar. La cuestión que subyace a este estudio comparativo es saber qué fenómenos deposicionales y postdeposicionales afectan a cada muestra, y determinar si el "Viejo" fue enterrado y se cubrió su tumba (o no), si hubo remociones o perturbaciones que afectaron a los huesos después del enterramiento, etc.
  • Por otro lado, se estudia, a través de una excavación en 2011 y 2012, y del análisis de la geomorfología y la sedimentología del sitio, todo el contexto geológico de la cavidad en si. Esto permite deducir cómo hubiera quedado el cuerpo en el caso de que no hubiera sido enterrado intencionalmente. También se pudieron documentar muchos detalles de la fosa original, aún conservados in situ, y comprender mejor su relación con los estratos adyacentes. 
Resultados

Después de revisar y valorar toda las evidencias, que no repetiré aquí (aunque recomiendo leerlas con atención en el artículo original y la Información Suplementaria) los autores aportan sus conclusiones:

  • En cuanto al origen de la cavidad en la que se depositó al "Viejo": no se puede afirmar categóricamente que fuera excavada para depositar al difunto, y podría haberse aprovechado un hueco natural (pero no una osera, ya que ni la cavidad ni la fosa tienen las dimensiones o condiciones adecuadas para la hibernación). Los autores documentan que, al menos, se modificó o amplió parcialmente una fosa que quizás existía previamente. Aunque ellos concluyen que lo más probable es que fuera excavada por otros Neandertales, no le dan una gran importancia interpretativa a este hecho. Como señalan, el aprovechamiento de cubetas o fosas naturales de cuevas es un comportamiento funerario muy común en el Paleolítico (y en la Prehistoria en general). 
  • En lo referido al hecho del enterramiento, no hay dudas razonables: El análisis tafonómico de los restos humanos neandertales demuestra que debió ser enterrado tras su muerte, y el cuerpo no estuvo un tiempo significativo en espacio vacío (por la conservación del cráneo, conexiones anatómicas, falta de marcas de animales, etc.). Y, por otro, lado, el análisis de la fosa, comparada con el resto de los estratos, sugiere que fue rellenada rápidamente, por agentes antrópicos.
Balance

En general, estamos ante un trabajo solido y bien construido, del que destacaría sobre todo un hecho: que la revisión de las evidencias sea arqueológica, y no una revisión, digamos, puramente bibliográfica o archivística.

Como puntos de crítica o cuestiones mejorables, se pueden señalar algunos detalles técnicos: he echado a faltar algunas imágenes microscópicas de las alteraciones tafonómicas de fauna y restos humanos, que podrían haber acompañado al texto principal o a la información suplementaria. Y, en la misma vena, quizás algún diagrama estratigráfico más de la "bouffia Boneval" hubiera venido bien. En todo caso son cuestiones muy específicas que no desmerecen la calidad general del trabajo.

Referencia de Research Blogging

Rendu, W., Beauval, C., Crevecoeur, I., Bayle, P., Balzeau, A., Bismuth, T., Bourguignon, L., Delfour, G., Faivre, J., Lacrampe-Cuyaubere, F., Tavormina, C., Todisco, D., Turq, A., & Maureille, B. (2013). Evidence supporting an intentional Neandertal burial at La Chapelle-aux-Saints Proceedings of the National Academy of Sciences, 111 (1), 81-86 DOI: 10.1073/pnas.1316780110

Bibliografía adicional

Boule, M. (1911-1913): L’homme fossile de la Chapelle-aux-Saints. Annales de paléontologie, t. VI-VII-VIII.

Dibble, H. L., Aldeias, V., Goldberg, P., McPherron, S. P., Sandgathe, D., Steele, T. E. (2014): A critical look at evidence from La Chapelle-aux-Saints supporting an intentional Neandertal burial. Journal of Archaeological Science, available online 14 May 2014.

Pettitt, P. B. (2002): The Neanderthal dead:exploring mortuary variability in Middle Palaeolithic EurasiaBefore Farming, 4, 1, pp. 1-19.

Trinkaus, E. (1985): Pathology and posture of the La Chapelle-aux-Saints Neandertal. American Journal of Physical Anthropology, 67, pp. 19–41.

jueves, 30 de mayo de 2013

Las herramientas de piedra de los Neandertales IX: La captación de materias primas en el Paleolítico medio

ResearchBlogging.org
Introducción (¡Alerta de post ultra-largo! Se aconseja café y sillón cómodo)

Hace unos días, un blogero experto en Prehistoria y apasionado de las industrias líticas (Katzman de Aggsbach's Paleolithic Blog) publicó una entrada sobre las materias primas con las que se fabrican las herramientas de piedra prehistóricas. En concreto, sobre las modalidades de captación en los yacimientos europeos de Paleolítico medio.

Ese post contiene muchos datos interesantes, y hay cosas en las que coincido plenamente. Por ejemplo, su reflexión final sobre la evidencia de contactos a larga distancia entre distintos grupos de poblaciones del Paleolítico medio europeo:

"...the very small but consistent number of finished  paleolithics derived from more than 50 km, even up to 300  km is most likely the signature of episodic interactions between Neanderthal groups , e.g. during multi-band aggregations or alliance visits. Researchers, who prefer the “cognitively impaired Neanderthal” model should consider that Neanderthal groups were not as isolated as predicted by their approach."

Es decir, que los movimientos de materias primas "exóticas", a larga distancia, evidencian -probablemente- relaciones sociales entre distintos grupos lejanos, lo que es incompatible con un modelo de "incapacidad cognitiva neandertal".

Sin embargo, lo que me dejó "rumiando" la entrada no fue esa parte: Fue la síntesis global que ofrece, unos párrafos antes, sobre el panorama de las materias primas en el Paleolítico medio:

"...fits exactly into the almost universal pattern that exists for the Middle Palaeolithic lithic raw material procurement in Europe. According to Féblot-Augustin (1993, 1997) 60–98 % of all lithic materials including cores and blanks came from within 5 km of all the sites; usually 10%–20% of materials came from 5- 30 km distance from the sites and consisted mainly of tools and blanks; A few entirely finished tools consistently were made on materials from 20 or 30 to 100 or even 300 km away."

Es decir, un patrón universal en el que la inmensa mayoría de las materias primas líticas se captan en el entorno cercano del yacimiento, muy pocos provienen de media distancia, y un número mínimo de larga distancia (de los que hablábamos antes).

