Mostrando entradas con la etiqueta dieta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dieta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Indicios y evidencias de complejidad neandertal en Abri du Maras (OIS 4)

ResearchBlogging.org
Introducción

En esta ocasión voy a revisar un reciente artículo (2013) de Bruce L. Hardy y colegas, cuya traducción aproximada sería "¿Neandertales imposibles? Haciendo cordeles, arrojando proyectiles y capturando caza menor durante el OIS 4 (Abri du Maras, Francia). En líneas generales se trata de un trabajo muy interesante y válido, con varios puntos fuertes y algunos problemas que también comentaré, al final de la revisión.

El sitio: Abri du Maras

El Abri du Maras es un yacimiento con una importante secuencia de Paleolítico medio, junto al río Ardeche (afluente del Ródano), en las estribaciones meridionales del Macizo Central (Massif Central) de Francia. Fue excavado en los años 50 y 60 del S. XX (Combier 1967), y de nuevo desde 2006 (por los autores de este artículo).

Localización del Abri du Maras. Figura 1 en Hardy et al. 2013

El estudio se centra en el nivel 4, que tiene una cronología aproximada de algo menos de 90.000 años, y un registro de sedimentos y de fauna que apuntan a un periodo frío y seco (con abundante presencia por ejemplo, de renos). Esto lleva a los autores a identificar el periodo geo-cronológico con el estadio isotópico marino 4 (OIS 4).

El material lítico de ese nivel se compone de unos 3600 artefactos, para una densidad de unos 40 objetos por metro cúbico de sedimento (lo cual en realidad es bastante poco). Los investigadores señalan que las piezas se concentran en dos bandas horizontales que podrían ser dos sub-niveles, correspondientes a dos fases más densas de ocupación. Hay poco material retocado. La mayor parte de los soportes se tallan in situ, y son lascas, láminas, laminitas y puntas de tamaño pequeño y mediano; y los soportes importados, en el sentido de que se traen ya tallados, son algo más grandes. En ambos casos, el sistema de talla predominante es el Levallois. En cuanto al origen de las materias primas, la información aportada es muy general: Se habla de dos fuentes distintas de aprovisionamiento: la primera al norte, hacia el Ródano y a una distancia de entre 10 y 30 Km; y la otra al sur cruzando el Ardeche.

Nota: Sobre el tema del aprovisionamiento de materias primas líticas en esa región, hace algún tiempo publiqué un post que trata la cuestión de la perspectiva del Paleolítico medio y los neandertales, basándome sobre todo en un trabajo de Fernandes, Raynal y Moncel (2008).          

Qué se ha estudiado, y cómo

Este trabajo se basa principalmente en el estudio de residuos adheridos a los útiles líticos (129 piezas estudiadas), y se complementa con otros aspectos, entre los que destacan el análisis de huellas de uso, el estudio arqueozoológico y la distribución espacial de los restos.

La lógica de fondo de la metodología parece responder a un constreñimiento o handicap inicial, que obliga a buscar alternativas o a dar mayor relevancia a ciertas técnicas que normalmente se explotan poco.  En particular, se potencia el análisis de residuos.

Normalmente, y esto es el criterio del autor del post, la técnica más eficaz y práctica para inferir la función del utillaje lítico es el estudio de las huellas de uso. En este caso, se menciona que los pulidos microscópicos de uso (uno de los rasgos más diagnósticos de las huellas de utilización) han sido completamente alterados por una fina pátina post-deposicional (una capa que se crea por procesos naturales, físico-químicos). Esa pátina cubre cada uno de los restos líticos, y hace imposible el análisis de los pulidos, y por tanto minimiza las posibilidades de inferir la función. Pero, según los autores tiene otra propiedad mucho más positiva: 

"This film partly or totally covers residues and aids in their preservation. The presence of residues included under this cover attests to the contemporaneity of residues with tool use."

Es decir, que la pátina cubre y "captura" residuos que han de ser de uso, según los autores. También es importante señalar que se estudiaron junto a los útiles otros objetos líticos poco susceptibles de ser herramientas (núcleos y cantos sin tallar), y no se hallaron residuos en ellos. Y, en general, se utilizan los criterios de concentración y distribución diferencial de los residuos en la pieza (por ejemplo, que se concentren sólo a lo largo del filo activo del útil).    

En cuanto al análisis funcional, se menciona que se interpretaron el resto de los estigmas que no son pulidos (estrías, desconchados, fracturas de uso, erosiones y embotamientos) para complementar el estudio de residuos.

Los resultados

El estudio de residuos aportó resultados en 98 de las 129 piezas estudiadas, y apoyado en otras técnicas (como se ha explicado), permitió a los autores conseguir evidencias o indicios del procesado de distintos materiales, que paso a resumir a continuación:
  • Residuos "genéricos" de plantas y madera: Hay residuos e indicios de uso relacionados con el procesado de plantas leñosas y no leñosas, sin que se pueda especificar mucho más en cuanto a las especies de flora en concreto. 
  • Fibras retorcidas (que pueden provenir de plantas y algas): Sobre este tema, lo más interesante es que en la mitad de los casos en los que se hallaron fibras, estaban retorcidas sobre si mismas, algo que los autores consideran que no puede suceder de forma natural, ni al procesar plantas por raspado, corte, perforación o alisado (y mencionan que dos programas experimentales lo corroboran). Esto significaría que los residuos provienen de elementos que fueron fabricados retorciendo y/o trenzando fibras. Es decir, de cordeles o cordajes de algún tipo.
  • Esporas de hongos (probablemente del género Agaricus -de tipo champiñón): Esta evidencia sólo se da en dos piezas líticas, de las cuales sólo en un caso las esporas cumplen la condición de estar concentradas en el filo. 
  • Residuos animales genéricos, de procesos de carnicería: Hay bastantes casos de restos de carne y hueso como residuos en los filos líticos. 
  • Residuos de pelo de lepórido: En dos piezas, hay residuos de pelo de un lepórido (conejo o liebre), y los autores asocian este indicio con la presencia de al menos dos individuos de conejo o liebre que fueron procesados (tienen marcas de carnicería) por los neandertales y se encontraron en el nivel 4. 
  • Plumas de ave: Hay tres casos en los que aparecen restos de bárbulas de plumas de pájaros, pero los autores no lo destacan mucho, quizás porque en cada caso sólo se cita una bárbula por cada útil estudiado, lo cual sería una evidencia bastante débil. Además hay un único resto determinado de hueso de ave entre la fauna del nivel.  
  • Escamas de pescado: Hay indicios también de la presencia posible de escamas de pescado en algunas lascas (los items observados no pudieron ser confirmados al 100% como escamas, aunque es probable que lo fueran). Esto se complementa, segun explican los autores, con la presencia de restos óseos de varios tipos de peces en la cueva. 
  • Enmangues de armas de proyectil: En este apartado, los autores combinan el análisis de huellas de uso (en particular erosiones y fracturas de impacto), con el estudio de los residuos y su distribución, para proponer una muestra de media docena de puntas Levallois (o lasca apuntadas en algún caso) como armas de caza, que irían enmangadas. Después, hacen un análisis de la morfología y propiedades balísticas de esas puntas (siguiendo a Sisk y Shea 2011). Y llegan a la conclusión de que pueden ser armas de proyectil, es decir jabalinas o dardos arrojados con la mano, antes que lanzas de cuerpo a cuerpo.
Restos de lepórido de Abri du Maras con huellas de corte antrópicas. Figura 9 en Hardy et al. 2013


De todos esos resultados, los autores sólo destacan algunos de ellos en la parte final del artículo (los que les parecen más relevantes y novedosos). Además de la evidencia genérica del procesado de plantas y animales, destacan la presencia de las fibras como evidencia de cordeles o cordajes, de esporas como evidencia del procesado de setas, y de varios residuos y huellas de uso como indicativo de la probable presencia de armas de proyectil.

Con esta base, los autores dibujan un panorama complejo y diverso de las actividades cotidianas de los neandertales que habitaron en el Abri du Maras. Esto implica un espectro muy amplio de recursos explotados, aunque la caza de grandes ungulados (y sobre todo renos) seguiría siendo una actividad muy importante. También se destacan las actividades no estrictamente subsistenciales, como las de aprovisionamiento de materias primas líticas y también vegetales -para la confección de fibras y herramientas de madera, por ejemplo.

