sábado, 23 de abril de 2011

Talla lítica y complejidad neandertal en Tourville-La-Rivière

ResearchBlogging.orgIntroducción

En esta entrega voy a presentar un importante yacimiento francés, situado en un arenal de la ribera del rio Sena, que fue frecuentado por Neandertales antiguos, o Pre-Neandertales, hace unos 200.000 años. Y también revisaré las evidencias arqueológicas y paleontológicas recogidas a lo largo de varias décadas de intervenciones en ese lugar. Se trata del sitio de Tourville-La-Rivière (Seine-Maritime, Francia).

Vista general del yacimiento en 2010

(Breve) recorrido por las investigaciones

El yacimiento de Tourville-La-Rivière es en realidad un inmenso arenal situado en un meandro del rio Sena, con una amplia secuencia de depósitos del Pleistoceno, que ha sido objeto de diversos trabajos, intervenciones y excavaciones desde los años 60. Los diferentes autores que han trabajado sobre el terreno y con el material fosil coinciden en señalar que  yacimiento se ha conservado e investigado gracias a la perseverancia y vigilancia de G. Carpentier, quien ha recogido y catalogado materiales del arenal desde 1967, y ha participado en algunos de los principales estudios sobre el yacimiento.

En 1983 se publicó un trabajo de J. C. Descombes, que estudia en detalle la fauna recogida en los diferentes niveles estratigráficos del lugar, y hace una interpretación cronológica y climática de dichos restos.

En este punto hay que aclarar que, aunque es conocido sobre todo como sitio paleontológico (un yacimiento de fauna) Tourville-La-Rivière nos interesa en este blog porque también ha dado una serie de evidencias de gran interés para entender las capacidades y las formas de vida de los Neandertales antiguos o Pre-Neandertales.

En ese sentido, se recogieron en algunas de las campañas de excavación en el arenal  restos de piedra tallada, que nos hablan de las capacidades de los humanos que frecuentaron el lugar en el Pleistoceno. En concreto, de Toruville-La-Rivière proviene un excepcional remontaje en sílex (piezas liticas talladas en secuencia, a partir del mismo núcleo, que remontan entre sí). Estas evidencias fueron estudiadas y publicadas en 1995 por M . Guilbaud y G. Carpentier (y más abajo vuelvo sobre ellas).

Siendo un vasto arenal con una estratigrafía que se extiende decenas de metros en vertical, y dada su antiguedad, precisar la cronología de los restos de fauna y las frecuentaciones humanas es una tarea compleja para este sitio. Pero hay un trabajo, relativamente reciente, de J-M. Cordy, G. Carpentier y J-P. Lautridou (2003) que combina las distintas informaciones cronológicas (dataciones absolutas, geo-cronología, datación por la presencia de especies extintas, etc) para ofrecer una imagen bastante completa de la cuestión. En ese sentido, seguramente el dato más importante a retener, en lo que se refiere a las actividades neandertales en Tourville-La-Riviere, es que el nivel D1 tiene una antiguedad de en torno a los 200.000 años, y se sitúa en el Estadio Isotópico 7.

La fauna del nivel D1: Clima templado y variedad ecológica

Los animales documentados en el nivel que nos interesa está formada, para los herbívoros, por abundantes restos de ciervo, caballo, grandes bóvidos, y jabalí. Y, para los carnívoros, destaca la presencia de lobo. Otras especies aparecen en mucha menor medida: hiena, oso, megacero y rinoceronte. En lineas generales, los investigadores del sitio reconstruyen un medio ambiente formado por grandes bosques templados, intercalados con praderas de herbáceas.

Complejidad del comportamiento y talla lítica en el Estadio Isotópico 7 (h. 200.000 años)

En el trabajo al que me refería antes, de M . Guilbaud y G. Carpentier (1995) se estudia desde la tecnología lítica un remontaje excepcional, de 40 piezas talladas que remontan entre sí a partir de un núcleo encontrado en el lugar. Estas piezas documentan la mayor parte de una secuencia de trabajo, realizada a partir de un nódulo de sílex alargado, que permite analizar toda una serie de rasgos de complejidad mental y capacidad de abstracción y planificación por parte de los Neandertales/Pre-Neandertales de hace 200 milenios.

El estudio de la secuencia de talla muestra que el nodulo de sílex, escogido por su formato alargado, se gestiona primero como un núcleo volumétrico explotado a partir de dos planos opuestos (ver la figura 1, que reproduzco del artículo original) para la obtención de una serie amplia de productos típicamente laminares. 

 Figura 1 del trabajo de M. Guilbaud y G. Carpentier (1995), pag. 290.

En un momento avanzado de la producción (a partir de la extracción nº 55), debido a una combinación de factores accidentales (sobrepasado de una lámina) y de reducción del núcleo en extensión y espesor, se cambia el modo de talla a otro de tipo centrípeto, con rasgos propios de la talla discoide y también algunos elementos Levallois. De este modo, se sigue explotanto el núcleo, obteniendo productos de menor tamaño, pero todavía de tendencia laminar. Los autores deducen que se realizaron en total unos 80 productos, a partir de los 40 objetos conservados y de los negativos que quedan de otras extracciones.

Por último, el propio núcleo, una vez terminada la talla, se configura en forma de un "macro-útil" con un filo masivo (a modo de "chopping-tool" sobre núcleo, por así decirlo).