Como digo, esta parte no me dejó muy convencido, porque lo cierto es que no encajaba en absoluto con la síntesis global que, en mi cabeza, yo hubiera dado de lo que sabemos de la captación de materias primas por parte de las sociedades neandertales. Mis problemas con esa síntesis de Katzman son, básicamente dos:
  1. En primer lugar, creo que el patrón general puede ser relativamente correcto; pero a la vez estoy seguro que hay variaciones -tanto en el tiempo (pre-) histórico, como por regiones y zonas- que son suficientemente importantes como para ser mencionadas, ya que cambian sustancialmente la imagen global. Y es que, tanto el exceso de generalización, como el exceso de detalle pueden hacer irrelevante una síntesis: El primero porque no dice nada más que "perogrulladas", y el segundo porque se pierde en el detalle.   
  2. Y, en segundo lugar, me parece que si la distancia de captación, fuera "lo más importante" que a los investigadores se les hubiera ocurrido para estudiar las sociedades humanas del Paleolítico medio... entonces habría un problema: ¡un problema de los investigadores! Pero creo que no es así, y que en las últimas décadas, varios investigadores han trascendido esa visión de la distancia de captación como el objetivo a "descubrir". Y ese dato se ha convertido en una herramienta más, para poner de relieve cuestiones más importantes: Las bases de los sistemas de movilidad, y de la gestión del utillaje y de los recursos. Es decir, las bases de los sistemas económicos y sociales de las sociedades neandertales. 
Sin embargo, esas eran -al fin y al cabo- impresiones generales mías, y quise comprobar si tenían una base en los trabajos más recientes. Por eso busqué de tiempo, en los últimos días, para leer y re-leer varios de los trabajos que me parecen más significativos al respecto, de la última década.

Ahora sin más dilación, paso a comentar lo que me ha parecido más significativo en cuatro de esos trabajos. Los lectores podréis juzgar, al final, si es normal o no que me "chirríen" esas visiones, como la que ofreció en su post Katzman.. que, ojo, también se pueden leer en trabajos de lo más actual, y en publicaciones de impacto. En todo caso, recomiendo leer el post original de Katzman y, por supuesto, todos los trabajos sobre los que voy escribir a continuación.


El ámbito de Francia

Los dos primeros trabajos que comentaré tratan de estudios que han abordado, con perspectivas muy distintas, la cuestión de la captación de materias primas en el Paleolítico medio en el territorio de la actual Francia. 

En primer lugar, tenemos un trabajo de Fernandes, Raynal y Moncel (2008), sobre la captación de sílex en yacimientos del Macizo Central (Massif Central), que es una zona bastante montañosa. Y también en otro sitio del Valle del Ródano (una cuenca con paisaje mucho más abierto).

Este trabajo medra bastante en el modelo más clásico: el de las distancias de cada yacimiento a los puntos de aprovisionamiento del sílex. Pero a la vez, hay un esfuerzo por comparar lo que sucede en distintos ámbitos (valle abierto vs. región de montaña) y, sobre, todo a lo largo del tiempo: desde el Paleolítico Medio más antiguo hasta los últimos momentos del Musteriense, en el OIS 3.

El Macizo Central (Massif Central) de Francia, imagen de Wikimedia Commons, con Licencia GNU Free Documentation.

El yacimiento de Sainte-Anne 1 (nivel J1) data del OIS 6 (unos 190.000 años). El sílex es aquí poco abundante, y supone el 20% del total de las materias primas (el resto son cuarzos, basaltos y otras rocas eruptivas, de origen muy cercano al yacimiento).

En cuanto al sílex el 90% proviene del entorno cercano, de hasta unos 20 Km de distancia. Un 9% es regional, de fuentes de aprovisionamiento que están hasta 65 Km. Y un 1% es de origen "remoto", más allá del ámbito regional.

Área de captación del sílex de Sainte- Anne 1 (nivel J1), figura 6 en Fernandes, Raynal y Moncel (2008)

Con estos datos y la procedencia concreta de los materiales, los autores explican que la información regional da movimientos dentro de esos 65 Km de radio, alrededor del sitio. Aunque los autores no lo destacan mucho, ese radio es enorme, y abarca de hecho la mayor parte del Macizo Central. Por otra parte los datos del material "remoto" (que son por cierto objetos terminados: herramientas talladas y reavivadas de pequeño tamaño) hablan de movimientos puntuales N-S en el corredor de Allier. Es decir, cruzando el Macizo Central y entre las cuencas del Loira y el Ródano.

Otro lugar estudiado por Fernandes, Raynal y Moncel (2008) es Payre (nivel Gb), en una zona abierta del Valle del Ródano. Data del OIS 7, por lo que es, de nuevo, muy antiguo (unos 240.000 años). En este yacimiento el sílex es muy abundante, componiendo algo menos del 90% de las materias primas (el resto son otras rocas locales). La captación del sílex es un 88% local, en general obtenido a menos de 10 Km, con un componente regional del 12%, que proviene de lugares de captación situados entre 30 y 60 Km de distancia. Estos materiales regionales sugieren movimientos por la rivera del Ródano, y en concreto hacia el Sur.

Avanzando en el tiempo del Paleolítico medio, los autores aportan también los datos de Baume Vallée (unidad 1), situado en el Macizo Central, y que data del OIS 5a (unos 85.000 años). Aquí el sílex supone el 90% de las materias primas (el otro 10% son otras rocas locales, de nuevo).

La captación es sobre todo local (a menos del 10 Km), con una parte menor -pero importante- de tipo regional (con fuentes de materia prima a 45 y 50 Km). Y con presencia puntual de sílex "remoto", de más de 100 Km de distancia.

El material regional sugiere de nuevo un área de captación realmente amplia, y apunta a movimientos E-O (o más en concreto NE-SO) dentro del Macizo Central. Y, por su parte, el material "remoto" apuntaría a movimientos N-S a través del Macizo Central.          

Para finalizar, Fernandes, Raynal y Moncel (2008) aportan los datos de Saint-Arcons-d'Allier (unidad 7), situado una vez más en el Macizo Central, y datado en el final del OIS 3 (en torno a 40.000 BP, aunque es difícil precisar). En este sitio predominan las rocas volcánicas y los cuarzos, de origen local. El sílex es minoritario y proviene sobre todo del entorno cercano del yacimiento (hasta 15 Km de distancia), con una parte menor de origen regional (varios sitios a 40-50 Km de distancia).

Como síntesis, los autores ofrecen una visión que se acomoda al paradigma clásico (i.e. el descrito por Katzman y que yo comentaba en la introducción de este post). Por otra parte, al comparar los distintos ámbitos y momentos, sus conclusiones son estas:
  1. El ámbito geológico es muy importante (¿como podría no serlo, de todas formas?).
  2. Las sociedades de Paleolítico medio más reciente son más complejas y tienen una capacidad superior de conocer, controlar y explotar el medio (mineral en este caso). Una capacidad que no queda claro si sería cognitiva o simplemente de complejidad organizativa.
Yo lo cierto es que no comparto plenamente estas conclusiones, basándome en sus propios datos. O, mejor dicho, creo que con toda la información que tienen se podrían haber dicho cosas mucho más interesantes. Pero eso daría para otro post completo, así que... para otra vez.

