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martes, 8 de junio de 2021

Las Historias de Khulmani T1x11: Simbolismo Neandertal


Pues ya tenéis disponible otro episodio del podcast Las Historias de Khulmani, y en esta ocasión vuelvo con los Neandertales para hablar de sus comportamientos simbólicos

Quiero aprovechar esta entrada para agradecer a los autores de blogs David Sánchez, Roberto SáezJuan Manuel Fernández López, Iván DiazJohn Hawks y Martín Cagliani, entre otros, porque sus entradas sobre estos temas me han servido para estructurar y completar la documentación del programa, guiándome a los artículos científicos y revisiones más recientes sobre el tema.

 

Enlaces:

Simbolismo neandertal en general, en el blog de Nutcrackerman.

Santuario de Bruniquel:
Grabado de Gorham's Cave:
Pinturas neandertales:
Pigmentos neandertales:
Adornos personales:
Enterramientos:

miércoles, 16 de enero de 2019

Materiales de divulgación sobre Neandertales

Hago resurgir el blog de las profundidades, cual Ry'leh, para compartir el material didáctico que usé en una reciente charla sobre Neandertales. En los últimos años he dirigido mis trabajos de investigación a otras problemáticas, sobre todo del Neolítico, pero eso no significa que no siga interesado en los grupos neandertales y me mantenga al día de los avances en los estudios.


Sin más dilación, os dejo los archivos en PDF y PowerPoint de la charla.

Nota bene

Material educativo. Imágenes de múltiples autores incluidas como Uso Legítimo. La PI y/o copyright son propiedad de cada autor/a individual y/o quienes ostentan el copyright. Esta presentación educativa no supone ninguna declaración sobre esa cuestión.

Teaching material. Multiple author's images included under Fair Use. IP and/or copyright is property of each individual author and/or copyright holder. This educational presentation makes no statement on this aspect.

Check https://es.m.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Sobre_el_uso_legítimo
 about Fair Use.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Grabado no figurativo hecho por Neandertales en Gorham's Cave

ResearchBlogging.org
La cueva de la roca

Gorham's Cave es un importante yacimiento de Paleolítico medio situado en la costa del sur de la Península Ibérica, en concreto en Gibraltar. En esa cavidad habitaron algunos los últimos neandertales de Europa.

Pero bastante antes de su definitiva desaparición, en un momento anterior a 39.000 años cal. BP, esos habitantes de Gorham's Cave grabaron, al fondo de su cueva, un diseño geométrico: un dibujo cuidadosamente elaborado de líneas paralelas, que se cruzan con otras perpendiculares. Eso es lo que encontraron, en las excavaciones de 2012, los investigadores que trabajan allí. Y es lo que se acaba de publicar en un importante artículo de la revista PNAS.

El grabado neandertal de Gorham's Cave. Figura 2 en Rodriguez-Vidal et al. 2014.

Vamos a hablar del trabajo en si...

El reciente estudio se titula "A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar", y es obra de Joaquín Rodríguez-Vidal y colegas, entre los que destacaré a Francesco d'Errico (investigador muy vinculado a la transición PM-PS, el Chatelperroniense y  la industria ósea neandertal) y Clive Finlayson, por ser uno de los "clásicos", estudioso de los Neandertales del sur de Europa. Por supuesto, sin demérito de todos los demás firmantes del artículo. Al contrario, el trabajo se caracteriza por su interdisciplinariedad y se configura en un importante esfuerzo colectivo, desde muy diversas escuelas y técnicas.

El paper presenta el estudio de un grabado realizado por los Neandertales de Gorham's Cave, como decíamos al principio. Se trata de líneas paralelas cruzadas por otras casi perpendiculares, de apariencia profunda, precisas y bien organizadas en su distribución geométrica.

A partir de este punto, voy a organizar el comentario del artículo en base a tres preguntas: ¿Cómo se aseguran de que es realmente un grabado intencional y abstracto, y no otra cosa? ¿Cómo se aseguran de que fue realizado por los Neandertales? y ¿Qué importancia global tiene para los autores?

¿Cómo se aseguran de que es realmente un grabado intencional y abstracto, y no otra cosa? 

Para entender el detalle de cómo fue realizado el diseño, y descartar que pueda tratarse de otro tipo de marcas, se hizo un análisis exhaustivo de los surcos y de los estigmas dejados por las herramientas con las que se hizo el grabado. Y se comparó con diversos referentes experimentales y tafonómicos.

Los primeros párrafos y gráficos dejan claro que las marcas o surcos del grabado no son de origen natural, ya que ni se aproximan en forma, dimensiones o aspecto general a las grietas, ni a otras formas y alteraciones naturales de la roca.

A continuación hay toda una serie de estudios químico-geológicos, de observación microscópica, de análisis estadístico de profundidades, de morfología de las marcas, etc. Esos análisis permiten a los autores concluir sin muchas dudas que los surcos se grabaron con un instrumento lítico, de piedra tallada, con una punta robusta preparada para ello.

También se pudo determinar que las líneas se formaron tras repasar una y otra vez (probablemente más de 50 veces en los casos de los surcos mayores) cada parte del grabado. Y que se realizaron con movimientos repetitivos pero unidireccionales: Es decir, no con gestos de ida y vuelta, sino que cada trazo terminaba, se levantaba el útil grabador, se volvía al inicio de la línea y se repasaba de nuevo.

Esta forma de realizarse descarta que se pueda tratar de surcos formados durante alguna tarea de producción o gestión de recursos o herramientas. Por ejemplo, que fueran marcas dejadas al cortar sobre la roca pieles u otros materiales. La cuidadosa y metódica forma de elaboración, junto con la ausencia de marcas de cualquier proceso productivo, probaría que estamos ante una forma decorativa, o simbólica en los términos más generales (sobre su función o capacidad representativa solo podemos especular).

¿Cómo se aseguran de que fue realizado por los Neandertales?

Los investigadores que han trabajado con el grabado pueden asegurar, sin dudas razonables, que es algo creado por los habitantes neandertales de Gorham's Cave. Esto se sabe gracias a reunir la evidencia de la estratigrafía, la sedimentología, el estudio de los materiales antrópicos (en particular la industria lítica), y el contexto arqueológico general.

Por explicarlo de forma resumida: el grabado estaba sellado completamente por unos 40 cm de sedimentos intactos, que no habían sido removidos o re-depositados. Esos sedimentos corresponden  a un nivel (IV) que contiene única y exclusivamente una industria típica muy característica de los Neandertales europeos en general, y del Sur de la Península en particular: Un musteriense con talla Levallois y discoide, facetado de talones, y retocados como raederas, muescas y denticulados. Con una total ausencia de cualquier material de tipo Paleolítico superior. Ese nivel IV se depositó a lo largo de un prolongado espacio de tiempo, y tiene una horquilla temporal amplia, siendo sus dataciones más antiguas de 39.000 años cal. BP. Eso implica necesariamente que, como mínimo, el grabado es más antiguo que dicha datación, ya que los sedimentos empezaron a depositarse después de que estuviera hecho.

¿Qué importancia global tiene para los autores? 

En este punto, dejaré que ellos mismos lo digan, aportando sólo la traducción de sus palabras:

"La producción de dibujos grabados o pintados de forma intencional en los muros de cuevas se reconoce como un paso cognitivo decisivo en la evolución humana, considerado exclusivo de los humanos modernos. Aquí presentamos el primer ejemplo conocido de un patrón abstracto grabado por Neandertales, de Gorhams Cave en Gibraltar. Consiste en una trama cruzada profundamente impresionada en el lecho de roca de la cueva, con más de 39 ka cal. El grabado se hizo antes de la acumulación del nivel IV musteriense. La mayor parte de las líneas que componen el dibujo se hicieron repasando los surcos cuidadosa y repetidamente, con una punta lítica, lo que excluye la posibilidad de un origen no intencional o utilitario. Este descubrimiento demuestra la capacidad de los Neandertales para el pensamiento y la expresión abstracta."

Y de la conclusión del artículo:

"Se concluye que la habilidad para el pensamiento abstracto no era exclusiva de los Humanos Modernos."