Todos estas actividades hablan de una planificación de los trabajos, y una capacidad de abstracción y de formulación de conceptos complejos muy avanzadas, casi diría modernas. La concepción volumétrica inicial, con explotación sobre plataformas opuestas, y la combinación de estrategias de explotación del núcleo que siguen, no pueden entenderse en el marco de las concepciones teóricas que defienden la existencia de incapacidades intelectuales y cognitivas importantes entre los Neandertales.

Cerrando el tema

Desde el punto de vista de la interpretación de la industria lítica, no me resisto a señalar que todavía algunos investigadores parecen no entender el absurdo asociar la presencia de talla laminar de forma necesaria con la presencia de los llamados Humanos Anatómicamente Modernos (y no con otras poblaciones como las neandertales).  Como demuestra la evidencia de Tourville-La-Rivière,  sabemos desde hace más de una década que la talla laminar no es ningún marcador de una supuesta "modernidad" del comportamiento, sino una estrategia de gestión de la producción lítica, que existe desde momentos muy antiguos del Paleolítico.

Industria lítica de las nuevas excavaciones en Tourville-La-Rivière

Como nota final, hay que decir que Tourville-La-Riviere seguramente nos deparará más noticias y descubrimientos en fechas próximas, ya que se sigue trabajando en el yacimiento, en zonas en las que aparecen tanto restos de fauna como utensilios líticos tallados, dentro de esa cronología de Paleolítico antiguo. En la web del Inrap se puede encontrar una nota de prensa sobre el tema, una panorámica de 360º de la excavación, y un video (en francés) donde el actual responsable de las intervenciones explica su trabajo.


Referencia de Research Blogging:

Guilbaud, M., & Carpentier, G. (1995). Un remontage exceptionnel à Tourville-la-Rivière (Seine-Maritime) Bulletin de la Société préhistorique française, 92 (3), 289-295 DOI: 10.3406/bspf.1995.10029


Bibliografía adicional: 

Descombes J. C. (1983): Etude paléontologique du gisement pléistocène moyen de Tourville-la-Rivière (Seine-Maritime, France). In: Bulletin de l'Association française pour l'étude du quaternaire - Volume 20 - Numéro 4, pp. 161-169. doi : 10.3406/quate.1983.1462.

Cordy J-M., Carpentier G., Lautridou J-P. (2003): Les paléo-estuaires du stade isotopique 7 à Tourville-La-rivière et à Tancarville (Seine) : faune de rongeurs et cadre stratigraphique. In: Quaternaire - Volume 14 - Numéro 1. Le Quaternaire de Normandie: nouvelles données biochronologiques et géochronologiques. pp. 15-23. doi : 10.3406/quate.2003.1725.

jueves, 14 de abril de 2011

Fallece Lewis Binford

Lewis (Roberts) Binford, uno de los grandes de la disciplina, falleció el pasado día 11 de Abril a los 81 años de edad. Es muy difícil expresar la enorme influencia de este arqueólogo en todo lo que hacemos en Prehistoria, Arqueología o Antropología...

L. R. Binford (a la derecha del todo) de Campaña en Alaska en 1969. Imagen: En Busca del Pasado. L. R. Binford (ed. española: 1988)

En este blog se le ha mencionado a menudo, y su trabajo ha protagonizado al menos dos posts que yo recuerde: el más reciente trata una de sus obras más "redondas", y en el otro comparte temática con F. Bordes).

Los obituarios que se pueden consultar en la red retratan a Binford como el padre de la Nueva Arqueología, una figura legendaria y el arqueólogo más influyente de su generación. Aunque creo que todo eso es estrictamente cierto, para mí lo más valioso de Binford es la constante preocupación por poner en solfa a todo el mundo, y salir ahí afuera a hacer las cosas.

No comparto algunas de las visiones antropológicas de Binford, pero la actitud que tuvo éste arqueólogo ante la investigación es, para mí, un modelo ejemplar. Es, ni más ni menos, la mejor forma de hacer arqueología.

Las obras de Binford destilan en cada página reflexión crítica: mordaz, sistemática y profunda. Sus enormes aportaciones a la disciplina son producto de preguntarse una y otra vez: ¿qué falta?¿cuáles son los lugares comunes, las trampas dialécticas, los "acomodamientos"? ¿qué está estancando a la arqueología? Y no sólo sabía ver los defectos, sino que tenía muy claro que el siguiente paso era colgarse los bártulos y demostrar que se puede hacer mejor. 

Curioso plano etnoarqueológico de Binford, en el que -además de esbozar el lugar de preparación de comida de los Alyawara- señala los puntos donde los propios investigadores consumieron su almuerzo (LRB marca su posición). Imagen: En Busca del Pasado. L. R. Binford (ed. española: 1988)

Para quien quiera saber algo más sobre este investigador, su entrada de la Wikipedia en inglés es bastante recomendable. Y si queréis leer algo de Binford, la obra citada en el post que enlazo más arriba (In Pursuit of the Past, en español En busca del Pasado) sería un estupendo comienzo.

Humor: Neandertal en la Uncyclopedia

Para quienes no la conozcan, la Uncyclopedia es una parodia socarrona y de humor negro y absurdo de la Wikipedia. Esta página en inglés se define a si misma como "La página libre de contenido que todo el mundo puede editar".