Otro trabajo sobre captación de materias primas en el Paleolítico medio, y en la actual Francia, es el de Slimak y Giraud (2007). Estos autores van de lleno a una cosa muy concreta, que ya hemos tocado al comienzo de la entrada: Las relaciones a larga distancia entre grupos, evidenciadas por el transporte de materias primas de lugares muy lejanos. Para ello estudian el sitio de Gran Champ, en el Valle del Loira, y casi en el Macizo Central. Es un yacimiento Musteriense clasificado como tipo Quina, y lo que se estudian son 568 piezas de procedencia "remota" o "exótica" (un 1% del total de las materias primas de Grand Champ).

Esos materiales provienen de sitios que están hacia el Norte y Noroeste (a más de 200 Km a vuelo de pájaro), hacia el Nordeste (a 80 Km a vuelo de pájaro), y hacia el Mediterráneo (a más de 160 Km a vuelo de pájaro). Hay que tener en cuenta que esto son distancias medidas rectas sobre el mapa, pero que implican desplazamientos a pie mucho mayores. Por ejemplo, el movimiento de 200 Km a vuelo de pájaro hacia el Nordeste podría suponer más de 400 Km a pie. 

Origen de los principales materiales "exóticos" de Grand Champ, figura 2 en Slimak y Giraud (2007). 

En este trabajo hay al menos una descripción algo más detallada, que se agradece, sobre el tipo de formato y la función que cumplieron esos materiales en el yacimiento. Se describen como útiles y útiles-soporte (de talla), que funcionan tanto en su papel de herramientas como sirviendo de núcleos para un nuevo utillaje de pequeño tamaño. Llegarían en forma de lo que se denomina, desde la tipología clásica, "limaces". Es una pena, de todas formas, que no se profundice más en el papel económico que pueden tener estos materiales.

Si que hay una cierta preocupación por una explicación más social: Para Slimak y Giraud (2007), estas evidencias dan cuenta de desplazamientos de las materias primas entre las grandes cuencas fluviales (Ródano y Loira), y más en general, entre la vertiente atlántica y la mediterránea. Y deben implicar intercambios entre poblaciones, por lo que se trata de relaciones estructuradas entre diferentes grupos sociales.

Y, para concluir, añaden que esa evidencia "still more clearly underlines our ignorance of Middle Palaeolithic societies". Algo que suscribo plenamente.


El ámbito de la Península Ibérica

Veamos ahora un par de trabajos que abordan la captación de materias primas líticas en el ámbito peninsular. Y en concreto, en la zona norte de la actual España. 

El primero de esos trabajos es el de Carrión, Baena, Conde, Cuartero y Roca (2008) sobre el Musteriense en Cantabria, pero que se centra sobre todo en los trabajos en la cueva de El Esquilleu. En su trabajo se recogen los datos que ya habían ido publicando esos investigadores sobre las materias primas líticas. Y se integra esa información con lo tecnológico, lo paleo-ambiental, etc, para proponer modelos bastante holísticos (completos, que buscan explicar la mayor parte posible de la evidencia y de las sociedades humanas estudiadas).

El Esquilleu es una cueva situada en una zona de montaña, en el interior de un desfiladero de los Picos de Europa. Es una zona que puede considerarse realmente de media-alta montaña, aunque el sitio en particular no está a gran altura. La cueva contiene una amplia secuencia de niveles musterienses.

La parte más antigua de la secuencia (niveles XXX a XVIII), tiene más de 50.000 años BP (antes del Presente), sin calibrar. La captación de materias primas en este tramo es compleja, selectiva, y a media distancia:
  • Compleja: Hay muchos materiales captados, de distintas cualidades, incluyendo sílex, un tipo especial de calizas, cuarzo, cuarcita y radiolarita. 
  • Selectiva: hay una selección de calidades y materias, y formatos de los nódulos iniciales (los que se tallan) en función de la técnica de talla que se va a aplicar.
  • A media distancia: Con captación de los nódulos para la talla de afloramientos que están a una distancia de unos 30 kilómetros, sobre todo en dirección norte, hacia la actual costa del Mar Cantábrico (y también hacia la zona pre-litoral).
Los autores del trabajo sugieren que en este momento, la ocupación del El Esquilleu reflejaría su papel como centro estratégico en una gestión de los recursos de tipo "residencial" (un lugar central durante buena parte del año, desde el que se explotan los recursos circundantes).

Desplazamientos y áreas de captación de materias primas en El Esquilleu, figura 7 en Carrión et al. 2008)

Los niveles centrales de la secuencia de El Esquilleu (XVII-XI) están datados entre más de 40.000 años BP, y unos 36-35.000 años BP (sin calibración). En este tramo la captación de materias primas sería "enfocada" (el término es mío, interpretando lo que dicen los autores), selectiva, y a media distancia.
  • "Enfocada": Centrada en captar cuarcitas de buena calidad para la talla, con recogida de otras materias primas de forma complementaria.
  • Selectiva: Como en el primer tramo, hay una selección de calidad, materia y formato, en función de la talla aplicada. 
  • A media distancia, de fuentes de aprovisionamiento situadas a unos 30 Km en desplazamientos hacia el Sur, hacia el Valle de Liébana.
En esta parte de la secuencia, Carrión et al. (2008) sugieren que el Esquilleu tiene una naturaleza "logística": cumple un papel destacado pero en paralelo a otras ocupaciones hipotéticas.

Por último, el tramo final de la secuencia (niveles X a VIII) está datado en un máximo 35.000 BP y un mínimo por determinar (pero probablemente cercano a los 25.000 años BP). Estas ocupaciones son mucho menos intensas y estructuradas que las anteriores, y se caracterizan por una captación de materias primas poco selectiva (en cuanto a calidad de las materias primas), y muy local (en las riveras inmediatas del río Deva). Hay una especialización en la captación de ciertos nódulos, a la que se da una explicación tecno-funcional, ya que la producción se centra en la obtención de puntas de piedra.

La interpretación de los autores apuntan a una crisis y desestructuración del poblamiento en esta zona y/o pérdida del papel destacado de El Esquilleu en la gestión del territorio.

Otro trabajo importante en este tema de las materias primas es el de Ríos-Garaizar (2008), sobre las industrias líticas de Amalda y Axlor. Este autor, como en el caso de Carrión et al. (2008), concibe el estudio del utillaje lítico de una forma integral, e incluye de manera destacada la captación de las materias primas en las explicaciones.

El estudio de Ríos-Garaizar (2008) se centra en el ámbito del actual País Vasco, en torno al Golfo de Vizcaya y tanto en zonas prelitorales como de media montaña (Montes Vascos).