Y, en general, hacen hincapié en dos aspectos:

  1. Que el estudio de residuos ha permitido vislumbrar actividades que normalmente pasarían desapercibidas en una investigación sobre un yacimiento de esta cronología. 
  2. Que el modo de vida que dibujan no tiene que ser el "modo de vida neandertal" por excelencia, porque ese modo de vida "ideal", de hecho, no existe: las poblaciones neandertales vivieron en ámbitos geográficos y climáticos muy diferentes y cambiantes, a lo largo de cientos de miles de años. Y por tanto tuvieron necesariamente que establecer estrategias económicas y de subsistencia, muy variadas y distintas en cada lugar y momento.         

Balance y algo de crítica

Se trata de un trabajo completo, bien estructurado y con resultados importantes, que no por ello carece de puntos "puntos flacos". Me voy a centrar ahora en esos elementos más discutibles, siempre según mi criterio, sin que ello signifique que estamos antes un trabajo poco sólido o meritorio (es más bien al contrario).

Un problema general, al que la mayoría de los investigadores no somos inmunes (y me incluyo el primero), es el de los "saltos cualitativos". Me refiero a los saltos volitivos que damos al pasar de "lo que nos dicen los datos", a lo que "se concluye de ellos", y finalmente a lo que presentamos como "resultados finales".

En efecto, si nos fijamos en cada evidencia que se da en el apartado de "resultados" como segura, probable, o simplemente posible, y luego lo comparamos con esas mismas categorías en las conclusiones finales, no se nos escapará que hay algunos "saltos". Estoy seguro que a los autores no les faltan razones para hacerlo, y que manejan mucha información cualitativa que no es fácil poner por escrito, o dar en forma de datos brutos. Pero eso no hace menos llamativa la presencia de ese tipo de "saltos". Tenemos que ser especialmente cuidadosos en controlar lo que va a las conclusiones finales, que debe ser lo se deduce de los hechos observados, y no lo que creemos que probablemente signifique.

En términos técnicos, tengo algunos problemas con la metodología de análisis de residuos. Hay algunas cuestiones básicas que no sé si se realizaron o no, y creo que deberían especificarse al menos de forma muy somera.

Una primera cuestión es que (en mi opinión) cualquier análisis de residuos debe acompañarse de un estudio estadístico de cuantificación de residuos (y sus tipos) en muestras aleatorias de sedimentos, recogidas cerca de las piezas estudiadas. De este modo se tiene una referencia de "aquello que puede aparecer sobre la pieza lítica simplemente por contacto y adherencia casual" (ya sea deposicional o post-deposicional).

Y otra cuestión tiene que ver con la pátina y la observación de los residuos. Las imágenes del artículo sugieren que los útiles se estudian sin lavar, con tierra. Además, en varias de las fotos de los residuos microscópicos, parece que la pátina los ha "capturado", efectivamente. Pero en otras imágenes la impresión es que el residuo está mezclado con el sedimento adherido a la pieza. Con lo cual, no queda muy clara esa "contemporaneidad antigua" que defienden los autores, al menos para algunos casos.

Una forma de abordar esto hubiera sido hacer una observación en varias fases con lavados sucesivos, cada vez más "invasivos", por así decirlo. De este modo se podría discriminar con claridad qué residuos son con seguridad más antiguos y anteriores a la formación de la pátina, y cuales no. Por ejemplo, se podría observar primero la pieza sin lavar, luego lavada sólo con agua, luego con agua y algún producto disolvente a baja concentración, y finalmente tras una inmersión breve en una cubeta de ultrasonidos.

Quizás esto ya se ha hecho, pero en ese caso habría que comentarlo en el artículo, en mi opinión.

Retomando lo que dije al principio, no creo que estos problemas supongan un demérito grave para el trabajo, y creo que en general sus conclusiones son:

  • Muy sólidas para la explotación de animales en general y lepóridos en particular (conejos y/o liebres).
  • Bastante sólidas para el tema de los enmangues
  • Razonablemente aceptables al proponer que se trate de armas de proyectil; y para la explotación de materiales vegetales en general, y de cordeles/cordajes en particular.
  • Y por el momento hipotéticas para el tema de las setas tipo champiñón (Agaricus sp.), el pescado y el procesado de aves.           

Referencias bibliográficas

Combier, J. (1967): Le Paléolithique de l'Ardèche dans son cadre bioclimatique, Public. Inst. Préhist., Univ. Bordeaux, mémoire, 462 pp.

Fernandes, P., Raynal, J., Moncel, M. (2008): "Middle Palaeolithic raw material gathering territories and human mobility in the southern Massif Central, France: first results from a petro-archaeological study on flint", Journal of Archaeological Science, 35, 8, pp. 2357-2370.

Hardy, B. L., Moncel, M.-H., Daujeard, C. Fernandes, P., Béarez, P., Desclaux, E., Chacon-Navarro, M. G., Puaud, S., Gallotti, R. (2013): "Impossible Neanderthals? Making string, throwing projectiles and catching small game during Marine Isotope Stage 4 (Abri du Maras, France)", Quaternary Science Reviews, 82, pp. 23-40.  

Sisk, M. L., Shea, J. J. (2011): “The African Origin of Complex Projectile Technology: An Analysis Using Tip Cross-Sectional Area and Perimeter,” International Journal of Evolutionary Biology, 2011, 8 pp.


Referencia de Research Blogging

Bruce L. Hardy, Marie-Hélène Moncel, Camille Daujeard, Paul Fernandes, Philippe Béarez, Emmanuel Desclauxe, Maria Gema Chacon Navarro, Simon Puaud, & Rosalia Gallotti (2013). Impossible Neanderthals? Making string, throwing projectiles and catching small game during Marine Isotope Stage 4 (Abri du Maras, France) Quaternary Science Reviews, 82, 23-40 DOI: 10.1016/j.quascirev.2013.09.028


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Las estrategias de caza de los Neandertales IV: Renos, movilidad y el Musteriense Quina de Jonzac


ResearchBlogging.org

Para este post he preparado la revisión de un artículo "en prensa", pero ya disponible en linea, del Journal of Human Evolution. El trabajo, de Laura Niven y colegas,  aborda varios aspectos de las estrategias de caza, y en general, de subsistencia, de las poblaciones neandertales del Oeste de Francia, en un momento relativamente tardío del Paleolítico medio (OIS 4).

El título del artículo es Neandertal mobility and large-game hunting: The explotation of reindeer during the Quina Mousterian at Chez-Pinaud Jonzac (Charente-Maritime, France), y está disponible en linea en ScienceDirect, aunque es de pago/suscripción.

El sitio de Jonzac (casi de memoria)

Curiosamente, conozco desde hace años el sitio de Chez- Pinaud Jonzac a través de la bibliografía sobre sus importantes niveles de Paleolítico medio, sus industrias líticas de tipo Quina, y la abundante presencia de útiles en hueso (retocadores).

Retocador en metatarso de reno (Figura 10 en L. Niven y otros, 2012)

Por desgracia, no he podido visitarlo todavía en persona,  pero a pesar de ello me siento capaz de hacer una descripción "general-bibliográfica" casi de memoria: Jonzac tiene una potente secuencia estratigráfica de Paleolítico medio (Musteriense), con niveles claros y bien ordenados, y separados por estratos estériles desde el punto de vista arqueológico.

Vista de Jonzac en la campaña de 2004 (Foto 3 en informe J. Jaubert y otros, 2011)  

En sus niveles más antiguos (que tampoco lo son tanto, ya que la secuencia se atribuye a los OIS 4 y 3), y empezando en el 22, dominan las industrias líticas de raederas con retoque Quina. Este es un tipo de retoque sobre lascas espesas, que da al filo un aspecto escamoso y escaleriforme. También hay abundantes retocadores en hueso, que se asocian a ese tipo de trabajos, de retocar lascas.