Como no podía ser de otra forma, la Uncyclopedia dispone de una completa entrada para el término Neanderthal, que encuentro hilarante, y que podéis encontrar aquí (investigadores y divulgadores sin sentido del humor y paladines de lo políticamente correcto abstenerse).

Entre las perlas contenidas en la entrada me quedo con esta nota sobre la etimología neandertal (la traducción es mía):
  • "Durante muchos años, hubo un intenso debate profesional acerca de si los neandertales deben ser clasificados como Homo neanderthalensis u Homo sapiens neanderthalensis. Finalmente, la comunidad científica concluyó que el griego era "jodídamente difícil", y se acordó la clasificación formal de 73} {| \ | 3 @ | \ | [) 3 | 27 @ Lz0 | 2Z."

martes, 5 de abril de 2011

Congreso con simposio neandertal

Me ha llegado a través del blog Dental microwear and dental ecology noticia de un simposio sobre Neandertales que se celebrará este verano en Barcelona (días 2 a 4 de Junio).

Esta reunión científica se titula "Los Neandertales en Iberia", y forma parte de XVII Congreso de la Sociedad Española de Antropología Física a celebrar en esas fechas.

Aquí podeis encontrar un breve folleto sobre el tema.
 
Del programa, todas las charlas sobre Neandertales me parecen extremadamente interesantes, pero con permiso de los demás autores, yo tengo especial curiosidad por las ponencias de C. Finlayson y J. Zilhao.

El congreso de la SEAF también tiene una web, que se puede encontrar en este enlace, para estar al corriente de las novedades.

Como curiosidad académica, me ha sorprendido leer en la historia de la SEAF que Telesforo de Aranzadi (uno de los padres de la arqueología vasca, junto con Barandiarán y Eguren) fue el primer catedrático de antropología de la U. de Barcelona.

viernes, 1 de abril de 2011

De Neandertales, población y yacimientos: una reflexión a propósito de Cantabria

 .
Tópicos, inercias: Mejor estar en guardia

En este post me gustaría tratar un hecho con el que, en mi opinión, debemos tener mucho cuidado los arqueólogos y prehistoriadores, para no caer en malas inercias, y mantener alto el listón de nuestro trabajo.

Me refiero a que los investigadores, de manera inconsciente, vamos generando sesgos en nuestras observaciones, que a su vez crean "tópicos" en la investigación. Y sucede que esos "lugares comunes" se dan muchas veces por buenos, tan sólo porque no ha habido una mínima reflexión crítica sobre ellos. 

Población, territorio y arqueología

Uno de estos casos, para mi bastante claro, se refiere a la ocupación del territorio y la población en el Paleolítico medio (PM), la etapa que se identifica con las poblaciones neandertales europeas. Y también tiene relación con los supuestos cambios que se introducen con la llegada de los Humanos Anatómicamente Modernos (HAM). Y, en general, con el paso del PM al Paleolítico superior (PS).

El tópico al que me refiero podría enunciarse así:

En el PM (Musteriense sensu lato), hay una densidad mucho menor de yacimientos, que además tienen ocupaciones menos importantes, con respecto al PS. Al iniciarse dicho PS hay un cambio decisivo: un constante aumento de población, que se prolonga hasta el Mesolítico.

En el inicio, ese aumento demográfico (y la mayor estructuración de la ocupación del territorio) se explica por el reemplazo de los Neandertales por HAM. Después, a lo largo del PS, se dan otro tipo de explicaciones (socio-económicas, etc) dado que recurrir al fetiche del reemplazo biológico ya no es posible.

"Soy de Cantabria soy" (Luétiga)

Ese tópico sobre población y territorio en el PM se ha usado intensamente para explicar, por ejemplo, la prehistoria de mi Comunidad natal, Cantabria, donde los estudios del Paleolítico se encuadran tradicionalmente en la llamada Región Cantábrica.

Cantabria en la Península ibérica

Por ejemplo, en 1999 Anne Pike-Tay y otros, al revisar las investigaciones sobre el Paleolítico cantábrico, escriben en el Journal of Human Evolution

On the basis of the existing site location and tool density data, Mousterian groups in the region have generally come to be viewed as few in number and dispersed.

Y también:

The apparent increase in deposits from the Middle through Upper Paleolithic (...) may be a true reflection of population increase, in the sense of either an increase in the number of groups or an increase in group size.

Es decir, que los grupos neandertales se han caracterizado como escasos y dispersos, y que se ha "documentado" un incremento en los depósitos en el paso del PM al PS, que podría (entre otras hipótesis) documentar un incremento de población.

Los autores del trabajo se refieren, en esos párrafos, a las argumentaciones de Straus (1983; 1993), Clark (1986), o Butzer (1986), sobre la Región Cantábrica. En concreto se cita una afirmación de Straus según la cual sólo existirían 14 depósitos del Musteriense, para un total de 75.000 años de ese periodo -lo que hace que dicha proporción de sitios/tiempo sea la realmente muy baja.

Ahora bien, hoy sabemos que ese dato es incorrecto.

