lunes, 2 de abril de 2012

El Chatelperroniense (II): Las evidencias de (el norte de) la Península Ibérica

ResearchBlogging.org Introducción

En este segundo post sobre el Chatelperroniense quiero presentar las evidencias de esta cultura arqueológica, asociada a los últimos Neandertales, que se conocen en la Península Ibérica. Para ello, el trabajo que utilizaré como referencia básica es un artículo de J. Ríos Garaizar sobre el Chatelperroniense de Labeko Koba (2008), en el que también revisa las evidencias de esa cultura en la región cantábrica. Para la parte de los Pirineos orientales, la referencia que sigo es el trabajo de síntesis de J. Zilhao de 2006. Y ambos artículos se pueden complementar con la reciente revisión de M. de Andrés Herrero (2009).

Puede sorprender que, después de mencionar la Península Ibérica, sólo haga referencia a los Pirineos y la región cantábrica, pero lo cierto es que las evidencias de Chatelperroniense están limitadas a esa estrecha franja del extremo septentrional de la Península.

Labeko Koba y la evidencia arqueológica

El trabajo de Ríos Garaizar al que me refería recoge el estudio de la industria lítica de un nivel Chatelperroniense, de Labeko Koba, una cueva que fue excavada en su totalidad antes de desaparecer bajo el crecimiento urbano de Arrasate-Mondragón. El trabajo se centra en la tecnología lítica utilizada para producir el utillaje y, sobre todo, en el análisis traceológico, de las huellas que deja el uso de las herramientas. Como resultado, el autor caracteriza un sistema de gestión de la industria basado en:

  • El recurso a un sílex importado y a la talla laminar, para la producción de soportes en el yacimiento, así como la aportación de algunos útiles, como las puntas de Chatelperrón, fabricados en otro lugar. Se trataría en conjunto de unas tareas puntuales de producción y mantenimiento de ese utillaje de sílex, buena parte del cual, junto con los núcleos, sería después exportado del sitio (sólo aparecen allí restos de talla y parte de la producción).
  • El uso de las herramientas sobre diversas materias y en diferentes tareas. En ese sentido hay una relación entre los útiles sin retocar y los trabajos de corte, los útiles retocados en general y las tareas de raspado, y las puntas de Chatelperrón y las actividades de caza. La baja intensidad de uso, y la variedad de tareas trabajadas (piel, hueso, carcasas animales, y asta o madera) sugieren unas tareas de mantenimiento del utillaje (¿y ropa?) junto con el despiece puntual de algunos animales cazados. También es interesante la observación de que, además de las láminas, se utilizan las lascas obtenidas como sub-productos de la talla, y a menudo en las tareas más intensas.  

Punta chatelperroniense con huellas de impacto (según Rios Garaizar 2008)

Al poner esta información en relación a otras evidencias, sobre todo las obtenidas del estudio de la fauna, el autor propone que se trata de una ocupación efímera o breve, en la que la caza tiene un papel importante. En sus propias palabras:  

"...datos que apuntan a que en la ocupación de Labeko Koba los humanos aprovechan las carcasas animales que ellos mismos han cazado (probablemente ciervo y reno), y se reparar el instrumental óseo y lítico portado por los cazadores".

Y, en términos de estrategias más generales, a la hora de planificar la explotación del territorio, lo que se aprecia es que se trata de un sistema basado en el aprovisionamiento de grupos móviles, con un utillaje ya conformado y con núcleos de sílex para la talla laminar, que sirven para fabricar el utillaje que va a ser necesario en las distintas tareas.

El Chatelperroniense cantábrico

Aunque Labeko Koba es uno de los sitios que cuenta con un estudio más completo de las evidencias Chatelperronienses, con una estratigrafía clara y poco problemática, también hay otros yacimientos en los que existen, o al menos se han propuesto, ocupaciones de la misma cultura.

Entre los niveles con ocupaciones más importantes y evidencias más claras, estarían Gatzarria -ya en Francia- y Cueva Morín. Otros casos, con ocupaciones más efímeras o poco claras, serían Ekain y (aunque Rios Garaizar no lo menciona) La Güelga, en Asturias.

Rios Garaizar propone, como rasgos comunes a las ocupaciones, el recurso a una talla laminar bipolar sobre sílex, de soportes rectos de tamaño pequeño y mediano. Esta talla se complementaría, en las ocupaciones más estables o prolongadas (como Morín y Gatzarria), con una talla de lascas autónoma, que puede hacerse en otras materias primas distintas del sílex (como la cuarcita, el cuarzo o la ofita). Mientras que en las ocupaciones más efímeras, lo que se detecta (como en Labeko Koba) es un aprovechamiento de las lascas obtenidas como sub-productos y desechos de la talla laminar.

En líneas generales, los rasgos tanto de las ocupaciones como de las estrategias más generales coinciden con las características del Chatelperroniense de Francia, que vimos en la nota anterior dedicada a esta cultura material. La principal diferencia vendría dada por la ausencia, por el momento, de utillaje óseo y de colgantes en la Península (aunque en Gatzarria y Labeko Koba hay algunos restos de industria ósea, y es cierto también que los colgantes sólo aparecen en unos pocos sitios de Francia).

Los sitios del Pirineo oriental

Además de los yacimientos cantábricos, en el territorio de la actual Cataluña se han propuesto varios casos de yacimientos con materiales Chatelperronienses, como los casos de L'Arbreda, Ermitons y Reclau Viver; y ya en la vertiente norte de los Pirineos, Caune de Belvis.

Para estos casos, Maroto et al. (2001-2002), han propuesto que se trata de un Musteriense tardío, cuya industria lítica sigue basándose en la talla de lascas sobre materias de origen local, y que incorporaría como única novedad esas puntas de Chatelperrón, que aparecen en número muy escaso.

Por otra parte, un problema añadido para esta zona es que varias de las evidencias presentadas como puntas de Chatelperrón, al contrario que la mayoría de las del cantábrico, sólo cumplen unos criterios morfológicos y de retoque muy laxos. Y los contextos estratigráficos son aún más complejos y poco claros.

"Puntas de Chatelperrón" de Reclau Viver: 1 à 3; Arbreda: 4 à 7; Belvis: 8; Ermitons: 9. Según Maroto et al. (2001-2002). 

Recogiendo en parte esos argumentos, y también el hecho de que las puntas/cuchillos de L'Arbreda responden a una talla laminar y están fabricados en sílex importado, Zilhao (2006) propone que se trata de unos pocos materiales chatelperronienses, que responden a unas ocupaciones muy efímeras, que simplemente se yuxtaponen con el Musteriense local (no forman parte de él).

Valoración final

A título personal, y haciendo balance de la cuestión, creo que la situación actual revela la existencia de un Chatelperroniense claro en la región cantábrica, si bien limitado a unos pocos sitios. Quizás, también, podría hablarse de un cierto papel marginal con respecto al área central del mismo, situada en el actual territorio del S-O francés.

