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viernes, 5 de septiembre de 2014

Ultrafiltración, carbono-14 y Neandertales

Con la ultrafiltración hemos topado

En los últimos años, han aparecido toda una serie de trabajos sobre la cronología del final del Paleolítico medio y la desaparición de las poblaciones neandertales. Mencionaré, sólo como ejemplos, los artículos de R. Pinhasi et al., PNAS, 2011 y R. E. Wood et al., PNAS, 2013.

De esos trabajos y otros similares, estoy de acuerdo con algunos, y en desacuerdo con otros... pero no es eso lo que quiero tratar en esta nota.

El caso es que, leyendo notas de prensa y artículos divulgativos sobre este tema, me he encontrado que hay una notable confusión sobre qué es y para qué sirve algo llamado "ultrafiltración": Se dice que es un método nuevo de datación, que revoluciona la cronología del paleolítico, etc.

Creo que parte de la culpa de la confusión puede venir de los propios investigadores, quienes para resaltar su trabajo, a veces exageran o "adornan" las nuevas técnicas, o variaciones aplicadas a métodos que, por otra parte, siempre han estado en constante evolución.

Por otro lado, el trabajo periodístico requiere inmediatez, y a veces los articulistas no se informan bien, o no entienden por completo lo que se les ha explicado, y simplemente transcriben lo que han creído entender.

Con ánimo constructivo, voy a tratar de explicar de forma sencilla de qué hablamos cuando se usa ese término, "ultrafiltración" y a qué hace referencia.


¿Qué es la ultrafiltración?

Para responder a esto, expliquemos primero en corto que es la datación por carbono-14.

La datación por carbono-14 mide la cantidad de ese isótopo radioactivo que queda en una muestra, en relación a la cantidad del isótopo estable carbono-12. Con esa medición, y cómo sabemos cual es la tasa de desintegración del carbono-14 (por así decirlo, la velocidad a la que va desapareciendo), se puede conocer la edad de la muestra.

Y gracias a eso podemos datar muchos tipos de materiales (básicamente, de origen orgánico). Y junto con otros sistemas de datación, establecer cronologías absolutas del pasado prehistórico.

Entonces, ¿que es la ultrafiltración? En realidad, se trata de un simple, pero importante paso que se puede aplicar en una fase muy concreta de la preparación de las muestras, antes de ser datadas por carbono-14.

Si nos ceñimos a las muestras de hueso, sería un paso que se da después de: los pre-tratamientos físicos, la limpieza en recirculación con disolventes orgánicos, y los baños ácido-base-ácido.

En ese punto, y siguiendo la explicación de F. Javier Santos (CNA) ofrecida en el seminario "Nuevas aplicaciones del radiocarbono en el ámbito de las humanidades", se pueden hacer dos cosas:

- Sin ultrafiltración:

  • El colágeno de la gelatina se disuelve en HCl a pH=3, 80ºC.
  • Se centrifuga y desecha el sólido.
  • Se evapora para cristalizar el colágeno.

- Con ultrafiltración:

  • El colágeno de la gelatina se disuelve en HCl a pH=3, 80ºC.
  • Se filtra el colágeno.
  • Se ultrafiltra el colágeno: eliminación de cadenas cortas. Es decir se pasa por un filtro de mallas especiales.
Como nota técnica, un aspecto muy importante es la limpieza exhaustiva de los filtros, porque si no quedan limpios incluso la mínima partícula puede introducir errores en dataciones posteriores. 

Y eso es, básicamente, la ultrafiltración. Después de estos pasos vendría la grafitización, prensado de la muestra y finalmente la medición por AMS propiamente dicha.


¿Para qué sirve la ultrafiltración?

En términos puramente técnicos, la ultrafiltración sirve para reducir la posibilidad de contaminación. Esa contaminación, de darse, podría resultar en una menor precisión de la datación, y un rejuvenecimiento de la fecha obtenida.

Hay que resaltar que eso no significa que todas las fechas sin ultrafiltración estén contaminadas (o muy contaminadas)  y sean incorrectas, sólo que es "algo más probable" que tengan "algo de contaminación".

Para etapas recientes de la prehistoria, y para fechas históricas, la contaminación es menos probable, y además -en huesos- la muestra tendrá, por lo general, bastante colágeno. Y en ese colágeno habrá mayor proporción de carbono radioactivo. Esto significa que es menos probable que la datación sea incorrecta por no haber sido ultrafiltrada, y que las fechas con y sin ultrafiltración tenderán a ser muy similares o casi idénticas.

Ahora bien, cuanto más nos alejamos en el tiempo, más posibilidad de contaminación, y más posibilidad de que la muestra tenga poco colágeno, que además tendrá proporciones decrecientes de 14C. Dicho de otro modo: La ultrafiltración va ganando en importancia y se hace cada vez más necesaria.

Esto es crítico cuando nos acercamos al límite natural de la datación por carbono-14, que se establece en unos 55.000 o 60.000 años en términos prácticos (cuando ya queda tan poco 14C en las muestras, por su tasa de desintegración, que no es posible datar cosas más antiguas).

Para fechas en ese entorno temporal, y en general a partir de los 40.000 años, es importante hacer la ultrafiltración, y prácticamente se ha convertido en la formula estándar.

Y para terminar ¿Cómo afecta esto a la cronología del final del Paleolítico medio (PM) y la desaparición de los Neandertales? 

En general, lo que se vamos a ver es un envejecimiento progresivo de las dataciones, que  llevará esos procesos históricos hacia atrás en el tiempo, por unos cuantos miles de años -cuantos, aún es pronto para decirlo. Este proceso ya empieza a verse, y está presente en los trabajos que mencionábamos al inicio de este post.

Un problema que existe hoy en día, sin embargo, es que el foco está muy centrado en los últimos Neandertales, y en sus dataciones. Y no se ha hecho aún un esfuerzo similar para datar y re-datar las primeras ocupaciones de Humanos Anatómicamente Modernos en Europa, con las mismas técnicas. Aunque se usa la ultrafiltración en nuevos contextos, no se revisan significativamente los sitios importantes de primer Paleolítico superior inicial (PSI). Desde luego, no tanto como los últimos del PM. Por este motivo, es posible que se esté dando un "decalaje artificial" entre el final del PM y el PSI según la cronología actual de 14C.

Notas finales

Comentar por último que la ultrafiltración no es algo que hagan unos pocos científicos visionarios o privilegiados, si no que ya es un estándar que se está implantando en la mayor parte de los laboratorios que datan por carbono-14. Esto incluye a laboratorios de investigación como el CNA y también a servicios comerciales como Beta Analytic.

