lunes, 17 de enero de 2011

Famosos "Neanderthal Style"

A través de De10.mx, me entero de que en la página Worth1000 van ya por la segunda competición de "famosos neandertalizados". Se trata de una galería a la que los miembros de esa web envían imágenes retocadas con Photoshop o programas similares, para que "parezcan" Neandertales, o simplemente, cavernícolas.


No se trata por tanto de reconstrucciones científicas ni con pretensiones, sino un divertimento. Pero, contra todo pronóstico, varios retratos de esta segunda competición son, además de simpáticos, bastante aceptables. Me gustan en especial los alter-egos de los primeros clasificados: Al Pacino, Shakira, Scarlett Johansson y Russell Crowe.


En cuanto a la primera competición de "neandertalizados", como se puede ver en el enlace fue bastante más floja, y las imágenes en la galería correspondiente no son comparables a esta edición.

Por supuesto las galerías y los comentarios en Worth1000 están llenos de prejuicios y errores sobre los Neandertales y los "cavernícolas", pero dado que es una cosa más bien festiva y de cachondeo, no me pondré a despotricar contra ellos, por esta vez ;)

martes, 11 de enero de 2011

Lo que viene en 2011: Congresos y reuniones científicas sobre Prehistoria y Neandertales

Una parte importante de la labor investigadora es acudir a reuniones internacionales, para presentar los resultados del propio trabajo y -no menos importante- ponerse al día de las novedades dentro de cada campo científico.

En este post presento los congresos y reuniones científicas que se celebrarán a lo largo de 2011 y que, según mi criterio, pueden ser interesantes para estudiantes e investigadores de arqueología prehistórica en general y del Paleolítico medio y los Neandertales, en particular.

Esas nuevas tecnologías que nos vuelven locos

En primer lugar, entre el 3 y el 8 de Abril, se celebra un workshop de microarqueología en el Instituto Weizzman de Rehovot, Israel. Es una reunión científica especializada en todas esas técnicas de microanálisis que están revolucionando en nuestros días la investigación arqueológica: Fitolitos, analisis de residuos, radiocarbono, y ADN antiguo, entre otras.


Entre los organizadores he podido ver que está Dan Cabanes, uno de los autores del trabajo sobre las camas de pasto en el yacimiento neandertal de El Esquilleu (que fué revisado aquí). Por cierto que las inscripciones finalizan el 21 de Enero, así que los interesados deberían darse prisa.

El carbono radioactivo es tu mejor amigo


En el mismo mes de Abril, del 10 al 15, una de estas técnicas de análisis especializado, el radiocarbono (en concreto, la datación por Carbono-14) es el tema de un Symposium  celebrado en Pafos, Chipre.

Además del interés de la propia reunión (dicha técnica está avanzando a pasos forzados y empieza a ser viable datar al menos el final del Musteriense por radiocarbono) hay otro aliciente nada despreciable: sin  duda el Symposium se celebra en lo que las agencias de publicidad describirían como un "marco incomparable".  Por cierto que si alguien quisiera presentar una comunicación en este evento, apenas tiene unos días: El plazo termina el 17 de Enero.

Jóvenes con mucho que decir

Entre el 11 y el 14 de Mayo se celebra otra reunión, que puede ser de mucho interés para los estudiantes de las diversos grados relacionados con la arqueología y la prehistoria. Sobre todo para aquellos que se planteen seguir una carrera investigadora en el futuro. Me refiero a la cuarta edición de las JIA, o Jornadas de Jovenes Investigadores en Arqueología. Este congreso, que ha ido adquiriendo una dimensión internacional en las últimas ediciones, esta dedicado en exclusiva a los investigadores que están en una fase avanzada de su formación, pero sin ser Doctores.


Las JIA me parecen una iniciativa en la que cualquier investigador puede aprender muchísisimo, pero que resulta aún más útil a aquellos que están empezando. Permiten aprender de las experiencias e iniciativas de otros estudiantes, en una situación similar a la propia (o un poco más avanzada, en todo caso). Las IV JIA se celebran en la Universidad del Algarve, en Faro (Portugal), así que los jovenes investigadores peninsulares no tienen excusa para no acudir.

La Bestia ;)

En Septiembre llega uno de los pesos pesados de los congresos: del 4 al 10 de Septiembre se celebra el congreso de la UISSP (acrónimo francés de Unión Internacional para las Ciencias Prehistóricas y Protohistóricas). Esta reunión se celebra en Brasil, en la Universidad Federal de Santa Catalina -en la ciudad de Florianópolis.


 Se trata de una gran reunión internacional a la que acuden los principales investigadores de numerosos campos científicos. Los interesados en los Neandertales y en el Paleolítico en general, pueden centrarse en varias sesiones específicas, de las que recomiendo la siguiente: Going beyond Stone Tools: The other signs of Paleolithic Transitions. 

Carnivore Vs. Hominid... Fight!

Por último, pero no menos importante, entre los días 25 y 27 de Octubre de 2011 tendrá lugar un congreso sobre las Interacciones Homínidos-Carnívoros en el Pleistoceno, un tema de gran interés para los investigadores de los Neandertales, que por cierto también se ha comentado en varios posts de este blog (aquí y aquí).


 Es un congreso internacional, de nuevo cuño, y se celebra en Tarragona, España. Lo organizan, entre otros, Jordi Rosell (IPHES y Universitat Rovira i Virgili) y Enrique Baquedano (Museo Arqueológico regional de Madrid).

miércoles, 5 de enero de 2011

Infancia, género y aprendizaje (en clave Neandertal)

ResearchBlogging.org
A modo de introducción del rollo que sigue...

Retomo por fin el blog con una entrada que, si bien no es de rabiosa actualidad, espero resulte interesante o, al menos, de lectura entretenida. No será un post denso ni técnico (al menos, esa es mi intención) pero si que será largo, así que recomiendo buscar un rato libre, prepararse un cafetito y acomodarse en la silla antes de la lectura ;)

En esta nota hago el análisis, crítica y resumen de un artículo de Dick Stapert, publicado en 2007, que trata sobre la talla lítica por parte de niños neandertales. Es un trabajo publicado en la revista PalArch's Journal of Archaeology of Northwest Europe. Es una investigación innovadora y valiosa, aunque con algunos "peros" importantes, que explicaré más adelante.


Por otra parte, hay una afirmación particular del artículo de Stapert, que me da pie a introducir (y discutir) ciertas cuestiones de historiografía y género (estereotipos, prejuicios, división sexual del trabajo). Lo haré a partir de un gran artículo de Kathryn Weedman Arthur sobre mujeres y talla lítica, de reciente publicación (2010).  

Infancia neandertal: ¿Tan mal lo tenían?  

El artículo de Dick Stapert comienza haciendo un breve balance sobre lo que sabemos de la infancia en las poblaciones neandertales. Presenta un panorama general de altísima mortalidad infantil, y numerosos problemas de salud y supervivencia. Mi impresión global de dicha introducción es que se exageran de manera gratuita las "malvivencias" neandertales, como un valle de lágrimas y dolor. Y creo saber de donde viene esa concepción.

Una buena parte de la imagen viene de la propia naturaleza de la evidencia estudiada. Al fin y al cabo, no son otra cosa que restos óseos de niños neandertales, que murieron en esa etapa temprana de su desarrollo.

Otra parte de la explicación pasa por falta de referentes demográficos fiables, tanto para las propias poblaciones neandertales, como para cualquier otra población humana arcaica (del Pleistoceno medio). Es decir, no hay nada con lo que podamos comparar los escasos datos que tenemos. Por eso, cualquier tasa de mortalidad infantil, prevalencia de la enfermedad, supervivencia, etc... es especulativa, dado que no conocemos estructuras o tamaños de población reales para dichas sociedades.