Por otro lado, en los niveles más recientes, a partir del nivel 8, hay una industria de denticulados con presencia de talla Levallois, seguida de un Musteriense de Tradición Achelense; y finalmente algunas evidencias aisladas de Auriñaciense, en la última parte de la estratigrafía.  

Además de los estudios de industria lítica y el artículo que nos ocupa ahora, sobre Jonzac se han publicado otros estudios muy interesantes: Estudios que abordan la dieta neandertal a partir de los isótopos, o trabajos sobre los movimientos migratorios de sus presas (renos). Ese último, en concreto, ya lo revisé hace tiempo en otro post del blog: Estroncio, renos viajeros y cacerías por interceptación.

Al grano: un breve resumen del contenido del trabajo

El artículo que voy a revisar presenta en concreto el estudio detallado de una parte de la fauna del nivel 22 del yacimiento, los renos. Esa es la principal especie animal cazada y consumida por los Neandertales, cazadores-recolectores que habitaron aquella zona y dejaron restos de sus campamentos en el nivel 22.

Reno (Rangifer tarandus). Foto: Alexandre Buisse, 2007. 

En este punto, un brevísimo repaso a las características del reno: es un cérvido de clima frío, con cuernas en ambos sexos, que se renuevan anualmente. Tienen un comportamiento migratorio que se caracteriza por importantes desplazamientos anuales hacia zonas más templadas en otoño y de regreso en primavera. En esos desplazamientos se forman grandes rebaños, sobre todo en la migración de primavera, en que pueden ser de hasta medio millón de animales y desplazarse miles de kilómetros.


Se cree que las poblaciones del final del Pleistoceno compartían en general estos rasgos de las actuales, y que su rango de hábitat descendía en latitud (esto es, hacia el Sur) en los momentos fríos de los periodos glaciares. Por eso, en territorios como la actual Francia, la presencia de gran cantidad de renos se asocia con momentos de avance glaciar.

Rebaño de renos (Foto: Cameron Hayne, 1978)

En Jonzac, los fragmentos de hueso de reno identificados como tales son casi dos mil "items", lo que hace que dominen la muestra de fauna de manera clara (los siguientes en importancia son los restos de caballo -algo más de 200- y de gran bovido -algo más de 150). Contando partes del esqueleto únicas de distintos individuos, se calcula que el Número Mínimo de Individuos sería de 18 (aunque probablemente se trata de los restos de bastantes más animales)

Los autores han estudiado varios aspectos de esos restos de reno, para reconstruir la subsistencia y las estrategias de caza de los Neandertales: La distribución de edad y sexo de los animales; la estación del año en que fueron abatidos; las partes del animal (extremidades, tronco, etc) que están presentes y en qué frecuencia; y las evidencias de procesado de las carcasas animales por parte de los cazadores-recolectores de Jonzac.

Sexo, edad y estación de la muerte  

La proporción de sexos en los renos cazados se calcula en este estudio a partir de las medidas de los huesos identificados, en base al dimorfismo sexual de los individuos (las diferencias, sobre todo de tamaño, entre machos y hembras).  La conclusión de varios análisis complementarios es que la muestra de Jonzac parece tener una proporción equilibrada de ambos sexos, sin un sesgo fuerte en ninguno de los dos sentidos.

En cuanto a la edad y la estación de la muerte, ambos aspectos siguen la misma lógica de estudio: Analizar el crecimiento de huesos y dientes y el momento en que se interrumpe (esqueletocronología), para calcular la edad del animal en el momento de su muerte. Y en algunos casos (gracias a lo específico del crecimiento dental), también la estación del año en que murió.

Estas técnicas muestran que, en lineas generales, se cazaron sobre todo ejemplares adultos de más de tres años de edad, y que fueron abatidos en la estación fría: desde finales del otoño , y sobre todo en invierno.

Partes del esqueleto y transporte de carcasas

En cuanto a las partes del esqueleto presentes (extremidades, tronco, cráneo...) los análisis sugieren algo de sesgo por la desaparición de los huesos menos densos (son más vulnerables a los agentes naturales, como la alteración química de los sedimentos, la escorrentía de agua, etc...).

Por el contrario, no parece haber una aportación diferencial de partes del animal con mayor valor alimenticio (p. e. la mitades superiores de las extremidades). Y hay detalles que apuntan a que se pudieron llevar carcasas completas o casi completas. En particular, la presencia de casi todos los huesos del esqueleto (aunque en distintas proporciones), y el hecho de que se encontraron algunos elementos anatómicos en conexión, es decir, no desarticulados.

Evidencias del procesado

Según explican los autores, los restos de reno de Jonzac presentan evidencias extensivas de procesado de tipo "carnicería" (para despiezar, aprovechar la carne, el tuétano de los huesos, etc).

Un 22% de los huesos presenta huellas de corte, y esos restos se distribuyen entre todas las partes del esqueleto. Las huellas de corte reflejan trabajos de despellejado, despiezado y descarnado. Después de esas tareas, se produce una fragmentación en fresco de los huesos, bastante intensa, que los reduce a esquirlas de un tamaño pequeño o mediano.

Esa fragmentación en fresco se realiza con útiles masivos, que dejan distintos tipos de marcas de percusión en los huesos (pero sobre todo, huellas de impactos y fracturas en fresco). Los autores lo interpretan como una actividad llevada a cabo para obtener el tuétano del interior los huesos largos.

Estructura tipo y partes de un hueso largo de extremidad

Por último, hay muy pocas evidencias de combustión en los restos óseos, y en general pocas evidencias que estructuras o episodios de combustión importantes en el nivel 22 en su conjunto.

Mención aparte merecen los 81 retocadores de hueso de reno, hallados en el nivel. Casi todos son esquirlas de la parte más densa de la caña (diáfisis) de distintos huesos de las extremidades. Se utilizaron en trabajos de percusión, para retocar con ellos los útiles líticos (que son, sobre todo, raederas Quina).

Síntesis y conclusiones de los autores

Los autores explican que, según su interpretación de los datos, "durante el Musteriense Quina" (...during the Quina Mousterian...) Jonzac fue un lugar donde se llevó a cabo el procesado de renos cazados en eventos independientes de carácter estacional. Se abatieron animales adultos (..prime-adults...) machos y hembras, sin que se pueda saber si el objetivo eran rebaños mixtos, que reunían animales de ambos sexos, o si se cazaban alternativamente rebaños de machos y de hembras.

La ausencia de evidencias importantes de fuego sugiere que los Neandertales no lo usaron en Jonzac, al menos de manera intensiva, para procesar (i.e. cocinar) los recursos cárnicos.  Además, para los autores la falta de presencia de rastros de fuego y estructuras de combustión apunta a un escenario en el que los Neandertales ocuparon el sitio por periodos muy cortos, dentro de estrategias de una movilidad muy grande de los grupos. Esto estaría en consonancia con la interpretación que le dan a las industrias líticas de tipo Quina, que se basan en útiles de gran durabilidad y posibilidad de reciclado, y de fácil transporte.

Por otro lado, no creen que se pueda hablar de una caza específica de grandes manadas, ya que consideran que los restos pueden provenir de eventos individuales de caza de renos, coincidiendo con los momentos en que son más abundantes en el medio. Y tampoco consideran que haya una especialización en el reno, ya que hay otros grandes ungulados presentes en la muestra. Del mismo modo, tampoco creen que se pueda hablar de un papel especializado de la ocupación, por similares motivos.

Elementos de crítica y algunas alternativas

Estamos ante un trabajo metodológicamente muy sólido, y con una aplicación impecable de las técnicas de análisis arqueozoológico y paleontológico a los restos de reno de Jonzac, nivel 22. En ese sentido, sólo puedo decir que es un gran trabajo y plenamente recomendable para cualquiera interesado en este tipo de estudios.

Sin embargo, tengo más problemas a la hora de aceptar la parte de síntesis general e interpretación que hacen los autores. Creo que, en parte, son demasiado "conservadores", en el sentido de que no se deciden a buscar o contrastar los rasgos de complejidad y planificación (en las actividades de caza) de los Neandertales de Jonzac. Al menos a mi esos rasgos me parecen mucho más evidentes de lo que leo en sus conclusiones finales.