Referencias citadas

Pinhasi, R.,  Higham, T. F. G., Golovanova, L. V.,  Doronichev, V. B. (2011):  Revised age of late Neanderthal occupation and the end of the Middle Paleolithic in the northern Caucasus. PNAS, 108, 21, pp. 8611-8616.

Wood, R. E. Barroso-Ruíz, C., Caparrós, M., Jordá Pardo, J. F., Galván Santos, B, Higham, T. F. G. (2013): Radiocarbon dating casts doubt on the late chronology of the Middle to Upper Palaeolithic transition in southern Iberia. PNAS 110, 8, pp. 2781-2786.

jueves, 1 de marzo de 2012

Genoma Neandertal V: Un posible "cuello de botella" demográfico entre los Neandertales europeos

ResearchBlogging.org   
Lo prometido...

Hace unos días escribí un breve post criticando la forma en que los medios habían "divulgado" un nuevo estudio sobre ADN mitocondrial (ADN-mt) de Neandertal, y prometí una revisión del trabajo científico en sí. Bueno, pues aquí está.

Una nota antes de comenzar

Ya lo he dicho más veces: no soy un experto en genética ni en estadística avanzada (los dos pilares sobre los que se asienta el estudio). Pero de todos modos trataré de ofrecer una visión general del trabajo, y de aplicar mis limitados conocimientos a hacer una crítica razonada, con cierto énfasis en los aspectos relacionados con la arqueología prehistórica (un campo en el que me encuentro más "seguro" de mis opiniones).

Lo básico

El trabajo se titula Partial genetic turnover in neandertals: continuity in the east and population replacement in the west (Dalén et al, 2012) y ha sido publicado en Molecular Biology and Evolution.

Situando el trabajo en sus coordenadas

Los dos elementos básicos que estructuran el trabajo ya aparecen en el abstract o resumen del mismo. Son, por un lado, el análisis de ADN fósil, y por otro, el estudio de poblaciones, es decir la inferencia de aspectos demográficos de los humanos del pasado. El primer elemento se concreta en el estudio de la secuencia de control del ADN-mt de 13 Neandertales europeos y asiáticos. Y el segundo, en la formulación de una hipótesis sobre un cierto modelo poblacional, sobre el que se realizan una serie de pruebas estadísticas.

Además, la introducción al trabajo comienza con las siguientes frases:

"A large number of megafaunal taxa went extinct during the latter part of the Late Pleistocene, at both the species (Barnosky et al. 2004) and population level (Barnes et al. 2002; Hofreiter et al. 2007; Leonard et al. 2007). Among these species were the  closest known relatives of anatomically modern humans, the neandertals (Homo neanderthalensis)."

Que nos introducen otras coordenadas: Las del paradigma o modelo general interpretativo. Ese paradigma no es accesorio al resto del trabajo sino que, por el contrario, define cómo se aborda el objeto de estudio; y, por lo tanto, determina el proceso de investigación y los resultados del mismo.

También son dos las claves en este caso: Extinción de la megafauna pleistocena, y extinción de los Neandertales. El primer aspecto nos remite a una visión adaptativa de la dinámica de poblaciones, ceñida a los aspectos medioambientales y etológicos -al tomarse como referente directo las extinciones de toda una serie de especies animales. Y la segunda insiste en que el interés por explicar un determinado fenómeno (la extinción de los Neandertales) es la razón para estudiar los procesos poblacionales en sí. Es importante, porque ese interés también condiciona el proceso investigador.    

Al grano: materiales, métodos y resultados

El estudio, como se dijo antes, se centra en estudiar de manera comparativa las secuencias de control del ADN-mt de 13 neandertales (entre ellos uno de Valdegoba, cuya secuencia mitocondrial no había sido estudiada hasta la fecha).

De la comparación de esos datos los investigadores deducen (mediante procedimientos estadísticos) que ciertos Neandertales europeos, los más recientes de 48.000 "años de C14", se agrupan de manera muy próxima (son más parecidos entre sí), y se alejan (son más diferentes) de los Neandertales europeos más antiguos y de los neandertales asiáticos.  


Relaciones filogenéticas y distribución geográfica
(Fig.1 en Dalén et al, 2012).

A continuación, plantean una hipótesis: que esos agrupamientos se deben a que ambas poblaciones, la europea y la asiática, tienen trayectorias demográficas separadas, y diferentes, a partir de un momento dado. Esta es la hipótesis que llaman H1.

Esa hipótesis se concreta en una simulación computerizada de la evolución de las poblaciones, construída con (1) asunciones sobre los Neandertales en general, como la de la duración de una generación (2) asunciones sobre los efectivos demográficos y su composición al inicio de la simulación, y (3) asunciones sobre cómo evoluciona cada población, incluyendo un cuello de botella (o desaparición de una parte importante de la población) entre los Neandertales europeos, y posterior expansión de un grupo "superviviente".

Esa simulación se acompaña de otra, que se basa en la hipótesis nula: no hay una división de las poblaciones y la demografía se mantiene estable.  Esta es la hipótesis H0 de los autores. A continuación, los resultados de ambas simulaciones se comparan con la distribución (el arbol de relaciones y proximidades) de los datos genéticos del ADN-mt.

Y la conclusión es que el modelo que incluye cambios poblacionales (y dos trayectorias diferentes para este y oeste) es más coherente con los datos del ADN-mt, y por tanto, según los autores sería una explicación más parsimoniosa (más probable).

En este punto hay que señalar que las inferencias de base estadística y genética llegan hasta aquí. Es decir, específicamente, alcanzan a poder afirmar que un modelo -que incluye cambio poblacional y una determinada trayectoria demográfica- es "más probable" que la hipótesis nula (que no hay cambios). En palabras de los investigadores:

Our results suggest that recent western neandertals display significantly less mtDNA variation compared to other neandertals. Furthermore, recent western neandertals constitute a well defined, but shallow, monophyletic group. As illustrated by the demographic simulations described above, these results are consistent with separate demographic trajectories in eastern and western neandertals.   

Propuestas y (léase sin sorna) especulaciones en el trabajo

A partir del punto señalado arriba, el trabajo entra mucho más en especulaciones sugerencias interpretativas sobre los procesos demográficos que explican sus datos y resultados.