Consideraciones y reflexiones finales: La coherencia del registro arqueológico

Para finalizar, me gustaría compartir una impresión personal: que la noticia me ha resultado poco sorprendente. 

Obviamente, celebro el hallazgo y el magnífico estudio, porque entre otras cosas, viene a corroborar buena parte de lo que se ha explicado en este blog durante los últimos años.

Pero no he tenido la sensación de "¡vaya sorpresa!"...

...lo que me ha venido a la cabeza es "por fin se da con ello" ...con una evidencia firme y bien documentada.

¿Por qué habrá sido esa mi reacción? ...yo lo atribuyo a mi concepción de registro arqueológico. Creo que cuando el registro se conoce en profundidad y se observa de forma crítica y global, tiende a resultar "agradecido": esto es, interpretable de una forma coherente y veraz. Y permite hacerse una idea general de "qué esperar" del grupo humano que produjo dicho registro.

En el caso de las gentes neandertales, el registro arqueológico (como hemos visto en infinidad de revisiones de artículos) transmite muchas cosas:

Nos habla de una variabilidad en los comportamientos económicos y sociales, de diferencias y cambios en sus formas de organización territorial (asentamientos, caza, etc.), de tradiciones diferenciadas en su forma de fabricar las herramientas... de procesos técnicos complejos, como usar resinas reducidas a brea por cocción reductora para unir útiles de piedra (tallada y retocada) con enmangues de madera (desbastados y elaborados)... ¡ahí es nada!

El registro también nos habla de enterrar a los muertos, de la obtención intencional de plumas y garras de águila o cuervo como probables adornos, y de otros usos de objetos decorativos.

Por todo ello, y ahora que los investigadores nos habíamos puesto las "gafas de ver", para mí era sólo cuestión de tiempo que se localizaran expresiones inequívocas de la capacidad neandertal para crear manifestaciones artísticas o decorativas.

Esto se une a otra cuestión que tenía y tengo más o menos clara. Considero que las manifestaciones artísticas y decorativas que cabe esperar del Paleolítico medio, serán siempre relativamente escasas y relativamente sencillas. Por dos motivos:

Uno, referido a la cuestión de la escasez, tiene que ver con la conservación de los materiales en una escala temporal que casi es más geológica que histórica. En general, todo el registro neandertal tiene más de 40.000 años, y los procesos diagenéticos o tafonómicos que afectan a esos materiales son, por puro paso del tiempo, mucho más acusados que los que afectan a materiales de menor antigüedad. Esto ya establece un sesgo, más o menos importante según el sitio. Como es lógico, prácticamente todo el material en madera, pieles, etc. no se conserva. Pero incluso los materiales típicamente imperecederos, como las rocas o el hueso del Paleolítico medio, han sufrido por norma general más alteraciones que los que son de épocas más recientes.

El otro motivo es el más importante, y sirve para explicar tanto con la escasez de evidencias, como con la relativa sencillez de las mismas. A mi juicio, las sociedades neandertales fueron, en su mayor parte y salvo algunas excepciones puntuales, sociedades humanas sencillas en cuanto a sus formas económicas y sus modelos de organización social (aunque no por ello poco eficientes, ni "poco inteligentes"). Esto es una cuestión estrictamente histórica, no evolutiva-cognitiva. Hay que recordar que el registro nos habla de que, en términos de capacidades y potencialidades, no hay nada significativamente distinto entre aquellos Neandertales y los cazadores-recolectores más cercanos a nosotros.

Volviendo a la cuestión de las manifestaciones decorativas, yo creo que esas sociedades con estructuras sociales y económicas sencillas, no necesitan de una simbología permanente (en objetos muy duros o en paredes rocosas), recurrente y muy elaborada. Esos elementos son necesarios en sociedades distintas, con requerimientos socio-económicos distintos. Por ejemplo, las del Paleolítico superior, o algunas de la MSA africana.

Por tanto, según mi valoración, lo que expresan las diferencias en el comportamiento "artístico", en último término, no son capacidades cognitivas distintas, sino una forma diferente, históricamente determinada, de organización social y económica.

Referencia de Research Blogging

Rodriguez-Vidal, J., d'Errico, F., Giles Pacheco, F., Blasco, R., Rosell, J., Jennings, R., Queffelec, A., Finlayson, G., Fa, D., Gutierrez Lopez, J., Carrion, J., Negro, J., Finlayson, S., Caceres, L., Bernal, M., Fernandez Jimenez, S., & Finlayson, C. (2014). A rock engraving made by Neanderthals in Gibraltar Proceedings of the National Academy of Sciences DOI: 10.1073/pnas.1411529111

lunes, 21 de julio de 2014

El complejo de superioridad del hombre moderno

ResearchBlogging.org

Introducción

No cabe duda que la visión científica sobre los Neandertales ha cambiado mucho en los últimos años, de la mano de nuevos estudios y descubrimientos, pero también gracias a la crítica y revisión de los viejos modelos basados en sus -supuestas- incapacidades.

La imagen de los Neandertales que ofrecen los estudios arqueológicos ha cambiado mucho 
(imagen: M. Cutrona. Quando Neandertal aveva le penne, National Geographic), y no parecen 
especialmente "incapaces", pero no siempre fue así. 

Cada día resulta más obvio que aquellas desventajas presentadas como "explicación auto-evidente" de la extinción neandertal, cuando se comparaba al Homo neandertalensis con los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM), eran en realidad notorias exageraciones.     

Un buen ejemplo de esa voluntad de revisar aquellos modelos (que, sinceramente, eran cuando menos bastante simplistas)  lo tenemos en un excelente trabajo de revisión crítica de Paola Villa y Will Roebroecks, con el título:

Neandertal Demise: An Archaeological Analisys of the Modern Human Superiority Complex

Que traducido vendría a ser: Desaparición Neandertal: Un análisis arqueológico del complejo de superioridad del hombre moderno. 

Este trabajo viene a terminar de poner las cosas en su sitio, con una síntesis amplia y concienzuda.

Síntesis

El trabajo está organizado a partir de la enumeración de una serie de hipótesis que se han planteado, históricamente, para explicar la desaparición de las poblaciones neandertales. En concreto, las hipótesis que se basan en una superioridad de los HAM ("modern humans" en el artículo).

Cada hipótesis hace referencia a una supuesta ventaja manifiesta del los HAM: Lenguaje y simbolismo, métodos de caza y dieta, uso organizado del espacio, capacidad de innovación, capacidad de organización social, capacidades cognitivas reflejadas en la tecnología, etc. Los autores del trabajo revisan cada una de las hipótesis a la vista del estado actual de conocimiento sobre aquellas sociedades, con gran detalle y con importantes reflexiones que no repetiré aquí (aunque recomiendo la lectura del artículo original).

El resultado general de la revisión es este: O bien el registro arqueológico no muestra diferencias significativas entre las poblaciones neandertales y las de HAM del mismo periodo, o bien las evidencias que se han utilizado en realidad no sirven para inferir si existe o no la supuesta cualidad investigada (creatividad, capacidad cognitiva, lenguaje complejo, etc.).

Por lo referido a la desaparición de las poblaciones neandertales, los autores plantean procesos históricos, basados en diferencias entre sociedades y formas de organización, y tamaños poblacionales, y no en cualidades innatas o incapacidades cognitivas. También señalan la posibilidad de procesos de asimilación (reflejados parcialmente en la genética) de una parte de esas poblaciones, por los HAM.  