Y por último, creo que hay -en la introducción del autor- un poco de "mito del progreso" y de las incapacidades neandertales: En mi opinión, el razonamiento implícito es este: las sociedades han avanzado y han ido mejorando a lo largo de la historia, sobre todo en ese tipo de cosas (como la mortalidad infantil). Y por lo tanto, es "lógico" que en las sociedades de unos homínidos tan primitivos como los neandertales, los índices de mortalidad sean excepcionalmente altos.

Sin embargo, esa idea se contradice con la información real que tenemos, por ejemplo, para periodos de la Edad Media europea, etapa en la que se conoce bastante bien la estructura y tamaño de las poblaciones. Pues bien, se sabe que la mortalidad en el parto (e infantil en general) era mucho más alta en determinadas regiones y epocas medievales, que entre los cazadores-recolectores actuales y sub-actuales, que han sido estudiados por etnógrafos y antropólogos.
  
¿Significa esto que la imagen de una vida durísima de los neandertales, al límite de la supervivencia, marcada por la enfermedad y por la muerte en la infancia, es incorrecta? Bueno, no necesariamente. Lo que quiero resaltar es que: 1) toda información es relativa a su contexto -no tiene, por ejemplo, sentido comparar sin más los registros especulativos de los neandertales con los datos reales de sociedades postindustriales; y 2) la ausencia de información no justifica presentar la especulación como información.

Pero volviendo al tema central del artículo de Stapert, lo que el autor aborda es el estudio del aprendizaje de la talla lítica, es decir la transmisión de los conocimientos técnicos y de la propia práctica de trabajar la piedra, entre adultos y niños de las poblaciones neandertales.

Talla lítica y modelos de género: una cuestión abierta

En este punto se introduce la cuestión de género a la que me refería más arriba. Stapert afirma "Probably, they were mostly boys" ("probablemente, eran en su mayoría chicos" es decir, varones).

Para justificar esa afirmación, recurre a las estadísticas de un trabajo de Murdock y Provost (1973). En ese trabajo, de 73 sociedades tradicionales estudiadas, en 67 de ellas el trabajo de la piedra está vinculado preferentemente a los varones. Y, en concreto, la talla lítica casi nunca parece vinculada a las mujeres.
 
Esta linea de interpretación se trata de apuntalar con una referencia a los bifaces o hachas de mano: Stapert afirma que los bifaces fueron hechos y utilizados de manera prediminante por varones, dado que son hallados casi siempre de manera aislada, en -supuestos- "kill sites": lugares donde se abatieron las piezas de caza.

Sobre la vinculación del trabajo de la piedra en general a los varones, volveré más adelante, cuando me refiera al trabajo de K. Weedman Arthur que mencionaba al principio.

¿Bifaces de "machos"?

En cuanto a la cuestión de los bifaces hay un par de cosas que no quiero dejar pasar: Por una parte, la afirmación de Stapert se basa en -razonables pero inciertas- especulaciones sobre la división sexual del trabajo en las sociedades del Paleolítico medio (concretamente, en la idea de que los hombres cazaban y las mujeres no). Por tanto, el "dato" debería ser presentado en los terminos especulativos que corresponden, y no como un argumento para consolidar una afirmación del tipo "los niños neandertales que tallaban la piedra eran varones".

Y por otro lado, la idea de que los bifaces son abandonados de manera aislada en "kill sites", no tiene base en la evidencia arqueológica. Veamos esto en detalle: 

Por una parte, los bifaces del Paleolítico antiguo en general (inferior y medio) si que provienen, en su mayor parte, de hallazgos aislados. Pero esto sólo significa que carecen de contexto arqueológico y que no estaban en una cueva. Eso no nos permite interpretar -de ningún modo- que vengan de "kill sites". Más aún, sabiendo que los neandertales construían campamentos al aire libre como el de La Folie.

Y por otra parte, lo que no es cierto, es que en el Paleolítico Medio europeo (Musteriense, en sentido amplio), los bifaces provengan -mayoritariamente- de hallazgos sin contexto. Para esa cronología los bifaces provienen a menudo de lugares de ocupación en cuevas y abrigos, es decir, campamentos semi-permanentes o temporales, de muy diversa naturaleza.

En esos contextos, los bifaces se han asociado a tareas pesadas, de descuartizamiento y preparación de las piezas de caza, pero también a trabajos sobre madera y otros materiales. En general, los bifaces musterienses suelen interpretarse como unas herramientas multifuncionales, transportables, de buena durabilidad. Y que funcionan a veces como núcleos, para obtener lascas delgadas y cortantes.

Mujeres artesanas de la piedra

Una vez vista la debilidad del argumento que asocia bifaces, caza, y labor masculina para el Musteriense (y el Paleolítico medio europeo en general) volvamos a la asociación de talla lítica y varones para las sociedades de cazadores-recolectores. La cita que hace Stapert del trabajo de Murdock y Provost (1973) me pareció a priori bastante sólida -aunque un poco antigua.

Sin duda, ese tema no me habría llamado la atención si no hubiera estado leyendo en los mismos días un trabajo de Kathryn Weedman Arthur: Feminine Knowledge and Skill Reconsidered: Women and Flaked Stone Tools. Es un artículo muy sólido, que reune crítica historiográfica, información arqueométrica (estudio de materiales) e información sociológica y antropológica -obtenida de mujeres africanas que aún hoy trabajan la piedra.

El trabajo se estructura en dos grandes lineas complementarias: En primer lugar, Weedman Arthur critica la concepción sesgada, que asocia el trabajo de la piedra al hombre y al cazador, de manera exclusiva y monolítica. Tampoco es que la autora crea que no existe división sexual del trabajo, ni unos roles muy marcados para los sexos en las sociedades "tradicionales". Al contrario, en todo su trabajo queda bien claro que todas las sociedades, incluso las más simples, atribuyen diversos roles y trabajos a sus componentes, sobre todo en función del género.

Lo que defiende Weedman Arthur, en concreto, es que la asociación de industria lítica tallada y trabajo masculino, como algo universal entre los cazadores-recolectores, es más bien fruto de lugares comunes, ideología y prejuicios historiográficos, y no de hechos probados.

Para argumentar esta afirmación, la autora hace una extensa revisión de la bibliografía etnográfica. A partir de las referencias, la autora explica cómo desde finales del S. XIX y en las primeras décadas del siglo XX, las mujeres son descritas a menudo como habiles artesanas de la piedra. Sin embargo, en todos los casos la talla de la piedra era vista como una actividad en el extremo inferior de lo socialmente valioso y relevante, una actividad menor. Por lo tanto, las construcciones -muy sexistas- de la época sitúan a la mujer artesana de la piedra en ese marco de inferioridad.

Sin embargo, a partir de las décadas centrales del S. XX se produce un cambio importante en las visiones sobre la tecnología "primitiva", y aumenta el valor percibido de las industrias en piedra, como elemento para la reconstrucción de las sociedades del pasado. En los 60 y los 70, la bibliografía revela cómo los referentes cambian, para situar al hombre como el artesano socialmente valioso. Se asocia la talla con las tareas de caza (algo reservado al varón), y con los elementos de prestigio masculino (puntas de armas, objetos de intercambio, etc). Para la autora, esto se explica mejor como fruto de nuestras propias estructuras mentales y etnocentrismo occidental, y no como deducción de las observaciones sobre otras sociedades. 

Un dato interesante señalado por Weedman Arthur es que, aunque en la observación etnográfica es muy común identificar mujeres y trabajo de la piel, los arqueólogos y etnoarqueólogos fallan a la hora de relacionar ese hecho con el extenso utillaje de raspadores y raederas, propio de todo el Paleolítico.

Las artesanas Konso de la talla lítica y el trabajo de la piel

El otro pilar del artículo de Weedman Arthur es el estudio de los trabajos de talla que realizan las mujeres Konso (del sur de Etiopía). El estudio se lleva a cabo a partir tanto de los propios materiales etnoarqueológicos (las piezas talladas, nucleos, etc) como del registro etnográfico (entrevistas y recogida de datos). La conclusión de la autora es que se trata de una actividad especializada, con una producción compleja que va desde la obtención de la materia prima en canteras específicas (cuyo conocimiento se mantiene dentro del grupo familiar) hasta el abandono -tras el uso y reavivado extensivo- de las herramientas.