La cueva de Amalda, uno de los sitios estudiados por el autor, se sitúa en una zona abrupta y de roquedo, en la zona pre-litoral cerca del Golfo de Vizcaya. Tiene una ocupación Musteriense cuya cronología no se ha determinado, pero puede estar entre el OIS5 y el OIS 3.

Las materias primas se dividen entre el sílex (75%) y otras (vulcanita, lidita, cuarcita y cuarzo, sobre todo). Esas otras materias primas provienen en su mayor parte de la cuenca del río cercano.

En cuanto al sílex, algo más del 85% proviene del litoral actual, situado entre 5 y 10 Km de distancia del yacimiento. Y el 15% restante llega desde el Sur, de afloramientos situados a más de 75 Km. de distancia (Urbasa y Treviño).

Captación de materias primas en Amalda nivel VII, Figura 17 en la Tesis Doctoral de Ríos-Garaizar (2006).

Como hemos dicho, hay otros aspectos importantes del utillaje lítico: el formato con el que se introducen los núcleos y soportes en el yacimiento, cómo y para qué se tallan, qué tipo de útiles se fabrican, cómo se usan, etc. Precisamente con esos aspectos se puede integrar, e interpretar en conjunto, la captación de las materias primas, para conseguir entender mejor todo el proceso productivo. Y, por tanto, hacer inferencias relevantes sobre "cómo funcionan" en ese ámbito, aquellos grupos humanos neandertales. 

En el caso de Amalda, el sílex es gestionado de manera diferente al resto de las materias primas, con la excepción de la cuarcita (de buena calidad para la talla). Esas materias primas llegan a Amalda como útiles terminados, y como núcleos pequeños, de los que se obtienen herramientas de pequeño tamaño, de filos que son -por lo general- agudos.

El resto de las materias primas se introducen como núcleos grandes, y se tallan en el sitio. Estos dos tipos de gestión, de diferentes grupos de materias primas, son complementarias entre sí, y proveen de un utillaje variado en cuanto a tamaño, y también en cuanto a las propiedades de sus filos, etc.

El otro yacimiento estudiado por Ríos-Garaizar (2008) al que me referiré aquí, es Axlor (que yo también estudié, por cierto, en mi Tesina y en mi Tesis). Tiene una importante secuencia de niveles musterienses, de los cuales se selecciona uno más antiguo (nivel N) y dos más recientes (D y B), para destacar las diferencias y los cambios en el tiempo.

El nivel N es musteriense, como toda la secuencia, y tiene más de 50.000 años BP, si bien es difícil precisar cuantos más (yo consiero que no debe ser más antiguo de 70.000 BP). En cuanto a las materias primas, el sílex supone un 42%, el cuarzo un 32%, y la lutita un 21% (y un 5% de otras materias minoritarias). Cuarzos y lutitas son captadas a menos de 10 Km del yacimiento, pero el sílex proviene de fuentes más alejadas. Si apartamos el 10% cuyo origen no se ha determinado, el resto queda así: en torno al 85% proviene de la actual costa, al Norte, a un mínimo del 30 Km; y el resto (aproximadamente un 15%) del Sur, entre 30 y 50 Km según la fuente concreta (Urbasa, Loza o Treviño).

El sílex, en este caso, llega en forma de útiles terminados (como las puntas), de soportes (lascas) no muy grandes, y de núcleos de tamaño reducido, con los que se talla un utillaje de pequeño tamaño. Las otras materias primas llegan en forma de soportes de mayor tamaño, y como núcleos ya desbastados, preparados para la talla y de mayor tamaño que los de sílex. Aunque se producen útiles de mayor tamaño, las formas y el tipo de zonas activas son similares a los del utillaje en sílex.

Los niveles B y D de Axlor también son musterienses, datados en el OIS 3 (y en concreto, entre 44-42.000 BP, sin calibrar). En las materias primas, más del 80% es sílex, y el resto lo componen otras materias como la lutita, el cuarzo, la vulcanita, la ofita y la cuarcita. Estas materias primas "minoritarias" provienen del entorno inmediato, en el caso de la lutita y el cuarzo; y de unos 25 Km de distancia en el caso de la vulcanita y la ofita.

El cuanto a la procedencia del sílex, en el nivel D (h. 44.000 BP) proviene a partes iguales (50%-50%) de la costa Norte, y de las fuentes de aprovisionamiento al Sur (Treviño, Urbasa y Loza). Las distancias están, por tanto, entre 30 y 50 Km. Por su parte, en el Nivel B (h. 42.000 BP) dos tercios del sílex proviene del Norte, y el tercio restante del Sur. Y, es importante señalar que, en ambos niveles, se constata la presencia de algunos objetos de sílex "remoto", proveniente del Norte de los Pirineos, con las posibles fuentes de aprovisionamiento a más de 100 Km.

Una vez más, en estos niveles se puede observar que cada materia prima se introduce de forma algo distinta al yacimiento, se talla de maneras distintas, y sirve para obtener un utillaje diferenciado. El sílex llega como útiles-núcleos (raederas Quina de gran tamaño, inicialmente). Estas matrices se usan para producir otros útiles (que también se obtienen, puntualmente, de núcleos que llegan ya desbastados y preparados para la talla).

En cuanto a la lutita y el cuarzo, su introducción es distinta en ambos niveles: En el nivel B llegan como núcleos algo preparados, que se tallan en el sitio; y en el nivel D llegan, sobre todo, como útiles ya conformados. Por lo que respecta a la vulcanita y ofita, sirven para obtener macro-utillaje (algunos útiles de gran formato).

A mi modo de ver, lo importante del trabajo de Ríos-Garaizar (2008) es que pone de manifiesto el gran potencial explicativo del estudio de las materias primas, siempre que se cumplan un par de condiciones:
  1. Que no se considere que dar unas distancias a las fuentes de aprovisionamiento, un territorio de captación, y unos porcentajes de materias primas, es suficiente. Hay que dar el paso siguiente:
  2. Que se integre de manera efectiva toda la información sobre la industria lítica (obtención, transporte, talla, configuración, reavivado y uso, abandono).
Así, en este trabajo hemos podido ver cómo esos grupos humanos (Neandertales) establecieron sistemas complejos, y muy estructurados de obtención y gestión de sus herramientas, con una planificación previa, minuciosa, y a largo plazo. También queda claro que esos sistemas cambian en el tiempo, y esos cambios pueden tener muchos matices: ser a pequeña escala (como en los niveles B y D de Axlor) o "dar la vuelta" por completo al modo de gestionar las materias primas (como entre la parte antigua y la más reciente de la secuencia de ese yacimiento).

Cierre

Llegados al final del post, cabe hacer un pequeño balance y poner en consideración si la síntesis de Katzman es del todo correcta, o bien mis propias reservas tienen sentido, a la luz de lo expuesto en estos trabajos.

