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miércoles, 2 de julio de 2014

Presentando un artículo propio sobre utillaje óseo (¡y Neandertales!)

ResearchBlogging.org

Introducción y justificación del post

Si no me equivoco, hasta ahora no le había dedicado ninguna entrada del blog a uno de mis artículos en revistas científicas. Aunque mi tesis doctoral trata sobre el estudio de materiales de Paleolítico medio y de Neandertales, y buena parte de mis trabajos publicados también, normalmente siempre me ha parecido que no encajaban bien aquí. Me parecían muy técnicos, enfocados a responder cuestiones bastante específicas, de quizás poco alcance general. Mi tesis sí que tendría más alcance, lógicamente, pero hablar largo y tendido de toda ella parecía un tanto egocéntrico (aunque la he mencionado en algunos posts, esbozando sus contenidos).  

Sin embargo, en esta ocasión coincide que acaba de publicarse un artículo mío que -creo- sí tiene un mayor valor de síntesis y explicación histórica. En ese texto hago una amplia revisión del uso de la materia ósea, como utillaje, en varios periodos de la Prehistoria (Paleolítico inferior y medio, principalmente, con notas sobre el utillaje más reciente).

Por ello, me gustaría presentar aquí ese artículo y hacer algunos comentarios generales sobre el mismo, con el deseo de animaros a su lectura.

El artículo en sí

El trabajo ha sido publicado en la revista de arqueología Complutum, de la Universidad Complutense de Madrid.  Se titula Los útiles óseos “poco elaborados” en el Paleolítico inferior y medio y su continuidad en el Paleolítico superior. Una revisión historiográfica. Y está disponible de forma libre y gratuita a través de internet.

En esencia, el contenido es lo que se anuncia en el título... aunque se puede matizar que la paráfrasis "poco elaborados" no la pongo para indicar una categoría excluyente, si no que es un término sobre el que reflexiono y hago algunas observaciones críticas. Y que uso como hilo conductor de los argumentos principales del texto.

Además de discusiones sobre conceptos, modelos y explicaciones del pasado, lo que vais a encontrar en este artículo es una revisión exhaustiva de las evidencias publicadas sobre el uso de huesos como herramientas, más o menos modificados, en las mencionadas etapas de la Prehistoria.

Planteando las cuestiones

Al comenzar el artículo, planteo un poco lo que fue el paradigma o modelo general de explicación del Paleolítico "antiguo" (i. e. inferior y medio) hasta los primeros años del S. XXI. Un paradigma que estamos superando, o está prácticamente superado, en la época actual.

En ese modelo general se planteaba, como hemos comentado en otras ocasiones, que el uso del hueso (y de otras materias animales "duras", como el asta o el marfil) es cosa del Paleolítico superior, y no del Paleolítico medio o inferior.

Y no sólo eso: Se afirmaba que era algo propio o consustancial a la "humanidad moderna", los Humanos Anatómicamente Modernos -HAM- u Homo sapiens. Así se les separaba netamente de otras "humanidades arcaicas", que carecían de las capacidades mentales para reconocer, modificar y utilizar eficazmente la materia ósea. Esos humanos "arcaicos" sólo habrían utilizado puntualmente y de forma burda los huesos, dándole un tratamiento similar al que usaban con los útiles de piedra (fracturas por percusión, y poco más). Esta es la postura por ejemplo de Noble y Davidson (1996) o Mellars (2004).

Ese paradigma defendía una suerte de "incomprensión de la materia ósea" por parte de los Neandertales, y de otras humanidades pleistocenas, junto con muchas otras incapacidades mentales, o incluso físicas y fisiológicas. 

Sin embargo, la arqueología de la última década, junto con la genética y otros disciplinas, se han encargado de rebatir, de forma muy sólida, prácticamente todas las supuestas incapacidades. Otro día volveremos de nuevo sobre estas cuestiones, ya que hoy me voy a centrar en mi trabajo sobre el utillaje en hueso.

El trabajo, precisamente, nace con la voluntad de ordenar, discutir y mostrar las evidencias existentes sobre este tema. El objetivo era ver si realmente tenía sentido defender la supuesta ausencia de utillaje en hueso. O si era realmente científico el afirmar que hay un uso burdo e improvisado de esta materia en el Paleolítico "antiguo". También trato de evaluar si realmente es posible detectar diferencias en las capacidades cognitivas de, por ejemplo, Neandertales y HAM, a través de su uso de la materia ósea.

Terminología y conceptos

En el segundo gran apartado del texto lo que hago es una reflexión terminológica que no reproduciré aquí con detalle. Lo que me parece importante (en esta parte) es la idea de fondo que trato de defender, a través de la crítica de los términos que suelen utilizarse.

Esa idea de fondo es esta: lo realmente importante es considerar los objetos no como entes aislados, ni tampoco como "tipos clasificatorios". Hay que tratar de entenderlos de una forma global, como parte de procesos (en general productivos) que llevan a cabo seres humanos, inmersos en grupos sociales humanos. En ese ámbito, abogo por partir del concepto de útiles y de utillaje, que es muy amplio e inclusivo, y recoge a las herramientas implicadas en toda clase de procesos productivos.

El Paleolítico más antiguo

A continuación hago una revisión de las evidencias del uso del hueso como herramienta en el Paleolítico inferior, desde las primeras evidencias (1,8-2 m. a.) asociadas a Homo africanos. También hago un breve recorrido histórico por los distintos trabajos, y explico como cada vez se han ido aplicando mejores y más precisas técnicas, para detectar y analizar estos materiales: Y sobre todo para distinguirlos de los pseudo-artefactos (objetos de otro tipo que pueden parecer útiles, adornos, etc... pero no lo son).

El balance de mi revisión de esas evidencias lo pongo como breve cita del texto: "...se puede afirmar que existen suficientes pruebas de que se recurrió a la materia ósea, desde momentos muy tempranos de la evolución del género Homo. Estas evidencias incluyen el uso y la fabricación de útiles, tanto por técnicas de percusión, como por técnicas de abrasión." 

Esto es particularmente importante, porque demuestra que una o varias especies de Homo de al menos 1,8-2 millones de años, con cerebros muy pequeños (comparados con nosotros, o con los Neandertales), ya eran capaces de reconocer la potencialidad de la materia ósea, y de modificarla por varios procedimientos distintos.

El Paleolítico medio y los neandertales 

En el siguiente apartado reduzco el ámbito a las evidencias de Eurasia en el Paleolítico medio, y me centro en los Neandertales y su arqueología. Esta es la parte más densa y amplia del trabajo, como no podía ser de otra forma. No entraré en muchos detalles, pero querría destacar los puntos principales de mi aportación en este tema:
  • La presencia del utillaje en hueso en los yacimientos de Paleolítico medio ha sido seriamente subestimada. Esto queda claro al revisar la bibliografía relevante, en la que aparecen decenas o cientos de citas a materiales que son estudiados de forma muy somera, o directamente no estudiados. También, en mi experiencia, cuando se estudian en profundidad los restos de fauna de un yacimiento en el que se sabía o sospechaba la presencia de útiles en hueso, casi siempre se localizan muchos más útiles de los vistos en un principio. 
  • Hay toda una panoplia o variedad de útiles de hueso que fueron utilizados por las distintas poblaciones Neandertales, en diferentes momentos del Pleistoceno y a lo largo y ancho de toda Eurasia occidental: cinceles, alisadores o espátulas, retocadores, etc.  
  • De estos materiales, los más ubicuos y comunes en todo el Paleolítico medio son los retocadores en esquirlas óseas, que se usan para conformar y reavivar, mediante retoque, los instrumentos de piedra (en sílex, cuarcita u otras rocas).
  • Aunque no es lo más habitual, en algunos casos, como el de Salzgitter-Lebenstedt (Gaudzinski 1999) se ha visto un trabajo del hueso muy complejo y elaborado, mediante procesos de producción organizados en etapas sucesivas, que aúnan distintas técnicas (percusión, abrasión, etc). Estos procesos no son idénticos a los documentados en etapas posteriores, pero sí que demuestran una planificación y una complejidad similares a las que se harán comunes en el Paleolítico superior. 
Todo esto lo que nos viene a corroborar es que no se puede demostrar, desde la evidencia arqueológica del utillaje en hueso, una inferioridad, o una diferencia significativa, en cuanto a capacidades/incapacidades de las poblaciones neandertales y HAM.

Fig. 2 en Mozota 2014. Costilla de mamut trabajada de Salzgitter-Lebenstedt, a partir de Fig. 11 en Gaudzinski 1999.

¡El utillaje "del Paleolítico antiguo" no desaparece con los Neandertales!

Una idea que suele rondar las explicaciones de los cambios entre el Paleolítico medio y el Superior, es que los útiles óseos que los autores llaman "poco elaborados", y que aparecen hace al menos 2 millones de años... simplemente desaparecen en el Paleolítico superior. Y son sustituidos por unas "industrias óseas", mucho más ricas, complejas, y basadas en procesos de fabricación muy largos y planificados.

A ese tópico historiográfico dedico el penúltimo apartado de mi artículo. Esa idea sólo es cierta en parte: para Eurasia, es verdad que aparecen una serie de utillajes más trabajados, formalmente muy estereotipados (se podría decir que "seriados") desde el comienzo del Paleolítico superior (sea éste de Neandertales, como el Chatelperroniense; o de HAM, como el Auriñaciense en sentido amplio).

Sin embargo, no es cierto que el resto de utillajes desaparezcan. De hecho, objetos como cinceles, espátulas, puntas, retocadores, etc., muy "poco elaborados", siguen apareciendo en muy distintas etapas y contextos, y no sólo en el Paleolítico superior. También, por ejemplo, en contextos paleo-indios del continenete americano, en fechas Holocenas.

Por todo esto creo que es mucho más correcto hablar de una aparición de varias categorías de utillaje distintas, particulares, con ciertos denominadores comunes entre ellas. Son útiles que, además, se suelen vincular con actividades bastante específicas en cada caso (por ejemplo, las azagayas,que aparecen desde el Auriñaciense).