Para ilustrar este punto, he utilizado la información disponible en la Carta Arqueológica de Cantabria (2002, U. de Cantabria, base de datos digital) y la he completado con los nuevos depósitos citados en trabajos recientes (Muñoz Fernández 2005, Baena y Carrión 2006, de la Peña Alonso 2009)

Con esos datos he confeccionado, en un primer momento, una tabla que compara el PM y el PS en Cantabria:

Periodo
Nº de depósitos
Miles de años (Ka)
Nº depósitos/Ka
P. medio
 75
75
1
P. superior
101
28,5
3,5

En esta tabla si que parece haber, en principio, una diferencia importante entre el PM y el PS, lo que en principio apoyaria la idea de que hay un cambio decisivo con la llegada del PS inicial y los HAM.

Pero, desde luego, con estos datos aquella idea de que sólo había 14 casos de PM en el cantábrico ya no se sostiene: sólo en la Comunidad de Cantabria hay documentados 75 depósitos de esa cronología

Por otra parte, sucede a veces que unos datos demasiado agrupados pueden estar ocultando fenómenos más específicos. Y, si no se miran con más atención, dichos fenómenos pueden pasar desapercibidos.

En este caso concreto, si separamos por una parte los depósitos del PS inicial (Chatelperroniense, Auriñaciense -en sentido amplio- y Gravetiense) y por otra el resto del PS, vemos que aparece un patrón muy definido, que antes estaba oculto:

Periodo
Nº de depósitos
Miles de años (Ka)
Nº depósitos/Ka
P. medio
75
75
1
P. superior inicial
18
16
1,1
P. superior avanz.
83
12,5
6,6

Interesante ¿no? La tabla muestra de forma contundente que no hay una mayor proporción de sitios en el PS inicial con respecto al PM. De hecho, el índice que resume dicha proporción (número de depósitos/miles de años) es casi idéntico para ambas etapas.

La mayor parte de los depósitos por tanto se concentran en el PS avanzado (Solutrense, Magdaleniense y Aziliense). Es decir que (si aceptamos argumentar sobre el crecimiento de población en el Paleolítico, a partir de este tipo de cifras) los datos apuntan al Solutrense como momento de inicio de ese proceso, y no al PS inicial. 

Cerrando el tema (o no)

Visto esto, cabría preguntarse entonces de donde viene esa visión errónea, que se ha usado en modelos explicativos (para la desaparición de los neandertales cantábricos, y para la Transición PM-PS) durante varias décadas.

Aunque parte del error se puede atribuir al descubrimiento de numerosos yacimientos neandertales en los últimos 25 años, en mi opinión el fallo inicial fue "obcecarse" con unas pocas secuencias clásicas, y no prestar atención a los numerosos yacimientos musterienses que ya se estaban citando en la bibliografía de aquel momento (como recoge la primera Carta Arqueológica de Cantabria, publicada en 1987 por Muñoz y San Miguel).

En todo caso, lo cierto es que los datos para Cantabria hablan por si solos: La importancia de los yacimientos musterienses ha sido subestimada en gran medida, y la de los yacimientos del PS inicial ha sido muy sobrestimada. Y no creo que la situación de Euskadi y Asturias sea muy diferente del caso cántabro, en este tema concreto. 

Como conclusión, me gustaría decir que no parece razonable mantener ese "lugar común". No hay que dar por hecho que, con la llegada del PS inicial, hay cambios demográficos importantes, que se puedan ver en el registro arqueológico. Desde luego, eso no sucede en Cantabria, y -con casi toda seguridad- tampoco en el resto de la Región Cantábrica.

Por el contrario, los datos señalan a que los indicadores de ocupación del territorio, en el cantábrico, no aumentan en el paso del Musteriense al PS inicial.Y si lo hacen de manera decisiva a partir del Solutrense.

Otra cuestión es cómo se distribuye esa presencia de sitios de PM en el gran arco temporal del Musteriense (75.000 años para el cantábrico, grosso modo). Trabajos recientes sugieren que en realidad muchas de las ocupaciones se concentran en el tramo final del PM (los últimos 10.000 años). De ser así, ese Musteriense final presentaría una ocupación territorial (¿y demografica?) densa, que sería superior a la del propio PS inicial. Pero eso, en todo caso, eso es tema para otro post. 


Bibliografía

Straus, L. G. (1983): Terminal Pleistocene faunal exploitation in Cantabria and Gascon. En  Animals and Archaeology I: Hunters and their prey. Ed. Clutton-Brock, J. y Grigson, C. BAR S-163, Oxford.

Clark, G. A. y Straus, L. G. (1983): Late Pleistocene hunter-gatherer adaptations in Cantabrian Spain. En Hunter-Gatherer Economy in Prehistory. Ed. Bailey, G. Cambridge.

Butzer, K. (1986): Paleolithic adaptations and settlement in Cantabrian Spain. Adv. World Archaeol., 5.

Clark, G. A. (1986): El nicho alimenticio humano en el norte de España desde el Paleolítico hasta la romanización. Trabajos de Prehistoria, 43, nº 1. 

Muñoz Fernández, E., San Miguel, C. y C.A.E.A.P. (1987): Carta Arqueológica de Cantabria. Santander. 

Pike-Tay, A., Cabrera Valdes, V. y  Bernaldo de Quiros, F. (1999): Seasonal variations of the Middle-Upper Paleolithic transition at El Castillo, Cueva Morin and El Pendo (Cantabria, Spain). Journal of Human Evolution, 36, nº 3.