Mujer Konso -Sayete Pochatko- extrayendo cuarzo de una cantera lítica
  (tomado de Weedman Arthur, 2010)

La producción se focaliza en fabricar raspadores, con los que se trabaja la piel. Además implica procesos tecnicos complejos: en especial, un tratamiento térmico cuidadoso de las materias primas, para mejorar su respuesta durante la talla. 

La talla lítica de las mujeres Konso es también una tradición transmitida a las descendientes femeninas de la artesana (hijas, nietas o sobrinas), que se aprende en distintas fases desde los ocho hasta los dieciocho años, e incluye conocimientos sobre la preparación de enmangues, y de resinas para fijar los raspadores.

 Mujer konso -Turmala Umala- trabajando un raspador por percusión 
directa mientras su hija observa (tomado de Weedman Arthur, 2010)

La conclusión final de Weedman Arthur es que la tecnología lítica de las mujeres Konso demuestra que pueden existir modelos económico-sociales de género, (y, por tanto, ideologías de las sociedades "primitivas"), que no respondan al modelo estricto de "el hombre cazador" y "la mujer recolectora".

Re-enter the Neandertal...

Volviendo a los niños neandertales y la talla lítica, cómo se podrá entender después de revisar el trabajo de Weedman Arthur, no queda más remedio que poner en seria cuarentena las afirmaciones de Stapert sobre lo "probable" de la vinculación exclusiva de varones y trabajo de la piedra.

El resto del trabajo de Stapert, no obstante, es mucho más salvable. Su estrategia se basa en identificar los elementos que pueden señalar la presencia de niños entre los talladores: Un primer grupo de evidencias (el más importante) se basa en encontrar trazas de la falta de habilidad y de conocimientos técnicos en un tallador o artesano de la piedra, a partir de las herramientas producidas y los núcleos descartados. Para ello, recurre a los programas experimentales de Shelley (1990), quien identificó tres "errores" tipicos en los núcleos trabajados por principiantes y aprendices de talla: (1) fracturas/reflejados, (2) reflejados escalonados, y (3) golpeo repetitivo en lugares donde es imposible obtener una lasca.

Datos del programa experimental de Shelley (1990) sobre errores 
de aprendizaje en la talla -presentados por Stapert (2007)

De estos errores, el primero puede suceder incluso al tallador experto (aunque con menos frecuencia) y el último es típico de los principiantes (y casi nunca se produce entre los expertos). A partir de esas categorías de errores, Stapert analiza los materiales del Paleolítico medio de la cantera de sílex de Maastricht-Belvédère (De Loecker, 2006). Su análisis concluye que los materiales de la localización K de esa cantera son una producción realizada por talladores inexpertos, en proceso de aprendizaje (es decir, niños neandertales).

 Problemas/accidentes de talla en Maastricht-Belvédere, según Stapert (2007)

Aunque la explicación de Stapert es coherente, y algunos elementos parecen bastante irrefutables (cómo la presencia de impactos en angulos imposibles para la talla, y de reflejados escalonados) existe un elemento de cautela que sugiere la necesidad de profundizar más en el estudio de esos materiales. Me refiero a la interpretación expresa de De Loecker, que ha estudiado también todos esos materiales, y afirma que los restos líticos de la localización K se explican cómo descartes de núcleos iniciados, que resultaron de mala calidad para la talla.    

Después del ejemplo de Maastricht-Belvédère, el autor presenta otros posibles trabajos de aprendices, en mi opinión mucho menos verosímiles.

Al ser piezas individuales y aisladas, que vienen de varios yacimientos holandeses, no es posible valorar si responden a una lógica de talla presente en el conjunto del utillaje. No se puede comprobar, por tanto, si se corresponden con lo que Stapert piensa que son: útiles tallados por aprendices inexpertos. Esta parte del trabajo remite a un error típico que cometemos a veces los prehistoriadores. Me refiero a querer cimentar la interpretación por "peso": Es decir, por acumulación de posibles evidencias... aunque no sean muy sólidas.

Esta estrategia suele ser un error, y a menudo produce el efecto contrario al deseado. En general, es mejor quedarse con los casos más claros y que se comprenden mejor, y no tratar de acumular ejemplos de casos "posibles", "hipotéticos" y "dudosos". En ese sentido, el resto de materiales presentados por Stapert no tienen la solidez de los materiales de Maastricht-Belvédère. Y me parece que "coger cosas de aquí y allá" no es una buena estrategia, si buscas identificar el trabajo de los niños/aprendices de talla, entre las producciones de los artesanos neandertales.

Balance y conclusiones

Como he dedicado mucho de esta revisión a criticar los aspectos menos sólidos del trabajo de Stapert, voy a tratar de centrarme en sus virtudes, a la hora de hacer balance. Un aspecto importante es lo novedoso de este trabajo, al menos para el Paleolítico medio. Stapert demuestra que, ni con mucho, está todo dicho en el estudio de la tecnología y la producción lítica.

Además, el trabajo del holandés es un enfoque que, de consolidarse, permitiría abordar cuestiones fundamentales de la organización y la propia naturaleza de las sociedades neandertales, como los modos de transmisión de la cultura inmaterial (conocimientos técnicos, en este caso).

Y por último, me parece muy positivo y adecuado el recurso a los referentes experimentales (los trabajos de Shelley) como elemento de comparación y contraste con el material arqueológico. De esa forma, los resultados de un programa experimental controlado permiten aportar nueva luz, y formular nuevas hipótesis, sobre la naturaleza de las evidencias arqueológicas.

Nota: El artículo de Kathryn Weedman Arthur, al que hago referencia extensa en el texto, también recibió hace unos meses una revisión crítica favorable por parte del arqueólogo Julien-Riel Salvatore, en su blog.

Referencia de Research Blogging:

Dick Stapert (2007). Neanderthal children and their flints PalArch’s Journal of Archaeology of Northwest Europe, 1 (2), 16-39

Bibligrafía adicional

De Loecker, D. (2006): Beyond the Site: The Saalian Archaeological Record at Maastricht-Belvédère, The Netherlands. 300p. Analecta Praehistorica Leidensia 35/36, University of Leiden

Murdock, C. P. y Provost, C. (1973): Factors in the Division of Labor By Sex: A Cross-Cultural Analysis. Ethnology Vol. 12, No. 2: 203-22. Stable URL: http://www.jstor.org/stable/3773347

Shelley, P. H. (1990): Variation in Lithic Assemblages: An Experiment. Journal of Field Archaeology, Volume 17: 187-193. DOI: 10.1179/009346990791548349

Weedman Arthur, K (2010): Feminine Knowledge and Skill Reconsidered: Women and Flaked Stone Tools. American Anthropologist, 112: 228–243. doi: 10.1111/j.1548-1433.2010.01222.x

jueves, 25 de noviembre de 2010

Grotte du Renne, o la estadística inadecuada

ResearchBlogging.org
Me ha llevado tiempo pero...

Por fin abordo la crítica de un artículo, publicado en PNAS este mes de Noviembre (disponible online para usuarios registrados, desde el 19 de Octubre). El texto trata sobre la secuencia de Grotte-du-Renne (Francia) y pone en entredicho la integridad de su estratigrafía. Es decir, propone que los materiales pueden estar mezclados o desplazados en la dimensión horizontal.

Paisaje de Arcy-sur-Cure donde se halla la Grotte-du-Renne

Esa no es una afirmación baladí, ya que los niveles Chatelperronienses de dicha cueva han dado una importante industria ósea asociada con poblaciones Neandertales, y también colgantes y otros objetos de adorno, de tipo simbólico. He tratado ese tema aquí, y aquí - por si alquien quiere refrescar la memoria.