La primera cuestión sería si la imagen general de Katzman es correcta. Yo diría que sí: en el cómputo global, parece que en los yacimientos musterienses (de estas regiones) la captación de materias primas es de tipo local-regional, circunscrita a ámbitos menores de 30 Km. Con la salvedad que los estudios peninsulares sugieren que los materiales provenientes de medias distancias (digamos en torno a unos 30 Km) pueden haber sido algo subestimados.

A continuación, la siguiente pregunta en importancia sería esta: ¿Existen excepciones, a esa tónica general, suficientemente significativas como para que no puedan ser obviadas? La respuesta, creo que es claramente afirmativa. Tenemos el caso de los niveles antiguos de El Esquilleu, con captación a distancias relativamente largas. Pero, sobre todo, están los niveles de Axlor, donde prácticamente todo el sílex viene de sitios a más de 30 Km, y de dos o más fuentes geográficamente dispersas.

Y, por último, nos quedaría la cuestión más general y teórica: preguntarnos si con establecer porcentajes de materias primas, y la distancia a su fuentes, es ya suficiente. O si, por el contrario, lo importante es integrar esa información con "todo lo demás", en modelos generales que permitan interpretar de forma más completa las evidencias, y aportar explicaciones más holísticas.

Creo que mi postura al respecto habrá quedado bien patente a estas alturas. Y que los yacimientos aquí revisados, y los resultados obtenidos en los distintos trabajos hablan por si solos.


Referencia de Research Blogging

Fernandes, P., Raynal, J., & Moncel, M. (2008). Middle Palaeolithic raw material gathering territories and human mobility in the southern Massif Central, France: first results from a petro-archaeological study on flint Journal of Archaeological Science, 35 (8), 2357-2370 DOI: 10.1016/j.jas.2008.02.012


Referencias adicionales

Carrión, E. Baena, J. Conde, C., Cuartero, F. y Roca, M. (2008): Variabilidad tecnológica en el musteriense de Cantabria. Treballs d'Arqueologia, 14, pp. 280-318.

Ríos-Garaizar, J. (2006). Industria lítica y sociedad en la Transición del Paleolítico Medio al Superior en torno al Golfo de Bizkaia. Tesis Doctoral. Universidad de Cantabria.

de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales. Treballs d'Arqueologia, 14, pp. 171-194.

martes, 12 de marzo de 2013

Aranbaltza, un nuevo yacimiento Chatelperroniense en Bizkaia

ResearchBlogging.org
Introducción

En este post voy a escribir sobre un yacimiento del que se sabe, a día de hoy, relativamente poco. Se trata del sitio al aire libre de Aranbaltza, en Barrika (Bizkaia, País Vasco). Es un lugar arqueológico del que tenemos un conocimiento parcial, por las circunstancias en que fue descubierto, y por el limitado conjunto de evidencias que se han recuperado. Debo añadir, no obstante, que dicho conjunto ha sido aprovechado al máximo por parte de los investigadores que trabajan sobre el mismo.

Dichos investigadores publicaron el pasado año (2012) un artículo enormemente interesante. En ese trabajo daban cuenta de sus estudios sobre el material arqueológico recogido, y también sobre lo poco que se conoce del propio yacimiento.

Hay que decir que, en este caso concreto, la falta de información puede ser algo temporal "si todo va bien". Es decir, si los arqueólogos pueden desarrollar su labor científica, de excavación e investigación, en los próximos meses y quizás años. En ese sentido, los autores del artículo al que me refería ahora mismo están llevando a cabo tareas de prospección y sondeo en la zona (com. personal Joseba Ríos-Garaizar) y planean una excavación para este verano.

Unas notas sobre el sitio

Lo que sucede en Aranbaltza es que el sitio apenas se conoce, ya que no está excavado con metodología arqueológica. Sin embargo, los investigadores creen que se conserva buena parte del yacimiento aún enterrado, intacto. 

Todos los materiales estudiados, en realidad, fueron recogidos por un arqueólogo después de que una pala excavadora "tocara" una parte de los estratos que forman el yacimiento, durante las obras de una canalización.

A pesar de que la mayor parte del contexto (estratigráfico, por ejemplo) de esos materiales se ha perdido, la cuidadosa recogida de los mismos, junto con sus propias características (son materiales muy poco alterados por procesos tafonómicos post-deposicionales) han propiciado dos cosas:

  • La primera, deducir que el propio yacimiento es de enorme interés y que realmente merece una excavación. 
  • La segunda, un estudio tecno-tipológico de esos materiales (que es, precisamente, el contenido principal del artículo que estamos tratando). 

El estudio de la industria lítica

Todos los materiales recogidos son líticos. De hecho, los autores consideran que en el yacimiento en sí no se conservan restos óseos (por ejemplo, los de fauna consumida) aunque quizás sí puedan recuperarse carbones en una futura excavación. La ausencia de fauna es relativamente típica de los sitios al aire libre, por la meteorización y el acceso de los carroñeros, y también influye el contexto geológico (determinados suelos destruyen los huesos con relativa rapidez, y otros los conservan).

La colección de materiales es por tanto, lítica. Se trata de piedras talladas, en su mayor parte sílex (99,9%), y de algunos cantos usados como percutores (de arenisca y cuarcita). Es una muestra bastante respetable (2021 restos) y contiene toda la secuencia de talla o cadena operativa. Es decir, contiene muestras de todos los pasos intermedios de la fabricación de las herramientas de sílex: de los propios núcleos (en distintos grados de explotación, desde apenas empezados a completamente agotados) a los productos finales, retocados y/o usados.

Esa cadena operativa es de clara adscripción chatelperroniense. Este ha sido uno de los criterios para clasificar el conjunto dentro de ese tecnocomplejo del Paleolítico superior inicial. El Chatelperroniense, como los lectores asiduos del blog sabrán,  está asociado a las últimas poblaciones neandertales de unas zonas muy concretas de Francia y la cornisa cantábrica.

En concreto, la cadena operativa laminar de Aranbaltza es similar a la de otros sitios chatelperronienses como La Côte, Roc de Combe, Le Basté, Quinçay o Vieux Coutets (Pellegrin 1995, Grigoletto et al. 2008, Roussel y Soressi 2010, Bachellerie 2011), tanto en la producción laminar en sí, como en la forma de gestionar los núcleos mientras se talla.

Figura 4 en Ríos-Garaizar, Líbano Silvente y Garate Maidagan 2012. 

El otro argumento que adscribe el conjunto al chatelperroniense es la tipología, y en concreto los tipos más característicos de ese tecnocomplejo: Las puntas de Chatelperrón, cierto tipo de raspadores sobre lasca, y las láminas de dorso marginal.

Interpretación del yacimiento

A partir de las características de la industria lítica, los autores han planteado algunas hipótesis sobre la función del sitio, que se podrán comprobar y completar cuando se excave.