Y por fín... las conclusiones

Para terminar, en el último apartado hago un poco de balance de los resultados de mi revisión, resaltando de nuevo los puntos centrales (que no reiteraré aquí). También introduzco algunos elementos nuevos de reflexión, a partir de las evidencias y estudios considerados:

Una primer elemento es que las inercias de las escuelas o "filosofías" arqueológicas del siglo pasado, han puesto barreras importantes a la comprensión del papel económico y social de los útiles de hueso en la Prehistoria. Sobre todo, los que se han llamado "poco elaborados". Esos materiales fueron, en buena medida, dejados de lado:
  • En todo el Paleolítico antiguo...
  • Pero también en el Paleolítico superior... 
  • E incluso entre las sociedades prehistóricas Holocenas.
(salvo honrosas excepciones, que de todo hay).

Por tanto, no han contribuido a los modelos sobre la estructura y la evolución de estas sociedades. Y por tanto, no han participado de la explicación de los cambios históricos. 

Así, cuando algunos planteaban que, tras una "ausencia total" de útiles en hueso en todo el Paleolítico antiguo, con el Paleolítico superior y con los HAM llega un utillaje muy complejo y elaborado... bueno, tenían una parte de razón, pero lo que sucede es que no estaban mirando el resto de las evidencias. 

Cuando las miras, lo que se puede ver es que los Neandertales, por ejemplo, tenían un amplio conocimiento de las cualidades del hueso, y desarrollaron varias técnicas para elaborar útiles de forma planificada y compleja.

¿Porqué entonces hay ese cambio en el inicio Paleolítico superior? Esto es lo último que trato en mi artículo, y simplemente esbozo una respuesta. Lo contaré aquí también, con otras palabras:

Primero, recordaros que ahora sabemos que no se trata de una cuestión de capacidades o incapacidades. Esto nos indica dónde no tiene sentido buscar la respuesta.

Segundo, que esos útiles del Paleolítico superior no surgen de la nada. Tanto las poblaciones neandertales como HAM usaron en el Pleistoceno útiles cotidianos, instrumentos con inversiones de trabajo relativamente bajas en términos de elaboración y acabado (aunque hay excepciones). Y esos útiles se siguen usando en sociedades muy posteriores (por ejemplo, entre cazadores-recolectores paleo-indios).

Tercero, que efectivamente es cierto que surgen nuevos útiles, y conviven con los anteriores. Y que buena parte de ellos están seriados, muy formatizados, y con una inversión de trabajo importante.

Lo que yo pienso es que esos útiles óseos del Paleolítico superior, no responden fundamentalmente a necesidades económicas primarias (en el sentido de necesidad técnica o subsistencial).

Creo que responden a necesidades sociales. Y que, por tanto, se tiene que buscar una explicación bastante lejos de dónde se ha mirado hasta ahora: entendiendo que esos objetos no son sólo útiles de trabajo en el sentido más material y elemental, sino que son también objetos social-representativos, en términos de valores de esas sociedades (o si lo preferís, de necesidades sociales).

Por supuesto, esto es algo que habría que comprobar abordando el estudio de los útiles en sí, de las "industrias óseas" del Paleolítico superior. Y no de forma aislada, sino uniéndolas con todo aquello que ayude a la reconstrucción de la economía y la estructura social. Eso lógicamente escapaba -por mucho- al alcance de mi trabajo, así que simplemente, lo dejé esbozado al final del mismo.  

Referencias 

Gaudzinski, S. (1999): Middle Palaeolithic Bone Tools from the Open-Air Site Salzgitter-Lebenstedt (Germany). Journal of Archaeological Science, 26 (2): 125-141.

Mellars, P. (2004): Neanderthals and the modern human colonization of Europe. Nature, 432: 461-465.

Mozota, M. (2014): Los útiles óseos “poco elaborados” en el Paleolítico inferior y medio y su continuidad en el Paleolítico superior. Una revisión historiográfica. Complutum, 25, 1: 17-33.

Noble, W. y Davidson, I. (1996): Human Evolution, Language and Mind: A Psychological and Archaeological Inquiry. Cambridge Univ. Press, Cambridge.


Referencia de Research Blogging

Mozota Holgueras, M. (2014). Los útiles óseos “poco elaborados” en el Paleolítico inferior y medio y su continuidad en el Paleolítico superior. Una revisión historiográfica Complutum, 25 (1) DOI: 10.5209/rev_CMPL.2014.v25.n1.45353

martes, 23 de julio de 2013

Un nuevo objeto de adorno personal en el Musteriense italiano

ResearchBlogging.org
Unas breve introducción...

La presencia de comportamiento simbólico entre los neandertales ya no es una gran novedad. Tampoco es algo que sea particularmente discutido hoy en día, excepto por los investigadores más refractarios a la evidencia.

A la ya tradicional evidencia de sepulturas y lugares de enterramiento, y de la cultura material del Chatelperroniense y el Uluzziense (Neandertales del Paleolítico superior inicial) se han ido sumando, en los últimos años, evidencias Musterienses del uso de conchas marinas, lápices de pigmentos minerales y disoluciones de los mismos, y plumas y garras de ave.

La última novedad nos llega de la cueva de Fumane, en el norte de Italia, un excepcional yacimiento de Paleolítico medio y superior, que está ofreciendo importantes descubrimientos y resultados de investigación, sobre la cultura y los modos de vida de las sociedades neandertales.

Lo que presentan los investigadores, en esta ocasión, es una concha marina de origen fósil, recogida a cierta distancia (seguramente más de 100 Km), teñida con ocre rojo, probablemente suspendida de un cordón durante bastante tiempo (y por tanto usada a modo de adorno corporal) y finalmente abandonada en la cueva, quizás cuando se rompió.

El trabajo, firmado por Marco Peresani, Marian Vanhaeren, Ermanno Quaggiotto, Alain Queffelec y Francesco d’Errico, ha sido publicado recientemente en PLOS one, y puede consultarse libremente aquí.


.... y vamos con el contenido.

Al decir que la concha marina es de origen fósil, lo que se quiere decir es que viene de un depósito geológico, y por tanto no es la concha de un molusco contemporáneo de los Neandertales, que fuera recogido en el mar. Al contrario, esta concha fue recogida en un afloramiento rocoso fosilífero, y tiene un origen muy anterior a la época del Musteriense.

Esto es interesante porque en las cercanías de Fumane no hay ningún afloramiento fosilífero de la antigüedad adecuada como para que puedan encontrarse fósiles de esa especie  (Aspa marginata). Eso implica que la concha no sólo fue aportada al yacimiento, sino que provenía de cierta distancia. Basándose en los datos geológicos y los afloramientos de fósiles conocidos en la región, los autores calculan que este ejemplar debió ser recogido al menos a unos 100 Km. de distancia.

El ejemplar de Aspa marginata fósil está fragmentado, conservándose sólo una  parte. No obstante, ese fragmento ha permitido, gracias a distintos estudios y análisis, reconstruir buena parte del recorrido de la concha como "objeto cultural" de una persona o personas.

El objeto presenta un leve lustre o pulido junto con una serie importante de estrías, paralelas entre sí, y agrupadas en zonas concretas, que se corresponden con la zona por donde un cordón de suspensión rozaría con la concha, en caso de que fuera portada como objeto de adorno personal. Además, tiene restos de pigmento rojo en la cara exterior (y sólo en la exterior) que cuando fueron analizados, resultaron ser, hematita pura, del tipo terroso que se usa como pigmento y que los arqueólogos solemos denominar "ocre". Es decir, pruebas bastante concluyentes de que se trata de un objeto de adorno relativamente elaborado. 


Algo sobre el contexto

La concha proviene de la parte central de la secuencia musteriense, de Paleolítico medio, de la cueva de Fumane. En concreto de la unidad estratigráfica A9, que tiene tanto por encima como por debajo niveles arqueológicos musterienses, junto con otras unidades estratigráficas estériles, que separan y sellan niveles. En la zona donde se encontró la concha no hay evidencias de ningún tipo de remoción, perturbación o modificación estratigráfica (crioturbación, madrigueras de animales, redeposición, etc).

La tecnología lítica asociada a la unidad A9 es lo que se conoce como un Musteriense con talla discoide, con producción de lascas espesas de perfil triangular, con o sin dorso, puntas pseudo-Levallois, y algunas otras lascas de morfología cuadrangular. El utillaje retocado no es muy abundante y si bastante típico: raederas, puntas y denticulados.

En el conjunto de los niveles musterienses, la fauna cazada por los Neandertales es bastante variada, aunque con predominio de cérvidos (Cervus sp., Megaloceros giganteus -creo que este está incorrectamente denominado en el artículo) y animales de roquedo, algo más pequeños (cabra, rebeco y corzo).

En los niveles musterienses más recientes (A6-A5) se documentan actividades relativamente poco comunes, o poco conocidas aún para los yacimientos neandertales: aprovechamiento de aves para la obtención de plumas, y carnicería de osos y zorros, quizás en relación a la obtención de sus pieles.


Hipótesis alternativas = descartadas

Al leer el texto del artículo, resulta claro que los autores son plenamente conscientes de la importancia de la evidencia que aportan, y la necesidad de hacer una (auto)crítica a su propuesta, y de construir su aportación a partir de la contrastación de hipótesis, y la consideración de hipótesis alternativas.

En lo que se refiere a la naturaleza antrópica y simbólica del objeto, creo que no hay mucho que decir (aunque los autores dedican bastante esfuerzo a valorar otras  hipótesis alternativas). Pero para mí está claro, por las evidencias y datos aportados, que se trata de un objeto decorado y simbólico; y es muy probable que se usara, precisamente, tal y como sugieren los autores.

Otra cosa pudiera parecer, en principio, la atribución del colgante a las gentes neandertales. En general, esta atribución está bastante clara, y en cualquier otro contexto no se pondría en duda.

Pero (¿por prejuicios?) en los yacimientos neandertales siempre "se le da muchas más vueltas" a estas cosas. Por tanto, se podría llegar a pensar que, de alguna forma, la concha es una "intrusión", y proviene en realidad de otro contexto o cultura. En concreto, de alguno relacionado con los primeros Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) en llegar a Europa, o con los del Paleolítico superior inicial (PSI). 