Recordemos brevemente que los autores proponen un cuello de botella en la población neandertal occidental (es decir, una fuerte reducción de efectivos), seguida de una expansión y recolonización posterior, a partir de un pequeño grupo "superviviente".

En cuanto al momento en que se produjo la separación y el posterior "cuello de botella", se dan dos posibilidades: una basada en la edad atribuida al fósil más reciente del grupo "basal" o población antigua (48.000 "años de C14" para el Neandertal de Valdegoba), y otra basada en la convergencia del árbol genético del ADN-mt de los individuos estudiados (en un intervalo entre 54.000 y 77.000, con la media en 58.000). En todo caso, los autores señalan que ese cuello de botella sería muy anterior a la presencia de los Humanos Anatómicamente Modernos en Europa. 

A la hora de explicar las causas de la "extinción local" recurren a las pulsaciones frías de los momentos tempranos del OIS 3 (estadio isotópico situado entre 60 y 30 Ka BP), que mermarían los efectivos poblacionales, salvo los de ciertas zonas refugio, desde donde se daría una posterior expansión y recolonización de Europa.

Algo de crítica para terminar

En general creo que estamos ante un trabajo muy positivo, que aporta novedades concretas, algunas de ellas muy importantes. Y que también apunta a sugerentes desarrollos futuros, y propuestas de investigación sobre la demografía de los Neandertales y sus dinámicas poblacionales.

Sin embargo hay que insistir en que el trabajo tiene dos partes: una en la que se establecen inferencias con robustez científica, pero también con límites y cautelas; y otra parte de naturaleza especulativa. En la parte de inferencia más robusta, a partir de los datos y las técnicas estadísticas, lo que queda claro es que la población neandertal del Pleistoceno experimentó dinámicas poblacionales. Y además, es muy probable que sufriera crisis, cuellos de botella, crecimientos, y trayectorias diferenciadas en distintos ámbitos geográficos.

Otra cosa, sin embargo, sería aceptar de forma acrítica el modelo poblacional propuesto como el idóneo para explicar los datos. Sobre todo porque, de hecho, es el único modelo que se ha planteado (si se deja de lado la hipótesis nula).

En ese sentido, tengo el convencimiento de que sería de gran interés proponer y poner a prueba otros modelos de dinámicas poblacionales. En particular, y debido a mi formación, me parece que sería de enorme interés generar propuestas que estuvieran basadas en posibles desarrollos históricos de las sociedades neandertales.

Eso se podría hacer (aunque bien es cierto que queda muchísimo trabajo por delante) a partir de la información arqueológica y de los modelos que generan los arqueólogos y prehistoriadores sobre sus modos de vida y sus estrategias de subsistencia, a diferentes escalas geográficas incluyendo la más general. Esos modelos deberían integrar en la reflexión las capacidades adaptativas biológicas, las tecnológicas, la organización social, y la interacción con el medio ambiente (y cada aspecto visto en perspectiva dinámica y diacrónica, es decir, de cambio en el tiempo).

Volviendo al trabajo que nos ocupa, me parece que la explicación ambiental no es "que sea incorrecta", es que es insuficiente -como si le faltaran tres de las cuatro patas a una silla.  

Y para terminar, una crítica más específica. El mayor problema que puede afectar al proceso de investigación (y a los resultados), y que puedo detectar, es la definición cronológica de los 13 Neandertales. El principal handicap común a todos los métodos de datación, es la incertidumbre estadística, que introduce incertidumbre real en las fechas resultantes. Esto se debe a que las dataciones individuales, en realidad, deberían leerse como periodos, no como momentos concretos. Y esos periodos, dependiendo de sus desviaciones estándar, van desde unos pocos siglos hasta decenas de milenios. La edad real, sin embargo, podría ser cualquiera dentro del periodo, que depende de un intervalo, como el de 1 o 2 sigmas: hay un 95,4% de que la fecha esté en un intervalo de +/- el doble de su desviación estándar, y sólo un 68,3% de que esté en un intervalo de +/- su desviación estándar.

Por poner un ejemplo, para una fecha de 40.000+/-1.500 BP, el intervalo a 1 Sigma (68,3% de que la fecha real esté ahí) va de 38.500 a 41.500 BP, y a 2 sigmas (95,4% de que la fecha real esté ahí) va de 37.000 a 43.000 BP.

Por otro lado, para las dataciones por Carbono 14 (base de casi todas las determinaciones cronológicas de neandertales más recientes de 50 Ka), a ese problema se suman otros: la probabilidad de contaminación de las muestras, la proximidad al límite real de las posibilidades de la técnica, la imprecisión de la calibración para esos periodos, y la imposibilidad de calibrar dataciones posteriores a unos 45.000 años.

¿Invalidaría esto los resultados del estudio? Pues.... no necesariamente. Sólo permite apuntar una reflexión: que conviene mantener una cierta cautela, porque es más que probable que veamos cambios en las dataciones de los fósiles (por ejemplo, hacia una mayor precisión de las mismas, o con reajustes en la cronología de los mismos) en el futuro cercano, y eso podría afectar de manera significativa tanto a las relaciones trazadas a partir del ADN-mt, como a las bases de los modelos poblacionales. Y por lo tanto, modificaría sustancialmente los resultados.

Referencia de Research Blogging

Dalen, L., Orlando, L., Shapiro, B., Durling, M., Quam, R., Gilbert, M., Diez Fernandez-Lomana, J., Willerslev, E., Arsuaga, J., & Gotherstrom, A. (2012). Partial genetic turnover in neandertals: continuity in the east and population replacement in the west Molecular Biology and Evolution DOI: 10.1093/molbev/mss074

lunes, 23 de enero de 2012

Kalavan-2 y el Musteriense de Armenia

ResearchBlogging.org
Introducción

Retomo el blog tras un largo parón vacacional, y para ello he preparado la recensión crítica de un reciente artículo (2010, en linea en 2011) de varios investigadores armenios y franceses, titulado Kalavan-2 (North of Lake Sevan, Armenia): A new Late Middle Paleolithic site in the Lesser Caucasus”.

Este trabajo  nos acerca tanto a los últimos Neandertales del Cáucaso (presuntos y probables autores de los restos hallados) a través de su cultura material, propiamente dicha (que también nos permite aproximarnos a su tecnología y su modo de vida), de tipo musteriense

El trabajo me llamó la atención porque, además de ser una región relativamente desconocida en occidente, tiene dos características propias que la hacen muy interesante: Por una parte, es una zona de frontera o contacto entre la Europa más oriental y la región conocida cómo Oriente Medio, que hace de puente entre Eurasia y África.