En concreto, aunque hay una importancia de las tareas de talla, no parece que esta sea la única actividad llevada a cabo en el lugar. Es decir, no se trataría de un "taller de sílex" en sentido estricto.

El utillaje lítico es bastante variado (además de los tipos característicos ya mencionados hay perforadores, buriles, truncaduras, denticulados, raederas y muescas). Y en muchos casos, muestra indicios de haber sido usado en distintas tareas. Eso les lleva a plantear que se puede tratar de un asentamiento chatelperroniense al aire libre, de cierta importancia. Como, por ejemplo, el de Le Basté (también en el Golfo de Bizkaia, pero en la parte que hoy es Francia).

Balance

En resumen, un interesante trabajo sobre un yacimiento que, esperemos, tenga mucho que decir en los próximos años. Sería una aportación de gran importancia, porque el registro chatelperroniense en la cornisa cantábrica es muy limitado (siendo Morín y Labeko Koba dos notables excepciones). En lo referido a sitios chatelperronienses al aire libre, sería el primero en la P. Ibérica, estudiado de manera integral.

Teniendo en cuenta, además, el excelente estado de conservación del material lítico, se puede concluir que es realmente un yacimiento muy prometedor.

Referencia de Research Blogging

Joseba RIOS-GARAIZAR, Iñaki LIBANO SILVENTE, & Diego GARATE MAIDAGAN (2012). El yacimiento chatelperroniense al aire libre de Aranbaltza (Barrika, Euskadi) MUNIBE (Antropologia-Arkeologia), 63, 81-92

Referencias adicionales 

Bachellerie, F. (2011): Quelle unité pour le Châtelperronien? Apport de l’analyse taphonomique et techno-économique des industries lithiques de trois gisements aquitains de plein air: le Basté, Bidart (Pyrénées-Atlantiques) et Canaule II (Dordogne). Tesis Doctoral. Université Bordeaux I. Burdeos.

Grigoletto, F., Ortega, I.; Ríos, J. y Bourguignon, L. (2008): "Le Châtelperronien des Vieux Coutets (Creysse, Dordogne). Premiers éléments de réflexion". En Jaubert, J.; Bordes, J.-G. y Ortega, I. (Eds.): Les societés du Paléolithique dans un Grand Sud-Ouest de la France: noveaux gisements, noveaux résultats, nouvelles méthodes. Journées SPF, Université Bordeaux 1, Talence, 24-25 Novembre
2006. Société Préhistorique Française. Paris, pp. 245-259.

Pellegrin, J. (1995): Technologie lithique: le Châtelperronien de Roc-de- Combe (Lot) et de la Côte (Dordogne). Cahiers du Quaternaire. CNRS. Paris.

Roussel, M. y Soressi, M. (2010): "La Grande Roche de la Plématrie à Quinçay (Vienne). L’évolution du Châtelperronien revisitée". En: Buisson-Cattil, J. y Primault, J. (Eds.): Préhistoire entre Vienne et Charente. Hommes et sociétés du Paléolithique. 25 ans d’archéologie préhistorique en Poitou Charentes. Association des Publications Chauvinoises. Chauvigny, pp. 203-220.

lunes, 30 de julio de 2012

Conejo asado y otras delicias (2ª parte)

ResearchBlogging.org
   
Podéis leer la primera parte de este post aquí: Conejo asado y otras delicias (1ª parte).

En esta segunda nota, me centraré en el estudio de D. Cochard et al. (2012), sobre el consumo de conejos en el yacimiento neandertal (Musteriense típico, en cronología de Paleolítico medio) de Les Canalettes, que está situado en el sureste de Francia. Haré una revisión crítica de los análisis que realizan sobre los restos de fauna (en concreto los Oryctolagus cuniculus) y de sus resultados, tratando de explicarlos lo mejor posible, de forma objetiva.

El yacimiento es un abrigo rocoso orientado al sur-suroeste en las estribaciones del Macizo Central. Tiene tres niveles arqueológicos de Paleolítico medio, con fauna de ungulados y presencia de conejo en todos ellos. Dos de los niveles habían sido estudiados con anterioridad, y la presencia de esos lepóridos se consideró cómo una acumulación natural, sin intervención humana. Los conejos del nivel restante (denominado Nivel 4) son los que estudian Cochard y colegas. Para estudiar el origen y la naturaleza de la acumulación de restos de conejo en el Nivel 4, los autores analizan múltiples lineas de evidencia, de forma complementaria.


Partes anatómicas

La primera de esas líneas es el estudio de la representación anatómica (las partes del esqueleto presentes y su frecuencia). Esa representación queda recogida en varias tablas y gráficos, entre los que destaca el gráfico que reproduzco a continuación, y que me ha parecido uno de los mejores de este tipo que haya visto:

Figura 4 de Cochard et al. (2012).

Las conclusiones de ese análisis son limitadas pero interesantes: Por una parte, se documenta que hay una sobrerrepresentación de las diáfisis (caña del hueso) frente a las epífisis (parte final) en los huesos largos. Y, por otro, los autores concluyen que no hay una correlación entre la densidad ósea de los restos y su presencia, lo que apunta a que no hay un sesgo muy marcado por una hipotética destrucción de los restos menos densos, que son más frágiles. En este sentido, puede asegurar que los resultados son concluyentes, porque en un primer momento su tabla (nº 5) y figura (nº 5) no me convencían, y me he tomado la molestia de verificar la ausencia de correlación, que ha resultado tal y cómo dicen Cochard y colegas.


Patrones de fractura

El siguiente paso del estudio es abordar los patrones de fragmentación ósea, en concreto centrándose en los huesos largos. Para ello se estudia el tipo de fractura, centrándose en saber si se produjo en fresco o en seco. Los resultados se resumen muy bien en su figura 7, que muestra cómo la muestra de Canalettes nivel 4 se agrupa con otros yacimientos en los que los conejos fueron consumidos o bien por humanos, o bien por otros carnívoros. Y, por el contrario, se separa de las muestras de acumulaciones naturales de lepóridos. Esto aleja la posibilidad de una acumulación natural (tipo madriguera, etc) cómo explicación de la presencia de los conejos del nivel 4.

Figura 7 de Cochard et al. (2012).
     
Además, en el detalle de los patrones de fractura de esos huesos, hay algunos indicios que apuntan más bien a una acción humana: algunas zonas cercanas a las articulaciones  muestran daños que son típicos de la desarticulación sistemática de las extremidades de un conejo, algo que haría un ser humano (y no harían otros carnívoros).


Modificaciones en la superficie del hueso

Esta es otra de las líneas centrales del análisis de Cochard y colegas. En primer lugar, presentan las modificaciones de agentes naturales abióticos (es decir, que no son animales ni plantas). En este aspecto, no coincido mucho en la atribución de un conjunto importante de melladuras y estrías a "abrasión sedimentaria".