La cronología, viéndola con "grano muy grueso" (a la escala continental, euroasiática en general, y en términos de decenas de miles de años) podría sugerir que existe alguna pequeña posibilidad de que se trate de un objeto de unos primerísimos HAM. Y, por otra parte, en la cueva de Fumane hay ocupaciones del Paleolitico superior inicial (Uluzziense y Proto-Auriñaciense), lo que podría sugerir algún tipo de percolación o transposición de materiales más modernos. Ahora bien, ninguna de estas posibilidades tiene mucho sentido para este caso.

En la cuestión de unos hipotéticos primeros HAM "seminales":
  • La unidad A9 es una unidad típicamente musteriense. La industria lítica es coherente y estructurada, sin un sólo objeto fuera de contexto, o que recuerde de alguna forma a algún hipotético conjunto material de HAM tempranos. Esa industria se relaciona, además, con las que tiene por encima y por debajo, lo que apunta a que son las mismas sociedades, y grupos, en evolución, los que las crearon. 
  • La cronología absoluta de Fumane y de toda la región del Norte de Italia, unida a la ausencia de restos humanos y los propios conjuntos arqueológicos, no sugieren una presencia HAM hasta muchos miles de años más tarde. Esto es cierto también para la mayor parte de Europa.  
  • El colgante, de hecho, es coherente con los últimos descubrimientos e investigaciones sobre la presencia de elementos de adorno personal, y otros objetos simbólicos, en las sociedades neandertales. Y en particular, entre las del final del Paleolítico medio. 
  • Y, paralelamente, salvo en un único caso de unos 20.000 años después, la concha de Aspa marginata fósil no se usa como adorno (o cualquier otro tipo de utilización) ni en el conjunto del Paleolítico superior, ni en los posibles antecedentes orientales de las primeras culturas HAM de Europa.
Y sobre la posibilidad de una percolación o trasposición de materiales del PSI:
  • La excavación fue cuidadosa y controlada, con cada metro cuadrado dividido en subsectores de 33 cm de lado, coordenando en tres dimensiones (X-Y-Z) la mayor parte de los hallazgos, y recogiendo toda la tierra para el cribado posterior, conservando lógicamente su atribución estratigráfica. 
  • Hay que valorar también el hecho de que la unidad A9 no está ni cerca de ningún nivel de Paleolítico superior. De hecho hay varios niveles musterienses, y otros estériles, entre la unidad A9 y el Paleolítico superior de Fumane. En términos de distancia en vertical, hoy en día los estratos de PSI están a entre 46 y 68 cm. de la unidad A9, en la que se halló la concha. 
  • En el Uluzziense de Fumane (cultura del PSI asociada a Neandertales, y muy relacionada con el Musteriense final de la región) no hay colgantes en conchas de moluscos. Y en el Proto-Auriñaciense los colgantes no tienen nada que ver con el encontrado en el Musteriense: son recogidos en la costa, es decir no son fósiles, y además de los 80 casos ninguno es una Aspa marginata. Si se añaden los niveles Auriñacienses posteriores, de las más de 800 conchas, ninguna es tampoco una Aspa marginata. 
  • No hay ningún otro objeto que pueda ser adscrito al PSI de Fumane, en la unidad A9. Un caso relevante son las laminitas Dufour, objetos líticos minúsculos que podrían percolarse con facilidad si se dieran procesos de turbación de la estratigrafía. Esas laminitas son enormemente numerosas en el Proto-Auriñaciense de la cueva, pero ninguna se localizó en la unidad A9.

Recapitulación, reflexiones y ¿crítica?

Recapitulación

En conclusión, este trabajo nos informa de un nuevo objeto de adorno personal en un contexto de neandertales, en el Paleolítico medio. De este modo, la evidencia se suma a las otras que se vienen acumulando de un tiempo a esta parte para las poblaciones neandertales. Tanto para las últimas, del Paleolítico superior, como para el Paleolítico medio. 

Estas evidencias prueban, dejando poco lugar a dudas, la capacidad simbólica y la complejidad de la mente neandertal. 

Reflexiones

Yendo un poco más allá del artículo en sí, podemos hacer algunas reflexiones de carácter general. Si comparamos la presencia de esos objetos del Musteriense (o del Paleolítico medio en general) con lo que sucede en el Paleolítico superior, está claro que, a pesar de que los objetos simbólicos existen en ambos ámbitos, el registro sugiere algunas diferencias

En el Paleolítico superior el conjunto de las evidencias, su estructuración, estandarización y abundancia, sugieren que los adornos personales y, en general, las expresiones materiales de simbolismo cumplían una función que:
  • O bien es diferente a la que cumplen en el Paleolítico medio.
  • O bien es similar, pero mucho más reglada e "intensificada"
Partimos de la base de que estos grupos de cazadores-recolectores, Neandertales o HAM, no se dedicaban al "arte por el arte", sino que sus expresiones simbólicas cumplieron unas determinadas funciones sociales (y por tanto con ramificaciones económicas, ideológicas, de cohesión social, etc.).

Eso supone que la organización social ha cambiado en algún aspecto sustancial. El alcance y la naturaleza de esos cambios -o novedades- queda fuera de las pretensiones de este comentario, pero quizás se puedan apuntar algunas hipótesis puramente especulativas:
  • Complejidad + desigualdades sociales, por acumulación de excedentes/prestigio. 
  • Surgimiento o cambio en la importancia de determinadas unidades sociales (¿clan? ¿tribu? ¿etnia?), que "exigen" de elementos de representación material para afianzar su nueva relevancia social.
  • Presión demográfica con competición por recursos en un ambiente de inestabilidad ambiental al largo plazo, que hace necesarios elementos materiales de auto-identificación y también de control simbólico del territorio y/o los recursos.
  • Alguna combinación de las anteriores.
También es interesante señalar que esos cambios no tienen porqué ser lineales-progresivos, señalar un "avance" o paso adelante en una historia única e irreversible de la humanidad. De hecho, es posible que esos cambios no fueran irreversibles en términos de la historia de las sociedades humanas, ya que las expresiones simbólicas materiales que conocemos del Paleolítico superior prácticamente desaparecen en muchas regiones, en el final del Pleistoceno y los inicios del Holoceno. Y, por otra parte, en tiempos mucho más recientes (hasta en el siglo pasado) se han conocido -etnográficamente- sociedades de cazadores-recolectores que prácticamente no tenían elementos materiales simbólicos. 


Y... ¿crítica?

Para terminar, y volviendo al artículo de PLOS one, me gustaría aportar algunos elementos de crítica como suelo hacer en estos casos... pero la verdad es que no encuentro nada con lo que estar en claro desacuerdo, o que me parezca manifiestamente mejorable. Me gusta prácticamente todo: la presentación del sitio, la metodología de excavación, la descripción del objeto en cuestión, las analíticas realizadas y como están explicadas, y las reflexiones y evaluación de posibles hipótesis alternativas. 

Sólo descendiendo a aspectos muy técnicos y de detalle, quizás podría señalar alguna cosa: En concreto, hubiera preferido una presentación más clara y "expresiva" de la posición de los estigmas tafonómicos y de uso presentes la concha (figuras 5 y 6). Usando quizás algunas imágenes de aumentos intermedios, añadiendo algunas posiciones menos convencionales para la Aspa marginata, y usando flechas y recuadros para situar con mayor precisión las imágenes a grandes aumentos. 


Referencia de Research Blogging

Peresani M, Vanhaeren M, Quaggiotto E, Queffelec A, & d'Errico F (2013). An ochered fossil marine shell from the mousterian of fumane cave, Italy. PloS one, 8 (7) PMID: 23874677

Referencias adicionales

Peresani M, Fiore I, Gala M, Romandini M, & Tagliacozzo A (2011). Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. PNAS 108 (10).

Soressi M. & d'Errico F (2007). Pigments, gravures, parures: Les comportements symboliques controversés des Néandertaliens. En Les Néandertaliens. Biologie et cultures.

Vitagliano S, Bruno M (2012). Late and final mousterian setting in the Fossellone Cave (Latium, Italy): Patterns of settlement, micro-environmental factors and evidence of coloured material in a transitional context. Quaternary International 259 (9). 

domingo, 30 de junio de 2013

Comprendiendo el Lenguaje Neandertal

ResearchBlogging.org

Introducción al post

En esta entrada os traigo la revisión de un artículo científico en proceso de publicación, que ya ha pasado la revisión por pares -es decir, ha sido aceptado definitivamente. Se trata del estudio titulado: On the antiquity of language: the reinterpretation of Neandertal linguistic capacities and its consequences, por Dan Dediu y Stephen C. Levinson.

El paper en cuestión trata sobre el lenguaje neandertal. Y, más en general, sobre el origen y trayectoria evolutiva e histórica del lenguaje, entre los distintos seres humanos (todo el género Homo).

En mi opinión, es un trabajo con grandes aciertos, que se venía haciendo muy necesario. Un soplo de aire fresco en comparación con algún otro estudio que hemos revisado aquí. Tiene la suficiente extensión y detalle para abordar la revisión de la mayor parte de las problemáticas relacionadas con el origen del lenguaje: Lo anatómico, lo genético, lo arqueológico, etc. Y lo hace con bastante acierto.

En el conjunto del trabajo, y en sus reflexiones finales, tiendo a coincidir con lo que sus autores defienden y concluyen. Creo que, en términos globales, hacen una correcta valoración de la mayor parte de las evidencias que manejan.

Algunos aspectos, sin embargo, me resultan menos convincentes, o creo que están equivocados, en especial en la evidencia arqueológica y con los modelos que manejan para el remplazamiento poblacional de inicios del Paleolítico superior en Eurasia. Estos aspectos que, desde mi punto de vista, son algo más criticables, los desglosaré al final del post.

Ahora, sin más dilación, paso a resumir el contenido del trabajo en sus elementos esenciales.

El meollo de la cuestión

El artículo de Dan Dediu y Stephen C Levinson viene a refutar, de manera contundente, una idea: que se puede situar el origen del lenguaje humano hace entre 50.000 y 100.000 años (Chomski 2010), coincidiendo con una putativa "revolución del comportamiento moderno" (Mellars 2005), en un escenario saltacionista, motivado por una mutación genética fortuita (y revolucionaria en si misma).