Muñoz Fernández, E. (2005): El Musteriense en el centro de la Región Cantábrica. En Actas de la reunión científica: Neandertales Cantábricos, estado de la cuestión. Ed. Montes Barquín, R. y Lasheras, J. A. C. Monografías 20. Madrid.

Baena, J. y Carrión, E. (2006): Problemas acerca del final del Musteriense. Zephyrus, 59.
 
De la Peña Alonso, P. (2009): Revisión crítica de los conjuntos líticos gravetienses y su contexto arqueológico en la Península Ibérica. Complutum, 20, nº 1.

martes, 29 de marzo de 2011

Las estrategias de caza de los Neandertales II: Grandes manadas, caza comunal y acumulación de excedentes

ResearchBlogging.org

A vueltas con la fauna

No hace mucho escribí un post sobre un articulo del investigador William Rendu. Su trabajo trataba de las estrategias de caza neandertales en el yacimiento francés de Pech-de-l'Aze IV. Además, aproveché aquella nota para hacer una breve presentación de la arqueozoología como disciplina científica, con el objetivo de comunicar el enorme potencial que tienen los restos de la fauna a la hora de ayudarnos a entender las sociedades del Paleolítico.

Hoy retomo esos temas (estrategias de caza neandertal y estudios de arqueozoología) con la revisión crítica de un reciente artículo, que está escrito -precisamente- por el mismo Rendú , junto con otros investigadores (Sandrine Costamagno, Liliane Meignen y Marie-Cécil Soulier). De hecho, es tan reciente que habría que hablar más bien de "corrected proof" antes que de artículo publicado (al menos es así como aparece en Sciencedirect). Pero dejando de lado estas cuestiones técnicas, vayamos al meollo de la cuestión.

Les Pradelles y Mauran

El trabajo que nos ocupa aborda el análisis arqueozoológico de dos importantes yacimientos franceses: Les Pradelles, en la región de Charente, y Mauran (Sur de Francia, casi en los Pirineos). En cada uno de estos sitios se elige un determinado depósito o estrato para su estudio0, en función de varios criterios: buena conservación de la fauna, presencia de una gran cantidad de huesos de grandes herbívoros, y el hecho que dichos animales pertenezcan -mayoritariamente- a una sola especie. De este modo se eligen la Facies 2 de Les Pradelles y el Nivel 2 de Mauran, que (como veremos) cumplen bien con dichos criterios.

Localización de Les Pradelles y Mauran (según Rendu et al. 2011)

La idea de fondo que subyace a la elección es bastante clara: Se seleccionan sitios y niveles en los que haya buenas perspectivas para estudiar la posible presencia de la caza comunal en las sociedades neandertales (una actividad que supone la participación de muchos cazadores, e incluso puede implicar la agregación de varios grupos o bandas).

59 renos...

En el caso de Les Pradelles (Facies 2) se estudian los restos de reno, que suponen el 97,5% de la fauna de ese nivel. Los resultados apuntan a un Número Mínimo de Individuos (NMI) de 59, que es bastante alto, sobre todo considerando que el NMI se considera (por su propia naturaleza) como una estimación "a la baja".

Rangifer tarandus

Los investigadores han estudiado la edad de los renos al morir, a partir del crecimiento de la dentadura. Y han comprobado que la estructura de esa población coincide bastante bien con una población "viva" típica para la especie, quizás con cierta ausencia de los animales más jóvenes. Eso significa que el perfil de muerte es de tipo "catastrófico". Con este término se quiere decir que fueron abatidos individuos de todas las edades, no que fuera una "catástrofe" ni nada parecido.

Perfiles de población de los renos de Les Pradelles (negro) y una población "viva" actual (gris). Gráfico de Rendu et al. (2011), con datos de Soulier (2008) y Miller (1974).

Ese tipo de perfil suele ser típico de las grandes cacerías comunales documentadas etnográficamente. En concreto las que tienen como objetivo los grandes rebaños migratorios de herbívoros.

Además, hay otra información que se puede obtener del estudio microscópico de los dientes: la estación del año en la que murió el animal. En Les Pradelles, los autores concluyen que los animales fueron abatidos mayoritariamente al final de la estación cálida y antes del invierno.Es decir, durante la migración de otoño, en la que los pequeños rebaños de reno se agrupan en grandes manadas.

...y 4000 bisontes

El caso de Mauran, por su parte, es bastante espectacular en cuanto al conjunto de restos animales. Se trata en este caso de una fauna exclusivamente compuesta por bisontes. La muestra estudiada, que representa sólo una parte del total encontrado, dio un NMI de 137 animales. Pero el número -estimado- de carcasas de bisonte que fueron explotadas en Mauran es de unas 4000 (Farizy, David y Jaubert -eds.- 1994).

Bison priscus (bisonte de estepa o ártico, extinto). Imagen: arezzocitta.com

En Mauran, una vez más, los patrones de crecimiento dental retratan un patrón de muerte "catastrófica", y apuntan a una caza al final de la estación cálida.

Grandes manadas migratorias y caza comunal

En ambos sitios, los investigadores admiten que es imposible precisar cuantos animales se abatieron en cada cacería, pero afirman que hay evidencias que apuntan a que fueron bastantes en cada ocasión.

"...to identify the number of prey killed during each hunting event, several elements suggest a slaughter of a significant number of individuals."   