Objetos de Grotte-du-Renne en relación al plano y los niveles (Zilhao, 2008)

No es, por cierto, la única cueva con niveles Chatelperronienses en los que aparecen elementos simbólicos (también están Quinçay, Saint-Cesaire y Caune de Belvis, con ciertas dudas esta última). Pero Grotte-du-Renne es uno de los conjuntos más claros y abundantes, tanto en colgantes como en industria ósea.

Materiales de la Grotte du Renne (Higham et al. 2010; Foto de M. Vahaeren)

En el artículo al me refería al principio los autores concluyen que: sus resultados ponen en entredicho la integridad estratigráfica de los niveles chatelperronienses. Y, por ello, según su criterio, no se puede asegurar que los ornamentos de dichos estratos estén realmente asociados a los Neandertales.

Desde que recibí el texto de este artículo, a mediados de Octubre, le he dedicado cierta cantidad de tiempo (cuando me ha sido posible) para tratar de analizarlo en detalle y madurar mi opinión al respecto. He aislado y considerado los distintos elementos del proceso de construcción de las inferencias de los autores. Dichos elementos son, de manera condensada, los siguientes:
  1. El procesado de los materiales, datados por la técnica del Carbono-14.
  2. Los presupuestos arqueológicos y estratigráficos básicos del problema abordado.
  3. Los resultados de las dataciones sensu estricto.
  4. Y, por último, la aplicación de un modelo estadístico para juzgar la integridad de la secuencia, en razón de las dataciones de Carbono-14. 
Bueno y, ¿donde está el fallo?

Mi conclusión, en último término, es que el trabajo es muy válido en los puntos 1 a 3, pero fracasa de manera rotunda en el cuarto punto. En concreto, en el encaje del punto cuatro con los tres anteriores. Sus resultados no son válidos, porque se basa en una serie de asunciones erróneas.

En realidad creo que los resultados son contradictorios con los propios datos per se, desde una interpretación razonada de las evidencias presentadas (las dataciones de Carbono-14), y en el contexto de las investigaciones arqueológicas sobre el OIS3 (periodo crono-climático en el que se centra el estudio).

Habría muchas cuestiones que matizar, en cuanto a los procedimientos estadísticos utilizados para el trabajo. Teniendo en cuenta el tipo de datos manejados y las características de sus distribuciones, considero que el modelo propuesto quizás adolece de un exceso de "entusiasmo tecnicista", un tanto oscurecedor de los datos, que no es infrecuente en este tipo de publicaciones. Lo que quiero decir es que existen, de hecho, pruebas robustas y sencillas para abordar los mismos problemas, dentro de los procedimientos estadísticos más conocidos.

Pero entrar en esos detalles requeriría alargar esta entrada todavía más, algo que no es, realmente, aceptable. Además, existen problemas más evidentes en el artículo, al margen de las sutilezas de la estadística.

El problema más grave es que el artículo falla al no considerar una hipótesis nula que debería ser obvia. La enunciaré, a mi manera, con las siguientes palabras:

Las dataciones por Carbono-14, para la etapa considerada, carecen de la precisión y fiabilidad necesaria para juzgar (de manera precisa y fiable) la integridad estratigráfica de la secuencia de la que provienen.

Sería necesario rechazar esta hipótesis nula para poder continuar con todo el proceso de investigación. Si no se puede probar que lo que dice esa frase es incorrecto, el resto del tratamiento de los datos carece de todo sentido.

Si, por el contrario, se consigue rechazar esta hipótesis, o bien con métodos estadísticos, o bien con un razonamiento robusto basado en evidencias, entonces tendría sentido asumir la hipótesis alternativa: Que las dataciones por Carbono-14 si tienen la fiabilidad y precisión suficiente para juzgar  (de manera precisa y fiable) la integridad estratigráfica de la secuencia de la que provienen.

Volviendo al artículo, cabe preguntarse como abordan y solucionan esta cuestión fundamental los autores del mismo. Mi sorpresa ha sido que, de hecho, no aparece considerada como tal, ni el el texto principal ni tampoco en los materiales complementarios. Se da por hecho que las dataciones por Carbono-14 tienen una fiabilidad y una precisión suficiente para juzgar la integridad de la estratigrafía. Esta circunstancia no permite dar apenas fiabilidad a los resultados del estudio. 

Por otro lado, los autores presentan una serie de factores que, aunque no se ennumeran como tales, parece que son sus argumentos para justificar su "fe" en la precisión y fiabilidad de las dataciones de Carbono-14, en relación a los objetivos de la investigación:
 
· Un método relativamente nuevo de limpieza de las muestras ("ultrafiltración") que supone en teoría una mejora cualitativa en la precisión y fiabilidad de las fechas.

· El recurso a un número grande de dataciones individuales, para obtener más detalle estadístico sobre los intervalos cronológicos representados por los distintos niveles.

· El uso de la calibración de las fechas radiocarbónicas para pasarlas a fechas calendáricas, que -en teoría- mejora su encuadre y afina la comparación.

· Las cualidades intrínsecas del modelo estadístico usado para procesar los datos. 

La pregunta que tenemos que hacernos aquí es: ¿Esos argumentos de los autores se pueden considerar válidos, y por tanto, justificarían -al menos en parte- rechazar la hipótesis nula? Veamoslos uno por uno. 

¿La ultrafiltración es tan maravillosa? 

En cuanto al método de la "ultrafiltración", es indudable que parece ofrecer ciertas ventajas en términos globales. Y, probablemente, suponga grandes mejoras para la datación en otros periodos y a otras escalas. Pero dicha ventaja se difumina al estudiar la Grotte-du-Renne. Esto se puede comprobar de dos formas: 
  1. Cotejando la tabla 1 del artículo (muestras que no dieron dataciones por distintos motivos) con la tabla 2 (muestras datadas): De dicha comparación se puede deducir que la proporción de muestras de las que no se obtuvieron dataciones es muy alta (19 de 50, es decir un 38%). Son muchas, incluso para un yacimiento del OIS 3. Esto significa que o bien la técnica no supone ninguna ventaja respecto a los protocolos de limpieza anteriores (para éstas muestras, al menos) o bien que los materiales arqueológicos datados -los objetos- son problematicos para este tipo de análisis (fueron, por tanto, mal escogidos).
  2. Cotejando la precisión de los resultados de las nuevas dataciones con las ya existentes para esa misma secuencia. Esto se puede hacer comparando las medias y las desvaciones estándar de las fechas. En el artículo, hay que comparar los resultados de la tabla 2 con los resultados que aparecen en el material suplementario (Figura S1), referidos a las dataciones que ya se conocían para la Grotte-du-Renne. El resultado de esta comparación (que podéis corroborar armados de calculadora y paciencia) es, por un lado, que apenas existen diferencias significativas en las desviaciones estándar de cada grupo de fechas. Y, por otro lado, si que parece haber diferencia en cuanto a las medias, que son más coherentes y ajustadas, dentro de cada nivel,  para el nuevo estudio (no es necesaria estadística avanzada: la del "Excel" basta para probar eso). Y por cierto que es interesante retener esa idea: que en el nuevo "set" de dataciones para Grotte-du-Renne, las medias de las fechas fortalecen la idea de la integridad y la homogeneidad de los niveles, respecto a los datos anteriores, y no al revés.  
Por tanto, en lo que se refiere a este caso y este yacimiento, la única ninguna evidencia de que la "ultrafiltración" suponga una mejora cualitativa o cuantitativa en las dataciones, sirve en realidad para sugerir que no hay problemas estratigráficos reales en la secuencia. 

¡Más fechas, es la guerra!