Por el contrario, los autores revisan y ponen en orden las evidencias de los distintos campos (arqueología, paleoantropología física y ADN antiguo, etc.). Con ello, muestran que la hipótesis más plausible y acorde a las evidencias es un origen mucho más antiguo del lenguaje humano, tal y como lo conocemos. Ese origen del lenguaje, según los autores:
  • Es anterior a la separación genética de Neandertales y Humanos Anatómicamente Modernos (HAM). 
  • Sucedió en África. 
  • Coincidiría con el último ancestro común a la rama neandertal y los HAM.
  • Y se data hace -al menos- medio millón de años. 
En cuanto a las evidencias genéticas, el peso de los argumentos lo llevan las similitudes (tanto en términos de genes heredados, cómo de variabilidad en los mismos), entre las poblaciones humanas extintas (Neandertales y "Denisovanos") y las actuales. En particular en lo que se refiere a los genes -probablemente-  relacionados con la formación, y comprensión, del habla y del discurso. También se recogen los datos que prueban la existencia de interfertilidad entre estas poblaciones, y de una notable herencia neandertal en todos los no-africanos, y de los "Denisovanos" en Asia y Oceanía.

En cuanto a la evidencia morfológica, se hace énfasis en dos aspectos: El desarrollo ontológico (a lo largo del crecimiento y maduración de los individuos), y los órganos relacionados con la formación del habla y su recepción. 

En el primer apartado, las evidencias sirven a los autores para comprobar que, a pesar de las sutiles y quizás relevantes diferencias, los Neandertales y sus antepasados H. heidelbergensis tenían una configuración del crecimiento y maduración (desarrollo craneal, crecimiento post-fetal, erupción dental, duración de la infancia) decididamente moderna. Esa configuración es acorde con los tiempos y ritmos necesarios para el aprendizaje del lenguaje humano y la transmisión del acervo cultural.

Para las cuestiones del aparato fonador y del oído, la revisión extensiva de las evidencias también pone de relieve que tanto Neandertales como H. heildenbgensis poseían una configuración moderna, asimilable o cuando menos paralela a la de los humanos actuales, y distinta por completo a la de los homininos más arcaicos (H. habilis, australopitecinos), y también a la de los homínidos actuales (chimpancé, gorila, etc.)
  
La evidencia arqueológica: Los aciertos

En el apartado arqueológico, se agradece por una vez el esfuerzo realizado por los autores en poner toda la evidencia en una perspectiva histórica y evolutiva amplia, recogiendo los datos de forma suficiente y con espíritu crítico; y contextualizando los hallazgos en lugar de elegirlos de manera arbitraria para defender una u otra postura.

Se hace referencia, entre otros aspectos, a:
  • La complejidad en la fabricación de herramientas: que incluye desde la captación de materias primas (sílex), que a veces se hizo en verdaderas actividades mineras (si bien es cierto que a muy pequeña escala), hasta el uso de pegamentos -fabricados a su vez con tecnologías complejas.
  • Relacionado con lo anterior también, la enorme complejidad en los diferentes y sucesivos pasos de la talla lítica.
  • La evidencia de que los Neandertales enterraron de forma deliberada a sus muertos
  • La prueba de que los usaron la decoración corporal (tanto en forma de ocres como de adornos en varios materiales).

Por otra parte, dado que la desaparición de los neandertales ha sido usada como "prueba" de la ausencia del lenguaje en aquellos humanos, los autores clarifican su posición al respecto: La sustitución de las poblaciones neandertales por los HAM fue lenta y progresiva, a lo largo de miles, y quizás decenas de miles de años, implicó algún grado de entrecruzamiento, y se explica mucho mejor en términos demográficos y de diferencias tecnológicas. Y esas diferencias no son fruto de capacidades intrínsecamente distintas, sino que se deben a desarrollos histórico-demográficos diferentes, que les hace llegar a determinados momentos (por ejemplo, el Paleolítico superior Europeo) en un fuerte desequilibrio competitivo.

La evidencia arqueológica: Lo criticable

Algunos aspectos de la evidencia arqueológica, y la forma en que son presentados por los autores, "chirrian" un poco a la luz de las últimas novedades, y para los conocedores del campo de estudio. Los matices y correcciones a introducir no cambian sustancialmente la interpretación (de hecho, reforzarían las ideas básicas de los autores). Pero creo que vale la pena enumerarlos; sobre todo, porque se basan en lugares comunes que no son ciertos, pero se asumen como tales por muchos investigadores:

Los autores consideran que los HAM que llegan a comienzos del Paleolítico superior tienen una tecnología muy superior (i.e. el llamado "Modo 4" -sic- y la talla laminar) frente al mucho más "primitivo" Musteriense de las poblaciones Neandertales. Esto es, probablemente, muy poco cierto, y apenas está basado en la evidencia:
  1. Por una parte, hace décadas que está firmemente demostrado que la talla laminar estrictamente volumétrica y al modo del Paleolítico superior existe entre los Neandertales de hace entre 90.000 y 70.000 de Europa occidental (en Bélgica y el Norte de Francia, sobre todo). Es decir, decenas de miles de años antes de cualquier posible contacto con poblaciones migrantes africanas; y a decenas de miles de kilómetros de las posibles áreas de contacto entre Neandertales y HAM. 
  2. Por otra parte, determinados aspectos aducidos como únicos del Paleolítico superior o bien no lo son, o son invenciones muy posteriores. Las "no-novedades" son todas aquellas cosas que ya aparecen en el Paleolítico medio a menor escala: industria ósea, microlitismo, especialización "tipológica", puntas líticas para proyectiles. Y el resto, son las cosas que aparecen en un momento muy posterior del Paleolítico superior y no provienen de África, sino que son invenciones o re-invenciones locales (herramientas de pesca, marisqueo, etc.).
Yendo a un tema más concreto: También me parece problemático que, para el Chatelperroniense, se pongan en un nivel similar de rigor científico dos cosas que no tienen el mismo valor:

1. Las evidencias hoy por hoy muy sólidas, de la integridad del Chatelperroniense, su asociación con neandertales, y su posición cronoestratigráfica. Pruebas que están cimentadas en su amplia distribución geográfica, su presencia en diversas cuevas y yacimientos al aire libre, la coherencia en términos de bases tecnológicas (captación, fabricación y gestión del utillaje lítico) y económicas (tipo de presas y estrategias de captura, tipo de explotación del territorio y movilidad, existencia de cabañas y campamentos), etc. Y en particular, la solidez de la evidencia de la cueva de Grote-du-Renne en Arcy-sur-Cure, de la que ya hemos hablado en este blog (en varias ocasiones).

2. Y las críticas aducidas por Mellars (2010) y el equipo afín de Higham y colegas (2010), que son más ruido que hechos, artículos más "tácticos" que científicos, y tienen su razón de ser en la necesidad de aferrarse a un paradigma (la "Modern Human Revolution" y la extinción fulminante de los Neandertales por los HAM "invasores") que ya no se sostiene por ningún lado.

Y por último, otro problema viene de la falta de suficiente documentación, y quizás reflexión, a la hora de analizar la complejidad cultural de las poblaciones Neandertales. Sobre todo, se hecha en falta la referencia a su variedad y diversidad tanto geográfica como histórica. Hoy sabemos que la cultura de los Neandertales fue mucho menos estática de lo que se suponía. Que en ningún caso vivieron en un éxtasis de sus formas de vida, y sus realizaciones materiales fueron cambiando en el tiempo, y no fueron las mismas en diferentes regiones. Algunos ejemplos:
  1. En unas regiones parece que, por ejemplo, se favoreció la caza de grandes ungulados sobre cualquier otra, mientras que -de modo paralelo- en otras áreas se explotaban los pequeños animales (mamíferos, las aves, los anfibios y los peces y moluscos) de forma regular. 
  2. También, en determinadas regiones y momentos, los Neandertales usaron de forma sistemática breas vegetales (de corteza de abedul) para unir elementos compuestos de su armamento y utillaje, y como "fundas" para proteger las manos al sostener herramientas de otro modo cortantes. Y, en otras regiones, esa función la cumplen las más accesibles breas minerales (betún). 
  3. Para la cuestión de los refugios y hábitats, en ciertos momentos y lugares  parece que hay una preferencia por habitar las cuevas y abrigos rocosos, mientras que en otros se detecta la existencia de refugios al aire libre, chozas, cabañas o y/o paravientos. Como en La Folie o Molodova I.      
  4. Y un último ejemplo, entre los muchos posibles, sería el de los enterramientos. Como ya expliqué en otro post, además de ser claras y recurrentes, las tumbas de los neandertales no son ubicuas ni se distribuyen al azar. Las prácticas de enterramientos se concentran en determinadas regiones y momentos, e incluso forman auténticos lugares recurrentes, "cementerios", como en La Ferrasie (10 individuos) o en Shanidar (7 individuos).
En conclusión

Más allá de estas criticas arqueológicas, achacables a la imposibilidad de aprehender toda la evidencia y su contexto investigador, por parte de los autores, debo remarcar que el trabajo me ha parecido sólido y bien fundado. Creo que puede marcar un antes y un después en la investigación sobre el lenguaje entre las poblaciones neandertales, ya que sirve para poner en común, y en contexto, las evidencias de campos muy dispares y a menudo poco relacionados. Y propone un -relativamente- nuevo paradigma: la antigüedad del lenguaje en el genero Homo hasta, al menos, medio millón de años.

En todo caso, un artículo que hay que leer sí o sí, y que contiene, por supuesto, muchos más temas y cuestiones interesantes que las que he tratado en esta revisión.


Referencias adicionales

Caron F, d'Errico F, Del Moral P, Santos F, & Zilhão J (2011). The reality of Neandertal symbolic behavior at the Grotte du Renne, Arcy-sur-Cure, France. PloS one, 6 (6).

Chomsky N (2010). Some simple evo-devo theses: How true might they be for language? R. Larson, V. Déprez, H. Yamakido (eds) The evolution of human language.

d'Errico F, Julien M, Liolios D, Vanhaeren M, Baffier D (2003). Many awls in our argument. Bone tool manufacture and use in the Châtelperronian and Aurignacian levels of the Grotte du Renne at Arcy-sur-Cure. J. Zilhão, F. d'Errico (eds): The Chronology of the Aurignacian and of the Transitional Technocomplexes. Dating, Stratigraphies, Cultural Implications. 

Higham T, Jacobi R, Julien M, David F, Basell L, Wood R, Davies W, & Ramsey CB (2010). Chronology of the Grotte du Renne (France) and implications for the context of ornaments and human remains within the Châtelperronian. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107 (47).