En el centro del problema, a mi entender, está la cuestión del tipo de cacería que se presenta como el más plausible. Los autores se decantan por esos eventos individuales de los que hablabamos antes. Pero tal y como yo lo veo, hay muchos elementos que apuntarían a cacerías masivas por interceptación de grandes rebaños de renos:

  • La estacionalidad de la muerte en los animales cazados, que reflejaría las migraciones del otoño y se alargaría hasta algo entrado el invierno (periodos cuando los rebaños están bastante agregados). 
  • La presencia tanto de machos como de hembras, sin un sesgo hacia ninguno de los sexos, que podría apuntar a lo mismo que el punto anterior.
  • La gran abundancia absoluta de los restos de reno en el yacimiento, formando auténticos "lechos" de fragmentos y más fragmentos de hueso depositados en un espacio de tiempo relativamente corto (en términos tafonómicos).
  • La presencia de elementos de descarte completos (las patas aún articuladas) y la poca presencia del fuego, elementos esperables de un lugar de despiece primario de un número importante de presas procesadas por los Neandertales.

Además, hay otro trabajo sobre Jonzac (que comparte casi todos los autores con el que nos ocupa) centrado en estudiar los movimientos estacionales de los renos, a partir del ritmo de acumulación de estroncio en sus huesos (revisado aquí). Y ese trabajo concluyó que: es probable que tres renos distintos cazados en el nivel 22 de Jonzac perteneciesen al mismo rebaño migratorio  -o, como alternativa, que perteneciesen a distintos rebaños migratorios que siguieron exactamente las mismas rutas.

Creo que los autores tienen problemas para concebir el escenario de la caza masiva por interceptación (que a mi me parece bastante razonable) porque se limitan a cierta interpretación de la ausencia del fuego en el nivel 22,  como elemento importante en la explicación del sitio. De ello se deriva un argumento "a la contra": Para ellos esa ausencia de fuego significa que no se procesó la carne para su conservación, y por lo tanto no sería lógico que se hicieran grandes cacerías -pues, aunque se abatieran varios o muchos renos, no se aprovecharía la carne de los mismos.

Sin embargo, es perfectamente posible pensar en agregaciones periódicas de grupos neandertales lo suficientemente  grandes para organizar cacerías masivas por interceptación, y también para aprovechar una parte importante de los recursos obtenidos, sin conservarlos (y por tanto, la sobre-abundancia se reflejaría en una sub-explotación de las carcasas, como parecen sugerir los elementos de descarte).

Ese tipo de agregaciones han sido propuestas, precisamente, para el Paleolítico medio asociado a Neandertales por B. Hayden (2012), un tema que ya hemos comentado también aquí.

Por último, me dejo en el tintero algunos comentarios sobre el Musteriense tipo Quina, y la atribución cronológica estricta que hacen los autores para estas industrias, pero no querría tampoco dar la impresión de que es un mal trabajo o que no tiene puntos positivos. De hecho, creo que es al contrario, que el trabajo es excelente desde un punto de vista del trabajo de laboratorio y la arqueometría, fallando sólo a la hora de considerar y valorar otras posibilidades. que también explicarían las evidencias presentadas.

Bibliografía adicional

Britton, K., Grimes, V., Niven, L., E. Steele, T., McPherron, S., Soressi, M., E. Kelly, T., Jaubert, J., Hublin, J-J., P. Richards, M. (2011): "Strontium isotope evidence for migration in late Pleistocene Rangifer: Implications for Neanderthal hunting strategies at the Middle Palaeolithic site of Jonzac, France", Journal of Human Evolution, v. 61, nº 2, pp. 176-185.

Jaubert J., Hublin J.-J., McPherron S., Soressi M., Bordes J.-G., Claud E., Cochard D., Delagnes A., Mallye J.-B., Michel A., Niclot M., Niven L., Park S.-J., Rendu W., Richter D., Roussel M., Steele Th., Texier J.-P., Thiébaut C. (2008):  Paléolithique moyen récent et Paléolithique supérieur ancien à Jonzac (Charente-Maritime) premiers résultats des campagnes 2004-2006, en J. Jaubert, J.-G. Bordes, I. Ortega (Ed.) "Les sociétés Paléolithiques d'un grand Sud-Ouest: nouveaux gisements, nouvelles méthodes, nouveaux résultats", Actes des journées décentralisées de la SPF des 24-25 nov. 2006, Mémoire 47 SPF, 370 pp.

Richards, M. P., Taylor, G., Steele, T., McPherron, S. P., Soressi, M., Jaubert, J., Orschiedt, J., Mallye, J. B., Rendu, W., Hublin, J.-J. (2008): "Isotopic dietary analysis of a Neanderthal and associated fauna from the site of Jonzac (Charente-Maritime), France", Journal of Human Evolution, v. 55, nº 1, pp. 179-185.

Referencia de Research Blogging   

Niven L, Steele TE, Rendu W, Mallye JB, McPherron SP, Soressi M, Jaubert J, & Hublin JJ (2012). Neandertal mobility and large-game hunting: The exploitation of reindeer during the Quina Mousterian at Chez-Pinaud Jonzac (Charente-Maritime, France). Journal of human evolution, 63 (4), 624-35 PMID: 22951376

viernes, 16 de septiembre de 2011

La explotación de los recursos marinos: Cae otro mito del paradigma de la "human revolution"

ResearchBlogging.orgEl paradigma de la "human revolution" es un modelo que explica el devenir histórico y adaptativo de los seres humanos en los últimos 150.000 años, aproximadamente. Esa teoría propone que hace menos de unos 100.000 años los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) u Homo sapiens, sufrieron cambios sustanciales, de tipo evolutivo, en África. Esos cambios les dotaron de una serie de capacidades cognitivas (i.e. inteligencia, en su sentido más amplio) superiores, que les permitieron expandirse desde el continente africano y colonizar el resto del mundo. En ese marco, las otras especies o poblaciones de humanos (llamadas "arcaicas" por comparación con estos "modernos") sólo tendrían un papel pasivo e irrelevante, y serían rápidamente barridas (extintas) del escenario, dado que carecían de una mente y unas capacidades propiamente "modernas".  

Para sustentar ese modelo, a lo largo de las dos últimas décadas, se han aportado toda una serie de argumentos y evidencias que, idealmente, probarían de forma inequívoca la superioridad de los HAM respecto a otras poblaciones arcaicas, y en particular respecto a los Neandertales u Homo (sapiens) neanderthalensis. En este blog he recogido y discutido muchas de dichas propuestas, tanto las referidas a las capacidades técnicas (industria lítica, ósea), como a la planificación de la subsistencia (caza, pesca y recolección, uso del espacio), o el llamado comportamiento simbólico (decoraciones, elementos de adorno personal): Un rápido vistazo a la barra lateral, en los cuadros "Series de Posts" y "Revisiones de artículos" permitirá a cualquier lector curioso encontrar decenas de referencias sobre dichos temas.

Pero en este post voy a centrarme en un aspecto concreto que, en tiempos muy recientes, se ha presentado como evidencia de la ventaja adaptativa de los HAM sobre los otros humanos "arcaicos", y en concreto sobre los Neandertales. Me refiero al uso de los recursos marinos. En concreto, a los de tipo alimenticio, y a su inclusión en la dieta (lo que implica su recogida sistemática, su procesado, y, en ocasiones, su transporte a los lugares donde se consumen).

Aunque hay muchos tipos de recursos marinos, en esta nota me centraré, sobre todo, a la inclusión en la dieta de los moluscos marinos como las ostras, las almejas o los mejillones.

Moluscos comestibles del mundo (Fuente: Scandinavian Fishing Year Book)

La explotación de los marinos marinos (como elemento de superioridad adaptativa de los HAM) ha servido para sustanciar hipótesis sobre cómo se produjo la primera salida de África de los humanos "modernos". Entre esas propuestas destaca la publicada en Nature en el año 2000, por un equipo investigador que trabajaba en las costas del Mar Rojo. El hallazgo de herramientas de piedra en un contexto costero (en bancos coralinos, que debieron estar en la orilla cuando se formó el depósito) sirvió a esos investigadores para proponer su modelo:

  • La adaptación a los medios costeros (surgida en África, h. 125.000 años, entre los humanos "modernos") es una novedad en el comportamiento
  • La propia dispersión de los humanos fuera de África se puede explicar por la competición creciente por dichos recursos marinos, en un marco de "hiper-aridez" de las regiones continentales (h. 100.000 años)
  • Dicha dispersión lleva a los HAM a extenderse, después de h. 100.000 años, por el "puente" de tierras que constituyen el Levante mediterráneo y Oriente Medio.  