Creo que un avance significativo ha venido con trabajos como los de Ríos Garaizar, que suman, a los razonamientos tipológicos, "todo lo demás": es decir, el estudio de las evidencias en su conjunto, para entender la organización de la explotación territorial y los modos de vida de esos grupos neandertales. Creo que esas visiones nos permiten empezar a explicar mejor como eran aquellas sociedades.

En cuanto a la cuestión del Pirineo oriental, parece claro que presenta un panorama distinto del que veíamos para la zona cantábrica.  Los "fósiles directores" chatelperronienses aparecen en escasos sitios, y están limitados a unos pocos objetos, sin que parezca que tengan continuidad con el resto de las evidencias de esos mismos lugares. Y en cuanto al porqué ocurre eso, me inclino ligeramente por la visión de Zilhao, si bien la propuesta de Maroto et al. no puede ser descartada del todo.  

Referencia de Research Blogging

Joseba Ríos Garaizar (2008). Nivel IX (Chatelperroniense) de Labeko Koba (Arrasate -Gipuzkoa): gestión de la industria lítica y función del sitio Munibe (Antropologia-Arkeologia) (59), 25-46

Bibliografía

Ríos Garaizar, J. (2008): "Nivel IX (Chatelperroniense) de Labeko Koba (Arrasate -Gipuzkoa): gestión de la industria lítica y función del sitio". Munibe (Antropologia-Arkeologia) nº 59, pp. 25-46.

Andrés Herrero, M. (2009): "El Chatelperroniense en la región cantábrica. Estado de la cuestión". Munibe (Antropologia-Arkeologia) nº 60, pp. 35-50.

Maroto, J., Ortega, D., y Sacchi, D. (2001-2002): "Le Moustérien tardif des Pyrénées méditerranéennes". Préhistoire Anthropologie méditerranéennes, nº 10-11, pp. 39-52.

Zilhao, J. (2006): "Chronostratigraphy of the Middle-to-Upper Paleolithic Transition in the Iberian Peninsula". Pyrenae, v. 37, nº 1, pp. 7-84.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Inspiración

                        
Una vez éramos gotas en el mar, y luego peces, y luego lagartijas y ratas y luego monos, y cientos de cosas en el medio. ¡Esta mano fue una vez una aleta, esta mano tuvo garras una vez! ¡En mi boca humana tengo los dientes puntiagudos de un lobo y los dientes de cincel de un conejo y los dientes aplastantes de una vaca! ¡Nuestra sangre es tan salada como el mar en el que solíamos vivir! Cuando estamos asustados el pelo de nuestra piel se para, exactamente como hacía cuando teníamos pelaje. ¡Somos historia! Todo lo que alguna vez hemos sido en el camino de convertirnos en nosotros, todavía lo somos ¿Te gustaría oír el resto de la historia?

— Cuéntanos— dijo el enjambre.

—Estoy formada por los recuerdos de mis padres y abuelos, todos mis antepasados. Están en la manera en que miro, en el color de mi pelo. Y estoy formada por todos a quienes alguna vez he conocido y que cambiaron mi manera de pensar.


Terry Pratchett, Un sombrero lleno de cielo.

lunes, 26 de marzo de 2012

El Chatelperroniense (I): Origen, desarrollo e industria lítica

ResearchBlogging.org¿Otra serie?.... hum, vale ¿Pero ésta de qué va?

Comienzo con este post una serie de notas (espero que no sean más de tres o cuatro) en las que trataré de dar una visión general de la cultura arqueológica que llamamos Chatelperroniense (o algunos autores, Castelperroniense). En cada nota, utilizaré un artículo de síntesis o de "estado de la cuestión" ya existente (o un par de ellos), para ir comentando los aspectos más destacados de esa cultura material de los últimos Neandertales.

¿Y empezamos por?

Para comenzar, he creído razonable recurrir a un (recomendable) trabajo de J. Pelegrin y M. Soressi publicado en 2007, porque ese artículo aborda la cuestión de la industria lítica del Chatelperroniense y lo hace buscando sus orígenes en el Musteriense, que como sabemos fue la cultura material de los Neandertales en el Paleolítico medio europeo.

Y además, los autores se centran en la zona donde esa cultura cuenta con más yacimientos y niveles (y que es parte del actual estado francés), considerada la región central o nuclear del Chatelperroniense.

Venga ¡Al lío!

En el trabajo, los autores comienzan dando las claves cronológicas y espaciales del Chatelperroniense, desde del relativo consenso que existe sobre la cuestión: Los yacimientos (unos 50) se concentrarían en un cuadrante amplio al S-O de Francia, desde los Pirineos hasta el Valle del Loira, con los sitios en Arcy-Sur-Cure como los más septentrionales.

Mapa de los principales sitios chatelperronienses, según Pelegrin 1995 (reproducido en Pelegrin y Soressi 2007).

Y en cuanto a la cronología, lo sitúan en una franja de entre 40.000 y 36.000 años "Before Present" (BP) dentro de la escala relativa del C14 sin calibrar. Eso en cronología real correspondería al intervalo entre 45.000 y 40.000 años BP.

Además, Pelegrin y Soressi recuerdan que las supuestas estratificaciones de Chatelperroniense y Auriñaciense propuestas en los años 60 (en Roc de Combe y Le Piage) son en realidad fruto de secuencias revueltas, como muestra la tesis de J.-G. Bordes del año 2002.

Esa cronología sitúa al Chatelperroninse como ligeramente anterior a cualquier iteración del Auriñaciense europeo, y más o menos contemporáneo del Uluzziense de Italia, del Bachokiriense, del Bohuniciense,  y del complejo mundo de las industrias Blattspitzengruppen (Lincombiense, Jerzmanoviciense, Altmühlgruppe/Ranisiense, Szeletiense…). Por otra parte, se yustapondría en parte con la cronología del Protoauriñaciense.

Bueno, si... muchos nombrecitos. Ahora, cosas concretas, por favor.

Los yacimientos Chatelperronienses, dentro de que comparten unas características generales, también tienen cierta variabilidad, y eso es lo que describen los autores en el siguiente apartado.

Los sitios más típicos son ocupaciones en pequeños abrigos rocosos. Por ejemplo, en la Grotte du Renne (Arcy-sur-Cure), de la que hemos hablado en este blog largo y tendido, los niveles arqueológicos incluyen suelos de ocupación, y algunos de ellos muestran evidencias de estructuras (hoyos de palos y defensas de mamut para sostener tiendas) y del uso de pigmentos minerales (ocres). Esos hallazgos apuntan a una cierta importancia o duración de aquellos campamentos neandertales.

En otros sitios, como las grutas de Brassempouy, los restos sugieren más bien que se trata de altos de caza, es decir ocupaciones muy fugaces de los Neandertales, que se detuvieron para reparar su armamento de caza, procesar algunos animales y quizás descansar en esa cueva.