Mellars P (2005).The impossible coincidence. A single-species model for the origins of modern human behavior in Europe. Evol. Anthr. 14.

Mellars P (2010). Neanderthal symbolism and ornament manufacture: The bursting of a bubble? Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 107 (47).


Referencia de Research Blogging

Dan Dediu, & Stephen C. Levinson (2013). On the antiquity of language: the reinterpretation of Neandertal linguistic capacities and its consequences Frontiers in Psychology, 4 (397) : 10.3389/fpsyg.2013.00397

martes, 7 de mayo de 2013

¿Qué nos hace humanos? ¿Y a los Neandertales? (IX)

Y van ocho mini-ensayos...

Y seguimos con la serie dedicada a la colección de mini-ensayos What makes us human? Answers from Evolutionary Anthropology. A modo de breve recordatorio, comentar que se trata de diez artículos cortos, coordinados por J. M. Calcagno y A. Fuentes, en la que varios antropólogos y antropólogas tratan de responder a la complicada cuestión de ¿Qué nos hace humanos?

En esta entrada, vamos a revisar el octavo ensayo, firmado por Karen R. Rosenberg, y titulado "How we give birth contributes to the rich social fabric that underlies human society". O, en una traducción aproximada: "Cómo damos a luz contribuye al rico tejido que subyace a la sociedad humana". 

Lo humano no es esencial. Pero quizás si es particular.

Como otros autores de esta serie, Rosenberg comienza comentando que sería fútil buscar una esencia o unicidad de "lo humano". No obstante, como muchos otros de sus colegas, también considera que la búsqueda de semejanzas y diferencias con otros primates puede ayudar a entender aspectos importantes de lo que llama "la adaptación humana" (y yo entiendo que se refiere a nuestro camino evolutivo, y adaptativo, más específico).

La autora presenta, a modo de base sobre la que se asienta su propuesta particular, las ideas de Sarah Hrdy (y que hemos visto en el séptimo post de esta misma serie) sobre la crianza cooperativa de la descendencia en los humanos. Esa propuesta de Hrdy está basada en dos aspectos: Padres (en el sentido masculino del término) que se implican en el cuidado de la descendencia, y cuidado aloparental de la descendencia, por parte de otros miembros del grupo, no necesariamente parientes directos.

Lo propio de Rosenberg:

Aunque no lo deja del todo claro, entiendo que Rosenberg hace suyas también las consecuencias sociales que derivan de la propuesta de Hrdy. A partir de esas premisas, esta autora ofrece otros mecanismos adaptativos distintos, como centro de su propia propuesta.

En particular, la autora considera que buena parte de la tendencia innata de los seres humanos a la cooperación y al desarrollo de vínculos emocionales tiene su origen en el modo en que han evolucionado el embarazo, el parto y la lactancia.

Del parto humano, Rosenberg destaca que es particularmente complicado, y que la colaboración de  una persona que ayude al parto implica incrementos muy importantes en las posibilidades de supervivencia de la madre y el neonato.

En los términos más generales (embarazo y lactancia) la autora razona que los grupos humanos tienden (¿universalmente?) a ayudar a las mujeres embarazadas y a las que tienen hijos lactantes, proveyéndolas de alimentos, compartiendo la carga de trabajo, y proveyendo de cuidados aloparentales.

Todo esto, en términos adaptativos, implica que el camino propiamente humano pasó por la intensificación de las estrategias de cuidados de las embarazadas, parturientas y madres con neonatos y lactantes.

Esa intensificación tendría consecuencias directas en el éxito reproductivo de individuos y grupos. Y además permitiría el nacimiento de neonatos "indefensos", que siguen creciendo a tasas fetales (muy altas) tras el parto. Lo que a su vez permitiría un mayor desarrollo de la capacidad cerebral y del desarrollo cognitivo de esos neonatos.

¿Solo ellas?

Por último, cabe señalar que al final del mini-ensayo, la autora parece centrarse en el papel predominantemente femenino de esos cuidados compartidos:

"The relationships women form with one another as a result of sharing of effort create intense emotional bonds that form one underpinning of the uniquely complex extended family and non-family social networks universal to humans."

Lo cual reconozco que es intuitivo, pero no está explicado ni razonado, y me parece un salto lógico importante. No es que no crea que puede ser así, simplemente es que no aparece argumentado (al menos, en este mini-ensayo).

Valoración

En general, creo que la propuesta de la autora, Karen R. Rosenberg, es más que interesante,  porque permite relacionar algunos aspectos muy relevantes de las adaptaciones humanas (aumento de la capacidad craneal, desarrollo cognitivo, cambios en el parto, ontogenia infantil, etc).

Pero sobre todo, me parece especialmente valioso el esfuerzo para poner esos aspectos metabólicos, bio-mecánicos y adaptativos en un marco social, de relaciones, y también mental y emocional, que es igual de importante (si no más), pero a menudo es obviado o dejado de lado en este tipo de estudios (probablemente, por lo difícil que resulta, a priori, aprehender esos aspectos).

Como puntos que yo veo menos claros, me parece que Rosenberg da por válidos unos cuantos hipotéticos "universales" del comportamiento humano. Por ejemplo: que las mujeres son universalmente ayudadas por otros miembros del grupo durante tanto el embarazo, como el parto, y después durante la lactancia. O, también, la preeminencia universal de las relaciones femeninas en ese ámbito de cooperación. Una vez más, no digo que no puedan ser correctos, pero como evidencia científica, requeriría algo más que el puro pensamiento intuitivo de que "es así".

Las madres neandertales

Considerando en términos neandertales la propuesta de Rosenberg, lo primero que cabría señalar es esto: el caso de las madres de H. neanderthalensis , y de los cuidados recibidos por estas y por su descendencia,  no tendría que ser, a priori, significativamente distinto del de la humanidad moderna.

Esto se deduce de que, como en varias de las propuestas anteriores, el momento en que estos supuestos mecanismos adaptativos comenzaron tuvo que ser muy temprano (i. e. en el Plio-pleistoceno africano). Por tanto, compartiríamos con los neandertales el grueso de esas adaptaciones, tanto en lo más físico, como en los aspectos sociales y emocionales (y de parentesco).

Por otra parte, si nos preguntamos qué aproximaciones ha habido a estas cuestiones en el campo del estudio de los Neandertales, lo primero que salta a la vista es que han primado los trabajos que abordan la ontogenia y la reproducción desde un punto de vista estríctamente bio-mécánico y/o energético, sin que se haya dado importancia a todo lo que rodea a ese campo: los obvios aspectos sociales, emocionales, de parentesco, etc, que deben subyacer necesariamente a los aspectos puramente "bio-mecánico-energéticos".

El aumento cerebral en relación a la ontogenia infantil sería la consecuencia física más importante de la "gestión de la natalidad humana" propuesta por Rosenberg. Sobre ese tema del aumento de la capacidad craneal, ya hemos visto en posts anteriores, como el IV de esta serie, que:

"...Neandertales y HAM compartieron la mayor parte de los cambios que la evolución produjo en sus cerebros, y en el desarrollo ontogenético de los mismos".

Recordar simplemente que algunos autores destacan, sobre todo, los parecidos entre Neandertales y nosotros (Leigh 2012), y otros las diferencias, sutiles pero importantes, como es el caso del trabajo de Neubauer y Hublin (2012). Pero esas diferencias entre Neandertales y Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) en el desarrollo del cerebro infantil, no afectarían de manera significativa al tamaño del cráneo al nacer. Es decir, que los Neandertales tenían, en el momento del parto, cráneos igual de grandes que los de la humanidad actual al nacer.

Parto (también) con dolor

Esto enlaza con otro trabajo de 2009, precisamente del propio J.-J. Hublin (esta vez con T. Weaver). Ese estudio trata de abordar las diferencias en el parto entre Neandertales y HAM, y sus principales conclusiones son dos: La primera, que el parto de las madres Neandertales debía ser igualmente complicado y difícil, con riesgos similares al parto "moderno". Y la segunda, que el mecanismo de parto no era exactamente el moderno, sino una versión más similar a la primitiva. Es decir, que el parto neandertal era del tipo común a los otros Homo del Plio-Pleistoceno. Y es diferente (según Weaver y Hublin) sólo el parto en los HAM. Su conclusión es, por tanto, que el parto "moderno" es una característica derivada muy reciente, en términos evolutivos. Esto estaría en línea con sus ideas generales de que la especiación de los HAM es un fenómeno reciente y discreto.

Reconstrucción virtual de un parto Neandertal con los fósiles de Tabún 1 (madre) y Mezmaiskaya (neonato). Figura 3 en Ponce de León et al. (2008). 

En todo caso, recogiendo las propuestas de Rosenberg en términos de cooperación necesaria y sociabilidad derivada, los modelos como el de Weaver y Hublin implican que, lo que sucede para las madres HAM, debía suceder para las Neandertales, ya que el parto era igual de difícil. Y, además, el desarrollo de la cooperación y otros factores evolutivos serían anteriores a la especiación neandertal y la propia salida de África del género Homo.

Pero en este campo, con todo lo estimulantes que resultan las propuestas de Hublin y Weaver (2009) creo que hay que tener mucha prudencia. El principal problema es que la base sobre la que se asientan todas las propuestas es una colección misérrima de fósiles, casi todos fragmentarios y deformados al menos parcialmente. Y además son.. pues eso, fósiles (de huesos). 

Estamos hablando de quizás media docena de pelvis y canales de parto de individuos probablemente femeninos, que resultan más o menos utilizables para este tipo de estudios, y eso es todo. De hecho, una revisión de los estudios sobre este tema, como es el excelente trabajo de  P. O'Neal (1995) puso de manifiesto que, con unos pocos restos, se han hecho todo tipo de interpretaciones, y se han propuesto decenas de hipótesis. Curiosamente, algunas de estas propuestas han venido de la propia Karen R. Rosenberg (1986), quien en su momento hizo hincapié en un posible dimorfismo sexual entre varones y mujeres en los Neandertales, con especial atención a la pelvis.

Otras evidencias complementarias

Como hemos visto, a los estudios sobre los aspectos osteológicos, bio-mecánicos, energéticos, etc., no les ha acompañado un desarrollo similar de las hipótesis más relacionadas con las relaciones sociales, la cooperación entre los individuos, el desarrollo de la familia y el parentesco, y temas similares.