En lo que se refiere al segundo argumento, el uso de un número grande de dataciones para caracterizar mejor los niveles, resulta un tanto contradictorio. Por un lado, el número de dataciones aportado "ex novo" (31) apenas es superior al de las dataciones ya existentes (27). Con ese dato, hay que concluir que la cantidad, de por sí, no es un gran argumento. Más aún, cuando los autores admiten que las dataciones con "ultrafiltración" no son directamente comparables a las que no usaron ese protocolo en el pasado (al menos para esta antiguedad).

En lo que se refiere a la calibración de las fechas de Carbono-14, todo el modelo propuesto por los autores descansa en asumir que las fechas calibradas son suficientemente fiables, en términos estadísticos, como para construir con ellas su modelo, y -sobre todo- para juzgar la posición estratigráfica de los objetos datados. Esta asunción de los autores es incorrecta. En concreto, por (1) la naturaleza de las dataciones de Carbono-14 y (2) por la sección de la curva de calibración en la cronología que estudian, cercana al límite real de la técnica de datación por Carbono-14.

Lo que es una datación de radiocarbono y lo que no.

En cuanto a la naturaleza de las dataciones de Carbono-14, se pasa de puntillas -hasta cierto punto- sobre el hecho de que la datación se expresa como un intervalo de probabilidad (media + desviación estándar de una población normal) dentro del cual hay una probabilidad del 68% de que "caiga" la fecha "real", en escala radiocarbónica. Pero esa fecha "real" puede ser cualquier punto del intervalo, no existe ninguna razón estadística para que sea la media.

Y, si se dobla la desviación estándar, multiplicando por dos el intervalo considerado, la probabilidad de que la fecha real "caiga" dentro de ese intervalo es del 95%. Pero, de nuevo, la fecha real puede estar en cualquier punto. Así, cuando se calibra una datación, se transforma un intervalo de probabilidad (a 1 o 2 desviaciones estándar) de una a otra escala, pero no se calibra una fecha real, porque la fecha real nunca se sabe cual es. Sólo se infiere que hay un 68% de que la fecha real esté dentro de una desviación estándar, y un 95% de que esté dentro de dos desviaciones estándar.

Los bayesianos esos.

Ese problema de las dataciones y su naturaleza reconozco que es "soslayable", y enlaza con el punto cuarto, las características intrínsecas del modelo estadístico utilizado: En ese aspecto lo cierto es que tampoco es tan grave abstraerse lo suficiente -como hacen los autores- como para:

-Utilizar el modelo estadístico elegido, cuyo uso ha sido explicado por C. Bronk Rampsey -uno de los autores del trabajo- en un artículo de Radiocarbon, y que en principio no  tendría porqué funcionar mal con intervalos de probabilidad.

- Considerar como una fecha real (y por tanto, adjudicable a un objeto en una secuencia estratigráfica) lo que es -solamente- un intervalo de probabilidad.

Es, por decirlo así, un "error asumible".

Tu calibra lo que quieras, pero comprueba la curva antes de creértelo.

Pero el otro problema es mucho más grave. Me refiero a aceptar que la calibración supone una mejora en la caracterización de estas dataciones (en términos estadísticos y probabilisticos) cuando es al contrario.

Si fueran dataciones Neolíticas, o de la Edad Media, por ejemplo, con las magníficas curvas de calibración que hay para esos periodos, corregidas con dendrocronología, etc... entonces la asunción de los autores habría sido la correcta.

Pero para el OIS3, y dada la morfología del detalle de su curva de calibración (en la que abundan las irregularidades, y escasean los puntos calibrados sobre los que se construye la linea), dicha asunción no es aceptable.

La calibración sirve para aproximar cada datación a una escala calendárica "real". Así, una a una, y para comparaciones "gruesas", la calibración de fechas tan antiguas sí es útil. Pero no es aceptable que se asuma el sesgo introducido por la imprecisión de la curva de calibración y se utilicen dichas fechas calibradas, como elementos básicos de un modelo estadístico.

Cerrando el tema.

Por lo tanto, y a modo de conclusión, me gustaría decir que me parece un buen trabajo estropeado por un mal encaje de premisas, método y conclusiones. Y, en mi opinión, ese desencuentro se entiende mejor en el marco de la obsesión, por parte de determinados modelos de las incapacidades Neandertales, de poner en cuestión la estratigrafía de la Grotte-du-Renne, cuya evidencia arqueológica es del todo incompatible con dichas propuestas.

Al contrario de lo que concluyen los autores del trabajo, las nuevas dataciones por Carbono-14 obtenidas para la Grotte-du-Renne refuerzan -en mi opinión- la idea de integridad de los niveles y robustez de la secuencia arqueológica datada.

El modelo estadístico expuesto en el artículo, como he explicado, no tiene en cuenta la hipótesis nula inicial, lo cual es un error de bulto. E invalida el resto de los procedimientos y hace irrelevantes las conclusiones de los autores. En todo caso, y en mi opinión, los resultados del modelo estadístico planteado por los autores estarían reflejando los limites reales y las imprecisiones y errores de la datación por Carbono-14, y no unos problemas putativos de la secuencia estratigráfica.

Referencia:

Higham T, Jacobi R, Julien M, David F, Basell L, Wood R, Davies W, & Ramsey CB (2010). Chronology of the Grotte du Renne (France) and implications for the context of ornaments and human remains within the Chatelperronian. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America PMID: 20956292

Referencias adicionales en web: 

Para más información sobre las dataciones por radiocarbono podeis consultar la página "radiocarbon WEB-info" y la revista Radiocarbon, aunque para no iniciados quizás sea mejor empezar por la entrada de Wikipedia en inglés. 

Para explorar el tema de la precisión/imprecisión de las curvas de calibración del Carbono-14, se puede visitar la página de Calpal (podéis descargaros el programa, las curvas de calibración -no todas- y los manuales). También es de gran interés el detallado artículo sobre la curva de calibración Intcal2009, usada en el artículo de la Grotte-du-Renne. Recomiendo sobre todo consultar cómo se construyen las curvas para periodos antiguos (cuantos puntos se usan, cómo se crean las curvas, etc..).

  Colgantes de Grotte-du-Renne (Zilhao, 2008)

La bibliografía clásica sobre Grotte-du-Renne incluye las memorias de excavación originales (en Gallia Préhistorie), así como trabajos de White, d'Errico y Zilhao.

EDITADO 29/11/10: Me han hecho notar que el trabajo de las dataciones de Grotte-du-Renne, tiene otro error, que no es aceptable en términos estadísticos. Se trata de una cuestión de muestreo. A ver si lo explico bien: El nivel X (Chatelperroniense) concentra casi todas las nuevas dataciones. Tiene más del triple (16) que el siguiente nivel en número de fechas (el nivel VII, con 5). Y el resto de niveles tiene poquísimas (3, 2 o 1). Y este hecho (bastante evidente), no es considerado en el modelo. De ese modo, a la hora de tratar de juzgar las supuestas inconsistencias estratigráficas (algo que, como ya hemos dicho, tampoco tiene mucho sentido) es todavía más erróneo intentar hacerlo con datos tan dispares como estos, en terminos de muestreo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Humanos y Paleofreaks ;)

Un brevísima entrada para recomendaros un post de Paleofreak en su blog, en el que dá, con un par de pinceladas maestras, una explicación cuasi-perfecta sobre las terminologías (Neandertal, Cromañón, Homo sapiens, Humanos Anatómicamente Modernos...) para usar en periodismo y divulgación. Chapó.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Würm: Un juego de rol con Neandertales

Hoy un post mucho más ligero que las últimas entregas ;)

Quería compartír aquí un reciente descubrimiento, la existencia de un juego de rol llamado Würm en el que aparecen, como protagonistas de excepción, los Neandertales. Se trata de un juego de rol de mesa, no de un videojuego de rol, y está dentro de una categoría que podríamos llamar juegos indie o amateur, que son en esencia obras autoeditadas por sus creadores.