Y por otro lado,  es una altiplanicie montañosa con altitudes medias de 1700-1800 metros sobre el nivel del mar, lo cual convierte la región en un territorio realmente hostil en épocas de rigurosidad o inestabilidad climática. Y, aún así, parece que estuvo poblada, cómo veremos, a lo largo de diferentes momentos del Pleistoceno superior-final.


El yacimiento de Kalavan-2

El trabajo de R. Ghuskasyan et al. describe el yacimiento y los materiales arqueológicos de Kalavan-2, un sitio al aire libre en las montañas armenias; en concreto los resultados preliminares de las campañas de 2006 y 2007.

 Localización del yacimiento de Kalavan-2 en Armenia y situación de las principales fuentes de obsidiana (según R. Ghuskasyan et al., 2011). 

Kalavan-2 está situado a 1630 m. sobre el nivel del mar, en una terraza colgada unos 30 m. por encima del nivel fluvial actual. En una zona con evidencias de prehistoria reciente (tumbas de la Edad de los Metales, saqueadas) se excavaron tres trincheras a modo de sondeos estratigráficos (siendo la número 2 la más extensa y profunda), se halló un yacimiento Musteriense, y se reconstruyó una secuencia estratigráfica de 20 niveles sucesivos.

La arqueología de los niveles Musterienses

De los 20 niveles, cuatro dieron evidencias de Musteriense -o probable Musteriense-. Se trata de los niveles 6, 7, y 9-11 (de más reciente a más antiguo). Los niveles antiguos (9-11) dieron muy pocos materiales (12 en total) de aspecto general musteriense y con presencia de talla Levallois.

El nivel 7 es el más rico en materiales arqueológicos. La industria lítica se compone de algo más de 200 piezas de las cuales 130 son de obsidiana (y el resto, en general, distintas variedades de sílex). Muchos de los objetos retocados son de pequeño tamaño. Es un conjunto dominado por la talla Levallois de productos alargados y, tipológicamente, por las raederas laterales y las puntas.

Lítica de Kalavan-2  (según R. Ghuskasyan et al., 2011). 

Por su parte, el nivel 6 es algo más escaso en materiales y conviven una talla discoide de lascas, para obtener productos de cierto tamaño con un filo opuesto a un dorso espeso, y una talla Levallois de productos de tendencia laminar. Los autores asocian este conjunto al llamado Musteriense del Zagros-Taurus, que se extiende hacia Oriente medio (de Anatolia oriental a Iran). En ese sentido, los autores postulan que el sitio de Kalavan-2 se incluiría en un sistema o red de movilidad, territorialmente extenso, entre las Montañas del Caúcaso por el Norte y el sistema montañoso Zagros-Taurus por el Sur.

Este planteamiento estaría en consonancia con la importación de materias primas líticas, en concreto de la obsidiana. Este material es muy abundante entre las piezas líticas, pero no se encuentra en las proximidades del yacimiento y debe ser importado desde el sur o el oeste, a un mínimo de unos 90 km. Eso supone, según los estudios de rutas realizados con ArcGIS para la zona, un mínimo de tres o, más probablemente, cuatro días de viaje. Es importante señalar que esta movilidad se aplica tanto al nivel 6, típicamente ligado al Musteriense del Zagros-Taurus, cómo al nivel 7, más antiguo.

En cuanto a los restos de fauna, son escasos y están muy alterados por diferentes agentes tafonómicos, pero se pudieron detectar huellas de consumo antrópico (una marca de corte, restos de combustión, y posibles fracturas intencionales de las diáfisis). Practicamente todos los restos provienen del nivel 7, y se pudo indentificar la presencia de cabra (Capra sp.), uro (Bos primigenius), caballo (Equus caballus) y ciervo (Cervus elaphus).  

Desde un punto de vista cronológico, se dataron cuatro muestras por Carbono 14 AMS. Una del nivel 19 ofrece un resultado calibrado de 45,4 ka BP; dos del nivel 7 dan sendas dataciones calibradas de 31,6 y 39,6 ka BP. Y la última, del contacto 6/7 se dató por duplicado con dos sub-muestras separadas, dando sendos resultados de 19,9 y 23,9 ka BP. Sin embargo, los autores desestiman estas dos dataciones tan recientes, y la de 31,6 ka BP, cómo producto de contaminación y problemas estratigráficos,  prefiriendo una cronología de 39,6 cal. BP para el nivel 7.

Elementos de crítica y comentario

El trabajo en general ofrece una imagen sólida de “cuentas rendidas”, si bien de tipo preliminar, sobre los trabajos realizados en el yacimiento. Llama la atención el buen trabajo realizado sobre una fauna realmente escasa y fragmentaria, con análisis tafonómico, paleontológico, etc. En el apartado de la lítica, es muy completo en cuanto a las materias primas y la talla de las mismas, pero se echa de menos más información sobre la parte final de la gestión del utillaje: cómo se configuran, utilizan, y reavivan y/o reciclan estos objetos.

La parte cronológica, por otro lado, es problemática. Dicho de manera rápida y clara, las dataciones obtenidas son insuficientes para aportar un marco cronológico sólido para el yacimiento. Pero también es cierto que, en ese sentido, los autores anuncian que nuevas dataciones radiocarbónicas y de ESR están en camino. Yo recomendaría ampliar el espectro metodológico a la TL y/o OSL, y a las series de Uranio, porque cómo se puede ver en el trabajo, el C14 tiene límites y problemas bien conocidos; y la ESR también puede ser problemática (y alcanza mejores resultados cuando se combina con otros métodos de datación).

Yendo a cosas concretas, lo cierto es que, aunque algunos argumentos de los autores tienen mucho sentido (por ejemplo, los referidos a los problemas estratigráficos de los niveles recientes de la secuencia) resulta un poco “extraño” que se den por inválidas 3 de las 5 dataciones obtenidas, mientras que sólo se “salvan” dos -y son las que encajan, a priori, con hechos establecidos sobre la duración convencional del Musteriense.

Como ya explican los autores del trabajo, este asunto requerirá aún de una importante inversión de tiempo y esfuerzo (¡y dinero en dataciones!), para construir un marco cronológico más sólido.