Hay, no obstante, algunos trabajos que han aportado tanto datos como hipótesis interesantes, y que podrían -de cara al futuro- ser una buena base sobre la que cimentar nuevos modelos sobre la maternidad, las relaciones familiares y el cuidado de la descendencia entre los Neandertales.

Como dos buenos ejemplos, tenemos trabajos que vienen -una vez más- desde el estudio del crecimiento y la ontogenia, como el de Martín-González et al. (2012), que estudia las posibles diferencias en los ritmos y tasas de crecimiento de los niños y niñas neandertales, con respecto a los HAM. O, también, otros trabajos que aportan datos desde la genética, abriéndonos un abanico de posibilidades  hasta hace poco inimaginables. Este es el caso del estudio de los Neandertales de El Sidrón (Lalueza-Fox, Rosas y de la Rasilla 2012) que ha permitido descubrir detalles fascinantes sobre la organización familiar (con patrilocalidad) de, al menos, esa población.

Sigue leyendo esta serie de posts.


Referencias bibliográficas

Calcagno, J. M., y Fuentes, A. (2012): "What makes us human? Answers from evolutionary anthropology". Evolutionary anthropology, 21, 5, 182-94

Gunz, P., Neubauer, S., Maureille, B., Hublin, J.-J.(2010): "Brain development after birth differs between Neanderthals and modern humans". Current Biology, 20, 21, 921-922.

Lalueza-Fox, C., Rosas, A., de la Rasilla, M. (2012): "Palaeogenetic research at the El Sidrón Neanderthal site". Annals of Anatomy - Anatomischer Anzeiger, 194, 1, 133-137.

Leigh, S. R. (2012): "Brain Size Growth and Life History in Human Evolution". Evolutionary Biology, 39, 4, 587-599.

Martín-González, J. A., Mateos, A., Goikoetxea, I., Leonard. W. R., Rodríguez, J. (2012): "Differences between Neandertal and modern human infant and child growth models." J. Hum Evol., 63, 1, 140-149.

Neubauer, S., Hublin, J.-J. (2012): "The Evolution of Human Brain Development", Evolutionary Biology, 39, 4, 568-586.

O'Neal, P. (1995): "The Neandertal Pelvis with Attention to It's Obstetrical Significance". Totem: The University of Western Ontario Journal of Anthropology, 2, 1, 47-43.

Ponce de León, M., Golovanova, L., Doronichev, V., Romanova, G., Akazawa, T., Kondo, O., Ishida , H., Zollikofer, C. (2008): "Neanderthal brain size at birth provides insights into the evolution of human life history". PNAS, 105, 37, 13764-13768.  

Weaver, T. D., Hublin, J.-J. (2009): "Neandertal birth canal shape and the evolution of human childbirth". PNAS, 106, 20, 8151-8156.

jueves, 14 de febrero de 2013

Molodova 1-N4: Caza de mamuts, una cabaña con sus huesos y... ¿algo de simbolismo?

ResearchBlogging.org
"Bueno, a ver... ¿de qué nos vas a hablar hoy"?

En este post voy a tratar un estudio de 2012 sobre restos de grandes mamíferos (sobre todo mamuts) del yacimiento neandertal de Molodova I, y en concreto del nivel 4 de dicho sitio.

Localización de Molodova I en Ucrania (Demay et al. 2012)

Pero antes conviene hacer unas reflexiones generales para contextualizar el trabajo.

"Buf, ya empezamos..."  

En los últimos tiempos (seguramente se pueda decir años), además de nuevas excavaciones y descubrimientos en relación a los Neandertales, ha habido otro tipo de aportaciones decisivas a nuestro conocimiento sobre aquellas gentes: Me refiero a las revisiones de materiales y yacimientos conocidos de antiguo (S. XIX y sobre todo XX). En ese sentido, se han ido revisando toda una serie de yacimientos "clásicos" que aportan información sobre esas poblaciones humanas que vivieron en Europa y Asia durante el Pleistoceno. 

Como sin duda los lectores de este blog sabrán, novedades y revisiones forman parte por igual del proceso de construcción del conocimiento científico. Pero, en este caso, también han estado muy relacionadas con una serie de cambios en los paradigmas y en los modelos que construimos para interpretar y explicar las sociedades neandertales. 

Esos cambios han hecho que, a medida que se conocían las novedades y revisiones en los campos de la paleoantropología y la arqueología de los Neandertales, haya ido cambiando la visión que la mayor parte de la comunidad científica tiene de "esa otra humanidad" (en palabras de Svante Päävo).

El punto de partida, el "paradigma anterior", ha sido explicado en varias ocasiones en este blog: Se trataba de una visión de las gentes neandertales como hominidos muy "arcaicos", "poco evolucionados" (sic), intelectualmente muy inferiores a los "humanos modernos", sin apenas cultura material (sólo los instrumentos más simples), y sin capacidad simbólica o ideológica.  

La situación actual nos lleva a paradigma muy diferente, y mucho más ajustado a la realidad de la evidencia científica (arqueológica, paleoantropológica, etc.) que existe hoy en día.

Pero de hecho, y es algo que no debe pasar desapercibido, los cambios en los modelos generales y las propuestas sobre "cómo eran" aquellos humanos no han sucedido "solos". Han venido de mano del trabajo de muchos arqueólogos/as y antropólogos/as. De equipos de investigación que veían como su experiencia científica, y las evidencias que iban desenterrando y estudiando, no se correspondían con los modelos dominantes (de la manifiesta inferioridad cognitiva de los Neandertales).

Esos modelos eran, por otro lado, demasiado simplistas. Y estaban a veces teñidos de ideología (p. e. el mito del progreso), y de un mal entendido  adaptacionismo. Ese "mal comprendido" adaptacionismo derivaba en interpretaciones de corte etológico (comportamiento animal estricto) o "pseudo-colonialista". 

Es decir, que se aplicaban modelos en los que se hacía funcionar a las poblaciones humanas de cazadores-recolectores de un modo poco relacionado con lo que se quería explicar:

  • O bien como si fueran otros animales distintos de los humanos. Esto es, animales sin una cultura material e inmaterial, que interacciona con el entorno, los individuos y los grupos; 
  • O bien como si fuera un proceso "colonial" moderno, olvidando que los procesos históricos de grupos de cazadores-recolectores no pueden explicarse del mismo modo que la Historia Moderna y Contemporánea de "Occidente". 

Afortunadamente, (al menos una parte de) esos prejuicios, pre-concepciones y lugares comunes se han ido superando. Y además, las evidencias arqueológicas y paleoantropológicas -incluyendo cada vez más las genéticas- han permitido, como decíamos, ofrecer modelos más precisos y ajustados a lo que sabemos en realidad. 

En estos nuevos modelos se presenta a las sociedades neandertales como grupos de cazadores-recolectores pleistocenos, dotados de una cierta complejidad social, económica, ideológica y simbólica, no muy diferente de la que tradicionalmente se otorga a las poblaciones del Paleolítico superior. Y, además, se ha podido constatar que los Neandertales poseían unas capacidades intelectuales equiparables a las de los llamados "humanos modernos".

"Si, humm, muy bien, pero... ¿Podemos ir al grano?"

Volviendo a lo que decíamos al principio, además de nuevas excavaciones y descubrimientos, la revisión de materiales, yacimientos y restos "clásicos" (como los descubiertos desde finales del S. XIX y durante el S. XX) ha sido de gran importancia a la hora de cambiar nuestras visiones sobre los Neandertales.

Precisamente en este ámbito se inscribe el estudio que revisamos a continuación, un análisis arqueozoológico de los restos de fauna (y, sobre todo, de los huesos de mamut) del yacimiento ucraniano de Molodova I (Nivel 4), llevado a cabo por L. Demay, S. Péan y M. Patou-Mathis.

"Vaaaale, huesos de mamuts, en Ucrania, estudiados ¿Y qué, algo más?"

En primer lugar, hay que decir que Molodova I es un yacimiento conocido desde los años 20 del S. XX, y excavado desde los 50. Después, se han sucedido estudios, interpretaciones y críticas sobre la naturaleza de sus impresionantes acumulaciones de restos de mamuts, y en particular sobre la existencia (o no) de una posible cabaña hecha con dichos huesos. Esos materiales arqueológicos se encontraron en un nivel o estrato arqueológico bien definido, que se denominó el Nivel 4.


Plano de Molodova I nivel 4, según Chernysh (1982) con anotación de Demay et al. (2012). 

No hay restos humanos, pero la cronología (más de 45ka BP, y dentro del OIS 3) deja bastante claro que el conjunto se puede atribuir a los Neandertales. Y desde un punto de vista técnico y tipológico es un sitio Musteriense. Es decir, se trata de elementos de cultura material que en la Europa pleistocena se asocian de manera exclusiva a las poblaciones neandertales.

En cuanto al nuevo estudio de los restos de mamuts (y otros animales) sus aportaciones pueden enumerarse de la siguiente forma:
  1. Los restos de mamuts provienen de animales cazados y también de otros carroñeados. Esta es una aportación significativa, porque prueba que las capacidades de planificación, coordinación y ejecución de aquellos Neandertales eran suficientes para cazar esos paquidermos (enormes, gregarios y peligrosos). Por otro lado, la co-aportación de recursos de la caza y del carroñeo es, de hecho, lo esperable. Es el comportamiento habitual tanto en la mayoría de los grandes carnívoros, como en numerosos grupos de cazadores-recolectores sub-actuales.
  2. Los restos corresponden a un mínimo de 15 mamuts de diferentes edades y de ambos sexos, lo que supone un aporte cárnico muy importante (un mínimo de 7,5 Tm de carne). Esto sugiere fuertemente (de hecho, un sólo mamut ya lo haría) que se trata de una ocupación humana de un grupo grande de cazadores-recolectores. Y, además, es muy posible que se trate de una ocupación recurrente
  3. Los mamuts fueron aprovechados como alimento (carne) y como elementos de construcción (huesos). En concreto, se escogieron los grandes huesos largos (como los de las patas), los grandes huesos "planos" (huesos de la pelvis, del cráneo, etc.), defensas, y espinas vertebrales completas o semi-completas (que probablemente tendrían aún cartílagos uniendo las vértebras) para construir una estructura de habitación. Los huesos formaban un círculo, que componía los cimientos y el zócalo de una cabaña de madera, o quizás un robusto para-vientos de materiales también perecederos. 
  4. Dentro de la estructura se realizaron la mayor parte de las actividades domésticas. Entre las acciones que se pueden atestiguar a partir de los materiales y su estudio, destacan estas: trabajo con los útiles líticos (de fabricación y reparación de los mismos), fuegos domésticos (para cocinar, iluminarse y producir calor), preparación y consumo de otros animales (como ciervos, renos o bisontes), y trabajo de herramientas o partes de herramientas en madera. 
  5. Por último, hay una zona que pudo ser de tipo simbólico, o bien en ella se llevó a cabo algún tipo de trabajo técnico mal conocido. Esa zona está caracterizada por huesos de mamut con estrías repetitivas, hechas con útiles de sílex, y por otros huesos cubiertos de ocre (pigmento mineral).
"Ya, ya... ¿Y como dices que saben todo eso los arqueólogos?"