No digo que no sea posible, pero me llama la atención que se desestime el "trampling" (acciones de arrastre, pisoteo, movimiento, etc) con  el argumento de que "produce normalmente orientaciones aleatorias". El carácter aleatorio de las estrías que se atribuye al "trampling", suele ser más a escala microscópica que macroscópica y, en todo caso, tiene su razón de ser en la acumulación de diferentes grupos de estrías que se forman en distintos momentos mientras los objetos se desplazan y rozan unos contra otros. En todo caso, coincido -en términos generales- en que esas marcas no parecen ser producto de la acción de plantas, animales, o humanos.

En el resto de huellas que documentan los autores, no tengo nada que criticar. Se trata de huellas de raíces, huellas de carnívoros (y un caso de hueso roído por un musaraña), marcas de corte antrópicas, alteraciones térmicas, y un ejemplar con posibles huellas de dientes humanos. Las huellas de carnívoro son bastante escasas en número, y los autores las consideran poco relevantes a la hora de explicar el conjunto.

Por el contrario, las huellas antrópicas de corte son algo más frecuentes, y se sitúan de forma bastante sistemática en las extremidades. Ocho de ellas testimonian la extracción de los paquetes musculares de las patas, y una estaría relacionada con la desarticulación inicial y el despellejado del conejo. Las alteraciones térmicas son escasas, pero sugieren que esas partes quemadas fueron asadas (al estar más alterado un extremo del hueso que el resto, que estaría cubierto de carne). Esa evidencia, junto con la mencionada de la presencia de posibles marcas de dientes humanos, apuntan con claridad al consumo antrópico de los conejos. 


Patrones de sexo y edad
  
El estudio de los autores termina con el análisis del sexo y edad de los lepóridos del Nivel 4. Sus resultados apuntan a un predominio de los ejemplares adultos sobre los inmaduros, y de las hembras sobre los machos. En términos interpretativos, estos perfiles apuntan a una captura de grupos de conejos cerca de sus madrigueras, aunque no excluyen por completo tampoco la "cosecha" masiva en las propias madrigueras.


Y por último, las conclusiones

Comparto las conclusiones de este trabajo al 99%, pero la forma en que los autores las abordan quizás merece un comentario. Cochard y colegas afirman:

"In Europe and southwest Asia, assemblages pre-dating the Upper paleolithic generally indicate that animal protein and fat were mostly derived from medium-to large-sized ungulates."

Pero, como dije en el anterior post,  esta imagen ha ido cambiando (consumo de lepóridos, aves, tortugas, peces, moluscos...) bastante en los últimos años, y un enunciado un poco más matizado hubiera sido mejor a mi entender.

Por lo demás, y como decía, comparto y apoyo las conclusiones de este trabajo, sobre todo dos puntos que expresan de manera explícita:

- Los patrones faunísticos enfatizan la existencia de estrategias complejas de obtención de recursos entre los Neandertales.

- El aprovechamiento de ese tipo de "caza menor" (animales pequeños y rápidos) no fue exclusivo de los Humanos Anatómicamente Modernos del Pleistoceno superior, sino que fue una práctica potencialmente habitual entre los llamados "humanos arcaicos" como los Neandertales.


Referencia de Research Blogging

David Cochard, Jean-Philip Brugal, Eugène Morin, & Liliane Meignen (2012). Evidence of small fast game exploitation in the Middle Paleolithic of Les Canalettes Aveyron, France Quaternary International, Volume 264 (20 June), 32-51 DOI: 10.1016/j.quaint.2012.02.014

lunes, 16 de julio de 2012

Conejo asado y otras delicias (1ª parte)

ResearchBlogging.org
Introducción: De qué vamos a hablar hoy, y porqué. 

Hace unas semanas pude leer un trabajo reciente de Cochard y otros (2012), sobre la evidencia del consumo de conejos en un yacimiento neandertal francés. Es un trabajo de lo más completo, y tiene una primera parte en la que hace una revisión crítica, bastante detallada, de las pruebas que tenemos del consumo de esos animales, y de otras presas de caza menor, por parte de los Neandertales del Paleolítico medio.

En la segunda parte, el trabajo presenta un estudio de los restos de conejos del yacimiento de Les Canalettes Aveyron (Francia). Para no caer, de nuevo, en la redacción de una única nota interminable, he decidido abordar la cuestión en dos partes.

Oryctolagus cuniculus, conejo común europeo. Foto: J. J. Harrison



En este primer post, daré cuenta de la revisión general de las evidencias de "caza menor" en el Paleolítico medio, que hacen Cochard y otros (2012). Y trataré de poner sus datos y conclusiones en relación a otros trabajos, y a las propias revisiones hechas desde este blog, de la cuestión más general de la dieta de los Neandertales.

En el siguiente post, trataré en concreto la evidencia de Canalettes Aveyron, y el estudio que hacen de la misma, que -ya adelanto- es muy completo e interesante, con una combinación de técnicas de análisis tafonómico y arqueozoológico de notable eficacia.

Algunas coordenadas generales 

He elegido el término castellano "caza menor" para el tipo de animales descritos en el artículo. Creo que el concepto se corresponde razonablemente bien con el término "small game" del estudio de Cochard y otros. En cuanto a ese trabajo, en su introducción los autores explican que este tipo de caza (la captura de pequeños animales), está bien documentada entre primates no humanos, así como en el registro etnográfico de cazadores-recolectores.

En el caso de los primates no-humanos, se refieren básicamente a los chimpancés (Pan troglodytes), que cazan pequeños animales, como los monos colobos rojos (Piliocolobus), como han descrito Watts y Mitani (2002) entre otros.

Colobo rojo, aperitivo chimpancé. Foto: Colin Houston

Respecto a esto, cabe comentar que las prácticas cazadoras de los chimpancés son de gran interés desde el punto de vista de la evolución y comportamiento de los primates, pero lo cierto es que están un tanto alejadas del papel social y económico que puede tener la caza menor entre cazadores-recolectores humanos (incluyendo los Neandertales).

Sí que puede ser interesante como punto de reflexión y comparación: Al poner de relieve que los chimpancés de distintas regiones y poblaciones cazan animales pequeños, se quita peso a los argumentos que tienden a asociar de forma automática la captura de pequeñas presas con el desarrollo de una mayor complejidad social o con los humanos "modernos" (frente a los "arcaicos" como los Neandertales -según esos planteamientos).

Por ejemplo, se ha planteado que la inclusión en la dieta de una variedad de especies de caza menor, y de otros recursos menores, como los moluscos, fue una ventaja adaptativa de los humanos anatómicamente modernos (HAM), frente a los Neandertales, mucho más centrados en la caza de grandes animales. Esa ventaja se basaría tanto en una "superior" capacidad de organización del trabajo (división sexual de las tareas, mayor capacidad de trabajar en grupos organizados), como en el desarrollo de tecnologías especificas (entre ellas, las redes).