Las evidencias, según los autores, son las siguientes: 
  • El patrón de muerte "catastrófica" del que hemos hablado.
  • La ausencia de individuos infantiles (en Mauran parece que las carcasas de estos animales más jóvenes no se aprovechan ni cuando son abatidos).
  • El carácter estacional y recurrente de los eventos de caza.
  • La especialización en un solo tipo de animal en cada caso. 
En cuanto a las diferencias entre ambos yacimientos, la más importante (aparte de las obvias del número de efectivos y la especie cazada) es que Mauran es un sitio de caza, un "kill-site". Es un yacimiento al aire libre, en un entorno natural donde sería relativamente fácil llevar a cabo cacerías comunales, usando trampas naturales o con una estrategia de conducción e interceptación de grupos -separados de las grandes manadas.

Les Pradelles, por su parte, sería más bien un lugar de hábitat o campamento, a donde se llevan las partes mas ricas en carne y en médula y más fáciles de consumir (las extremidades) desde el lugar donde fueron abatidos los renos.

De este modo, ambos yacimientos darían una imagen complementaria de procesos muy similares, en los que hay cacerías comunales de grandes herbívoros, que tienen lugar cuando estos animales se agrupan en grandes manadas, para sus movimientos migratorios anuales.

Esas cacerías suponen el abatimiento de un número alto de presas, lo que significa que se pueden dejar pasar los animales más pequeños (o incluso no explotarlos cuando son abatidos) en favor de los mayores. Eso permite optimizar los procesos de preparación y transporte de las partes destinadas al consumo, y la abundancia de presas hace que no sea un problema desechar algunos animales.

Por último, hay que señalar que una de las conclusiones de los autores es que estas cacerías generan excedentes, que se destinan a un consumo diferido. Esto implica una anticipación de las necesidades futuras por parte de estos grupos neandertales, y encaja bien con una estrategia logística de obtención de los recursos.

En conclusión: Muchos "pros" y algunos "contras"

En lineas generales me parece un excelente trabajo, que vale la pena leer con atención (y que aporta muchos más datos y matices que los que yo puedo reflejar en esta breve revisión). Los principales puntos fuertes, en mi opinión, son estos:
  • El uso de la mayor parte de las herramientas metodológicas a disposición de los arqueozoologos para analizar los restos animales (esqueletocronología, análisis del esmalte dentario, análisis de las partes anatómicas representadas, etc).
  • La integración de la etología -comportamiento- de estos animales (migraciones, agregación en grandes manadas, estructuras de las poblaciones "vivas") en la reflexión sobre las estrategias de caza.
Y en cuanto a los críticas constructivas, sin perder de vista que es un artículo muy solido, se pueden señalar algunos puntos concretos en los que se podrían mejorar:
  • En primer lugar, una cuestión especifica -y un tanto técnica: faltan algunos datos de detalle sobre la tafonomía (formación del depósito) de ambos yacimientos y en concreto sobre la proporción de esquirlas de muy pequeño tamaño. Esos fragmentos pueden representar una parte importante de la fauna, que por diversos procesos ha quedado reducida a trocitos indeterminables. Y a veces sucede que -al no ser tenidos en cuenta- se está obviando un sesgo importante, en cuanto a la representación anatómica de los animales abatidos.
  • Y por otro lado, hay un aspecto más general que no me acaba de convencer, y es cómo se hace la deducción de que hay unos excedentes y que se preparan para su consumo diferido. Creo que esa parte no está muy bien argumentada o al menos tiene poca base en la evidencia arqueológica. Es decir, aunque es una suposición razonable, no parece haber muchos datos concretos al respecto en ninguno de los dos yacimientos. Por tanto, el principal argumento es la analogía directa: se aplica lo que sucede en las cacerías comunales o de grandes manadas documentadas por la etnografía de cazadores-recolectores.
En todo caso, y a pesar de estos pequeños "peros", el artículo de Rendu et al. es un trabajo muy recomendable para saber más sobre las estrategias de caza de los neandertales; y, en general, sobre los modos de vida de estos grupos humanos del Paleolítico.

Referencia de Research Blogging

Rendu, W., Costamagno, S., Meignen, L., & Soulier, M. (2011). Monospecific faunal spectra in Mousterian contexts: Implications for social behavior Quaternary International DOI: 10.1016/j.quaint.2011.01.022

Bibliografía adicional

Rendu, W. (2010): Hunting behavior and Neanderthal adaptability in the Late Pleistocene site of Pech-de-l'Azé I. Journal of Archaeological Science, 37 (8), pp. 1798-1810. DOI: 10.1016/j.jas.2010.01.037

Farizy C., David F. y Jaubert J. (1994): Hommes et Bisons du Paléolithique Moyen à Mauran (Haute-Garonne). Centre National de la Recherche Scientifique, Paris.

Soulier, M.-C. (2008): Etude des dents de Renne du gisement des Pradelles (Charente, France): revue critique des méthodes d’estimation d’âge dentaire, saisonnalité et profils de mortalité. Mémoire de Master 2. Université Toulouse 2. Le Mirail, Toulouse.