Algunos detalles significativos

Hay algunas cosas interesantes, y detalles que es interesante extraer y comentar específicamente, y que serán de interés para los lectores un poco más especializados en este tema en concreto:
  • El trabajo incluye una extensa información suplementaria de la que se pueden extraer referencias con las que estar leyendo sobre este tema las próximas dos décadas ...o comenzar una Tesis Doctoral.
  • Los autores no han incluido en su análisis las llamadas "industrias transicionales" por ser de compleja interpretación. Y porque puede ponerse en duda, en algunos casos, la población creadora de ese registro. No obstante ofrecen interesantes notas que recomiendo leer. Por ejemplo, revisan (y consideran sólida) la asociación de Chatelperroniense y Neandertales.
  • También insisten en la idea de que no hay ninguna forma de trazar una línea directa entre las evidencias de Sudáfrica de 90-70 Ka BP (Blombo's Cave, etc.) y las poblaciones HAM que saldrían (probablemente en más de una pulsación, si no en un flujo constante) de África para expandirse por Eurasia. Y esto podría asociarse a otro hecho: que el registro africano posterior carece de buena parte de los elementos aparecidos en Blombo's y otras cuevas del extremo sur de África, durante los siguientes 30 -40 mil años.
  • Otro tema interesante es que, se mire como se mire, algunas realizaciones neandertales son técnicamente muy complejas. En concreto, al revisar una hipótesis que proponía que los Neandertales solo podían realizar enmangues "simples" (porque hacerlos más elaborados requiere de "razonamiento abstracto"), muestran como precisamente gentes neandertales fabricaban brea de abedul mediante una combustión controlada y (semi)anaerobia de su corteza. Para luego usarla como pegamento en sus enmangues. ¡No está mal para no tener "razonamiento abstracto"!
  • Por último, un punto de crítica para Villa y Roebroeks, y es que creo que se equivocan en la valoración de la evidencia de Cueva Morín y el Castillo. Los autores citan estos sitios como lugares en los que hay una producción estandarizada de laminillas en contexto Musteriense, y esto no es así. Es cierto que algunas publicaciones (i. e. Maillo 2007) defienden ese hecho, pero la talla es en realidad muy limitada, poco estandarizada y con una concepción técnica muy específica. De hecho, no se parece a la típica talla de laminillas del Paleolítico superior inicial.
Balance

En conjunto, un excelente trabajo, muy completo, que no es especialmente novedoso (muchos veníamos diciendo esas cosas desde hace años) pero han tenido la virtud y el acierto de ponerlo todo junto, ordenado, bien argumentado... y en el momento adecuado.

Referencia de Research Blogging

Villa, P., & Roebroeks, W. (2014). Neandertal Demise: An Archaeological Analysis of the Modern Human Superiority Complex PLoS ONE, 9 (4) DOI: 10.1371/journal.pone.0096424

martes, 23 de julio de 2013

Un nuevo objeto de adorno personal en el Musteriense italiano

ResearchBlogging.org
Unas breve introducción...

La presencia de comportamiento simbólico entre los neandertales ya no es una gran novedad. Tampoco es algo que sea particularmente discutido hoy en día, excepto por los investigadores más refractarios a la evidencia.

A la ya tradicional evidencia de sepulturas y lugares de enterramiento, y de la cultura material del Chatelperroniense y el Uluzziense (Neandertales del Paleolítico superior inicial) se han ido sumando, en los últimos años, evidencias Musterienses del uso de conchas marinas, lápices de pigmentos minerales y disoluciones de los mismos, y plumas y garras de ave.

La última novedad nos llega de la cueva de Fumane, en el norte de Italia, un excepcional yacimiento de Paleolítico medio y superior, que está ofreciendo importantes descubrimientos y resultados de investigación, sobre la cultura y los modos de vida de las sociedades neandertales.

Lo que presentan los investigadores, en esta ocasión, es una concha marina de origen fósil, recogida a cierta distancia (seguramente más de 100 Km), teñida con ocre rojo, probablemente suspendida de un cordón durante bastante tiempo (y por tanto usada a modo de adorno corporal) y finalmente abandonada en la cueva, quizás cuando se rompió.

El trabajo, firmado por Marco Peresani, Marian Vanhaeren, Ermanno Quaggiotto, Alain Queffelec y Francesco d’Errico, ha sido publicado recientemente en PLOS one, y puede consultarse libremente aquí.


.... y vamos con el contenido.

Al decir que la concha marina es de origen fósil, lo que se quiere decir es que viene de un depósito geológico, y por tanto no es la concha de un molusco contemporáneo de los Neandertales, que fuera recogido en el mar. Al contrario, esta concha fue recogida en un afloramiento rocoso fosilífero, y tiene un origen muy anterior a la época del Musteriense.

Esto es interesante porque en las cercanías de Fumane no hay ningún afloramiento fosilífero de la antigüedad adecuada como para que puedan encontrarse fósiles de esa especie  (Aspa marginata). Eso implica que la concha no sólo fue aportada al yacimiento, sino que provenía de cierta distancia. Basándose en los datos geológicos y los afloramientos de fósiles conocidos en la región, los autores calculan que este ejemplar debió ser recogido al menos a unos 100 Km. de distancia.

El ejemplar de Aspa marginata fósil está fragmentado, conservándose sólo una  parte. No obstante, ese fragmento ha permitido, gracias a distintos estudios y análisis, reconstruir buena parte del recorrido de la concha como "objeto cultural" de una persona o personas.

El objeto presenta un leve lustre o pulido junto con una serie importante de estrías, paralelas entre sí, y agrupadas en zonas concretas, que se corresponden con la zona por donde un cordón de suspensión rozaría con la concha, en caso de que fuera portada como objeto de adorno personal. Además, tiene restos de pigmento rojo en la cara exterior (y sólo en la exterior) que cuando fueron analizados, resultaron ser, hematita pura, del tipo terroso que se usa como pigmento y que los arqueólogos solemos denominar "ocre". Es decir, pruebas bastante concluyentes de que se trata de un objeto de adorno relativamente elaborado. 


Algo sobre el contexto

La concha proviene de la parte central de la secuencia musteriense, de Paleolítico medio, de la cueva de Fumane. En concreto de la unidad estratigráfica A9, que tiene tanto por encima como por debajo niveles arqueológicos musterienses, junto con otras unidades estratigráficas estériles, que separan y sellan niveles. En la zona donde se encontró la concha no hay evidencias de ningún tipo de remoción, perturbación o modificación estratigráfica (crioturbación, madrigueras de animales, redeposición, etc).

La tecnología lítica asociada a la unidad A9 es lo que se conoce como un Musteriense con talla discoide, con producción de lascas espesas de perfil triangular, con o sin dorso, puntas pseudo-Levallois, y algunas otras lascas de morfología cuadrangular. El utillaje retocado no es muy abundante y si bastante típico: raederas, puntas y denticulados.

En el conjunto de los niveles musterienses, la fauna cazada por los Neandertales es bastante variada, aunque con predominio de cérvidos (Cervus sp., Megaloceros giganteus -creo que este está incorrectamente denominado en el artículo) y animales de roquedo, algo más pequeños (cabra, rebeco y corzo).

En los niveles musterienses más recientes (A6-A5) se documentan actividades relativamente poco comunes, o poco conocidas aún para los yacimientos neandertales: aprovechamiento de aves para la obtención de plumas, y carnicería de osos y zorros, quizás en relación a la obtención de sus pieles.


Hipótesis alternativas = descartadas

Al leer el texto del artículo, resulta claro que los autores son plenamente conscientes de la importancia de la evidencia que aportan, y la necesidad de hacer una (auto)crítica a su propuesta, y de construir su aportación a partir de la contrastación de hipótesis, y la consideración de hipótesis alternativas.

En lo que se refiere a la naturaleza antrópica y simbólica del objeto, creo que no hay mucho que decir (aunque los autores dedican bastante esfuerzo a valorar otras  hipótesis alternativas). Pero para mí está claro, por las evidencias y datos aportados, que se trata de un objeto decorado y simbólico; y es muy probable que se usara, precisamente, tal y como sugieren los autores.

Otra cosa pudiera parecer, en principio, la atribución del colgante a las gentes neandertales. En general, esta atribución está bastante clara, y en cualquier otro contexto no se pondría en duda.

Pero (¿por prejuicios?) en los yacimientos neandertales siempre "se le da muchas más vueltas" a estas cosas. Por tanto, se podría llegar a pensar que, de alguna forma, la concha es una "intrusión", y proviene en realidad de otro contexto o cultura. En concreto, de alguno relacionado con los primeros Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) en llegar a Europa, o con los del Paleolítico superior inicial (PSI). 