La caza de mamuts está atestiguada por una punta lítica clavada en uno de los huesos, y por el tipo de tareas de carnicería detectadas en buena parte de los animales. Esas tareas evidencian un acceso primario a la carne fresca, algo que no se daría en un escenario de carroñeo. Pero, por otra parte, si que hay restos de otros individuos de mamut que se aprecia que fueron carroñeados.

Modificaciones antrópicas en huesos de mamut (Demay et al. 2012).

El número mínimo de mamuts, su edad y sexo se pueden determinar (o al menos aproximar) a partir del estudio paleontológico de los restos óseos: su tamaño y forma, el grado de soldadura de algunos huesos, el momento de erupción de los distintos dientes, etc.

En cuanto al uso de los huesos como materiales de construcción, se ha partido de dos lineas de evidencia: Por una parte, los estudios ya existentes y los planos y datos espaciales de la excavación (Chernysh 1982); y por otra parte, el re-análisis de los propios huesos.

Los datos ya existentes permiten determinar que dentro de la estructura se llevan a cabo actividades (domésticas) distintas de las que se realizan fuera. También que los huesos han sido colocados ex-profeso en esa disposición circular.

El re-análisis ha permitido documentar otros aspectos: Por ejemplo, que los huesos estaban parcialmente enterrados. Es decir, eran una suerte de cimientos y zócalo (elementos de sostenimiento del resto de la estructura). Y que se seleccionaron para la construcción determinadas partes de esqueleto del mamut, desechando otras.

Y en lo que se refiere a las actividades domésticas realizadas dentro de la estructura:
  • La gestión de la industria lítica queda atestiguada por varias decenas de miles de piezas de sílex
  • Se pudo determinar que la mayoría de los hogares (restos de fuegos de campamento) del yacimiento están dentro de la propia estructura. 
  • Y lo mismo sucede con los restos de otros herbívoros: bisonte, ciervo y reno principalmente. 
  • En cuanto al trabajo de la madera, aunque no quedan restos de ese material, fue inferido del estudio de los útiles líticos, con un análisis microscópico de las huellas de uso en sus zonas activas (Chernysh 1982).   
Por último, quedaría esa zona "especial", donde, como apuntan en el trabajo, no se puede llegar a determinar con seguridad (los datos son insuficientes) su función. Es decir, si la combinación de ocres e incisiones repetitivas en huesos de mamut tienen un carácter simbólico, o responden a un proceso técnico que no entendemos aún muy bien.

"Umf, ok... no está mal. Pero... algo criticaremos también ¿no?"

En lineas generales me parece un estudio muy sólido, bien fundamentado en las evidencias y que recoge adecuadamente los estudios anteriores. Pero si tuviera que criticar algo, quizás sería una cierta falta de "alcance". 

Quiero decir que, con esa estupenda muestra de materiales, y con la documentación que ya existía sobre el tema, podrían haber hecho un tratamiento más exhaustivo, más estadístico, y más relacional de los datos. Por ejemplo, estudiar con detalle qué restos de qué individuos (o categorías generales de edad y sexo) de mamut aparecen en cada área diferenciada. O hacer análisis de agrupación (tipo "clusters" y K-means) y de relación (tipo "vecino más cercano" -inglés "nearest neighbor") entre categorías de artefactos y elementos anatómicos situados en el plano de excavación, etc...

Pero en fin, sólo son algunas ideas del tipo "esto también se podía haber hecho", y su ausencia no hace el trabajo menos sólido.

Referencia de Research Blogging

Demay, L., Péan, S., & Patou-Mathis, M. (2012). Mammoths used as food and building resources by Neanderthals: Zooarchaeological study applied to layer 4, Molodova I (Ukraine) Quaternary International, 276-277, 212-226 DOI: 10.1016/j.quaint.2011.11.019

Referencia adicional

Chernysh, A. P. (1982). Paleolithic multilayer Molodova I site (in Russian). En G. I. Goretsky e I. K. Ivanova (eds.) Molodova I: Unique Mousterian settlement in the middle Dniestr region, pp. 6–102. Nauka. Moscú.

Molodova I-N4 en otros blogs: 

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lunes, 4 de febrero de 2013

10 críticas a 10 recientes tópicos sobre los Neandertales

               
En las últimas semanas he tenido la sensación de que los Neandertales han pasado de estar "de moda" a estar "por todas partes", tanto en el campo de la divulgación arqueológica y paleoantropológica, cómo en los medios en general.

Esta mañana me encontraba con un texto, cuya fuente es el diario ABC, que contiene "Diez curiosidades fascinantes de los Neandertales".

En ese "Top Ten" conviven novedades científicas genuinas con una importante colección de confusiones, tópicos, lugares comunes y visiones reduccionistas.

La verdad es que no me apetecía demasiado, en este caso, ponerme en el papel de "inquisidor" y criticar el artículo. Estoy seguro se ha redactado con la mejor intención divulgativa. Y entiendo que los periodistas no pueden ser expertos en todo, y menos en temas tan específicos como este.

Pero luego he pensado que, así como la obligación del periodista es informar, la obligación de los científicos debería ser criticar -de forma constructiva- y corregir lo que les resulte menos veraz -desde el punto de vista de lo que la ciencia sabe, en cada momento. Y con esa idea en mente me he decidido a hacer esta entrada y la crítica que sigue.

El texto periodístico en cuestión, el Top Ten,  puede ser leído aquí:

"Diez curiosidades fascinantes de los Neandertales"

A continuación revisaré cada uno de los puntos de la lista, citando sólo los encabezamientos, salvo cuando sea necesario comentar alguna frase de los textos.

1. "Practicamos sexo con ellos y nos benefició"

Bueno, entiendo que desde un punto de vista periodístico la práctica del sexo puede resultar lo más llamativo, pero lo importante de este tema es la consecuencia: la reproducción. Y lo que implica: la interfertilidad (capacidad de engendrar descendencia fértil).

Digamos, por tanto, que: lo que pudo beneficiar a ciertas poblaciones de Homo sapiens, o Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) fue un intercambio o enriquecimiento genético, que conocemos gracias a su descendencia fértil.

Y más en concreto, lo estrictamente correcto sería decir que hubo intercambio genetico entre Neandertales de Oriente Medio y gentes que migraron a Eurasia desde África, hace menos de 100.000 años.

Según algunos científicos, este intercambio pudo ser beneficioso en términos adaptativos para los descendientes de esas poblaciones (que no equivalen a "todos los humanos"). Sin embargo, como todo lo que tiene que ver con cuestiones adaptativas, el beneficio ni está tan claro como sugiere el encabezamiento, ni es tan sencillo. No hay que pensar que una mutación beneficiosa tiene siempre un valor permanente o absoluto. Suele ser más bien al revés: una ventaja en una condiciones concretas puede ser una desventaja si cambian las condiciones, la población se mueve a un territorio distinto, cambian los recursos aprovechados, etc.

En todo caso: Los científicos han alcanzado un amplio consenso respecto a que hubo un intercambio genético entre los HAM que salían del Noroeste de África y los Neandertales de Oriente Medio. Y eso hizo que todas las poblaciones que colonizaron el resto del mundo, fuera de África, llevaran la herencia neandertal consigo.

Pero eso también implica que, según los datos genéticos, la mayoría de las poblaciones africanas actuales, que descienden mayoritariamente de los humanos que se quedaron en África, no tienen esa ascendencia neandertal o tienen mucha menos. Sin embargo, es evidente que hoy en día todos los humanos somos "lo mismo", la misma especie. Y tampoco existe ninguna evidencia de que los "africanos" estén "peor adaptados" o "menos evolucionados" (el propio concepto es muy engañoso) por su falta de ascendencia neandertal. Ni al revés.

Todo esto, en mi opinión, hace innecesario y confuso el planteamiento de "nosotros y ellos" que se usa en el encabezamiento. Yo diría que lo razonable y científico es, o bien asumir que todos son y somos "nosotros", o prescindir de esa fórmula por completo.

2. "Todos somos Neandertales"

Este segundo tópico tiene las virtudes y carencias del primero, con el que está muy relacionado. Yo diría que buscan hacer hincapié en la herencia Neandertal de las poblaciones modernas. Pero en este caso se cae en el error de excluir a los "africanos" del "todos" y del "somos", lo cual no me parece muy justificado.

Sobre todo, cuando lo estrictamente cierto es que "todos somos africanos", porque descendemos de forma mayoritaria de poblaciones migrantes (y no migrantes) africanas (esto es, la mayor parte de nuestros genes vienen de allí). Con un pequeño aporte neandertal.

Si la intención era decir algo bueno de las poblaciones neandertales, se podría decir que: eran como el resto de los humanos, se mezclaron con otras poblaciones, y aportaron unos pocos genes, quizás importantes, a las poblaciones que salieron de África. 

Es algo más complicado, y menos atractivo, pero: (1) se ajusta mejor a la evidencia científica, (2) no da tanto pie a interpretaciones racistas (aunque siempre habrá demagogos que pasen por alto todo lo demás) y, (3) si uno se molesta en explicarlo un poco, no es difícil de comprender.

3. "Aprendieron a hacer joyas y herramientas del Homo sapiens"

El siguiente tópico es uno de los más incorrectos entre los que se explican en el "Top Ten".