Referencia de Research Blogging

Ghukasyan, R., Colonge, D., Nahapetyan, S., Ollivier, V., Gasparyan, B., Monchot, H., & Chataigner, C. (2010). KALAVAN-2 (NORTH OF LAKE SEVAN, ARMENIA): A NEW LATE MIDDLE PALEOLITHIC SITE IN THE LESSER CAUCASUS Archaeology, Ethnology and Anthropology of Eurasia, 38 (4), 39-51 DOI: 10.1016/j.aeae.2011.02.003

Bibliografía adicional

Adler, D. S. y Tushabramishvili N. (2004): “Middle Paleolithic patterns of settlement and subsistence in the Southern Caucasus.” En Settlement Dynamics of the Middle Palaeolithic and Middle Stone Age, N. Conard, A. Kandel (eds.). Tübingen, pp. 91-132.

Beliaeva E. V., Lioubline, V. P. (1998): “The Caucasus-Levant-Zagros: Possible relations in the Middle Palaeolithic.” En Préhistoire d’Anatolie: Gènese de deux mondes, vol. 1, M. Otte (ed.). Liege, pp. 39.55.

Golovanova, L. V., Doronichev V. B. (2003): “The Middle Palaeolithic of the Caucasus.” Journal of World Prehistory, vol. 17, pp. 71-138.


Y para revisar los conceptos de la talla lítica en el Paleolítico medio puede resultar útil este post: 


martes, 8 de noviembre de 2011

El artículo de datación por radiocarbono, sin una fecha de radiocarbono. Traducción de una nota de John Hawks



Introducción a la nota traducida:

La semana pasada, los medios de divulgación, blogs  y redes que se interesan por la arqueología y la paleoantropología, se inundaron con noticias de titulares llamativos, que hablaban de nuevas pruebas científicas de unos determinados hechos, a saber: 
  • Que la presencia de los humanos modernos en Europa era anterior a lo que se había pensado, en varios miles de años,
  • Y que quedaba probado por huesos humanos de una cueva británica (la Caverna de Kent) y otros de una cueva italiana (Grotta del Cavallo).
Todas esas informaciones tenían en realidad, una única fuente original: Dos artículos publicados en esos días en el mismo número de Nature. Y, sobre todo, un gran esfuerzo publicitario de esa revista, por hacer destacar su contenido entre los medios de divulgación científica.

Lo cierto es había pensado escribir una revisión crítica de uno de los dos artículos (el de Higham et al.), reflexionando sobre el papel de las revistas científicas y de divulgación; y sobre el compromiso (o falta del mismo) con los resultados reales de la investigación. Y entones leí la crítica que había escrito John Hawks, en su bien conocido blog de paleoantropología, sobre el artículo en cuestión. 

Me parece sus líneas explican a la perfección los reparos y frustraciones que provocan trabajos cómo el que nos ocupa (Higham et al.), por lo que le he pedido a Hawks permiso para traducir y publicar su post integro:  
  

El artículo de datación por radiocarbono, 
sin una fecha de radiocarbono

Por John Hawks (7/11/2011) 

Nature ha publicado esta semana dos artículos sobre yacimientos arqueológicos europeos, cercanos al final de los neandertales, y al comienzo de la transición arqueológica a las industrias del Paleolítico superior.

Aquí, voy a dedicar un poco de atención al primero de ellos, de Tom Higham y colaboradores [1], que analiza la morfología y la datación de unos fragmentos de maxilar de la Caverna de Kent, Inglaterra. El artículo afirma que es el espécimen más antiguo de humano moderno de Europa occidental.
  • Se cree que los primeros humanos anatómicamente modernos de Europa aparecieron alrededor de 43,000-42,000 años calendario antes del presente (43 a 42 ka cal BP), por asociación con los sitios y conjuntos líticos del Auriñaciense que se asume que fue hecho por humanos modernos, en lugar los neandertales. Sin embargo, la evidencia física real de los humanos modernos es muy poco frecuente, y las dataciones directas no llegan más atrás de unos 41-39 BP ka cal BP, dejando un vacío. Aquí se muestra, a partir de los datos estratigráficos, cronológicos y arqueológicos, que un fragmento de maxilar humano del sitio de la Caverna de Kent, R. U., data del período más temprano. El maxilar (KC4), que fue excavado en 1927, fue identidicado en inicio como humano moderno del Paleolítico superior. En 1989, fue datado directamente por radiocarbono con acelerador de espectrometría de masas, en 36.4-34.7 BP ka cal BP.  Usando un análisis bayesiano de nuevas fechas sobre colágeno óseo ultrafiltrado, en una secuencia estratigráfica ordenada del sitio, mostramos que esa fecha es una sub-estimación considerable. Por contra, KC4 se data en 44.2-41.5 BP ka cal BP. Esto lo hace más antiguo que cualquier otro espécimen humano moderno datado de forma equivalente, y directamente contemporáneo de los últimos neandertales europeos ...
Una cosa que no veréis en ninguna parte de la información del artículo: No hay una fecha de radiocarbono nueva para el maxilar.

¡
Debo admitir que el papel me confundió completamente y tuve que leer todo el asunto varias veces! La primera vez, estaba tan ocupado concentrándome en cómo obtuvieron su nueva "estimación de fecha", que me salté por completo la única frase que indica que no hay ningún resultado de radiocarbono.

El suplemento proporciona más detalles. La datación por radiocarbono de muestras de fauna en la estratigrafía llevó a los autores a sospechar que la fecha de 1989 para el maxilar (30.900 +/- 900 BP) era demasiado reciente. Un rinoceronte lanudo y otros dos huesos por encima del maxilar, a una profundidad de en torno a un metro, dieron fechas de radiocarbono alrededor de 6.000 años más antiguas. Por eso, redataron el maxilar, pero no consiguieron suficiente colágeno para obtener un resultado:
  • Para seguir explorando esto, se obtuvo un permiso del Museo de Torquay, con el fin de obtener una pequeña muestra de la dentina del P3 derecho del especimen KC4, para otra datación directa. El diente se extrajo del maxilar y fue cuidadosamente muestreado en la ORAU, de modo que el orificio externo no puede verse desde el exterior una vez que el diente ha sido re-emplazado. Sólo se pudo obtener 89 mg. de muestra debido al pequeño tamaño del diente. Produjo un 0,4% de colágeno después de la ultrafiltración de pre-tratamiento, pero la cantidad total extraída fue demasiado escasa para una medición fiable de AMS, por lo que la muestra no fue datada (tabla S2).
Por lo tanto, si no se obtiene un resultado de radiocarbono del maxilar, ¿por qué se informa que este es el primer ser humano moderno en Europa occidental?