Si estas leyendo este post y no sabes qué es un juego de rol de mesa, recomiendo esta entrada de la Wikipedia donde queda bastante bien explicado. Hecha esta breve disgresión explicativa, sigamos con el tema.

Würm es un caso interesante: Es una obra amateur, autoeditada y disponible en forma de PDFs gratuitos en internet. Pero, a la vez es obra de Emmanuel Roudier, un artista francés, ilustrador científico y dibujante de comic (es el autor de la serie de comic "Neandertal"). Y, debido a quién es su creador, el juego de rol Würm cuenta con un arte de calidad excepcional, que además está perfectamente adaptado a los estándares de la divulgación científica.

El título de este juego de rol hace referencia a la glaciación del mismo nombre (Würm), también conocida como Wisconiense, que fue el último periodo glaciar que ha sufrido (¡de momento!) la Tierra. El juego se ambienta en un genérico "hace unos 35.000 años". En cuanto al tema, el juego de rol Würm se basa, en esencia, en los datos arqueológicos que se conocen para ese periodo, conocido también como la Transición del Paleolítico medio al superior.

A dicha base empírica se añaden ciertas interpretaciones y extrapolaciones del autor, para dar más "cuerpo" y verosimilitud a la ambientación. Para ésto último Roudier se basa en referentes etnográficos de cazadores-recolectores, y en las interpretaciones hechas por especialistas de las formas culturales del Paleolítico (el simbolismo, las creencias, las relaciones sociales, etc).

En el juego, los Neandertales son una de las "gentes" que viven e interactúan en el mundo de la Era Glaciar. Aparece su denominación científica a modo informativo, Homo (sapiens) neanderthalensis, y tienen un apodo dentro del juego, "los Hombres-oso". Por su parte, los Humanos Anatómicamente Modernos aparecen también, como Homo sapiens sapiens, apodados "los Hombres-largos".

A lo largo del manual básico del juego y de los suplementos del mismo se detalla con notable exactitud toda clase de información sobre la fauna y la flora, las culturas humanas, y en general la vida en el mundo de la glaciación.

Otro aspecto digno de mención es que además de las ilustraciones de Roudier, los suplementos de Würm traen imágenes creadas por otros notables dibujantes e ilustradores científicos y de divulgación, Eric Le Brun y Florent Rivère.

En resumen, una obra muy recomendable si lees francés. Vale la pena tanto si te gustan los juegos de rol como si buscas una lectura amena y divulgativa sobre la vida en el Paleolítico, o por el simple disfrute de las ilustraciones de tan notables artistas.

Ahora mismo hay una suscripción abierta, de tipo "print on demand", para la publicación física del juego en formato "edición de coleccionista", con tapa dura, papel de calidad, ilustraciones a color, etc. La información al respecto aquí.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Teoría de Construcción de Nichos y la transición del Paleolítico medio al superior: el caso italiano

ResearchBlogging.org
El que avisa no es traidor ;)

Este será un post bastante denso, espesito, sobre teoría y práctica en la arqueología del Pleistoceno.

Retomo el blog con la revisión crítica de un artículo que he encontrado muy interesante. Se trata de un trabajo de Julien Riel-Salvatore, un paper teórico y de síntesis, de bastante calado, sobre la llamada "transición" entre el Paleolítico medio y el superior.

Riel-Salvatore se centra en la Península Itálica y propone un modelo de corte evolucionista y adaptativo, con algunos aspectos que me parecen de particular interés. En concreto:

En primer lugar el planteamiento que propone aúna de manera dinámica aspectos ecológicos, de comportamiento ("culturales", en cierto sentido), y bioevolutivos.

En segundo lugar, mantiene una visión imparcial, basada en la evidencia (o la ausencia de ella), y de sentido común, en lo referido a la tan manida y problemática identificación de culturas y especies humanas (p.e. "modernos"-Protoauriñaciense vs. Neandertales-Uluzziense).

Y, por último, propone un modelo que, si bien no comparto, debo reconocer que permite analizar a las poblaciones Pleistocenas de la Península itálica como cazadores-recolectores, con una única serie de criterios aplicables a todas ellas. Y eso es, además de una refrescante novedad, una manera inteligente de evitar el típico doble rasero con el que se suelen estudiar las poblaciones de neandertales y "modernos".

Crítica de las explicaciones monolíticas

El artículo critica, en sus primeros epígrafes, la ilusión de que la "transición" entre el Paleolítico medio y superior pueda explicarse con un único y gran fetiche explicativo (lo que el autor denomina prime movers) a escala continental. Los prime movers propuestos por muchos investigadores suelen ser o bien causas biológicas, o bien mecanismos culturales. O, en algunos casos, causas climáticas y medioambientales. La crítica de Riel-Salvatore señala que, en cada paradigma monolítico, se elige una sola de esas explicaciones, dejando las otras como irrelevantes o, como él las llama, epifenoménicas.

Dentro de los modelos que rechaza, hay uno que vale la pena especificar: La idea de que la "transición" entre el Paleolítico medio y superior se pueda entender como una Revolución (idea presente en Mellars et al., 2007). Hay que comprender que Riel-Salvatore entiende una revolución en términos evolucionistas estrictos, ya que es su paradigma, el esquema dentro del que se mueve. Por lo tanto, su crítica a la idea de una Revolución en la "transición" va en ese sentido: Para el autor, si no hay un crecimiento demográfico importante que demuestre que la Revolución ha supuesto una clara ventaja adaptativa para la población, no hay tal revolución.

"In sum, the available demographic data for the transition interval indicate that, at present, it can only be considered revolutionary by analogy to the Neolithic and Urban Revolutions". 

Por mi parte, aunque comparto la afirmación de que en la "transición" no hay más "revolución" que en otros periodos (p. e. los milenios posteriores), tampoco creo que el concepto de revolución sea evaluable en esos términos elementales de inputs demográficos.

Si las explicaciones no sirven por separado, júntalas.

La idea del autor es elegante y relativamente sencilla: Los prime movers o explicaciones monolíticas fracasan porque no integran en la explicación los distintos factores que concurren para producir los cambios que se perciben en el registro arqueológico.

Para Riel-Salvatore, desde una visión evolutiva-adaptativa, los cambios relevantes en las culturas arqueológicas sólo son aquellos que sirven a fines evolutivos. Es decir, que permiten mejorar la forma de adaptarse al medio-ambiente y, en último término, provocan el "progreso" de la especie en términos de supervivencia y demografía.

En ese sentido, el autor integra los tres fetiches explicativos favoritos para la "transición": El clima, los cambios en el comportamiento, y los cambios bioevolutivos.

Estos tres factores interactúan de manera dinámica (de forma que sus relaciones e influencias mutuas cambian a lo largo del tiempo). En conjunto, componen una serie de sistemas de "herencia interrelacionada", que determinan también lo que sucederá en los periodos posteriores.

Por lo tanto, la solución pasa por encontrar un modelo que permita aunar de manera dinámica esos tres aspectos, y la propuesta de Riel-Salvatore es la NTC: Niche Construction Theory (Odling-Smee et al., 2003), lo que podríamos traducir como Teoría de la Construcción de Nichos. Es una teoría originada en la biología evolutiva, que propone que la evolución de los organismos se explica en función de la interacción de esos tres factores a lo largo del tiempo: Comportamiento, biología y medioambiente.

"Thus, NTC highlights the dynamic, often unstable interplay between these three domains of inheritance as the principal evolutionary pathway that directs the evolutionary history of a species and its wider ecosystemic context".


Niche Construction Theory y Neandertales
 
En este punto, el autor enumera una serie de rasgos que denomina comportamientos de construcción de nichos por parte de los Neandertales: Caza selectiva de ungulados, obtención sistemática de pequeños animales como suplemento de la dieta, ocupación de nuevos biotopos (montañas), explotación estacional de distintos gradientes de altitud, aportación de material lítico a lugares de referencia, patrones de movilidad flexibles, uso controlado del fuego, armamento de caza a corta distancia, transporte ocasional de material lítico a larga distancia, y recogida de vegetales para varios usos.