Miller, F. L. (1974): Age Determination of Caribou by Annulations in Dental Cementum. The Journal of Wildlife Management. Vol. 38, No. 1 (Enero 1974), pp. 47-53.

lunes, 21 de marzo de 2011

Neandertal: El 9 del River

Estamos acostumbrados a las modelos sin estudios, pero este impresionante documento audiovisual desbanca lo que hayas visto antes. No tengo palabras. Hay que verlo.


¿Se supone que debemos creer que nosotros eramos los primos listos?

(y por cierto, el presentador ¡vaya cabroncete!)

domingo, 20 de marzo de 2011

De plumas, adornos, flechas y Neandertales

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No es exactamente una novedad porque...

En Febrero de este año tuvimos noticia de que los Neandertales que habitaron en la Cueva de Fumane (Italia) pudieron utilizar plumas de varias aves como elementos de adorno personal. Tanto la nota de prensa como el propio artículo científico que dió lugar a la noticia, fueron recogidos en varios blogs en castellano (Mundo Neandertal, Noticias de Prehistoria-Prehistoria al día), catalán (Neanderfollia) e inglés (A Very Remote Period Indeed).

Pero no es que sea un vago, es que...

Por mi parte, he preferido dejar pasar algo de tiempo para leer con detenimiento el trabajo, su material suplementario, y otros artículos citados en el mismo, en los que se basa una serie de afirmaciones y deducciones de los autores.

Cumplido ese objetivo, a continuación os presento mi revisión crítica del trabajo de Peresani et al. en PNAS early edition, titulado Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from brid bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky BP, Italy

La evidencia científica de las aves de Fumane

Los principales datos presentados en el trabajo (tanto en el texto principal como en el material suplementario) son estos: En primer lugar una descripción exhaustiva de los huesos de ave hallados en los niveles A6-A5 (Musteriense) de la Cueva de Fumane, y en segundo lugar el estudio tafonómico de los mismos.

 Vista general de la boca de la Cueva de Fumane. Fuente: Larena.it.

En dicho estudio el interés se centra en las modificaciones causadas por las acciones humanas (huellas de fractura intencional, de corte o de raspado con utensilios de piedra, etc) aunque también se estudia la acción de otros agentes, como los animales carnívoros o los procesos físico-químicos propios de la sedimentación en una cueva.

Los resultados de dichos análisis revelan, según el criterio de los autores, que hay una serie de acciones específicas sobre ciertas aves, destinadas a obtener las plumas largas de las mismas.

Huellas antrópicas en ulna de Gypaetus barbatus 
(Peresani et al. 2011).

Y, de modo complementario, se detecta que no hubo un aprovechamiento cárnico de las mismas. Este último punto se deduce de que las huellas de corte, fractura y raspado se concentran en las alas y no aparecen (en general) en otros huesos.

Es decir, que no parece que las marcas tengan relación con la preparación de dichas aves para su consumo alimenticio.

Un dato importante, en ese mismo sentido, es que el grueso de las especies de ave a las que pertenecen los huesos no son los "típicos" pájaros comestibles. Se trata de rapaces, córvidos, buitres... 

Son animales que pueden ser consumidos en último extremo, en casos de verdadera penuria, pero no resultan una opción alimenticia habitual probable.

Con estos elementos (huellas en partes anatómicas sin carne, ausencia de huellas más relacionadas con el consumo, perfil de las especies escogidas) creo que la deducción que ofrecen los autores es bastante sólida: Hay que pensar en una razón no estríctamente alimenticia para el procesado de esos huesos de ave.

Y, a falta de mejores hipótesis o de otro tipo de evidencias, en este momento la obtención de las plumas es desde luego la explicación más coherente para la evidencia arqueológica.

Hasta aquí, totalmente de acuerdo con la evidencia ofrecida por Peresani y el resto de los autores, y con sus conclusiones al respecto. En cuanto al resto del trabajo, debo decir que es altamente especulativo: no necesariamente incorrecto, pero desde luego tampoco puede considerarse probado. Trataré de explicar en detalle lo que quiero decir.

Hipótesis, propuestas, especulaciones

En la parte interpretativa y de discusión de su artículo, los autores hacen referencia al creciente número de evidencias sobre comportamientos simbólicos entre los neandertales. Y al tiempo, citan la abundante literatura etnográfica sobre el uso de plumas en los más variados contextos simbólicos, por parte de cazadores-recolectores actuales o históricos.

Hehaka Sapa, Alce Negro, 1863-1950.
 
A partir de ambas afirmaciones, proponen que el uso de las plumas de Fumane es de tipo simbólico, con la siguiente aserción:

"The possibilities for the use of these anatomical elements in the social and symbolic sphere, however, are extremely abundant."

La cursiva es mía, creo que refleja muy bien el tipo de argumentación que se utiliza aquí. El problema es que no hay ninguna inferencia real de uso simbólico, a partir de los datos.

Que las plumas de ave se han utilizado históricamente como elemento decorativo-simbólico es algo conocido. Pero debería ser también obvio que eso no tiene porqué pasar necesariamente para los niveles musterienses de la Cueva de Fumane.

Del mismo modo, es cierto que no dejan de aparecer elementos simbólicos asociados al Paleolítico medio y los Neandertales. Pero aunque ese hecho haga más plausible que las plumas de Fumane tuvieran un componente de "adorno", también es obvio que el dato por si mismo (i. e. "se obtuvieron plumas largas de aves") no puede ser esgrimido como prueba de comportamiento simbólico.  