Lo que hicieron: Usaron las fechas de radiocarbono de fauna, y la profundidad de los especímenes de fauna en la estratigrafía, para interpolar una fecha para el maxilar ante la ausencia de información radiocarbónica. El artículo de Nature es, simplemente, una información sobre ese modelo de interpolación.

Podemos observar la Figura 3 del artículo para tener una imagen resumida de las fechas de AMS para los especímenes humanos del Auriñaciense temprano en diferentes partes de Europa. La nueva fecha del maxilar de la Caverna de Kent queda muy separada de esa distribución.


  • Figura 3 de Higham et al. Pie original: "Comparación de las determinaciones de directas de radiocarbono de los huesos de la AMH de yacimientos paleolíticos europeos con el modelo de edad de KC4.  Calibrado con la cuerva INTCAL09curve12. Los corchetes bajo la distribución representan intervalos del 68,2 y el 95,4%  de probabilidad, respectivamente. El PDF derivado del modelo bayesiano de KC4 (la edad modelada del maxilar en rojo) es anterior a la fecha original directa de Caverna de Kent (Oxa-1621) y a todas las demás, y se superpone al comienzo del intervalo de edad del primer Auriñaciense europeo, que se acepta ampliamete que está vinculado con los primeros HAM. Las fechas de radiocarbono de colágeno ultrafiltrado se indican con texto de color rojo; las fechas no ultrafiltradas están en negro. Los asteriscos indican las fechas duplicadas sobre el mismo hueso humano. La fecha de Oase es una media de dos determinaciones, una ultrafiltrado y la otra no.
La distribución roja es la nueva fecha modelizada para el maxilar, mucho más temprana que cualquier otro espécimen. La distribución gris que se indica para la Caverna de Kent es la fecha de 1989, con un modelo de calibración aplicado a la misma.

La asociación arqueológica del maxilar es muy débil, como resumen Higham y sus colaboradores:
  • El maxilar fue hallado en 1927 a una profundidad de 10 pies y 6 pulgadas (3,23 m.) debajo de una "estalagmita granular" clave, usada como datum durante las excavaciones realizadas entre 1926 y 1941 por la Sociedad de Historia Natural de Torquay. Debajo de ella se encontraron dos láminas similares a las descubiertas en las industrias auriñacienses, y aún más abajo se hallaron dos hojas que se asemejan a las de las industrias de Paleolítico Superior inicial del complejo Lincombian-Ranisian-Jerzmanowician, que de manera provisional están asociados a los neandertales.
Tal y como son, esas asociaciones permiten una fecha muy posterior y tampoco se oponen a una anterior. Ciertamente no hay suficiente para hablar de una fecha de "Auriñaciense temprano" con esta base, la industria no es diagnóstica.

Podéis ver por qué me pareció tan irritante. Aquí tenemos un artículo tratando de hacer mucho ruido, estableciendo, en la literatura, la propuesta de que tenemos humanos modernos asociados al Auriñaciense, en la Caverna de Kent antes que en cualquier otro lugar de Europa. La estimación de la fecha que se ofrece es un claro outlier en comparación con los restos humanos en cualquier otro sitio. Y aunque hay una estimación por radiocarbono, es ignorada (posiblemente por una buena razón) en favor de un modelo que no la incluye, porque el radiocarbono dio una fecha más joven que lo que busca el articulo, por siete mil años o más.

No digo que los autores podían haberlo hecho mejor con el material que tenían. A veces no obtenemos resultados concluyentes, y es algo que se espera de la paleoantropología. Sólo pienso que es bizarro que Nature haya puesto toda ese esfuerzo de prensa en un artículo de datación sin una datación.

ACTUALIZACIÓN (07/11/2011): Un par de personas me han contactado, confundidas por las fechas de la figura, de otros sitios del Paleolítico Superior inicial, que en apariencia son muy antiguas. La gráfica muestra las fechas calibradas, no fechas radiocarbónicas. He notado una tendencia en los últimos años de aportar y representar sólo fechas calibradas, en lugar de las determinaciones de radiocarbono real. Creo que es un hecho muy negativo, ya que crea confusión entre el modelo de calibración y los datos originales. Vemos lo confuso que puede ser esa presentación, en este trabajo, donde un resultado que no proviene de los datos de radiocarbono se representa junto con fechas calibradas, sin distinción alguna entre los dos.

Referencias

[1] Higham T, T Compton, Stringer C, Jacobi R, Shapiro B, E Trinkaus, Chandler B, cañoning F, C Collins, Hillson S, et al. 2011. La evidencia más temprana de los humanos anatómicamente modernos en el noroeste de Europa. Nature. 

Sinopsis:

Una nueva datación de un maxilar de la Caverna de Kent, Reino Unido, tiene una omisión sorprendente.

martes, 25 de octubre de 2011

Neandertales de "anteayer" (22.000 a.C.) en las montañas de Cantabria

ResearchBlogging.org
Vale, va, listillo ¿de qué vamos a escribir hoy?

Hoy traigo la revisión crítica de un artículo de muy reciente publicación (de hecho, aún consta como in press en la versión que aparece en Google Académico) sobre la cueva de El Esquilleu (Liébana, Cantabria). Se trata de un yacimiento en un desfiladero de montaña, con una impresionante secuencia musteriense. Ya le dediqué una nota aquí, hace algún tiempo.

Imagen de El Esquilleu, desde el interior de la visera

Coincide que, hace algunos años, tuve la suerte de colaborar como excavador en dos campañas de intervenciones arqueológicas en esa cueva, donde conviví con dos de los firmantes del trabajo en cuestión (Felipe Cuartero y Javier Baena), científicos muy serios y buena gente en general. Lo cual -espero- no será óbice para realizar, como es mi costumbre, una crítica lo más objetiva y fundamentada posible (con mis limitaciones); y para tratar, sin ideas preconcebidas, los diferentes asuntos que se abordan en el artículo.

Si bueno, pero "colegueo" a parte... ¿sobre qué trata el trabajo?

El artículo se titula "A chronicle of crisis: The Late Mousterian in north Iberia (Cueva de El Esquilleu, Cantabria, Spain" y se publica en Quaternary International. En líneas generales, aporta nuevos datos sobre el yacimiento en cuestión, y en especial sobre la parte superior (más reciente) de su depósito arqueológico, que se corresponde con lo que se suele llamar el Musteriense final o tardío (en inglés, Late Mousterian). En concreto, las aportaciones se centran en las dataciones absolutas, la sucesión estratigráfica, y el estudio de la obtención, talla y retoque de la piedra, es decir su producción y gestión (a lo que también llamamos "tecnología lítica").