En este sentido, es interesante investigación de M. Stiner, basados en último término en el concepto de Broad Spectrum Revolution, acuñado originalmente para el origen del Neolítico. Sus datos y propuestas metodológicas merecen consideración, si bien su perspectiva es, en mi opinión, en exceso lineal-evolucionista.

La liebre y la tortuga

En el trabajo de Cochard y otros, los autores explican que se van a centrar en la caza menor "rápida" (es decir, lepóridos como los conejos, pero también pequeñas aves, etc), dejando de lado otros recursos alimenticios poco móviles, como las tortugas.

 Testudo hermanni, tortuga mediterránea

Ésos animales, aunque se queden fuera de este estudio, tienen un gran interés destacado por varios autores. Se trata de recursos que pueden ser obtenidos de forma sencilla, lo que permite que se incorporen a esas tareas, por ejemplo, personas de movilidad reducida con respecto a los adultos jóvenes (niños, ancianos, mujeres en gestación, convalecientes, etc).

Cabe destacar, en este punto, que para el Paleolítico medio no se conocía hasta hace relativamente poco el consumo de tortugas, pero los trabajos de varios autores (Blasco 2008; Morales Pérez y Serra 2009), que hemos revisado aquí, han cambiado ese panorama. Hoy, la creciente evidencia de consumo de tortugas en el área mediterránea de la Península ibérica sugiere que esta actividad y recurso pueden haber sido subestimados para el Paleolítico medio. A ello se suman la explotación de moluscos y de pescado, que al menos en cierta medida, fueron parte de las actividades neandertales.

Huellas, marcas y Neandertales

Regresando al estudio de Cochard y otros, estos hacen un repaso de los diferentes tipos de huellas dejadas por distintos agentes (hombres, animales, etc) en los restos de la caza menor "rápida" que ha sido encontrada en distintos yacimientos. Y, a partir de sus observaciones, concluyen que aquellos que son más claros indicadores de la acción humana en el Paleolítico son: Las marcas de corte con herramientas de piedra (sobre todo las realizadas para obtener la carne), las marcas de combustión (sobre todo las que reflejan la cocción para el consumo) y las marcas de dientes humanos.

Con estas premisas, el estudio se centra en los lepóridos y las aves de yacimientos de Paleolítico antiguo (inferior y medio), y sus conclusiones son limitadas, aunque interesantes. Según su valoración, sólo se puede hablar de un consumo seguro de conejos y varias especies de anseriformes (patos, cisnes, etc), en el yacimiento de Cova del Bolomor (Comunidad Valenciana).

Este consumo se documenta en cuatro niveles, a lo largo de toda su secuencia, desde momentos tempranos (h. 350.000 BP) hasta otros más recientes (h. 100.000BP) del Pleistoceno. A esa evidencia se sumaría, como única otra excepción, el sitio que se presenta en el trabajo de Cochard y otros: Les Canalettes Aveyron. Este yacimiento cuenta con numerosos restos de conejo y hay indicios de que esos animales fueron consumidos por los Neandertales.

Aquí, es posible hacer una pequeña crítica o matización, ya que para llegar a estas conclusiones, los autores se dejan por el camino las evidencias de un buen número de otros yacimientos, en los que aparecieron restos de pequeños animales, modificados: con marcas de corte, o quemados.

Para los autores, en estos casos, el número de evidencias en cada nivel es demasiado escaso para ser significativo. Sin embargo, creo que no hay que quitar importancia al hecho de que se hallan documentado restos de conejos y aves en numerosos yacimientos neandertales, en diferentes regiones y ambientes, aunque esos restos sean poco numerosos (por el momento).

A esa línea de razonamiento se pueden sumar también las evidencias del consumo de pescado, de mar (Stringer y otros 2008) o de río (Roselló 1992), por parte de los Neandertales, ya que los peces entrarían -en cierto modo- en esa categoría de "animales pequeños y rápidos": Para su captura en cantidades importantes es necesario desarrollar estrategias específicas o contar con cierto tipo de instrumentos, del mismo modo que ocurre con los lepóridos y las aves.

Pero por lo demás, la primera parte del trabajo de Cochard y otros es un estudio sólido, que muestra un conocimiento profundo de la materia abordada. En cuanto al resto del artículo, el que trata de los restos de fauna (conejos) de Les Canalettes Aveyron, lo revisaré en un próximo post.

Podéis leer la segunda parte de este post aquí: Conejo asado y otras delicias (2ª parte)


Referencia de Research Blogging

David Cochard, Jean-Philip Brugal, Eugène Morin, & Liliane Meignen (2012). Evidence of small fast game exploitation in the Middle Paleolithic of Les Canalettes Aveyron, France Quaternary International, Volume 264 (20 June), 32-51 DOI: 10.1016/j.quaint.2012.02.014


Bibliografía adicional

Blasco, R. (2008): "Human consumption of tortoises at Level IV of Bolomor Cave (Valencia, Spain)", Journal of Archaeological Science, v. 35, nº 10, pp. 2839-2848.

Blasco, R. y Fernández Peris, J. (2011): "A uniquely broad spectrum diet during the Middle Pleistocene at Bolomor Cave (Valencia, Spain)", Quaternary International, v. 252, 27 February, pp. 16-31.

Cortés-Sánchez, M., Morales-Muñiz, A., Simón-Vallejo et al. (2011): "Earliest Known Use of Marine Resources by Neanderthals", PLoS ONE, v. 6, nº 9, e24026.

Morales Pérez, J. y Serra, A. (2009): "The Quaternary fossil record of the genus Testudo in the Iberian Peninsula. Archaeological implications and diachronic distribution in the western Mediterranean", Journal of Archaeological Science, v. 36, nº 5, pp. 1152-1162.

Rosello Izquierdo, E. (1992): "La ictiofauna musteriense de Cueva Millán (Burgos): Consideraciones de índole biológica y cultural constratadas con ictiocenosis paleolíticas cantábricas", Estudios geológicos, nº 48. pp. 79-83.

Stiner, M. C. (2001): "Thirty years on the “Broad Spectrum Revolution” and paleolithic demography", PNAS, v. 98, nº 13, pp. 6993-6996.

Stringer, C. B., Finlayson, J. C., Barton, R. N. E., et al. (2008): "Neanderthal exploitation of marine mammals in Gibraltar", PNAS, v. 105, nº 38, pp. 14319-14324.

Watts, D. P. y Mitani, C. (2002): "Hunting Behavior of Chimpanzees at Ngogo, Kibale National Park, Uganda", International Journal of Primatology, v. 23, nº 1, pp. 1-28.