La cronología, viéndola con "grano muy grueso" (a la escala continental, euroasiática en general, y en términos de decenas de miles de años) podría sugerir que existe alguna pequeña posibilidad de que se trate de un objeto de unos primerísimos HAM. Y, por otra parte, en la cueva de Fumane hay ocupaciones del Paleolitico superior inicial (Uluzziense y Proto-Auriñaciense), lo que podría sugerir algún tipo de percolación o transposición de materiales más modernos. Ahora bien, ninguna de estas posibilidades tiene mucho sentido para este caso.

En la cuestión de unos hipotéticos primeros HAM "seminales":
  • La unidad A9 es una unidad típicamente musteriense. La industria lítica es coherente y estructurada, sin un sólo objeto fuera de contexto, o que recuerde de alguna forma a algún hipotético conjunto material de HAM tempranos. Esa industria se relaciona, además, con las que tiene por encima y por debajo, lo que apunta a que son las mismas sociedades, y grupos, en evolución, los que las crearon. 
  • La cronología absoluta de Fumane y de toda la región del Norte de Italia, unida a la ausencia de restos humanos y los propios conjuntos arqueológicos, no sugieren una presencia HAM hasta muchos miles de años más tarde. Esto es cierto también para la mayor parte de Europa.  
  • El colgante, de hecho, es coherente con los últimos descubrimientos e investigaciones sobre la presencia de elementos de adorno personal, y otros objetos simbólicos, en las sociedades neandertales. Y en particular, entre las del final del Paleolítico medio. 
  • Y, paralelamente, salvo en un único caso de unos 20.000 años después, la concha de Aspa marginata fósil no se usa como adorno (o cualquier otro tipo de utilización) ni en el conjunto del Paleolítico superior, ni en los posibles antecedentes orientales de las primeras culturas HAM de Europa.
Y sobre la posibilidad de una percolación o trasposición de materiales del PSI:
  • La excavación fue cuidadosa y controlada, con cada metro cuadrado dividido en subsectores de 33 cm de lado, coordenando en tres dimensiones (X-Y-Z) la mayor parte de los hallazgos, y recogiendo toda la tierra para el cribado posterior, conservando lógicamente su atribución estratigráfica. 
  • Hay que valorar también el hecho de que la unidad A9 no está ni cerca de ningún nivel de Paleolítico superior. De hecho hay varios niveles musterienses, y otros estériles, entre la unidad A9 y el Paleolítico superior de Fumane. En términos de distancia en vertical, hoy en día los estratos de PSI están a entre 46 y 68 cm. de la unidad A9, en la que se halló la concha. 
  • En el Uluzziense de Fumane (cultura del PSI asociada a Neandertales, y muy relacionada con el Musteriense final de la región) no hay colgantes en conchas de moluscos. Y en el Proto-Auriñaciense los colgantes no tienen nada que ver con el encontrado en el Musteriense: son recogidos en la costa, es decir no son fósiles, y además de los 80 casos ninguno es una Aspa marginata. Si se añaden los niveles Auriñacienses posteriores, de las más de 800 conchas, ninguna es tampoco una Aspa marginata. 
  • No hay ningún otro objeto que pueda ser adscrito al PSI de Fumane, en la unidad A9. Un caso relevante son las laminitas Dufour, objetos líticos minúsculos que podrían percolarse con facilidad si se dieran procesos de turbación de la estratigrafía. Esas laminitas son enormemente numerosas en el Proto-Auriñaciense de la cueva, pero ninguna se localizó en la unidad A9.

Recapitulación, reflexiones y ¿crítica?

Recapitulación

En conclusión, este trabajo nos informa de un nuevo objeto de adorno personal en un contexto de neandertales, en el Paleolítico medio. De este modo, la evidencia se suma a las otras que se vienen acumulando de un tiempo a esta parte para las poblaciones neandertales. Tanto para las últimas, del Paleolítico superior, como para el Paleolítico medio. 

Estas evidencias prueban, dejando poco lugar a dudas, la capacidad simbólica y la complejidad de la mente neandertal. 

Reflexiones

Yendo un poco más allá del artículo en sí, podemos hacer algunas reflexiones de carácter general. Si comparamos la presencia de esos objetos del Musteriense (o del Paleolítico medio en general) con lo que sucede en el Paleolítico superior, está claro que, a pesar de que los objetos simbólicos existen en ambos ámbitos, el registro sugiere algunas diferencias

En el Paleolítico superior el conjunto de las evidencias, su estructuración, estandarización y abundancia, sugieren que los adornos personales y, en general, las expresiones materiales de simbolismo cumplían una función que:
  • O bien es diferente a la que cumplen en el Paleolítico medio.
  • O bien es similar, pero mucho más reglada e "intensificada"
Partimos de la base de que estos grupos de cazadores-recolectores, Neandertales o HAM, no se dedicaban al "arte por el arte", sino que sus expresiones simbólicas cumplieron unas determinadas funciones sociales (y por tanto con ramificaciones económicas, ideológicas, de cohesión social, etc.).

Eso supone que la organización social ha cambiado en algún aspecto sustancial. El alcance y la naturaleza de esos cambios -o novedades- queda fuera de las pretensiones de este comentario, pero quizás se puedan apuntar algunas hipótesis puramente especulativas:
  • Complejidad + desigualdades sociales, por acumulación de excedentes/prestigio. 
  • Surgimiento o cambio en la importancia de determinadas unidades sociales (¿clan? ¿tribu? ¿etnia?), que "exigen" de elementos de representación material para afianzar su nueva relevancia social.
  • Presión demográfica con competición por recursos en un ambiente de inestabilidad ambiental al largo plazo, que hace necesarios elementos materiales de auto-identificación y también de control simbólico del territorio y/o los recursos.
  • Alguna combinación de las anteriores.
También es interesante señalar que esos cambios no tienen porqué ser lineales-progresivos, señalar un "avance" o paso adelante en una historia única e irreversible de la humanidad. De hecho, es posible que esos cambios no fueran irreversibles en términos de la historia de las sociedades humanas, ya que las expresiones simbólicas materiales que conocemos del Paleolítico superior prácticamente desaparecen en muchas regiones, en el final del Pleistoceno y los inicios del Holoceno. Y, por otra parte, en tiempos mucho más recientes (hasta en el siglo pasado) se han conocido -etnográficamente- sociedades de cazadores-recolectores que prácticamente no tenían elementos materiales simbólicos. 


Y... ¿crítica?

Para terminar, y volviendo al artículo de PLOS one, me gustaría aportar algunos elementos de crítica como suelo hacer en estos casos... pero la verdad es que no encuentro nada con lo que estar en claro desacuerdo, o que me parezca manifiestamente mejorable. Me gusta prácticamente todo: la presentación del sitio, la metodología de excavación, la descripción del objeto en cuestión, las analíticas realizadas y como están explicadas, y las reflexiones y evaluación de posibles hipótesis alternativas. 

Sólo descendiendo a aspectos muy técnicos y de detalle, quizás podría señalar alguna cosa: En concreto, hubiera preferido una presentación más clara y "expresiva" de la posición de los estigmas tafonómicos y de uso presentes la concha (figuras 5 y 6). Usando quizás algunas imágenes de aumentos intermedios, añadiendo algunas posiciones menos convencionales para la Aspa marginata, y usando flechas y recuadros para situar con mayor precisión las imágenes a grandes aumentos. 


Referencia de Research Blogging

Peresani M, Vanhaeren M, Quaggiotto E, Queffelec A, & d'Errico F (2013). An ochered fossil marine shell from the mousterian of fumane cave, Italy. PloS one, 8 (7) PMID: 23874677

Referencias adicionales

Peresani M, Fiore I, Gala M, Romandini M, & Tagliacozzo A (2011). Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. PNAS 108 (10).

Soressi M. & d'Errico F (2007). Pigments, gravures, parures: Les comportements symboliques controversés des Néandertaliens. En Les Néandertaliens. Biologie et cultures.