Además, el trabajo dedica buena parte de sus apretadas 13 páginas a contextualizar el yacimiento, y su secuencia reciente:
  • tanto en el marco cronológico y paleoambiental (clima y cobertura vegetal, y sus cambios en el tiempo),
  • como en el complejo mundo de las teorías, modelos interpretativos, tipologías, periodizaciones y clasificaciones propuestas para ese tipo de evidencias arqueológicas.
Ya te estás enrollando, al grano: ¿Qué es lo importante del trabajo?¿Aportan algo nuevo?

La novedad más importante, sin duda, viene con los datos sobre una ocupación realmente muy tardía de El Esquilleu, por parte de gentes con una cultura material claramente Musteriense y de Paleolítico medio. Como evidencias concretas, se aportan nuevas dataciones de Carbono 14 AMS sobre hueso y carbón, para la parte más reciente de la estratigrafía, junto con información detallada sobre la tecnología lítica de esos niveles arqueológicos.

  Secuencia de El Esquilleu (Cabanes et al., 2010).
                                      
Sobre el primer aspecto, las dataciones absolutas, reproduzco a continuación el cuadro completo de las mismas, resaltando la parte superior de la secuencia, en concreto las fechas más coherentes, que sitúan el final de la ocupación en unos 20.000 años BP (que equivalen a unos 22.000 años a.C. calibrados). Es decir, bien entrado lo que conocemos como Paleolítico superior (y contemporáneo del Gravetiense).


LevelCultureSample          Reference               Date
IIIMousteriancharcoalGrA-33823640 ± 90 BP
IIIMousterianBoneAA-2966412,050 ± 130 BP
IIIMousterianboneOxA-1996719,300 ± 100 BP
IIIMousterianboneOxA-1996819,310 ± 80 BP
III BMousterianboneOxA-1924620,810 ± 110 BP
IVMousteriancharcoalGrA-3506422,840 + 280–250 BP
IVMousteriancharcoalGrA-3506423,560 ± 120 BP
VMousteriancharcoalGrA-3506530,250 + 500–430 BP
VIFMousteriancharcoalAA3788334,380 ± 670 BP
VIMousteriancharcoalGrA-3381640,110 + 500–420 BP
VI-1MousterianboneOxA-1996543,700 ± 1400 BP
VI-2MousterianboneOxA-1996644,100 ± 1300 BP
XIFMousteriancharcoalAA3788236,500 ± 830 BP
XIIIMousteriancharcoalBeta14932039,000 ± 300 BP
XVII-1MousteriancharcoalOxA-X-2297-3149,400 ± 1300 BP
XVII-2MousteriancharcoalOxA-2032052,600 ± 1200 BP
XVIIMousteriancharcoalOxA-2031853,400 ± 1300 BP
XVIIMousteriancharcoalOxA-19993>54,000 BP
XVIIMousteriancharcoalOxA-20319>58,500 BP
XVIIIMousteriancharcoalOxA-1999349,700 ± 1600 BP
XIX-1MousteriancharcoalOxA-1908539,280 ± 340 BP
XIX-2MousteriancharcoalOxA-19086>54,600 BP
XIX-3MousteriancharcoalOxA-V-2284-2939,600 ± 400 BP
XIX-4MousteriancharcoalOxA-V-2284-3039,650 ± 450 BP
XXI-IMousteriancharcoalOxA-20321>59,600 BP
XXIdMousterianburnt clayMad3299 (TL)51,034 ± 5114 BP
XXIbMousterianburnt clayMad3300 (TL)53,491 ± 5114 BP

Publicado en Baena et al., 2011.

Esta cronología es bastante excepcional, y supone un hito en sí misma, aunque los autores señalan otros yacimientos con dataciones muy recientes, en distintas zonas de la Península Ibérica y otras zonas que denominan periféricas, como Crimea, Balcanes, o el ártico ruso.

Por otro lado, se presentan los resultados del estudio de la tecnología lítica, en la que se detectan dos fenómenos paralelos: Por una parte una continuidad en aspectos basales como el contexto técnico general y las tradiciones de talla y gestión de los utensilios. Y por otra parte, cambios importantes, pero graduales, en esa parte más reciente de la secuencia que (según su interpretación) están reflejando cambios en los modos de ocupación del territorio.

Huy, suena muy raro ¿No se supone que el Paleolítico medio termina mucho antes? Y, además ¿No deberían haberse extinguido para entonces los Neandertales?     

Una cuestión que se resalta en el trabajo es que la división conceptual entre Paleolítico medio y superior tiene un fuerte bagaje de explicación histórica unilineal y progresiva, y que esas nociones deben ser puestas en cuarentena  cuando, como parece ser el caso, la evidencia las contradiga seriamente. 

En ese sentido, lo cierto es que los datos y razonamientos de los autores son bastante robustos. Por una parte, la secuencia estratigráfica de El Esquilleu muestra una importante integridad y ordenamiento, las dataciones (con las tipícas incongruencias menores y alguna fecha "aberrante") dan una imagen de continuidad bastante sólida, y no hay ningún elemento ajeno al mundo del Paleolítico medio y el Musteriense (como podrían ser útiles típicos del Auriñaciense, o de otras culturas arqueológicas del Paleolítico superior). Y en relación a esto último, la tecnología lítica a lo largo de toda la secuencia es  muy Musteriense, y muestra, como decía antes, cambios graduales entre los distintos niveles. Esto se puede apreciar en la lámina de materiales líticos que presentan en el artículo:

Baena et al., 2011. Figura 3.

En cuanto a la delicada y compleja cuestión de si se trataba de poblaciones neandertales en todo momento, incluyendo estos niveles Musterienses tan recientes (hasta 22 ka a.C.), lo cierto es que los autores no resuelven la cuestión, aunque el discurso sobre tradiciones líticas, continuidad en la tecnología, y cambios graduales en el tiempo apuntan a que, en último término, se está proponiendo una perduración neandertal.

Ok, han presentado entonces "una frontera a lo Machu-Pichu" (F. d'Errico dixit) entonces. ¿Pero qué es eso de la crisis del título?

Precisamente esos niveles finales son los que, para los autores, funcionan como la crónica de una crisis que afecta a las poblaciones (se entiende que neandertales) que dejaron aquellas evidencias arqueológicas. Así, documentan una serie de variaciones que, según su interpretación, reflejan cambios en el sentido de una des-integración de la gestión del territorio a escala local. 