 Mapa del área de estudio en el Mar Rojo (Walter et al. 2000)

Este modelo se sustentaba, fundamentalmente, en los hallazgos que se mencionaban arriba (herramientas en yacimientos de la zona del Mar Rojo, en un contexto costero). No obstante, hay que señalar que, aunque la industria es inequívoca, no se puede asegurar que estuviera asociada a HAM (y no a otros humanos "arcaicos"). Y, por otra parte, no hay evidencia de que, de hecho, se explotaran los recursos marinos. Y llama la atención que, aunque los autores pasan de puntillas sobre el tema, entre la fauna fósil de los sitios arqueológicos aparecen elefantes, hipopótamos, rinocerontes y bóvidos.

Unos años después, un grupo de investigadores propuso, en un artículo de PNAS en 2004, otra hipótesis algo distinta: También afirmaban que la expansión de los HAM fuera de África se apoyó, entre otras causas, en su capacidad para explotar los recursos de origen marino (no presente entre los Neandertales). Pero propusieron tiempos y ritmos de evolución de los HAM distintos a los de la hipótesis anterior.

Sus razonamientos se basaban en dos líneas de evidencia. La primera de ellas se refiere a la constatación de que, en el yacimiento de Ysterfortein (Sudáfrica), en algún momento entre hace 100.000 y 50.000 años, se dio un cambio en la subsistencia, y se empezaron a explotar de manera intensiva los recursos marinos. Ese cambio coincidiría con la substitución de las industrias de tipo MSA (Edad de la Piedra Media, por las siglas en inglés) por las de la LSA (Edad de la Piedra Tardía) en la región.

La otra linea de evidencia se basaba, según los autores, en que los estudios de isótopos estables de los Neandertales apuntaban a un consumo exclusivo de animales terrestres (en concreto, de grandes herbívoros).

Mapa del área de estudio en el cono sur de África (Klein et al. 2004)

Esa segunda linea de evidencia, a decir verdad, ya entonces resultaba bastante menos sólida que la primera, porque -como los propios autores señalan en el artículo- en Italia y Gibraltar hay "firmes evidencias" de adaptaciones a la explotación de zonas costeras, datadas entre h. 127.000 y 50.000 años. Y dichas evidencias se refieren, en todos los casos, a yacimientos de Neandertales.     

Estos trabajos en la linea de la "human revolution", evidentemente, no carecen de interés, y tuvieron la virtud de avivar el debate y las investigaciones científicas sobre dichos temas. Pero, desde hace años, algunos investigadores han advertido de una posibilidad que no debía pasar desapercibida: Me refiero al hecho de que, seguramente, la explotación de los recursos marinos no era una cuestión tan importante, en términos de logro cognitivo o revolución del comportamiento.

Así, un equipo del sudeste asiático recordaba en 2007 cómo los macacos de cola larga de Tailandia, además de comer cangrejos de mar, recogen ostras y otros vivalvos, y utilizan herramientas para abrir o romper sus conchas. Y, en 2009, investigadores trabajando en yacimientos de Java, demostraron que, desde un punto de vista ecológico, la presunción por defecto ha de ser que un omnívoro que habite en la costa obtendrá y consumirá recursos marinos.

Así las cosas, llegamos a éste año 2011 y al trabajo que, en mi opinión, pone el último clavo en el ataúd de la adaptación a ecosistemas costeros como elemento destacado de la "human revolution". Me refiero al estudio publicado en PLOS sobre el uso temprano de recursos marinos, por parte de los Neandertales. Este trabajo, que ha tenido bastante repercusión en los medios de divulgación y de información general, aporta evidencias sólidas del consumo de moluscos marinos entre los Neandertales que habitaron la Cueva de Bajondillo  (Málaga, España), desde hace unos 150.000 años.

Mapa del área de estudio en la Península Ibérica (Cortés-Sanchez 2011)

Las evidencias más destacadas provienen del Nivel Bj19 de la secuencia de la cueva, datado en (quizás algo menos de) unos 150.000 años por U-th. Además de industria de piedra tallada, de restos de mamíferos, y de fuegos domésticos, en ese estrato arqueológico se hallaron restos de diferentes moluscos marinos (hasta ocho especies, pero con un predominio absoluto del mejillón mediterráneo -Mytilus galloprovincialis). Es interesante señalar que dichos moluscos no pueden provenir de una intrusión marina, ya que la cueva ha estado siempre por encima del nivel del mar, incluso en los periodos de mayor transgresión. Y, sobre todo, es relevante que muestren estigmas de fracturación intencional y de haber sido sometidos al fuego pero sólo por sus caras externas. Es decir, evidencias de procesado para el consumo.

Moluscos y cirrípedos de la Cueva de Bajondillo (Cortés-Sanchez et al. 2011)

En conclusión, este nuevo trabajo hace insostenibles los modelos de la "human revolution" basados en la explotación de los recursos costeros. Y suma otro argumento en contra de la misma existencia de dicha revolución en la cognición y el comportamiento (al menos, en los plazos, ritmos, y marcos geográficos propuestos hasta el momento). Sobre esos temas, los propios autores apuntan que:

"those data reinforce our suspicion that the coastal adaptation, however important might have been at the local level of specific populations, maybe yet another overrated phenomenon in the list of behaviors long considered to represent modernity" (el resaltado es mío).


Por último, para ir terminando este post, me gustaría aportar un pequeño elemento de crítica al trabajo sobre Bajondillo: Me refiero a la "fijación" de algunos equipos de arqueólogos y paleoantropólogos por hallar y presentar "el caso más antiguo", dentro de su ámbito de investigación.

Creo que esa "fijación" se refleja en el título elegido para éste artículo (aunque con la prudencia de añadir el adjetivo "conocido"): "Earliest Known Use of....". Creo que dicho título estaría perfecto en una nota de prensa o artículo periodístico (es decir, constituiría un gran "titular"), pero quizás no sea el idóneo para el trabajo científico en sí.

Y cierro con una idea que ha surgido charlando sobre éste trabajo con los compañeros arqueólogos de mi centro: Los mejillones y otros bivalvos, en muchos contextos arqueológicos y etnoarqueológicos, desde el Paleolítico superior al Neolítico, y también entre poblaciones subactuales como los fueguinos, se han utilizado como herramientas (sus conchas, evidentemente). Creo que sería muy necesario que los restos de Bajondillo también se estudiasen dicha óptica funcional, ya que podríamos llevarnos una interesante sorpresa.

Referencia de Research Blogging

Cortés-Sánchez, M., Morales-Muñiz, A., Simón-Vallejo, M., Lozano-Francisco, M., Vera-Peláez, J., Finlayson, C., Rodríguez-Vidal, J., Delgado-Huertas, A., Jiménez-Espejo, F., Martínez-Ruiz, F., Martínez-Aguirre, M., Pascual-Granged, A., Bergadà-Zapata, M., Gibaja-Bao, J., Riquelme-Cantal, J., López-Sáez, J., Rodrigo-Gámiz, M., Sakai, S., Sugisaki, S., Finlayson, G., Fa, D., & Bicho, N. (2011). Earliest Known Use of Marine Resources by Neanderthals PLoS ONE, 6 (9) DOI: 10.1371/journal.pone.0024026

Bibliografía adicional

Joordens, J.C.A., Wesselingh, F. P., Vos, J. de, Vonhof, H. B., Kroon, D. (2009): "Relevance of aquatic environments for hominins: a case study from Trinil (Java, Indonesia)", Journal of Human Evolution, V. 57, nº. 6, pp. 656-671.

Klein, R. G., Avery, G., Cruz-Uribe, K., Halkett, D., Parkington, J. E., Steele, T., Volman, T. P., Yates R. (2004): "The Ysterfontein 1 Middle Stone Age site, South Africa, and early human exploitation of coastal resources". PNAS, V. 101, nº 16 pp. 5708-5715.