Vitagliano S, Bruno M (2012). Late and final mousterian setting in the Fossellone Cave (Latium, Italy): Patterns of settlement, micro-environmental factors and evidence of coloured material in a transitional context. Quaternary International 259 (9). 

martes, 18 de diciembre de 2012

¿Qué nos hace humanos? ¿Y a los Neandertales? (IV)

                                      
Con esta nota retomo la revisión de los mini-ensayos de varios antropólogos y genetistas notables, quienes respondieron en Evolutionary Anthropology a la pregunta planteada por J. M. Calcagno y A. Fuentes, ¿qué nos hace humanos?

En el tercero de los ensayos, Robert Sussman propone una manera alternativa de plantear la misma cuestión, y nos pregunta: 

¿Por qué no somos chimpancés?

Desde su punto de vista, para comprender qué nos hace humanos, la clave está en compararnos con los distintos primates con los que estamos más emparentados, como los chimpancés y los gorilas. La comparación permite descubrir en primer lugar unas diferencias muy obvias, como las relacionadas con el modo de locomoción, el medio en el que pasa más tiempo cada especie (arbóreo o terrestre), etcétera. 

Otras comparaciones son más complicadas de llevar a cabo, como son las relacionadas con el comportamiento y con el cerebro. Sabemos que nuestro repertorio de comportamientos difiere, obviamente, del repertorio de los chimpancés y los gorilas, al igual que nuestros cerebros son distintos. Y, por cierto, sabemos también que hay diferencias notables entre unos y otros parientes: Ni los cerebros de chimpancés y gorilas, ni su comportamiento, son iguales. 

Pero notar que existen unas diferencias no equivale a saber explicarlas, ni supone que entendemos como la organización de nuestros cerebros determina esos repertorios de conductas posibles. Tampoco sirve para abarcar la totipotencialidad de los comportamientos de cada especie, es decir el abanico completo de comportamientos posibles. En estos ámbitos es, por tanto, donde la investigación sobre el ser humano y sus parientes primates tiene campos más fértiles de trabajo.

"Planet of the Apes", 1968, el clásico de CI-FI protagonizado por Charlton Heston, se convierte en nuestra referencia a la imaginería "geek", como una costumbre que empieza a ser obligada en esta serie de notas. Además, es curioso que el personaje del Dr. Cornelius fuera arqueólogo.  

En cuanto a lo que sabemos hoy, R. Sussman sugiere que, cuando se comparan las totipotencialidades de humanos y sus parientes más próximos, tres rasgos aparecen como propiamente humanos:
  1. El comportamiento simbólico, enunciado por el autor como la habilidad para crear mundos mentales y alternativos, para ponderar sobre el pasado y el futuro, y para imaginar cosas que no existen.
  2. El lenguaje, la capacidad única que nos permite comunicarnos, no sólo en contextos próximos e inmediatos, sino también sobre cosas del pasado, el futuro, o que están alejadas en el espacio y fuera de la vista, o que son directamente imaginadas. 
  3. La cultura, definida por el autor como la habilidad de las poblaciones humanas de crear sus propios mundos simbólicos compartidos y transmitirlos entre las generaciones.
Sobre estas cuestiones, se pueden decir un par de cosas, a modo de comentario o matiz crítico, aunque debo comentar en primer lugar que, en lineas generales, estoy bastante de acuerdo con la propuesta de R. Sussman.

Los comentarios o matices vendrían, por un lado, del hecho de que los tres puntos parecen tres caras o puntos de vista sobre el mismo concepto, que sería algo así como la capacidad de generar y comunicar conceptos abstractos. Esa capacidad, de hecho, va ligada de manera necesaria a la existencia del lenguaje humano, ya que -desde mi punto de vista- es necesaria su existencia para poder comunicar, pero también para poder producir esos conceptos

Y, por otro lado, está la cuestión de reducir el concepto de "lenguaje" a esa capacidad típicamente humana, cuando muchos animales también tienen otros tipos de lenguajes, diferentes al nuestro. 

¿Y los Neandertales?

Si llevamos esta cuestión a los Neandertales, hay muchísimos aspectos que podríamos comentar, por lo que es preferible centrarse en algún tema especifico. Dado que la cuestión del lenguaje, privilegiada por Sussman como respuesta, ya la hemos tocado en el anterior post de la serie, y le hemos dedicado largas discusiones en este blog, quizás es preferible encontrar otro enfoque. 

Por ello he decidido darle a esta segunda parte del post un punto de vista distinto, más en la línea de lo genético-evolutivo: Ante la pregunta de por qué no somos chimpancés, cabe añadir: 

¿Por qué los Neandertales no son chimpancés? 

Se puede responder a esta cuestión poniendo en perspectiva la distancia genética y evolutiva que hay entre nuestros parientes primates más próximos (como los chimpancés), y las poblaciones neandertales, y comparando todo ello con la posición relativa de los "humanos anatómicamente modernos". 

En ese sentido, la respuesta rápida es que los Neandertales no son chimpancés porque sus antepasados ancestrales, que eran los mismos que los nuestros, se separaron de los antepasados de los chimpancés hace muchos millones de años. Esos millones de años, según los últimos estudios paleogenéticos, son como mínimo 7 u 8, pero probablemente más de 10 (Scally y Durbin 2012; Langergraber et al. 2012). 

Frente a eso, nuestra separación respecto a las poblaciones neandertales comenzó (según esos mismos estudios) entre hace 600.000 y 400.000 años, aunque probablemente hubo después una etapa larga de intercambio genético entre ambas poblaciones, continuado al principio y ocasional después... incluyendo un flujo genético neandertal reciente, datado entre h. 100.000 y 50.000 años (Green et al. 2010). 

Extracto de una de las figuras del artículo de Scally y Durbin (2012) que ilustra (b) la divergencia gradual de poblaciones/especies y los eventos de intercambio genético.

Obviamente, esto tampoco significa que hace entre 600.000 y 400.000 años los Neandertales dejaran de evolucionar, y se quedaran "más cerca" de los chimpancés que nosotros. Sólo significa que las poblaciones de humanos neandertales y de los "humanos anatómicamente modernos", en ese punto, se fueron distanciando genéticamente. Y esas poblaciones se vieron, con toda probabilidad, sometidas a presiones adaptativas que fueron, al menos, ligeramente distintas, y que se unieron a la deriva genética. Esto se deduce del hecho de que, aunque compartimos tendencias evolutivas similares (hacia una mayor capacidad cognitiva y simbólica, aumento de la capacidad craneal,  avance de la longevidad, etc), también hay diferencias significativas, tanto en la morfología física, como en algunos segmentos del ADN que están muy sujetos a selección natural (Green et al. 2010).     

Pero, volviendo a la cuestión de la humanidad neandertal y en qué punto podemos situarla: para poner los datos en perspectiva se puede usar la separación más antigua que conocemos entre poblaciones vivas actuales (que ha sido documentada a partir de la genética): Esta separación es la existente entre los grupos Yoruba y Khoe-San. Según las mismas estimaciones usadas para la separación Neandertal-Moderno (Scally y Durbin 2012), dicha divergencia se produjo hace unos 250.000 o 300.000 años. Como puede verse, este dato no está, al menos en términos generales, demasiado alejado de la separación propuesta para las poblaciones neandertales y modernas.

En el siguiente post de esta serie continuaremos la revisión de las respuestas dadas a la pregunta de ¿Qué nos hace humanos?, en concreto la aportación de R. M. Seyfarth y D. L. Cheney.

Sigue leyendo esta serie de posts.