Estos rasgos hay que entenderlos también en los términos evolutivos con los que funcionan este tipo de explicaciones: Es decir, se entiende la construcción de nichos como el conjunto de las facetas del comportamiento humano que son seleccionadas -en términos evolutivos- gracias a que ayudan a las poblaciones a sobrevivir y a crecer. O dicho de otro modo, las facetas que son más eficientes.

Los rasgos enumerados, por otro lado, reflejan un cambio en la conceptualización de los neandertales, que se ha producido en los últimos años. Ahora, se entiende a estas poblaciones como plenamente humanas en el sentido de sus capacidades y (al menos) su organización económica y subsistencial.  Y esa nueva comprensión permite, sin mayores problemas, aplicar una metodología única para estudiar a "modernos" y Neandertales como cazadores-recolectores del Pleistoceno, evitando así el doble rasero o a  priori que significaría presuponer lo contrario.

Sin embargo, debo criticar dos de los aspectos que menciona Riel-Salvatore por ser, en mi experiencia, fruto de lugares comunes sobre las poblaciones neandertales. En primer lugar, la cuestión del armamento a "corta distancia". Existen pruebas razonablemente sólidas de la existencia de caza a "larga distancia" (uso de proyectiles) desde los inicios del Paleolítico medio europeo (Thieme, 1997), y es un tema que he tratado en varios posts de este blog (como éste). En ese sentido, recomiendo un artículo de Ríos Garaizar (2008) sobre el tema. Es un tema que está poco y mal estudiado, con abundantes lugares comunes y numerosas afirmaciones gratuitas.

El otro aspecto que no comparto es que el transporte de materias primas a larga distancia sea "puntual". En concreto, nuestro trabajo en el yacimiento de Axlor (Dima, Bizkaia), ha revelado que, en los niveles de Musterienses, hay estrategias sistemáticas de aprovisionamiento y transporte de materias primas líticas. Prácticamente todo el sílex hallado proviene de fuentes situadas a más de 50 kilómetros de distancia.

Esas materias primas componen la mayor parte del utillaje, no se trata presencias puntuales de objetos "exóticos". Esta información está disponible en una serie de trabajos, como el que citaba antes de J. Ríos Garaizar, pero también en otros (González Urquijo et al, 2005). En este sentido, entiendo que también hay demasiadas preconcepciones y lugares comunes, y faltan estudios sistemáticos de procedencia de las materias primas.

Aplicando el modelo a la práctica: El caso italiano.

Tras las reflexiones y explicaciones sobre la Teoría de Construcción de Nichos, el autor aplica esos principios al estudio de la "transición" en la Península Itálica. Ese periodo estaría dividido en tres etapas: una primera, que ve la aparición de las industrias del Uluzziense en el sur de Italia, y el Protoauriñaciense en el  Norte, con pervivencia del Musteriense final o tardío en Italia Central (circa 42-41.000 BP).  A esa etapa le seguiría otra (41-37,5 ka BP) que supone la extensión de las industrias "transicionales" a expensas del Musteriense final. Y, por último, después de 37.500 BP, la extensión del Auriñaciense (sensu lato) por toda la península itálica.


El modelo propuesto para explicar esos cambios en el registro arqueológico sigue los procedimientos descritos al explicar la Teoría de Construcción de Nichos.

Dicho modelo conceptualiza una situación inicial en la que irrumpe una gran inestabilidad climática, que tiene distintos efectos en diferentes áreas de la Península Itálica. Por una parte, en la zona central hay cambios en la organización de la subsistencia, que se cifran en cambios en la movilidad territorial: pasa de residencial a logística (sensu Binford, 1982).

Mientras tanto, el norte y el sur los cambios tienen otro calado: Un mayor cambio ambiental, y, sobre todo, la creciente dificultad para predecir la disponibilidad de los recursos, son el motor de cambios tecnológicos que llevan a la aparición tanto del Uluzziense como del Protoauriñaciense.

La segunda etapa se caracteriza por la expansión de las industrias "transicionales", como hemos visto arriba (lo que se explica en términos de herencia digamos, cultural). Y la mayor estabilidad climática de esta segunda fase se pone en relación con un cierto retorno a estratégicas de movilidad más bien residenciales.

En cuanto a la tercera fase, dada la escasez de las evidencias arqueológicas, no se profundiza demasiado, más allá de proponer algunas hipótesis sobre las que trabajar en el futuro (como una posible influencia del último Uluzziense en las industrias posteriores, en el sur de Italia).

Aspectos negativos y positivos

El trabajo de Julien Riel-Salvatore, en líneas generales, es en mi opinión altamente positivo, aunque se mueva dentro de un paradigma que no comparto: la aplicación estricta de una visión evolutiva y adaptativa de la cultura y el comportamiento humanos, para explicar el registro arqueológico.

En particular, encuentro muy valioso el esfuerzo por la integración de lo que llama "comportamiento" (cultura, en cierto sentido), la biología y el medioambiente. Pero, sobre todo, me parece fantástico que esos factores se vean como interdependientes y dinámicos, como flujos de relaciones que cambian en el tiempo y determinan, en un sentido histórico, los cambios en las sociedades humanas, que observamos en el registro material.

Además, me parece que aplica un memorable (¡y poco frecuente!) sentido común a la hora de abordar la peliaguda cuestión de la identificación de especies (o poblaciones) humanas con determinadas culturas arqueológicas.  

En cuanto a los aspectos negativos, me centraré en dos temas concretos: Por una parte, no puedo dejar de señalar lo que, a mi entender, es una cierta obsesión por explicar los cambios históricos de las sociedades humanas en términos estrictos de eficiencia, de inputs tecnológicos y organizativos, y outputs de aumento demográfico, desarrollo y progreso. Creo que pueder existir un  fuerte sesgo  ideológico y de tradición historiográfica, en ese sentido.

No se trata de negar, por mi parte, que existan elementos de selección positiva o negativa de determinados aspectos de la organización social. Pero si creo que se exagera mucho al pretender que dichos elementos, considerados globalmente puedan: (1) explicar tanto la variabilidad sincrónica como los cambios diacrónicos en el registro arqueológico, y (2) ser la causa última de la evolución de las sociedades humanas.

Creo que ejemplos tan contundentes como la completa desaparición de toda la complejidad  Magdaleniense (tanto en el arte, como en las tecnologías líticas y óseas) en el Mesolítico de la Península Ibérica, prueban que entender la evolución de las sociedades humanas en términos lineales de innovación tecnológica =  mejor adaptación al medio es una simplificación excesiva. Y, sobre todo, no permite realmente explicar el pasado.

El otro tema que quería criticar es la incomprensión generalizada que existe aún (y el artículo de Riel-Salvatore no es una excepción) sobre la lógica interna de la producción y la gestión del utillaje lítico, a veces unida a una falta de reflexión sobre los artefactos producidos por los métodos de excavación.

En particular, en el artículo se presentan una serie de reflexiones sobre la movilidad de los grupos humanos, basados en la presencia relativa de productos retocados y la densidad del volumen de material lítico hallado (patrones WABI).