Eso se observa en la obtención de las materias primas líticas, las estrategias de aprovechamiento de las mismas, y en otros aspectos como la duración de las ocupaciones y la captación de los recursos vegetales (leña) y animales (caza).

En último término, los autores señalan a un aprovechamiento menos organizado del territorio, en el sentido de que hay un conocimiento menos exhaustivo de las fuentes de materia prima y otros recursos. Y eso se interpreta como el paso de una forma de asentamiento más residencial y también más estructurada, a otra más logística y de alta movilidad.

Es en ese sentido que se habla de crisis, y se pone en relación (aunque de forma más bien tentativa, como  hipótesis alternativas o complementarias) con dos fenómenos diferentes: Por una parte, la irrupción en el registro arqueológico de tecnologías y tradiciones nuevas, primero en 40-35 ka BP  (Chatelperroniense, Protoauriñaciense, Szeletiense, Uluzziense,  Jerzmanoviense, etc), y a partir de 35 ka BP la sucesión clásica del Paleolítico superior.

Y, por otra parte, el deterioro del clima, con un periodo de inestabilidad y cambio ambiental muy marcado, de varios milenios, pero centrado en torno a 30 ka BP.

En último término, los autores están sugiriendo (según yo entiendo) que, en un panorama climático, poblacional y culturalmente cambiante, las poblaciones neandertales de El Esquilleu se adaptaron (en términos competitivos) a esas nuevas condiciones con una estrategia logística de explotación de lo que llaman zonas periféricas, en concreto de zonas montañosas y "biotopos fragmentados". En sus propias palabras:

The persistence of Mousterian occupation in mountain areas (and more generally in fragmented biotopes, resulting from the atomisation of territorial networks in a changing and more competitive environment) would result in increasingly mobile groups and more ephemeral occupations, which would be visible in the archaeological record as small assemblages, with little specialization and lack of raw material selection (Baena and Carrión, 2006).

Vale, muy bonito. Pero ahora, a criticar, que no se puede estar de acuerdo en todo. 

Si tuviera que señalar algunos aspectos "difíciles" de este trabajo, creo que podría decir que es tan ambicioso, a la hora de desgranar contextos y problemáticas historiográficas, que las cuestiones esenciales quedan un poco desdibujadas, y se hace difícil seguirlas. La revisión de las investigaciones es quizás demasiado amplia, y va cambiando todo el tiempo de lo regional, a lo supra-regional e incluso en ocasiones a la escala continental (y por ello no se puede articular de manera suficientemente sólida, en mi opinión).

Eso como crítica general. Y en cuanto a cuestiones más específicas, mi principal duda viene en relación a esa categorización de los biotopos y los territorios musterienses como periféricos (en el sentido de marginales) y fragmentados. Me pregunto hasta que punto eso es producto de un análisis real combinado de aspectos geográficos, biológicos, ecológicos y/o económicos de dichas zonas, o responde a un lugar común o un razonamiento intuitivo de los autores. Porque, en el caso de lo segundo, habría que preguntarse qué peso tienen los pre-juicios que tenemos sobre las poblaciones neandertales, en dicho razonamiento.

Y en esa misma línea de razonamiento ¿Hasta que punto se puede afirmar que los Balcanes -incluyendo Croacia- constituyen una zona periférica? Y también hay cuestiones de discurso que son interesantes, en ese sentido: para el caso del ártico ruso, en este periodo, y asociado a los Neandertales, se habla de zona periférica. Pero en otros contextos (Gravetiense, Mesolítico) cuando se habla del poblamiento de esas zonas, las claves interpretativas son muy diferentes: se recurre a los términos de "nuevas fronteras", colonización de biotopos extremos, etc.

Resumiendo, que es gerundio. Y este post, demasiado largo.

En cualquier caso, creo que las críticas y reflexiones de los párrafos anteriores no quitan valor a un artículo realmente sólido y producto de muchos años de trabajos de campo, análisis de materiales y reflexiones de los autores, que además demuestran un amplio dominio de la historiografía y las corrientes interpretativas sobre el tema. Los datos cronoestratigráficos son, en mi opinión, todo lo sólidos que pueden ser para un yacimiento de esta cronología. Y, por tanto, creo que la persistencia de tradiciones tecnológicas musterienses en el Esquilleu, hasta un momento avanzado de la cronología de Paleolítico superior, es un hecho afianzado en las evidencias publicadas por estos autores.


Bibliografía adicional:

Carrión, E., Ruiz Zapata, B., Ellwood, B., Sesé, C., Yravedra, J., Jordá Pardo, J. F., Uzquiano, P., Velázquez, R., Manzano, I., Sánchez M., A. y Hernández, F. (2005): "Paleoecología y comportamiento humano durante el Pleistoceno Superior en la comarca de Liébana: La secuencia de la Cueva de El Esquilleu (Occidente de Cantabria, España)". En: Montes Barquín, R. y Lasheras Corruchaga, J. A. (Eds.): Neandertales Cantábricos, estado de la cuestión. Monografías del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, Nº 20, pp. 461- 48

Slimak, L. (2008): "¿Qué sistemas de talla, qué conceptos, qué límites para el Paleolítico Medio?". Treballs d'Arqueologia, 14 (Variabilidad técnica del Paleolítico Medio en el sudoeste de Europa), pp. 9-26.

Maroto, J., Vaquero, M., Arrizabalaga, A., Baena, J., Baquedano, E., Jordá, J., Julià, R., Montes, R., Van Der Plicht, J., Rasines, P., Wood, R. (2011): "Current issues in late Middle Palaeolithic chronology: New assessments from Northern Iberia", Quaternary International, disponible 20 Julio 2011, ISSN 1040-6182, 10.1016/j.quaint.2011.07.007.

Vaquero, M. (2008): "The history of stones: behavioural inferences and temporal resolution of an archaeological assemblage from the Middle Palaeolithic". Journal of Archaeological Science, V. 35, 12, pp. 3178-3185, ISSN 0305-4403, 10.1016/j.jas.2008.07.006.


Referencia de Research Blogging:

Javier Baena, Elena Carrión, Felipe Cuartero, Hannah Fluck (2011). A chronicle of crisis: The Late Mousterian in north Iberia (Cueva del Esquilleu, Cantabria, Spain) Quaternary International, 1-13 : 10.1016/j.quaint.2011.07.031