Bibliografía

Calcagno, J. M. y Fuentes, A. (2012): "What makes us human? Answers from evolutionary anthropology". Evolutionary anthropology, 21 (5), 182-194

Green, R. E., Krause, J., Briggs, A. W., Maricic, T., Stenzel, U., Kircher, M., Patterson, N. Li, H., Zhai, W., Hsi-Yang Fritz, M., F. Hansen, N., Y. Durand, E., Malaspinas, A-S., Jensen, J. D., Marques-Bonet, T., Alkan, C., Prüfer, K., Meyer, M., A. Burbano, H., M. Good, J., Schultz, R., Aximu-Petri, A., Butthof, A., Höber, B., Höffner, B., Siegemund, M., Weihmann, A., Nusbaum, C., Lander, E. S., Russ, C., Novod, N., Affourtit, J., Egholm, M., Verna, C., Rudan, P., Brajkovic, D., Kucan, Z., Gusic, I., Doronichev, V. B., Golovanova, L. V., Lalueza-Fox, C., de la Rasilla, M., Fortea, J., Rosas, A., Schmitz, R. W., Johnson, P. L. F., Eichler, E. E., Falush, D. Birney, E., Mullikin, J. C., Slatkin, M., Nielsen, R. Kelso, J., Lachmann, M., Reich, D. y Pääbo, S. (2010): "A Draft Sequence of the Neandertal Genome". Science 328 (5979), 710.


Langergraber, K. E,, Prüfer, K., Rowney, C., Boesch, C., Crockford, C., Fawcett, K., Inoue, E., Inoue-Muruyama, M., Mitani, J. C., Muller, M. N., Robbins, M. M., Schubert, G., Stoinski, T. S., Viola, B., Watts, D., Wittig, R. M., Wrangham, R. W., Zuberbühler, K., Pääbo, S., y Vigilant, L. (2012): "Generation times in wild chimpanzees and gorillas suggest earlier divergence times in great ape and human evolution". PNAS 109 (39), 15716-15721.

Scally, A. y Durbin, R. (2012): "Revising the human mutation rate: implications for understanding human evolution"Nature Reviews Genetics 13, 745–753.

lunes, 22 de octubre de 2012

De aves, plumas, adornos y Neandertales gibraltareños

ResearchBlogging.org

Como anuncia el título de la entrada y los lectores habituales del blog habrán deducido ya, lo que viene a continuación es una revisión del reciente trabajo de C. Finlayson et al. sobre la obtención e hipotético uso de plumas como adorno por parte de los Neandertales. Se trata de éste trabajo:

"Birds of a feather: Neanderthal Exploitation of Raptors and Corvids" PLOS one 7-9, 2012.

Que, además, es un artículo de libre acceso (Open Access) lo cual es muy de agradecer.

Un esbozo general para situarse 

Los trece autores de este trabajo de Finlayson et al. presentan una serie de estudios (análisis estadísticos, tafonómicos, paleontológicos  y arqueozoológicos) y de razonamientos que les permiten afirmar lo siguiente:

"From a multi-scale approach, we show that strong positive relationships exist between Neanderthal-raptor and corvid. On the other hand, we confirm, using taphonomic data from three sites in Gibraltar (Gorham's, Vanguard and Ibex Caves), that the relationship involves active processing of raptors and corvids by Neanderthals for the purpose of wing feather removal. The temporal and geographical extent of the connection, along with the direct taphonomic evidence, establishes that Neanderthals systematically targeted these birds for purposes other than food."

Lo que, a grosso modo, viene a decir que han encontrado una relación entre la presencia de cuervos y rapaces por un lado, y de Neandertales, por otro, en los yacimientos. Y que además que los Neandertales procesaron las carcasas de esas aves para extraer las plumas de las alas, y no para alimentarse de ellas (al menos, no como motivo principal).

Los datos y los resultados 

Los investigadores comienzan su análisis a partir de una base de datos de 1699 sitios del Pleistoceno. Se trata de yacimientos de tipo arqueológico o paleontológico (es decir, estos últimos sólo con restos de animales) en los que han aparecido restos fósiles de aves.

Al analizar esa base de datos, se dan cuenta de que hay una correlación muy fuerte entre la cantidad y variedad de córvidos y rapaces y el tipo de yacimiento. En concreto, que en los sitios del Paleolítico medio y superior, y sobre todo en los de Paleolítico medio, la presencia de estos tipos de aves es más abundante y variada en cuanto a especies.  Incidentalmente, parece que además las especies de córvidos y rapaces más representadas tienen en su mayor parte las plumas de las alas de color negro.

Los datos también parecen señalar que la asociación se basa en dos grandes grupos de aves, que aparecen asociadas sistemáticamente a las ocupaciones humanas: el primero es el de las aves que carroñean los restos de animales, y el segundo el de aves que viven en medios rocosos y forman colonias. La relación, por tanto, y como afirman los autores, tiene una fuerte "señal ecológica" (se explica por la ecología de unas y otras especies).

Por otra parte, una cosa es documentar la asociación en los yacimientos de Neandertales y esas aves, y otra saber si hubo una captación y uso de las mismas, es decir si fueron cazadas por algún motivo. Para responder a eso, el análisis pasa a un nivel tafonómico y arqueozoológico, y se estudian los huesos de ave de los tres yacimientos clásicos de Neandertales de Gibraltar: Gorham's Cave, Vanguard Cave e Ibex Cave.
  
Los resultados de ese segundo nivel de estudio son coherentes entre los tres sitios y entre niveles dentro del mismo sitio: Señalan que los córvidos y rapaces fueron procesados por los Neandertales y que estos se centraron en extraer las plumas de las alas (usando herramientas de piedra afiladas), mientras que las evidencias de consumo alimenticio son muy secundarias.  

Marcas documentadas en el trabajo de Finlayson et al. (2012)

Por último, los investigadores se preguntan si se puede establecer una pauta más general, más allá de las cuevas de Gibraltar, para ese "comportamiento Neandertal" (el procesar córvidos y rapaces para obtener plumas, y no para obtener alimento). Su respuesta provisional sería afirmativa. Para ello, recuperan los trabajos de otros investigadores sobre Riparo Fumane (revisado en este mismo blog) y sobre Combre-Grenal y Les Fieux. Con estas evidencias, y un mapa que proponen con yacimientos arqueológicos y paleontológicos, concluyen que la obtención y uso de las plumas de ciertas aves sería un comportamiento generalizado entre las poblaciones neandertales del tramo final del Pleistoceno.    

Ilustración de M. Cutrona. Quando Neandertal aveva le penne, National Geographic Italia. 

A partir de esa constatación, y basándose fundamentalmente en paralelismos etnográficos y etnoarqueológicos, los autores proponen como explicación a la obtención de las plumas de córvidos y rapaces un uso simbólico de las mismas: Es decir, que serían usadas a modo de elementos de adorno corporal. 

Un poco de crítica y algunas ideas 

Dentro de que el trabajo es excelente en términos de planteamiento de investigación, metodología y resultados, hay varios aspectos que pueden matizarse o criticarse, cuestión que abordo como siempre con ánimo constructivo.

Lo primero que me parece "menos elegante" es la insistencia en señalar que los anteriores trabajos sobre el mismo tema sólo contaron con muestras muy limitadas, sólo pudieron documentar comportamientos que no pueden considerarse regulares o sistemáticos, etc. En concreto esta insistencia parece un poco sangrante en referencia a Riparo Fumane, donde Peresani et al. realmente "levantaron la liebre" respecto a la existencia de este tipo de comportamientos, por parte de las poblaciones neandertales, y donde desarrollaron y utilizaron de manera impecable una metodología de análisis tafonómico y arqueozoológico, y también unos razonamientos de inferencia científica, que son utilizados extensivamente por Finlayson et al. 

Atribuyo esta posible inflación de los méritos del presente trabajo (en perjuicio de otros anteriores) a las presiones, a veces excesivas, que tienen los investigadores de presentar siempre su trabajo como revolucionario, rompedor y pionero, para que sean publicadas con el mayor impacto. No tiene mayor importancia, en realidad, pero me parece necesario señalarlo. 

Además, llama la atención que después de marcar las limitaciones de otros trabajos, cuando se entra a responder la cuestión de si el uso de las plumas es un comportamiento extendido entre los Neandertales del final del Pleistoceno, lo que se hace es recurrir precisamente a citar y mostrar en un mapa la evidencia de Riparo Fumane, Combre Grenal y Les Fieux.  

Otro aspecto que se repite en varios puntos del texto, y que no comparto, es esta idea que aparece ya en el "abstract" o resumen: 

" ...is revolutionary as it assigns unprecedented cognitive abilities to these hominins."