También hay sitios al aire libre, entre los que destacan, por su visibilidad arqueológica, los talleres de sílex (que dejan grandes cantidades de restos líticos, muy resistentes al paso del tiempo y los elementos). Otro tipo de yacimiento al aire libre sería el sitio de La Cote, un pequeño campamento ocupado durante un periodo breve, de varios días a un par de semanas.

Según los autores, todos estos yacimientos del Chatelperroniense tienen en común  que son ocupaciones poco densas (aunque a menudo repetidas en el mismo lugar) y cortas en el tiempo. Evocan una organización basada en pequeños grupos muy móviles, que se desplazan por territorios relativamente grandes. Esos grupos se centrarían en la caza de manadas de grandes ungulados de clima estepario (reno, caballo y gran bóvido) y más bien frío.

Tenemos cronología, geografía, yacimientos, ocupaciones...  Falta algo básico ¿no?

El aspecto central, que permitió definir al Chatelperroniense, es su industria lítica, de piedra tallada. Los objetos más característicos de esta cultura arqueológica son las puntas o cuchillos de Chatelperrón, unos útiles fabricados sobre láminas de pequeño formato, con un dorso retocado en una linea curva, y una base que puede estar también retocada. Los estudios funcionales sobre estas piezas han demostrado que se utilizaron como puntas de arma, para lanzar o clavar directamente con la mano, y también como cuchillos (que probablemente estaban enmangados). Otros útiles típicos del Chatelperroniense son los raspadores de formato grande sobre lasca, y varias piezas de dorso.
Punta/cuchillo de Chatelperrón

Puntas/cuchillos de Chatelperrón de Quinçay, según Airvaux et al. 2005 (reproducido en Pelegrin y Soressi 2007).

En cuanto a las técnicas de producción lítica, se trata de una talla laminar, realizada con percutores de piedra "blanda" (areniscas, calizas, etc) que comienza con la configuración de una hoja o lámina de cresta. Y a partir de esa primera hoja, se comienzan a extraer series de láminas, rectas, regulares y delgadas. Para gestionar el núcleo, además de las láminas se producen también lascas como sub-productos, que no obstante son aprovechadas para fabricar otro utillaje.

A continuación, Pelegrin y Soressi hacen una somera descripción de la industria ósea y los objetos de adorno del Chatelperroniense, señalando que el útil más típico es el punzón de hueso, y el adorno por excelencia, el diente perforado. Los sitios más importantes en ese aspecto son los de Arcy-sur-Cure, y La Grande Roche en Quinçay. Y aprovecho para apuntar que esta cuestión de la industria ósea y los adornos se ha tratado ya en este blog, y que volveré sobre ella, de manera más extensa, en un próximo post de esta misma serie.

Ok. Dicho esto ¿De dónde viene la cultura Chatelperroniense?

Los autores reconocen que los orígenes concretos del Chatelperroniense, en términos de como se forman esos rasgos característicos, aún no se conocen con detalle. Sin embargo, sucesivos estudios (desde Peyrony en 1948 a los propios autores del artículo, pasando por las excavaciones de F. Bordes en Pech de l'Aze) han aportado datos bastante sólidos que ligan el origen del Chatelperroniense con una facies o variante regional del Musteriense de Francia. En concreto, con el Musteriense de Tradición Achelense tipo B (MTA-B). Los autores mencionan:
  • el tipo de utillaje, 
  • las dinámicas de retoque, 
  • y cierta tendencia laminar en ese Musteriense, 
como elementos que prefiguran el Chatelperroniense. Y, a modo de hipótesis, proponen como mecanismo explicativo del cambio que da origen a esa cultura la invención de la punta/cuchillo de Chatelperrón, que se difunde rápidamente y se convierte en una innovación técnica que modifica todo el sistema económico.

Y sobre su final... ¿algo que mencionar?

Los autores consideran tres posibilidades para que desaparezca una cultura arqueológica: Por evolución (convirtiéndose en algo distinto), por desplazamiento a otro lugar, o por la desaparición de sus autores. Parece según ellos que sólo la última posibilidad es coherente con el registro posterior, lo que liga el final del Chatelperroniense a la desaparición de los Neandertales, al menos en su zona nuclear (S-O de Francia).

En ese sentido, Soressi y Pelegrin recuerdan como algunos arqueólogos defienden que los Neandertales desaparecieron por competencia directa con los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM), porque los primeros eran inferiores en capacidades intelectuales, lo que influía en su "output" económico-social. Los autores del artículo (y el de este blog) creen que la evidencia no apoya de ninguna manera esa inferioridad, por lo que las causas deben buscarse en otro sitio.

Para finalizar, y a modo de hipótesis, Pelegrin y Soressi especulan con la posibilidad de que, al estilo de los colonos europeos en los siglos XVI al XIX, los HAM del paleolítico trajeran enfermedades a Europa, dolencias contra las que los Neandertales carecían de defensas. Y esas enfermedades los habrían diezmado.
 
En fin, todo muy bonito. Pero algo habrá que criticar... 

En general se trata de un trabajo muy sólido, con vocación de síntesis, y de explicar de manera amplia y general el origen y desarrollo del Chatelperroniense. Como puntos fuertes, yo señalaría ese espíritu generalista e interpretativo, apoyado firmemente en la evidencia arqueológica, eso sí. También me gusta como distinguen claramente lo que son hipótesis y especulaciones de los hechos más sólidamente probados, anunciando unas y otros en el texto.

Dicho esto, hay unas pocas cosas con las que no estoy de acuerdo y que quizás se podrían mejorar. En primer lugar, la cuestión cronológica se presenta como muy definida y cerrada, y creo que en realidad está más abierta. Según otros autores al menos (Joris y Strett 2008), la ventana temporal del Chatelperroniense es algo más amplia de las fechas que proponen Pelegrin y Soressi, extendiéndose quizás entre 45.000 y 36.000 BP. Es decir, casi cuatro milenios más. Eso situaría al menos la iteración más reciente de esa cultura como contemporánea del Auriñaciense.

Otra cuestión que no comparto es la idea de que una invención tecnológica, las puntas de caza de tipo Chatelperrón, pueda ser el motor del cambio histórico de esas sociedades de cazadores-recolectores.

Por una parte, no creo que el armamento con puntas líticas ligeras sea una gran novedad. Ya fueran puntas de proyectil o de lanza empuñada, ese tipo de útiles existía en el Musteriense (en forma de pequeñas puntas Levallois y puntas Musterienses, presentes en muchos yacimientos como Axlor, Amalda o Cova Eirós). Y, por otra parte, creo que el cambio tecnológico no se entiende, en las sociedades de cazadores-recolectores, si no es en interrelación con los cambios en la estructura de las relaciones sociales y económicas. Son esas relaciones las que hacen que el cambio tecnológico (es decir, la innovación) pueda tener lugar, porque el cambio tecnológico debe dar respuesta a unas tensiones o unas necesidades percibidas como tales a escala social. Por tanto, doy la razón a los autores en una cosa: que el cambio tecnológico puede estar en el centro de la explicación del cambio histórico. Pero pienso que la argumentación que proponen no es suficiente.