Eso me lleva a un último elemento del artículo que quería comentar -y porqué no decirlo, criticar.  Se trata de la principal hipótesis alternativa de interpretación de la evidencia, aquella que los autores consideran y descartan en el texto. Me refiero al uso de las plumas como elementos de estabilización de armamento de proyectil.

En líneas generales, se puede decir que las plumas largas de las aves que aparecen en Fumane A6-A5 (águilas, halcones, córvidos, buitres) son excepcionalmente buenas para su uso como guías o timones, es decir como elementos de estabilización de armas de proyectil. Yo mismo las he utilizado (plumas de buitre, en concreto) para fabricar azagayas y flechas de tipo prehistórico. 

Sin embargo, la argumentación que utilizan los autores para desechar esa alternativa es una generalización de argumentos sobre la ausencia de ese armamento entre los Neandertales, o en todo caso, el uso de ese armamento a muy corta distancia. Según los investigadores, el tipo de armamento neandertal, en todo caso de "vuelo corto", hace que sus lanzas o azagayas no necesiten de elementos de estabilización.

Sin embargo, en realidad no conocemos suficientemente bien cual es la naturaleza, ni el rango de variabilidad de las armas de proyectiles de los Neandertales.

En la bibliografía especializada, hay toda una serie de trabajos (como he relatado en muchos posts, empezando por éste) que sugieren que el uso de armas de proyectil era más común de lo aceptado por una parte de la historiografía, muy centrada en las incapacidades neandertales. Esos mismos trabajos, considerados en conjunto, también sugieren que las propias armas eran bastante variadas (y adaptadas a cada tipo de ambiente y presa).

En este punto, me gustaría señalar que el grueso de la argumentación de Peresani et al. para desechar el uso de las plumas como elementos de estabilización se basa en un trabajo de S. Hughes de 1998. Y al leer ese trabajo he podido ver que prácticamente no se refiere a estudios sobre el Musteriense, los Neandertales o el Paleolítico medio. Al contrario, el estudio se centra en la evolución del armamento a distancia durante los últimos 9000 años en América del Norte.

En ese sentido, la propuesta del autor, que recoge el estudio de Fumane, es que el uso de azagayas, lanzas arrojadizas o flechas que estén emplumadas sólo tiene sentido si se lanzan con un atlat (propulsor) o con un arco

Por ello, la argumentación de Peresani et al. requiere, en mi opinión, que se pueda probar que las azagayas, lanzas o flechas arrojadas con la mano, a corta-media distancia, no se hayan emplumado nunca, porque realmente es algo innecesario.

Pero ¿Es eso correcto? Lo cierto es que no. De hecho, ese tipo de armas han existido: se suelen denominar dardos o flechas de mano.

Se documentan en varias tradiciones bélicas (p.e. en las guerras de la Europa bajomedieval).

 Javalina o "flecha de mano" (S. XV). 
Fuente: FireStryker Living History Forum.

Y también se han documentado entre diversos pueblos  nativos norteamericanos  (a menudo, como elementos usados en ceremonias y en juegos).

 Flecha de mano ceremonial (fabricada por C. Bitsui, artesano navajo). Fuente: Alltribes.com.

Lo que quiero decir, en resumen, es que en mi opinión que se cargan las tintas hacia la hipótesis (que no es más que una posibilidad razonable) del carácter decorativo-simbólico de las plumas de Fumane; y se desecha con escasos argumentos el uso como elementos estabilizadores de cierto tipo de armamento. Sobre todo, teniendo en cuenta que las plumas y las especies elegidas son idóneas para ese uso.

En conclusión

Por supuesto, eso no significa que los autores estén necesariamente equivocados en su interpretación. Tan solo que, en mi opinión, no existen demasiados elementos objetivos para aceptar la hipótesis finalmente propuesta en el texto, ni para desechar la alternativa.

Y por cierto que todavía existen otras posibilidades interpretativas que apenas se exploran en el trabajo (aunque se citan de forma escueta): En concreto, ciertos usos de las plumas documentados etnográficamente, como espátulas y "dispensadores" de pigmentos (sobre todo las cánulas de las plumas).
 
En todo caso, lo que sí se puede afirmar es que hay un procesado que no es para el consumo alimenticio de esas aves, y que sirve para aprovechar las plumas. Por ello, independientemente del uso que tuvieran, el simple hecho de documentar dicho aprovechamiento es (en mi opinión) una prueba fehaciente de la complejidad cognitiva y de organización de los Neandertales.

Visto de forma objetiva, y sean las plumas para adornarse, para estabilizar armas de proyectil, o para utilizar junto con pigmentos, está claro que implican un alto grado de complejidad, y unas capacidades cognitivas equiparables a las de los "humanos modernos".

Referencia de Research Blogging:

Peresani M, Fiore I, Gala M, Romandini M, & Tagliacozzo A (2011). Late Neandertals and the intentional removal of feathers as evidenced from bird bone taphonomy at Fumane Cave 44 ky B.P., Italy. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 108 (10), 3888-93 PMID: 21368129

Bibliografía adicional:

Hughes, S. (1998): Getting to the point: Evolutionary change in prehistoric weaponry. Journal of Archaeological Method and Theory, Vol. 5, Nº 4, pp. 345-408.