La parte de las herramientas, se refiere a supuestos utensilios y técnicas "sofisticadas" del periodo conocido como Paleolítico superior. Según ciertos modelos explicativos, hoy superados en la investigación arqueológica, se suponía que muchos "descubrimientos y avances" eran obra exclusiva de los HAM y ellos los trajeron a Eurasia en ese periodo.

En las últimas décadas se ha demostrado que la inmensa mayoría de dichos "avances" no aparecen en Eurasia en el Paleolítico superior: son mucho más antiguos. Y eran conocidos por las poblaciones neandertales, miles o decenas de miles de años antes que la llegada de los HAM. Por ejemplo: talla laminar, retoque plano, percusión blanda, útiles enmangados, útiles compuestos, armas de proyectil, trabajo del hueso, etc.

Lo mismo es aplicable a las "joyas". Hoy sabemos que los Neandertales tenían un variado, amplio y complejo repertorio simbólico-representativo (decoración corporal, colgantes, objetos con marcas rítmicas y repetitivas, y quizás instrumentos musicales). Y no tiene mucho sentido decir que lo aprendieron del Homo sapiens, ya que la inmensa mayoría de las evidencias son anteriores a la llegada de los HAM a las zonas donde vivían.

Yo diría que el tópico surge de magnificar una circunstancia concreta: Es posible que las primeras culturas de los HAM europeos tuvieran "cierta influencia" en el simbolismo de algunos de los últimos neandertales (representados por los conjuntos arqueológicos del Chatelperroniense y -quizás- del Uluzziense). Pero esto, en mi opinión, no justifica la afirmación genérica del encabezamiento.

 4. "Eran presumidos y se adornaban con plumas"

Este tópico viene a ser más o menos correcto, aunque se van un poco al actualismo y el etnocentrismo. "Presumido" es un concepto occidental y moderno, poco universal... pero es obvio también que se trata de una simple licencia periodística. En cuanto a las plumas, es probable que los Neandertales las usaran al menos en dos zonas (el Sur de la Península Ibérica e Italia). No está probado que fuera para adornarse, pero lo cierto es que es una hipótesis razonable.

5. "Eran unos gastrónomos: cocinaban las verduras y comían marisco"

Este me parece también de los más correctos. Si acaso, se puede comentar que en el texto hacen referencia al fuego como parte de la vida cotidiana de los neandertales, pero como si fuera una hipótesis, como si no hubiera evidencias. Desde mi punto de vista, ese control y uso del fuego, con aplicación a una variedad de tareas (desde preparar alimentos a la cocción reductora de pegamentos naturales) está bien atestiguado por la arqueología. Tan bien como puede estarla para el Paleolítico superior en general.

Y por la parte del consumo de vegetales, marisco, y otros alimentos, nada que añadir salvo explicar porqué es novedoso e importante: porque, hasta hace poco, las propuestas sobre la alimentación neandertal proponían una dieta "hiper-cárnica", basada en la caza de grandes herbívoros de manera casi exclusiva.

Para mi, lo más interesante y lo que conviene recalcar siempre, es cómo las revisiones de las evidencias existentes, y el descubrimiento de nuevas evidencias, van aportando nuevos datos. Y con esos datos revisamos nuestras ideas, y construimos nuevos modelos explicativos para las sociedades del pasado.

6. "Curaban sus males con manzanilla"

El problema de este tópico es que va un paso más allá de lo que realmente sabemos, al comparar de modo inconsciente aquellas sociedades tan mal conocidas, con las sociedades recientes.

Es cierto que se han encontrado indicios de plantas de sabor amargo -como la manzanilla- entre los restos en dientes de Neandertales. Ahora bien, después hay un salto lógico importante: El que lleva a dar por hecho (y sugerir al lector) que eso implica el mismo tipo de comportamiento, y por los mismos motivos que se toma manzanilla hoy en día.

Pienso que a veces perdemos la perspectiva de la infinidad de comportamientos que compartimos con el reino animal en general (y que no tienen porqué ser sólo algo propio de humanos). En ese sentido, creo que el uso de plantas con fines no alimenticios, es la regla y no la excepción, entre toda clase de mamíferos o incluso otro tipo de animales. Pensad en los felinos y cánidos que se purgan con hierbas, los primates que consumen vegetales que les producen estados alterados, y muchos otros ejemplos.

La pregunta interesante, entonces, sería si los Neandertales usaban la manzanilla u otras hierbas de una forma especial, cultural, distinta de la que es habitual entre otros animales. Sobre eso, pienso que la evidencia disponible no nos dice nada, por el momento.

7. Intercambiaban a sus mujeres

Este tópico me parece incorrecto y bastante sensacionalista. Para empezar, esta vez no solo es el encabezamiento, sino que en el texto se dice: "una práctica que a ojos de una moral actual ortodoxa parece primitiva, pero que tenía su objetivo (...) evitaban la endogamia". 

Es chocante que se inventen en este artículo una practica social (sobre la que la ciencia en realidad no ha dicho nada) y lo rematen con ese comentario entre censurador y condescendiente. 

Veamos lo que en realidad han podido sugerir los científicos, con las evidencias muy limitadas que existen hoy en día. Es lo siguiente:
  1. Parece que unos Neandertales hallados en un yacimiento concreto del Norte de la Península Ibérica no se reproducían con miembros de su propia parentela más cercana (esto es, entre hermanos o grados de consanguinidad muy próximos). Esto puede ser o no ser un comportamiento generalizado. 
  2. En el conjunto del grupo, parece que las mujeres provenían de un ámbito familiar ajeno a dicho grupo. Es decir, que no eran hermanas, primas-hermanas, etc., de los hombres. Esto puede ser o no un comportamiento generalizado.
Curiosamente, son dos prácticas extremadamente comunes, sin nada raro ni "primitivo", entre los humanos actuales. Son dos elementos estructurales de organización familiar y social, que comparten muchísimas sociedades humanas de todo tipo, y de todos los confines del mundo. 

Ahora bien, de constatar esos hechos, a decir que "intercambiaban a sus mujeres" (y hacer juicios de valor), hay un abismo. Llegados a este punto, creo que es legítimo preguntarse:

¿Porqué la deducción ha sido que "los" Neandertales (varones que "lógicamente" tendrían el "poder") intercambiaban a "sus" mujeres? 

Yo diría que esa interpretación dice más de las pre-concepciones modernas sobre la "sociedad natural", la familia o el papel de los géneros, que de la realidad de lo que conocemos sobre las sociedades neandertales. 

8. ¿Pintaron Altamira?

En este caso, creo que el tópico es fruto de una exageración de los hechos científicos, y de la sobrevaloración de una evidencia concreta. Es cierto que, recientemente, unas dataciones de pinturas no figurativas (de varias cuevas de la Península Ibérica) dieron fechas muy antiguas. Esas fechas las retrotraen a la etapa entre el final del Paleolítico medio y el inicio del Paleolítico superior. Es decir, a un momento en el que aún perduraban las últimas sociedades Neandertales. 

Desde mi punto de vista, es legítimo plantear como hipótesis que los Neandertales quizás realizaron algunas de esas pinturas. Pero, hoy por hoy, la evidencia científica de toda Europa apunta a que la inmensa mayoría del arte parietal paleolítico, y sobre todo el arte figurativo, es algo que aparece en el Auriñaciense (en sentido amplio), una cultura material que está asociada, con cierta seguridad, a los Humanos Anatómicamente Modernos.

Y, además, concurre el hecho que la antigüedad de las pinturas figurativas (las que todos recordamos de Altamira, El Castillo, etc.) no ha sido puesta en duda, o modificada por las dataciones: se siguen atribuyendo a periodos posteriores a la desaparición de los Neandertales.

9. Su desaparición, un misterio

Esto es más o menos así, pero hay que decir que "misterio" es un concepto ajeno al sentido último de la ciencia. Y no creo que la palabra "misterio" sea apropiada, dado que es una cuestión muy estudiada y con gran número de hipótesis, modelos y propuestas. 

Lo que falta, si acaso, es consenso: un acuerdo sobre cual o cuales son las causas más probables.

Para mí esto se debe a la falta de interés en estudiar a los propios Neandertales, más allá del episodio concreto de la extinción. Lo cierto es que sabemos muy poco, y nos hemos esforzado relativamente poco (en comparación con otros temas) en documentar sus formas de vida, su organización social, y su historia cultural.

Esa es, para mi, la gran paradoja -que no misterio: El exceso de entusiasmo sobre la desaparición de los Neandertales; y que ello haya perjudicado el desarrollo de otro tipo de estudios (sin los que, a su vez, nunca será posible explicar dicha desaparición).

10. Clonar un neandertal, ¿un hito imposible?

Sobre este particular, lo que dicen en el texto es bastante cierto, salvo la parte en que comentan (citando a Church) que sería técnicamente posible. Eso no es correcto. Es técnicamente imposible hoy en día. Y además: sería un delito grave en prácticamente todos los países. Y desde mi punto de vista, en la mayoría de los supuestos posibles, sería también una tremenda aberración desde el punto de vista ético. 

Conclusión

Aunque en este trabajo se tocan temas interesantes, y en algunos aspectos se ofrecen datos novedosos sobre los Neandertales, creo que estamos lejos de un punto óptimo, de hacer una difusión fidedigna y suficiente del conocimiento científico. Pero no lo veo como un problema o fallo del autor de este "Top Ten", sino más bien como algo estructural, de lo que somos culpables científicos y periodistas por igual.

Como comentario final, me gustaría lanzar esta reflexión: es curioso como en estos "tópicos recientes" sobre los Neandertales se pueden detectar también muchos de los grandes mitos y prejuicios de nuestra era, y nuestras sociedades contemporáneas, por ejemplo:
  • El mito del "progreso y desarrollo" como algo inevitable, lineal, etc.
  • La miopía de considerar todo lo que hacemos los humanos como único y diferente de lo que hacen otros animales.
  • La actitud etnocéntrica de asumir que ciertos comportamientos de otras gentes tienen que ser iguales en todos sus aspectos a los que nosotros practicamos.  
  • Los prejuicios y pre-concepciones sobre el "primitivismo". 
  • Los prejuicios sobre la "familia natural", y sobre los roles de los géneros.