Malaivijitnond, S., Lekprayoon, C., Tandavanittj, N., Panha, S., Cheewatham, C., Hamada, Y. (2007): "Stone-tool usage by Thai long-tailed macaques (Macaca fascicularis)". American Journal of Primatology, V. 69, nº. 2, pp. 227-233.

Richards, M. P, Pettitt, P. B., Trinkaus, E., Smith, F. H., Paunović, M., Karavanić I. (2000): "Neanderthal diet at Vindija and Neanderthal predation: The evidence from stable isotopes". PNAS, V. 97, nº 13, pp. 7663-7666.

Walter, R. C., Buffler, R. T., Bruggemann, J. H., Guillaume, M. M. M., Berhe, S. M., Negassi, B., Libsekal, Y., Cheng, Hai, Edwards, R. L., von Cosel, R., Neraudeau, D., Gagnon, M. (2000): "Early human occupation of the Red Sea coast of Eritrea during the last interglacial" . Nature, V. 405, nº  6782, 
pp. 65-69.

sábado, 14 de mayo de 2011

Congreso de Homínidos y Carnívoros: Las charlas más interesantes sobre Neandertales

Me ha llegado hoy un documento con el programa de una reunión científica que ya anuncié en el blog hace algún tiempo. Se trata de un congreso que se celebrará en Octubre en Salou (Tarragona, España), bajo la propuesta "Interacciones de Homínidos y Carnívoros".


Del programa, lo cierto es que la mayor parte, si no todo, es aprovechable para investigadores, estudiantes y aficionados que estén interesados en los Neandertales, y en los homínidos del Pleistoceno en general.

Dicho esto, también es verdad que algunas charlas son más destacables que otras, desde el punto de vista del estudio del Hombre de Neandertal.

En primer lugar yo tendría en cuenta la charla de J. G. Enloe sobre Neandertales, hienas y osos. Este investigador tiene una notable trayectoria en arqueozoología y ha estudiado también la competencia (por el espacio de las cuevas) entre carnívoros y humanos. Por todo ello, es un experto en procesos tafonómicos relacionados con carnívoros y humanos. Ha trabajado tanto a nivel de propuestas teórico-metodológicas, como en criterios de identificación práctica de huellas en el registro fósil.

Otra charla que no hay que perderse es la de M. Patou-Mathis. Esta investigadora francesa es una "primera espada" de la arqueozoología y el estudio de la industria ósea en Francia. Sus trabajos para el Paleolítico medio y los Neandertales han sido (y son) enormemente influyentes.

Además, ha coordinado o dirigido algunos importantes proyectos colectivos de la últimas décadas, sobre el utillaje en hueso y el aprovechamiento de las materias primas animales en el Paleolítico medio. Su título propuesto para el congreso se refiere a interacciones de Neandertales y carnívoros en Europa Central y Oriental.
     
En tercer lugar, creo que hay que destacar la presentación de Romandini y otros (siendo "otros" una representación del equipo que trabaja en el emblemático yacimiento italiano de Grotta di Fumane). Su charla tratará del consumo de carnívoros por parte de los humanos en Fumane, en el marco de la llamada "transición del Paleolítico medio al superior". Aunque seguro que no se librarán de responder a algunas preguntas sobre su reciente trabajo del uso ornamental de plumas por parte de los Neandertales (que hemos comentado aquí).

Por último (pero no menos importante), una mención especial para las charlas de dos equipos que trabajan en la Península Ibérica: Por una parte, Barroso y otros hablarán sobre Boquete de Zafarraya y las interacciones de carnívoros y Neandertales en el entorno de la cueva.

Y, por otra parte, Villaluenga y otros hablarán sobre dichas interacciones en dos yacimientos del País Vasco: Lezetxiki, que tiene una muy importante secuencia de Paleolítico antiguo, y el menos conocido de Astigarragako Koba.

Y algo de bibliografía (que nunca viene mal):

Arrizabalaga, A., (2006): Lezetxiki (Arrasate, País Vasco). Nuevas preguntas acerca de un antiguo yacimiento. En el centenario de la cueva de El Castillo: el ocaso de los neandertales. Ed. Cabrera Valdés, V., Bernaldo de Quirós, F., y Maillo, J. M. pp. 291-310.

Barroso, C. [coor.] (2003):  El Pleistoceno Superior de la Cueva del Boquete de Zafarraya. Arqueología Monografías. Sevilla: Junta de Andalucía.

Enloe, J.G., David, F., y Baryshnikov G. (2000): Hyenas and hunters: Zooarchaeological investigations at Prolom II Cave, Crimea. International Journal of Osteoarchaelogy 10 (4-5), pp. 310-324.

Patou-Mathis, M. [coor.]. (2002): Compresseurs, percuteurs, retouchoirs, … Os à impressions et éraillures, Cahier X, Paris, Éditions S. P. F.

Peresani M., Fiore I., Gala M., Romandini M., y Tagliacozzo, A. (2011): Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. PNAS, 108 (10).

viernes, 6 de mayo de 2011

Las estrategias de caza de los Neandertales III: Estroncio, renos viajeros y cacerías por interceptación

ResearchBlogging.orgIntroducción: Los isótopos de estroncio y la arqueología

El estroncio es un elemento mineral que aparece en la naturaleza en muy pequeñas cantidades, de forma más o menos generalizada. Forma parte, en alguna medida, de la mayor parte de las rocas ígneas y está presente en la mayor parte de los sustratos geológicos, de los que pasa a la vegetación y de allí al resto de la cadena trófica. Es decir: a los animales herbívoros, y después a los carnívoros.

En los vertebrados, el estroncio se incorpora a los huesos, por su similitud química con el calcio (aunque, como hemos dicho, lo hace en cantidades ínfimas, sin que eso suponga por lo general ningún riesgo para la salud).

Por regla general, se puede decir que el estroncio se incorpora en pequeñas dosis a todas las partes anatómicas con un fuerte componente mineral. Por ello, además de estar en el tejido óseo (en sentido estricto), también se incorpora a la dentina y al esmalte (que son las partes más mineralizadas de los dientes).

Este hecho resulta de gran utilidad para la investigación arqueológica y paleontológica, ya que el esmalte de los dientes es muy resistente al paso del tiempo, y también a los diferentes procesos naturales que alteran los restos óseos en la fosilización (diagénesis). Y además, el esmalte tiene la característica propia de crecer en "capas" predecibles y contínuas, a lo largo de la vida del individuo. Y, en cada una de esas capas, queda "capturada" una pequeña cantidad de estroncio.

La proporción de estroncio en cada capa de esmalte es relativamente variable, pero hay una tasa en concreto que es muy estable, y se ha demostrado que depende básicamente del terreno en el que vive y se alimenta el vertebrado: La tasa de isótopos de estroncio 87, con respecto a los isótopos de estroncio 86 (87S/86S). Esta tasa -por cierto- es también usada con frecuencia en estudios geológicos y geocronológicos.

Dientes de Neandertal viajero

Y aquí es donde empieza a resultar interesante el asunto para las investigaciones sobre los Neandertales y sus modos de vida. De hecho, la presencia de estroncio en los dientes de un Neandertal ha sido estudiada en un trabajo de Richards y otros (2007).

Dichos investigadores, utilizando una muela de un individuo de Lakonis (Grecia), fueron capaces de hacer algunas deducciones generales sobre la movilidad de ese Neandertal: Dado que los niveles de estroncio acumulados en las capas de crecimiento dental correspondientes a la infancia no coincidían con los niveles del entorno geológico de Lakonis, se dedujo que aquel individuo debió pasar su niñez en otra región, a más de 20 km. (como distancia mínima).

Molar analizado por Richards et al. (2011). Imagen: Anthropology.net

Sobre ese trabajo de Richards y otros se puede encontrar diversas opiniones, como en Anthropology.net, o el blog de John Hawks.