Bueno, por una parte habría que preguntarse porqué recurren al termino "hominins" (que incluye por ejemplo al Paranthropus boisei) y no "humans" que sería más acertado tanto taxonómica como cronológicamente. Pero debates eruditos y de nomenclatura aparte, es más raro que se hable de "unprecedented cognitive abilities" para los Neandertales. La expresión "sin precedentes" no parece para nada correcta: Estan los precedentes chatelperronienses de Grotte du Renne y otros sitios, los uluzzienses de Grotta del Cavallo y otros sitios, los musterienses de Cueva de los Aviones y Cueva Anton, etc. 

Por último, me gustaría llamar a la reflexión sobre la identificación automática entre uso de plumas y comportamiento simbólico. 

Como los lectores habituales del blog saben bien, yo no soy en absoluto sospechoso de "hacer de menos" a las poblaciones neandertales en cuanto a sus capacidades cognitivas y de expresión simbólica. Al contrario, creo que existen evidencias firmes de la capacidad de crear elementos decorativos y simbólicos, sobre todo de adorno personal, entre esas poblaciones humanas del último tramo del Pleistoceno.   

Ahora bien, para este caso específico (el estudio de Finlayson et al.) no considero que se haya probado un uso simbólico de las plumas, y creo que se presupone ese uso, a consta de no entrar a considerar otras posibilidades.

No digo que un uso simbólico no sea posible, o incluso probable, sólo pienso que otros muchos usos posibles de las plumas están atestiguados por la etnografía, la etnoarqueología y la historia de los llamados "pueblos primitivos" actuales y del pasado reciente. Y esos usos no han sido suficientemente considerados. 

Me gustaría mostrar algunos ejemplos. En primer lugar está el uso que se ha dado, en muchas sociedades tradicionales, a las plumas como reclamos de pesca, por ejemplo en las islas de Oceanía: 

Figura en M. Intoh y M. Eda (2008)

El uso de estos reclamos de plumas, que por cierto ha evolucionado en algunas de las técnicas modernas de pesca, se atestigua también entre las sociedades nativas americanas del Noroeste y California. 

Otro posible uso de las plumas relacionado con la pesca es la utilización de las cañas o cálamos como parte de palangres o aparejos de pesca tradicionales, atestiguado entre los Numianut de Alaska (Spearman 2005). 

Un uso bastante conocido de las plumas es su utilización como pinceles, por ejemplo entre los nativos americanos Kiowa de las grandes llanuras, quienes usaban para pintar plumas de águila y halcón.

Y, por último, está una posibilidad a considerar y que ya apunté en un post anterior, y es el uso de las plumas como elementos de estabilización del vuelo en armas de proyectil. Para ese uso particular parece razonable excluir las flechas disparadas con arco y las jabalinas lanzadas con propulsor (que son tecnologías desconocidas en el Paleolítico medio). Eso deja las flechas y dardos arrojados a mano, para lo que hay numerosos ejemplos etnográficos e históricos:

Dardos barit tradicionales de los Kashi 

Flecha de mano ceremonial (fabricada por C. Bitsui, artesano navajo). 
Fuente: Alltribes.com.


Javalina o "flecha de mano" (S. XV). 
Fuente: FireStryker Living History Forum.


"Flecha de mano" o Uchine originaria del Japón feudal. 
Fuente: PaleoPlanet Forums. 

Bibliografia adicional

d’Errico, F., Borgia, V. y Ronchitelli, A. (2012): "Uluzzian bone technology and its implications for the origin of behavioural modernity", Quaternary International, v. 259, nº 9, pp. 59-71.

Intoh, M y Eda, M. (2008): "A Zooarchaeological and Ethnographic Study of Frigatebird Remains from Tobi Island in Micronesia". People and Cutlrue in Oceania nº 24, pp. 67-79.

Morin, E. y Laroulandie, V. (2012): "Presumed Symbolic Use of Diurnal Raptors by Neanderthals" PLOS one v. 7 nº 3: e32856. 

Peresani, M., Fiore, I., Gala, M., Romandini, M. y Tagliacozzo, A. (2011): "Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy" PNAS published ahead of print February 22, 2011.

Spearman, G. (2005): Into the Headwaters: A Nunamuit Ethnography of Fishing. Final Report for FIS.

Zilhao, J. (2007): "The Emergence of Ornaments and Art: An Archaeological Perspective on the Origins of “Behavioral Modernity”" Journal of Archaeological Research v. 15 nº 1, pp. 1-54.

Zilhão, J., Angelucci, D. E., Badal-García, E., d’Errico, F., Daniel, F., Dayet, L., Douka, K., Higham, T. F. G., Martínez-Sánchez, M. J., Montes-Bernárdez, R., Murcia-Mascarós, S., Pérez-Sirvent, C., Roldán-García, C., Vanhaeren, M., Villaverde, V., Wood, R., y Zapata, J. (2010): "Symbolic use of marine shells and mineral pigments by Iberian Neandertals" PNAS published ahead of print January 11, 2010.

Referencia de Research Blogging

Finlayson C, Brown K, Blasco R, Rosell J, Negro JJ, Bortolotti GR, Finlayson G, Sánchez Marco A, Giles Pacheco F, Rodríguez Vidal J, Carrión JS, Fa DA, & Rodríguez Llanes JM (2012). Birds of a feather: neanderthal exploitation of raptors and corvids. PloS one, 7 (9) PMID: 23029321

miércoles, 5 de octubre de 2011

Grotte du Renne: Evidencia arqueológica y comportamiento simbólico

ResearchBlogging.org Hace algún tiempo que quería escribir una reseña detallada de un artículo publicado antes del verano en PLos ONE, titulado "The reality of Neandertal Symbolic Behavior at the Grotte du Renne, Arcy-sur-cure, France" (Caron et al.). 

Este artículo puede entenderse cómo una contundente  respuesta (en términos de argumentación y evidencia)  a otro trabajo anterior, publicado en PNAS en noviembre de 2010, bajo el título "Grotte du Renne (France) and implications for the context of ornaments and human remains within the Châtelperronian" (Higham et al.).

Ambos estudios, como es obvio, se refieren a los materiales arqueológicos y la secuencia estratigráfica de dicha cueva, la Grotte du Renne, con el telón de fondo de la discusión sobre las capacidades simbólicas de los neandertales.

Caron et al. (2011), Figura 1, pag. 2.

En su momento, ya hice una amplia revisión y crítica del trabajo de Higham et al., publicado en PNAS, que puede leerse aquí. Por ello no insistiré mucho en ese artículo aunque, cómo digo, su lectura es indispensable para entender el estudio más reciente. En particular, es importante retener que aquél trabajo de 2010 aportaba toda una batería de nuevas dataciones por Carbono 14, procesadas con una técnica relativamente novedosa ("ultrafiltración"), que aspira a convertirse en el estándar de ese tipo de análisis. Sobre dichas dataciones los autores aplicaban un procedimiento de análisis bayesiano, cuyo resultado, según su punto de vista, indicaba que la secuencia de Grotte du Renne estaba revuelta hasta cierto punto.

Esa conclusión sería (de haber sido correcta) muy importante, porque aquel yacimiento es dónde se ha documentado con mayor claridad la asociación de restos humanos neandertales, objetos simbólicos (colgantes), y toda una serie de utensilios y materiales típicos de Paleolítico superior (líticos, óseos y colorantes) enmarcados en el Chatelperroniense. Aunque no es el único lugar donde se dan estas asociaciones, sí es, probablemente, dónde resultan más evidentes.

En este punto, el nuevo trabajo de Caron et al. parte de las afirmaciones de Higham et al., y aborda una revisión exhaustiva de todas las evidencias: materiales, espaciales (de distribución X-Y-Z), estratigráficas, y cronológicas absolutas (las dataciones). A esto acompaña un importante aparato crítico tanto estadístico-cuantitativo, como de análisis de procesos geológicos y/o tafonómicos en los depósitos arqueológicos.