Algo similar me sucede con la hipótesis de las epidemias para explicar la desaparición del Chatelperroniense. Me parece un deus ex machina, en el sentido de que es algo ajeno a los razonamientos de los autores, que se "deja caer" al final del trabajo. Y por eso, independientemente de que pueda o no ser plausible, hubiera preferido alguna propuesta que se basara en el gran trabajo que han hecho y su profundo conocimiento de la realidad material del Chatelperroniense. En ese sentido, quizás desaprovecharon una buena oportunidad, de construir una propuesta a partir de su conocimiento arqueológico.

Yo lo hubiera preferido, antes que recurrir a un paralelismo etnohistórico con la época colonial, que puede ser un poco anacrónico.

Y termino recomendando, una vez más, la lectura del artículo en cuestión. Está escrito en francés, pero con voluntad didáctica y una prosa concisa y bastante amena, que facilitan la lectura.


Referencia de Research Blogging

J. Pelegrin, & M. Soressi (2007). Le Châtelperronien et ses rapports avec le Moustérien Les Néandertaliens. Biologie et cultures. Documents préhistoriques, 23, 283-296

Bibliografía

Airvaux J., Duport L., Lévêque F., Primault J. (2005): L’Homme préhistorique et la pierre, v. 4, Paris, Maison de la géologie.

Bordes, F. (1975): "Le gisement du Pech de l'Azé IV. Note préliminaire", Bulletin de la Société préhistorique française. Études et travaux, t. 72, pp. 293-308.

Bordes, J.-G. (2002): Les interstratifications Châtelperronien / Aurignacien du Roc-de-Combe et du Piage (Lot, France). Analyse taphonomique des industries lithiques; implications archéologiques. Tesis Doctoral. U. de Burdeos.

Jöris, O. y Street, M. (2008): "At the end of the 14C time scale—the Middle to Upper Paleolithic record of western Eurasia", Journal of Human Evolution, v. 55, Inº 5, pp.782-802.

Mellars, P. (1999): "The Neanderthal Problem Continued", Current Anthropology, v. 40, nº 3, pp. 341-364.

Pelegrin, J. (1995): "Technologie lithique: le Châtelperronien de Roc-de-Combe (Lot) et de la Côte (Dordogne)" Cahiers du Quaternaire, nº 20. C.N.R.S. éditions.

Pelegrin J. y Soressi M. (2007): "Le Châtelperronien et ses rapports avec le Moustérien", en Les Néandertaliens. Biologie et cultures. Paris, Éditions du CTHS, (Documents préhistoriques; 23), pp. 283-296.

Roussel, M. y Soressi, M. (2010): "La Grande Roche de la Plématrie à Quinçay (Vienne). L'évolution du Châtelperronien revisitée" en J. Buisson-Catil y Primault (Eds.) Préhistoire entre Vienne et Charente - Hommes et sociétés du Paléolithique, pp. 203-219.

jueves, 1 de marzo de 2012

Genoma Neandertal V: Un posible "cuello de botella" demográfico entre los Neandertales europeos

ResearchBlogging.org   
Lo prometido...

Hace unos días escribí un breve post criticando la forma en que los medios habían "divulgado" un nuevo estudio sobre ADN mitocondrial (ADN-mt) de Neandertal, y prometí una revisión del trabajo científico en sí. Bueno, pues aquí está.

Una nota antes de comenzar

Ya lo he dicho más veces: no soy un experto en genética ni en estadística avanzada (los dos pilares sobre los que se asienta el estudio). Pero de todos modos trataré de ofrecer una visión general del trabajo, y de aplicar mis limitados conocimientos a hacer una crítica razonada, con cierto énfasis en los aspectos relacionados con la arqueología prehistórica (un campo en el que me encuentro más "seguro" de mis opiniones).

Lo básico

El trabajo se titula Partial genetic turnover in neandertals: continuity in the east and population replacement in the west (Dalén et al, 2012) y ha sido publicado en Molecular Biology and Evolution.

Situando el trabajo en sus coordenadas

Los dos elementos básicos que estructuran el trabajo ya aparecen en el abstract o resumen del mismo. Son, por un lado, el análisis de ADN fósil, y por otro, el estudio de poblaciones, es decir la inferencia de aspectos demográficos de los humanos del pasado. El primer elemento se concreta en el estudio de la secuencia de control del ADN-mt de 13 Neandertales europeos y asiáticos. Y el segundo, en la formulación de una hipótesis sobre un cierto modelo poblacional, sobre el que se realizan una serie de pruebas estadísticas.

Además, la introducción al trabajo comienza con las siguientes frases:

"A large number of megafaunal taxa went extinct during the latter part of the Late Pleistocene, at both the species (Barnosky et al. 2004) and population level (Barnes et al. 2002; Hofreiter et al. 2007; Leonard et al. 2007). Among these species were the  closest known relatives of anatomically modern humans, the neandertals (Homo neanderthalensis)."

Que nos introducen otras coordenadas: Las del paradigma o modelo general interpretativo. Ese paradigma no es accesorio al resto del trabajo sino que, por el contrario, define cómo se aborda el objeto de estudio; y, por lo tanto, determina el proceso de investigación y los resultados del mismo.

También son dos las claves en este caso: Extinción de la megafauna pleistocena, y extinción de los Neandertales. El primer aspecto nos remite a una visión adaptativa de la dinámica de poblaciones, ceñida a los aspectos medioambientales y etológicos -al tomarse como referente directo las extinciones de toda una serie de especies animales. Y la segunda insiste en que el interés por explicar un determinado fenómeno (la extinción de los Neandertales) es la razón para estudiar los procesos poblacionales en sí. Es importante, porque ese interés también condiciona el proceso investigador.    

Al grano: materiales, métodos y resultados

El estudio, como se dijo antes, se centra en estudiar de manera comparativa las secuencias de control del ADN-mt de 13 neandertales (entre ellos uno de Valdegoba, cuya secuencia mitocondrial no había sido estudiada hasta la fecha).

De la comparación de esos datos los investigadores deducen (mediante procedimientos estadísticos) que ciertos Neandertales europeos, los más recientes de 48.000 "años de C14", se agrupan de manera muy próxima (son más parecidos entre sí), y se alejan (son más diferentes) de los Neandertales europeos más antiguos y de los neandertales asiáticos.  


Relaciones filogenéticas y distribución geográfica
(Fig.1 en Dalén et al, 2012).

A continuación, plantean una hipótesis: que esos agrupamientos se deben a que ambas poblaciones, la europea y la asiática, tienen trayectorias demográficas separadas, y diferentes, a partir de un momento dado. Esta es la hipótesis que llaman H1.