El estroncio de los grandes hervíboros y los rebaños migratorios

En este post nos vamos a centrar en un estudio más reciente (de 2011): Strontium isotope evidence for migration in late Pleistocene Rangifer: Implications for Neandertal hunting strategies at the Middle Palaeolithic site of Jonzac, France (de Britton y otros).

Ese trabajo no estudia dientes neandertales, sino restos dentales de los grandes herbívoros que forman parte de su dieta (renos y bisonte). Y que, por tanto, están en la base de la subsistencia y de la organización de sus modos de vida. 

Los análisis se realizaron sobre dientes de tres renos (Rangifer)  y un bisonte (Bison priscus). El primer resultado a destacar es que las tasas de 87S/86S en las distintas capas de crecimiento de los renos mostraron que aquellos realizaban importantes desplazamientos de carácter estacional, dentro de un ciclo anual (migración). 

Rangifer actual

Que el ritmo de los desplazamientos era anual y estacional se sabe porque el patrón de crecimiento dental y de erupción de los molares es relativamente bien conocido para estos animales, y se cruza con los estudios de acumulación de estroncio en rebaños salvajes actuales, y con los resultados del estudio sobre los dientes arqueológicos.

Además, se detectó una gran similitud en la evolución de la tasa de 87S/86S, en el estroncio que se fué incorporando a las capas de esmalte dental de los tres renos. Eso hace suponer a los investigadores que los tres animales provienen o bien del mismo rebaño, o bien de distintos rebaños que recorrieron casi exactamente el mismo territorio en sus desplazamientos anuales. 

En este punto, los autores se refieren a la evidencia arqueozoológica del depósito donde se recuperaron esos dientes de reno. Dicha evidencia, según su opinión, apoya la idea de que se trata del mismo rebaño de animales. Aunque no se entra en detalles, se describe como un estrato (W-US22) donde se aportaron y procesaron muchos renos, y muy pocos otros animales, en un espacio corto de tiempo.  

Bison priscus (bisonte de estepa o ártico, extinto). Imagen: arezzocitta.com

En cuanto al bisonte, que es una de esas especies minoritarias deW-US22, el análisis de la tasa de 87S/86S de las capas de crecimiento del esmalte dió un patrón mucho más restringido. Este dato apunta a que sus movimientos fueron de marcado carácter local (es decir, que no realizaba grandes migraciones anuales). 

La conclusión de los investigadores es que los datos de isótopos de estroncio, en combinación con la información arqueozoológica y estratigráfica, permiten demostrar que en el nivel W-US22 de Jonzac se practicó, por parte de los Neandertales, una caza por interceptación de renos, que formaban parte de grandes rebaños migratorios. Ese tipo de cacería, por tanto, forma parte del repertorio de técnicas de caza y subsistencia de los seres humanos (en este caso, Neandertales) desde hace al menos unos 50.000 años, la antiguedad estimada para el estrato W-US22.

Criticar siempre es fácil (y por eso lo hago)

Como vengo haciendo en este tipo de posts, me gustaría concluir señalando algunos de los puntos fuertes y débiles de este estudio, desde una perspectiva crítica (pero por supuesto constructiva).   
 
Entre los puntos fuertes, me gustaría resaltar estos:
  • La manera (eficaz y estructurada) en que se integra la información relativa a muy diferentes disciplinas (biología y etiología, análisis geológicos y químicos, arqueozoología y estratigrafía) en una investigación con objetivos fundamentalmente arqueológicos, es decir, destinada a comprender los comportamientos humanos del pasado.
  • La innovación aportada en las técnicas de procesado de las muestras y de análisis químico, y el detalle con que son descritas. Y -sobre todo- la reflexión sobre sus usos potenciales en la investigación arqueológica y paleontológica.
 Y, como punto "menos fuerte", pienso que, frente a la amplia y detallada argumentación sobre los análisis de isótopos de estroncio, la reflexión sobre la evidencia arqueozoológica es muy escasa.

Así, se presenta como un hecho probado el carácter rápido (relativo a un único episodio, o una sucesión contínua de ocupaciones), de la formación del estrato W-US22. Pero no se aporta ningún dato o argumentación que nos permita reflexionar sobre la evidencia material que sustenta esa afirmación.   

Esa carencia de información, y de argumentación propiamente arqueológica, es un problema real: hace que las conclusiones finales sobre la caza por interceptación, aunque plausibles e incluso probables, no sean todo lo sólidas que cabría esperar.

Reflexiones finales

En el contexto actual de las investigaciones, este trabajo se incribe en un marco más general: La renovación por la que está pasando, a día de hoy, investigación sobre las actividades de caza de los Neandertales. En ese sentido, ya hemos hablado en este blog de otros trabajos recientes de gran interés (aquí y aquí).

Esta especie de "pequeña revolución" está caracterizada, en mi opinión, por el uso sistemático y razonado de los referentes etnográficos y etnohistóricos, y por la integración de muy diversas técnicas analíticas y de investigación.

Y -como nota de atención- cabe señalar que hubiera sido impensable realizar este tipo de trabajos en el marco restrictivo de los modelos (ya caducos) de las incapacidades neandertales, que los consideraban como seres inferiores, muy limitados en términos cognitivos, adaptativos y de organización.


Referencia de Research Blogging:

Britton K, Grimes V, Niven L, Steele TE, McPherron S, Soressi M, Kelly TE, Jaubert J, Hublin JJ, & Richards MP (2011). Strontium isotope evidence for migration in late Pleistocene Rangifer: Implications for Neanderthal hunting strategies at the Middle Palaeolithic site of Jonzac, France. Journal of human evolution PMID: 21497882


Bibliografía adicional:

Rendu, W., Costamagno, S., Meignen, L., & Soulier, M. (2011). Monospecific faunal spectra in Mousterian contexts: Implications for social behavior Quaternary International DOI: 10.1016/j.quaint.2011.01.022

Rendu, W. (2010): Hunting behavior and Neanderthal adaptability in the Late Pleistocene site of Pech-de-l'Azé I. Journal of Archaeological Science, 37 (8), pp. 1798-1810. DOI: 10.1016/j.jas.2010.01.037

Richards, M., Harvati, K., Grimes, V., Smith, C., Smith, T., Hublin, J-J., Karkanas, P., Panagopoulou, E (2008). Strontium isotope evidence of Neanderthal mobility at the site of Lakonis, Greece using laser-ablation PIMMS, Journal of Archaeological Science, 35 (5), pp. 1251-1256, DOI: 10.1016/j.jas.2007.08.018

martes, 29 de marzo de 2011

Las estrategias de caza de los Neandertales II: Grandes manadas, caza comunal y acumulación de excedentes

ResearchBlogging.org

A vueltas con la fauna

No hace mucho escribí un post sobre un articulo del investigador William Rendu. Su trabajo trataba de las estrategias de caza neandertales en el yacimiento francés de Pech-de-l'Aze IV. Además, aproveché aquella nota para hacer una breve presentación de la arqueozoología como disciplina científica, con el objetivo de comunicar el enorme potencial que tienen los restos de la fauna a la hora de ayudarnos a entender las sociedades del Paleolítico.

Hoy retomo esos temas (estrategias de caza neandertal y estudios de arqueozoología) con la revisión crítica de un reciente artículo, que está escrito -precisamente- por el mismo Rendú , junto con otros investigadores (Sandrine Costamagno, Liliane Meignen y Marie-Cécil Soulier). De hecho, es tan reciente que habría que hablar más bien de "corrected proof" antes que de artículo publicado (al menos es así como aparece en Sciencedirect). Pero dejando de lado estas cuestiones técnicas, vayamos al meollo de la cuestión.

Les Pradelles y Mauran

El trabajo que nos ocupa aborda el análisis arqueozoológico de dos importantes yacimientos franceses: Les Pradelles, en la región de Charente, y Mauran (Sur de Francia, casi en los Pirineos). En cada uno de estos sitios se elige un determinado depósito o estrato para su estudio0, en función de varios criterios: buena conservación de la fauna, presencia de una gran cantidad de huesos de grandes herbívoros, y el hecho que dichos animales pertenezcan -mayoritariamente- a una sola especie. De este modo se eligen la Facies 2 de Les Pradelles y el Nivel 2 de Mauran, que (como veremos) cumplen bien con dichos criterios.