No tengo aquí espacio para explicar cada uno de los aspectos que -creo- están sesgando significativamente dichos índices WABI, pero si puedo enumerarlos y poner algunos ejemplos:

  1. Incomprensión de la lógica subyacente al utillaje lítico. Esto supone: ausencia de una distinción cualitativa y cuantitativa de las diferentes materias primas (adecuadas a distintas funcionalidades), falta de estudios sobre huellas de uso (el material no retocado también puede ser utillaje, por ejemplo), valoración de la intensidad del retoque, en relación a fenómenos de reavivado y reciclado (un conjunto de útiles retocados una sola vez, para su conformación, no puede ser igualado a herramientas que han sufrido decenas de reavivados durante su uso), útiles polifuncionales vs. monofuncionales, distinción de lugares según las actividades de gestión del utillaje en piedra (de captación primaria, secundaria, de producción, de mantenimiento del utillaje, de desechado del mismo, etc...).
  2. Ausencia de reflexión explícita sobre los constructos producidos en los trabajos de campo: Por ejemplo, el tipo de cribado (en seco, con agua a presión, o con agua lenta, como la de un bidón de flotación) y el grosor de las cribas utilizadas (luz de 1, 2 o 4mm, etc) sesgan, en mi experiencia, de manera radical la cantidad recuperada de laminillas, otros elementos microlíticos conformados, y los materiales comúnmente llamados "restos de talla" (una denominación a menudo errónea).
  3. Falta de reflexión sobre la diagénesis de los yacimientos, y el propio concepto de nivel arqueológico, en relación a las técnicas que son aplicables a su estudio (el autor reconoce que se trata de palimpsestos, pero los índices WABI, en mi opinión, no resultan efectivos a la hora de soslayar ese hecho concreto).
 
De todas formas, estas últimas cuestiones creo que se entienden mejor como críticas al conjunto de las investigaciones paleolíticas, más que al trabajo que nos ocupa. Y en todo caso, recomiendo la lectura del artículo de Julien Riel-Salvatore. Es un trabajo muy valioso en numerosos aspectos, que he tratado de desgranar (espero que con cierto éxito) en este post. El autor, por cierto, tiene un interesante blog sobre prehistoria y arqueología del que soy asiduo seguidor.

Referencia: 

Riel-Salvatore, J. (2010). A Niche Construction Perspective on the Middle–Upper Paleolithic Transition in Italy Journal of Archaeological Method and Theory, 17 (4), 323-355 DOI: 10.1007/s10816-010-9093-9

Bibliografía citada:

Binford, L. R. (1982): "The archaeology of place". Journal of Anthropological Archaeology, Volume 1, Issue 1. Pags. 5-31.

González Urquijo, J., Ibáñez Estévez, J.J., Ríos Garaizar, J., Bourguignon, L., Castaños, P. y Tarriño, A. (2005): “Excavaciones recientes en Axlor. Movilidad y planificación de actividades en grupos de neandertales”. En R. Montes y J.A. Lasheras (eds.): Neandertales Cantábricos. Estado de la cuestión. Museo de Altamira, Monografías 20. Madrid. Pags. 527-539.

Mellars, P., Boyle, K., Bar-Yosef, O., y Stringer, C. [editores] (2007): Rethinking the human revolution: new behavioural and biological perspectives on the origin and dispersal of modern humans. Cambridge.

Odling-Smee, F. J., Laland, K. N., y Feldman, M. W. (2003): Niche construction: the neglected process in evolution. Princeton.

Rios Garaizar, J. (2008): "Variabilidad tecnológica en el Paleolítico Medio de los Pirineos Occidentales: una expresión de las dinámicas históricas de las sociedades neandertales". Treballs d'Arqueologia, Nº. 14. Pags. 171-194.

Thieme, H. (1997): "Lower Palaeolithic hunting spears from Germany". Nature 385, 807 - 810.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Trabajando con los Neandertales

     
La vida arqueológica lleva lo suyo

Como dije en el anterior post, estos días estoy muy ocupado y apenas tengo tiempo para actualizar este blog. Eso se debe a mi participación en dos proyectos que exigen mucha dedicación: la excavación de La Draga (que avanza a un gran ritmo, a pesar de algunos obstáculos meteorológicos propios del Otoño) y la organización del II Seminario de Tecnología Prehistórica, que se celebrará en mi lugar de trabajo el próximo mes. Con todo eso a cuestas, que además me nombraran a traición secretario de la Asociación Española de Arqueología Experimental, en una Asamblea a la que cometí el error de no acudir, apenas ha añadido carga de trabajo.

A pesar de todo, y bromas aparte, no quería dejar pasar este mes de Octubre sin al menos hacer alguna aportación al blog, por pequeña que fuera. Reflexionando sobre estas cuestiones, me di cuenta de que nunca había hablado de mi propia labor académica, en relación al hombre de Neandertal. He pensado que podría ser una buena idea hacerlo ahora, así que... allá vamos.

Curro e investigación: juntos pero no (muy) revueltos

En estos momentos, además de trabajar como técnico de arqueología en un instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en lo académico estoy en la recta final de la elaboración de mi tesis doctoral.

Dicha tesis trata sobre las últimas sociedades neandertales. En concreto, mi trabajo trata de avanzar en la comprensión de aquellas sociedades, a partir del estudio de las herramientas de hueso. Me dedico a estudiar los utensilios óseos que fueron utilizados por los neandertales al final del Paleolítico medio (cronológicamente, en torno al MIS 3 u OIS 3).

Desde el punto de vista bibliográfico e historiográfico, he revisado los trabajos publicados sobre este tema para todo el Paleolítico antiguo del Viejo Mundo (desde las industrias africanas de hace más de un millón de años hasta el Chatelperroniense francés de 38.000 BP -sin calibrar).

En cuanto al análisis de materiales, mis estudios se han centrado, sobre todo, en una excepcional secuencia del final del Paleolítico medio, la del yacimiento Musteriense de Axlor (Dima, Bizkaia). En los últimos años, no obstante, he ampliado mi interés a otros yacimientos y secuencias de Cantabria, Pais Vasco, Burgos y La Rioja.

Metodología y técnicas (breve comentario)

Una parte importante de mi trabajo es el análisis tafonómico, que trata sobre la reconstrucción de los diferentes procesos que han afectado al registro fósil desde el origen (la formación del depósito, los efectos de los elementos, la alteración física y química de los materiales enterrados, etc).

Pulido natural (tafonómico) en esquirla de hueso (microscopio metalografico)

Además, he trabajado sobre todo con una visión tecnológica, tratando de entender los procesos de trabajo, y de relacionar los distintos ámbitos de la economía de estas sociedades de cazadores-recolectores.

Doy mucha importancia a las huellas de uso, porque -debidamente estudiadas- aportan información directa sobre las tareas realizadas.

Erosión masiva en frente de uso. Cincel de hueso de Axlor (estereoscopio)

Y así nos permiten ver cómo interaccionan varios "campos" que, de otro modo, se estudiarían por separado: la talla y el reciclado de utillaje en piedra, el trabajo de la piel de los animales, el procesado de la carne y los huesos de dichos animales, el utillaje en hueso, la alimentación,  etc....

Huellas en frente de uso, cara cortical. Cincel de hueso de Axlor (estereoscopio)

Además, utilizo la arqueología experimental (o mejor, la experimentación en arqueología) como elemento de comparación, como "muleta" para comprender mejor los procesos productivos, y -sólo cuando el registro realmente lo permite- como elemento de contrastación de hipótesis sobre el uso y la función del utillaje. 

Hueso de bóvido, proceso de fracturación. Programa experimental.

Enlaces a mis trabajos

En primer lugar, estaría mi trabajo de investigación de tercer ciclo o Tesina, que ya se está quedando un poco anticuado (he avanzado bastante en el conocimiento del tema de estudio, y en las técnicas analíticas aplicadas). Pero aún refleja bastante bien los planteamientos fundamentales de mi investigación, en sus capítulos introductorios y en sus conclusiones.

Después, mi primer artículo científico. Fue publicado, en 2006, en la revista Sautuola. Se trata de una revisión de las investigaciones sobre el Paleolítico medio que, a esa fecha, existían en mi región natal, Cantabria.

En tercer lugar, un artículo breve en la sección "varia" de la revista Zephyrus sobre un útil múltiple de Axlor.

Y, por último, un artículo de síntesis sobre el utillaje óseo de Axlor, que recoge buena parte de los resultados de mi Tesina y también de análisis posteriores. Fue publicado en 2009 en Trabajos de Prehistoria.