Esa hipótesis se concreta en una simulación computerizada de la evolución de las poblaciones, construída con (1) asunciones sobre los Neandertales en general, como la de la duración de una generación (2) asunciones sobre los efectivos demográficos y su composición al inicio de la simulación, y (3) asunciones sobre cómo evoluciona cada población, incluyendo un cuello de botella (o desaparición de una parte importante de la población) entre los Neandertales europeos, y posterior expansión de un grupo "superviviente".

Esa simulación se acompaña de otra, que se basa en la hipótesis nula: no hay una división de las poblaciones y la demografía se mantiene estable.  Esta es la hipótesis H0 de los autores. A continuación, los resultados de ambas simulaciones se comparan con la distribución (el arbol de relaciones y proximidades) de los datos genéticos del ADN-mt.

Y la conclusión es que el modelo que incluye cambios poblacionales (y dos trayectorias diferentes para este y oeste) es más coherente con los datos del ADN-mt, y por tanto, según los autores sería una explicación más parsimoniosa (más probable).

En este punto hay que señalar que las inferencias de base estadística y genética llegan hasta aquí. Es decir, específicamente, alcanzan a poder afirmar que un modelo -que incluye cambio poblacional y una determinada trayectoria demográfica- es "más probable" que la hipótesis nula (que no hay cambios). En palabras de los investigadores:

Our results suggest that recent western neandertals display significantly less mtDNA variation compared to other neandertals. Furthermore, recent western neandertals constitute a well defined, but shallow, monophyletic group. As illustrated by the demographic simulations described above, these results are consistent with separate demographic trajectories in eastern and western neandertals.   

Propuestas y (léase sin sorna) especulaciones en el trabajo

A partir del punto señalado arriba, el trabajo entra mucho más en especulaciones sugerencias interpretativas sobre los procesos demográficos que explican sus datos y resultados.

Recordemos brevemente que los autores proponen un cuello de botella en la población neandertal occidental (es decir, una fuerte reducción de efectivos), seguida de una expansión y recolonización posterior, a partir de un pequeño grupo "superviviente".

En cuanto al momento en que se produjo la separación y el posterior "cuello de botella", se dan dos posibilidades: una basada en la edad atribuida al fósil más reciente del grupo "basal" o población antigua (48.000 "años de C14" para el Neandertal de Valdegoba), y otra basada en la convergencia del árbol genético del ADN-mt de los individuos estudiados (en un intervalo entre 54.000 y 77.000, con la media en 58.000). En todo caso, los autores señalan que ese cuello de botella sería muy anterior a la presencia de los Humanos Anatómicamente Modernos en Europa. 

A la hora de explicar las causas de la "extinción local" recurren a las pulsaciones frías de los momentos tempranos del OIS 3 (estadio isotópico situado entre 60 y 30 Ka BP), que mermarían los efectivos poblacionales, salvo los de ciertas zonas refugio, desde donde se daría una posterior expansión y recolonización de Europa.

Algo de crítica para terminar

En general creo que estamos ante un trabajo muy positivo, que aporta novedades concretas, algunas de ellas muy importantes. Y que también apunta a sugerentes desarrollos futuros, y propuestas de investigación sobre la demografía de los Neandertales y sus dinámicas poblacionales.

Sin embargo hay que insistir en que el trabajo tiene dos partes: una en la que se establecen inferencias con robustez científica, pero también con límites y cautelas; y otra parte de naturaleza especulativa. En la parte de inferencia más robusta, a partir de los datos y las técnicas estadísticas, lo que queda claro es que la población neandertal del Pleistoceno experimentó dinámicas poblacionales. Y además, es muy probable que sufriera crisis, cuellos de botella, crecimientos, y trayectorias diferenciadas en distintos ámbitos geográficos.

Otra cosa, sin embargo, sería aceptar de forma acrítica el modelo poblacional propuesto como el idóneo para explicar los datos. Sobre todo porque, de hecho, es el único modelo que se ha planteado (si se deja de lado la hipótesis nula).

En ese sentido, tengo el convencimiento de que sería de gran interés proponer y poner a prueba otros modelos de dinámicas poblacionales. En particular, y debido a mi formación, me parece que sería de enorme interés generar propuestas que estuvieran basadas en posibles desarrollos históricos de las sociedades neandertales.

Eso se podría hacer (aunque bien es cierto que queda muchísimo trabajo por delante) a partir de la información arqueológica y de los modelos que generan los arqueólogos y prehistoriadores sobre sus modos de vida y sus estrategias de subsistencia, a diferentes escalas geográficas incluyendo la más general. Esos modelos deberían integrar en la reflexión las capacidades adaptativas biológicas, las tecnológicas, la organización social, y la interacción con el medio ambiente (y cada aspecto visto en perspectiva dinámica y diacrónica, es decir, de cambio en el tiempo).

Volviendo al trabajo que nos ocupa, me parece que la explicación ambiental no es "que sea incorrecta", es que es insuficiente -como si le faltaran tres de las cuatro patas a una silla.  

Y para terminar, una crítica más específica. El mayor problema que puede afectar al proceso de investigación (y a los resultados), y que puedo detectar, es la definición cronológica de los 13 Neandertales. El principal handicap común a todos los métodos de datación, es la incertidumbre estadística, que introduce incertidumbre real en las fechas resultantes. Esto se debe a que las dataciones individuales, en realidad, deberían leerse como periodos, no como momentos concretos. Y esos periodos, dependiendo de sus desviaciones estándar, van desde unos pocos siglos hasta decenas de milenios. La edad real, sin embargo, podría ser cualquiera dentro del periodo, que depende de un intervalo, como el de 1 o 2 sigmas: hay un 95,4% de que la fecha esté en un intervalo de +/- el doble de su desviación estándar, y sólo un 68,3% de que esté en un intervalo de +/- su desviación estándar.

Por poner un ejemplo, para una fecha de 40.000+/-1.500 BP, el intervalo a 1 Sigma (68,3% de que la fecha real esté ahí) va de 38.500 a 41.500 BP, y a 2 sigmas (95,4% de que la fecha real esté ahí) va de 37.000 a 43.000 BP.

Por otro lado, para las dataciones por Carbono 14 (base de casi todas las determinaciones cronológicas de neandertales más recientes de 50 Ka), a ese problema se suman otros: la probabilidad de contaminación de las muestras, la proximidad al límite real de las posibilidades de la técnica, la imprecisión de la calibración para esos periodos, y la imposibilidad de calibrar dataciones posteriores a unos 45.000 años.