Localización de Les Pradelles y Mauran (según Rendu et al. 2011)

La idea de fondo que subyace a la elección es bastante clara: Se seleccionan sitios y niveles en los que haya buenas perspectivas para estudiar la posible presencia de la caza comunal en las sociedades neandertales (una actividad que supone la participación de muchos cazadores, e incluso puede implicar la agregación de varios grupos o bandas).

59 renos...

En el caso de Les Pradelles (Facies 2) se estudian los restos de reno, que suponen el 97,5% de la fauna de ese nivel. Los resultados apuntan a un Número Mínimo de Individuos (NMI) de 59, que es bastante alto, sobre todo considerando que el NMI se considera (por su propia naturaleza) como una estimación "a la baja".

Rangifer tarandus

Los investigadores han estudiado la edad de los renos al morir, a partir del crecimiento de la dentadura. Y han comprobado que la estructura de esa población coincide bastante bien con una población "viva" típica para la especie, quizás con cierta ausencia de los animales más jóvenes. Eso significa que el perfil de muerte es de tipo "catastrófico". Con este término se quiere decir que fueron abatidos individuos de todas las edades, no que fuera una "catástrofe" ni nada parecido.

Perfiles de población de los renos de Les Pradelles (negro) y una población "viva" actual (gris). Gráfico de Rendu et al. (2011), con datos de Soulier (2008) y Miller (1974).

Ese tipo de perfil suele ser típico de las grandes cacerías comunales documentadas etnográficamente. En concreto las que tienen como objetivo los grandes rebaños migratorios de herbívoros.

Además, hay otra información que se puede obtener del estudio microscópico de los dientes: la estación del año en la que murió el animal. En Les Pradelles, los autores concluyen que los animales fueron abatidos mayoritariamente al final de la estación cálida y antes del invierno.Es decir, durante la migración de otoño, en la que los pequeños rebaños de reno se agrupan en grandes manadas.

...y 4000 bisontes

El caso de Mauran, por su parte, es bastante espectacular en cuanto al conjunto de restos animales. Se trata en este caso de una fauna exclusivamente compuesta por bisontes. La muestra estudiada, que representa sólo una parte del total encontrado, dio un NMI de 137 animales. Pero el número -estimado- de carcasas de bisonte que fueron explotadas en Mauran es de unas 4000 (Farizy, David y Jaubert -eds.- 1994).

Bison priscus (bisonte de estepa o ártico, extinto). Imagen: arezzocitta.com

En Mauran, una vez más, los patrones de crecimiento dental retratan un patrón de muerte "catastrófica", y apuntan a una caza al final de la estación cálida.

Grandes manadas migratorias y caza comunal

En ambos sitios, los investigadores admiten que es imposible precisar cuantos animales se abatieron en cada cacería, pero afirman que hay evidencias que apuntan a que fueron bastantes en cada ocasión.

"...to identify the number of prey killed during each hunting event, several elements suggest a slaughter of a significant number of individuals."   

Las evidencias, según los autores, son las siguientes: 
  • El patrón de muerte "catastrófica" del que hemos hablado.
  • La ausencia de individuos infantiles (en Mauran parece que las carcasas de estos animales más jóvenes no se aprovechan ni cuando son abatidos).
  • El carácter estacional y recurrente de los eventos de caza.
  • La especialización en un solo tipo de animal en cada caso. 
En cuanto a las diferencias entre ambos yacimientos, la más importante (aparte de las obvias del número de efectivos y la especie cazada) es que Mauran es un sitio de caza, un "kill-site". Es un yacimiento al aire libre, en un entorno natural donde sería relativamente fácil llevar a cabo cacerías comunales, usando trampas naturales o con una estrategia de conducción e interceptación de grupos -separados de las grandes manadas.

Les Pradelles, por su parte, sería más bien un lugar de hábitat o campamento, a donde se llevan las partes mas ricas en carne y en médula y más fáciles de consumir (las extremidades) desde el lugar donde fueron abatidos los renos.

De este modo, ambos yacimientos darían una imagen complementaria de procesos muy similares, en los que hay cacerías comunales de grandes herbívoros, que tienen lugar cuando estos animales se agrupan en grandes manadas, para sus movimientos migratorios anuales.

Esas cacerías suponen el abatimiento de un número alto de presas, lo que significa que se pueden dejar pasar los animales más pequeños (o incluso no explotarlos cuando son abatidos) en favor de los mayores. Eso permite optimizar los procesos de preparación y transporte de las partes destinadas al consumo, y la abundancia de presas hace que no sea un problema desechar algunos animales.

Por último, hay que señalar que una de las conclusiones de los autores es que estas cacerías generan excedentes, que se destinan a un consumo diferido. Esto implica una anticipación de las necesidades futuras por parte de estos grupos neandertales, y encaja bien con una estrategia logística de obtención de los recursos.

En conclusión: Muchos "pros" y algunos "contras"

En lineas generales me parece un excelente trabajo, que vale la pena leer con atención (y que aporta muchos más datos y matices que los que yo puedo reflejar en esta breve revisión). Los principales puntos fuertes, en mi opinión, son estos:
  • El uso de la mayor parte de las herramientas metodológicas a disposición de los arqueozoologos para analizar los restos animales (esqueletocronología, análisis del esmalte dentario, análisis de las partes anatómicas representadas, etc).
  • La integración de la etología -comportamiento- de estos animales (migraciones, agregación en grandes manadas, estructuras de las poblaciones "vivas") en la reflexión sobre las estrategias de caza.
Y en cuanto a los críticas constructivas, sin perder de vista que es un artículo muy solido, se pueden señalar algunos puntos concretos en los que se podrían mejorar:
  • En primer lugar, una cuestión especifica -y un tanto técnica: faltan algunos datos de detalle sobre la tafonomía (formación del depósito) de ambos yacimientos y en concreto sobre la proporción de esquirlas de muy pequeño tamaño. Esos fragmentos pueden representar una parte importante de la fauna, que por diversos procesos ha quedado reducida a trocitos indeterminables. Y a veces sucede que -al no ser tenidos en cuenta- se está obviando un sesgo importante, en cuanto a la representación anatómica de los animales abatidos.
  • Y por otro lado, hay un aspecto más general que no me acaba de convencer, y es cómo se hace la deducción de que hay unos excedentes y que se preparan para su consumo diferido. Creo que esa parte no está muy bien argumentada o al menos tiene poca base en la evidencia arqueológica. Es decir, aunque es una suposición razonable, no parece haber muchos datos concretos al respecto en ninguno de los dos yacimientos. Por tanto, el principal argumento es la analogía directa: se aplica lo que sucede en las cacerías comunales o de grandes manadas documentadas por la etnografía de cazadores-recolectores.
En todo caso, y a pesar de estos pequeños "peros", el artículo de Rendu et al. es un trabajo muy recomendable para saber más sobre las estrategias de caza de los neandertales; y, en general, sobre los modos de vida de estos grupos humanos del Paleolítico.

Referencia de Research Blogging

Rendu, W., Costamagno, S., Meignen, L., & Soulier, M. (2011). Monospecific faunal spectra in Mousterian contexts: Implications for social behavior Quaternary International DOI: 10.1016/j.quaint.2011.01.022

Bibliografía adicional

Rendu, W. (2010): Hunting behavior and Neanderthal adaptability in the Late Pleistocene site of Pech-de-l'Azé I. Journal of Archaeological Science, 37 (8), pp. 1798-1810. DOI: 10.1016/j.jas.2010.01.037

Farizy C., David F. y Jaubert J. (1994): Hommes et Bisons du Paléolithique Moyen à Mauran (Haute-Garonne). Centre National de la Recherche Scientifique, Paris.

Soulier, M.-C. (2008): Etude des dents de Renne du gisement des Pradelles (Charente, France): revue critique des méthodes d’estimation d’âge dentaire, saisonnalité et profils de mortalité. Mémoire de Master 2. Université Toulouse 2. Le Mirail, Toulouse.

Miller, F. L. (1974): Age Determination of Caribou by Annulations in Dental Cementum. The Journal of Wildlife Management. Vol. 38, No. 1 (Enero 1974), pp. 47-53.