La conclusión de los autores es que, de hecho, no existe ninguna evidencia de perturbación estratigráfica, con mezcla de materiales (de distintos niveles y por tanto, momentos), en la Grotte du Renne. Por ello afirman que las conclusiones del trabajo de 2010 deben ser puestas en cuarentena. Y, además, siguiendo el razonamiento, dado que aquel primer trabajo defendía que la secuencia estaba revuelta a partir de las dataciones de radiocarbono, la conclusión lógica es que el problema está en esas fechaciones. Algo que, por cierto, yo ya señalé en mi revisión del artículo de Higham et al.(2010), y en un post específico en el que reflexionaba sobre las dataciones por Carbono 14.

Pero volviendo al estudio de Caron et al. (2011), tan importante como explicar sus conclusiones es entender y valorar los argumentos presentados por los autores. En este sentido, creo que el trabajo tiene una construcción muy "robusta", y -algo que me gusta mucho- cimentada en el estudio detallado de las evidencias arqueológicas, desde múltiples puntos de vista complementarios (tecnotipológico, estratigráfico, de distribución espacial, etc).

La lógica organizativa del trabajo es ésta: aceptar provisionalmente que Higham et al.(2010) pueden tener razón, y que puede haber mezcla, revuelto o perturbación estratigráfica de algún tipo. A partir de esto, van proponiendo toda una serie de distintos mecanismos para que se produzca dicha perturbación, abarcando desde lo más local y puntual, hasta lo más amplio y generalizado.

En ese punto, se compara cada uno de esos supuestos con la distribución conocida de los objetos arqueológicos (industria lítica, ósea, colgantes, y colorantes minerales) y restos humanos (básicamente, dientes neandertales). Y las comparaciones se someten a pruebas estadísticas, para calcular la posibilidad hipotética de que dichos supuestos pudieran ser aceptados.

Los resultados (detallados en los archivos de Información Suplementaria del artículo) hacen evidente que no tiene ningún sentido aceptar la hipótesis del revuelto, y que la distribución (conocida) de los objetos no se puede explicar por ninguno de aquellos supuestos.

Por el contrario, esa distribución encaja a la perfección con lo esperado de una secuencia no revuelta: Esto es, coherencia entre materiales y estratos, con tan sólo una transferencia puntual de objetos entre niveles que están en contacto directo (que considerada en porcentaje resulta irrelevante). Es decir, lo esperable en la secuencia más intacta de cualquier yacimiento paleolítico en cueva.

De una manera más intuitiva y directa, este mismo rasgo se puede apreciar en la primera tabla reproducida por los autores en el artículo:

Caron et al. (2011), Tabla 1, pag.3.

En esta tabla se ve, por ejemplo, cómo todas las laminillas Dufour (287) y  todas las laminillas -sensu estricto- no retocadas (2800) se limitan al nivel VII, Protoauriñaciense. Ni una de esas laminillas, características del Protoauriñaciense, aparece en los niveles Chatelperronienses. Y en el caso de las puntas de Chatelperron y las raederas convergentes, se concentran -como cabía esperar- en los niveles chatelperronienses (salvo algunos ejemplos puntuales, sobre todo de raederas en niveles Musterienses, también asociados a los neandertales). Una única punta de Chatelperrón (de un total de 383) aparece en el nivel VII, Protoauriñaciense, que tiene contacto con el nivel VIII, Chatelperroniense (en el que hay 29 de esas puntas).

Otro dato interesante que ofrece la tabla es que, tanto los colorantes minerales (ocres) cómo los utensilios de hueso trabajado y los colgantes, son mucho más abundantes en el nivel X (por debajo de otros dos niveles Chatelperronienses) que en cualquier otro, incluyendo el Protoauriñaciense.

En resumen, la imagen general es la de una estratigrafía ordenada, considerablemente intacta, y sin perturbaciones relevantes en su seno. Es decir, lo contrario de lo que apuntaban Higham et al. Como comentario adicional, Caron et al. señalan que en otro yacimiento (Quincay), en donde no hay niveles Proto/Auriñacienses, y cuyo depósito se selló tras la formación del conjunto chatelperroniense, se han encontrado también seis colgantes en dientes de animales, muy similares a los de Grotte du Renne.

En este punto cabe preguntarse qué falló en el trabajo de Higham et al. (2010) para que sus análisis les llevaran a proponer que la secuencia estaba revuelta o alterada. Los autores del trabajo más reciente señalan a varias causas, que -salvo una- yo ya sugerí en su momento (no porque sea ningún genio sino porque, en realidad, eran bastante evidentes).

La primera de ellas tiene que ver con las limitaciones de la datación por Carbono 14, en concreto de las fechas que están próximas al límite del alcance cronológico de la técnica (que son menos fiables, y más vulnerables a los efectos distorsionadores de la contaminación).

Caron et al. (2011) ponen cómo ejemplo comparativo dos dataciones de huesos neandertales de Vindija, realizadas por el mismo laboratorio (Oxford) que hizo las dataciones de Grotte du Renne, con los mismos procedimientos y el mismo grado de resolución. Sin embargo, aquellas dos dataciones fueron consideradas por dicho laboratorio de Oxford (que, incidentalmente, es donde trabajan Tom Higham y su equipo) como "no fiables", y utilizadas sólo como fechas "ante quem". Así, Caron et al. (2011) concluyen que ese es el nivel de fiabilidad que tienen las fechas de Grotte du Renne. Y por ello quedan invalidadas como elemento de control de la integridad de la estratigrafía.

La siguiente causa que se apunta, para explicar los errores en las conclusiones de Higham et al., tiene que ver con los procedimientos estadísticos y los presupuestos básicos del modelo bayesiano. Por no extenderme mucho más, diré que la argumentación de Caron et al. (2011) me parece mucho más lógica que la otra, y se basa en que el análisis de los outliers (como prueba estadística preliminar) anula la validez del posterior modelo. En todo caso, los detalles de su crítica están en la página 7 del artículo de 2011.

La última causa posible, para los errores de Higham et al. es nueva para mí, y francamente no me la esperaba: Se trata del hecho que buena parte de los huesos de fauna y utiles óseos datados por aquel equipo habían sido tratados, en sus respectivos museos, con pegamentos y consolidantes  ("were extensively preserved with glues and consolidants") lo que multiplica las posibilidades de contaminación.

La conclusión final del Caron et al. (2011) es que, para Grotte du Renne, no se puede explicar la asociación de neandertales, objetos simbólicos, y materiales chatelperronienses recurriendo a argumentos putativos de perturbaciones, revueltos o mezclas estratigráficas. Y en mi opinión, en este trabajo se hace un uso mucho más coherente (y menos obscuro) de las técnicas estadísticas y cuantitativas avanzadas, en comparación con lo que hacen Higham et al. (2010).

Y en cuanto a aspectos criticables del artículo de Caron et al., los encuentro más en la forma que en el fondo: el trabajo adolece de fallos en la presentación de datos y de la información cuantitativa más relevante. Por ejemplo, es una lástima que la mayor parte de los datos y pruebas estadísticas (que sustentan la argumentación) se queden en la Información Suplementaria, mientras que la mayor parte de las figuras del texto son de "bonitas" distribuciones espaciales de artefactos (que, aunque informativas e intuitivas, no tienen un gran valor probatorio).


Referencias de Research Blogging:


Caron F, d'Errico F, Del Moral P, Santos F, & Zilhão J (2011). The reality of Neandertal symbolic behavior at the Grotte du Renne, Arcy-sur-Cure, France. PloS one, 6 (6) PMID: 21738702

Higham T, Jacobi R, Julien M, David F, Basell L, Wood R, Davies W, & Ramsey CB (2010). Chronology of the Grotte du Renne (France) and implications for the context of ornaments and human remains within the Châtelperronian. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107 (47), 20234-9 PMID: 20956292

Otras fuentes: 

Es recomendable el post que hizo sobre este tema Neanderfollia (en catalán), con interesantes reflexiones. Y a un nivel más noticioso-informativo, el post de Maju en su blog "For what they were...we are"(en inglés). Por último, además de los dos posts (míos) que enlazo arriba, hace tiempo le dediqué otra nota a la Grotte du Renne, en la que describía en general las investigaciones, las excavaciones de Leroi-Gourham, y los punzones y colgantes chatelperronienses.