¿Invalidaría esto los resultados del estudio? Pues.... no necesariamente. Sólo permite apuntar una reflexión: que conviene mantener una cierta cautela, porque es más que probable que veamos cambios en las dataciones de los fósiles (por ejemplo, hacia una mayor precisión de las mismas, o con reajustes en la cronología de los mismos) en el futuro cercano, y eso podría afectar de manera significativa tanto a las relaciones trazadas a partir del ADN-mt, como a las bases de los modelos poblacionales. Y por lo tanto, modificaría sustancialmente los resultados.

Referencia de Research Blogging

Dalen, L., Orlando, L., Shapiro, B., Durling, M., Quam, R., Gilbert, M., Diez Fernandez-Lomana, J., Willerslev, E., Arsuaga, J., & Gotherstrom, A. (2012). Partial genetic turnover in neandertals: continuity in the east and population replacement in the west Molecular Biology and Evolution DOI: 10.1093/molbev/mss074

miércoles, 29 de febrero de 2012

Inspiración


"It was magnificent," he said, as he took his seat. "Do you remember what Darwin says about music? He claims that the power of producing and appreciating it existed among the human race long before the power of speech was arrived at. Perhaps that is why we are so subtly influenced by it. There are vague memories in our souls of those misty centuries when the world was in its childhood."

"That's rather a broad idea," I remarked.

"One's ideas must be as broad as Nature if they are to interpret Nature," he answered.


A. Conan Doyle: A Study in Scarlet (1887)



viernes, 24 de febrero de 2012

La prensa libre es maravillosa... pero a veces los extinguiría (desde el cariño)

 
Hoy, hace un rato, he empezado a ver a través de twitter algunos enlaces publicados por las personas a las que sigo.

Esos enlaces llevaban a noticias de prensa. Y estas hablaban de una "cuasi-extinción" de los Neandertales, y de que estos habían estado a punto de desaparecer antes de 50.000 BP. Todo esto, al parecer, revelado en la presentación de un nuevo estudio sobre ADN de neandertal.

Por supuesto, me ha parecido algo de enorme interés, y he empezado a leer los artículos. Y en seguida he tenído la sensación de que había algo "raro-raro", algo que no terminaba de encajar en la narrativa y el discurso de los articulistas. Por ello me he puesto a buscar , como siempre hay que hacer, la referencia al artículo científico en cuestión.

De hecho, me ha sido imposible hallarla como tal, pero sí encontré la revista: Molecular Biology and Evolution. Y, bueno, el artículo en cuestión está en su portada digital, así que al final no ha sido tan difícil.

Pero desde luego, ya solamente al leer el título del artículo científico, me he quedado de piedra al comprobar cuánto se puede deformar un hecho al pasar por sólo dos o tres personas. Muchas veces he defendido a los periodistas, a los de ciencia en particular (porque no es justo exigirles que sepan de todo), pero esta vez no. No se lo merecen.


La prensa y sus demonios

Para que se entienda mi frustración, quiero poner algunos titulares, y párrafos destacados, de las noticias de prensa en cuestión:

En "El País":

Titular:

Los neandertales casi se extinguieron antes de llegar nuestra especie a Europa

Del texto:

  • (...) Un descubrimiento ahora puede arrojar algo de luz sobre ese misterioso período de la evolución humana europea: los neandertales llegaron casi a la extinción hace unos 50.000 años, desapareciendo de la mayor parte de Europa, antes de que llegara la especie humana actual. Es más, el pequeño núcleo que sobrevivió unos 10.000 años más y que logró extenderse por el centro y oeste del continente, tenía muy poca variabilidad genética, un indicador crucial de la fragilidad de una especie, de riesgo para su supervivencia.
  • (...) ¿Cómo se interpreta esto? Los análisis genéticos y los modelos de población indican que los neandertales prácticamente se extinguieron hace unos 50.000 años y la población residual muy mermada se difundió luego por parte de Europa.
En "La Información":

Titular: 

Los neandertales europeos rozaron la extinción antes de la llegada de los humanos modernos, según una investigación

Del texto:
  • (...) Los neandertales europeos estuvieron al filo de la extinción antes de la llegada de los humanos modernos, puesto que la mayoría murió hace 50.000 años


La sospecha

Y sin embargo... en esos artículos había algunos párrafos y frases que no se entendían, que no encajaban para nada con el resto del discurso. Por ejemplo: 

"La diversidad genética de los neandertales más antiguos y de los asiáticos era "tan alta como la de los humanos modernos como especie"

Este tipo de frases parecían fuera de lugar en las noticias (según estaban redactadas) y me hicieron sospechar de que pasaba algo raro: ¿Porqué se hacía referencia a los "neandertales más antiguos" y a "los asiáticos" por separado? ¿Porqué se hablaba de los "asiáticos" si luego en el resto de la noticia no se dice nada de ellos?


Ve siempre a las fuentes, el resto es perder el tiempo

Sin más dilación pongo aquí el título del artículo científico que ha dado lugar a esas noticias:

Partial genetic turnover in neandertals: continuity in the east and population replacement in the west

Es decir:

Rotación genética parcial de los neandertales: continuidad en el Este y remplazamiento poblacional en el Oeste

En fin... Yo no se si toda la culpa es de los periodistas. Lo digo porque ellos, seguramente, han construído su narrativa con lo que han dicho los autores del artículo científico en rueda de prensa. Quizás algunas frases de los científicos fueron desafortunadas, o sacadas de contexto pierden su significado... 

Pero, sea cómo sea, el resultado final de fracaso en la comunicación es evidente.

Creo que sobran más comentarios. Eso si, prometo dedicarle un post exhaustivo, de revisión crítica, al nuevo trabajo científico, que anuncia novedades realmente interesantes (aunque muy poco relacionadas con lo que han escrito hasta el momento los periodistas).
                 

martes, 21 de febrero de 2012

Extinción neandertal... el verdadero porqué

He encontrado esta viñeta genial en Homorgasmus. No he logrado rastrear al autor original.


Si alguien tiene información sobre el autor de la viñeta, le agradecería que lo pusiera en los comentarios o contactara conmigo, para darle el crédito que le corresponde.

viernes, 17 de febrero de 2012

Sociedades neandertales (según Hayden)

ResearchBlogging.orgA modo de introducción:

Acaba de publicarse en linea, y con acceso libre, un amplio artículo de Brian Hayden, en el que este veterano etnoarqueólogo aborda una revisión historiográfica de las evidencias sobre la organización social de las poblaciones neandertales.

A partir de los datos, muchos de ellos de trabajos recientes, Hayden hace explícita una serie de razonamientos, discusiones y propuestas (y algunas especulaciones puras, todo hay que decirlo) de notable interés.

Antes de continuar, una breve nota: 

Etnoarqueólogo: Término que usamos habitualmente para referirnos a los investigadores que utilizan sus conocimientos etnograficos y antropológicos (sobre sociedades actuales y sub-actuales), y los aplican al estudio arqueológico de sociedades ya desaparecidas (como las del Paleolítico). Para una visión más académica, se puede consultar la entrada de wikipedia de Etnoarqueología, aunque yo casi prefiero la versión en inglés (Etnoarchaeology).

Esta nota viene a cuento de que B. Hayden es, como adelantaba arriba, un experimentado etnoarqueólogo y ese hecho no es accesorio al enfoque y al contenido de su trabajo.

El trabajo en sí: Puntos de partida

Volviendo al artículo que nos ocupa, su título es Neandertal social structure?, y se ha publicado en el Oxford Journal of Archaeology. El texto se puede leer en línea de manera gratuita.

El punto de partida de Hayden está en las propuestas sobre las incapacidades cognitivas y sociales de los Neandertales, hechas por toda una serie de autores a los que nos hemos referido en muchas ocasiones (cómo C. Gamble, C. Stringer, S. J. Mithen, G. Pettitt o P. Mellars entre otros).


En el guache sobre cartón Antropoides (1909), Kupka ilustra, con sentido del humor (¡y el amor!), la visión de los pre-humanos más salvajes y primitivos. A la luz de la sabiduría de M. Boule, el Hombre de Neandertal había encontrado su lugar. 


Segun dichos autores, y bajo la sombra del prejuicio pionero de Marcelin Boule, los Neandertales carecían de toda una serie de capacidades básicas de la humanidad moderna: Concepción del tiempo, capacidad de habla, habilidades simbólicas, capacidad de innovar o incluso de trabajar materiales cómo el hueso o el asta, posibilidad de establecer relaciones a larga distancia, una organización social mínima, distribución espacial de las actividades, etc.

A la luz de estas controvertidas propuestas (discutidas por muchos, incluído el autor de este blog), Hayden se hace la pregunta del millón ¿Tienen esas ideas alguna base en la evidencia arqueológica de los grupos neandertales?

Tamaño del grupo y organización del espacio de hábitat

En primer lugar el autor se ocupa de comparar el tamaño posible de los grupos de cazadores-recolectores neandertales, y de analizar la organización y distribución del espacio en sus campamentos, para compararlo con los datos etnográficos sobre otras sociedades de cazadores-recolectores.

La evidencia se basa principalmente en dos yacimientos en abrigos rocosos (Abric Romaní en Europa y Tor Faraj en el Levante mediterráneo) y en el asentamiento al aire libre de Molodova I, con informaciones puntuales de otros sitios arqueológicos.

Plano esquemático del abrigo de Tor Faraj mostrando la posición de los hogares y las posiciones de descanso de 16 individuos. Si los hogares centrales también se incluyeran en la distribución del espacio de descanso, siete personas mas podrían haber estado presentes (Figura 4, Hayden 2012). 

A partir de los datos, la conclusión de Hayden es que las bandas o grupos neandertales tendrían entre 12 y 28 miembros. Es decir, cómo las bandas de cazadores-recolectores actuales y sub-actuales.  Y tenían una organización del espacio doméstico que es prácticamente igual que la documentada por la etnografía de cazadores-recolectores.

Densidad de población, tamaño de los territorios, agrupaciones y redes sociales

En los siguientes apartados, Hayden recoge las diferentes propuestas, y coincide con la mayoría de los autores en que:

  • La evidencia arqueológica (cantidad de yacimientos) sugiere que las densidades de población serían muy bajas para los Neandertales europeos (aunque obviamente sostenibles durante decenas de milenios)
  • Los datos de movilidad, cómo los obtenidos del estudio de movimiento de materias primas líticas, señalan que los territorios controlados por los diferentes grupos serían relativamente pequeños (pero dentro de los márgenes de los cazadores-recolectores conocidos etnográficamente).

Donde Hayden más critica las otras propuestas (cómo las de H. M. Wobst, A. Gilman y A. Burke) es en que se pueda igualar baja densidad poblacional a falta de estructura social, de redes supra-grupales, o de etnicidad.

Desde su experiencia sobre la etnografía de Australia, y del bosque sub-boreal canadiense, el autor considera probado que, en regiones con bajas densidades de población y territorios pequeños, se forman todo tipo redes supra-grupales (para intercambio de bienes y parejas) y, obviamente, etnicidades. Esto se cumple también para sociedades tecnológicamente muy sencillas, cómo algunas de las australianas, que no utilizaban medios de transporte (trineos, canoas, animales) ni apenas tecnología para la conservación de los alimentos.

En ese sentido, y volviendo a los Neandertales, Hayden sugiere que algunos sitios (cómo el de Mauran, donde se documentó el abatimiento y procesado de más de 4000 bisontes a lo largo de varios siglos o quizás un milenio) podrían ser interpretados como focos de agrupación estacional de varias bandas, lo que conllevaría -como hipótesis- reuniones de varios cientos de individuos. Su argumento es que, en el caso de Mauran, se ha descartado que en las cacerías se abatieran pequeños rebaños de bisontes, por una única razón: equivocadamente, se piensa que la estructura poblacional de los neandertales no lo permitiría. Sin embargo, sus observaciones etnográficas, como las que hemos visto arriba, demuestran que dichas reuniones no son en absoluto improbables. Es normal que, en areas de bajísima densidad poblacional, se reúnan varios cientos de individuos en reuniones anuales.

Jerarquización y estatus social

A continuación el autor se centra en posibles indicadores de diferencias en el estatus o de estatus concretos dentro de los grupos y entre los grupos de Neandertales. En la primera parte se refiere específicamente a la división sexual del trabajo, un hecho que, según la literatura etnográfica, es bastante universal en las sociedades de cazadores-recolectores recientes. Sobre este tema, Hayden discute la afirmación de Kuhn y Stiner (2006) de que los Neandertales carecían de división sexual del trabajo. 

La propuesta de aquellos autores es que la alimentación básicamente carnívora de los Neandertales, centrada en los grandes mamíferos, requeriría de la participación de todo el grupo. Sería una situación contraria a la de los cazadores-recolectores recientes, y de los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM) del Paleolítico superior, que tendrían una marcada división sexual del trabajo. Asi, además de una diferencia, se ofrece una importante ventaja adaptativa de los HAM, más eficientes a la hora de ocupar los mismos territorios.

Sin embargo, Hayden desmonta esta hipótesis de manera convincente, al señalar que:

  • En las sociedades etnográficas de cazadores-recolectores, la división sexual del trabajo es igual o más marcada entre los cazadores/carnívoros "puros" (como muchos grupos árticos).
  • Estudios recientes demuestran el consumo habitual de recursos vegetales (recolectados) por parte de, al menos, algunos grupos neandertales.

En la segunda parte, aborda de manera más general, posibles o hipotéticos indicadores de estatus, como los enterramientos (en términos de ¿porqué se entierra a algunos individuos y no a otros? y ¿porqué determinados enterramientos son diferentes? ¿porque ciertos lugares se convierten en cementerios?), el uso de pieles y colmillos de carnívoros, el posible uso de pigmentos minerales para la decoración de pieles o vestimentas, y la obtención de plumas de aves rapaces sin valor utilitario evidente.

La última posible evidencia que señala Hayden son los hipotéticos "santuarios profundos", lugares situados en el interior de sistemas de cuevas (cómo Bruniquel o la Galeria Schoepflin de Arcy-sur-Cure), donde no llega la luz solar, y se ha probado que los Neandertales accedieron, hicieron fuego, y construyeron pequeñas estructuras (para 4-5 personas). En su opinión se trata de lugares con algún tipo de carácter ritual, que pueden deberse a las actividades de sub-grupos con estatus especial, dentro de las sociedades de cazadores-recolectores.


Plano del "santuario" de Bruniquel (Rouzaud et al., 1996).


Cómo hipótesis explicativa general, Hayden sugiere que las diferencias de estatus y la jerarquización podrían surgir en lugares y momentos donde se da una concentración especialmente rica de recursos, de forma que las diferencias se derivan del control de los mismos, por parte de ciertos grupos o individuos.

Algunos elementos de crítica

Sin querer desmerecer un magnífico trabajo, con el que coincido en casi todos los temas importantes, hay algunos aspectos del artículo de Hayden que merecen un comentario y quizás una cierta crítica.

En primer lugar, en lo referido a la territorialidad y la movilidad de los Neandertales, la base que utiliza Hayden es el trabajo sobre captación y transporte de materia prima lítica, de Féblot-Agustins (1993). El problema es que este trabajo, aunque es una importante síntesis de comienzos de los años 90, no refleja el avance de las investigaciones y dos aspectos hoy fundamentales:

Por un lado, el análisis de Féblot-Agustins no tiene muy en cuenta las diferencias en cómo se producen/usan las herramientas, entre el conjunto de las materias importadas, y el de las materias locales.  Esto es importante porque de ello depende cómo se organiza todo el sistema económico en el que se inserta ese utillaje de piedra. Y por tanto, es un tema de organización de la producción, no necesariamente de contactos y movilidad.

Lo que quiero decir, sin extenderme demasiado, es que la importación de materias primas puede reflejar movimientos y contactos a larga distancia, pero la ausencia de importación no equivale a ausencia de movimientos o contactos; sólo nos informa sobre cómo organizaban o gestionaban la obtención y el uso de la materia prima.

Por otro lado, desde comienzos de los 90, se han ofrecido casos específicos que señalan a una importación y movilidad de las materias primas, entre los Neandertales, muy superior a lo que se deduce de la síntesis de Féblot-Agustins.

Por ejemplo, el caso de Axlor, donde, a lo largo de la secuencia de Paleolítico medio no sólo el sílex es la materia prima dominante, sino que siempre es importado de distancias superiores a los 25 km., y las fuentes de aprovisionamiento (costa cantábrica, Sierra de Urbasa, Burgos) cambian a lo largo del tiempo y se hallan en biotopos muy diferentes (Rios Garaizar, 2007).

En cuanto a las cuestiones de estatus y diferenciación social, quizás Hayden es demasiado voluntarioso en varias de sus propuestas. Algunos de los aspectos que señala (como el uso de colorantes) no necesariamente se relacionan con el estatus social, y otros pueden ser indicadores generales de etnicidad, más que de estatus (cómo el uso de plumas de aves rapaces). En cuanto a los "santuarios profundos", desde luego la evidencia es sugerente -sobre todo en Bruniquel-, pero faltaría en mi opinión algún objeto de carácter simbólico más claro, para estar seguros de que se trata de ese tipo de función ritual.

Por último, señalar que comparto y celebro la propuesta de fondo de Hayden: que las diferencias entre el Paleolítico medio y el superior se explican por fenómenos de cambio histórico en sociedades de cazadores-recolectores, y no por diferencias cognitivas entre Neandertales y HAM. Pero no coincido en los mecanismos que Hayden propone para el cambio social, con la tecnología o la innovación cómo motores del proceso.

Considero que la tecnología y la innovación tecnológica son vitales en la evolución de las sociedades de cazadores-recolectores pleistocenos (y en la Prehistoria en general), pero pienso que las innovaciones se explican mejor cómo soluciones o respuestas a contradicciones y limitaciones, que las sociedades van encontrando, y que son consecuencia de sus propios cambios internos, por sus dinámicas y sus desequilibrios sociales.

Es decir, que las relaciones entre las personas, y los grupos cambian y crean tensiones y desequilibrios. Y es en ese contexto, en el que se producen innovaciones y cambio tecnológico. Y todo ello deviene, unidos los diferentes aspectos, en cambio histórico.

Valoración final

El trabajo de Hayden es más que recomendable, y el hecho de que se pueda acceder a él de manera libre y gratuita sólo lo hace más interesante. Es desde luego una síntesis muy completa; y sus reflexiones, aunque ocasionalmente rozan lo especulativo, son en un 99% válidas, y -sobre todo- enormemente útiles para los investigadores.

En concreto, me parece que el trabajo de Hayden puede suponer un punto de partida que mira hacia el futuro, para proponer o guiar las líneas de investigación de los próximos años, en el cambiante panorama de los estudios sobre las sociedades neandertales.


Referencia de Research Blogging

HAYDEN, B. (2012). NEANDERTAL SOCIAL STRUCTURE? Oxford Journal of Archaeology, 31 (1), 1-26 DOI: 10.1111/j.1468-0092.2011.00376.x


Bibliografía adicional:

Burke, A. 2006: Neandertal settlement patterns in Crimea: A landscape approach. Journal of Anthropological Archaeology 25, 510–23.

Farizy, C., David, F. and Jaubert, J. 1994: Hommes et Bisons du Paléolithique Moyen à Mauran (Haute-Garonne) (Paris, CNRS Editions).

Féblot-augustins, J. 1993: Mobility strategies in the Late Middle Palaeolithic of Central Europe and Western Europe. Journal of Anthropological Archaeology 12, 211–65.

Gilman, A. 1984: Explaining the Upper Paleolithic revolution. In Spriggs, M. (ed.), Marxist Perspectives in Archaeology (Cambridge), 115–26.

Henry, D. 2011: Late Levantine Mousterian spatial patterns at landscape and intrasite scales in Southern Jordan. In Le Tensorer, J.-M., Jagher, R. and Otte, M. (eds.), The Lower and Middle Palaeolithic in the Middle East and Neighbouring Regions (Liège, ERAUL), 1–18.

Kuhn, S. and Stiner, M. 2006: What's a mother to do? The division of labor among Neandertals and modern humans in Eurasia. Current Anthropology 47, 953–80.

Rios Garaizar, 2007: Industria lítica y sociedad en la transición del Paleolítico medio al superior en torno al Golfo de Vizcaya. Tesis Doctoral, U. de Cantabria.

Wobst, H.m. 1975: The demography of finite populations and the origins of the incest taboo. Memoirs of the Society for American Archaeology 30, 75–81.